Antes que nada, este capítulo no trata de incesto, por favor la trama así está en mi cabeza y pido que se respete. Sé que publicando esto recibiré más hate (más de lo que ya he recibido) y discúlpenme.
15 años después
– ¡Alejandro! ¡Alejandro! Despierta ya.- la voz molesta de su madre le invadía los tímpanos, era domingo 1ero de septiembre, de nuevo tomaría el tren para Ilvermorny, de nuevo comenzaría el colegio, Alejandro había cambiado bastante, ahora era un adolescente que Hermione debía admitir que tenía el carácter de su padre, era igual de arrogante, igual de seguro, igual de perfecto, igual en todos los aspectos.
Cuando Alex era un bebé, Hermione cambio la apariencia de su cabellera rubia a castaño con luces rubias unas pocas, pero seguía siendo el mismo, cuánto más iba creciendo más iba agarrando apariencia más finas como Draco, tenía los mismos ojos de él, las pecas de ella, Alex era todo un guapo adolescente, el chico asistía a dos colegios, en el Mundo Muggle FoHi y a Ilvermorny, a finales de cada semestre en FoHi era solicitada la presencia de su madre y qué sorpresa se llevaba cuando miraba a su guapo hijo sentado en la puerta de la dirección evitando las miradas llorosas de las chicas que se atrevían a confesarle su amor hacia él y quienes lloraban cuando éste les decía No, un No a secas, un No frío, un No doloroso, Hermione solo suspiraba y cuando salían de la dirección ambos comenzaban una muy muy pequeña discusión.
Retroceso
– Alejandro, debes de saber cómo tratar a una mujer.- decía su madre mientras iban en camino al auto.
– Claro que se mamá, pero ellas no se comportan como tal, no son como tú o Lily.-
– Si, pero no seas tan cruel con ellas.-
– Simplemente les digo que no, eso no es ser cruel.- el chico bufaba y reía sarcásticamente, lo que molestaba a Hermione quien no dudaba en lanzarle miradas de enojo.
– Eres muy cruel.-
– Si tan solo tuviera un padre te aseguro que no.- el chico subió al auto, tomó los audífonos y se los puso para ignorar por completo el sermón de su madre. Si, Alex también tenía el carácter terco de ella. Mala combinación.
Actualidad
– ¿Qué te parece si me tomó un semestre sabático?.- susurró mientras se tapaba de nuevo.
– Estás loco, debes de ir.- lo destapaba. Cosa que hacía molestarlo y mucho.
– Me tienes estudiando todo el año.- se puso la almohada sobre la cabeza. Hermione sopló un pequeño mechón que se le escapó y se sentó a su lado, definitivamente Alex se estaba poniendo muy testarudo.
– Lo sé, pero tienes que prepararte para todo lo que viene, no es malo, al contrario es muy muy bueno. Vamos, apiadate de tu madre.- le hablo más tranquila acariciándole la espalda, al parecer el también se tranquilizó se quitó la almohada de la cabeza y se levantó muy poco mirando de reojo a su madre.
– Está bien, solo lo haré por ti.- lo dijo resignado, Hermione se movió muy poco y este se levantó para tomar un baño.
– Date prisa o todo se enfriara.- golpeó el cristal del reloj de su muñeca en señal de apuro y Alex entró a la ducha, una muy rápida, bajo subiendo el cierre del suéter y se sentó en la mesa donde solo la compartía con su madre, está le sonrió y le sirvió un poco de huevo con queso.
– Mamá.- habló de sope Alex, mientras su madre emitía un leve "mm" y le servía desayuno. – ¿Cuándo me dirás la verdad sobre mi padre?.- la mujer, alzó la cabeza en dirección a su hijo muy seria pero al verlo tan confundido solo le sonrió.
– Alex, ya te he contado la verdad.- le pasó el plato. – O no sé qué mentira que sea verdad quieras saber.-
– No es eso, es solo que...- el chico bufo y se puso a comer, ya no quería saber más del tema. Hermione sonrió para sí misma y a la vez sintió lástima por su hijo, pero no podía decirle del todo pues temía que él la odiara y con justa razón.
– Bueno, ¿cuéntame qué tal te va en FoHi?.-
– Bien.- dijo sin ganas.
– ¿Alguien de tu interés?.-
– Naa.- volvió a responder sin interés mientras comía. Su madre se estaba enfadando y el lo sabía.
– ¿Seguro?.- y de pronto la cabeza de Alex hizo un instantáneo click, claro que había alguien en su cabeza y era ni más ni menos que...
– Charlotte Malfoy.- levantó la cabeza con una sonrisa de satisfacción al ver cómo su pobre madre se ahogaba con un sorbo de café. Hermione tosió un poco y se limpió.
