CAPITULO XIII

"No sabe mal"


Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi


12:30 a.m. Dojo Tendo

Ya en el mediodía, la familia Tendo y Saotome se encontraba feliz mientras degustaban los deliciosos platillos preparados por Kasumi.

- Me pregunto si será buena idea salir ahora, la condición de mi hija no es muy buena - espetó un ensombrecido Soun.

- Padre deben ir si es importante para su entrenamiento - dijo dulcemente Kasumi - no deben preocuparse por los chicos, tía Nodoka y yo podemos cuidarlos.

- Lo siento cariño pero yo debo ir a visitar a una tía se encuentra muy enferma hace mucho no le hago una visita - hablo la señora Saotome - me siento muy apenada.

- Bueno no importa yo me quedare a cuidarlos.

- Pero Kasumi-chan tu no tenías una cita con el doctor Tofu - pregunto Nodoka curiosa.

- No es nada, los chicos son mas importante - aclaro la aludida sonriendo tranquila.

- Estoy segura de que quieres ir - aseguro la señora Saotome mirándola traviesamente.

- Si pero los chicos...

- Ellos ya son grandes, bastará con que les dejemos una nota y comida con eso será suficiente - aseguró Nodoka.

- Bueno si usted dice eso no hay problema - contesto Kasumi sonriendo ampliamente.

- ¡Perfecto!

- Muy bien decidido comencemos a empacar Saotome-kun - exclamo un Soun lleno de vida mientras se ponía de pie - Gracias por la comida Kasumi.

- No es nada padre.

- Enseguida Tendo-kun - aclaró Genma mientras casi se atragantaba con un pescado.

Los mayores de la casa se dirigieron a sus habitaciones dispuestos a comenzar un arduo entrenamiento.

- Te ayudara a arreglarte antes de que salgas Kasumi-chan - dijo Nodoka con un brillo peculiar en sus ojos.

- Muchas gracias tía Nodoka pero antes dejare lista la cena para los chicos - contesto la mayor de las Tendo mientras se dirigía a la cocina.

- Muy bien te espero - se expresó con alegría la señora Saotome su instinto maternal había sido activado deseaba que Kasumi se viera hermosa.

...

...

14:05 p.m. Dojo Tendo

- Muy bien ya debo irme Kasumi ¡nos vemos! - se despidió Nodoka en la entrada de la casa.

- Nos vemos Tía Nodoka - se despidió la castaña mientras se ponía un poco de perfume - Muy bien yo también me iré temprano.

Kasumi se aliso su lindo vestido floreado y comenzó a ponerse sus zapatos en la entrada.

- Adiós Papá adiós tío Genma cuídense en su viaje - dijo mientras salía de la casa.

- Adiós Kasumi cuídate también - se despidió su padre alegremente - debemos irnos ya Saotome-kun-

- Enseguida voy Tendo-kun, déjeme echar unas cuantas provisiones más - dijo el hombre del turbante mientras entraba a la cocina.

- Haber…eso huele muy bien - tomo la nota que había encima del preparado almuerzo.

"Aquí está la cena disfrútenla

Kasumi"

- Bueno no pasa nada si me llevo la comida deben aprender a sobrevivir por su cuenta – el hombre se ajustó sus lentes y sin más tomo la deliciosa comida y arreglo la nota escribiendo algunas cosas extras – listo, ¡vámonos Tendo kun!

...

...

17:45 Dojo Tendo

- mm pensé que habría alguien en casa. Bueno, buscare unas cosas y me iré donde Sayu tal vez le gusten mis nuevas fotos – esta "extraña" ausencia de su padre, le venía como anillo al dedo a Nabiki Tendo y con una malévola sonrisa en su rostro se disponía a cumplir con sus negocios.

...

...

19:15 camino al dojo Tendo

- Rayos es tarde Ranma ¡apresúrate! - espetó un apresurado Aki.

- ¡Quédate quieto! - exclamó Ranma "¿cómo es que de repente eres tan escurridizo?".

Ya en la entrada de la casa sintió el aire volver a sus pulmones "Al fin" - ¡ya llegue! - se anunció el peli azul recibiendo como respuesta solo un rotundo silencio.

- ¿No hay nadie? - vio una nota en la mesa del comedor y la leyó.

- Rayos, ¡no te puedes quedar tranquilo niño! - hablo Ranma mientras entraba a la casa - que es eso - dijo señalando la pequeña nota que Aki sostenía en su mano.

- Toma iré a la cocina de seguro Kasumi dejo algo de comer - respondió Aki mientras le pasaba la notita.

