Horas antes...

El día no había empezado bien para casi nadie.

Ya desde el día anterior, no habían dejado de tener problemas para terminar de decorar su cafetería fantasmagórica, a veces pidiendo a las chicas ayuda, quienes seguían ocupadas con arreglos en los disfraces. Ya no solo con eso, habían ocurrido dramas de pareja por nimiedades y el hecho de verse a las 8 de la mañana disfrazados no ayudaba nada a arreglar el ambiente.

" ¡Vamos a trabajar duro, chicos! " dio como grito de ánimo Iida.

Si bien el puesto exterior de última hora, que eran los boo-tidos, no estaban teniendo problema. Todo el trabajo duro se encontraba dentro del aula arreglada, entre los tantos pedidos que estaban teniendo. La música que había escogido Jirou estaba asustando el ambiente. La mezcla de terror y entretenimiento que habían creado estaba logrando dejar la caja en positivo. Momo a veces se turnaba con Iida, pues, a pesar de haber creado ese plato, ambos habían salido a dar la primera cara al público.

" Nuestro plato esta siendo de los más pedidos... fue una gran idea " le dijo mientras se volvían a turnar

" Ya te digo. A ver si sigue viniendo gente... " Ella ya se iba a poner delante cuando él, de forma discreta, agarro su brazo, para su sorpresa, ella se giró con disimulo. Podía notar como la invisible Hagakure y la uva zombie de Mineta a veces miraban a su lado. Yaoyorozu lo achacaba a su disfraz " ¿Seguro que todo va bien? Estos días te veo como apagada... "

" Nada, de verdad. "

" No te veo muy convencida. Solo un poco apagada desde... bueno, eso " la forma en la que describió como iba su situación sentimental con su compañero explicaba muchas cosas, casi con precisión en a que punto habían llegado.

Y ella no podía negar que había sido su culpa. No dejaba de pensar en el chico que conoció en la discoteca y al que no le podía poner nombre. Además de saber la forma en que su compañero sentimental había deducido sus sentimientos hacia ella. Si, admitió que desde hacía tiempo tenía sentimientos por él y que lo intentaba como podía, pero quedaba solo en intento. Había algo en las citas que no le gustaba, las formas en público casi de orden y, la que en cierto modo le resultaba en más fastidioso, la similitud de sus citas a las citas que los chicos tenían en los libros de Taeyang. Parecía no saber sus gustos, no haber escuchado que ella si había leído los libros y que también era fan del escritor, o siquiera que sabor de helado le gustaba. Realmente cuando hablaban de las cosas no intentaban conocerse al dedillo, solo disfrutar de la compañía, no era algo que le molestara a Momo, solo le parecía poco.

Se sentía como una novia florero.

Y no se lo había dicho a nadie por mera vergüenza. El hecho de que Iida se diera cuenta antes de nadie que ella no estaba bien le decía muchas cosas. Cosas muy positivas. Y agradecía estar al lado de un chico como él.

" Tranquilo, ya lo resolveré " le dijo con una sonrisa sincera, en la que mostró sus perfectos y blancos dientes.

Si, debía resolver la situación con Todoroki. Decirle que quizás se habían precipitado a la hora de empezar a pesar de no conocerse muy bien, o tomar las riendas de la relación en los muchos momentos incómodos que se habían soltado entre ellos. Debía dar ese primer paso que, al parecer, Taeyang aún no había escrito en sus famosos libros.

Ya había pasado tiempo desde que había dado la bienvenida a los clientes, despedido y animado a algunos a que entraran, a veces con ayuda de la segunda al mando de los boo-tidos Hagakure. Al estar tan concentrada, no se dio cuenta de quienes componían el grupo de chicos no residentes a quienes animaban a que entrasen a probar unos sustos de muerte.

