5.- Ira.

El sábado había sido un éxito, Renesmee había bailado como nunca antes, y, para gran emoción de la chica, había sido invitada a un curso de verano a Chicago por parte de Joffrey Dance Academy*, eso hizo enfurecer a Jane y a su madre, pero poco le importo, sería realmente genial ir, y sus abuelos ya le habían prometido que harían lo posible para que fue, lo que ella no sabía era que eso lo hacían para que no los odiara por sacarla de aquí al verano de danza.

El plan era sencillo, Jacob Leah y Seth irían a la casa el lunes por la tarde, Rosalie y Emmett estarían allí y le dirían a Renesmee que ella no continuaría en danza, argumentando que, según Sarah, necesitaba estar un tiempo lejos de ese ambiente, la psicóloga había estado de acuerdo en participar en la pequeña mentirita, pero sabía que era por el bien de Renesmee.

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El lunes fue un día relativamente tranquilo, Nessie no se tuvo que preocupar por las prostidivas, claro que cuando vio a Paul, Laurent y Jared le empezó a dar un ataque de ansiedad, pero nada que un abrazo y palabras reconfortantes de Jacob no pudieran arreglar.

A la salida Esme les dijo a todos que los invitaba a comer, esto para celebrar el hecho de que Nessie hubiera ganado aquella beca de verano, aceptaron, todo de acuerdo al plan. El viaje fue tranquilo y ameno por parte de los chicos.

Al llegar dejaron sus cosas en el recibidor e iban directo al cuarto de Nessie, cuando Rosalie los intercepto. – Chicos, vengan conmigo, por favor. – Renesmee sintió que algo no iba bien, su sexto sentido se lo decía.

– Tía Rose, ¿ocurre algo? – Nada malo pequeña, vengan.

Todos fueron a la sala, allí ya estaban Carlisle y Emmett, se sentaron en el sillón y Esme llego… "algo aquí está mal…" pensó la pequeña, nunca los sentaban en la sala a todos, jamás.

– Bueno, antes que nada, queremos que sepas que te amamos muchísimo, cariño – Dijo Carlisle tomando la palabra, allí fue cuando Nessie supo que algo estaba muy mal.

– Y también que todo es por tu bien – Dijo Jacob, esto ya se estaba tornando extraño.

– Tendrás que dejar la danza por un tiempo cielo, pero aun así iras al curso de verano – soltó de repente Esme. Renesmee sintió que la sangre se le iba, no lo podía cree, ¿era un castigo acaso por golpear a las chicas?

– ¿Esto es una especie de castigo o algo por el estilo?, porque si es así, de verdad lo siento…

- No es por eso… es una recomendación que nos hizo Sarah, la danza te hace tener un grado de estrés y queremos liberes eso.

Nada, eso era lo que pasaba por la cabeza de Renesmee, no podía entender las razones para que sus abuelos tomaran esa decisión. – No lo entiendo, yo… jamás me he sentido estresada por la danza, la amo, no me pueden sacar, ¡Jane no dejara ir esto, todos me verán como una débil, como una desertora! – Sin darse cuenta, Renesmee ya había empezado a levantar la voz.

– Que le den a esa tipa, Ness. No porque ella sea una chica toxica significa que tu sigas sus tonterías toxicas, ¡esa competencia no es sana! – Leah se levantó y la miro, siempre odio a esa chica, y detestaba como Renesmee parecía obsesionada con hacer ver que ella no era como Jane, pero era toxico para ella.

– En vez de danza busque algunas actividades en las que puedes estar, se me ocurrió un poco de boxeo o tiro con arco y… - La cabeza de Renesmee estaba trabajando al mil por hora, y de pronto algo hizo clic.

- ¿Ustedes lo sabían? – Pregunto mirando a sus amigos.

– Ness, es por tu bien – respondió Seth… grave error.

– Ustedes… ¡Argh!, son mis amigos, se supone me apoyen, ¡no que hagan estas cosas!, la danza es parte importante en mi vida, ¡lo saben muy bien, todos lo saben!, no soy su maldito juguete para que decidan por mí, ¡es mi maldita vida! – Sin medir las consecuencias, Renesmee pateo una mesita que estaba cerca del sillón, miro que se había roto y salió corriendo a su habitación, dejando a todos impactados por ese arranque que había tenido.

