Capítulo 3: ¿No crees que pasamos demasiado tiempo juntos?


-¡Vamos, Lynn, atrapa!

-¡si!

Lincoln entonces logró dar un salto que le permitió encestar la pelota.

-Eso es, hermanito.-Dijo Lynn.-Has mejorado mucho desde hace unas semanas atrás.

-Ni lo menciones,

Lincoln se sentó bajo el árbol para descansar, había entrenado bastante duro junto a su hermana, quien, sudorosa y con las axilas algo mojadas, se sentó a su lado de golpe, además de que tenía la lengua afuera como si fuera un perro jadeando.

-Gracias por entrenar conmigo, Linky.-Dijo entre jadeos y sudorosa.-Uf ... uf ... si me cansé, yo ... creí ... ah ... que no estaría así ... esta rutina la hago a diario.

-¿No crees que es porque estás cansada?

-¿Que? tonterías, soy Lynn Loud, nunca me rindo.-Respondió.

-Tal vez así lo desea tu espíritu, pero tu cuerpo tiene otro límite.-Replicó Lincoln.-igual que yo.

-Ey, ya suenas como Lisa Loud.

-Rayos.-Respondió.-Pero mi punto es, ¿no crees que he pasado mucho tiempo yo contigo?

-¿Que? ¿pero que tiene de malo eso?-Preguntó Lynn, confundida.

-Pues Lucy me dijo eso.-Respondió.-Me hizo darme cuenta que las demás saben que has pasando mucho tiempo conmigo, o bien, he estado mucho más tiempo contigo que con las demás.

-Deben estar celosas, eso seguro.-Dijo Lynn acomodándose en el árbol.-No es malo que una chica quiera pasar tiempo con su hermano ¿no crees?

-Bueno, pero también tengo más hermanas que ... necesitan también tener su tiempo para mi.-Dijo.-Del mismo modo que tu lo haces conmigo.

-Oh, vamos, ni que pasar tiempo contigo fuera algo raro.-Respondió.-Sabes que me gusta estar contigo.

-Si tu lo dices.-Respondió.-Bueno, solo espero que después te des un baño pronto, antes de que empieces a oler.

-¿Que?-Preguntó y se olió la axila.-Snif ... snif ... Rayos.

Lincoln solo se rió al ver eso.

-Oye! Tu también tendrás que bañarte.

-¿Que? pero si lo hice antes de que ... oh, cierto.

Lynn solo se rió, pues el baño de Lincoln no fue nada si después estuvo entrenando con ella, pues ahora tendría que darse un baño ... de nuevo.

-Nota mental.-Dijo Lincoln.-Bañarse solo después de hacer actividad física, no antes.


Un rato después, Lincoln y Lynn ya habían salido del baño, bueno, primero fue Lynn quien se fue a bañar, mientras que Lincoln decidió esperar su turno, luego de un rato, Lynn salió del baño, y el albino aprovechó y fue a bañarse, no sin antes decirle a su hermana que no practicaría más después de eso, pues preferiría no tener que tomarse un tercer baño en el día, para el, uno era suficiente.

Así que Lynn accedió y dejó que Lincoln fuera a hacer otra cosa, pues preferiría no tener que hacerlo tomar un tercer baño, para ella también le resultaba tedioso si fuera ella en su lugar.

Decidió intentar hacer algo que no lo hiciera sudar de más, así que fue a su habitación a leer sus cómics. Aunque ahora no lo hacía en ropa interior, en vez de eso, se quitaba los calcetines, aunque eso llegó a molestar a las chicas de vez en cuando, ¿la razón? el mal olor que llegaba a emitir entonces, al darse cuenta de ello, el albino procuró lavarse siempre los pies antes de dormir, pues hubo ocasiones que incluso a el le llegó a molestar el edor de pie.

TOC TOC TOC.

Lincoln suspiró al oír a alguien tocar su puerta, justo cuando se ponía cómodo. Pero no era que le molestara, ya estaba acostumbrado, además de que sus hermanas pasaban por lo mismo de vez en cuando.

-Adelante.-Dijo al que tocaba la puerta.

-Lincoln.

-Ah, hola, Lori.-Le saludó.-¿Que quieres?

-Bueno, nada en realidad.-Respondió.-Oye, no te lo agradecí aquella vez, pero ... gracias por apoyarme, no fue fácil dejarlo ir.

