Capítulo V

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Curiosidades

Sakura al reconocer a la persona quien se encontraba detrás de la cómoda escondida levantó una ceja un poco sorprendida, más no lo mostró.

- ¿Tu? – preguntó despectiva.

- ¿Sa-sakura…? – preguntó una voz aterciopelada y un poco ronca, en su tono de voz se mostraba sorpresa y confusión.

La pelirrosa al escuchar que mencionaba su nombre frunció el entrecejo y chasqueo la lengua en señal de molestia.

- Así que la gata fue capturada – dijo con burla mientras se cruzaba de brazos.

- Estarás contenta – respondió la persona saliendo de las sombras dejando ver que era una chica de cabello color rubio un poco sucio recogido en cuatro coletas y ojos de color verde azulado, vestía una camiseta escotada color lavanda con mangas largas marcando sus curvas, una minifalda de color azul marino y medias de rejilla en las piernas, dejando ver que eran torneadas aunque un poco sucias.

- Lo estaría si te hubiesen matado – respondió sincera encogiéndose de hombros.

- Se suponía la muerta eras tú – contestó con veneno la chica.

- Para tu desgracia y la de tu clan, la basura de tu hermano falló – contestó con falsa pena la ojijade – y por supuesto que también lo hizo la otra basura de tu... ¿Qué era? – haciéndose la desentendida se cruzó de brazos y llevó un dedo a su mejilla – ¡ah sí! Tú ex prometido ¿no? – dijo mirándola con burla.

- Por supuesto que fallaron, tu misma te encargaste de eso y no conforme con provocar su rebelión contra su propio clan no descansaste sino hasta que te les metiste hasta por los ojos a ambos – dijo mirándola con odio.

- No te equivoques querida, no fui yo quien los engatusó, y si no mal recuerdo fueron ellos mismos quienes tomaron sus propias decisiones y solitos decidieron alejarse de tu asfixiante presencia – se burló.

- Y claro que tú tomaste la ventaja de los problemas que pudieron surgir entre nosotros.

- Problemas que tú misma provocaste mintiéndoles.

- ¡Y por eso aprovechaste la oportunidad para revolcarte con él! – acusó llena de furia mientras apretaba sus manos en puños a sus costados.

- Ya no sé de cuál de los dos hablas – dijo divertida la pelirrosa dirigiéndole una mirada confundida que la rubia supo era falsa – ¿podrías ser más específica? – pidió con inocencia.

- Siempre has disfrutado el ser tan zorra ¿no es así? – preguntó mirándola con desaprobación – sin embargo sabes muy bien de quien hablo.

- No solo yo lo disfrute, créeme – dijo con sorna divirtiéndose al ver la molestia en los ojos de ella.

Antes de que la rubia pudiera contestar algo se escucharon pasos acercándose por lo que la chica retrocedió por inercia, no tenía como defenderse y Sakura no era una aliada para ella, si venían a matarla estaba más que segura que la pelirrosa no intervendría.

- ¿Temari? – preguntó confundido Naruto quien fue el primero en llegar a la planta alta.

- ¡Pero si es el monstruito! – exclamó con sarcasmo la rubia al verlo con desdén.

Ante ese comentario Sakura frunció el entrecejo y antes de que alguien pudiera reaccionar ya tenía a la rubia sujeta del cuello, Temari hizo una mueca de dolor cuando su espalda choco contra la pared de la habitación, no tenía fuerza para defenderse y estaba segura que si desafiaba a la ojijade está la mataría sin dudarlo o en el mejor de los casos lo haría la loca de la pelirroja.

- Dejemos algo claro gata – pronunció amenazante la ojijade apretando más el agarre – aquí la que está en desventaja eres tú, así que más vale que te muerdas la lengua o con gusto yo te la cortare – amenazó mientras le sonría dulcemente – ¿está claro? – preguntó con amabilidad a lo cual Temari asintió con dificultad.

- ¿Cómo es que estas aquí? – preguntó Kakashi quien ya se encontraba en el pequeño cuarto con Erza a su lado.

La rubia volteo a ver al peliplata con el ceño fruncido sobándose el cuello.

- Nos atraparon en el camino de Suna a Konoha – respondió molesta.

- Te has vuelto débil querida – comentó Erza con burla por lo cual Temari solo la fulmino con la mirada.

- Nos tomaron desprevenidos – se defendió molesta.

- Débil, como dije – recalcó la pelirroja mirándola con falsa decepción.

