Sonic: Estrellas del Futbol: Liga Master

Capítulo 11: Llanto y risa

Silver abrió los ojos lentamente, tuvo la vista borrosa por unos momentos hasta que poco a poco se aclaró, logrando ver finalmente donde se encontraba. Las encandilantes y blancas luces del cuarto provocaban que entrecerrara los ojos brevemente. Miró a su alrededor y supo que se encontraba en la enfermería del estadio, viendo los muebles, instrumentos, sustancias y demás parafernalia de hospital que allí se encontraba. Se miró a si mismo, yacía recostado en una cama de sábanas blancas, con su uniforme aún puesto.

Varios escudos y logotipos de los Trees de Lost Jungle estaban estampados por toda la habitación y el partido se veía en el televisor que estaba unos metros frente a la cama, en el minuto ochenta, con el mismo marcador, un gol de los Trees y dos de los Red Rings. Fue entonces cuando Silver supo que no había estado inconsciente mucho tiempo y eso lo calmó hasta que entró un doctor a la habitación, un lince de pelaje anaranjado que vestía una bata blanca y usaba lentes pequeños. Miraba a Silver con decepción mientras escribía sus notas con la ayuda de una tabla que sostenía con la otra mano.

—¿Doc? —dijo Silver, consternado por la mirada del lince.

—Seguro tú sabes lo que pasó, muchacho —dijo el doctor mientras sacudía la cabeza y terminaba sus notas. Miró una última vez a Silver y salió de la habitación.

Silver comenzó a preocuparse, pues sabía de lo que el doctor estaba hablando. Suspiró y tan solo se recargó en la almohada, cruzándose de brazos, viendo los últimos minutos del encuentro. Notó que Vector lo había reemplazado por Lenny, un joven jugador de las fuerzas inferiores al que Vector había convocado al partido, quien era una mangosta de pelaje grisáceo y jugaba casi exclusivamente de lateral derecho, posición que en el encuentro había estado ocupando Silver.

Pasados noventa y tres minutos, el árbitro pitó el final del encuentro, quedando el marcador uno a dos, llevándose los Red Rings la victoria. En el vestidor, Vector felicitaba a sus jugadores, en especial a Tails y a Lenny, pues era el debut de este último. Todos los jugadores aplaudieron con respeto, Lenny tan solo agradeció asintiendo y riendo entre dientes, con las mejillas algo enrojecidas.

—No todos los días se debuta, ustedes lo saben. Lástima que se haya dado por tan terrible circunstancia —dijo Vector refiriéndose a lo sucedido con Silver.

—¿Y Silver, está bien? —preguntó Ámbar preocupado.

Vector suspiró.

—No lo sé, eso es lo que voy a averiguar. —Vector comenzó a caminar hacia una de las puertas del vestidor que daban a los corredores, después miró a sus jugadores de nuevo—. Muchachos, muy buen partido, se los agradezco. —Finalmente, Vector salió de los vestidores.

Silver sentía una gran angustia, pues temía lo que Vector fuera a pensar de él, si es que el doctor había dado con la causa del incidente en la cancha, lo cual era altamente probable. De repente vio la silueta de Vector a través de la opaca ventana a la derecha, y ensanchó la mirada cuando notó que hablaba con alguien más, siendo el doctor quien sostenía la conversación con Vector. Silver pudo escuchar algunos de los gestos de enojo y confusión que Vector expresaba, aumentando aún más su preocupación.

Finalmente, Vector entró abruptamente en la habitación y de inmediato cerró la puerta con fuerza, haciendo jadear a Silver mientras lo miraba con desapruebo.

—¡¿Qué rayos te pasa, eh?!" —Vector le habló con una explosividad que Silver solo había visto en algunos partidos—. ¡Drogas! ¿Creíste que nadie se daría cuenta? —Vector caminaba por la habitación continuamente mientras sacudía la cabeza y miraba a su jugador—. ¡Responde!

Silver jadeó nuevamente, haciéndose hacia atrás instintivamente.

