Capítulo 8: La familia afligida

La casa Loud, una casa perfectamente conocida por todo el vecindario y tal reconocimiento se debía a su reputación de estruendosa a toda hora del día, únicamente cuando reinaba la noche, tal escándalo disminuía debido a que los insufribles y molestos Loud, como cualquier persona en el mundo necesitaban dormir, así era la casa Loud día tras día un insufrible concierto de discusiones y ruidos que atravesaban con extrema facilidad los débiles muros de la vivienda.

Pero la cólera de los vecinos hacia la casa y sus habitantes, se fue perdiendo con el tiempo, desde que el matrimonio tuvo a su cuarta hija, la gente supo que sus quejas y reclamos serían inútiles, ya que varios de ellos sabían lo difícil que era criar infantes y era casi imposible que existiera el silencio en una casa en donde mínimo hubieran dos críos, es más si en una casa con niños había silencio, solo significaba una cosa y eso era que algo estaba muy mal, fue por eso que cuando llego el día en el que la casa Loud se quedó en silencio por más de 2 horas, el Señor Quejón su vecino y la persona que más tiempo había conocido a la familia más famosa del vecindario, le entro un sentimiento de preocupación, aunque por fuera el no haya perdido la oportunidad de externar a viva voz su deseo porque por lo menos 1 hora, sólo 1 hora hubiera silencio en esa casa de lunáticos, por dentro no pudo evitar pensar que algo malo había sucedido con sus vecinos, ese día no los vio salir de la casa, por lo que acreditar el silencio a la ausencia de la familia quedaba descartado, además hombres extraños habían llegado a la casa, pero como estos habían descendido de una patrulla rápidamente pensó que eran policías que venían a discutir sobre el robo, pero estas personas ya se habían marchado desde hace tiempo y la casa seguía muda.

Porque tenía que importarle lo que pasara con esas personas, puede que ellas lo hayan ayudado hace tiempo a poder reunirse con su propia familia en navidad, pero la verdad era que el principal responsable de ese milagro de navidad había sido obro del pequeño Lincoln Loud, ese niño al que siempre le gritaba cuando lo veía hacer algo extraño como vestirse de mujer o regresar a su casa en caballo, era un muchacho muy extraño pero no podía negar que tenía un corazón de oro, fue por eso que estallo en cólera cuando vio como fue tratado por su familia los últimos meses, sí él lo admite si le dijo como broma que daba mala suerte ese día que empezó todo, por la ventana de su casa, pero no lo dijo porque en realidad creyera esa ridícula historia, sólo lo hizo porque era su costumbre gritarle cosas que lo hicieran enojar, además conocía a la familia Loud desde mucho antes de que naciera su primera hija, por lo tanto considero que esa actitud solo era parte de su extraña y poco ortodoxa forma de ser, más los días transcurrían y el chico aún seguía durmiendo en la casa del perro y por sí fuera poco ahora lo hacía con un traje sumamente horrible de castor deforme o ardilla, quien sabe qué clase de aberración contra dios era esa de la que se estaba disfrazando.

Recordó como una semana antes del robo, harto del trato al niño, se acercó a él para saber su estado de salud, tras una breve charla en la que el joven Loud le escondió todos los maltratos de su familia, el señor Quejón le dio a Lincoln un lapso de una semana para resolver el problema con su familia o de lo contrario llamaría a la policía para que tomara cartas en el asunto ya que no pensaba permitir que el chico que tanto lo había ayudado siguiera siendo tratado de forma tan indigna, aquel lapso que estableció vencería el día de hoy, pero ya no era necesario que el llamara a las autoridades debido a que el robo a la casa seria el detonante para que se abriera una investigación en el lugar y que como resultado se supiera de las condiciones precarias en las que vivía el único hijo varón de la casa.

1 hora, 2 horas, 3 horas hasta 6 horas fueron las que, estuvo cerca de la ventana mirando la casa, pero nada fuera de lo común y eso en la casa Loud era anormal, pero que más podía hacer solamente era un vecino preocupado por sus vecinos bueno no por sus vecinos sino por un chico en específico, pero no fue capaz de observar aquel traje de ardilla ni alguna cabellera blanca por todo el lugar, ya cansado se dispuso a irse a acostar ya que la noche había caído, solo quería dormir con la esperanza de que al día siguiente viera al niño que en algún momento logro conseguir su afecto como si fuera nieto suyo.

