Hola, he aquí un nuevo capítulo como siempre espero que los disfruten, ahora no podré responder las dudas porque tienen que ver con tercer arco y no quiero dar spoiler, solo una recomendación, sobre los autos que aparecen en la historia podrían solo buscarlos en google para que tengan una idea de como son, buscando la camioneta Lincoln Navigator pueden hacerse una idea de como toda la familia Blackmoon se acomodó en ella, sin más que agregar.

Corazón

Michiru está sentada en las gradas de la cancha de lacrosse de la escuela Mugen viendo el entrenamiento de su hija, solo han pasado tres semana desde la fiesta de los Kou y todo parece tranquilo, pero no pueden sentirse seguros aún.

-¡Blackmoon está arrasando!- gritan las porristas que hacen sus ejercicios al pie de las gradas.

Hotaru embiste a una chica mayor del equipo contrario acercándose a la portería, otra chica intenta detenerla pero intimidada por su mirada tropieza, la pelinegra la salta con destreza, luego golpea a la última defensa con el extremo de su palo, atrapa la bola y anota.

La aguamarina sonríe orgullosa al ver cómo se ha desarrollado otros aspectos de su personalidad y otras habilidades que no sabía que tenía gracias a sus actividades escolares, es como tener dos hijas, una tranquila e inocente, que disfruta leer y otra con un carácter fuerte un poco violenta que cuando se enoja destruye cualquier cosa a su alrededor.

-¡Blackmoon!- llama el entrenador, la pelinegra se acerca al hombre -Me gusta tu energía, pero guárdala para un partido real, estás destrozando a tus compañeras- el robusto hombre hace un gesto con su cabeza ara señalar a una chica que está saliendo del campo porque ha recibido el golpe en la cara.

-Lo siento- dice la joven pelinegra, su compañera se sonroja ante esos ojos violetas y asiente.

-No hay problema, no te preocupes- le sonríe antes de retirarse a la enfermería.

-Y señor- Hotaru regresa la mirada al entrenador -Si va a llamarme solo por uno de mis apellidos, prefiero que sea Kaioh- toma su palo poniéndolo en vertical y se va a sentar a las banca, cruzando las piernas elegantemente, la espalda recta, sin perder el equilibrio, solo despertaba la admiración de sus compañeras.

"Es como una muñeca" "Tiene un porte tan digno" se secretaban las porristas.

El entrenador hace sonar su silbato, las adolescentes dan por terminada la práctica y comienzan a retirarse, Michiru se divierte antes las ocurrencias de las chicas, entonces toma su bolso es hora de ir a casa.

-Parece que disfrutas esto- Hotaru se pone de pie al escuchar a su madre.

-Más de lo que imaginas- le sonríe llevando al hombro su enorme mochila dónde guarda sus cosas.

La aguamarina siente una gran calidez, su hija está creciendo cada vez más, parecía ayer que era una joven delgadita que se agitaba en las caminatas largas, ahora se está volviendo una joven fuerte con una mayor capacidad física que su hermano, desarrollando una estética musculatura, prácticamente ya le llega al mentón, quizá llegaría ser más alta que ella.

-¡Blackmoon!- llama al entrenador corriendo hacia ella, Hotaru rueda los ojos.

-Entrenador, prefiero Kaioh, como mi mamá- la señala con su pulgar.

El robusto hombre al verla infla el pecho y se acerca para saludar, la parte favorita de su trabajo es conocer a las mamás de sus jugadoras.

-Un placer señora Kaioh, soy entrenador Yamada-

-Un gusto ¿Mi hija va bien en las prácticas?-

-Por supuesto, es toda una atleta, rompe records establecidos desde hace años, calificó para el equipo que representará al colegio Mugen ¿No se lo comentó?-

-No, no me había dicho- Michiru mira a su hija, esta solamente rueda los ojos con fastidio, la comprende últimamente está de mal humor.

-El primer partido es dentro de dos semanas, la llamaba para entregarle su hoja de permiso, es para encargar su uniforme, les tomaron las medidas ayer- le explica entregándole la hoja.

-Bueno, ya que estoy aquí, llenémosla de una vez- la mujer saca una pluma y se sienta en la banca a escribir con la misma elegancia de su hija.

El entrenador toma lugar a su lado mientras Hotaru camina de un lado a otro adelantándose un poco hacía la salida para distraerse.

-Hola Hotaru- la pelinegra se detiene viendo a la pelirosa del otro lado de la reja de metal, trae su uniforme de fútbol, claro había olvidado que su equipo entrena en la cancha de un lado -¿Hotaru?- no responde, llevan semanas sin hablarse y Rini teme que eso siga así.

-¿Y es usted está divorciada?- pregunta el entrenador.