—Yo solo… —Silver trató de pensar en una excusa, pero nada bueno se le ocurrió—. Lo hice por el equipo.

Los ojos de Vector se ensancharon con indignación.

—¡Ay, por favor, Silver! ¿Crees que soy estúpido? —Vector se acercó a él—. ¡Contéstame!

—No. —Silver respondió mientras un nudo se le formaba en la garganta.

—¿Vas a llorar? —preguntó Vector burlonamente, Silver trataba de luchar contra el llanto, jadeando y frunciendo el entrecejo—. ¿No crees que tus compañeros se esfuerzan demasiado como para que tú vayas por el camino fácil y te tomes esas porquerías? Que además, ¡mira lo que te hicieron! —Vector suspiró y se frotó el rostro—. Ruega para que la sanción de la Comisión Disciplinaria no sea permanente, Silver. ¡Tú conoces las consecuencias, todos las conocen! Y además, ni siquiera necesitas de esas cosas para poder mostrarte en la cancha, tienes mucho talento, Silver, ¡eso es lo que más me molesta! Y ahora has tirado todo a la basura. —Vector lo miraba fijamente—. ¡¿No vas a hablar?!

Silver sollozó, no pudiendo contener más el llanto.

—Perdón… —Silver comenzó a llorar, abrazando sus rodillas, cerrando los ojos mientras lo hacía.

Vector se frotaba el rostro mientras caminaba hacia la pared, dándole la espalda a Silver.

—Silver. —Vector suspiró—. ¿Te das cuenta de lo que esto puede significar para ti? —Vector lo miró por encima del hombro—. En el mejor de lo casos, podrías ser suspendido todo un año. —Las palabras de Vector acrecentaron el llanto de Silver—. Además, esto no solo te afecta a ti, ¿qué hay del equipo? Tuve que debutar a un juvenil el día de hoy y debo decirte que lo hizo muy bien. —Vector se giró y caminó nuevamente hacia Silver, parándose al lado de la cama—. Si es que vuelves al plantel, no puedo asegurarte tu lugar en el once inicial, como lo habías estado teniendo, y merecidamente, Silver. —Vector suspiró y puso una mano sobre su hombro, haciendo que lo mirara a los ojos, lleno de lágrimas que empapaban su pelaje gris—. Eres un gran jugador, Silver, y una parte de mi en serio quisiera que no te hubieran descubierto, pero así deben ser las cosas. Las reglas son las reglas y tu has roto una de las más importantes. —Vector se alejó de Silver, caminando hacia la puerta. Al abrirla para salir de la habitación, miró a Silver nuevamente—. Es tu decisión si quieres hablarle de esto a tus compañeros, de todos modos se enterarán tarde o temprano.

El autobús del equipo era una fiesta en su interior, varios jugadores estaban de pie aún con el vehículo en movimiento, celebrando la victoria con risas y porras tradicionales, compartiendo bebidas hidratantes mientras saltaban y danzaban de alegría. Knuckles y Ámbar eran parte de ese grupo, Sonic y Tails estaban sentados en sus lugares habituales, Tails en el asiento al lado de la ventana y Sonic en el otro. Sin embargo, Tails quería unirse al grupo de fiesteros, pues en verdad estaba contento por lo sucedido aquella noche y no celebrarlo le parecía un crimen.

Sonic notó el interés de Tails por bailar y bromear con los demás, así que le dio un ligero golpe en el hombro para tener su atención.

—Vamos. —Sonic gesticuló hacia los compañeros con la mirada—. Diviértete un poco.

—Estoy bien, además no es seguro —dijo Tails, fallando en su intención de ocultar sus ganas de ir.

Sonic se río entre dientes.

—Seguro. —Continuó riendo Sonic—. No te pases, ¿ni que estuviéramos en donde o qué?

Tails miraba al alegre grupo con duda.

—Bueno, tal vez solo un momento —respondió Tails, poniéndose de pie.