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Eran las siete de la noche, Renesmee no había salido para nada de su habitación, la cual estaba hecha un caos ya que en su arranque de ira había tirado y roto todo lo que pudo.

Estaba dentro del armario, mirando una foto de ella a los cinco años en su primer recital de danza, en dicha foto estaban Jacob, Seth, Leah, sus abuelos y sus tíos Rose, Emmett, Jasper y Alice, quienes habían ido a ver a su pequeña sobrina por primera vez desde que había nacido.

Se sentía confundida, ¿porque tenía que dejar la danza?, todos sabían que era muy importante para ella, a la mierda Jane y su madre, la danza era de las primeras cosas de niña normal que había hecho de pequeña.

Escucho como la puerta era abierta de fuera con la llave, suspiro y se quedó muy quieta con la esperanza de que quien fuera que entrara se fuera.

– ¿Nessie? – pregunto Jacke entrando de manera dudosa.

El chico hecho una mirada rápida a la habitación y vio como todo era un caos. "Santa mierda…", empezó a mirar alrededor buscando a la chica, al no verla a simple vista se dirigió al armario, desde que era niña ella tenía la costumbre de meterse allí, al igual que en otros lugares pequeños, por alguna razón ese tipo de lugares eran reconfortantes para ella.

Al llegar frente dicho mueble la vio mirando algo entre sus manos, se hinco a su altura y con delicadeza tomo sus manos para poder ver lo que tenía entre sus manos, era una foto; sintió nostalgia al ver la foto, era de su primer recital. – Ness, esto es por tu bien, sabemos que amas la danza, pero lo que paso hace unos días no es normal, tú no eres así, y empiezo a creer que simplemente tu mente se está saturando y…

- No es eso, es culpa de ellos – la chica tenía una voz macabra y oscura, llena de rencor.

- ¿Ellos quienes? – pregunto el chico confundido.

– Edward e Isabella, por su culpa estoy así, estoy rota por su culpa y todo lo malo que me pasa es por ellos, si tan solo desaparecieran para siempre todo sería mejor.

El chico no sabía que decir, era cierto que los padres de la pequeña no eran los mejores, pero tampoco se les podía culpar de todo. - ¿Estas segura de lo que estás diciendo?

– Si, el día de la fiesta los vi en el supermercado, siempre que los veo algo malo me pasa.

Jacob se quedó mudo, solo se sentó en el suelo y atrajo a su amiga para poder reconfortarla.

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La vida no es fácil, si así fuera, la vida sería una prostituta, y eso la pequeña Nessie lo sabía. Se encontraba tirada de espaldas, jadeando y adolorida, en el gimnasio de artes marciales mixtas de Port Angeles.

Sintió un peso en su pecho, abrió los ojos y observo a Josselin*, la hija del dueño del lugar y la mejor peleadora infantil/juvenil del lugar. – Debes mantener siempre tu mirada en el objetivo, amica*, sino, siempre tenderas a caer – Josselin le tendió la mano a Renesmee y esta la tomo para poder levantarse.

Llevaba ya un mes en aquel lugar, un condenado mes, siempre se consolaba pensando que en dos meses y medio se iría al curso de verano de Joffrey, y regresaría a la danza por un tiempo, no negaba le encantaba andar lanzando golpes sin pensar en que pudiera meterse en problemas, pero eso dejaba de ser bueno cuando era ella quien los recibía. – Eso trato Josselin, pero es imposible seguirte el paso – comento la chica una vez que recupero el aliento. – ¡Oh, vamos!, tenemos la misma edad, solo es cuestión de practica y de concentración. – Si con eso te refieres a que golpee todos los días un saco de boxeo entonces sí, eso hare. – Jaja, muy graciosa, Cullen – Renesmee se empezó a reír y Josselin le mostro el dedo medio.

Josselin no era una mala chica, al contrario, era amigable y respetuosa la mayor parte del tiempo, y eso a Renesmee le constaba, la había visto tratar muy lindo a niños pequeños y adultos mayores, y ser una desagradable persona con los chicos que eran desagradables con ella.

Era de estatura media, de cabello largo y rizado, no tanto como Renesmee, pero sí muy lindo, tenía la piel nívea y unos ojos azules muy profundos, su contextura corporal era algo impresionante, tenía un cuerpo finamente marcado, sin verse tosco o desacorde a ella, y no era muy voluptuosa; además, la chica y su padre no eran americanos, sino italianos.

