!Hola!

¿Siguen ahí mis vidas? XD

¡Uff! Este més no se podía acabar sin que subiera capítulo, ¡NO SE PODÍA ACABAR ANTES DE QUE SUBIERA CAPÍTULO! ¡YA ME HE DEMORADO MUCHO, JODER! Y es que me esmeré por que fuera mayor y más provechoso el contenido. :3

Hay algunas sorpresitas en este pero también espero tener lista otra sorpresita para fin de año que presiento sería maravillosa 3

SALUDOS:

Desconocido que jamás sabría quien eres y que para nada tienes un nombre victoriano:...Espero que llegues a este capítulo y luego sigas con el siguiente y el siguiente y el siguiente...

L3onn: Querida eso va para ti también. ¡Por favor, no te calles nunca! me gusta ver como te llegan los mensajes que transmito desesperadamente T.T XD Espero que esta entrega sea de tu completa satisfacción y si te gusta: comentes; y si no te gusta: Alv También comenta. 3

Saludos para todos los que lean esto, saludos a sus gatos y a sus cocodrilos...¿No? ¿Nadie tiene cocodrilos? ¡Que pena! A_A

Queridos lectores espero que disfruten de la lectura ya sea en el anonimato o reportándose.

Y sin más preámbulo, ¡Comencemos!

¡AVISO!: Los personajes de esta historia no me pertenecen, me atreví a tomarlos prestados de su respectivo creador Masashi Kishimoto. Además de que la imagen de portada tampoco es de mi autoría. Créditos a sus respectivos creadores.

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Capítulo 3:

Cursilerías Y Más Cosas De Chicas.

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Una vez concluida la ceremonia, teniendo en cuenta que se prolongó considerablemente, todos los alumnos fueron autorizados para dejar el instituto una vez ésta dio fin ya que se suspenderían las siguientes clases. Sasuke no perdió tiempo y se dirigió de inmediato al pasillo donde se encontraba su casillero para tomar sus cosas en lo que lo alcanzaba su molesto rubio amigo, para luego regresar a casa y trabajar con mayor comodidad en su proyecto.

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-¿A quién buscas cerecita? ¿a las demás muchachas? – Curiosea Tenten al haber notado como Sakura buscaba por encima de todo el gentío que salía del centro. Sakura sonríe apenada.

-No. Quiero decir, en realidad no es nada- Responde la pelirosa desistiendo de sus intentos de búsqueda- esperemos por ellas en el aparcamiento, allá les escribo para que nos reunamos- Ten asiente estando de acuerdo mientras relaja más su andar poniendo sus manos detrás de su espalda.

Sin embargo alguien la agarra con firmeza del brazo derecho para atraerla hacia si mismo con fuerza. La morena se alerta y reacciona a la defensiva. Él atacante ahora estaba indefenso bajo una llave detrás de la espalda, firmemente sostenida por la muchacha.

-V~vaya, parece que no me equivoqué *Dragón, por fin te dignas a manifestarte- articula con dificultad el muchacho mirando fugazmente a la sorprendida muchacha pelirosa que estaba al frente.

-Mmm- se permite meditar un momento la mencionada acerca de la identidad de el chico. Una vez que reconoce la cola alta y rebelde del esbelto chico levanta las cejas con sorpresa.

Antes de que saliera cualquier palabra de su boca el muchacho aprovechó un ligero descuido en la presión que le ejercía la muchacha a la llave para así robarle el poder y cambiar la posición.

-Shikamaru – y a continuación el muchacho afloja el agarre de la muchacha para luego darle un fraternal beso en *la cien, todo bajo la expectante mirada de una pelirosa quien veía todo tratando de pensar que era normal.

Los recién encontrados se abrazan con efusiva emoción.

-Que gusto volver a verte, querido primo. Esta belleza es Sakura y mejor te la presentó antes de que se me reprima- Con una sonrisa apenada Tenten se gira y presenta a Sakura, quien ya comprendía un poco la situación.

-Gusto en saludarla Haruno. Gracias por estar cuidando de mi pequeña prima- Saluda con formalidad el muchacho y Sakura le devuelve el saludo.

-¿Se conocen? - Ten levanta una ceja. Nara Shikamaru sonríe con piedad hacia la muchacha.

-¿Misma escuela…no se…? -

-Oh, claro. Que boba- re recrimina golpeándose la frente con la Palma de la mano.

-Te dejo, tengo cosas que hacer ya que resulta que ciertas personas están de regreso con intenciones de una estadía permanente por lo que toda la familia anda estresante-mente agitada por darles una apropiada bienvenida. Absolutamente problemático…- suspira el muchacho con cansancio mientras se sostiene de las caderas y mira al cielo.

-Tenten se sonroja por primera vez y Sakura sonríe; ambas enternecidas por la clara situación sentimental de sus familiares para con la castaña.

-Nos vemos en lo de nana entonces. Pequeña Haruno- Dice el muchacho en son de despedida revolviéndole los rodetes a la sonrojada castaña al pasar por su costado.

-¡Nos vemos!-Ambas continúan su camino.

-parece que te espera una temporada animada en casa- ambas sonríen en respuesta y se dirigen a la salida del instituto.

-¡Y que lo digas! Hace un año que mi abuela no nos ve a mi mamá y a mí por lo que ese encuentro promete ser estruendoso- canturrea bailando en su sitio.

-¿Qué? ¿Con música estridente y todo? - Tenten se carcajea en respuesta.

-No lo sé pero existe la probabilidad, teniendo a los tíos que tengo-

-Qué bonito- Hacen una pausa antes de que Sakura se decidiese continuar- Por cierto, no me imaginaba que tuvieras familia aquí, o más bien, me imaginaba que eras extranjera… me imagino muchas cosas, pero, ¿sabes qué...? -

-¿Tenemos que conocernos mejor? – Trata de adivinar Tenten.

-¡Exacto! Deberíamos salir todas. -

-Qué lindo de tu parte, pero ¿crees que se nos unan las demás? – pregunta Tenten considerando el que quizá se estén precipitando.

