Hola, les juro que iba a subir el final, pero conté mal y no faltaban dos, faltaban tres, así que subo los dos últimos después, pero haré mi mayor esfuerzo para que no tengan que esperar una semana. Lo siento de verdad, este capítulo es largo y tiene que ir en solitario. Sobre Semidios, probablemente suba el capítulo dentro de dos semanas y si, lo voy a continuar aquí. Lo de Wattpad, ya veré que hacer, no se usar esa plataforma y tengo poco tiempo para aprender pero lo más probable es que entre ahí con otro fandom, Sailor moon es sólo una de las cosas que me gusta, si es que quieren seguirme allá, en Semidios seguiré actualizando esta situación, sin más que lo disfruten.

Lo impensable por las razones correctas

Eliot salió corriendo casi al momento por lo que Diamante le pide a Kunzite que lo alcance antes de que se pierda y lo pase algo.

-Hija, ve a buscar a la doctora Amy por favor. Necesito hablar con tu madre- la niña asiente en automático, está muy confundida. –A solas- el hombre voltea hacia Haruka la cual también deja el cuarto.

Una vez solos los dos se miran un al otro.

-Ay no ¿Qué vamos a hacer?- se empieza a quejar Diamante infantilmente haciendo gestos exagerados con sus manos.

-Los niños… Eliot maldita sea- Michiru lo sigue en el berrinche.

-¿En que estabas pensando?-

-¿Yo? Se supone que los estabas cuidando-

-Dijiste que querías descansar un poco ¿Cómo yo iba a saber que era un pretexto para escabullirte para unos besos?- se acerca hasta ella y se sienta a su lado. –Se supone que me cuentas todo-

-Lo hago, ella no tenía ni tres minutos aquí. Amy me dijo que iba a informar-

-Tal vez me avisó, pero mi laptop se quedó en la camioneta y ¡Los niños estaban insoportables!-

-¡Ah!-

-¡Ah!-

Ambos gritan.

-Bien supongo que nos lo merecemos por mentirles.- murmura Michiru.

-Tienes razón ¿Pero qué vamos a hacer ahora? Eliot está muy molesto, Hotaru se quedó sin palabras, se supone que estoy destrozado y nuestro matrimonio acaba de terminar.-

-Básicamente.- la aguamarina vuelve a acostarse, está mareada.

Diamante se acurruca junto a ella y la envuelve en un abrazo –No quiero que los niños te odien. No es justo que termines como la mala del cuento, cuando fuimos los dos los que les mentimos.-

-Tarde o temprano iba a pasar, de una forma u otra y no iban a tomarlo de bien aunque se los explicáramos personalmente. Hola, toda tu familia es un engaño, me gustan las mujeres y tu papá aspira a tener su propia mansión Play boy.- su esposo se ríe ante el comentario –Escucha, yo debo seguir con mi recuperación, así que me quedaré aquí, haz el papeleo como acordamos, cuando pueda caminar me iré con Amy, Setsuna puede traer mis cosas. Veremos lo de la custodia después, necesitan tiempo para asimilarlo-

El hombre la mira largos segundos, lo que menos quería era dejarla en un momento tan vulnerable.

-Lo haré- le da un beso en la frente y se incorpora para aparentar salir de la habitación "muy enojado".

-¿Diamante?-

-¿Sí?

-Cuida mucho a nuestros hijos- pide la mujer al borde las lágrimas ante la posibilidad de que ahora crecerían sin ella.

-Te lo juro- vuelve hacia su esposa arrodillándose frente a la cama y acariciando sus mejillas –Voy a protegerlos y no dejaré que nada malo les pase. Michiru, sé que fue una expectativa impuesta por nuestros padres, pero me alegra bastante que me hayan atado a ese infierno contigo, me siento afortunado de que tú hayas sido la madre de mis hijos y estoy muy orgulloso de la familia que formamos a pesar de que teníamos planes de vida muy distintos. Haré lo que pueda para que no tengan un mal recuerdo de ti-

-Eres el mejor compañero que me pudo tocar- la aguamarina le dio un apretón en las manos antes de compartir un último beso y su ahora ex marido abandonara el cuarto.

