Hola, esperaba hacer varios capítulos cada par de semanas, pero considero más sencillo hacer uno por semana que es casi lo mismo, y como al estar en la computadora me motiva a hacer mi tarea decidí que fuera de esta manera jajajaja, igual el 40% de ésta historia está en mi celular, espero que lo disfruten mucho y no les moleste el cambio.

Siete

El juez dio su fallo en favor de Blackmoon, con sus patentes libres por fin se dieron el lujo de poner en venta sus acciones, la cantidad de dinero generado fue tal que pudieron comenzar su propio Centro de desarrollo Tecnológico, que simplemente nombraron BlackmoonTec-Kaioh, sin embargo, con su mala experiencia en Estados Unidos aprendieron no podían estar tan lejos de las empresas familiares y esperar que con un par de visitas al mes se resolviera todo, por lo que como nuevos dueños, vendieron la mitad de su flota que era la que operaba en Inglaterra moviendo la empacadora para trabajar con la otra mitad en Japón, su nuevo hogar y centro operativo de todo.

Comprarían pronto su nueva casa, apenas la estaban diseñando, por lo que se quedaban los Kaioh temporalmente.

-Oí que le devolvieron su empresa a esos tipos Némesis- dice la mamá de Michiru mientras bebe su té.

-Por su puesto mamá, Damon y yo vivimos un tiempo en la carencia y no se lo desearía a nadie, aunque el juez nos la cedió en compensación ya no tenía ningún valor por lo que, mejor la remodelamos y se las revendimos, él insistió ¿sabes? Es terrible que te arrebaten algo en lo que has trabajando tanto- entendiendo el doble significado de esas palabras, la señora Kaioh asiente.

Su esposo y yerno mientras beben entusiasmados a un par de metros de ella, los Blackmoon-Kaioh están entre las 20 familias más ricas del mundo, acaban de anunciarlo en las noticias.

-Setsuna, más por favor querida- pide el señor Kaioh estirando su copa, la morena sonriente le sirve y luego a Diamante, le alegra verlos tan repuestos y recuperando sus propiedades.

-Kotaro por favor, son las diez de la mañana- reprende su mujer, pero cual sordos los dos empiezan a cantar el himno nacional de Japón -Estos hombres no tienen remedio-

-Mamá- llama Michiru –Perdóname, perdimos la casa Morgan-

La casa Morgan conocida actualmente como mansión Kaioh, fue lo único que la familia de su madre le dio cuando se enteraron que se casaría con un joven empresario japonés que acababa de comprar un par de barcos pesqueros, la traición a su sangre noble hizo que perdiera todo lazo con la realeza y que fuera desconocida por sus familiares cercanos, sin embargo en dicha casa formó su hogar, en ella creció, solo la abandonó para que su hija naciera y pasara su infancia en Japón como fue deseo de su esposo, Michiru vivió ahí desde que tenía 15 años; era su único legado, lo único que podía dejarle pero la mujer mira compasiva a su hija que parece no puede con la culpa, así que la deja proseguir para que se desahogue.

-La donamos a la corona esperando beneficio de su majestad ¡Resultó! Sirvió de garantía para un último préstamo, por eso no… Se volverá un museo de té, es ahora patrimonio nacional, no podemos recuperarla pero ya que les hemos pagado y con intereses hemos entablado nuevos lazos con la corona; después de mucho tiempo la última hija de los Morgan vuelve a figurar en la nobleza inglesa aunque sé que eso no lo repone, perdóname mamá, perdóname- la aguamarina baja la mirada, no quiere ver a la mujer que le dio la vida a los ojos, le ha arrebatado lo único que poseía y ha sido el más doloroso sacrificio que ha tenido que hacer, pues también fue su hogar mucho tiempo.

-Lo que a mí más me importa es que ustedes están bien, que has repuesto el peso que perdiste, que tú y tu esposo ahora vivirán aquí cerca de nosotros, estoy tan agradecida con Dios de que me deje ver a mi hija sana y feliz- Michiru sonríe deslizándose por el elegante sillón hasta su regazo para abrazarla -Te diré lo mismo que le dije a tu abuela cuando me casé "No me arrepentiré ni un paso, no temeré porque estoy con quien amo, podrás arrebatarme mi pasado, pero lo que haga con mi vida de ahora en adelante me pertenece", nunca quiso conocer a su nieta y murió en Londres cuando tenías 10 años, Michiru mi vida yo tengo la suerte de tenerte a aquí conmigo, y lo que he construido es parte del legado que tengo para ti, eso no desaparece con una casa-

-Te amo mamá-

-Y yo a ti hija… Las relaciones que tenemos con las personas no están en las cosas ni en los lugares, se viven, están en nuestras experiencias y yo nunca me he perdido ser una esposa feliz, ni el placer de ser tu madre, se también que no me arrebataras la dicha der ser una abuela-

La declaración cae hondo dentro de la aguamarina, se gira discretamente a ver a Diamante de reojo y la expresión en su cara le dice que ha estado al pendiente de la conversación, eso no pinta bien, una nueva expectativa, una muy difícil de alcanzar.

Un mes después.

-¿Cómo vamos a hacer esto?- se pregunta Michiru con un libro de paternidad en sus manos, su nueva casa es una belleza, una casa de dos plantas pero con un estilo futurista al borde de un acantilado sobre el mar, pero en su sala moderna la joven tiembla.