—Eso. —Felicitó Sonic. Tails caminó cuidadosamente por el corredor del autobús, ayudándose de los asientos a sus costados hasta llegar con el grupo, que lo recibió con felicitaciones, bromas y risas.

Sonic sonrío al ver a Tails uniéndose a la pequeña celebración, después sacó su celular de la maleta bajo el asiento y buscó a Amy en sus contactos para chatear con ella.

11:30; Sonic

Que te pareció :D

11:31; Amy

GENIAL! Te luciste!

11:33; Sonic

Jaja, en serio? Me sentí un poco bajo de juego, la vd

11:34; Amy

O_o como?! Si hasta metiste gol

11:35; Sonic

Pues si pero quería meter más :p xD Por ti :3

11:36; Amy

Jaja ntp con uno basta para impresionarme :p

11:37; Sonic

Menos mal jaja

11:37; Amy

Me encantó ver el juego!

11:38; Sonic

Sí, no es lo mismo que verlo en la tele jaja

11:39; Amy

Nop ni se acerca

11:40; Sonic

Oye y qué vas a hacer en un rato?

11:41; Amy

Dormir jajaja y tu?

11:42; Sonic

Pues no sé, a lo mejor podríamos vernos

11:44

Jaja, ¿en serio? A esta hora?

11:46; Sonic

Por qué no? Hay que celebrar

11:47; Amy

Eso sí :3

11:47; Amy

En mi hotel hay un bar muy lindo

11:48; Sonic

Muy bien! Es un sí entonces?

11:49; Amy

Claro :) Nos vemos allí doce y media, que te parece?

11:50; Sonic

Bien, doce y media entonces :D

11:50; Sonic

¿Cómo se llama el bar? Para no perderme jaja :p

11:51; Amy

Perderte jajaja. Creo que Bar...Arcano, algo así.

11:52; Sonic

Ok, nos vemos allá entonces

11:53; Amy

Oki ;)

Sonic tenía una sonrisa en el rostro, provocada tanto por el resultado del partido como por la cita que acababa de conseguir. Guardó su celular en la maleta y decidió tomar una siesta en el tiempo que restaba del trayecto, pues había algo de tráfico ese día en Lost Jungle.

Mientras tanto, Tails celebraba con Knuckles, Ámbar, Chase y Lenny.

—¡De una vez, su novatada! —dijo Ámbar refiriéndose a Lenny. Abrió una botella de bebida hidratante y lo tomó de los hombros. Lenny reía nerviosamente, tratando de escapar de Ámbar.

—¡No, espera, ya después! —dijo Lenny entre risas.

—Ah claro que habrá más después, de eso no te preocupes —respondió Ámbar. Fue entonces cuando vertió la bebida en la espalda de Lenny, quien gritó mientras reía nerviosamente, sintiendo el frío y la textura viscosa del líquido en su espalda. Lenny tembló de una manera que les pareció a todos muy cómica.

—¡Hasta te hice bailar! —Ámbar reía a carcajadas al igual que Tails, Knuckles y Chase.

—¡Puaj! ¡Esta pegajosa! —Lenny movía la playera tratando de secar el líquido.

—Estarás así todo el camino —dijo Chase mientras reía.

—Oye, a Tails también le toca. —Ámbar comenzó a abrir otra botella.

—¿Ah por qué a mi? —replicó Tails.

—Eh...pues anotaste y ganamos, eso amerita un remojo —argumento Ámbar.

—Eso lo acabas de inventar —dijo Tails riéndose entre dientes.

—¿Y? Lo dicho, dicho está. —Ámbar se puso detrás de Tails rápidamente y vertió el líquido de la botella en su espalda.

—¡Ungh! ¡Esta helada! —Tails se sacudía mientras hacía una mueca de disgusto.

Ámbar y Knuckles reían continuamente, al igual que Chase y Lenny. Después Tails se unió a la carcajada y posteriormente Ámbar abrió otra botella y simplemente la agitó mientras saltaba y reía, bañándose a sí mismo y a los demás en el pegajoso y frío líquido.