-Vamos, Lori.-Dijo Lincoln.-Sabes bien que a yo también me sentí mal porque Bobby te tuviera que dejar, era un gran chico.

Si, Bobby y Lori terminaron, pues la relación a distancia no funcionó, Lori intentó buscar una forma para poder estar cerca de Bobby y retomar su relación, sin embargo, todo se le vino abajo cuando supo que ahora amaba a alguien más luego de planear todo un año para ir a una universidad cerca de donde vivía, no supo quien era, pero eso causó que la rubia cayera en una fuerte depresión, pasaba mucho tiempo en su cuarto, su rendimiento escolar había caído, además de que ya ni se preocupaba cuando sus padres la dejaban a cargo, algunas como Lynn, Lana y Lola se alegraron de no tenerla encima mandándolas, pero otras como Leni, Luna y Luna se preocuparon bastante por el estado de su hermana, Lincoln también se comenzó a preocupar bastante por ella, en especial cuando ocurrió.

La había descubierto inhalando, la quinta vez que lo hacía, el albino no dudó en conversar con ella, además de que después, alertó a las demás para luego todos avisaran a sus padres cuando estuvo a punto de sufrir una sobredosis, eso le valieron semanas y hasta meses yendo a un doctor para que la tratara, pero también fue gracias a Lincoln que pudo al fin superar su depresión, pues al ser quien la descubrió, era el más preocupado de los hermanos, podría decirse que al mismo nivel de lo preocupados que quedaron sus padres al enterarse, por no decir que más. El físico de Lori también había decaído, razón por la cual le costaba levantarse, además de que entonces le costaba sostener a Lincoln, Lynn o Lucy, ni hablar de golpear, podría decirse que la falta de ejercicio de Lori favoreció a su hermano para que pudiera acercarse a charlar con ella a pesar de ser alguien reacia de hacerlo al principio.

Sin embargo, con el tiempo, Lori comenzó a oír más a Lincoln cuando este trataba de animarla, empezó a hacer más caso a sus consejos y decir que si cuando este la invitaba a salir o a pasear para despejarse un poco, además de que Lincoln aprovechó de recordarle consejos que ella misma le enseñó y como poder seguirlos en su vida, así como el lo hizo al pasar los años, gracias a esto, sus terapias mejoraron, además de que Lincoln ayudó a que Lori y Leni se arreglaran luego de que por culpa de la depresión de la mayor, ambas no hubieran quedado en muy buenos términos. Desde entonces, Lori se sintió muy agradecida con Lincoln al hacerla ver todo lo que tenía por delante y que estaba desperdiciando, así que retomó sus estudios y con ayuda de Lincoln, pudo empezar a mejorar en sus sesiones con el psicólogo, debido a esto, y además de todo eso, Lori había ganado un gran cariño hacia Lincoln, quien de no ser por el, quizás ella hubiera terminado en tragedia por su sobredosis.

-Lincoln ...-Dijo con las manos juntas.-Ya se que te lo dije unas cuantas veces pero ... gracias, gracias por ayudarme.

-Lori.-Dijo Lincoln sentándose en su cama.-Sabes que para eso están los hermanos.

-Aún así, no sabes lo muy agradecida que estuve, y sigo estando contigo.-Dijo sentándose a su lado en la cama.-Gracias a ti ... pude abrir mis ojos, yo ... no fui la mejor contigo, y ... me descuidé, y la casa casi se cayó a pedazos porque no hice mi trabajo. Todo por mi depresión.

-Vamos, Lori.-Respondió Lincoln.-Tu sabes que, a veces, el amor duele, y no es fácil dejarlo ir.

-Si.-Respondió con un suspiro.-Es cierto, Bobby, el ...

-Era un gran chico, pero ... tal vez el destino tenía otros planes para ustedes, o las circunstancias dejaron las cosas como son ahora.

-Tienes razón.-Dijo Lori.-Lamento mucho también que tuvieras que distanciarte con Ronnie Anne. Se lo mucho que la amabas.

Lincoln suspiró.

-Es verdad.-Dijo con un poco de tristesa.-No ... no negaré eso, yo ... también la extraño a veces.

-No te preocupes.-Dijo dándole un abrazo de imprevisto para el.-Algún día el amor llegará, quizá ... quizás es mejor que el nos busque en vez de nosotros buscarlo a el.

-Si.-Dijo correspondiéndole el abrazo.-Creo que si.

