Capítulo 2: La ardilla que desapareció bajo el sombrero

Lo que había acontecido hace unos momentos tenía muchos nombres, violencia doméstica, maltrato infantil, violencia intrafamiliar, negligencia o la misma mierda que ha tenido que soportar el niño por 3 meses, el pobre y desdichado Lincoln Loud se encontraba una vez más en la casa del perro o lo que ya parecía ser su propia casa, como siempre lloraba en posición fetal como cualquier otra noche de su desdicha, solo que esta noche de pena y dolor era diferente ya que su familia se había encargado de hacer algo que él pensó que ya no era posible.

Ya no amarlo, no de eso ya se había percatado hace dos semanas, humillarlo y despreciarlo, tampoco de eso se dio cuenta desde que lo obligaron a ir al colegio en el traje de ardilla, entonces que pudo hacer su familia esta vez, fácil solamente le demostró que el ya no era miembro de la familia Loud, Lincoln aún tenía la ligera esperanza de que aquellas personas aún lo valoraran como uno de los suyos, pensaba que a pesar de los malos tratos aún se preocupaban por él, lo creía ya que aún lo alimentaban y le permitían quedarse en los dominios de la propiedad.

-¿Por qué sigo vivo?... Si no me quisieran, les hubiera sido muy sencillo el dejarme morir o solo decirme que me fuera y no volviera nunca más… Sí no me consideraran alguien de la familia entonces porque siguen dándome de comer, porque me siguen dejando estar en el patio de "su" casa- eran las dudas que aquejaban la mente del niño, mientras seguía llorando.

En verdad era una pena el verlo así, había dejado de ser un humano, no tenía dignidad, no tenía familia, no tenía amigos, no tenía posiciones materiales y lo más importante no recordaba cómo se sentía el ser feliz, era ahora solo un pobre diablo en una botarga que durante todo este tiempo solo conocía el sufrimiento, lo mejor que podría hacer era ir a la cochera, tomar un martillo y golpearse la cabeza una y otra vez hasta caer muerto o buscar otra forma menos dolorosa de suicidarse, ya que aunque muchos le teman a la muerte, para el todavía Loud sería el sendero que lo llevaría a un mundo libre del sufrimiento y aun si fuera verdad que existiera el infierno que de ser así ahí seria donde pararía ya que el suicidio es un pecado mortal, el sufrimiento eterno en el infierno no sería tan terrible como el que pasa en la tierra, la diferencia es que en el infierno el sabría que sería torturado de por vida por demonios, seres únicamente malignos que tienen la función de atormentar a los humanos, sin embargo en la tierra él estaba siendo atormentado por su familia que se supone debería estar conformada de las personas que más lo quieren en el mundo y cuya función debería ser el apoyarlo y protegerlo en las adversidades.

El suicidio paso muchas veces por su cabeza, sería mejor para él y para todos, pero nunca se atrevió a llevarlo a cabo ya que mantenía la esperanza de despertar un día para ver a su familia decirle entre llantos lo estúpidos, egoístas, negligentes, tontos, pendejos, soretes, cagones, hijos de las mil y una putas que los pario que fueron con él, los perdonaría y vivirían felices una vez más, era el patético sueño que tenía un niño maltratado y que cada día se empezaba a diluir más y más, sin embargo no se suicidaría, no era capaz de hacerlo, su vida era una porquería pero aun así quería vivir.

-Ya no pertenezco aquí, no hay nadie que me quiera en este lugar… lo mejor sería que yo desaparecía- fueron los últimos pensamientos de muchacho antes de caer dormido debido a la fatiga que tuvo que soportar el día de hoy, solo un día de mierda más en la vida del hombre del plan.

Mientras tanto en la casa Loud, todos se habían ido a dormir, bueno casi todos, en el cuarto de Lori y Leni, la segunda hija de la familia se encontraba confeccionando un vestido, pero al parecer no lo estaba haciendo con el entusiasmo con el que hace toda la ropa que hace, dio una mirada para ver a su hermana mayor que se había quedado dormida después de mensajearse con Bobby, esa era la señal que estaba esperando, rápidamente guardo el vestido y abrió un cajón de su escritorio.