Ranma tomo el papel y comenzó a leer:

"Chicos lo lamento pero no habrá nadie en casa padre y tío Genma saldrán en un viaje de entrenamiento en cuanto a tía Nodoka ira a visitar a una tía suya y yo tengo unos asuntos que atender no se preocupen y no se duerman tarde.

Kasumi"

- mmm bueno, así es mejor, menos ruido - dijo mientras se recostaba en la mesa del comedor -¡Ahh! creo que echare una siesta.

...

...

Ranma se encontraba en un lindo prado, sentado en una silla en medio de la naturaleza, solo sin nadie alrededor, tan solo acompañado por los pastizales y el suave viento que mecía sus cabellos.

Pero una conocida presencia hizo alertar a sus sentidos y sin pensarlo dejo escapar las palabras - ¿Por qué me dejas solo? – ella jamás pasaría desapercibida para él. Su preciado tormento.

- Tú no quieres a un marimacho. Que sea hombre es mejor, ¿verdad? - Ranma que había mantenido sus ojos mirando el pasto levanto la mirada observando a la chica de almendrados ojos.

- ¡Claro que no! – en sus palabras se podía sentir la impotencia y el temor de no tenerla, al menos no del mismo modo.

- ¿Por qué? – Preguntó ella con sus ojos inocentes - si ahora soy un hombre ya no soy marimacho, si soy un hombre puedes estar tranquilo y también serás libre de nuestro compromiso ¡todo es para mejor! ¿No es así? – en ella se instaló una sonrisa de alivio puro irradiando una paz perceptible. E hizo que Ranma enfureciera.

- Yo no quiero… ¡yo no quiero que tu no estés! – Se sostuvo la cabeza entre las manos en una clara señal de desesperación - ¡no puedes desaparecer de mi vida! y aunque lo intentes te buscare y buscaré y cuando te encuentre...

- No puedes encontrarme – las palabras de la joven fueron cortantes y al chico le sonaron frías y sin vida. El semblante de la peli azul cambio de repente a uno apagado, dejando de lado su sonrisa - cuando la muerte lo quiere no permite que un alma escape de sus manos.

- ¿De qué hablas?

- Adiós Ranma, espero que desde ahora seas más feliz - Akane comenzó a alejarse lentamente dándole la espalda a su prometido.

- No, ¡espera! - Ranma quiso seguirla pero en el momento que intento ponerse de pie sintió como de la silla en que se encontraba salían cadenas que lo aferraron a el lugar - ¡espera Akane! no te vayas.

- Ahora es mejor Ranma, ya cambie para bien - decía la peli azul perdiéndose de vista.

"Marimacho, fea, pechos planos, no eres nada femenina debería comportarte como una mujer"

Son mentiras, son mentiras, ¿no lo entiendes Akane? Solo soy un cobarde mentiroso.

- No necesitas cambiar - Ranma presiono sus puños con fuerza – por favor, ¡NO ME DEJES SOLO!

...

...

- Ranma despierta - dijo Aki mientras se sentaba frente al pelinegro.

- Ah eh ¿Qué sucede? - dijo el artista marcial despertando de golpe, algo asustado.

- Sucede que te quedaste dormido idiota - el peli azul lo miro burlón mientras le tiraba la lengua - toma - Aki le ofreció un cuenco con curry.

- Gracias - dijo Ranma tomando la comida.

- ¡Gracias por la comida! - exclamaron los chicos en conjunto para después comenzar a comer.

Ranma se sentía muy confundido "no paro de soñar cosas raras, "¿qué sucede conmigo?" pensaba mientras llevaba el curry a su boca sintiéndose extrañado al probarla - Que raro.

- ¿Que sucede? - pregunto Aki mientras acercaba más el plato a su cara comiéndolo a una velocidad comparable muy de cerca con la de Ranma.

- Bueno, es solo que….la comida, sabe algo raro - dijo el joven mirando fijamente el cuenco.

Aki comenzó a sudar y su cara se tensó - Porque lo dices - pregunto mientras sorbia de su cuenco mirando hacia otro lado - ¿esta mala?

- No es eso solo que normalmente la comida de Kasumi es...

- Mejor - respondió el peli azul sonriendo y rindiéndose ante lo inevitable.

- Si.

- Pues, eso es obvio, porque lo hice yo – el chico dejo su cuenco en una mano y miro a su compañero con una sonrisa.

- ¡QUÉ! - exclamo el joven artista marcial mirando directamente al peli azul con la mandíbula desencajada.

- ¿Qué es tan sorprendente? - pregunto Aki mirando al excesivamente sorprendido muchacho.