- ¿Nos atraparon? – preguntó Kakashi con un ceja alzada – supongo Kankuro también está aquí – más que preguntar lo afirmo.

- ¿Y dónde está el idiota? – preguntó Naruto con burla.

- Supongo en la habitación de enfrente, han estado interrogándonos – respondió seria.

- Bien – interrumpió la ojijade – revisen todo y vámonos – ordenó caminando hacia la salida.


En el despacho de Tsunade con esta detrás del escritorio revisaba algunos papeles que tenía sobre este, sus ojos se le notaban enrojecidos a cusa del poco descanso que habían tenido, después de la reunión tan ajetreada que tuvieron la noche anterior no podía esperar a recibir más quejas de las que ya tenía. Era absurdo el cómo podían quejarse de todo lo que se les ocurriese, inclusive tenia quejas de que no estaban de acuerdo en que la Haruno permaneciera en el reino.

Soltó un profundo suspiro de cansancio, más les valía a los clanes no intentar meterse con la Haruno, después de la pequeña charla que tuvo con ellos estaba más que enterada de que no eran unos simples mocosos con ínfulas de grandeza, por supuesto que no, esos tres tenían el poder y el conocimiento necesario para hacerle frete y derrotar a cualquiera de los líderes.

A pesar de las circunstancias no podía dejar de sentirse orgullosa de los tres por sus logros y fortalezas, le llenaba de una gran satisfacción incluso el recordar las agallas de esos tres para atreverse amenazar no solo a uno sino a todos los que una vez de algún modo actuaron en contra de sus clanes y le daba mucha gracia el ver la derrota en los ojos de cada uno al saberse vencidos sin que les hubiesen dado la oportunidad de defenderse.

**Flash Back**

La rubia miró el frasco con desconfianza conocía la magia de Cordelia y era simplemente inigualable pero la ojijade llevaba el don en las venas y de la pelirroja ni dudaba que también tuviera conocimientos sobre el tema.

- ¿Para qué es eso? – pregunto Tsunade dubitativa.

- No temas, no es nada peligroso – respondió Erza mirándola con burla – lo único que tienes que hacer es que alguien de tu total confianza nos traiga una jarra con agua, yo personalmente para asegurarme de que así pase, lo verteré en el agua y tú le ordenaras a la misma persona que la lleve al lugar donde se encuentran todos para que la beban – explico con calma.

- Una cosa que debes saber es que no podrás engañarnos Tsunade – advirtió la pelirrosa – no necesitamos verlo personalmente para saber si la misma jarra con agua que se les entregara a los demás es la misma que saldrá de aquí una vez que Erza la modifique.

- ¿Qué es lo que les provocara beber el agua? – pregunto dudosa.

- Nos dará el poder de ver, manejar y proteger lo que sus mentes posean ya sea de nosotros o del mismo reino, es una manera de asegurarme que a ninguno de ellos se les ocurrirá traicionarnos de nuevo – explico tranquilidad la pelirrosa.

- Si eres lo suficientemente lista sabrás que si estas de nuestro lado las cosas serán más sencillas, para ustedes claro, pero si decides no estarlo ya puedes estar segura de que tanto tu como todos los demás no permanecerán aquí de una manera tan cordial y cómoda como pides y esperas que pase – Erza la miro con una sonrisa dulce.

Tsunade pudo identificar la amenaza empleada en su tono de voz, que aunque le estuviera regalando una dulce sonrisa sabia de sobra que era falsa. Sinceramente no podía negarse, no solo porque no podía decir "no" así de fácil, ellas mismas ya lo habían evidenciado, cosa que no le preocupaba porque a pesar de todo confiaba en Sakura y por ende en todos los demás.

Con tranquilidad llamo a Shizune su mano derecha y la persona a la que podría confiarle incluso su vida y le pidió una jarra de agua, después de un momento corto la pelinegra regreso con lo solicitado.

Una vez que tuvieron la jarra, erza vertió todo el contenido del frasco en la misma, en cuanto el líquido toco el agua se volvió del mismo azul petróleo para después tras unas pocas palabras dichas por la chica regresar al mismo color cristalino sin una señal de que algo estuviera mal en aquella jarra.

- Puedes llevártela – ordeno Erza.

La pelinegra tomo la jarra y salió de la oficina no sin antes dirigirle una muda pregunta a Tsunade por lo que esta solo asintió.

**End Flash Back**

Salió de sus pensamiento cuando escucho la puerta ser tocada, cuando dio el consentimiento a que entraran miro seria a cada una de las personas que había mandado a llamar y se encontraban delante de ella.