-Hola Bun-Bun- le dijo al peluche de conejo mientras lo abrazaba

Bun-Bun era la posesión más preciada de su querido hermano, es por eso que no pudo comprender como fue que sus padres estaban dispuestos a venderlo en aquella venta de garaje en la que todos los muebles y objetos de valor de Lincoln fueron vendidos, su cama, su colección de historietas, sus videojuegos y muchas cosas más se fueron ese día, cuando ella les pregunto a sus padres por qué estaban haciendo eso, ellos le respondieron que todas las cosas de su hermanito habían sido infestadas con termitas y tenían que deshacerse de ellas, también le dijeron que no se preocupará que usarían el dinero para comprarle cosas nuevas a su hijo.

Vaya mentira, el dinero de la venta fue invertido en: un nuevo celular para Lori, telas para Leni, una nueva guitarra para Luna, una cámara para Luan, un nuevo equipo de beisbol para Lynn, un libro para que Lucy escribiera sus poemas, una caja de herramientas para Lana, una tiara de lujo para Lola, un quit de tubos de ensayo para Lisa y un oso de felpa para Lily. Quien lo iba a imaginar, las hermanas de Lincoln siempre pensaron que su hermano malgastaba tiempo y dinero en toda la basura que tenía en su cuarto, pero resulto ser basura muy valiosa que se vendió de maravilla, bueno casi todo, ese día mientras sus padres y hermanas se encontraban atendiendo a los clientes, Leni aprovecho para tomar a Bun-Bun y llevárselo a su cuarto en donde lo escondió para que no lo vendieran, algo raro ya que Leni odiaba a los insectos y el solo pensar que el conejo los tuviera sería suficiente para querer que se lo llevaran lejos, pero la reacción de la joven diseñadora de modas no fue esa, ella sabía lo que significaba Bun-Bun para su hermanito, podrían comprarle muebles nuevos, nuevos comics y videojuegos, pero nunca podrían comprarle otro Bun-Bun, fue por eso que decidió llevárselo y guardarlo, para que cuando fuera el día en el que su Lincky decidiera terminar su campamento de hombres, ella pudiera entregárselo.

-Te extraño mucho Lincky, por favor vuelve pronto- decía la rubia mientras le daba un último abrazo al conejo para volverlo a guardar. Inmediatamente se puso su pijama y se acostó a dormir con la esperanza de que mañana su hermano estuviera con ellas de nuevo. Pobre e inocente Leni, no sabe que hay cierto villano que tiene planes con su querido hermano.

Ya eran las 11:30 pm y frente a la casa de los Loud se encontraban parados, Demencia y el Dr. Flug, listos para conseguir los planos y a la ardilla, -Ten Demencia, póntela- las palabras del científico sacaron de su trance a la pelirroja que veía curiosa la muy singular casa de los Loud, entonces tomo lo que Flug le había entregado, - ¿Una máscara antigás?- pregunto mientras la levantaba e inspeccionaba de arriba abajo, -Exacto, la necesitaras ya que voy a usar esto- dijo el Flug sacando una esfera en forma de panal con el logo de la corporación Black Hat que era un sombrero negro con una franja roja, era un invento de los muchos que hizo para el catálogo de Black Hat, la Pelota de los Sueños, solo tenía que apretarla y esta liberaría un gas que al entrar por el sistema respiratorio de una persona la sumergiría en un sueño pesado de 10 horas, -La bolita de los dulces sueños, pero si ellos ya están dormidos Flug- lo cuestiono su compañera mientras se ponía la máscara, - Se llama Pelota de los Sueños y ya sé que están dormidos, voy a liberar el gas dentro de la casa para asegurarme que no se despierten- explico Flug mientras saco de su bolsillo una llave negra, era la llave maestra que invento para poder abrir cualquier cerradura, solo bastaba el introducirla en la ranura y esta adoptaría la forma de la llave de dicha cerradura, un tronido fue lo que le indico que la cerradura se abrió, por lo que procedió a abrir la puerta y a entrar seguido por Demencia, esta última cerró la puerta al entrar y volteo a ver a su compañero parado en la sala a punto de accionar el aparato, -Espera aun no te pones una máscara- le cuestiono la chica, el doctor simplemente le dijo que su bolsa lo protegería del gas, acto seguido la apretó y la soltó en medio de la sala, esta empezó a despedir un gas morado que no tardo ni 20 segundos en propagarse por toda la residencia.

