Hola, hay un nuevo capítulo, espero que les guste y sobre las dudas de los comentarios:
1. Estoy publicando los lunes en la noche, un solo capítulo y sé que son cortos pero como ya había dicho vienen de las notas de mi celular, por eso son y seguirán siendo así, es que en mi teléfono ya casi la acabo jejeje.
2. Hay algo que casi nadie notó o bueno no me comentaron al respecto y me parece importante rescatarlo porque ya no se va a abordar más adelante en el trama dada la aparición de Haruka, y es que Michiru tienen el corazón roto por haber terminado su relación con Amy, intenté expresar su actitud despechada pero creo que no lo logré, aunque eso también viene de que siendo una mujer casada no puede expresar públicamente o delante de sus hijos que terminó con su amante y lo triste que eso la pone, lo cual también es su razón para ir a un bar en LUNES buscando pasarla bien, hay muchos detalles y giros de la trama que dependen de las relaciones de los protagonistas con personajes secundarios, así que traten de ver quien anda con quien, que apellidos tienen para ver como están relacionados.
3. La vida de Haruka se irá revelando conforme avance la historia, no se preocupen, y por último me hace muy feliz el recibimiento de este fic, sus comentarios me animan mucho, gracias de verdad a todos y cada uno de ustedes, sin más que agregar, disfruten.
Tu
La rubia no puede ignorar esos ojos, esa mirada azul oscurecida por las luces del club, todo en su ser tiembla y su cerebro se desconecta, intenta reaccionar pero ese cuerpo es una tentación, esos pechos maduros que aún se mantienen firmes dentro de ese vestido, cuando la mujer camina casi pierde la razón con esas caderas, ignora que son producto de haber tenido dos hijos, aun así se desprende del grupo de muchachitas y va tras ella.
La aguamarina es muy consciente del efecto que provocó en aquella rubia, las mujeres jóvenes tienen muchas ventajas pero algunas se operan y no esperan esos cambios que vienen con la madurez, nada en su cuerpo es artificial, viene buena alimentación, ejercicio y descansos en algún Spa, su piel todavía es tersa, aun no pierde el toque.
Se sienta en un pequeño sillón en una esquina del bar para observar, quería medir su panorama pero todo lo que puede apreciar es a una rubia de chaqueta de cuero roja y jeans ajustados correr hacia su lugar.
-Buenas noches, no te había visto por aquí- la rubia se sienta a una distancia prudente, no puede actuar dominante como lo hace para impresionar jovencitas, a esa dama debe mostrarle su lado más encantador.
-Buenas noches, no suelo frecuentar estos lugares, pero quería algo de diversión, salir de la rutina-
-Con que diversión... Bueno es un placer, soy Haruka Tenoh- se presenta, entonces sabe que ha calculado bien la distancia cuando aquella mujer extiende su brazo y este queda a la altura perfecta para que tomar su mano y depositar un beso en el dorso, mientras la mira fijamente.
-El placer es mío, Michiru Kaioh- sonríe recibiendo contenta aquellos labios mientras deja su copa vacía en la mesita de cristal frente a ellas.
Haruka levanta su mano sin dejar de mirarla entonces un mesero se acerca con una bandeja con cócteles, toma la charola y el mesero se aleja.
-Parece que eres popular aquí-
-El lugar es mío, y su reputación quedaría muy dañada si descuidara la copa de una dama- dice extendiéndole uno de los cócteles, los cuales varían en la bandeja de colores y formas, seguramente para todos los gustos, el de ella es otro Martini.
La rubia se quita la chaqueta dejando ver sus fuertes brazos, pero la aguamarina sabe disimular bien su asombro, no es suficiente para hacerla caer.
-¡Que atenta! Hablan bien de su persona estas atenciones- sonríe bebiendo -Aunque creo no estoy en el rango de edad que usted parece preferir-
Haruka por poco escupe, abre los ojos y se sonroja un poco, obviamente la vio juguetear con esas chicas de 18 años.
-La edad no tiene nada que ver, sin querer ser indiscreta ¿Qué edad tiene?- cuestiona con simpleza poniendo su brazo en el respaldo, es obvio que ninguna de las dos está en sus veintes.
-Treinta y seis- miente, pero disminuirse la edad ya era un reflejo desde sus 28.