-¡Pero claro que sí! Ya verás- Responde animada Sakura para así quitarle las dudas a la castaña.

-Bueno…- Accede entusiasmada Tenten antes de pretender seguir con la conversación.

Justo cuando entran al pasillo principal ambas se percatan de la presencia de un chico alto de tez blanca y cabello negro. Este sacaba algunas cosas de su pupitre y se le dificultaba el tener que llevar demasiadas de ellas.

A Tenten le pareció el chico más guapo que haya visto en un buen rato. Y es que fuera de konoha se podía encontrar modelos en potencia por montón. Pronto aseguraría que Konoha también tenía lo suyo.

Aprovechó el que Sakura se halla detenido a su lado por quién sabe que razón para mirarlo un rato ya que no se había percatado de la presencia de ambas.

Luego regresa a tierra para corroborar la razón por la que Sakura se detuvo. La mira, sin embargo ésta mantiene una expresión sería y mirada fija en, justamente, el punto que ella estaba mirando hace pocos segundos. Sonríe satisfecha ya que el sonrojo en sus mejillas delata que a ella tampoco le dejaba indiferente el moreno.

-Sakura tengo una llamada, me adelanto de prisa, ¿ok? – Sakura devuelve su atención a ella y estaba a punto de seguirla cuando- ¡oh! Mira a ese pobre chico. ¡Aprende algo de mi y ayudalo a llevar sus cosas! – ordena Tenten asociándolo con su hazaña de la mañana, pero con otras dobles intenciones.

-Como se te ocurre, yo…- sin embargo la castaña se había ido con la escusa de la llamada. Ella cree que no se sus intenciones, por otro lado ¿¡soy tan obvia!?

Los instintos pelirosa bullían por arrastrarla lejísimo de allí, acercarse sería un suicidio para su sensibilidad.

Bueno, al final lo hizo.

-¡Que modelo tan genial! Es increíble lo detallado que está el diseño – Y ¡pam! El chico había dejado caer un boceto de su trabajo por lo que la curiosidad de Sakura y que éste haya caído tan cerca de ella la impulsó a acercarse. Se dejó llevar por la admiración y sin darse cuenta inició un buena conversación con el moreno – ¿Lo hiciste tú sasuke?-

-Así es. Gracias por recogerlo por mi, Sakura- Responde neutral en lo que recibe la hoja. Quizás fue bastante neutral pero eso bastó a la pelirosa para no arrepentirse.

-Buenos días- Sonríe, así como sonríen los que saludan tarde, la muchacha. Él aún está con una pila de cosas y con el casillero abierto.

-Buenos…- Sakura tiende hacia él sus manos señalando las cosas que él tenía en la mano. Él levanta una ceja – No es necesario-

Ella frunce el ceño, no había llegado hasta ahí por nada, ¡claro que lo iba a ayudar! Sasuke pensó en acceder, pero deja la respuesta en el aire. Se le ocurre que ella tenía que hacer algo antes para convencerlo.

-Vamos Sasuke deja que te ayude, ¡por el bien de tu trabajo!- insiste ignorante de cualquier pensamiento del moreno.

-En realidad no tienes que agradecerme – comenta en respuesta al ofrecimiento– Si es por lo que pasó está mañana…- Se detuvo, pensativo. Entonces el piensa demasiado en que sólo era amable por eso, pero también en que ella no era hipócrita… Luego piensa en que está pensando mucho al respecto

Simplemente molesto.

-¡No! – Niega ella firme – No exactamente. Claro que estoy agradecida por que me hayan ayudado más temprano, pero no sería la verdadera razón, ¡simplemente quiero ayudarte! –finaliza afirmando con insistencia sin dejar de verlo a los ojos.

-Hmp – En esta ocasión afloja un poco. Admite que el que Naruto se haya retrasado para ayudarlo como habían quedado entorpece la llevada del "equipaje". Sakura sonríe de forma amplia, satisfecha.

Rendido deja que ella tome un tercio de la absurda cantidad de cosas referente a sus proyectos que se le ocurrió (precisamente) llevar ese día, llegan al estacionamiento y, luego de dejar todo dentro del auto y que Sakura fuera despedida con un asentimiento respetuoso de cabeza como agradecimiento (muy a su estilo), Sasuke se encontraba sentado frente al volante.

** Más Temprano Ese Mismo Día**

-Naruto: ¿Alguna vez te he dicho, querido amigo, cuanto mola que tu mejor amigo sea un ricachón y que además de eso te page los "vicios"? – Pregunta desvergonzado mientras sorbe del popote de su malteada, dirigiendo la vista a su acompañante de forma indiferente viendo como éste toma café tranquilamente de su taza. (Ambos están en un restaurante muy popular entre los estudiantes ya que abre desde muy temprano). Entonces sonríe ampliamente y empieza a aclarar – Por cierto, con vicios me refiero a: - Pausa para tomar una bocanada de aire - ¡mis queridísimos tazones de…! –

-Sasuke: En primer lugar… - Hace una pausa continua a la interrupción que empleó sobre el estático rúbio – Para mí desgracia me has dejado en claro tus "queridísimos vicios" a punta de traumas por continuas situaciones escandalosas, semejantes a la que milagrosamente acabo de cortar…- puntúa con tranquilidad señalándolo mientras toma de su taza. Naruto expulsa el aire contenido cual globo desinflándose cerrando los ojos y sonriendo, listillo – y en segundo…-

-¡¿No me volverás a financiar nada y me sacaras de tu testamento?! – una perfecta "o" se planta en la boca del rubio mientras que de manotazos se lleva las manos a sus mejillas, impactado ante su propia conclusión.

Como lo entenderías, querido lector, si los ilusos ricachones escasean y este personaje podría estar a punto de perder su minita de oro.

-¿De dónde sacaste que te tengo en mi testamento? – Sasuke sonríe, sin que le llegue a los ojos.

-Solo lo sé – responde Naruto rebosando seguridad a través de su expresión de sabiondo.