Era el momento de actuar, Flug le hizo una seña a Demencia para que esta lo siguiera a la planta de arriba en donde estaban las habitaciones, no tenían el cuidado de ocultar sus pisadas ni caminar con sigilo ya que el gas se encargaría de que nadie se levantara de sus camas para descubrirlos.

-Perfecto el cuarto de la genio esta al final del pasillo- fue muy sencillo para el dar con la localización del cuarto de Lisa, ya que como lo había observado a través de su mosca robot, el cuarto era el que se encontraba antes de aquella puerta sellada por cintas policiales, con solo caminar unos cuantos metros ya se encontraba parado frente a la puerta.

-Aquí es, ahora Demencia dame el… fue lo que dijo Flug antes de voltear para darse cuenta de que su compañera no estaba detrás suyo, antes de que pudiera preguntarse por su paradero, un sonido ensordecedor proveniente de una guitarra eléctrica lo sobresalto e hizo que cubriera sus oídos, al incorporarse rápidamente identifico que el ruido provenía de la habitación que le pertenecía a la chica rockera del estúpido acento británico y a la comediante mediocre, se precipito rápidamente a ir al lugar, solo para encontrar a Demencia tocar la guitarra eléctrica conectada a cuatro amplificadores mientras Luna y Luan dormían a en sus camas sin despertarse gracias al invento de Flug, aun con sus oídos tapados por el fuerte sonido, pudo ver la corriente en donde estaban conectados los amplificadores e inmediatamente los desconecto deteniendo así el fuerte ruido.

-Que rayos te pasa es acaso que quieres que todos se enteren que estamos robando en esta casa! Grito claramente molesto

-Vamos hombre, no sé porque te molestas, no importa el ruido que hagamos ellos no despertaran gracias al efecto del gas- se justificó la pelirroja.

-Claro que ellos no se despertaran por el gas, eso ya lo sé, el problema sería si despertáramos a todo el vecindario con tu esquizofrénico rock and roll!-

Ella solo lo miro con cara de fastidio mientras tiraba de brusca manera la guitarra contra el piso causando que esta se rompiera, el pobre Flug decidió no hacer caso a tal acto infantil, le hizo un ademan para indicarle que lo siguiera a la habitación de la cerebrito. Caminaron por el pasillo pasando la habitación de Lana y Lola, pero al pasar por la de Lynn y Lucy que igual que sus hermanas mayores no se despertarían con nada del mundo gracias al gas, Demencia aprovecho que su compañero se apresuró al cuarto del fondo, para entrar al cuarto de la deportista y la chica emo, todo lo que pudo ver ahí eran los diferentes balones que tenía Lynn pero lo que más llamo su atención fue el bate favorito de la niña que estaba a un lado de su cama, camino hasta él y lo tomo, lo miro con una sonrisa de oreja a oreja y se preparó para comenzar a romper todos los objetos que se encontraban en la habitación, pero justo antes de iniciar la destrucción se detuvo ya que sabía que si ocasionaba un escándalo, Flug vendría inmediatamente a arruinar su diversión por lo que tomo el bate de extremo a extremo y lo partió con en dos, la chica no se iba a ir de esa habitación sin romper algo, soltó una pequeña risa por su obra y cuando se disponía a salir de allí su atención fue llamada por un libro negro que se encontraba sobre el escritorio de Lucy, su curiosidad fue tan poderosa que tomo el libro y comenzó a leerlo mientras salía del cuarto para ir al encuentro de su compañero en la villanía.