Pobre viejito, no tenía idea de nada pero era probablemente junto a Leni las únicas personas que aún tenían preocupación por Lincoln, la cruel diferencia entre ambos era que el hombre cascarrabias no sabía sobre el secuestro del menor, esta ignorancia le brindaba el dulce consuelo de que podría verlo mañana. Ignorancia que la chica de lentes de sol desearía tener, un video la hizo abrir los ojos y para descubrir con horror el rostro más oscuro y rastrero de su querida familia, eso la hizo descubrir un lado de ella que no conocía a pesar de que como cualquier ser humano, Leni Loud también tenía momentos en donde se sentía molesta y tuviera ganas de gritar y maldecir, pero siempre se aguantaba ya que en el fondo sabía que esas cosas no solucionarían nada, era una chica tonta pero sí sabía que reaccionar con enojo a una situación adversa siempre es la peor de las opciones, pero la acción que hicieron sus padres y hermanas contra su pequeño Lincky era exceder por completo el límite de lo que estaba dispuesta a tolerar, una cosa era que le pidieran muchos favores o incluso a veces se burlaran un poco de él y otra era el que le hicieran daño durante tanto tiempo, pero lo que más le dolía a la fashionista era que todo eso sucedió debajo de sus narices, que unas mentiras tan poco creíbles hasta sacadas de la nada, pudieran convencerla de que todo estaba bien, de que su hermanito estaba afuera en el frio por voluntad propia, nunca antes estuvo tan arrepentida de ser una idiota como esa noche, esa noche en la que lloro abrazada de Bun-Bun hasta despertar, no tenía idea de que hora del día era, pero por la cantidad de luz que había probablemente ya eran alrededor de la de la tarde.

A esa hora ella estaría haciendo un montón de cosas, diseñando ropa, preparando smoothie de alguna rara combinación de frutas, como solo se ve en los champoos de extracto de guanábana con frutas salvajes de Burkina Faso para el cabello lacio que tienes que compartir con tu madre o hermana a pesar de ser macho espalda plateada, también podría haber estado haciendo sus preparativos para ir al centro comercial entre muchas cosas más, Leni Loud era una adolescente muy activa, pero ahora solamente era un triste cadáver viviente que solo estaba derrumbada en medio de la vacía habitación de la persona que más amaba en el mundo, quería seguir llorando pero ya no le quedaban lagrimas que derramar, la única forma de demostrar su tristeza era abrazar con todas sus fuerzas al conejito adorado de su Lincky.

En cuanto al resto de su familia, no le importaba que estuvieran haciendo ahora para ella eran los causantes de que su hermanito estuviera a la merced de gente peligrosa y la idea que más escalofríos le daba, que le hizo tener pesadillas esa noche, el terror que traía a su mente imágenes de su hermano muerto en un ataúd, como era posible que un policía fuera a matar a un niño inocente, de verdad no quería ni imaginarlo, tal vez sí le hablaba por teléfono con el oficial Joe, podría convencerlo de que le dejara volver a estar con su hermanito, que lo dejara volver a casa o incluso que la dejara a ella ir al lugar a donde enviaría a Lincoln después de salvarlo, ya que era el único pensamiento optimista que le quedaba, que su hermano fuera rescatado y enviado a otro lugar, no quería ni pensar en la posibilidad de que Lincoln muriera.

Mientras Leni se hundía en la tristeza en el cuarto de su hermano, el resto de su familia se encontraba en sus respectivas habitaciones, sufriendo y lamentándose por la cruel manera en la que trataron al pequeño de cabello blanco.

