Capítulo 3: la fiesta.
Después de comer, Renesmee alisto sus cosas para irse a sus clases de danza, debía dar todo de si para impresionar a todos los del estudio, al fin y al cabo, a veces a los recitales y competencias iban personas de escuelas de baile muy importantes.
A veces ella se preguntaba si realmente quería dedicar su vida a la danza o estudiar algo en la universidad, su abuelo le había dicho que la danza no siempre es algo de por vida y que eligiera alguna carrea, su abuela en cambio la alentaba a seguir hasta donde quisiera, era por eso que ella estaba en duda respecto a que hacer, pero aun le faltaban 6 años para decidir, podría tomarse su tiempo.
Estaba en el estudio, viendo como Jane, una chica de su grupo, hacia un solo, era algo lirico y oscuro, muy acorde para la chica a pesar de tener la misma edad que Renesmee. Jane y ella siempre estaban en competencia por ser la mejor, esto ya que Jane había iniciado esa loca competencia junto a su madre, Renesmee y Esme al principio lo tomaron como juego, pero se dieron cuenta que iban en serio cuando Heidi, la madre de Jane, la sacó de la escuela para que estudiara en casa y pudiera estar mas tiempo en el estudio. Esme no estaba de acuerdo y se lo hizo saber a Heidi, quien no lo tomo bien y tuvieron una pelea muy grande, la madre de Jane siempre argumentando que Esme estaba celosa de lo grandiosa que era su hija, quien opacaba a su nieta. Dicha cosa no era cierta pero las cosas ya estaban dichas.
Jane acabo su solo, se acerco a su bolsa, que estaba a un lado de Nessie, y la miro con cara de °No eres tan grandiosa°. Renesmee la ignoro, era el principio básico de su vida, si no le hacia caso a la gente está la olvidaría pronto, y eso lo deseaba.
Renesmee se levantó y empezó su solo, uno de ballet en toda la expresión, era un solo muy bonito ya que en este ella representaba a una muñeca de caja musical, con la canción de River Flwos in you*, era una pieza compleja ya que requería que tuviera las piernas derechas, espalda recta, que "abriera" el pecho y demás cosas que ella ya sabía, pero, desde que se lo aprendió, lo hizo sin equivocarse ni un paso, ni un compás.
– Muy bien cariño, cada vez lo mejoras más, estoy segura de que este fin de semana será un éxito para esa rutina – Dijo Monick, su instructora desde los cuatro años.
– Gracias señorita Monick, realmente quiero todo salga bien – La pequeña se dirigió a su bolsa y le dio un pequeño trago a su agua.
– Bueno, pues dado que no tengo nada que objetar, puedes irte a casa.
Renesmee sonrió, tomo sus cosas, se despidió de la señorita Monick y salió a buscar a su abuela, así tendría tiempo para poder arreglarse para la dichosa fiesta.
Pronto vio a Esme junto a Lisa, la madre de un chico llamado Garret que también bailaba en su grupo. Ella y Garret era buenos amigos, no los mejores, pero si tan buenos como para invitar el uno al otro a sus fiestas de cumpleaños, o como para que la madre del chico a veces le pidiera a Esme llevarlo y cuidarlo a ciertas competencias; era madre soltera y a veces se le dificultaba ir por el trabajo, pero trataba de no abandonar a su pequeño.
– Abue, ya me puedo ir – La mujer de inmediato miro a su nieta, se despidió amablemente de Lisa, deseándole un buen día y se fueron, tenían que llegar a casa.
El viaje de regreso a casa iba en silencio, Esme sabía que su nieta seguía un poco afectada por ver a sus padres, pero tampoco podía presionarla a hablar, lo bueno era que al día siguiente Renesmee iría a ver a Sarah. La pequeña aun tenia que ir tres veces a la semana a ver a la psicóloga, esto para que su crecimiento no se viera muy afectado por su infancia.
– Y, ¿estas nerviosa? – Pregunto la mujer para romper el hielo.
– Un poco, nunca he ido a una fiesta de esas.
– Tal vez sea algo divertido, conocerás nuevas personas.