El siguiente mes fue muy difícil para la aguamarina, sus hijos no volvieron a pisar al hospital y fue Haruka quien le ayudó a recuperarse, cuando al fin puso andar Amy le dio el alta invitándola a quedarse en su casa, pues ya estaba enterada de la situación; sin embargo, Haruka ya había terminado con Seiya por lo que le ofreció que se fuera con ella.

La aguamarina se mensajeaba con Diamante a diario, le informaba sobre su cambio de domicilio, así como también el progreso de los niños. Hotaru preguntaba por ella constantemente, por su parte, Eliot explotaba cuando la situación era nombrada. Michiru temía que volviera a las drogas, aunque no lo culpaba, tenían una profunda confianza que ella había pisoteado de la peor manera.

Lo peor fue cuando el conductor con el que había chocado murió, Amy le dijo que se había salvado por poco pero la verdad no duró mucho más en cuidados intensivos, la familia decidió desconectarlo. Eso sumado al hecho de que varios paparazzi la habían captado en casa de Haruka después de Diamante anunciara su divorcio, puso a los medios sobre ella, quizá si debió aceptar la casa de Amy, incluso su madre canceló el contacto. Era lo que Setsuna le trató de advertir y ahora todo a su alrededor era efectivamente un infierno.

A los 3 meses del accidente, Diamante le preguntó si ya podían reunirse para el papeleo del divorcio, ella ya recuperada acudió a las oficinas.

-Tenía a un camarógrafo insistente siguiéndome por toda la tienda, tuve que esconderme en un vestidor- le comenta la aguamarina alegremente.

-¿De verdad?- debí estar ahí para romperle la nariz ¿No pueden respetar a una dama?- cuestiona Diamante divertido.

-Según todas las mujeres criticonas de Facebook e Instagram me lo merezco por infiel y lesbiana, se preguntan ¿Cómo pude dejar ir a un hombre tan atractivo como tú?-

-Eso último no te lo voy a discutir querida, aunque te he dicho que no les prestes atención. Esas personas no te conocen ¡Vamos, ven aquí! Necesitas un abrazo-

-Ahora puedes presumir tríos con tus socios en la oficina y decir que siempre lo sospechaste-

Diamante se carcajea en su oído.

-Papá ¿Ya terminaron?- pregunta Hotaru desde afuera antes de abrir la puerta. Ellos se separan y rápidamente ponen sus máscaras de fría indiferencia. Al entrar su hija los ve distantes, algo triste se sienta frente a ellos.

-Solo firma aquí- le señala Diamante, Michiru lo hace.

Ahora es oficial, están legalmente separados.

-Bueno, con eso la custodia queda dividida, aunque vivirán conmigo. Los niños podrán visitarte cuando ELLOS así lo decidan, además de que necesito tu autorización para sacarlos del país hasta que ellos cumplan 18- explica firme.

-Entiendo- la aguamarina guarda sus copias de los documentos en su portafolio.

-Hotaru insiste en quedarse contigo- responde Diamante guardando sus cosas y poniéndose de pie –Eliot, bueno… tú comprenderás- añade antes de abandonar la sala de juntas.

La aguamarina hace un gesto para que salgan de ahí y van directo al elevador. Michiru está algo asustada de volver a subir a su Maserati, pero ya condujo hasta ahí, por lo que debe volver a su casa en el mar. Lleva su mudanza de regreso en el asiento trasero. En silencio suben, la pequeña pelinegra se acomoda en el asiento del copiloto mientras su madre avanza.

-¿Mamá?-

-¿Qué pasa?-

-Te amo.-

-Y yo a ti.-

-Terminé con Rini- Michiru voltea a verla, ahora entiende porqué decidió quedarse con ella, la necesita.

-¿Qué ocurrió?-

-No, lo, sé.- alarga cada palabra pensándolo muy bien –Creí que todo estaba bien, pero supongo que no me di cuenta lo mucho que le afectaban mis ausencias, mis cursos especiales, mis entrenamientos, las clases y para el colmo mi cansancio que me hacen dormir todo el fin de semana.-

-Supongo que es comprensible, desde su punto de vista- la aguamarina trata de no hablar mucho para que su hija se desenvuelva.

