Capítulo 2: Pensando en ti
Aunque había logrado librarse momentáneamente de aquellas chicas, Lucy no pudo evitar pensar en las palabras de Julie, duramente eran ciertas, en la escuela, Lucy no tenía amigos, todos los que lo fueran o eran del más allá, o eran de otras escuelas. No tenía a nadie, todos los que estaban en su misma escuela la tomaban por un bicho raro, la molestaban, hasta la consideraban una loca por sus compañeros.
Estaba sola en ese lugar.
-Tienen razón.-Dijo la gótica.-No tengo amigos aquí, y solo se empeñan en hacerme la vida imposible.
Dejó caer una pequeña lágrima, mientras dejaba que su maquillaje se corriera en su mejilla con ella.
-¿Lucy?
Al oír su nombre, la gótica asomó la mirada, no pudo verlo muy bien por el sol iluminando, sin embargo, al moverse un poco, pudo reconocer a su hermano mayor.
-Lincoln.-Fue lo que pudo decir al tener a su hermano de frente.
-¿Que estás haciendo aquí.-Preguntó al verla así.-¿Te ocurrió algo?
-No.-Respondió poniéndose de pie.-Estoy bien, Lincoln, solo ... estaba caminando por aquí por casualidad, nada más.
-Lucy ...-Dijo Lincoln.-¿Estas segura de eso?
-Estoy bien, hermano, en verdad.-Mintió ella.-¿Tu que haces aquí?
-Pues estaba caminando a mi salón cuando te encontré, ¿estás segura que todo está bien?-Volvió a preguntar, pues no estaba muy convencido de lo que le dijo su hermana menor.
-Claro que si, Lincoln.-Volvió a mentir.-Agradezco que te preocupes por mi, pero te aseguro que estoy bien.
-Esta bien ...-Dijo sin seguir convencido, pero decidió dejar de insistir.-Bueno, tenemos que ir a clase, ¿si?
-Tienes razón.-Respondió Lucy.-Mejor me apresuro a asistir a clases.
Las clases transcurrieron con normalidad hasta su fin, fue cuando Lucy tomó sus cosas de su casillero, las demás estaban llegando a vanzilla, Lincoln también, la gótica era la última que quedaba para irse a casa, tomó su mochila y salió entre los chicos que también se estaban retirando de la escuela.
Sin embargo, sintió una patada por atrás que la derribo, para luego ser tomada de su blusa y puesta frente a frente nuevamente con la rubia rica.
-No creas que olvidaré esto, rara.-Dijo Julie mirando amenazante a Lucy.-Dudo mucho que llames a tus hermanos para que se las vean conmigo, ya sabes lo que podría pasar sabiendo de lo que mi familia es capaz con nuestros recursos, así que desde hoy, mejor cuida tu espalda.
Y Julie soltó a Lucy y se fue, dejando a la gótica un tanto temerosa, fue a vanzilla y se subió junto a Lincoln.
-Hola Lincoln.-Dijo Lucy, asustando a su hermano que estaba viendo por la ventana.
-Ah! Lucy.-Dijo.-No te vi llegar.
-Es de esperarse, ya sabes como soy para el sigilo.-Comentó.
-Si tu lo dices.-Respondió.-A propósito, ¿que hacías con Julie?
A pesar de que le sorprendió llegar en un parpadeo, Lincoln la había visto con la rubia, cosa que le puso nerviosa.
-N...Nada, no era nada.-Mintió.
-Lucy, a mi no me engañas.-Dijo Lincoln.-Además de que ya tengo 14 años y tu 11, sobra decir que ya a pasado bastantes años para saber todo de ti, y siendo hermanos, más razón aún.
La gótica solo se puso nerviosa, y se abrazó las piernas, intentando no dirigirle la palabra.
-Lucy, sabes que solo quiero protegerte.-Dijo poniendo su mano en su hombro.-no quiero hacerte sentir incómoda, pero si algo te pasa, no dudes en decírmelo, te prometo entender, Lucy.