– O será un desastre porque son mayores y estúpidos. – Esme suspiro, sabía que su nieta era demasiado seria, había perdido su chispa de infante, pero era algo normal a su edad, donde todo el peso de lo ocurrido le caía encima, le causaba muchos conflictos y demás, pero esperaba pronto regresara esa dulce y carismática niña que era realmente su nieta. – Pero puede haya alguna excepción, recuerda cariño, jamás juzgues un libro por su portada.
Renesmee suspiro, ella sabía bien eso, pero también conocía a la gente de su escuela, y sabía que eran estúpidos.
Pronto llegaron a la gran casa Cullen, Renesmee dejo su bolso en el cuarto de lavado y se fue a su habitación para poder darse una ducha rápida. Al salir, se vistió con un pantalón negro, una blusa azul de cuadros negros, unos botines con un muy ligero tacón para no verse tan baja junto a las demás personas, tomo su suéter color azul rey y una bufanda blanca. Ella no se maquillaba a menos que no fuera para algún evento de danza, pero solo por esta ocasión se coloco un poco de rímel en sus pestañas y un brillo de labios, para que el frio de Forks no se los resecara.
Dieron las seis treinta de la tarde y el timbre sonó, Carlisle atendió la puerta y vio a Jacob.
– Hola señor, vengo por Nessie.
– Pasa Jake, pero ya te he dicho que me llames Carlisle. – El hombre dejo pasar al joven y fueron hacia la sala. Esme había ido a ver si su nieta ya estaba lista y para decirle que Jacob había llegado.
– Y dime Jacob, ¿tus padres ya planearon algo para este verano?
– No, aún están viendo, es que mamá tiene unas conferencias a mediados y finales de Julio, y están viendo, pero creo este año no haremos nada especial, ¿Por qué?
– Oh, bueno, Rene, la otra abuela de Nessie, quiere que ella vaya a pasar un pequeño tiempo a Florida con ella, pero no quisiéramos se fuera sola.
– Entiendo… sería cuestión de ver bien – Pronto ambos hombres tuvieron que dejar su conversación, pues Renesmee ya había bajado.
Jacob al verla no pudo evitar abrir la boca, ella realmente se veía hermosa. Sus pestañas largas enmarcando sus ojos color chocolate, esos labios con brillo y a su vez viéndose llenos, esas botas haciéndola lucir un poco más alta… y ahí fue cuando lo noto "Santa mierda… Lee tenia razón", se golpeo mentalmente, tratando se sacar esos pensamientos de su cabeza, y tratando de cerrar la boca.
– Bueno, no voy a negar que te vez linda y adorable, como un puddle – Jacob coloco su mano sobre la cabeza, un gesto ya muy familiar para ambos.
– Gracias prospecto de pie grande – Ambos rieron, Nessie se despidió de sus abuelos al igual que Jake y salieron. Como todo el caballero que era, él le abrió la puerta para que subiera al viejo (pero no inseguro) Ford Mustang 1969, Boss 429 de su madre, en cuanto ella se subió cerro la puerta y se dirigió al lado del conductor.
Esme y Carlisle veían eso desde el gran ventanal de la sala, ambos realmente felices de que Jacob y Renesmee tuvieran una gran relación.
– Sabes, Jacob está enamorado de nuestra pequeña – Soltó de repente el hombre, habiendo que su esposa lo mirara.
- Pero ¿qué dices? Ellos dos solo son amigo.
– Si, bueno, soy hombre y pude ver como la miro al verla, se impresiono, y los ojos le brillaron, vi a mis hijos enamorarse, y a Jasper también, créeme, lo sé. – Esme abrazo a su esposo, esperando que todo fuera mutuo en algún momento, pero a su vez deseando que Nessie no quisiera vivir tan de prisa su vida.
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Jacob estaciono el auto a media cuadra de la casa de Sam Uley, su amigo que había organizado todo. Salió y le abrió la puerta a Nessie, quien se colocó de nuevo su bufanda. Al cerrar bien el auto, tomados de la mano, se dirigieron a paso ligero a la casa, de la cual salía música, en la entrada, en una mecedora que estaba cerca, había una parejita besándose, aquello a Nessie le resulto interesante ya que jamás había visto algo así.