-En todo caso no me refería a eso, mejor aún- Naruto exhaló, pesado. Aún conservará su nombre en la lista de escasos herederos, según él. - Te prostituiré. -

-…-

-... –

Después del ridículo silencio que se formó en respuesta a lo dicho por Sasuke, Naruto explota en carcajadas. Sin dejar de reírse se levanta ligeramente y se inclina para darle tensos golpes "fraternales" en el hombro del guasón que tenía en frente; ya saben, con una sonrisa falsa, causante de incertidumbre.

-Ay, amigo mío eres tan ocurrente – consuela al niño que tiene en frente el rubio, o eso da a entender con el tono en cómo le habla, sin dejar de repartirle manotazos al hombro de sasuke.

-Si no fuera por la chaqueta que tengo puesta estoy seguro de que me arrancarías la piel, "amigo mío". – comenta Sasuke quitándose de un manotazo la mano del rubio de encima. – te iba a proponer como Candyboy, pero si no te parece a gusto, ¡bien!, te prostituiré el c**o. Después de todo ¿qué se puede hacer con tus gustos? – preguntó descaradamente al final, disfrutando ver como se deformaba terroríficamente la sonrisa del rubio.

-Ahh… ya entiendo. Si atacas tanto a mi sexualidad debe ser por qué estas celoso de lo bueno que estoy y buscas cabrearme – Resuelve Naruto con una sonrisa de satisfacción en el rostro.

-Ya quisieras, pendejo –

Ambos se levantan poco a poco de sus asientos a medida que se desarrolla la discusión. Sus miradas prometiendo palizas y lecciones mutuamente daba paso a un ambiente que puso en alerta a la gente alrededor.

-Bueno entonces, ¡evaluemos prominencias de p…-

-¡Cállate maldito imprudente! – sentencia Sasuke pillando cuan llamativa se estaba tornando la discusión. Agresivamente le toma de las solapas y cuando está muy cerca le habla quedito y con los dientes apretados – Pero no te preocupes, de todos modos yo te gano…- Entonces le sonríe con autosuficiencia.

-¡ya quisieras, pendejo! – Naruto se suelta bruscamente.

Entonces se hace a un lado y empieza a dar saltitos en su puesto y a retirar la tensión de sus hombros teniendo los puños en posición, a todo estilo boxeador. Sin embargo, sasuke no contuvo su expresión incrédula. Las personas a su alrededor se alertaron pensando en que esas dos bestias se iban a dar de madrazos en ese lugar y ellos terminarían llevándose del bulto.

-No me copies, animal – amenaza el pelinegro sin lograr perturbar la terrible postura del rubio y sus ojos azules chispeantes de reto – pero que danza más ridícula estás haciendo. ¿Es que acaso se te está deteriorando tanto el cerebro que se te ha olvidado que tú eres *judoka, no boxeador? -

-He pensado…-

-Ahh, ¡tu piensas! – Alabó presumido el Uchiha, cruzándose de brazos.

-¡No me cortes el hilo, uchiha!... Para que veas lo considerado que soy no te partiré la cara en mi terreno, ¡si no en el tuyo! – Prometió Naruto prepotente.

-Cuando quieras te cierro tu apestosa boca zorruna, Uzumaki – Acepta Sasuke sin dejarse afectar por el aura de batalla que desprendía el rubio.

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Ambos contrincantes se dirigían al vehículo en el que sorpresivamente habían venido juntos, ya que el rubio tenía su motocicleta en mantenimiento. Lo que más destacaba de ambos al caminar por la calle era su feroz aura de batalla que a duras penas reflejaba la competitividad entre ambos camaradas. Porque, bueno hombre, la competitividad nunca hará falta entre los varones, pero en estos mejores amigos es la peor.

Estaban a punto de cruzar la otra calle del parque (con todo y lo temprano que llegaron les tocó parquear en la otra calle más arriba) cuando delante de ellos se reprodujo la siguiente escena:

Una vez el semáforo automovilístico señaló la luz roja, Sakura que estaba en la acera se dispuso a cruzar por la cebra de la carretera para peatones a toda prisa sin notar que imprudentemente venía un conductor a tope de velocidad, o bueno lo notó antes de que pudiese impactar en otra parte de su cuerpo más que en el costado del reloj de su muñeca con el retrovisor una vez que intentó frenar.

Sakura trastabilló un poco antes de estabilizarse, pero al evitar olímpicamente el impacto resultó aturdida y con ello la disminución de adrenalina por lo que fue consiente de un dolor punzante en su muñeca derecha. Con apuro dirige la vista al lugar para percatarse si se había fracturado. Gracias a los cielos nada más que su bonito reloj, o el cadáver del mismo, había salido como el único afectado; y sí que salió afectado, estaba destrozado.

Sin embargo, se alcanzó a activar el dolor de una vieja fractura, nada que no pudiera soportar. Se sostuvo la mano para inmovilizarla y así evitar un daño mayor.

Cuando se dispuso a enfrentar al imprudente fue inminentemente interrumpida por el portador de una revoltosa melena dorada y cuyos azulísimos ojos la registraban de pies a cabeza, sin contener su absoluta enervación ante lo sucedido.

Pensó que la reprendería, pero de solo imaginar a Naruto en ello le pareció hasta cierto punto absurdo. Nunca lo había hecho, en cambio la sostuvo con solemnidad del hombro para asegurarse de que se mantendría erguida, recta y segura. Tan fraternal fue el contacto y a la vez tan nostálgico que ella no pudo evitar sentirse como una completa extraña entre sus brazos, "sus fuertes brazos".

Tan concentrada estaba en el rubio que no percibió otra presencia a su lado, quien tenía la bocina del teléfono en su oído mientras se mantenía atento a cada movimiento del conductor del desastre. Claro, solo él sabía que el verdadero desastre sería causado para dicho imprudente.

-Pero que demo… ¿no te atropellé o si, niña? - Del auto desembarcó una dama con apariencia de apenas estar saliendo de la adultez joven, bien vestida y reflejando alto estatus.