-Además de sus celos, siempre insegura, maldita sea yo le aseguré que jamás le sería infiel, pero ahora creo que lo llevo en las venas- Michiru frena de golpe.

-¡Por supuesto que no!- corrige mirándola a los ojos –La infidelidad no se lleva en las venas, es una decisión no tiene nada que ver con quienes son tus padres- el sonido de las bocinas de los conductores la distrae por lo que la aguamarina avanza un par de metros y se estaciona apropiadamente –O en este caso, quien es tu madre… Lo siento hija, sé que destruí a nuestra familia, pero estoy segura de tu padre y yo les enseñamos lo que es correcto y no es ningún karma o sentencia para ti. No tienes que cargar con esto y pensar que no mereces una relación sana, no eres propensa a ser infiel ni nada parecido. Lo que decidas hacer con tu vida, será eso, tus elecciones-

Hotaru la abraza llorando.

-Terminé con Rini porque ya estaba harta y no se veía feliz conmigo, jamás le fui infiel ¡Jamás! Ella es la tonta insegura- balbucea contra su pecho.

-Bueno, tienen 16, todos somos tontos inseguros a esa edad. No te preocupes, estas cosas nos ayudan a madurar. Encontrarás a alguien con quien ser feliz.-

Se quedan en el auto unos 10 minutos antes de retomar el camino, cansadas se encuentran con la buena noticia de que Setsuna está haciendo la cena, el trato terminó en que trabajaría un mes para Michiru y un mes para Diamante, turnándose con Kunzite. Por lo que la aguamarina agradece que mientras comen la morena meta todas sus cosas a la casa y las acomode.

-¿Cómo está tu hermano?-

-Está callado y malhumorado, ya no lo soportaba ni una noche más. Por eso quería estar contigo aunque mi final es mañana.-

-Sí, tu padre pasará a recogerte. Por favor ten un poco de empatía por Eliot, es muy sensible.-

-Ja.- Hotaru suelta una autentica carcajada. – ¿Sensible? Le dio una paliza a Kou y a otro chico por hablar de lo que se ha dicho de ti, en las noticias.-

-¿Eliot? Él no sería capaz.- Michiru no da crédito a sus palabras.

-Ha cambiado mucho estás semanas, tuve que ir a detenerlo antes de que realmente esos chicos terminaran mal. Intenté convencer a Kou de que no hablaran del accidente para no que pusiera en más problemas a papá, estaba ocupado con la compra del penthouse y las huelgas en Salmón Kaioh. Hasta ahora no han dicho nada-

-Ya veo- para la mujer es suficiente. No le importa lo que se diga de ella en los medios, está acostumbrada, pero empieza a fastidiar a su familia cuando están pasando por un mal momento. Tiene que poner un alto y sabe quién tiene el poder para hacerlo.

A la hora de levantarse le pide a Haruka que la lleve directamente a la televisora de los hermanos Kou.

-¿Estás segura de esto?-

-Sí, me produce asco solo pensarlo.-

-¿Que opina Diamante?-

-Va a matarlo cuando se entere.-

-Bueno, cualquier cosa estaré aquí.-

Michiru le dedica una sonrisa incomoda antes de entrar, en cuanto dice su nombre en recepción fue escoltada al piso más alto, directo a la oficina del jefe. Cuando ve a Mina salir finge leer una revista en la sala de espera. No le sorprende que ni siquiera la volteara a ver. Al entrar a la oficina Yaten la saluda amistosamente.

-Michiru ¡Que sorpresa! Cuando mi asistente me dijo que me buscabas creí que bromeaba- la abraza y pasa su brazo por su cadera para guiarla a las sillas -¿En qué te puedo ayudar?- pregunta recargado en el escritorio sin alejarse ni un metro.

Michiru siente su boca seca mientras las ganas de vomitar suben por su garganta, lo hace por sus hijos. Así que corrige su postura y muestra su mejor sonrisa.