Jacob, ignorando lo que Nessie veía con interés, la guio dentro de la casa, donde la música estaba demasiado fuerte. Renesmee, al respirar el aire que había allí, arrugo la nariz, no le gustaba el olor de los cigarrillos, pero también sabía que allí había otro olor, tal vez jamás la había olido, pero estaba casi cien por ciento segura que allí también olía a yerba. Pronto vio a un chico mayor acercarse a ellos, ella lo reconoció al instante, era Sam, compañero de clase y de equipo de Jake.
– ¡Hermano!, que alegría verte aquí, y que alegría ver que trajiste a la pequeña pulga contigo. – Nessie trato de ignorar la forma en la que Sam la llamo, ella detestaba le dijeran pulga, pero tampoco se iba a poner a pelear con el por eso.
– Si, esta vez logre que Nessie viniera.
– Hola Sam – Ella tuvo que levantar más la voz para hacerse escuchar ante el volumen de la música.
– Pase y diviértanse, y tomen lo que gusten, siempre y cuando no sea una decoración, no me quiero meter en problemas. – Ambos chicos rieron y siguieron caminando.
Decidieron dirigirse a la cocina para buscar algo de beber, allí Jacob recordó algo muy importante. – Nessie, por favor, no aceptes nada que no te de yo, o Leah, si es que viene, no quisiera algún tarado te jugara alguna broma muy pesada. – Nessie no entendía porque Jacob le pedía aquello, pero solo asintió con la cabeza, el era el mayor, si le pedía eso era por algo.
Ambos se quedaron bastante rato viendo a las personas ir y venir. Para Renesmee, todo eso era algo muy interesante, esto ya que jamás había ido a una fiesta de ese tipo, y creía que era algo muy interesante el ver a las parejas besarse, tocarse, o, como vio a unos chicos que no conocía, pero que eran mayores, casi coger en la mesa del comedor, esto claro hasta que Sam los vio y les dijo que en la mesa no, que detestaría tener ese recuerdo cuando se sentara allí con sus padres.
Pronto también vio algo, Jacob se veía un poco más alegre de lo normal, y se suponía que él no estaba bebiendo alcohol.
– Jacob, ¿te sientes bien? – Este se rio.
– Claro, porque la pregunta, pequeña niña – Jacob arrastraba muy poco las palabras… aquello no era bueno.
– Jacob, préstame tu vaso – El joven obedeció, tendiéndole el brazo a la pequeña, quien lo olisqueo y frunció la nariz. – Muy bien grandote, debes dejar este vaso, es hora de irnos.
– Pero si apenas son las siete treinta.
– No me importa, estas ebrio y yo no puedo manejar el auto. – Justo cuando se estaba levantando, llegaron Paul, Jared y Laurent, Nessie detestaba a esos chicos, ya que, según lo que había oído en el baño, eran los "Novios" de Kate, Kim e Irina. "Santa mierda" pensó la chica.
– Hola chicos, ¿Qué se les ofrece?
– Oh nada, solo veníamos a ver como estaba nuestro amigo Jake. – Dijo Jared.
– Pues está bien, de hecho, ya nos íbamos.
Paul le cerro el paso a Nessie, quien consigo llevaba a un ya bastante alegre Jacob. – ¿A dónde, hermosa?, la fiesta apenas va a empezar. – Entre Jared y Laurent tomaron a Jacob, Paul tomo a Nessie y la coloco sobre su hombro como si fuera un costal de papas.
- ¡Bajas, maldito troglodita de mierda! – Paul no era de los que se dejaran insultar, así que, saliendo por la puerta de la cocina, se dirigió al jardín trasero y le dio una nalgada a Renesmee, quien no puedo evitar chillar con horror.
- ¿Quién te crees que eres para insultarme?
– Alguien que se defiende, maldito pervertido. – Jared abrió la puerta de un pequeño cobertizo, Laurent dejo caer a Jacob al suelo y Paul a Nessie, ella se quejó por el dolor que de pronto azoto su costado derecho y su espalda, se giro para ver a Jake, y se dio cuenta que él estaba dormido, "Mierda, mierda, mierda".