En el cuarto de las hermanas mayores, encontraba Lori que estaba completamente harta de tener que sostener su teléfono celular a toda hora, sus ojos rojos y ojeras se debían a que no durmió en toda la noche por temor a soltarlo y que la ley de aquel monstruo disfrazado de oficial la matara, pero toda la noche en vela le sirvió para recordar todos los momentos en los que Lincoln, su hermanito pequeño, la había ayudado a ella, que era la hermana mayor de la familia y se supone que tendría que ser el pilar principal después de sus padres, pero la realidad era que en lo único que era buena la novia de Bobby, era en mandar a sus hermanos, manejar a Vanzilla para llevarlos al colegio y nada más, ella jamás podría compararse con lo que su único hermano hacía por la familia, sacrificar gran parte de su tiempo para dárselo a el resto de sus hermanas era lo que Lincoln siempre hizo durante toda su vida, en cambio ella hasta le puso sistema de seguridad a su habitación para evitar que la molestaran cuando se dedicaba a hacer sus cosas, él siempre las ayudo en todo lo que fuera posible, incluso accedió a salir en una cita con Ronnie Anne sólo para que su relación con su novio no se terminara, prácticamente era como sí ella le hubiera quitado a su hermano la libertad de elegir a su pareja y lo encadenara a tener una relación con la hermana menor de su novio, la visita de aquel oficial le hizo darse cuenta que ella en realidad solo era una perra egoísta que anteponía su propia felicidad a la de su familia, en cambio Lincoln hacia todo lo contrario, él era el verdadero soporte de la familia, un ángel que siempre las ayudo porque quería verlas felices, y le pago, secundando la teoría de Lynn y subiendo fotos de él usando el traje de ardilla sabiendo perfectamente que esto solo le traería burlas y humillación, no dejo de repetirse mentalmente que ella era una basura como hermana mayor a la par que tomaba cinta adhesiva y la usaba para atar su celular a su mano izquierda, al lograrlo solo vio su teléfono, la herramienta de comunicación a la que le presto más atención que a su propio hermano, la que juro más de mil veces que si lo perdía probablemente moriría, pues ahora esas palabras eran literales, pero no se quejaría, se lo merecía por haber sido una malagradecida con su hermanito, lo lastimo de una forma que él jamás olvidaría y ya ni siquiera implorar perdón de rodillas serviría, su hermano se fue para nunca volver, pronto estaría con otra familia que sí supiera amarlo como siempre lo mereció o seria asesinado por ese loco de la justicia, ambas opciones solo la destruyeron por dentro, se tiró a la cama y se puso a llorar de nuevo, era lo único que le quedaba.

En la habitación continua, se encontraban las hermanas más artísticas de la familia, la comediante Luan Loud y la rockera Luna Loud, o al menos lo eran antes de que Joe las castigara con la prohibición se hacer la cosa que más le apasionaba a cada una, por parte de Luan ya no le importaba debido a que se sentía como una completa hipócrita, cuando inicio su aventura en la comedia fue porque de muy joven le conto a su hermanito Linc un chiste que lo hizo reír por más de 5 minutos, rio tanto que le dolió el estómago, la felicidad que le provoco ver la hermosa risa de su hermanito la hizo querer darle alegría a todo el mundo, pero en estos últimos 3 meses lo único de lo que se encargo fue de hacerle la vida miserable a su hermano con sus bromas crueles e hirientes, por que debería de seguir haciendo comedia sí en vez de hacer reír y disfrutar a la gente, se encargó de ridiculizar y entristecer a su hermano, tenía ganas de ir por su traje de mimo y no volver a hablar nunca en su vida para evitar que sus bromas pudieran lastimar a más personas, pero era inútil la ley de Joe le prohibió hacer cualquier tipo de expresión o representación artística, ahora no tenía su confiable mascara de bromas o pantomimas, esta vez lo único que podría representar eran sus sentimientos propios y estos no fueron variados, sólo dos, tristeza y arrepentimiento, perdió su pasión y a su hermanito, al pequeño que juro a si misma siempre hacer sonreír y que en su última fiesta de cumpleaños a la que le ayudo para su negocio, le dijo que se moría de hambre y ella solamente le contesto que no había pastel, cuando fue ella la que impidió que la madre del cumpleañero le diera una rebanada para su hermano. No podía entender cómo fue que dejo de amar a su hermano, esa duda rondaría por su cabeza el mismo tiempo que se la pasaría lamentándose, mientras veía en su laptop toda la colección de videos que tenia de su hermanito, lo veía sonreír y reír, imágenes que ahora solo existirían en su memoria y el disco duro de la máquina, ya que jamás vería otra vez a su hermanito.