– ¿Quién es ella Alex?.- no lucía nada nerviosa pero le cayó como balde de agua fría la noticia de que Malfoy podría haber tenido una hija de seguro no sería con Astoria de seguro había sido con otra mujer.
– Es una chica londinense, así como yo, iba conmigo en unas cuantas clases, pero tranquila mamá es muggle.- sin preocupaciones y muchas risas oprimidas así estaba Alex.
– ¿Muggle? ¿Estás seguro?.-
– Si, yo mismo me aseguré de eso.-
– ¿Y cómo?.-
– Legerenme.-
– ¿Quién te ha enseñado eso?.- hizo puño la mano.
– Harry.- lo dijo muy tranquilo.
– Ese Potter, me va a escuchar.-
– Relájate mamá, nos lo enseñó a James y a mí, lo ocupábamos para DCAO.-
– Estás muy chico, te pudieron haber expulsado.-
– No lo hice con mi varita.-
– De todos modos, ay Alex, no sales de una cuando ya entras en otra.- movía la cabeza negativamente, luego alzó la mirada para volver mirar a su hijo quién traía una sonrisa ladeada "justo como su maldito padre" pensó ella, dejo el café en la mesa, se puso ambos mechones tras las orejas. – Háblame de Charlotte Malfoy.-
– Es increíble. Es simpática. Es muy competitiva. Es, es...- el muchacho suspiró. – Es perfecta mamá.-
– ¿Y cómo es?.- acarició su barbilla.
– Es más baja que yo, rubia, ojos mm creo que verdes, me pierdo más en su voz que en los ojos.- su hijo rió cínicamente, era obvio que no se fijaría en la voz. Hermione solo rotó los ojos de molestia.
– No la habías mencionado.-
– Porque no me dabas quebrada, siempre me regañabas por las otras.- hizo una mueca.
– Pues, lo siento. Pero si me gustaría que me dijeras todo, absolutamente todo.-
– De acuerdo.-
– ¿Y Charlotte va a Ilvermorny?.-
– Mamá, es muggle.-
– Ah cierto cierto, ¿acabaste? Lava los traste, haré una llamada y no me hagas caras.- se levantó de la mesa señalando a su hijo quien había dejado caer la cara contra la mesa al escuchar que tenía que lavar los trastes, Hermione se levantó de inmediato, sacó el teléfono de su bolsillo y se metió al despacho conjurando un hechizo insonorizador para que el curioso de su hijo no escuchase.
Marcó un número y esperaba que enserio le contestarán.
– ¿Diga?.-
– Neville, soy Hermione.- sonaba bastante alegre por escucharlo, si, nunca perdieron comunicación, de hecho, Neville no estuvo de acuerdo cuando Hermione se fue y no afrontó las cosas con valentía, no estuvo de acuerdo con el cambio de apariencia del chico, no estuvo de acuerdo con que ella se mudará a Estados Unidos, no estuvo de acuerdo cuando rechazó la carta de Hogwarts e instaló a su hijo en Ilvermorny, no estuvo de acuerdo cuando ella ocultaba la verdad, una verdad que ni siquiera Harry se llegaría imaginar que aquel muchacho fuese hijo que ni más ni menos que del gran Draco Malfoy.
– Hermione, que alegría escucharte de nuevo.- contesto con la misma emoción.
– Que bueno Neville, una pregunta ¿aún estás trabajando en Hogwarts?.-
– Mmm, si ¿por qué la pregunta?.-
– ¡Genial! Aquí te va la pregunta por la cual te llamé.-
– Estoy temiendo.-
– ¿Draco y Astoria tienen una hija?.- en los segundos que Neville tardó para contestar el corazón y la cabeza de Hermione suplicaban que el chico dijera que no, que quizás era un truco de su hijo para hacerla enojar, pero su hijo como pudiera saber de Draco, Alex era cínico, sarcástico, duro, "cruel" pero jamás mentiroso.
– Si.- se escuchó con un tono triste, una lágrima silenciosa rodó por su mejilla.
– ¿Y cómo se llama?.- trago grueso para que el muchacho no pensará que ella estaba llorando.
– Charlotte, es muy buena estudiante. ¿La conoces?.-
– Yo no, Alex. Alex me acaba de decir que está enamorado de ella.- y la mujer soltó en llanto.
– Hermione yo no...