-Vaya pequeña, en verdad eres una genio, este sistema de seguridad es una obra maestra digna de admirar- el científico de la bolsa no dejaba de alagar a Lisa a la par que sostenía una máquina que estaba escaneando la puerta, aquel aparato era usado por Flug cada vez que Black Hat se disponía a robar objetos protegidos por sistemas de seguridad altamente sofisticados, ese escáner era perfecto para detectar y analizar el sistema en cuestión. –Hola Flug- las palabras de Demencia dichas con un tono sombrío sumado al hecho de que apareció de la nada al puro estilo de Lucy Loud, hicieron que Flug se asustara y tirara para llevar sus manos al corazón, -Acaso… quieres matarme de un infarto- trato de sonar molesto cosa que no lograba ya que a duras penas podía recuperar el aliento que perdió del susto.

-La muerte, el miedo, son solo partituras de la hermosa sonata del olvido, nuestras almas solo se preocupan de llenar el vacío que sienten, con emociones simples y sin ningún peso espiritual… suspiro- Demencia parecía estar poseída por la misma Lucy, había recitado un verso sin mucho sentido mientras sostenía el libro en su mano derecha y su cabello ocultaba sus ojos, al ver esto Flug supo lo que estaba pasando.

-No digas tonterías y suelta esa porquería Demencia, antes de que empieces a querer invocar a Satanás en algún cementerio- dijo enojado Flug mientras de un manotazo lanzo el libro fuera de las manos de su compañera, esta de pronto se sacudió la cabeza y abrió los ojos como si hubiera despertado de alguna clase de transe, -¿Eh que paso?

-Nada importante, ahora dame lo que te encargue, para poder salir de aquí pronto-

Demencia metió la mano en su capucha de reptil y saco otra esfera parecida a la pelota de los sueños solo que esta era más grande como una bola de boliche y era completamente negra con un pequeño botón en la parte superior, no se demoró mucho en entregársela a Flug, que al tenerla en sus manos la comenzó a acariciar, como reconocí antes pequeña tu sistema de seguridad es de primera pero no contabas que el brillante Dr. Flug, lo venciera de una forma tan sencilla, cuando presione el botón mi esfera producirá un pulso electromagnético que dejara inhabilitado todo artefacto tecnológico dentro de la casa, lo que claramente incluye tu sistema de seguridad, aun te falta madurar para estar a la altura del gran Flug jajajaja, así es aunque Flug por fuera se vea temeroso y pendejo, en el fondo tiene una inmensa confianza en sus habilidades científicas.

-Vaya Flug, primero el rayo anti gravitacional en forma de pelota, la pelota de los sueños y ahora esa bola negra, al parecer te encantan mucho las bolas no es cierto- se la burla de Demencia venia acompañada de una cara picaresca.

-Jajaja sí…. Espera un momento, noooo- solo la broma de doble sentido de la chica logro sacar de sus ególatras pensamientos a Flug, que la miro enojado por unos momentos pero no quería ponerse a reñir con ella ahora que estaba a solo unos pasos de tener los preciados planos que su jefe tanto necesitaba, presiono el botón de la esfera acto seguido saco su dispositivo móvil para observar que este se había apagado debido al pulso electromagnético, apretó el puño en señal de victoria y abrió la puerta de la habitación de las hermanas más pequeñas de la familia Loud, sin que ningún rayo láser o alguna bomba lo atacara por haber irrumpido en él con esto estaba 100% asegurado que el dispositivo de Flug logro inhabilitar el sistema de seguridad de la niñita de 4 años.