Ambos decidieron seguir abrazados un poco más, se acomodaron para que Lori abrazara a su hermano en su regazo, hacía tiempo que no recordaba hacerlo, Lincoln debió tener 6 años cuando fue la última vez que lo hizo, ahora, con casi 14 años, Lincoln ya no tenía sus dientes de conejo, ahora ya se veía un poco más grande, pero Lori nunca se olvidó de como era, gracias a las fotos, y por sentirse en deuda con el.

-Lincoln.-Pensó.-Eras tan tierno cuando eras pequeño ¿por que tuvimos que crecer? eras tan adorable, mi hermano, mi pequeño Linky.-Agregó acariciando su cabello.-Que suave eres Lincoln, tu cabello es muy suave, parece de algodón.

Luego de unos momentos, rompieron el abrazo y Lori se puso de pie.

-Bueno, espero que estés bien, hermanito.-Dijo Lori.-Si necesitas algo, no dudes en pedírmelo.

-Ok, Lori.-Respondió.-No te preocupes.

-Muy bien, nos vemos.

Lincoln asintió y se despidió también, vio como Lori bajaba las escaleras, así que usó su pie para cerrar su puerta, pero cuando desvió la mirada a su cómic, fue tomado por sorpresa por Lynn, quien se arrojó a un lado de la cama.

-¡HEY, LINCOLN!-Dijo cayendo con su trasero encima.

-¡Ah! Lynn.-Dijo con molestia.-No me sorprendas así, ya te lo he pedido ... ¿y como entraste?

-Pues use el ducto, duh.-Dijo señalando con su dedo.-oye, ya que no vas a querer hacer más cosas para no tomar otro baño, ¿que tal si te acompaño?

-Uhh, voy a leer cómics.-Dijo Lincoln.-Además tu dijiste que son aburridos.

-Bueno, ¿pero te importa si tomo una siesta en tu cama?

-¿Que? ¿que no puedes hacerlo en tu cama?-Preguntó con sorpresa.

-Es que quiero estar cerca de ti ... ya sabes.-Respondió.-Hemos estado juntos en varias cosas, así que, solo sigo el ritmo.

-No creo que ...

-Por favor.-Pidió.-Prometo que no roncaré, además, después prepararán la cena, y luego me iré a mi habitación, ¿si?

-Ok.-Preguntó con sospecha.-... si tu lo dices.

Sin más que decir, Lincoln se puso nuevamente a leer su cómic mientras Lynn se puso a tomar una siesta, cabe destacar que, Lynn no tenía puesto sus pantalones deportivos en ese momento, sin embargo tenía su remera de pijama que solía usar para dormir.


Luego, a la hora de dormir, Lucy preparó su mochila para la escuela, mañana sería otro día, otro día de escuela, y para desfortunio de Lucy, otro día donde tendría donde tendría que probablemente evitar nuevamente a Julie y sus amigas.

Una vez que guardó su mochila, tomó una hoja y un papel, y tomó rumbo al baño, de cierto modo, aunque no le gustara lo que le estaba pasando, lo bueno que tal vez podría sacar de eso, era que le daba inspiración para hacer un poema.

Se sentó sobre el inodoro cerrado y escribió un poema, en cierto modo, se sintió muy bien escribir uno, pues actualmente, no solía escribirlos con mucha frecuencia, y lo que le estaba pasando influía bastante en esto. Una vez que terminó, suspiró, fue bastante gratificante.

-Creo que hay cosas de las que no creo que me despegue.-Dijo Lucy con una ligera risa.

-¿Lucy?

La gótica se sobresaltó al ver a su hermano prendiendo la luz del baño.

-Ah! Li ... Lincoln, ¿que... que estás haciendo aquí?

-Pues necesito ir al baño, me excedí con el jugo de naranja de la cena.-Respondió.-Pero ¿que haces tu aquí?

-Nada, nada.-Se apresuró a decir, poniéndose de pie.-Yo ya me voy, si necesitas hacer tus necesidades, no voy a negartelo

Sin embargo, cuando Lucy se dispuso a volver a la cama, se le cayó su hoja, que pasó por debajo de la puerta del baño cuando Lincoln la cerró, el albino la noto.

-Uh?

Tomó la hoja y la vio por un buen instante, suficiente como para leer el poema.

Soledad es todo lo que tengo.