- Nos mandó a llamar y aquí estamos Tsunade-sama – hablo Rania mirándola con respeto.

Necesito que salgan de inmediato a una misión de exploración y rescate – anuncio la rubia – Sabaku No me notifico el hecho de que sus hermanos aun no arriban dentro del reino por lo que existe la probabilidad de que hayan tenido algún percance. Necesito que vayan a buscarlos o en dado caso investigar que sucedió con ellos.

- Entonces, la misión es ir en busca de Temari y Kankuro sin ser atrapados también – habló una voz masculina sonando aflojerada – que problemático – dijo mientras suspiraba con pesar.

El chico era alto de piel clara, su cuerpo musculoso pero sin exagerar, su cabello largo y negro atado en una cola de caballo en punta pareciendo una piña, sus ojos color marrón, sus orejas adornadas con pendientes, usaba una playera gris ajustada marcando su bien formado torso encima una camisa de botones abierta color verde seco, un pantalón negro tipo mezclilla y botas de casquillo color negros.

- Es un asunto delicado Shikamaru, por lo que solo irán ustedes cuatro – aclaró la rubia – Itachi, serás el líder – ordenó mirando a Itachi por lo que este solo asintió.

- ¿Cuándo partimos? – preguntó el pelinegro.

- En dos horas, pero recuerden que deben ser cuidadosos y si encuentran enemigos lo mejor será que se escondan…

- No somos ningunos cobardes para escondernos – interrumpió una voz masculina oyéndose severa.

El portador de esa voz era alto, de piel clara, ojos y cabello color negro a la altura de su barbilla y desordenado con mechones cayéndole en la frente, vestía una playera negra de mangas cortas que aunque un poco holgada aun así se notaba su bien formado torso, un pantalón tipo mezclilla color azul marino y botas de casquillo.

- Sasuke – llamó Itachi en forma de regaño quien vestía una playera de manga larga color gris, pantalones y botas de casquillo color negras.

- Idiota – se burló Rania, la única femenina de los presentes.

Esta vestía un blusón azul que caía de unos de sus hombros y un pantalón corto al nivel de las rodillas color negro con zapatos de piso.

- Vayan y preparen todo – ordenó Tsunade ya harta.

Todos comenzaron a salir del despacho tras la orden dada por la rubia, la prioridad en esos momentos era dar con el paradero de los Sabaku No.


Caminando con tranquilidad por el bosque se encontraba un pelirrojo de apuestas facciones con una capa guinda cubriéndole todo el cuerpo a su lado iba un hombre de cabello medio largo color plata peinado hacia atrás, ojos color morado aunque su cuerpo estaba cubierto por una capa guinda y larga como la del pelirrojo se notaba que era alto, en su espalda llevaba consigo una guadaña de triple filo.

- ¿Por qué si es tu noviecita tengo que buscarla yo? – preguntó el peliplata con reproche.

- Tampoco me agrada tener que viajar contigo Hidan – respondió cortante el pelirrojo.

- Pero no respondiste a mi pregunta – comentó levantando una ceja mientras lo volteaba a ver.

- Porque es la princesa y Obito lo ordeno – respondió fastidiado.

- Claro, si idiota no eres – refunfuño el peliplata a lo cual el otro solo rodo los ojos.

- Revisa la zona norte yo iré al sur – ordenó mientras se dirigía al sur.

- Pero… – quiso protestar Hidan pero el pelirrojo ya se había ido – estúpido Sasori – continuo refunfuñando mientras comenzaba a caminar hacia el norte.


Sakura quien se encontraba fuera de la guarida esperando a los demás se encontraba recargada en uno de los árboles, en sus facciones se notaba la impaciencia y molestia, algo dentro de ella le gritaba que el peligro se acercaba, un aire frio corrió ondeando su capa por lo que apretó el mango de su espada con fuerza.

- Dejemos los juegos de una vez ¿quieres? – habló Sakura sonando tranquila, mientras se bajaba la capucha de su capa revelando su largo cabello rosa sujetado en dos coletas bajas.

- Nunca he podido sorprenderte ¿cierto? – habló una voz seria y tranquila detrás de ella.

- ¿Qué es lo que quieres… Sasori? – preguntó tranquila aun si voltear a verlo.

- Tal vez charlar – respondió el pelirrojo encogiéndose de hombros.

- Charlar… – Sakura repitió despacio lo dicho por el pelirrojo mientras se giraba aparentando una tranquilidad que no sentía.