-Claro que lo hizo –

Al escuchar la voz de la otra persona a su lado Sakura gira hacia él. Sasuke no la rosaba ni con la respiración, sin embargo, esos escasos centímetros eran razonables para su ya bien desconcertada conciencia. Ya después de verse escoltada por sus dos viejos amigos se sintió más segura para darle un apropiado frente al asunto.

Después de hacerle un rápido escáner a Sakura la mujer respondió:

-Yo la veo intacta, mejor denle gracias a Dios por que nada ha pasado. No hagan de esto un inútil escándalo, después de todo, yo no seré la que salga perjudicada – Y así les mostró una insignia que la identificaba como trabajadora del estado. Como esperando a que la retaran, como esperando a que no pudieran contener su frustración ante el hecho de que esa clase de funcionarios eran cobijados (casi celosamente) por la protección de los que regían sobre las leyes por lo que sí "calumniaban" a alguno de ellos, todo el peso de la ley se vendría sobre ellos.

Sakura era consciente de tal injusticia, de la posición en la que se encontraban y que si hacia un movimiento egoísta podía causar que la carga de las consecuencias no solo callera en ella. Estaba iracunda y desesperada porque, así como ellos, siendo víctimas, se encontraban acorralados por quien se supone representa a la justicia misma de ese mismo modo esta se pudo haber impartido con anterioridad y así seguiría si no se les ponía un alto.

La mujer se dispone a retirarse, ¿cómo no? Si ya ha ganado.

-Pero que anciana tan prepotente – expresa su decepción el rubio al mismo tiempo que un grupo de hombres se posicionaba en frente de la mencionada.

Sakura mira pasmada al rubio, sin darle mucha atención a las acciones del oficial de policía y el par de hombres trajeados que asechaban a la contrariada mujer, cuya retirada se vio forzada a cesar. La peli rosa también fue consciente del intercambio de miradas entre el par de chicos, al parecer el Rubio le dedicaba un grato asentimiento de cabeza a Sasuke quien luego de echar una rápida mirada a Sakura volvió su atención a la escena anterior. Sakura se sintió conmovida por que al menos no tuvo que enfrentarse sola a esa situación desesperante y sus compañeros habían percibido esas preocupaciones en ella por lo que no la dejarían sola, aunque no le dejaba de parecer increíble que de la nada las cosas se hayan tornado de esa manera.

-¿Qué imprudencia están a punto de cometer, mocosos? – La mujer en su desespero le da la espalda a los hombres y oficial que ya le había recitado el *Habeas corpus, para no mostrase "tan" intimidada. Aún buscaba una victoria en aquel aprieto – Esto les costará no solo a ustedes, si nos a sus familias…- y luego de pensarlo se echó a reír en la cara del oficial - ¿Que va a usar todo lo que yo diga en mi contra? ¡Eso está por verse! -

-¿Para qué prolongar lo inevitable? – consuela Naruto con calma, atreviéndose a mofar a la anciana – vamos a tope y no habrá nadie que nos detenga. Llore su frustración cuanto quiera pero que no salga de sus adentros, por favor, hágalo en silencio y evítenos una pena ajena. – Expuso Naruto sin titubear, sin piedad ante las injusticias mal fundadas.

A su lado estaba su fiel camarada, haciéndole par a la imponente presencia, en silencio, pero con la mayor presencia fomentadora de la más ruidosa de las incertidumbres. Y rompiendo la masculinidad del trío estaba ella, Sakura, quién no volvería a flaquear una vez logró entrelazar sus objetivos con el par de varones.

Sin dejar que la mujer al menos saliera de su estupor Naruto continuó hablando:

-Ya sabe lo que va a pasar por lo que le pedimos coopere con el fin de que se concluya el inicio de su martirio personal y – entre sus manos tenía su celular, echando un rápido y preciso vistazo a los antecedentes de la mujer (información proporcionada por fuentes de Sasuke) - ¡Mira toda esta chorrada de antecedentes! Te esperan unas lindas vacaciones. –

-¿De dónde sacaste eso? Inmiscuirse en la vida privada de los demás es ilegal, ¡¿cómo se atrevieron a meterse en mi …?! – sin saber que suponer sobre la situación la mujer solo calló, arrinconada.

-Y ¡he aquí un cazador que se queja de ser cazado! – La señala irónicamente, llamando la atención de la pequeña cantidad de gente que se aglomeraba alrededor, aun que llegaron tarde para enterarse de la situación - ¿Ves a este grandulón? – señala entonces a Sasuke – Es un ricachón como esos a los que frecuentas, pero este en cambio no solo te va a hundir porque su apellido se lo permite sino porque la verdadera ley que corre por sus venas se lo dicta – ambos se impusieron con más fuerza sobre la ya muy derrotada mujer.

Esta se ergio furiosa e incrédula al verse atrapada después de semejante pequeñez. Dispuesta a sacar algo, lo que sea, de la situación, espetó:

-Uchiha, ¿todo este alboroto por defender a esa…-

-Cuida tu boca – Sentencian mordaz mente el trío. Así lo hizo y sin más se dejó llevar en la patrulla del oficial que la retenía minutos antes.

Luego de que desapareciera dicha patrulla en el horizonte, que se les fueran dado unos aplausos ignorantes por la aglomeración, también ignorante, y luego de quedar solos Sakura habló.

-Que rudo has sido – Naruto entonces dirigió su mirada a ella al igual que Sasuke – esa mujer la sufrirá a dónde la lleven y tú no le has dado la mejor de las despedidas – y, a pesar de aparentemente estar reprimiéndolo, no pudo evitar decir esto mientras se le intentaba escapar una sonrisa, incrédula aún por la tremenda escena que se acaba de llevar a cabo.

-¡Hmm! Somos fieles justicieros servidores del bienestar del pueblo – a todo estilo de discurso heroico Naruto posa sus puños en las caderas y saca el pecho, mirando la ilusión de un horizonte.

-Has cagado por completo el poco respeto que te estabas ganando, menso – Sakura asiente estando de acuerdo con el moreno, ambos mirando con decepción al rubio.