" ¡La chica de la discoteca! " al escuchar la voz, sus mejillas se tiñeron de rojo al segundo. Era él. Estaba delante suyo, con sus amigos. Y ella vestida de fantasma... se moría de la vergüenza. Miró a su lado, por lo menos Mineta y Hagakure no parecían ver la situación que se había creado en un segundo " No pensé que te fuera a volver a ver y menos en este sitio "

" Yo menos... como me marché de aquella manera, luego no supe como buscarte. Ni me se tu nombre " Momo recompuso su compostura para poder hablar con él sin tartamudear o gritar, aunque el rojo de sus mejillas y su mirada nerviosa delataran otra cosa. Quería que el momento fuera de los dos, y por suerte sus compañeros no se habían dado cuenta, pero necesitaba más.

Necesitaba un rato a solas con él. De forma urgente.

" A tus amigos les encantará la comida de mis compañeros... "

" Inase " dijo él completando la frase de ella, haciendo que soltará una pequeña risa tonta " Ya se que eres Yaoyorozu. No puedes negar que eres famosa. ¿Crees que podríamos tener un momento, o estás muy ocupada? "

" Le pediré a mi compañero, somos muchos, no notarán mi ausencia " dijo con aquella educación que tanto la caracterizaba

Se sentía mal por aquel gesto, pero tenía que hacerlo. De forma un tanto furtiva, cogió a Tenya y le susurró que se tenía que ausentar por un momento. De forma urgente. Agradeció que nadie viera aquello antes de salir. Les dijo a los amigos de él que un compañero les iba a colocar en una buena mesa antes de salir a paso ligero con el famoso chico. Se sentía extraña, si bien no se había imaginado un reencuentro disfrazada de fantasma, se alegraba de que hubiera pasado. Era cierto que le daba un poco de miedo su uniforme, y le había dicho que le recordaba a los uniformes soviet de la segunda guerra mundial, a lo que él solo supo reír. Estaba sintiendo una alegría que era indescriptible, estaba conociendo cosas de él de una forma que aun no lo había hecho con Todoroki, y ella se estaba descubriendo de una forma casi increíble. Sin darse cuenta, se cambiaron los teléfonos al ver que estaba anocheciendo. Tendría que disculpase con todos por su falta de respeto.

" Entonces... ¿todos vivís ahí? " él tuvo la amabilidad de acompañarla para explicar a sus compañeros de porque se había olvidado de que tenía que ayudar. Sobre todo a su novio. Si bien se veía que no había encajado bien la noticia de que estaba saliendo con Shoto, le explicó muy por encima de que tenía que coger las riendas de la relación para llegar a buen puerto porque las cosas no estaba bien entre ellos. Aun no se entendía a su misma de porque quería aclarar eso. No había necesidad.

" ¡Yaoyorozu! " escuchó la voz de Uraraka detrás de ella. Se giró y vio que bastantes de sus compañeros estaban volviendo. Entre ellos su novio. Las chicas se quedaron sorprendidas al ver al chico que estaba a su lado " ¿Dónde estabas? "

" Ha sido culpa mía. La entretuve demasiado. De verdad lo sentimos, chicos. " dijo él por ella

" Seguro " se escuchó decir a Todoroki

" Nos vemos, Yaoyorozu " se despidió de ella antes de marcharse. " Adios, Todoroki "

" Espera, ¿era él? " preguntó Mina completamente sorprendida. Necesitaba corroborar que sus ojos no la habían engañado " Joder como cambia el uniforme "

" Si, se dio de pronto y... lo siento de verdad, chicos. No quería dejaros plantados... "

" ¿Por qué no le dijiste que lo conocíamos? " la pregunta en voz alta de Bakugo hizo que todos miraran al novio, quien ya no disimulaba su desagrado a la situación que estaban viviendo

" Espera, ¿lo conocíais? " preguntó sorprendida y un tanto decepcionada Yaoyorozu.

Al ver como la situación estaba evolucionando, sus compañeros los dejaron solos en el camino. Ellos se apartaron un poco del camino central, sin mediar palabra. No querían que aquellos que estuvieran volviendo a casa fueran testigos de la pelea que se iba a librar. Momo sitió como si aquello fuera una traición. Podía entender su enfado, había desaparecido a media mañana con un chico, entendía que estuviera celoso, por lo que pedía que la entendiera.