-Tenemos la misma edad- dice la rubia -Eso la coloca en mi rango-
-Usted asegura demasiado ¿Qué le hace pensar que estoy a su alcance?-
-Puedes tutearme si quieres y no aseguro nada, pero me encantaría que lo consideraras, porque me temo Michiru, que tú ya me encuentras a tu completa disposición para lo que se te ofrezca, incluso intimidad- explica Haruka con su voz profunda.
Dio tres aplausos y dos meseros aparecieron desdoblando una especie de biombos alrededor de los lados expuestos de la pequeña sala en la que estaban, dejándolas en un ambiente personal donde el ruido se redujo considerablemente, aunque la música tenue se escucha agradable, la luz disminuye pero Haruka toma un pañuelo remojándolo en una las copas, luego lo enciende con un encendedor que dice Harley Davidson, dejando una muy pequeña y efímera flama que las alumbra.
-Vaya, eso sí me ha impresionado, sabes crear la atmósfera- comenta la aguamarina bebiendo.
-Es esencial cuando quieres conocer a alguien, me gustaría poner toda mi atención en ti Michiru, así que- toma su copa recargándose nuevamente en el sillón -Háblame de ti-
La noche transcurre mientras platican acerca de sus vidas, principalmente la profesional y sus estudios, dejando lo personal como su familia o compromisos fuera de la conversación; el ambiente es seducción, doble sentido, cuando se dan cuenta ya están una frente la otra, con el rostro muy cerca.
-¿Corredora de autos? ¿Enserio?- la aguamarina ríe encantada.
-De verdad, es un campo en el que cuesta hacerse camino, pero he sido campeona en cinco ocasiones, por mi parte diría que nunca me había interesado en la música clásica- Haruka toma la mano de Michiru y la mira detenidamente –Aunque ahora estoy muy impaciente por ver como tocas un instrumento, el nivel de maestría que has de manejar deber ser increíble-
-Te sorprendería lo que estas manos pueden hacer- le susurra al oído.
Ambas se miran a los ojos y no pueden soportar más la distancia; al besarse sienten de nuevo aquel sentimiento, de que así debía ser, como si estuvieran hechas la una para la otra, cada movimiento de sus labios es preciso, incita a más, Michiru permite que la recueste en el sillón, Haruka no deja de besarla, baja sus manos por el cuello de la aguamarina descendiendo por su cuerpo sintiéndose delirar, se desliza por sus caderas deleitándose con esa figura que le enloquece; para mantener el equilibrio, la rubia tiene una pierna en el suelo y la otra entre las de Michiru, sin embargo no está cómoda, lo percibe también en la aguamarina que no puede moverse mucho o caerá del sillón.
Una de las cosas buenas que vienen con la edad es la capacidad de controlar los impulsos, medir mejor la situaciones, Haruka no quiere hacérselo a Michiru sobre el suelo, merece más que eso, con delicadeza frena el beso y la mira, quedándose así por unos segundos mezclando su aliento, después se incorpora peinando su cabello con sus dedos. La aguamarina se sienta y tras varias respiraciones se recompone.
La rubia se arrodilla en el suelo para ponerse su chaqueta deteniendo sin querer a Michiru que se había puesto de pie queriendo salir de ahí.
-Ah- duda -¿No sé si quieras continuar con esto en mi departamento? No queda lejos y te prometo no quedarás decepcionada- le propone arrodillada frente a ella poniendo sus manos en aquellas piernas cubiertas por el vestido, la aguamarina siente que se derrite ante aquel toque -Sabré tratarte, será inolvidable- asegura recargando su mentón en su vientre bajo mientras la mira directamente a los ojos.
-Me encantaría- responde colocando sus manos en los hombros de la rubia para mantener el equilibrio, sin embargo, recuerda que debe llevar a los niños a la escuela esa semana -Pero tengo que irme, tengo un compromiso que atender-
Haruka se aleja bajando la mirada -Comprendo- se pone de pie y aplaude de nuevo.
-Ha sido una noche maravillosa- le dice sinceramente, luego toma su cartera para dirigirse al baño.
Al salir recorre el largo pasillo del baño, la pared izquierda es de piedra oscura, la derecha blanca reflejando las luces rosas del techo; al final del pasillo viendo hacia la pista de baile se detiene para sacar su teléfono y ver la hora, las 2 de mañana ¡Perfecto! no dormirá nada, debe llamar a Setsuna.