- ¿Qué dicen?, le enseñamos a la pequeñeja a respetar a sus mayores, y a nuestras chicas. – Los otros aullaron en aprobación.
Paul se colocó encima de Nessie y le quito la bufanda y el suéter, ella no era estúpida. - ¡No!, suéltame, suéltame. – De pronto, se sintió de nuevo como la pequeña niña de cuatro años que una vez fue, indefensa.
Ella empezó a llorar, y realmente no supo que sucedió, solo que de pronto estaba escuchando la voz de Jacob llamarla. - ¡Nessie!, basta, ¡Basta!, lo vas a matar. – Ella parpadeo y vio lo que ocurría, ella estaba sobre Paul, el pobre sangraba de la nariz y boca, tenia el labio partido, un enorme moretón formándose en el lado derecho de su cara y en el ojo de ese mismo lado, tenía la cabeza rota y una mordida bastante seria en el cuello. Ella jadeo con horror, ¿había hecho eso ella sola?, Jacob la tomó de los hombros y la quito de encima de Paul, miro al frente y vio a Jared y a Laurent con unos golpes en la cara y expresiones horrorizadas, ambos tomaron a su amigo del suelo y se lo llevaron, mirando cada ciertos segundos detrás de ellos, rogando que Nessie no los siguiera. – Jacob, ¿Qué paso? – Pregunto entre sollozos, el chico la abrazo, sentándola en su regazo y meciéndola, como hacia cuando ella tenia miedo de pequeña. – No te preocupes cielo, ellos no te harán daño, me asegurare de eso, aunque creo los aterraste más tú. – ¿Yo le hice eso a Paul? – Si, desperté al escuchar como gritaba después de que lo mordiste, pensé que solo harías eso así que me centre en Jared y en Laurent, pero cuando voltee vi que seguías golpeándolo, ellos estaban aterrados, se iban a acercar a quitarte de encima de él, pero se los impedí, no quería que te pusieran un dedo encima. – Renesmee no podía creer lo que oía, ella realmente había atacado a Paul… pudo haberlo matado.
Jacob la sostuvo hasta que ella dejo de llorar, decidieron que era hora de irse, así que salieron del cobertizo, no sin antes tomar la bufanda y chamarra de Nessie, y brincaron la cerca, salieron por el patio del vecino y caminaron hasta el auto.
El viaje fue silencioso, ninguno sabia que decir. Por un lado, Jacob seguía en shock, jamás había visto esa expresión en la cara de su pequeña amiga, ni cuando estaba furiosa, realmente lo asusto verla con una sonrisa de satisfacción ante cada queja de Paul, y más aun lo aterro el escucharla reír, pero supo que ella no estaba en si cuando le dijo - ¿Te duele, Edward?, ¿te duele? – Los chicos realmente se habían aterrado de verla así, jamás pensaron que alguien tan pequeña pudiera hacer algo así, pero creía que no se habían dado cuenta como llamo a Paul. Él tendría que hablar con los abuelos de la chica, ni siquiera sabia que les iba a decir.
En cambio, Renesmee no sabía cómo sentirse, por un lado, se sentía bien por haber golpeado a ese imbécil que hozó en darle una nalgada y embriagar a Jacob, pero, por otro lado, se sentía bastante contrariada por no poder recordar lo ocurrido, pero, algo dentro de ella se sentía excitado, ella no era una persona violenta, pero aun sentía algo de adrenalina correr por su sistema.
Pronto llegaron a la gran casa, Jacob ayudo a Nessie a bajar del auto y vieron a los dos abuelos esperándolos, primero sonreían porque habían llegado, pero al ver la expresión en la cara de ambos, y la blusa de Nessie manchada de sangre, supieron que algo andaba mal.
- ¿Qué diablos paso? – Pregunto Carlisle, realmente asustado.
– Señor, ¿podríamos entrar y hablar de esto? – Carlisle al oír el tono de voz de Jacob, supo que era algo serio. Les permitió el paso a ambos jóvenes. Esme decidió llevar a Nessie a que se limpiara y cambiara de ropa, en cambio Jacob y Carlisle se dirigieron al estudio del ultimo.