Rodó los ojos, pues aún las palabras de Julie razonaban en su cabeza, era cierto que, al ser de una familia adinerada, solo le bastaría con mover un dedo para meter a su familia en problemas, o algo peor. Por ende, no quería meter a alguno de sus hermanos en esto, temía que las cosas para ella solo empeoraran, en especial para todos ellos.
-Estoy bien, Lincoln.-Respondió, un poco más calmada.-Gracias, pero te digo la verdad, estoy bien, no está pasando nada.-Mintió.
Lincoln levantó una ceja, no estaba muy convencido, pero Lucy hablaba tranquila, así que decidió no incomodarla.
-Esta bien.-Dijo.-Si tu lo dices ...
Al regresar a casa, las cosas transcurrieron con normalidad en la casa Loud, mientras Lincoln ayudaba a Lynn en baloncesto, Lucy estaba en los ductos de ventilación, intentando escribir un poema, aunque a mitad de este, se detuvo.
Decidió salir y bajar a su habitación, entonces miró hacia afuera desde la ventana hacia el patio trasero, viendo a Lincoln y Lynn juntos, practicando, Lincoln ayudando a su hermana, se veían muy bien estando juntos, 2 personas reales, apoyándose mutuamente.
Lucy bajó un poco la cabeza, recordaba que varias de sus hermanas y hermano, a pesar de que tenían gusto claramente diferenciados, de ves en cuando, sabían como complementarse mutuamente, incluso las gemelas siendo opuestas completamente.
Desafortunadamente para ella, su caso era distinto, nadie en su familia le atraía lo mismo que a ella, de vez en cuando oían (y ayudaban en el caso de su madre, Lincoln, Leni, Luna o Lisa) sus poemas, pero más allá de eso, prácticamente no tenían nada en común con ella, ni el más mínimo detalle si se podría exceptuar de que eran hermanos, y llevaban el mismo apellido, pero más allá de eso, no compartía ni el más mínimo detalle de algún gusto con sus demás hermanos.
Siguió observando a Lynn y Lincoln, tenían una que otra cosa en común aunque no lo pareciera, ambos luchaban por ser fuertes como personas, Lynn física, y Lincoln mentalmente, aunque en términos básicos, ambos deseaban hacerse fuertes, lo que les daba una relación bastante cercana.
-No tienen los mismos gustos, pero coinciden en algunas cosas.-Comentó Lucy a sus adentros.-Ustedes tienen algo en común y yo no tengo a nadie que tenga algo en común conmigo en esta familia.
"¿O que? ¿llamarás a tus hermanos para que nos golpeen? ¿o llamarás a tus "amigos" para que te defiendan? espera, NO PUEDES, porque tus amigos no existen, y tus hermanos no pueden hacer nada contra mí, y ya sabes las consecuencias para toda tu familia si me ponen un dedo encima"
Se abrazó las piernas, por muy doloroso que fuera, Julie tenía razón, no tenía amigos, todos estos o eran espíritus, o iban a escuelas diferentes, y no solo Julie o sus amigas, sino también algunos otros compañeros de su escuela se divertían molestándola y humillándola, lo peor era que todo este tiempo, Lucy intentaba ocultarlo, en especial los incidentes que tuvo respecto a la rubia millonaria.
Decidió bajar a la cocina y tomar un sandwich con mermelada acompañado de un jugo de naranja, sacó uno del refrigerador y se sirvió un vaso, sin embargo, acabó topándose con su hermano, algo que nunca esperó.
-AH, Lucy.-Dijo sorprendido.-No vi que estabas aquí.
-Acabo de llegar.-Respondió en su clásico tono melancólico.-Pero bueno, es de esperarse.
Lincoln notó el tono más deprimente de lo usual de Lucy, si era así, seguramente era por algo, pensó el albino.
-Uh ... Lucy.-Preguntó.-¿Está todo bien?
-Si, estoy bien.-Respondió.-Solo vine a comer algo, tenía hambre.
-Bueno, está bien.-Dijo.-Oye, si las chicas preguntan por mi, es que estoy entrenando con Lynn, si quieren que las ayude en algo, tendrán que ir al patio trasero.
-De acuerdo.