- Cocinaste algo comestible - Ranma dijo esas palabras como si fuera algo totalmente insólito mirando el contenido del cuenco con una admiración y expectación enorme, quizás con la convicción de que es algún milagro divino.

- ¡Oye! cuida tus palabras - dijo el joven amenazando al chico de la trenza con su puño.

- Pero es que Akane jamás cocina nada que se pueda comer, ¡es imposible!

- No te alteres, solo se hacer curry y bolas de arroz pero no tienen forma no se hacer nada más - dijo el joven de forma desinteresada - ¿qué tiene que ver Akane en todo esto?, ¿ella no sabía cocinar?

- Bueno ella no cocinaba nada comestible aún así siempre cocinaba para…para mí - dijo el chico mirando el vacío - pero un día ella, dejo de hacerlo.

- Debía tener sus razones ¿no?

- Supongo.

De repente un sabor agrio llego a la boca del pelinegro provocando una evidente mueca de disgusto en su rostro. Aki alcanzo a ver el disgusto en la cara del pelinegro y no pudo evitar fruncir el ceño.

- ¿Tan mal sabe? - preguntó Aki molesto.

Ranma sonrió de lado – No, de hecho sabe mejor de lo esperado - miro divertido la expresión de Aki.

- Podría tomarme eso como un aceptable - reía el joven Tendo.

- Si aunque podrías mejorar – Ranma se carcajeo mostrándole un pedacito de madera que había quedado en la comida "que machacarías esta vez" se preguntaba el artista marcial.

Aki se quedó mirando el pedazo de madera y sus ojos perdieron un poco de su brillo - Tal vez, pero a la próxima, tú cocinas - respondió ignorando el ceño fruncido que puso el pelinegro.

- Oye - dijo Ranma molesto - cocinar es de mujeres además, ¿por qué debería cocinar?

- Sabes que eso sonó muy machista, ¿verdad? cocinar es algo vital, como piensas sobrevivir en un viaje a las montañas ¡eh! - respondió el peli azul burlón.

Ranma solo comenzó a murmurar - ¿y por qué simplemente no cocinas tú y ya? - dijo al final el pelinegro de forma infantil.

Aki solo oculto sus ojos tras su flequillo y revolví el curry con desgano - Me siento mal cocinando - respondió con tristeza.

Ranma lo miro asustado "¿será mi culpa?" pensó frustrado – por… ¿Por qué? - se atrevió a preguntar.

- Cocinar es divertido, pero cuando termine el curry me invadió un vacío que no logre comprender, se sintió muy mal - dijo mientras apretaba el cuenco.

- Aki yo...

- No le des importancia. Yo termine de comer - Aki se levantó de su asiento - no creo que quieras más, ¿verdad? - pregunto sonriendo ampliamente.

- Bueno, uno mas no me hará daño después de todo...no sabe mal - dijo Ranma estirando su brazo con el cuenco "arriesgare mi estómago una vez más Akane".

Aki lo miro sorprendido para luego sonreír de forma nerviosa - Gracias pero la verdad es que te lo decía porque no tengo más - dijo mientras de rascaba la nuca - nunca pensé que te gustaría.

Y Ranma cayó al estilo anime levantándose rápidamente.

- Me gusta algo que haces y ¡no tienes más! ¿es en seri? - grito enojado.

- ¡Y que culpa tengo yo! si a ti nunca te gusto mí comida - grito Aki sin pensar.

- ¡Claro que no! ¿cómo iba gustarme tu tóxica comida?

- Eres un... - Aki sintió un flechazo en su cerebro lo que provoco que dejara de discutir para tocarse su frente.

- ¿Qué sucede? - preguntó Ranma alarmado por el estado del peli azul.

- No es nada yo...- y el chico se desmayó.

Ranma alcanzo a tomar el cuerpo del joven Tendo antes de que golpeara el suelo – Aki, Aki despierta - su cuerpo no se movía para nada - ¡no te mueras Aki!

- ...no...No estoy muerto - dijo el peli azul débilmente.

Ranma soltó un sonoro suspiro de alivio - Que bien, te llevare a tu habitación será mejor que descanses un rato - subió al peli azul a su espalda y comenzó a caminar a la habitación de su prometida.

- En serio cocino mal, eh - dijo de la nada Aki mientras iban por las escalera.

Ranma sonrió con melancolía - A veces pero hay ocasiones en que tu comida...no sabe mal - respondió, pero Aki no contesto al parecer se había quedado dormido.

"Ranma estudia esa historia debes descubrir la manera de volver a Akane antes de que pase algo malo y no la hagas recordar muchas cosas, puede ser peligroso".