-¿Disculpe?- la aguamarina levanta la mirada de la hoja.

-Ah, nada, solo pensé que porque no tiene el apellido de su esposo-

-Oh eso, bueno son costumbres occidentales, mi esposo no me impuso su apellido y decidimos que nuestros hijos llevaran ambos-

-Ya veo- contesta el hombre incómodo.

-Tome- le entrega la hoja firmada -Nosotras nos retiramos- dice poniéndose de pie.

-Disculpe falta número de jugador-

-¿Ese no lo asigna usted?-

-No- asegura sonriendo -Dejo que las jugadoras lo elijan-

-Hotaru, ven- la busca con su mirada para su sorpresa la encuentra dándole una patada a la reja de la cancha contigua con fuerza -Oye ¿qué pasa? ¿Éstas bien?-

-No pasa nada- se acerca molesta.

-Bien Blackmoon ¿Qué número quieres en tu camiseta?-

-Entrenador dígame Kaioh ¡Kaioh!- grita enfurecida, Michiru frunce el ceño ante el cambio brusco de humor -El 9- se gira y toma sus cosas del suelo dirigiéndose a la salida, su madre no recuerda que las hubiera tirado.

-Discúlpela, no suele ser así- trata de justificar aquel comportamiento, pero el entrenador no parece ni siquiera preocupado, Michiru entiende que si se intimidara cada vez una adolescente le grita no tendría ese trabajo.

-No es nada señora Kaioh, como le dije, su energía es lo que la hace tan buena-

La aguamarina sonríe y acelera el paso para alcanzar a su hija, mirando de reojo que en la cancha a su izquierda el equipo celebra a una pelirosa que ha anotado un gol, algo le dice que esas lágrimas no son de alegría por la victoria.

Ya en el auto, la ve muy callada, una pena que Eliot y Setsuna se hubieran ido ya, sería más fácil animarla.

-¿Hay algo que te moleste?- silencio -Hotaru solo dime que pasa-

-¿Tiene que pasar algo?-

-No seas sarcástica, sé que tu entrenador no es el tipo más brillante del mundo, pero tampoco es para que te pongas a discutir con él de esa manera, hay que respetar-

-Si no soportas a ninguno de los dos, no tienes que venir por mí a los entrenamientos-

-Hotaru- Michiru clama por paciencia -Yo lo hago encantada, lo que me preocupa es que algo parece lastimarte casi no hablas desde la fiesta de los Kou; hija si alguien te hizo daño, si algo te duele dímelo, solo quiero protegerte y verte feliz, te escucharé, lo prometo, cualquier problema que tengas- Michiru quiere que confié en ella, su madre no sabe de su homosexualidad y nunca lo sabrá, por eso quiere que entre su hija y ella no haya mentiras.

-Hay algo… bueno no, es que no sé- la niña se lleva las manos a la cara -Mamá ¿Qué debo hacer? Alguien me gusta, pero no quiero perder su amistad, todos nos quieren lejos, yo- suelta otro grito.

-Si quieres estar a su lado, la única que deberá decidir si quiere estar lejos de ti, es esa persona-

-Es lo mejor pero no deja de buscarme ¿por qué se hace esto? Estando conmigo los demás la molestarían, no quiero que sufra-

-¿Te molestan en la escuela?-

-…- se lleva las manos a la cara, la aguamarina se enternece al ver que heredó ese gesto de su padre –No es la gran cosa, no me importa que digan los demás de mí, puedo manejarlo, además tengo compañeros que me estiman y admiran, pero si me importa lo que digan de ella-

-¿Con que es una ella?- de nuevo silencio -Hija, cualquiera que sea tu preferencia todo bien ¿ok? Te amo sin importar nada-

-Es una ella- contesta después de un rato -Es una ella, la más linda, la más amable y la más lejana- Hotaru toca la ventana del copiloto dibujándola con sus dedos -Siento que la veo desde el borde del universo y ella está en el centro brillando como sol- hice su mano puño y golpea el cristal con fuerza haciendo sobresaltar a Michiru -No puedo alcanzarla, será más feliz lejos de mí- agacha la cabeza con tristeza.

-Estas decidiendo por ella y eso no es muy justo-

-Yo sé que es lo mejor, si sigue insistiendo podría hacerse daño- replica.