" ¿Por qué solo avisate a Iida? ¡ Ni Hagakure te vio salir de lo ocupados que estábamos! "

" ¿Me dejas explicar? " preguntó ella con tono serio. La forma qué el usó contra ella no le había gustado nada, por lo que decidió atacar con el mismo tono. Sin miramientos. " No sabía que iba a estar y tenía que hablar con él "

" Y podía haber estado para saber... "

" ¿Te estás escuchando? No necesito tu premiso. Se dio y ya está. Aunque podrías haberme dicho que lo conocías. Aun así, lo siento. "

" ¿Es lo único qué sientes? "

Sabía que su pregunta tenía una doble respuesta. Dadas las formas, el cansancio tanto físico como mental y ver que él estaba pensando lo peor de ella fueron las causas que la obligaron a decir aquello. No sabía si de verdad lo sentía, pues solo estaba atenta al coraje que se había acumulado después de saber que él si conocía al misterioso chico de la discoteca. No quería pensar más, solo quería actuar seguida por lo que sentía en esos momentos. Ya se arrepentiría el día siguiente.

" No. También una profunda decepción. Nunca te he metido, y gracias a lo que acaba de pasar, ahora se que es lo que siento. Solo espero que me sigas viendo como tu delegada. Nada más. Si, es un adiós a nuestra relación. "

Era la primera vez que dejaba su educación de alta clase a un lado para portarse como una de las chicas de las series que había visto con sus compañeras, egoísta y cruel. Hizo de tripas corazón, tapó sus oídos para poder regresar a la casa sin mirar atrás. Necesitaba estar sola para olvidar todo lo que había sucedido con Todoroki y mandar un mensaje al chico deseando verle cuanto antes.

Pero dolía.

Dolía mucho.

Retrocedamos a medio día...

" ¿Dónde está Yaoyorozu? " cada vez se estaba llenando más la sala y Uraraka se sintió un poco obligada a pedir respuestas. Iida no le supo responder. " Intentemos que... "

" Chicos, me voy a tomar un respiró... ¿Yaoyorozu? " la voz de detrás los interrumpió. Vio que el puesto de batidos estaba a rebosar, por lo que no podría preguntar a sus otros compañeros. Al ver el rostro de Iida, supo que ella se había ido sin decir nada. Y aquello no le gustaba nada.

" Tranquilo, ella vendrá ahora " le intentó decir. Pero él retrocedió a su puesto, sin tomar ese respiró que decía que iba a tomar. Uraraka suspiró, sabiendo que aquello solo iban a traer discusiones a la casa. " Uraraka, no queda otra, id tornando entre cocineros y camareros para que haya un poco de variedad. Y que por lo menos uno esté haciendo las cuentas de como van las provisiones para que, en caso de que falten, se avise a un profesor. "

El colmo llegó al ver que la Uva Zombie de Mineta iba a entrar a comer con el famoso escritor, que no les dio más clientela porque no se podía invitar a más gente. El caos en la sala era resoluble con la aportación de Bakugo de ahuyentador profesional con su mal genio, algo que ya le agradecería después de la jornada. Ver a Mineta comer los esfuerzos y los platos de sus compañeros le dio un poco de rabia, no lo podía negar, aunque diera resultados positivos como hacer que Taeyang se interesase por todos los platos.

Solo cuando vio que ya el asunto estaba más relajado, Uraraka salió un poco con el permiso del delegado. Necesitaba algo dulce. Se acercó a un puesto de la competencia a coger un helado de tres bolas con extra de chocolate.

" Te vas a enfermar " escuchó detrás de ella. Era Bakugo. Últimamente se habían hecho buenos amigos en la sombra, entre aquellas ayudas nocturnas que luego se sintieron como un algo innecesario. La faceta terca de su compañera hizo la mayoría del trabajo. Aunque no podía negar que aquello los había acercado más como amigos.