- Debo concentrarme en analizar esa historia, perdóname Aki - dijo Ranma casi murmurando mientras observaba al peli azul que dormía en su cama "perdóname, soy un tonto".

...

...

Al día siguiente

Ranma y Aki ya se encontraban en la escuela pero el pelinegro evito todo tipo de conversación con el joven Tendo, no deseaba que este volviera a desmayarse.

Aki se sentía extraño o más bien, confundido. No le agradaba que el pelinegro estuviera tan callado y que lo evitara, después de todo, vivía molestándolo, ¿por qué de repente estaba tan silencioso?

- Me pregunto si estará enfermo - pensaba el peli azul mientras bebía una cajita de jugo bajo la fresca sombra de un árbol - ¡ah! ¿y si fue por lo que cenamos? - pensó asustado - pero yo también estaría mal, no es eso, ¿que será? - hablo para sí mismo, un poco más relajado al saber que lo que cocino no ocasionó el estado de Ranma - creo que debo hablar con él - se estiro un poco en su lugar y mientras daba unos pasos una dulce voz lo detuvo.

- A...Aki-kun - el miro hacia atrás mientras le daba un sorbo a su caja de jugo, era la chica de la fotos.

- ¡Ah! Hola, eh…Sayu, ¿verdad? - preguntó alegre mientras se acercaba a la chica.

- Eh…sí, soy Sayu, que lindo que me recuerdes - dijo sonrojada al tener al peli azul frente a ella.

- ¡Claro que te recuerdo! tenías muchas fotos mías - sonreía el joven Tendo.

La cara de la jovencita estaba en un punto de ebullición – sí, lo lamento, eso te incomodo verdad

- No, claro que no, es solo que no pensé que alguien compraría fotos mías a Nabiki.

- Nabiki-chan es mi compañera de curso, ella me mostro las fotos y pues… - dijo mientras juntaba sus dedos nerviosa - a mí me gustaron.

- Ah entonces eres compañera de Nabiki-oneechan perdóname - dijo haciendo una leve inclinación.

- ¡Eh! No…perdón ¿Por qué? - agito sus manos la chica, confundida.

- Bueno, yo te trate como Sayu sin pensar cuando en realidad es - dijo elevando su cabeza para mirarla a los ojos - Sayu-senpai, ¿no? - expresó sonriendo de forma infantil.

Sayu sintió un flechazo enorme en su corazón y no se explicaba como el aire no deseaba entrar a sus pulmones.

- No es necesario que seas tan formal - dijo nerviosa.

- Lo lamento, pero si no es senpai solo puedo llamarla Sayu – san, ¿cuál prefieres? - dijo levantando su dedo índice a la altura de su cara.

- Yo...yo creo que prefiero el…senpai.

- ¡Muy bien senpai! es un placer hablar contigo.

- El...el placer es mío.

RING RING

- Oh, debo entrar a clases, ¡nos vemos Sayu-senpai! - Aki comenzó a correr.

- Espera, ¡Aki-kun! - grito la joven antes de que el peli azul se perdiera de vista - ¿quieres jun...juntarte conmigo a la salida de la escuela? - preguntó completamente sonrojada.

Aki no se esperaba esa propuesta, al fin se fijó bien en la chica, sus ojos verdes que distinga a pesar de la distancia y su cabello castaño claro recogido en un lindo tomate "es muy linda pero..." pensó Aki para sí mismo - está bien nos vemos más tarde ¡en la entrada de la escuela! - grito mientras agitaba un brazo en señal de despedida.

Cuando Aki desapareció de su campo de visión la chica sonrió feliz y con una emoción palpable corrió hasta su aula "espera...voy a salir con...con alguien menor que yo" de su rostro salía humo "pero es muy agradable y además solo es una cita" recordó la sonrisa infantil del chico y se alegró caminando como si flotara hasta su aula. "Una cita, que nervios"

...

...

En clases/ultima hora

Ranma no entendía nada, ¿nada del condenado ejercicio de algebra que se mostraba en el pizarrón? Claro que no, ese día sus pensamientos estaban enfocados en la historia de la princesa Hui Ying, pero para su disgusto, era más difícil entender de lo que esperaba. Es que, no sabía ni lo que debía entender.

- Ah, maldición - pensó frustrado mientras sobaba su sien "mejor visitaré a Cologne".

- Ran-chan, si hay algo que no entiendes solo pregúntame, ¿ok? - dijo Ukyo dulcemente.

- ¿Eh?, oh si gracias U-chan - susurro el pelinegro.

- Por cierto Ran-chan, ¿sabes si Akane-chan se encuentra bien?