En la litera de arriba, Luna no estaba para nada mejor que su hermana, ella fue la última en creer en la mala suerte de Lincoln, pero cuando lo hizo, cuando perdió la razón solo porque un empleado de la agencia en la que trabaja Mick Swagger se equivocó al publicar fechas, cuando ella agredió física y verbalmente a su bro, la causa por la que de joven escribió un sin fin de canciones de cuna, ella había fallado en su misión de hermana mayor, no solo le dio la espalda cuando sabía que lo que hacían no estaba bien, sino que lo culpo de algo que no tenía la culpa y por todo el escándalo que causo esa noche, su hermano fue tratado como una peste por todas sus hermanas. Una vez Mick Swagger dijo que la familia era lo más importante en el mundo, oh algo así, no recordaba muy bien ya que la gente en ese concierto gritaba muy fuerte. Luna lo sabía, le fallo a Mick Swagger, se falló a sí misma como hermana y lo más importante le fallo a Lincoln.

Con las gemelas los llantos aún seguían, tenían muchas razones para llorar, a su corta edad se les habían arrebatado los sueños que tenían para el futuro, y también su hermano mayor, aquel que siempre estuvo dispuesto a asistir a las fiestas de té de Lola y jamás temió al ensuciarse al jugar con Lana, era la única persona en la casa que podía lograr detener sus peleas de manera en la que ambas estuvieran satisfechas, aun así ellas lo trataron muy mal y ahora no volvería con ellas, era lo único que comprendían a su edad, de la situación actual, Lincoln se fue para no volver y como niñas que se arrepienten de una travesura solo les quedaba arrepentirse y llorar, esperando perdón, un perdón que nunca llegaría. Hablando de las menores la joven Lisa, estaba afligida por saber que su hermano más no volvería, era el único en la familia que siempre la ayudaba en sus experimentos y le preparaba unos deliciosos sándwiches, para una mente tan brillante como ella no sería una gran complicación, pero no podría inventar ningún medio de rastreo para dar con él debido a la ley de aquel hombre, a pesar de no poder inventar nada no se lamentaba tanto ya que rápidamente encontró una laguna en la ley, no podía inventar pero no se le prohibió formular teorías ni tampoco realizar investigaciones científicas, sin embargo consideraba equivalente su castigo, por culpa de su teoría mal formulada, su hermano fue víctima de exilio, por lo que era equitativo que como penitencia a ella se le arrebatara algo que adoraba hacer.

En el cuarto de Lynn y Lucy, la gótica estaba irreconocible, se veía similar a la ocasión en la que quería impresionar al hermano de Rhusty, todo debido a su prohibición de usar el color negro, su cuarto también había sido pintado de blanco, esto lo hicieron rápidamente sus padres para evitar el perder a otro hijo, su fiel mascota colmillos fue obligada a quedarse en el ático junto al resto de los murciélagos de Lucy, quien pensaría que una vida de colores traería miseria a una chica, su libro de poemas ahora era rosa y escribía ahora en tinta azul, una gran cantidad de poemas de arrepentimiento y perdón con dedicatoria a su único hermano, a Lucy le encantaba pensar que era como Edwin, un ser incomprendido y solitario, pero la verdad era que era una chica que quería tener alguien con quien compartir sus gustos e intereses y aunque su mejor amiga Haiku era la única que compartía en su totalidad todos sus gustos, su hermano mayor Lincoln era la primera persona que de verdad hacia un esfuerzo por entenderla dentro de su familia, siempre estuvo ahí para ella para ayudarla con sus poemas y escucharlos cuando nadie más quiso, bueno Lynn los escuchaba porque compartían habitación y no tenía opción, pero era Lincoln el que la escuchaba de verdad y siempre la alentaba a seguir dando lo mejor de ella, estaba muy agradecida con él por eso, pero cuando llego el momento en el que él necesitaba de ella, solamente lo abandono.