" No sabía que ya habías dejado de ahuyentar a los ocupa-sillas "

" En cuanto se fue el escritor con la uva zombie, fue más fácil "

" ¿Quién iba a decir que Mineta hablaría con un escritor famoso? "

" Ya nada me sorprende de él. Después de su extraño aprobado, todo es posible... "

Bakugo pidió su helado y se apartaron del ruido, a un lugar donde pudiera comer sin tener que recordar que iban disfrazados por una cafetería fantasmagórica.

" Te parecerá raro que te pregunte, pero... ¿Te gusta alguien? " preguntó Uraraka al terminar su helado. Estaban en un extraño silencio, en el que ella no dejaba de pensar en dos cosas. No le quería comentar las veces que Mina Ashido la había bombardeado con el tema de Izuku, pero sentía que era algo que podía hablar con su compañero, a pesar de tener un temperamento un tanto explosivo.

" Si " la seca y directa respuesta de su compañero enseñaba la seguridad que él tenía por sus sentimientos " ¿Lo preguntas por la desastrosa relación de Yaoyorozu y el mitad-mitad o por ti? "

" Las dos cosas " dijo ella antes de levantarse para tirar el papel del cucurucho " No dejo de pensar que no se si me gusta un chico... "

" Entonces no te gusta " aquella afirmación tan seca la dejó en el piso. " Si lo piensas y lo hablas mucho, no es que te guste, es que crees que te gusta. Es que eres idiota "

" Gracias, eh. " le dijo un tanto desagradada por las últimas palabras " Pero, es que no se... a veces creo estar segura de que si es amor, pero en otras... "

" Si invirtieras el tiempo de rellenar encuestas de revistas de adolescente en decirle lo que sientes ahora mismo no estarías deseando comer otro helado de triple chocolate "

Y por primera vez en mucho tiempo, se sintió tan idiota como afirmaba Bakugo que ella era. Una auténtica idiota.

Aunque se quedó con la curiosidad de saber quien era la persona de la que estaba enamorado Bakugo.

De mientras...

" ¿Y Uraraka? " preguntó un tanto sorprendido Izuku de no verla.

" Muchos se han tomado el rato libre. Espera a que alguien llegue para el tuyo " le pidió Iida.

A pesar de que ya no estuviera la sala tan saturada, habían clientes que atender y el delegado no iba a dejar que nadie más se escapara. Cogió su teléfono e intentó marcar a su compañera Yaoyorozu, quien no contestaba. No podía negar que estaba preocupada por ella, el chico con el que se marchó sin decir a Todoroki no le resultaba alguien por el quien fiarse y los amigos de él hacía tiempo que se había marchado. Solo podía sentir preocupación.

Una gran preocupación sumada al estrés que se iba a generar por limpiar toda la sala de cosas macabras.

Jiro estaba cambiando la música y no pudo evitar pensar en que la gente estaba empezando a escaquear. Ya no sabía si las caras largas de algunos era para aparentar o porque de verdad algo estaba pasando. Ella no era cotilla como Denki Kaminari, quien no dejaba de preguntar que había pasado con cada compañero. Y aquello bien extraño que le parecía. Pero, no iba a indagar. Tenía música que cambiar.

Mineta, de noche en la casa...

Poco a poco la gente empezó a entrar. Mineta intentó disculparse por haber prestado más atención al escritor que a sus compañero. Pero, para su sorpresa, era como si a nadie le hubiera importado que Hagakure se hubiera quedado sola al frente de los sorprendentes y deliciosos Boo-tidos. A pesar de sus mal disimulados intentos, nadie le dijo nada. Todo ese clima era signo de que algo había vuelto a ocurrir y necesitaría del escuadrón para poder saber que había ocurrido en su ausencia.

Se fue a la cama, con el libro firmado de Taeyang bien apretado, como si fuera un peluche, deseando que, de alguna forma mágica, la inspiración de ese best seller contaminase sus dedos y le hicieran crear el mejor de los libros.

Iba a crear el próximo Código da Vinci edición amor adolescente, estaba seguro.

Mientras descansaba, se escucharon ruidos en el pasillo, bastante extraños. Minoru solo despertó ante el bombardeo de mensajes de sus compañeros. Ya no iba a poder dormir, Hagakure había soltado la gran bomba.