Al levantar la mirada se sorprende de que Haruka está de pie frente a ella, ha salido de quien sabe dónde pero no la detiene cuando la toma de las manos y la pone contra la pared rosa pálido, su cartera gracias a correa queda colgando de su muñeca.
-No te vayas- le dice antes de besarla ferozmente.
La aguamarina intenta soltarse pero no lo consigue, Haruka asume que Michiru está dispuesta a olvidar su compromiso a cambio de una buena razón, o al menos ella cree que se trata de eso y está decidida a convencerla.
-Quédate…- le susurra cuando sus pulmones les exigen aire.
Esta vez es Michiru quien la besa demandante, no quiere dejarla ir, en especial porque no podrá volver pronto a ese lugar.
-Lo siento, pero me esperan-
-Te aseguro que seré mejor compañía, te llevaré a desayunar, conozco un gran lugar-
-¡Michiru!- Setsuna aparece haciendo que volteen, ha llegado un poco tarde y no le gusta nada que esa mujer someta así a su amiga pero al verla tan tranquila la morena no hace ningún movimiento.
Ante esa mirada amenazante Haruka sonríe arrogante, no se va a dejarse intimidar en su propio bar -Con que son las doce y el cuento terminó Cenicienta- se acerca a susurrarle el oído -Parece que el perro guardián vino a recogerte-
Michiru la empuja pero esta vez no es aquel juego de tratar de evitar un beso que si quiere recibir, ésta vez es con la fuerza de una mujer que no va a permitir que hablen así de uno de sus seres queridos, la rubia va a dar hasta la otra pared.
-Te falta aprender a respetar, nadie habla así de mi familia, vámonos Setsuna- sentencia entre molesta y excitada, se da la vuelta dispuesta retirarse seguida por Meioh.
-Lo siento, Michiru por favor quédate- la sigue hasta el elevador -¡Quédate conmigo!- pone las manos en las puertas para evitar que se cierren, la morena está por perder la paciencia, pero deja que sea la aguamarina quien lo resuelva.
La rubia también está perdiendo la paciencia, normalmente no insistiría tanto con una mujer que acababa de conocer hace tres horas pero es ese desconcertante sentimiento el que le dice que no puede dejarla ir. Michiru da dos pasos con firmeza haciendo retroceder a Haruka.
-Si esto es real, ten por seguro que nos volveremos a encontrar- la besa y después se aleja dándole un leve golpe en la frente que la hace retirarse otro paso justo cuando las puertas se cierran.
Al llegar a casa Michiru se tira en la cama sobre las sabanas sin quitarse la ropa, son las 3:30 de la mañana los niños deben estar a las 8 en la escuela, es su último pensamiento antes de caer dormida.
Diamante se despierta por el movimiento encontrando a su mujer en tal estado, se levanta y la desnuda, Michiru le había dicho que para una mujer es muy cómodo dormir sin sostén, luego la carga, casi tropieza tratando de abrir las sábanas con el pie, cuando lo logra la recuesta de lado derecho para que el alcohol no se le suba por si quiere vomitar en algún momento, la tapa para que no sienta frío, finalmente, toma un pañuelo con su crema desmaquillante y le retira lo que puede sin molestarla mucho.
Orgulloso con su trabajo, vuelve a la cama sonriendo, al igual que Michiru se niega a creer que ya no están para esos trotes, y aunque sea verdad se tienen el uno al otro para cuidarse.
-Michiru-
La aguamarina se remueve en la cama, el sol es horrible, abre a los ojos y ve a Diamante sosteniendo la mesita para desayuno.
-Cariño...- su corazón se ablanda al verlo traerle el desayuno a la cama -No debiste-
-Te divertirse mucho anoche, creí que merecías un poco más de sueño, come-
Le entrega le mesita y va al baño, Michiru lo ve perder más de 10 minutos mirándose al espejo sin camisa, sigue en buena forma pero sabe que lo que él realmente desea es una barba, se toca el mentón por un largo rato imaginando una barba varonil que su lampiña genética jamás le permitirá tener, la aguamarina se reserva para sí el hecho de que por ser albino su ansiada barba no lo haría ver el rudo motociclista que imagina, si no más bien una copia sexy de Santa Claus.
-Estuvo delicioso, llevaré a los niños- aparta la mesita y se acerca al ropero para cambiarse.
-No estás en condiciones, solo has dormido 3 horas, no creo que los niños deban viajar contigo así- le advierte él desde la puerta del baño.