-Bueno en la escuela te explican que cuando a un hombre ama a una mujer-

-Lo sé, no quieras pasarte de listo- deja el libro en la mesita de centro -No tendremos relaciones-

-Sí, te lo prometí, pero entiende que es lo más fácil, no será nada sencillo ni barato ocultar la inseminación invitro, debe haber alguna forma podamos tener sexo-

-¿Se te para al verme querido?- le pregunta Michiru aguantando su risa.

-Claro querida- Diamante la abraza bajando su mano por su espalda -Eres la mujer más hermosa que existe, cualquiera tendría una erección al verte- la besa y después retira sus manos -Pero no tendremos sexo, no lo vas a disfrutar y no quiero lastimarte- concluye alejándose.

La aguamarina recarga su mentón en el hombro de él con un puchero.

-¿Y prefieres un niño o una niña?-

-Un varón por supuesto, construiremos autos juntos y será muy atlético, será todo un rompecorazones como su padre-

-Prefería que fuera una sensible artista, no quiero que crezca como un estúpido atleta como los había en Estados Unidos- dice cruzándose de brazos mientras se recarga en el respaldo.

-¿De qué nos sirve esta discusión si no podemos concebir?... Oye tengo una idea si vemos porno habrá un punto en el que podamos aunque sea solo un momento-

Una hora después Setsuna entra a la casa con las compras encontrando una escena de lo más extraña, en la pantalla plana de la sala se reproduce un vídeo porno de dos chicas en la posición del 69 en la playa, su jefe se tapa la cara avergonzado con los pantalones abajo y Michiru mira el techo aburrida con la mano sobre su entrepierna.

-¿Que pasa aquí?- con miedo a la respuesta la morena deja las compras en el comedor y se acerca a la pareja, ambos la miran apenados, ella apaga la tele sentándose entre ellos, los dos desvían la mirada.

-Nuestros padres esperan que tengamos un bebé y no puedo excitarme pensando que Diamante tiene que terminar en mí, penetrarme, y… Tengo 25 años, no me siento competente para esto-

-¿Señor?- ahora cuestiona al peliblanco que trata de cubrirse y no cabe en la vergüenza.

-Ya han sido dos años de matrimonio, es natural que quieran en ser abuelos, además en el trabajo dicen que tal vez soy estéril o gay…- suspira -Tampoco me siento listo aunque creo que sería genial, pero la inseminación invitro se me hace un gasto innecesario, si nuestros padres lo descubren pueden pensar que algo va mal con nosotros- murmuró.

Setsuna ríe soltando fuertes carcajadas llamando la atención de sus jóvenes amigos.

-Si un heredero es lo que se necesita permítanme ayudarles- se levanta tomándolos de las manos y guiándolos a la habitación.

-¿Que planeas Meioh?- pregunta Michiru.

-Un trio es lo que necesitan, y no se preocupen, pase lo que pase, digan lo que digan, no deben temer, menos de un pequeño ser porque yo les ayudaré a cuidarlo-

Y si, esa fue la simple solución, Michiru dio a luz al año siguiente a dos bebés, están en el hospital, Setsuna sostiene al varón, Diamante está sentado junto a Michiru, que en acostada en la cama carga a la niña.

-Mis papás acaban de aterrizar desde Escocia- dice el peliblanco colgando su celular.

-No esperábamos esto Damon, creímos que solo nacería uno, hola pequeña soy mamá Michiru-

-Bueno, me siento feliz de todos modos- dice acariciando el cabello negro de la pequeña, idéntico al señor Kaioh -Lo bueno es ella no heredó estos locos tonos de cabello producto de las bodas entre familiares- los tres ríen ante el comentario -Aunque mi primogénito no tuvo esa suerte-

-¿Y que cómo se llamarán?- pregunta Setsuna mirando el producto del amor de la familia.

-Él se llamará Eliot como mi abuelo, último Blackmoon nacido en Inglaterra Eliot Blackmoon-Kaioh- contesta Diamante.

-Y ella Hotaru- dice Michiru -Eres la luz de mi vida- afirma, roza su nariz con la de su pequeña.

Su relajada vida familiar se complica con la llegada de sus hijos, pero el tiempo sigue su curso, y sin más los niños tienen 14 años, las vacaciones han terminado, entrarán a su último año de secundaria.

Y con eso, Michiru y Diamante planean retomar sus alocadas vidas antes de aquella imposible expectativa.

Gracias por todo su apoyo y aprovecho para agradecer personalmente.

Maryels: Pues si lo recuperan todo, me alegra que te guste y espero no decepcionarte con la aparición de Haruka.

Hinata ackerman: Jejeje, gracias! lo hago lo más rápido que puedo.

Carmen osorio: Estoy encantada con que te guste.

Lolitas: Lo de ellos es un lazo muy especial, seguiré actualizando :)

Vicky: Espero que sea rara para bien, enserio trato de innovar, leer mucho antes de escribir permite explorar otros horizontes, a veces sin darnos cuenta como escritores empezamos a encasillar a los personajes en ciertas situaciones así que hay que darles la vuelta, aprovechar toda la libertad creativa que el fanfiction nos brinda.

Una vez más gracias, y nos leemos el próximo lunes!