Sin nadie a mi alrededor, ni en una ciudad, ni en el campo, ni en mi hogar, nadie con el que pueda clamar.

Soy mi única compañía, aquellos que me rodean a la escuela como sombras y fantasmas me persiguen.

Mis amigos no existen, solo hay soledad.

Mientras mi miedo se incrementa, mi dolor se magnifica.

No puedo pedir ayuda, en esta soledad, no hay nadie quien me ayude.

Pido "auxilio" pienso "que alguien me ayude" grito "por favor" pero nadie vendrá.

Mientras me persiguen aquellas que me acosan, mi dolor aumenta.

Solo tengo soledad, soledad y nada más.

Lincoln sabía que Lucy le encantaba lo oscuro, pero ese poema, más que ser oscuro, no parecía uno que mostraba intensión de dar escalofríos como estaba acostumbrado a hacer ella, más que ser oscuro era ... triste.

Lucy le gustaba lo oscuro o deprimente, pero no era alguien de temática plenamente en la tristesa, y antes de poder pensar en algo más, la gótica le llamó al otro lado de la puerta.

-Lincoln.-Dijo Lucy.-Se me voló mi hoja, ¿me la devuelves?

-oh, uhh, si, por supuesto, Luce.-Respondió.-un momento.

Lincoln se volvió a poner los pantalones, abrió la puerta y le entregó la hoja a su hermana.

-Gracias, Lincoln.-Agradeció.

-Lucy, espera.-Pidió poniendo su mano en su hombro.

-¿Sucede algo?-Preguntó ella.

-Eso mismo te iba a preguntar, Lucy.-Respondió.-Vivimos juntos bastante tiempo para saber cuando te pasa algo.

-¿A ... a que te refieres?-Preguntó confundida.

-Ese poema ... Lo leí.-Respondió.-Y como ya dije, te conozco lo suficiente para saber que no eres alguien que hace cosas con una temática tan triste como esa, se que te gusta lo deprimente, pero no como para llegar a algo triste ... a menos que se trate de algo.

-No entiendo a donde quieres llegar.

-Lucy ¿te ocurre algo en la escuela que yo no sepa?

La gótica solo rodó los ojos, aunque su flequillo lo escondía, su rostro mostraba nerviosismo ante la pregunta de su hermano.

-No.-Respondió.-No sucede nada, pero ... te agradezco tu preocupación.

-Lucy.-Dijo arqueando una ceja.-¿No te estarán molestando?

-No ,no, claro que no.-Se apresuró a decir.-No ... se por que me preguntas esto, me estás incomodando.

-Sabes que me preocupo por ti, Lucy.-Dijo frente a ella.-Perdón si te incomodé, pero para cualquier cosa que necesites, ya sabes que puedes contar conmigo. Bueno, que descanses. Buenas noches.

-Bu .. buenas noches, Lincoln.-Dijo Lucy.

Ambos fueron a sus respectivas habitaciones, Lincoln se durmió tranquilamente, aunque ya había empezado a sospechar que algo le pasaba a Lucy, pues lo supo cuando la vio nerviosa al mencionar lo que le pasaba en la escuela, quizás debería echarle un vistaso y comprobarlo, pero no le diría nada a las demás al principio, en caso de que pasara a mayores, recurriría a ellas.

Mientras tanto, Lucy dejó su poema en su mochila, se subió a la cama y se cubrió con las sábanas, sin embargo, no se quedó dormida al instante.

Ciertamente, no quería ir a la escuela mañana, ojalá pudiera decirle algo a su familia, pero el temor de que Julie Hiciera algo con su posición socioeconómica, o recurriendo a sus padres adinerados para hacer quedar a ella como la responsable, o que eso afectara a su familia le aterraba. Y luego pensó en Lincoln, de cierto modo, se sintió bien saber que estaba preocupado por ella, si tan solo pudiera decirle algo, pero temía que Julie hiciera alguna cosa que lo hiciera quedar mal, solo acabaría perjudicando a su hermano, y ella no podría hacer mucho por el.

-Ojalá pudieras hacer algo, Lincoln.-Pensó, entristecida.-Pero no quiero que Julie te haga algo malo. Suspiro. Tal vez ... sea mejor que haga esto sola.

Tal vez avisar al director podría ser una buena idea, no lo había intentado, pero quizás sería mejor arriesgarse que recibir otra paliza.


Continuará ...