-Damon vas tarde al trabajo, y ahora tú te haces cargo de todo, te prometo que en cuanto los deje volveré dormir lo que falta-
-Está bien, maneja con precaución-
Los deja en la escuela casi 15 minutos tarde, los jóvenes pocas veces han visto a su madre tan cansada, suponen que ha bebido y su poca experiencia con ello les dice que seguro le estará estallando la cabeza, no dicen ni una palabra y al bajar lo hacen en silencio.
Michiru va a un Spa en el centro, recibe un masaje, tratamiento facial y finalmente vuelve a casa, se acuesta en su cama para reponer las horas. Despierta cerca de 2 de la tarde, al levantarse empieza a hacer la comida, poco después llegan sus hijos, Setsuna ha pasado por ellos, Diamante llega casi después por lo que comen juntos.
-Hijos- habla su padre -Verán, su madre y yo platicamos, va a ver unos cambios por aquí, tendremos-
-Oh no ¡tendremos un hermano!- grita Hotaru.
-Por supuesto que no- afirma Diamante, lo que menos quiere es otra boca caprichosa que alimentar -Lo que pasa es que su madre ha interrumpido varias veces su carrera artística, una vez por problemas cuando éramos jóvenes-
-¿Ya les hablaron de esa etapa de su vida?- pregunta Kunzite sirviéndose un vaso de agua.
-No, será en otro momento, como iba diciendo luego dejó los conciertos para estar cerca de ustedes, dedicándose únicamente a la flota de la familia-
-Sí, somos los reyes del mar- dice Eliot con una sonrisa.
-El punto es- Diamante no quiere más interrupciones -Que ha llegado el momento de que yo haga lo mismo, me he retirado de la industria de investigación, Umino mi mejor trabajador se hará cargo, así que viviremos por un tiempo de la patente del Diamante oscuro- el silencio se hace en la mesa, todos lo miran sin poder creerlo por lo que continua para explicarse -Éramos de las familias más ricas del mundo, pero la crisis del 2009 casi nos deja en la ruina, su madre puso toda su energía en la flota, en la empacadora y en cuidarlos a ustedes para que yo no abandonara la industria, ustedes tenían 4 años no se acuerdan. Eso es algo que quiero agradecerle de la misma manera y ahora yo estaré al mando de las empresas familiares para que su madre pueda retomar su carrera artística, no nos faltara techo y comida pero quiero que sean conscientes de lo frágil que es su entorno ahora hijos-
-Gracias cariño- Michiru lo besa en la mejilla.
La decisión ya ha sido tomada y nadie lo cuestiona, sin embargo, los jóvenes han despertado mucha curiosidad por su madre últimamente, para ellos siempre fue la directora ejecutiva del Salmón Kaioh, la reina del mar, pero resulta que pintar no era solo su pasatiempo si no que llega al nivel de exhibición de arte a la cual fueron recientemente y ahora se enteran que su relevancia es tal que encierra una trayectoria artística bien consolidada como interprete.
-Mamá ¿Cómo es estar en un escenario?- pregunta Hotaru, la verdad pocas veces han visto a la aguamarina expresar su habilidades artísticas, recuerdan que les tocaba de niños pero poco o nada saben de su carrera.
Michiru que mejor que nadie sabe que el arte habla por sí solo va por su violín y empieza a interpretar con destreza una canción que le sale del alma, una canción que le recuerda a una rubia que no ha logrado sacar de su mente desde el día anterior.
Vicky: Gracias por lo de raro, me halaga saber que logré innovar, aunque sea un poco, en un fandom con tantos años, tus palabras me hacen sentir muy bien, y si, poco a poco la trama va ir avanzando :-)
Yagam012: Muchas gracias por tus comentarios y no, no me importunan, espero haber resulto tus dudas.
Guest: Thank you so much! I don´t speak english, but, I understand a little bit.
Osaka: Claro que si, nuestra mujer casada tienen muchos retos que enfrentar, muchas gracias por tu comentario :)
Maryels: Muchas gracias, fuiste la primer persona que me dio una oportunidad y comentó, me alegra que mi historia te guste tanto, y aunque se ve que eres muy fan de Haruka y Michiru has tenido paciencia por ir desenvolviendo poco a poco la historia, me refería a esta aparición de Haruka cuando te dije que esperaba no decepcionarte porque se me hacía un poco cliché, pero creo que salió bien n.n
Gracias.