Al principio Nessie sintió envidia de lo bien que se veía esa chica para su edad, y en una ocasión se lo hizo saber, pero Josselin no hizo más que darle un golpe suave en el hombro y decir - ¿Qué va?, yo envidio el tuyo, es tan lindo y fino, como una muñeca de porcelana, estoy segura que más de una envidia eso y solo te molestan porque no son como tú, la vida no es solo culos y tetas, es también sentimientos y actitud pero el mundo superficial en el que vivimos no permite que todos aprendan eso.

Pronto hizo su aparición Félix, el padre de Josselin. – Bueno chicas, quiero verlas, en posición – tanto Josselin como Renesmee adoptaron una postura de defensa, encontrando su punto de balance. – ¡Ahora!

Tanto Josselin como Renesmee estaban dando lo mejor de sí, ambas repartiendo golpes en lugares que no fueran la cabeza, para tratar de derribar a la otra. Renesmee por lo común no era de dar golpes duros, pero al oír un "Dale con todo a esa mimada", de parte de algún idiota espectador, fue como si el último insufrible mes en la escuela llegara a ella. Todos la miraban como si fuera un bicho raro, se alejaban de ella y la evitaban, los chicos de su clase siempre estaban colocando cosas asquerosas en su butaca o le ponían el pie, y los de tercero siempre estaban haciéndola sentir incomoda con palabras subidas de tono, Jacob ya había hecho algo, pero no quería se metiera en problemas, así que evitaba decirle lo que pasaba.

De manera inesperada, dio un giro como en sus clases de baile, se agacho evitando un golpe de Josselin y le barrio los pies, haciéndola caer, de manera rápida se colocó en sima de ella y busco su brazo derecho, con un movimiento rápido la coloco boca abajo y su brazo lo hizo hacia atrás.

– ¡Joder! – Josselin forcejeo, pero el agarre de Nessie era más fuerte, así que termino golpeando el suelo de ring, dando por terminado el encuentro y haciendo que Nessie la soltara.

- ¿Cómo aprendiste eso? – Pregunto Félix, impactado.

– Me lo ha enseñado una amiga.

– Esa amica tuya debe ser beramente* fuerte y ruda – comento Josselin levantándose y sobándose el hombro. – Bueno, es todo por hoy, puedes irte Ness, salúdame a Carlisle.

La pequeña asintió, se despidió de Josselin y se dirigió a la estancia del edificio, donde encontró a su tío Emmett esperándola.

– ¿Cómo le fue a mi monstruito favorito?

– No sé, ¿porque no le preguntas a Rose? – pregunto la chica haciéndose la listilla.

– Muy graciosa, vamos, que pasaremos por la cena – tomo del hombro derecho el bolso de Nessie y la guio al auto.

Pasaron a un Little Caesar por unas pizzas y se dirigieron a casa. Allí encontraron que estaban todos, incluso Jacob y sus padres.

– Hola – saludo Renesmee de lejos, dejando unos refrescos en la mesa del comedor.

- ¡Nessie! – exclamo Jacob levantándose y abrazándola.

– Wow, ¿a qué viene tanto amor?

- ¿Acaso ya no puedo abrazar a mi mejor amiga?

– Claro que sí, idiota.

La noche fue tranquila, entre platicas y chistes, estos últimos por parte de Emmett.

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Nessie estaba sentada frente a la ventana de su habitación, estaba con una frazada a su alrededor y en las manos una foto de ella y Jake, está tomada justo el primer día que fue a las clases de artes marciales. Últimamente se había sentido muy confundida, detestaba ver a Jacob con otras chicas, o que estas lo abrazaran, también odiaba que a veces la tratara como si tuviera ocho años. Leah obviamente había corrido a su rescate y le hizo notar que se estaba enamorando de él.

Al ver la foto, se dio cuenta que él la miraba de una manera extraña, como si fuera algo único en el mundo. – Dios, estoy enamorada de ti… - paso la mano por el rostro de Jake, delineando el contorno de su perfil. No podía decírselo, las relaciones entre amigos nunca funcionan, y no quería perderlo, no podría soportar perderlo.


Volvi!, ya se, tarde mucho, pero no pienso dejar tirada la historia. Espero sus opiniones.

BESOS :* :* :*