Demencia, entro siguiendo a su amigo, pudiendo observar al doctor esculcar los documentos de Lisa en busca de los planos, pero su atención se fue rápidamente a la pequeña bebé que dormía en la cuna a su izquierda, era tan linda, como un pequeño angelito que solo podía despertar el instinto maternal de la loca villana, aunque por otro lado su hermana que dormía a la derecha no le generaba el mismo sentimiento a Demencia ya que se encontraba babeando torrentes de saliva sobre su almohada, pero que se pudra ella a la villana solo le importaba contemplar a ese terroncito de azúcar que dormía en la cuna mientras el científico de la bolsa de pan en la cabeza buscaba los benditos planos.

-No, este tampoco, oh, a ver esto… teoría sobre la mala suerte del espécimen de cabello blanco… el sujeto blablalba… según los factores analizados blablabla y por eso llegue a la conclusión que el espécimen atraía la mala fortuna…. Pero que estupidez, esta teoría no tiene ni la más mínima justificación científica, no cabe duda de que aunque sea una prodigio sigue siendo una mocosa de 4 años a la que le falta madurar- se quejó Flug que en un solo instante se dio cuenta de que la teoría que formulo Lisa que como consecuencia trajo la miseria a la vida de su hermano, era simplemente una reverenda tontería sin ningún valor científico, la pequeña cuatro ojos se moriría de vergüenza al saber que su teoría fue pisoteada rápidamente por otro intelecto igual o hasta superior al suyo.

-Eureka, aquí están- Flug tenía en sus manos los planos de la maquina generadora de energía de Lisa, con unas cuantas modificaciones podría crear una fuente de poder para la máquina de su jefecito chulo, sin perder tiempo los enrolló y guardo dentro de su bata, -Salgamos de aquí Demencia- fue la indicación que hizo que la malvada mujer pusiera unos ojos tristes y brillosos mientras se despedía de la tierna Lily, y así como ambos villanos entraron a la casa por la puerta principal, salieron por la misma, -Demencia, podrías traer por favor la pelota de los sueños que está en la sala por favor- la chica solo asintió de mala gana y volvió a entrar en la casa, -Veamos la pelota, la pelota… amm tengo hambre- olvidándose de su propósito la chica se dirigió a la cocina y después de una inspección rápida en la nevera se robó de uno de los submarinos de Lynn, el cual devoro con gran apetito, mientras caminaba detrás de su compañero rumbo al patio de la casa.

-Bieamn… tenmenoas los planos, ahora solo temos que atrapaipr a la ardilla- fueron la palabras de Demencia que hablaba con la boca llena, causando que fragmentos de comida salieran de su boca, hecho que asqueo a Flug, que volteo a ver la casa del perro en la que se encontraba Lincoln durmiendo, entonces saco de su bata el rayo encogedor, el cual ya había usado antes para encoger a 505 en aquella demostración del catálogo: "Cómprelo o sino" de su amo.

Flug lo programo en encoger y le disparo a Lincoln, que se redujo al tamaño de un ratón, después de que la ardilla adopto su nuevo tamaño, Demencia se rio de lo acontecido y metió la mano a su capucha para sacar una pequeña jaula, entonces con mucho sigilo se acercó a la casa de Charles y delicadamente tomo al pequeño Lincoln, levantándolo por los aires.

El joven Lincoln tuvo un día horrible, su familia le había demostrado que ya no era uno de ellos, solo era una basura sin valor que traía desgracia a la casa, fue golpeado, humillado y ahora para colmo ni siquiera en sus sueños podía escapar de las cosas malas, ya que estaba teniendo otra pesadilla solo que esta era muy particular para él, no era la pesadilla en la que su hermana Lynn lo golpeaba hasta romperle todos los huesos del cuerpo, tampoco era en la que corría y corría tras su familia llorando y gritando que no lo dejaran atrás, mucho menos era esa en donde soñaba que era todavía un feto y que unas pinzas destrozaban su no nato cuerpo en una clara alusión de que su madre lo estaba abortando, este sueño era sumonte extraño quizás era por el hambre que estaba teniendo semejante pesadilla, una cosa era soñar que su familia lo rechazara y lastimara y otra muy diferente era soñar que una excéntrica mujer gigante lo encerrara en una jaula mientras que reía como una niña a la que sus padres le compraron una nueva mascota después de que le muy estúpida dejara morir a sus anteriores mascotas por sus descuidos, creo que para cualquier persona en el mundo sería aterrador el soñar que un gigante te secuestra mientras ríe y brinca al avanzar, pero después de todo lo que ha pasado la ardillita blanca, preferiría seguir soñando que la mujer gigante se lo llevaba lejos, en lugar de despertar del sueño y tener que afrontar a su monstruosa familia.