– Y, ¿Qué demonios paso?
– Vera, no sé bien a ciencia cierta todo, solo se que estaba en la cocina, con Nessie, bebiendo refresco y jugo, sin embargo, unos chicos de mi clase quisieron jugarnos una broma muy… retorcida, creo me embriagaron sin que me diera cuenta, porque estaba más pendiente de lo que bebía Nessie que lo mío, me empecé a sentir atontado y de hay no recuerdo ya mucho, solo que abrí los ojos y estaba en el piso, Renesmee sobre un idiota llamado Paul y lo estaba golpeando, los otros dos chicos solo miraban horrorizados, los golpee y fue en ese momento que creo Nessie se fue de si misma, porque… creo ella imaginaba que golpeaba a Edward, porque dijo su nombre mientras le preguntaba a Paul si le dolía, logre apartarla y los chicos se fueron, ella no recuerda lo que hizo. – Carlisle estaba impresionado, su nieta no era violenta, ella jamás haría algo así, ¿o sí?
– Santa mierda… ¿y como te sientes tu? – Pregunto preocupado, ya era mucho que hubiera conducido después de lo que le dijo.
– Asustado y en shock, jamás había visto a Nessie así, ella sonreía… se ría…
- Pero ¿no estas mareado o algo así?
– Oh, no, creo que lo que sea que me dieron se me bajo en cuanto vi a Ness así.
Carlisle decidió llamar a los padres de Jacob para contarles lo ocurrido, tanto para que fueran por Jacob como para que Sarah supiera que hacer mañana con su nieta… la mierda había golpeado el ventilador, él lo sabía.
Mientras esperaban a los padres de muchacho decidieron ir a la cocina, donde Esme ya estaba con Ness, tomando un poco de té, esta de inmediato le ofreció uno a Jacob, quien lo acepto y se sentó junto a su nieta. Ambos estaban en silencio, sin embargo, Jacob le tomo la mano a Renesmee, para que se sintiera mejor.
Después de media hora llegaron Billy y Sarah, saludaron a Carlisle y a Esme, Nessie se despidió de Jacob y, mientras el se fue con su padre, Sarah se fue en su auto, no sin antes decirle a Renesmee que si necesitaba hablar en cualquier momento podía llamarla, fuera la hora que fuera.
La pequeña no se escapo de un chequeo por parte de su abuelo, y, cuando este acabo de guardar sus cosas, se soltó a llorar. – Abuelo, ¿Qué hay de malo en mí?
– Oh, nena… nada esta mal en ti, de verdad, solo son cosas que pasan. – El hombre abrazo a su nieta, quien lo abrazo con demasiada fuerza mientras sollozaba. Pronto Esme se unió al abrazo.
Ambos llevaron a la pequeña a su habitación, la arroparon y se quedaron con ella hasta que se durmió.
O eso era lo que ellos creían, porque ella realmente no se había dormido. En cuanto escucho la puerta cerrarse ella abrió los ojos, pudo notar que sus dos gatos estaban en la habitación, Sheldon en la silla de su escritorio y Leonard sobre un puf que tenia en una esquina de su cuarto.
Se levanto de la cama y camino a la ventana, mirando a las estrellas que de puro milagro se veían. – No se que me hiciste, Edward Cullen, pero juro que te hare pagar caro lo jodida que me dejaste… - dijo con todo el odio que podía sentir en ese momento. Ella sabia que ya estaba mas que jodida de lo que pensó esa tarde, pero sabia a quien culpar, y lo haría pagar por no poder ser una niña normal.
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Carlisle y Esme sabían que esto no lo iban a poder superar solos, necesitaban llamar a los refuerzos, era tarde, pero los necesitaban. Así que ahora Carlisle estaba con el teléfono en mano, pero en alta voz, para que su esposa pudiera escuchar. - ¿Hola?
– Hola hijo, soy yo, necesitamos tu ayuda… la mierda golpeo el ventilador, y no creo podamos solos nosotros dos…
No tengo mucho que decir, solo gracias por leer, espero estén bien y nos leemos pronto!
BESOS :* :* :* :* :*