-¡No me jodas! Además…- mira atentamente a Sakura. Está preocupada le devuelve la mirada, temiendo lo peor – Nadie atenta sobre ti y sale campante e ileso de las consecuencias – y luego de la aclaración y que Sakura quedase estática en respuesta, un significativo silencio los rodeó.

Naruto se acercó fraternalmente a Sakura y le hablo (no tan bajo) para no ser escuchado por nadie más que ella:

-No sé si recuerdas que eso lo dijo Sasuke cuando éramos niños – Satisfecho con la aclaración, ya que Sakura resultó rojísima y Sasuke lo miraba con el ceño fruncido, se enderezó.- Eso que he dicho antes lo he sacado de uno de mis video juegos, pero en fin, ¿A dónde vas, querida sakura?- Risueño espera Naruto poder acompañar a su amiga el tiempo que pudiera y antes de iniciar clases.

-Voy a comer, ¿y ustedes? –

-Pues…-

-Se suponía que lo haríamos, pero nos vimos forzados a abandonar la cafetería. – Respondió Sasuke viendo que Naruto al parecer no lo haría.

-Y ahora mi querido mejor amigo me acompañará a comprarme un súper gigantesco ramen para llevar – afirmó sonriendo de oreja a oreja sin mirar a Sasuke, quién en esos momentos no se negaría.

-No es como si le dieras más opciones, eres un cadillo en las partes más sensibles cuando te lo propones – aclaró Sakura recelosa ante el rúbio, quien solo sonrió más deforme-mente ante las miradas acusadoras de los otros dos.

**Actualidad**

Sasuke apoya pesadamente su espalda en la silla del conductor, suspira y se fija en el frente. Ahora que lo piensa mejor, la sonrisa de Sakura luego de que logró convencerlo de ayudarlo lo ha dejado con una sensación extraña perturbándole a fondo.

-Su sonrisa, su maldita sonrisa…es la misma que pone Naruto después de lograr lo que quiere – y así, con cansancio se resigna tanto a salir del estacionamiento como a estar rodeado de gente molesta.

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-Después de tanto tiempo y que al final nos hayamos reencontrado así…- En el restaurante al que se dirigía Sakura esa mañana se encontraba la misma en una de las mesas de seis puestos de la terraza, con su espalda apoyada sobre la silla y mirando hacia el parque que estaba atravesando la calle, meditabunda.

-…Te digo que a veces me hace pensar que el pelo que tiene la hace alucinar, ¡Sakura reacciona! – La mencionada vuelve en si de un sobresalto para mirar a Ino, quien le había llamado la atención.

-Muchacha, cualquiera diría que te estabas creando una novela romántica con esa cara nostálgica que tienes – comenta burlona Temari mientras revuelve su bebida.

Es en ese entonces en el que Sakura recuerda que estaba con las chicas, incluyendo a Tenten. Es más, esta empezó a camuflar una carcajada en un ataque de tos después de verle la cara a la peli rosa. Sakura suponiendo en que pensaba se atraganto, suplicante de que no dijera nada.

-¿Es que acaso Sakurita no tiene un Romeo en quién pensar? Con lo bonita que está…- Pregunta con inocencia Tenten después de apaciguar su repentino y sospechoso ataque de tos. La cosa es que quien la reemplazó ahora no fue más que Hinata, quien planeaba quedarse al margen del tema.

– Señorita Hinata, ¿es que acaso usted tiene información que aportar? – el par de rubias estaban muertas de la risa al ver que la pobre no se pudo salir con la suya, Sakura en cambió torció los ojos rojísima.

-Esto es bobo…- Empezó la peli rosa antes de que su boca fuese tapada por la de Ino Yamanaka.

-Usted empiece hermana –

Hinata es animada por unos pares de ojos chispeantes, y otro par resignado.

-La verdad es que… - Hace una pausa para darle un sorbo a su té, percibiendo alrededor la expectación de sus acompañantes. Por último, posa su tasa sobre el plato y continua – Resulta que es un tema de no mucha incumbencia para todas y de conocimiento de todas también, incluyendo a Tenten - Finalizó cordialmente.

-¡Aburrida! – Canturrearon a coro Ino, Temari y hasta Tenten. Sakura más que sentirse aliviada la situación le causa gracia.

-¿Y ahora tu qué? Como que se te está dando muy bien eso del suspenso ¿no? – comenta recelosa Ino recordando también en la mañana, después de su visita a la "enfermería".

-Cierto, ya van dos – Confirma pensativa Temari recordando también, mientras que se le daba el turno a Hinata de ser quien estuviese apenada.

-¿De qué hablan? – Tenten sentía que metía la cuchareta donde no debía, pero la cara de Hinata prometía que iba a ser un chisme jugoso.

-Es verdad que ya no estoy con ustedes en la misma clase – Sabía que estaba mal ya que hace solo un momento Sakura era la arrinconada, pero el chisme parecía bueno así que no le da importancia a lo demás por el momento.

-Lo único que diré al respecto, por respeto a la discreción que tuvo Hinata contigo desgraciada, - Ino señala acusadora a Sakura, quien levanta las manos declarándose culpable – es que la linda, inocente y para nada, y lo que digo es nada, encaprichada Hyuga- señala exageradamente a la misma, que estaba rojísima- fue raptada esta mañana por nada más y nada menos que su amorcito Uzumaki Naruto.- las chicas, incluyendo a la misma Hinata, se echaron a reir luego de que Ino pestañeara y hablara soñadora- Cuando nos volvimos a encontrar con la susodicha después del secuestro fue una hora después en la ceremonia, la cual por cierto ya había empezado y ésta por andar haciendo quien sabe que cochinadas llego tarde- finaliza la rubia a todo estilo de vieja chismosa, asintiendo dándose veracidad a sí misma.

-Les juro que con ustedes siempre es lo mismo – Las chicas miran preocupadas a Sakura, que se paró de repente – podemos hablar de la hambruna, la pobreza, las clases o lo que sea, ¡pero no!, siempre terminan hablando de machos*.- termina indignada y con intenciones de retirarse.