-Sí, creo que prefiero a la mujer gigante….- dijo el pequeño entre bostezos antes de volver a los dominios de Morfeo, por su parte Demencia solo pudo escuchar la parte en la que Lincoln dijo prefiero a la mujer gigante.

-Tú solo querías verme convertida en mujer gigante…. Mujer gigante lalalalala- cantaba y brincaba la villana reptil, causando que Flug considerara seriamente pedir a su distribuidor de cable que les quitara el Cartoon Network, para evitar que la loca esa siguiera cantando a todo pulmón cada canción que allí escucha. Ambos villanos salieron de la propiedad y siguieron caminando hasta llegar a la mitad de la calle en donde se detuvieron para levantar su vista al cielo nocturno, pero no veían las estrellas, Demencia saco del bolsillo de su falta, una pequeña alama parecida a las de automóvil, con solo presionar un botón, del cielo nocturno que ambos observaban apareció repentinamente una nave de color negro del tamaño de un autobús, que de hecho era un autobús modificado por Flug, el vehículo estaba escondido bajo alguna especie de campo invisible, la chica oprimió otro botón y esta vez del centro se abrió una escotilla de la cual descendió una plataforma hasta el suelo justo a unos centímetros de los villanos que solo se subieron en ella, Demencia volvió a presionar el mismo botón y la plataforma volvió a subir, llevándolos al interior de la nave.

El interior de la nave la mayoría de los asientos fueron remplazados por un largo sofá en una hilera de los asientos mientras que la otra estaba una gran pantalla de plasma, descansando en el sofá estaban 505 y Black Hat, este último claramente se mostraba impaciente, al ver a sus dos lacayos su semblante se puso más serio y los miro fijamente, ambos comprendieron que su jefe quería ver de inmediato los objetos que les ordeno ir a buscar, Flug muy nervioso saco de su bata los planos, estaba tan nervioso que al momento de sacar los planos estos casi se le escapan de las manos y tuvo que manotear al aire unas cuantas veces antes de volver a atraparlos para mostrárselos a su jefe que solo se llevó la mano a la cara debido a la estupidez de su científico, en cuanto a Demencia ella solo se reía de Flug y extendió sus manos mostrando a la pequeña ardilla Lincoln dormir en la jaula, después de ver tanto a los planos como a la ardilla Black Hat mostro una gran sonrisa que expresaba malicia y satisfacción.

-Bien hecho idiotas, ahora Flug lleva tu trasero a los controles y llévanos inmediatamente a casa para que puedas iniciar tu trabajo cuanto antes, yo por mi parte creo que merezco una siesta por haberlos esperado demasiado- ordeno el cruel villano, acostándose en el sofá y durmiéndose en el acto.

-Como ordene jefecito… Demencia tu vigila a la ardilla en lo que yo conduzco, por favor-

Arranco la nave y emprendió el rumbo a casa, en tanto Demencia volteo a ver a 505 y le sonrió malvadamente, -Bueno oso ten y vigila a esta ardilla, mientras yo vigilo a mi dulce Black Hat dormir- le entrego la jaula de Lincoln al osito azul y se dispuso a ver a su amado jefe dormir su sienta, para Demencia ese hombre era el más guapo del mundo pero así son las mujeres cuantas veces no has visto a chicas hermosas tener novios desgraciados de la cara, hasta Tío Granpa es más guapo que el pinche novio de tu crush pero dejemos las frustraciones a un lado y prosigamos.