– Tenías que decirme, ¿qué le diré a Alex? Hijo no puedes enamorarte de esa chica porque es tu media hermana?.-
– No te entiendo Hermione, fuiste tú misma quien decidiste irte de Londres, de no querer arreglar nada, Draco no te perdonará que le hayas apartado a su hijo y Alex, ni que decir de él, sabemos cómo es y creo que hasta en cierto punto puede ser muy vengativo contigo.-
– Pero soy su madre, le di la vida y todo lo que él quería, nada le faltó.-
– Su padre lo hizo, ¿nunca te dijo lo solo que se sentía cuando no estabas? ¿No te dijo que los otros niños se burlaban de él porque no tenía papá? Por eso Alex es como tú lo calificas, por la falta de amor de Draco, ¿crees que si Draco hubiera influido en su vida, sería así?.-
– Eso viene en los genes.-
– Y en la educación y la atención que recibe de los dos.-
– ¿Cuándo nació?.-
– Charlotte nació a los meses que se fueron.-
– Nunca supe nada.-
– Lo evitaron en los diarios, hasta el día que Los Malfoy anunciaron a la primera Malfoy de la familia. No, no llores Hermione, tienes a Alex.- la regañó.
– Lloró porque le aparte a mi hijo el conocer a su padre, ¿ahora como le podré decir la verdad?.-
– Dale tiempo al tiempo.-
Cuando Neville dijo tiempo, ella alzó la vista al reloj que estaba frente a ella, pronto se harían la 1 de la tarde y pronto Alex partiría a Ilvermorny, Hermione quería desahogarse un poco más con Neville sin embargo el tiempo no estaba de su lado.
– ¿Te parece si te regreso la llamada más tarde? Hoy Alex parte al colegio y quiero estar un rato con él.-
– No te preocupes, entiendo. Márcame al anochecer.-
– Perfecto.- se despidieron, Hermione se secó los ojos, abanico sus manos frente a su rostro, tomó aire y salió del despacho para buscar a su hijo quién estaba acostado en el sofá leyendo una de esas revistas que su abuela Jane les mandaba a su madre sobre espectáculos.
– No se porque la abuela te manda esto, es realmente aburrido.- ella rió.
– ¿Ya tienes todo listo?.-
– Seep.-
– ¿Me extrañarás mucho?.-
– Solo las comidas.-
– Alejandro.-
El chico bajo la revista para que su madre lo apreciara a ver y le volvió a dedicar la misma sonrisa que Draco le lanzaba, una ladeada junto con un guiñó. Se cubrió cara y sonrío al recordar a Draco.
– Vayamos a ver qué tan listo tienes.-
– Mejor te hablo de Charlotte.-
– Mmm.-
– Vamos mamá, ¿no me digas que estás celosa de Charlotte?.- Alex soltó una pequeña carcajada en tono burlesco, lo que hizo molestar a su madre.
– No, es solo que estás muy pequeño.- le acarició la mejilla.
– Mido 1.80, no estoy pequeño.-
– Para mi lo eres.- le sonrió.
– Mamá, ¿qué piensas de Lily?.-
– Lily, es muy buena chica, buen partido para ti, no cabe duda que harían bonita pareja.-
– Pero ella es la hermana de James.-
– ¿y qué tiene?.- Alex hizo puños al oír eso.
– Si yo tuviera una hermana, no me gustaría que nadie ni nada se le acercara ni siquiera mi mejor amigo.-
– Oh vamos Alejandro, son cosas de chicos, cuando crezcas de mi acuérdate que si te gustará Lily.- su madre movía las cejas de arriba hacía abajo.
– Amelia también es linda.-
– ¿Quién es Amelia?.- lo miró confundida su madre.
– Amelia Zabinni, vamos mamá también te he hablado de ella, es bruja y va a Hogwarts.-
El corazón de Hermione se estaba deteniendo un poco más, ¿cómo era posible que ese par de serpientes tuvieran a sus hijas en el mismo colegio muggle en el que asistía su hijo? Definitivamente era un peligro estar cercas de ellos, en su cabeza ya estaba pensando mil y un planes para mudarse de Montana a otra parte de Estados Unidos, la que quisiera su hijo.
Volvió en sí cuando su hijo pasó la mano frente a ella y no le quedó de otra más que sonreír.
– Alex.- sonrió nerviosa. – ¿Cómo es Amelia?.-
– ¡Pelirroja!.- bramó su hijo quien tenía una fuerte debilidad por las chicas así, Hermione no dudó en pensar que Blaise se había casado con Ginny y era lo más probable.
– ¿Tiene hermanos?.-
– No sé, siempre está con Charlotte y me es imposible acercarme con ambas a charlar porque siempre tiene que llegar una chica a invadir mi camino.-
– Que lastima.- Granger acarició la cabeza de su hijo, consultó la hora del reloj que tenía pegado frente a la pared. – Salgamos por una nieve, ¿te parece?.-
– Me da pereza, pero como es mi último día contigo, accederé.-
Hermione sonrió y abrió los brazos para recibir a su hijo, lo abrazo con fuerza, tenía miedo que supiera la verdad una verdad que ella había escondido hace 15 años.