-¿Te vas? – Pregunta Tenten incrédula al ver que esta huía sabiendo que la siguiente sería ella.

-Si, tengo que ir a casa- y sin más dio la vuelta.

Entonces una risa terrorífica emergió desde la terrorífica posición de Tenten.

-Si a ese chico moreno se le caen los papeles de nuevo, ¿ahí si te quedas verdad? – Una sonrisa malévola atraviesa de lado a lado el rostro de la morena, quien capta con asombro la atención de las demás.

-¡Rayos chica!, ¿Quién eres? – suelta admirada Temari – Eres malévola – alcanza a decir antes de burlarse de la pose estática de la peli rosa.

-Sasuke, ¿no? – Pregunta imprudentemente Ino ignorando un aura terrorífica alrededor de Sakura. Hinata agradecía que la dejaran en paz, pero también le dio pena por Sakura.

-¡Cierto! Ese tipo. ¿Cómo no lo supuse antes? – se regaña la castaña, y aun así continua – Bueno, esta mañana nos lo encontramos. por cierto, está como un cañón…- Solo alcanzó a empezar entusiasmada hasta que le vio la cara a Sakura. Solo se puede decir que Ama trago saliva.

-No continúes, querida Tenten – De forma amistosa advirtió Sakura a Tenten de detenerse.

-Bueno Sakura, la verdad es que no haces justicia – la acusa Temari en defensa de una posible futura difunta.

-Si Sakurita, si te agasajabas de la vergüenza de Hinata no es justo que no se diga que le ayudaste a llevar sus cosas a Sasukesito mientras se te salía la baba. Información obtenida cuando fui a buscar las bebidas con Tenten – Finaliza con una sonrisa infantil Ino, siendo secundada por Tenten.

Y la amistosa escena vivida por un unido grupo de amigas que le dan una cálida bienvenida a Tenten en aquella bella cafetería termina con la respuesta de la sonriente Sakura:

-Les va a doler –

No, para nada se oyeron los gritos torturados de Ino y Tenten..

#)*(#

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-¡Ya llegué mis vidas! – Saluda a Gritos Tenten una vez se ve dentro de la casa que compartiría con su madre y su abuela.

Se trata de una acogedora y modesta casa de dos pisos con un jardín mediano frontal que tenía como frontera una verja alta, y otro trasero con un quiosco en el centro, donde la brisa veraniega se disfrutaba con mayor intensidad. Después de pasar por el portal con su respectivo tapete para sacudirse el sucio de los zapatos seguía un leve pasillo en el cual en la pared izquierda reposaba un bello espejo con marco tallado de forma detallada de una madera oscura, una mesita con un florero que difícilmente pasaba por artificial junto a unas varitas aromatizantes de citronela y un perchero. Luego se encontraría con el mueble en el que se guardaban las zapatillas para usar dentro de la casa. La sala conservaba un estilo americano con algunos muebles modernos en frente de un gran televisor mucho más que moderno. Justo en frente se les daba inicio a las escaleras a mano izquierda que llevarían a cuatro habitaciones en el piso superior, un cuarto de baño y las escaleras al ático. Detrás de las escaleras seguiría el comedor junto a una amplia cocina con unas ventanas medianas un poco altas que daban al patio trasero. Aunque la mayoría de las alfombras eran americanas, la bajilla, los tapices y la mayoría de los muebles y electrodomésticos eran de origen japonés.

Su abuela le solía contar historias de su abuelo cuando prestaba el servicio militar fuera del país y de cómo adquirió cierto gusto por los estilos americanos. No fue muerto en acción, pero sí estuvo muchas veces en situaciones riesgosas. Esas historias jamás dejarían de fascinarle entre muchas otras que eran contadas con entusiasmo por su abuela mientras le mostraba varios álbumes de fotos.

-Buenas tardes querida - y hablando del rey de roma, su abuela dejó a un lado un libro que leía en el bonito y amplio sillón que adornaba la sala para saludar a su nieta.

La alta y robusta mujer que aparentaba unos 50 años vio frustrado su cálido saludo por una ráfaga de viento que pasó por su lado.

-Tenten Ama, que si tuvieras un segundo nombre lo agregaría, has demorado en llegar después de que me enviaras un mensaje diciendo que habían cancelado tus clases. – Frente a la asombrada castaña con rodetes se postro su madre agarrándola eufórica-mente de los hombros, también castaña al igual que sus ojos, pero de piel más clara y más baja y corpulenta - ¿ya hiciste un novio o qué? –

-¡Mamá! -

-¡Kyoko, por favor! – Le riñó la señora de cabello corto teñido de cenizo.

-¿Qué? – Responde alzando las manos en respuesta a las exclamaciones del par de féminas.

-¿Comió chocolate, abue? – Tenten tuerce la cabeza con reproche hacia su abuela.

-No lo sé, quizás había chocolate en una de las cestas de regalos que le obsequiaron los vecinos a tu bella madre – responde pícara su abuela, con una pequeña e insinuante sonrisa mientras le da un beso a la castaña. Luego se va al sillón.

-¿Ah sí? –

-No le creerás a tu abuela ¿o sí? – pregunta con reproche a la ceja insinuante de su primogénita – Esas cosas las trajeron amablemente como obsequio para darnos la bienvenida, cariño –

-De acuerdo - Asiente Tenten dirigiéndose a uno de los individuales junto al sillón en el que su abuela seguía leyendo el libro con sus lentes puestos – Nada más no tengas pareja antes de que yo me valla de la casa, mira que soy celosa-

-¡Tenten! – Le reprocha su madre con vergüenza.

-Sí, mira que a pesar de que en este sector son 80% mujeres, solo chicos te trajeron obsequios - Comenta indiferentemente la anciana Touma dándole vuelta a la página. Tenten miro a su madre, tapándose la carcajada que se le iba a salir con la mano.

-¡Mamá! – Ahora era su madre. – Ya recordé por qué es que no las juntaba a ustedes dos – Se recrimina avanzando mejor escaleras arriba a seguir con sus arreglos de mudanza.