-Ya se está haciendo daño, soporta tu rechazo, eso también la lastima, pero si te sigue buscando es porque realmente te quiere Hotaru- la mira cuando esperan en la caseta de salida de la ciudad, ventajas de vivir tan lejos -Es muy fácil adjudicarnos obligaciones hija, creer sin preguntar que tenemos cierto deber, una tarea que hacer, sin embargo las personas no nos pertenecen y no debemos actuar más allá de su libertad-

-¿Incluso si las protegemos?-

-Si tenemos un accidente y me interpongo entre tú y un auto lo haré por amor, creo que es a lo que te refieres, pero lo que tú estás haciendo es alejar a alguien que te quiere y se preocupa por ti por razones que al parecer no le has dejado muy claras, una cosa es sacrificarse por amor y otra lastimar un corazón que se te ha entregado sin miedo, solo para eso, que te tenga miedo-

La pelinegra se queda callada reflexionando que van el Maserati Grancabrio descapotable a una velocidad considerable porque tienen que tomar la autopista para llegar a casa, acaricia su cinturón de seguridad y luego el de su madre, pasan la caseta por lo que su madre continua.

-Si quieren estar juntas solo déjalo fluir, porque si sigues hiriéndola destrozarás lo que intentas proteger, de nuestra parte, en casa nunca tendrás ningún problema, jamás tendrás que ocultarte, será tu refugio y ella es más que bienvenida-

-Gracias mamá-

-¿De quién se trata? ¿Quién es la chica que te inspira tan bonitas palabras como las de hace un rato?-

-¡Mamá!- se cubre el rostro sonrojado -Rini- murmura sin quitarse las manos de la cara, lo cual fue bueno pues Michiru suspira pesadamente, Diamante tenía razón.

-Me alegro mucho- dice al instante -Deberías invitarla a cenar-

Durante el camino la aguamarina sigue molestando a su hija con comentarios con doble sentido, solo para ver qué tan roja se podía poner, llegaron a casa y al estacionarse Hotaru está tan sonrojada que parece que se ha quemado con el sol.

-Y esa es la forma de protegerse en el sexo lésbico- concluye Michiru quitándose el cinturón de seguridad.

-Gracias- la pelinegra está tan avergonzada que ni siquiera se pregunta porque su madre posee esa información, así que sale del auto en cuanto puede y corre a encerrarse a su habitación.

Michiru va al estudio donde Diamante está trabajando, últimamente hace muchas horas extras.

-¿Cómo va todo?- se pone detrás de él y masajea sus hombros.

-Bien, Esmeralda me dio la información que pediste, Haruka Tenoh estará mañana temprano en una prueba de manejo, debuta su hermano menor con el equipo Nissan- el peliblanco le entrega un papel con la dirección que su esposa toma enseguida.

-Gracias Damon- lo besa en la mejilla.

-Oye ¿Que averiguaste con Hotaru?- Diamante toma sus manos y gira su silla, Michiru se sienta en su regazo.

-Nuestra pequeña está perdidamente enamorada de la hija de Darien, y es correspondida, pero al parecer las cosas no están nada fácil para nuestros hijos en la escuela, Hotaru estaba muy decidida a romperle el corazón ella misma antes de que alguien más lo hiciera-

-Amor adolescente- Blackmoon bufa aburrido -Apasionado, efímero y letal ¿Que le dijiste?-

-Que hiciera las paces y la invitara a cenar, esa amistad es muy importante para Hotaru ¿Cuándo la habías visto actuar así? Además mientras Rini sea feliz en nuestro hogar, la madre Tsukino será nuestro escudo contra Darien Chiba-

-Yo mejor que nadie sé que a tu esposa y a tu hija no te puedes oponer- el hombre se acaricia el rostro se siente muy cansado.

-Oye querido ¿Por qué no te relajas? Sal un rato, diviértete, yo terminaré el papeleo hoy- insiste la aguamarina levantándose y jalando de la mano de su marido.

-¿Enserio?- pregunta incrédulo pero motivado.

-Necesitas salir, una buena fiesta te animará, solo ya sabes, usa protección y no bebas demasiado, que los niños y yo te esperamos aquí en casa-

-Eres la mejor, cariño- la besa en la frente y abraza.

Vuelven a mirarse y se besan en los labios con ternura, Eliot que pasa por ahí, ve de lejos a través de la puerta de cristal a sus padres demostrándose cariño, y aunque siempre expresa asco, en realidad le hace sentirse feliz saber que se quieren tanto por lo que sonríe regresando a su cuarto con una cosa en su mente ¿Rini algún día lo querrá así?

Veo que las protagonista le robaron cámara a la presentación de los villanos de la historia a partir de ahora, jeje pero el punto es que se diviertan.

Maryels: Sobre tu duda con lo de Rini creo que todo este capítulo lo confirma, jajaja y las demás dudas, todo a su momento, gracias.

Vicky: Gracias, es lo que intento, hacer reír, tiene sus momentos serios, pero a fin de cuentas es una comedia, sobre Seiya también falta para ver eso.

Yagam012: Muchas gracias por tu comentario y actualizo los lunes un capítulo, pero este estaba muy largo así que decidí dividirlo pero en si es el mismo capítulo.

Gracias.