-En realidad puedes ayudarme mucho, estoy teniendo terribles problemas con la prensa desde mi accidente-

-Ah, es verdad ¿Cómo estuvo tu recuperación?- la interrumpe -¿Todo en orden? Puedo recomendarte un gran médico.-

-La verdad estoy bien, son los daños colaterales. Los noticias no paran de acusarme de ser una zorra lesbiana y-

-¡No le hagas caso a esos tabloides de tercera!- la interrumpe nuevamente –Yo no he permitido que noticias de ese tipo sean publicadas en los medios bajo mi mando. Tu y yo sabemos que esas cosas pasan- "Ojalá te hubiera pasado conmigo" piensa Yaten mientras la mira ahí sentada frente a él.

-Por eso mismo, sé que tú tienes el poder para que no sean publicadas en ningún lado- la aguamarina toma el borde del escritorio con ambas manos y los utiliza para impulsarse hacia adelante con su silla, atrapando a Yaten entre sus brazos, el hombre pega un brinco por la repentina acción –Esto empieza a molestar a mis hijos y ex marido. Justo después de nuestro divorcio no es momento para pasar por este tipo de cosas.-

-Sí, amm… Mi hijo me comentó algo, le pedí que guardara silencio, que tus niños podrían estar pasándola mal, pero ¿Que más…?- calla de repente al sentir la mano de la aguamarina en su pecho bajando por su abdomen.

-Necesito tu protección política, mediática y económica, mi ex esposo está cerca de perder las empresas de mi familia- lo mira fijamente haciendo que desvíe la vista de su escote al piso.

-Escucho- murmura tembloroso mientras inconscientemente lleva las manos a su cinturón como si fuera a desabrocharlo.

-Ayúdame a superar este pequeño bache-

-Supongo que es lo mínimo que puedo hacer, a cambio de un pequeño deseo-

-¿El concierto privado?- ríe la aguamarina.

-Dos de hecho, en privado y el segundo, no es precisamente un concierto-

Michiru ya lo veía venir por lo que empieza a desabrochar su blusa mientras Yaten corre a cerrar la puerta.

Lejos de ahí Diamante ve a Hotaru jugar su final en una secundaria del oeste, se coordina con Kunzite por teléfono para que lleve a Eliot al baile.

Dentro del gimnasio Eliot se une a sus amigos, aunque nada parece animarlo, cuando las canciones lentas y románticas comenzaron, se queda sentado observando a su prima con su novio, Jedaite y Rei vinieron solo pasar el rato con ellos aunque ya están el a universidad, pero de repente, Rini en un bello vestido blanco se sienta frente a él.

-Hola Eliot.-

-¡Rini!- sonríe por primera vez en semanas –Te ves muy bien.-

-Parece que estás solo, yo también ¿Quieres bailar?-

-No sé bailar.- Eliot no sabe del rompimiento de la pelirosa con su hermana porque ha estado encerrado en su mundo, pero supone que no está con ella porque fue a la final.

-Vamos, solo algunas canciones-.

Al final de la noche siguen juntos, sus amigos mayores ya se ha ido beber, por lo que ellos dos se quedan en la pista meciéndose lentamente con algunos compañeros que no conocen.

-Gracias Rini, ha sido un estupendo baile.-

-¿Por qué están tan triste?-

-No quiero hablar de eso.-

Rini sabe que es el momento, Molly le mencionó que iría con Nephrite debajo de las gradas con una manta y algunas cervezas, le dijo que sería LA noche, el momento especial de toda chica.

-Te quiero Eliot.-

-¿Qué?- el joven se aparta un poco de ella confundido y la mira acercarse a él con la intención de besarlo. Eliot se congela.

-Lo siento.- da un paso atrás –Yo no lastimaría así a mi hermana.- responde recordando las palabras de sus madre, acerca de las consecuencias de sus actos; le da un beso en el dorso de la mano antes de salir corriendo del gimnasio.

Rini lo llama insistentemente pero el joven se va a su casa.

Espero puedan comprender.

OSIRIS VALENSKY: Jajajajaja, gracias por leer.

Grecia Tenoh: ¿Bueno? Muchas gracias por tu apoyo, ya aclaré la situación, ojalá si me acompañes aunque haya cambio de fandom.

Fatima Aiveth: Gracias por el apoyo a esta historia, de verdad.

Vicky: Enserio lo estoy considerando, pero todo el tiempo, el tiempo es lo que hace falta, muchas gracias por tus palabras y por todo tu apoyo desde el primer capítulo y ojala si nos encontremos allá.

Gracias.