Lucy dejó que su hermano regresara con Lynn a entrenar, cabe destacar que eso ya se estaba volviendo habitual, cosa que le hizo sospechar a Lucy de que tal vez Lynn estaba acaparando mucho la atención de Lincoln.
-Aunque seamos compañeras de cuarto, te la estás pasando mucho tiempo con nuestro hermano, Lynn.-Comentó Lucy estando sola.-Deberías recordar que también es nuestro hermano, y que no puedes hacer que toda su atención se centre en ti.
-Y que lo digas, Lucy.
La gótica se sobresalto, y eso que ella era la que acostumbraba aparecer de la nada y asustar, una cucharada de su propia medicina podría decirse.
-Ah, Luan..-Dijo tras recuperarse del susto.-No te sentí llegar.
-Bueno, eso fue sorpresivo.-Bromeo un poco.
-Suspiro.
-Pero ya en serio, lo que dices es verdad.-Agregó.-Lynn ha estado acaparando la atención de Lincoln, no sabes lo difícil que es hacer mis fiestas sin su ayuda.
-Por eso has llegado cansada últimamente.
La comediante asintió, hacer todo ella sola le resultaba agotador.
-¡vamos, Linky! Si no das todo de ti, no lo conseguiremos.
-Sabes que mi entrenamiento no es como el tuyo, Lynn.
-Ah,vamos.-Dijo saltando sobre su espalda.-Sabes que me gusta entrenar contigo, además de que te sacará músculos.
-Si.-Dijo con un poco de molestia.-Pero no esperes que los tenga de un viaje, además no tengo el mismo ritmo de entrenamiento que tu.
-Bueno.-Respondió.-Oye, ¿y si jugamos baloncesto?
-Eh ... claro, seguro.-Dijo.-Deja que me cambie, estoy sudado.-Dijo oliéndose la axila.
-Claro, aquí te espero.
Lincoln fue al baño a lavarse y buscar su ropa deportiva mientras Lynn iba a su habitación a buscar una pelota de baloncesto, una vez que salió del baño, vestido, estuvo por ir a bajar las escaleras, aunque fue recibido nuevamente por Lucy.
-Irás a jugar baloncesto con Lynn, ¿verdad?-Preguntó.
-¿Como lo supiste, Luce?
-Los escuché.-Respondió.
-Ah, si, supongo que ... debí imaginarlo.-Dijo con algo de ironía.-Bueno, si necesitan algo, estaré con Lynn en el patio trasero.
-Siempre pasas tiempo con Lynn.-Dijo la gótica.-Desde el mes pasado que es así.
Eso hizo que Lincoln se pusiera algo nervioso, aunque pensó entonces que eso fue una posibilidad, más aún en una familia como la suya. Iba a disculparse, más Lucy se le apresuró en hablar.
-Tranquilo, todas ya lo notamos hace mucho.-Respondió.-Pero deberías decirle que también necesitas pasar tiempo para ti y o para nosotras también, no puede acapararte todo el tiempo.
-(Suspiro) tienes razón, Lucy.-Dijo Lincoln.-Hablaré con ella respecto a ello después, lo prometo.
-Bien.
Dicho esto, Lucy se fue a su habitación, dejando que Lincoln fuera con Lynn a jugar baloncesto.
En su habitación, observó desde la ventana como sus 2 hermanos mayores se veían, listos para jugar baloncesto, se veían contentos, jugaron un buen rato, y en un momento, se vio a Lincoln tropezarse y golpearse la pierna, sin embargo, Lynn fue a verlo, no logró oír que decían, pero la deportista parecía darle palabras de aliento y cariño al chico de pelo blanco. Fue que, de la nada, un flashback llegó a la mente de Lucy.
-Hasta entonces, tu hermano te cuida la espalda.
Aquel recuerdo del incidente del inodoro, un momento que Lucy jamás olvidó, sin mencionar las veces que el la ayudó con sus poemas cuando nadie más en la casa Loud lo hacía, de todos, el era quien más tuvo una relación cercana, incluso más que Lynn. Solo atinó a poner su mano en el vidrio de la ventana.
-Ojalá pudiera pasar más tiempo contigo, Linky.-Dijo Lucy, llevándose la otra mano al corazón.