- ¿Por qué lo preguntas?

- Pues, Ryoga quiere ir a visitarla para entregarle unos regalos lo encontré ayer y se quedó a pasar la noche en mi casa.

"Ese cerdo" - Akane no puede recibir visitas.

- ¿Por qué?

- Pues, eto, ella esta ¡está muy grave! ya sabes es contagiosa ¡muy contagiosa! - Ranma recalcó la última palabra dándole importancia.

- Que mal, espero que se recupere - respondió la Kuonji poniendo una expresión afligida "más tiempo para estar junto a mi Ran-chan" celebro en silencio.

RING RING

- Muy bien las clases terminaron pueden irse - hablo el profesor mientras se retiraba del salón.

En el momento en el que hablo el profesor Ukyo se apoyó en la mesa de su compañero con una actitud melosa - Ran-chan, tú quieres ir a comer okonomiyakis, prepare unos muy buenos.

- Lo siento U-chan, pero debo ir al Nekohanten - dijo Ranma inconsciente pero todos sus vellos se crisparon al sentir el aura de batalla de su amiga.

- Ran-chan, ¡¿por qué iras a ver a esa mujer?!

- No U-chan ¡no es lo que piensas! - Ranma agitaba sus brazos en todas direcciones con miedo de ser golpeado - yo iré a ver a la vieja momia, necesito ¿eh? preguntarle sobre una nueva técnica, eso - dijo temeroso cerrando sus ojos, segundos después dejo de sentir el aura de batalla.

- Ah entiendo yo...

- ¡Nos vemos Ranma! - se despidió Aki mientras tomaba sus cosas.

- ¿Eh? ¡Espera Aki! debemos ir al Nekohanten.

- ¿Irán los dos? - Ukyo no entendía porque había tanta confianza y complicidad entre los dos jóvenes.

- Lo siento Ranma pero no puedo - dijo saliendo del aula a lo que Ranma solo lo persiguió tomando sus cosas rápidamente.

- ¿Y por qué no? – el joven Saotome comenzó a fruncir el ceño ante la negativa del chico.

- Prometí juntarme con alguien hoy.

- ¿Con quién? una chica - dijo Ranma con una sonrisa burlona.

- Si - respondió el peli azul sin más

- ¡Oye!, ¿de qué hablas? tú no puedes salir con chicas - espeto el joven Saotome plantándose frente a Aki con el ceño fruncido.

- ¿Por qué no? - pregunto el peli azul alzando una ceja.

- Bueno, porque tú… - Ranma no sabía cómo explicárselo "no puedo decirle que es porque una chica, se volverá a desmayar" pensó el joven frustrado.

Aki miraba como Ranma buscaba las palabras para darle una respuesta, y como demoraba tanto en contestar, decidió buscar con la mirada a Sayu hasta que su voz llego a sus oídos.

- ¡Aki-kun! - miro por encima del hombro del pelinegro y pudo observar a la joven frente a él.

- ¡Allí estas, Sayu-senpai! - exclamó el peli azul y corrió hasta donde ella pasando de Ranma - lo siento Ranma ¡debo irme! - dijo mientras corría.

En cuanto llego frente a la joven, juntó sus palmas y cerró los ojos mientras hacia una leve reverencia – Discúlpame, ¿te hice esperar? - pregunto preocupado.

- No, llegue aquí hace poco - contesto la joven sonrojada pero sonriendo ampliamente

- Que bien - comenzaron a caminar hasta salir de la escuela - ¿quieres ir a comer un helado? - pregunto el chico.

- Si, me encantaría.

Y así los dos jóvenes desaparecían del sector escolar para comer un helado sin saber que habían dejado a un irritado Ranma que trataba de asimilar los acontecimientos.

- Va a salir con una chica, es una senpai, irán a…a una ¡UNA CITA! - pensó en voz alta mientras su cara se transformaba en la pintura del susto.


Nota de la autora: bueno, a decir verdad no tengo remedio. Este capítulo estuvo listo hace mucho tiempo atrás, pero no lo subía por problemas personales (que no necesito mencionar) y por ultimo pues, por flojera y ya está, esa es mi excusa y como dije arriba (si es que alguien lo leyó) si es que alguien recuerda esta historia, espero que disfrute con el capítulo y bueno si hay alguien nuevo espero que le guste. Y recuerden "Más vale tarde que nunca" ¡Gracias por leer!

Un saludo a Chat'de'Lune por su infaltable review y te tenrgo noticias, habrá celos de parte de Ranma (espero que leas este capítulo nwn)

Luna Glow