-¡No tengas hijos aún! – gritaron las otras a la vez.

-¡Son insoportables! – y sin más acelera el paso, dejando a las otras retorciéndose de la risa en su lugar.

-Ahora si queridita, cuéntamelo todo – Incita su abuela con tono mimador mientras deja el libro y las gafas a un lado.

-¡Ay abuelita! ¡creo que he encontrado el amor! – Recita Tenten con expresión soñadora.

-¡¿Tan pronto?! – Exclama.

-No. – Corta Tenten burlona. - Hay chicos guapos, sí. Entre ellos mi futuro profesor de Inglés, lástima que lo vi solo un momento antes de ir a la ceremonia de apertura porque de lo contrario le hubiese pedido su número de teléfono – comenta soñadora, agarrándose las manos y mordiéndose el labio inferior ansiosa-mente.

-¡¿En serio, Tenten?! – Pregunta asombrada la abuela ante su desvergonzada nieta.

-No –

-No juegues – Reprocha su abuela para que la tome en serio.

-Hice algunas compañeras nuevas (casi amigas) con las que fui a una cafetería, conocí a varios profesores, por cierto, la directora Senju Tsunade está muy jovencita, aunque me dijeron por ahí que está operada – dice chismosa asintiendo para sí misma, su abuela solo le muestra que está escuchándola.

-No sé por qué me parece, cariño, que hiciste alguna travesura – Sospecha su abuela conociéndola bien, aunque solo hubiesen hablado todo ese tiempo largas horas por teléfono.

-¡¿Yo?! ¿Cómo puedes decir eso, abuelita? – pregunta indignada y dolida la castaña – Sabes que jamás haría una cosa así. Yo siendo una niña bien – finaliza mirando dramáticamente de lado contrarío a su abuela.

-Ujum – frunce el entrecejo su abuela para después tomar boca abajo su libro y empezar a ojear las páginas.

-Bueno…quizá…una cosita de nada – Empieza Tenten – Y por cierto, tiene el libro al revés y no lleva sus lentes –

-Oh, sí. cierto – su abuela se carcajea de la vergüenza antes de volver su atención al relato de su nieta.

Resulta que de ahora en más su nana sería quien hiciese las de diario para Tenten, ya que le resultaba mejor confidente y consejera que cualquiera, incluso que su madre que más bien parecía su hermana, pero su hermana menor.

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...

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- *Tuu turu turu tu..tu -

Resulta que a Tenten Ama no le complace el estar en casa justo cuando mamá recibe una visita de" *guayabo pos- chocolate". Ella planeaba felizmente empezar a organizar lo que había podido traer del lugar en el que había vivido cinco años junto a su madre escuchando música a tope mientras "meneaba el trasero" al ritmo de la misma a todo estilo profesional (¡Niéguenselo!) mientras que su queridísima madre se encargaba de lo de ella en su propia habitación. y se quedó en ese "planeaba" porque resulta que la vieja... digo, su sacrosanta madrecita se le dio por atragantarse dos grandes barras de chocolate blanco antes de empezar y digamos que estos causaron pequeños efectos contraindicatorios tales como ser poseída por el *Demonio de Tasmania y adquirir un aumentó en su hiperactividad a la décima potencia, por lo que hacía todo rápido, espectacular, todo de maravilla. Hasta que los niveles de azúcar bajaron de la estratosfera hasta el núcleo de la tierra, dejando como residuo a un espécimen ansioso que solo lo quería todo y no quería nada (al estilo de muchas mujeres cuando están en sus días) que se estrellaba contra lo que después sería el repentino culpable de sus problemas existenciales.

Tenten que de por si había heredado varias cosas de esa mujer, entre ellas la agresividad por lo que, si se daba un encuentro entre ella y ese fenómeno bipolar seguramente se iba a formar la hecatombe más catastrófica que se halla visto en todo el país e incluso el mundo, llevándose de paso la bonita casa de su queridísima abuela.

Por lo que ¡No!¡No señor! Mejor seguía su misión de reconocimiento por los alrededores, tarareando lo que oía que se reproducía en su iPod a través de sus auriculares y se dedicaba a apreciar la vista.

Montones de casas con estilos hogareños pero elegantes, con sus paredes, columnas y ventanas de marcos de colores claros, para así calentar las frias casas con todo el calor que pudiesen atraer del sol. Se topó con floristerías, cafeterías, droguerías, Tiendas de comestibles, Un gimnasio, una farmacia…

¡Un gimnasio!

Tenten se detuvo justo en frente de la pequeña fachada del lugar, sin duda más pequeña que la de los gimnasios que frecuentaba desde hace cinco años. Su siguiente objeto de atención fue el eslogan y nombre del gimnasio, luego naturalmente seguían prohibiciones tales como no fumar, y finalmente lo que más le llamó la atención, los servicios que ofrecía el gimnasio. Estos eran instalaciones de entrenamiento físico tales como pesas y caminadoras, además de mencionar la práctica de artes marciales en general.

- ¿Qué? ¿Acaso tambien practican *Capoeira o algo así? – Se preguntó impresionada - ¿Cabrá todo eso en este lugar?-

-¡Por favor! Usa un poco de imaginación, bella dama de rodetes – Un sujeto alto se había posicionado detrás de la castaña, tomándola ligeramente por sorpresa, ya que había sentido alguien alrededor, pero no creyó que se le acercara tan rápidamente.

- ¿Tu quién eres? – Preguntó iaparentemente espantada al chico alto y moderadamente corpulento.

- ¡Soy tu padre! – Respondió el chico, cuya capucha de su camiseta puesta sobre su cabeza le aportaba un aspecto relampagueante e inquietante.

-¡No me vengas con eso! Si ese viejo ahora mismo debe tener hasta panza de embarazado y todo – Asegura indignada recordando a su padre del pasado e imaginándolo en un tiempo presente, todo gordito y bajito con una calva y todo. - Con razón mi bella mami (Bipolar y todo, pero bella) se tuvo que ir huyendo lejos de aquí, si hasta cuando estaba embarazada y fueron juntos al hospital, seguro que lo atendían a él en vez de a mi mami por embarazado. – Tenten niega decepcionada de su propia dimensión de disparates.