505 Tomó la jaula confundido ya que no sabía qué hacer, miraba de un lado a otro hasta que su mirada vio al pequeño Lincoln dormir en su traje de ardilla, no se necesitaba de mucho para conmover el corazón puro del osito y cuando hablo de osito, este cambio su semblante confundido a uno conmovido y amable, se acurruco en el suelo de la nave y se puso a dormir mientras abrazaba la jaula del muchacho para darle calor.

Sólo 5 minutos le tomo a la nave abandonar Royal Woods, la visita de la corporación Black Hat a la casa Loud tuvo un saldo de allanamiento de morada, el robo de los planos de una máquina que revolucionaria la historia de la humanidad y el rapto del que solo por nombre parecía ser el único hijo varón de la familia Lincoln Loud.

Al Día Siguiente

La policía de Royal Woods se encontraba a fuera de la casa Loud atendiendo lo que parecía ser un robo, los oficiales no estuvieron allí más de 1 hora, solo reunieron el testimonio de la familia, tomaron fotos y evidencias de la escena del crimen y les dieron indicaciones a los señores Loud sobre cómo debían proceder ante la situación.

-De acuerdo Cage, ¿cuál es tu informe? – exigía saber el comisionado de policía de la ciudad a su oficial a cargo.

-Por lo que vimos señor, primero creímos que la casa Loud había sido víctima de un robo, pero después de reunir los testimonios de la familia llegamos a la conclusión de que se trata de un secuestro, del cual el joven Lincoln Loud de 11 años fue la víctima- contesto el oficial mientras leía el informe del caso.

-Ya veo… ¿Encontraron alguna pista relevante en la escena del crimen?

-No mucho señor, a pesar de que los criminales no fueron cuidadosos en la irrupción, no encontramos huellas dactilares por ningún lado, lo único que hayamos fue esta pelota en la sala, según las niñas no era de ninguna de ellas- el oficial de policía le mostro al comisionado la pelota de los sueños de Flug, este la tomo y empezó a ojearla detalladamente, en cuanto vio el símbolo de la corporación Black Hat abrió los ojos de sorpresa, cosa que noto su oficial.

-Cage, tome el caso y archívelo como sin resolver-

¿Qué, pero si ni siquiera hemos iniciado con la investigación?

-Haga lo que le dije o entrégueme su placa ahora!- sentencio el comisionado

El oficial solo trago saliva ante la amenaza, lo miro unos segundos y después le dijo que lo haría de inmediato, precipitándose a salir de la oficina del comisionado que seguía observando la pelota.

-Perdón Cage, pero este caso no nos corresponde a nosotros…- presiono un botón del teléfono de su oficina, -Señorita Margarita, por favor comuníqueme con la Interpol, dígales que tenemos un código negro-.

En cuanto el comisionado termino su llamada con la Interpol contándoles sobre lo acontecido en el caso Loud, pasaron 6 horas hasta que en una pequeña oficina en algún lugar del mundo entro una mujer de 1:60m de cabello rubio con una figura envidiable vestida de traje gris.

-Señor Paritson la Interpol acaba de mandar un oficio en el que solicitan una audiencia con usted para discutir sobre un asunto de suma importancia- dijo la joven mientras sostenía el fax que le había enviado la organización policial más grande del mundo.

-Ja, asunto de suma importancia mis bolas peludas, lo que quieren esos buenos para nada es que me encargue de eliminar a las ratas que ellos no pueden, diles que se pudran en el infierno- fueron las palabras irónicas del hombre que se encontraba sentado en el escritorio de la oficina, cuya figura no se podía apreciar bien debido a la poca iluminación.

-Ellos supusieron que diría eso, por esa razón me dijeron le mostrara esta foto- tomo una foto en la que se veía la pelota de los sueños con el logo de la corporación Black Hat, el hombre tomo la foto y la examino detenidamente.

-Así que me necesitan para exterminar al rey de las ratas eh jajajajajajajaja…. Diles que estaré encantado de discutir sobre "este" problema de suma importancia jajajajajajaja reía como un loco aquel misterioso hombre.