Hola, me alegra mucho el recibimiento que tuvo esta historia, esta es la página más grande de fanfiction en la que he escrito y no creí que tendría una oportunidad, agradezco sus comentarios y sobre las preguntas que ha surgido, no, ese rubio no es Haruka, la idea era de que golpearon a Chris Hemswort o alguien por el estilo, Haruka aparece hasta el capítulo 10 mas o menos, no es spoiler, es para que no surjan confusiones cuando mencione rubios o rubias por ahí, jejejeje. Bueno para abrirle paso a los siguientes capítulos tenemos aquí una conservación normal de pareja, y es que siempre tenemos a ese alguien con quien nos podemos a reflexionar la vida y la existencia. Para concluir, saldrían dos o tres capítulos más menos cada dos o tres semanas, porque aunque son cortitos estoy en la escuela y tengo que corregirles la ortografía, a veces cambio frases de último momento, espero que lo disfruten.

Leche

Cae la noche en la casa Blackmoon-Kaioh, Michiru va hacia la cocina porque quiere un vaso de leche, en el camino ve a su esposo sentado en la sala en calzones con su computadora.

-Te vas a enfermar si sigues jugando videojuegos así por la noches- le dice mientras abre el refrigerador.

-No son videojuegos, es un programa de diseño 3D-

-Lo que sea, si vas andar así mínimo cierras la ventanas, hace un frío horrible aquí- pide mientras revisaba por todo el electrodoméstico –Mmm… Diamante no hay leche-

-¿Y Setsuna?- le responde sin mover ni un centímetro.

-Por novena vez, que Setsuna fue a ver a su madre a Israel, no ha estado en todo el fin de semana- dice acercándose a él.

-Ah sí es cierto, el buen general Meioh, me dijo que iban a ascender a secretario de estado, me pregunto como le hace para ver a su esposa-

Michiru se sienta junto a él.

-Necesitamos leche y otras cosas, deja la computadora- muy poco feliz de que la esté ignorando.

-Podemos ir al supermercado, todavía no es muy tarde- observando la hora en la pantalla.

-No saldremos si no te pones un suéter-

Al salir el pobre hombre se sentía asfixiado, no solo se había puesto un suéter, le hizo caso a su mujer y también se colocó una bufanda, subieron al auto y vieron a su vecino cortar su césped.

-¿Por qué lo hará a esta hora?- pregunta Michiru cuando pasan frente a la casa.

-Tal vez porque hicimos que su jardinero renunciara y no dejábamos de molestarlo con es durante el día- ambos ríen.

Más tarde ya se encuentran en los pasillos del centro comercial, Diamante va empujando el carrito mientras Michiru mete las cosas.

-¿Enserio crees que los robots son mejores que las personas?- pregunta Michiru.

-Claro que sí, y en muchos aspectos, la medicina, la investigación, muchas cosas no serían posibles sin los robots-

-Pero no están vivos- argumenta poniendo unos huevos en el carrito.

-¿Qué es la vida cariño? Si son las reacciones químicas que tiene el cerebro para poder sentir, te lo juro eso se puede programar-

-No me sorprende esa respuesta de alguien que puede construir 25 kilos de metal en algo que se puede mover-

-Que puede pensar y observar, recuerda que recalcula la ruta si encuentra algún obstáculo, es como un cachorrito, mi creación, hasta podría hacer niños-

-Damon ¿enserio querrías un hijo robot?

El peliblanco que se había detenido metiendo una caja de cereal sonríe -Claro, si papá necesita algo de la azotea, le saldría una pequeña hélice de su cabeza y volaría para traérmelo- Michiru empieza a reírse muy fuerte así que para disimular sigue caminando por el pasillo -¿Qué? Sólo sigo nuestro saludable ejemplo paternal, convertir a tu hijo en un pequeño esclavo robotizado que hace todo lo que dices, puedo hacer que sienta enojado-

-Sí, si, entiendo tu punto pero aunque puedas construir sensaciones, no tiene esa chispa de vida ¿me explico? Alma, corazón, como quieras verlo-

-Mm…- Diamante medita el punto que expresa su esposa –La música, cuando tu tocas puedes decir que expresas sentimientos, algo de esa alma, puedo enseñarle a un robot tocar piénsalo Michiru ¿Qué es la música? Vibraciones armónicas consecutivas, así son los demás artes y otras expresiones del "alma humana" que puede ser tan trascendente como tú quieras, pero que está restringida a las limitaciones de un cerebro humano y por lo tanto es imitable por la tecnología-

-Esa pregunta no me va dejar dormir esta noche- dice Michiru reflexionando profundamente todo lo que hace especial al arte.

El peliblanco toma la leche y se rigen finalmente a la caja.

-Yo pienso que como primer cúmulo de materia que sabe que es materia y se piensa como tal podremos en un futuro replicar el proceso que llevó a nuestra evolución-

-La historia de la humanidad ha probado que no debes jugar a ser Dios, cariño- dice Michiru colocando sus compras en la banda transportadora de la caja –De todas maneras la creación de vida, incluso la vida artificial no es aun tarea del hombre, pues conlleva una gran responsabilidad, que va de la mano del mismo significado de la vida, que años de filosofía no han podido responder-

-¿De qué hablas cariño? ¿Acaso no te parece este mentón de Zeus?- dice mirando a la nada mientras se toca la mandíbula, la aguamarina vuelve a aguantarse la risa.

-Cállate y ayúdame-

La señorita de la caja va pasando sus productos y obtiene el total.

-Son $233 dólares-

-Sí- el peliblanco saca su cartera y se da cuenta de que solo trae su tarjeta black, esas sin límite de crédito que utilizan los millonarios –Amm… Michiru- le muestra su tarjeta-

-¿Solo traes esa? Ay ¡qué pena!- la aguamarina se pone roja de vergüenza. No tenía nada malo que pagaran con esa tarjeta, pero no les gustaba presumir su fortuna y menos si no eran ricos arrogantes a quien darles una lección pues eran vistos como excéntricos que se burlaban de la clase media, además luego no se las aceptaban en todos lados y quedaban ridículo, en ese supermercado ya les había pasado una vez.

-¿Sucede algo?- preguntó la señorita.

-No, no pasa nada- responde el joven.

La pareja empieza a buscarse en los bolsillos, consiguiendo $74 dólares.

-Dejé mi bolso en el auto, espera aquí- Michiru sale disparada al estacionamiento y Diamante no le queda más que quedarse con la chica de la caja.

-¿Y le gusta el football? Arriba Los Ángeles wow- la chica lo mira extrañada y prefiere ignorarlo, el joven maldice su suerte, siempre les pasa lo mismo cuando Setsuna no está.