-¡Oye! – Llama fuerte el muchacho.

-¡¿Qué pasa?! – Pregunta espantada al muchacho que se había bajado la capucha para llamarla e interrumpir sus desastres mentales.

- No se, tu dime, ¡¿Por qué no entras y nos das tus opiniones?! – Invita animado.

Tenten lo miró con los ojos bien abiertos ante lo que podía ver ya que ahora no llevaba capucha. Resulta que el tipo era alto, con cuerpo habilidoso y sorpresivo cabello medio largo negro y sedoso que caía alrededor de su cabeza. Pero, al fin y al cabo, ¡Era feo!

Broma. Lo que en realidad si le parecía rara era la combinación de cuerpo rudo y cara con ojos grandes y ¿Qué? ¿Dulces? No se sabe. Pero bueno, podría servir en caso de que se presentase una misión en la que tenga que proteger con fiereza a indefensos civiles en medio de la guerra brindándoles confianza ¡Y sobre todo que no traumatice a los bebés! ¡¿Qué nadie piensa en los bebés que pueden ser traumatizados por una cara de matón?!

Tenten se aclara la garganta para llamar la atención a su subconciente y volver en si. Como que se pasó un poco al jugar sus simulaciones de guerras mundiales en su computador.

- ¿Soy yo o pasas más tiempo allá en tus cavilaciones que en la realidad? – El extraño alsó una ceja en signo de incomprensión. La otra suspiró y le tendió su mano derecha.

- Tenten Ama, ¿Entramos o qué? – Luego de que se le fuera estrechado la mano en respuesta no esperó respuesta y empezó a caminar en dirección al edificio. El desconocido frunció la cara perdido instantáneamente y luego respondió.

- ¿Rock Lee? –

- No, Tenten A… oh, hablas de tu nombre – Tenten ríe nerviosamente luego de tal desliz.

Rock Lee dejó escapar una carcajada y Tenten sonrió satisfecha.

- Eres graciosa, ¡seguro animas un poco el tenso ambiente! - Lee abre la puerta dándole el paso a Tenten.

- gracias - cuando entraron se encontraron de frente a una escalera ancha que descendía hacia un piso abajo, y si no fuera por que alcanzó a escuchar el bullicio de personas entrenando a lo lejos, juraría que la estaban llevando a una trampa.- No me están secuestrando o algo así ¿Verdad? -

- Depende, ¿Cuanto cobraría por un rescate? - Lee se sobó su mediana y lisa barbilla, pensativo.

- ¡Ya quisieras! no llegarías ni al secuestro - Tenten recibió una mirada interesada ante su expresión segura.

- ¿Por qué lo dices? - Pregunta interesado.

- ¡Por que yo soy intocable! - Afirma segura mientras posa sus puños en sus caderas y gira su rostro brindando una imagen heroica - Nada más mira mis musculotes - Entonces alza los brazos dando una figura de tridente, luego le presume el pequeño músculo que era su ante-brazo y cuando empieza a presionarlo con la mano este se hunde como cuando presionas una pelota de goma.

Lee alza las manos y su rostro reacciona con una expresión de impacto.

-Yo no he dicho nada - Declara en su defensa - Solo espero que no destruyas lo poco que tenemos - Le pide mostrandole el interior del lugar.

Tenten abre los ojos, pero bien abiertos.

- ¡Santa virgen de la papaya! -

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GLOSARIO

*Dragón: Apodo cuya procedencia será aclarada en un futuro.

*La cien: Parte de la frente situada justo al lado de las cejas.

*Judoka: Practicante de la disciplina Judo.

*Habeas Corpus: "es una institución jurídica que persigue "evitar los arrestos y detenciones arbitrarias" asegurando los derechos básicos de la persona, como son estar vivo y consciente, ser escuchado por la justicia y saber de qué se le acusa." Wikipedia.

*Canción que tararea: Estribillo de la canción Funhouse, Pink.

*Guayabo: Generalmente conocido por ser el resultado de beber bebidas alcoholizadas hasta llegar a la ebriedad la noche anterior. Síntomas más comunes son mareo y dolor intenso de cabeza.

*Demonio de Tasmánia: Personaje de antiguas caricaturas de los Looney Toons.

*Capoeira: Arte marcial y forma de expresión corporal afro-brasileña que combina danza, música y acrobacias.

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¡Huy! ¿Con qué se habrá podido sorprender Tenten como para invocar a esa suprema deidad?

Tenten resultó siendo una diablilla, pero, pregunta seria: ¿De verdad las chicas siempre terminan hablando de ese tema? ¡Chicos!

Culpa de Ino seguro ¬¬ esa tiene cara de romántica pervertida XD

Preguntas del día: - ¿Quién creen que ganaría si naruto (Judo) y Sasuke (Kickboxing) se dieran de puñetes?

- ¿Cómo es que Naruto la termina cagando en el momento menos pensado?

- ¿Por qué Sasuke no lo ha matado aún?

- ¿Acaso Hinata tiene un alter-ego con una personalidad muy diferente a la que conocemos o es que acaso a ella en serio le interesa el género de suspenso y está pensando en escribir o volverse actriz?

- Si Tenten trabajara de payaso en fiestas de cumpleaños ¿Funcionaría? ¿Le pagarían bien?

- ¿Y que hay de la abuela? !¿No será su verdadera madre y Tenten fue engañada toda su vida?!

Ustedes opinen.

Además aclaro que todos los personajes tienen sus respectivos hobbies por lo que muy pronto irán descubriendo.

no olviden ingresar en mi página de facebook en la que subiré más ilustraciones del fic una vez consiga algunas cositas que me hacen falta:

https ekiss8A/?ref=bookmarks

(eliminen el espacio entre hattps y :)

nos vemos en la próxima entrega.

ekiss