Pero el caso más complejo era el de Lynn Loud, la joven deportista siempre fue una persona competitiva, esa actitud la hacía una persona irritante a la que muy poca gente le agradaba, en su familia todas sus hermanas se resistían a querer ayudarla en cualquiera de sus actividades debido a que eran sumamente agotadoras y la intensidad de Lynn la hacía en parte agresiva a la hora de practicar, la única persona que siempre estaba ahí para darle una mano fue su hermano, la persona menos atlética de la familia bueno tal vez Lisa tendría peor condición física, pero su hermano en especial siempre tuvo una aversión por el deporte, pero a pesar de que lo odiaba, jamás se negó a una petición de Lynn para entrenar, ya que era su hermana más cercana y la verdad era que la quería mucho, sentimiento que era compartido por la deportista, le encantaba entrenar con su hermano, pasar tiempo con él era sumamente divertido para ella, era la única persona que podía aguantar el ritmo de la gran Lynn Loud y también era la única persona que podía soportar su enorme ego, un ego que ella siempre supo que le traería problemas, pero jamás se preocupó por mejorar ya que tanto su ego como su orgullo eran parte de su actitud ganadora, fue por esa razón que ella siempre se negó a perder cualquier competencia, ella era perfecta en cuanto al deporte se trataba, al nunca haber perdido, no supo cómo lidiar con la derrota, por lo que hizo lo más sencillo y fue culpar a alguien más por su fracaso y ese alguien era su hermano, la persona que más la apoyaba en el mundo, la persona que siempre procuraba la felicidad de todas ellas antes de la suya…. La persona que probablemente fue su primer amor.

Ahora la gran Lynn Loud, la ganadora suprema, la siempre invicta, era una perdedora que perdió lo más importante en su vida y fue a su hermano Lincoln.

La casa Loud estaba llena de sufrimiento y aflicción, debido a la ausencia de un chico de cabello blanco, que era el pilar fundamental de la familia, un pilar que jamás volverían a ver, o al menos eso creían, cuando el sistema de seguridad de Lisa, detecto que sobre la casa un vehículo volador no identificado se había detenido sobre la ella y de este descendían 3 personas muy extrañas.

Una mujer con una capucha de lagarto, un científico con una bolsa de papel en la cabeza y un chico con un traje de doctor de la peste negra, estos individuos se dirigían a la entrada de la casa, la joven genio no tenía idea de quienes eran, pero algo estaba claro, estaban buscando algo en la casa.

Hola a todos mis queridos lectores, lamento que este capítulo fuera más corto, pero apenas entre a la uni y ya están lloviendo los vergazos, en este capítulo quise centrarme en los sentimientos de las hermanas Loud, para el próximo que lo tendré listo el fin de semana, se dará finalmente la confrontación entre los Loud y los Villanos, además de entéranos de cual será el siguiente movimiento de Joe.

También quiero aprovechar esta oportunidad para dar un anuncio:

Por motivos de la universidad y que al parecer este semestre estará muy cabrón, podría tardarme más tiempo en subir capítulos, por lo cual les digo que el fic que tendrá mayor importancia será Lincoln el nuevo villano de la corporación Black Hat, mañana no tengo clases por lo que daré lo mejor de mí para poder tener listo el próximo capítulo, también que pienso terminar el fic en unos capítulos más ya que no quiero sobre explotarlo.

Una vez que lo acabe entonces mi fic Unas Hermanas Particulares se publicara hasta finalizar, por lo que no publicare otro fic para no interrumpir su emisión.

Finalmente el próximo proyecto que tengo en mente será un fanfic que titulare: El Contrato Oscuro, este fic será muy largo y quiero que supere por completo en calidad a mis fics anteriores, ya que será mi gran proyecto en el que dejare el alma para hacerlo a un nivel de los grandes escritores de fics, se que es atrevido para un novato decir esto, pero soy de los que piensa que cuando te propones algo que sea algo grande, les prometo una cosa, será mi mejor obra hasta ahora (ya que después de finalizarla, eso será en mucho tiempo ya que pienso que tendrá mínimo 20 capítulos de no menos de 20 minutos de lectura cada uno, pensare en una nueva en la cual superarme). Por lo que les pido que cuando la llegue a publicar, le den una oportunidad, no los decepcionare, eso sí esa obra no sera únicamentesobre The Loud House, será mucho más seria, pero recuerden que soy LordKent y el humor en mis obras aunque sea mínimo no faltara nunca ya que es uno de mis sellos.

Ahora sí, quiero saber sus opiniones, saber sí les entusiasma la idea, ya que a pesar de que escribir fanfics de Loud House es un hobby muy divertido para mí, también hago estas historias para ustedes y que puedan tener en mis fics un tiempo de lectura ameno y divertido.

Sin más por escribir, nos leemos luego.