Sakura al verlo de frente sujeto con más fuerza si era posible el mango de su espada, mientras que Sasori se encontraba tan tranquilo como siempre observando cada detalle en la pelirrosa.

- Hermosa como siempre – elogió educado pero Sakura tan solo rodo los ojos.

- Estúpido como siempre – se burló.

- Te he echado de menos desde que te fuiste – dijo mientras inclinaba levemente su cabeza a la derecha.

- ¿Enserio? Yo en cambio he disfrutado cada segundo del estar lejos de ti – respondió encogiéndose de hombros.

- ¿Cuánto tiempo seguirás molesta? – preguntó curioso.

Ante su pregunta Sakura tan solo sonrió sin gracia.

- En verdad que no puedo creer tu cinismo – dijo mirándolo incrédula.

- Es más grande el tuyo cariño – refutó muy seguro de su argumento – nunca has dudado en marcharte cada que tienes la oportunidad…

- Es una lástima que no haya podido hacerlo antes – le dirigió una mirada fría.

- Aun cuando siempre que tienes oportunidad juras amarme – continúo hablando sin importar que la chica lo haya interrumpido.

- Jure. Tiempo pasado – indico con firmeza.

- Entonces eh de suponer que así de banales han sido todas tus palabras.

Sakura apretó la mandíbula conteniendo su furia ¡¿Cómo se atrevía?!

- Tan banales como lo han sido las tuyas – soltó con rencor.

- Oh cariño que equivocada has estado ¿porque no regresas para hablarlo? – pregunto sin ningún ápice de sentimiento en su voz.

- No lo creo, ya no soy tan estúpida como antaño, así que gracias pero no – Sakura le regalo una sonrisa amistosa.

- Es mejor que aceptes venir por ti misma, tu paseo esta pronto a terminar – informo neutral.

- Mi paseo termina cuando yo lo decida, así que… ¿intentaras atraparme? – preguntó altanera.

Sasori tan solo curvo sus labios en una pequeña sonrisa.

- Nunca escapaste linda, lo sabes – respondió mirándola con esos ojos inocentes suyos, mismos ojos que en el pasado siempre la convencieron de su inocencia.

- La pregunta aquí sería si ¿tú también lo sabes? – preguntó en su lugar mirándolo con su corazón latiendo más rápido con cada segundo transcurrido.

- Te diré en su lugar, la respuesta a una pregunta que ni siquiera has pensado en hacer – dijo sonriéndole amigable – el zopilote vuela más cerca del suelo de lo que piensas.

Sakura quien lo observaba inmutable tan solo levanto una ceja al no comprender el significado tras sus palabras, pero antes de que pudiera decir algo Sasori salto hacia atrás mientras un kunai se clavaba en el lugar donde antes se encontraba parado. Erza camino de prisa hasta ponerse a lado de Sakura dejando ver que ella había sido quien había lanzado el kunai.

- ¡Aléjate de ella! – ordenó amenazante apuntándolo con su espada.

- Es mejor que te largues – habló imponente Kakashi mirando a Sasori con odio.

- ¿Y si no? – preguntó con inocencia Sasori.

- ¡Me encantaría mostrarte lo que pasara dattebayo! – habló Naruto mientras se tronaba los dedos y sonreía con sadismo.

Sasori quien se mantenía sereno regreso su mirada a la ojijade quien se mantenía inmutable ante él, ningún rastro de alegría al verlo en esos ojos color verde jade, una parte de él, en lo más profundo de su ser deseo ver de nuevo ese hermoso sonrojo en sus mejillas por mirarla directamente, pero no fue así…

- ¿Sasori?... – habló una voz femenina muy sorprendida detrás de ellos pero el mencionado ni siquiera la miro, a la única que miraba era a la pelirrosa.

- Ya lárgate – ordenó déspota Erza mirándolo con odio.

Sasori tan solo sonrió de medio lado y se giró para marcharse, Sakura tomo el mango de su espada lista para atacar, pero lo que paso a continuación la descoloco por completo, Sasori volteo su mirada hacia atrás en un ángulo el cual solo podía ver su rostro la ojijade y movió los labios sin emitir algún tipo de sonido mientras le sonreía angelicalmente.

Sakura quien entendió perfectamente lo que dijo se congelo totalmente y un pánico la invadió mas no lo mostró y Sasori tampoco lo noto por lo que al regresar su mirada al frente frunció el ceño confundido, esperaba que después de lo que dijo ella se asombrara o asustara, pero no vio ningún indicio de nada en ella.

- No puede ser… – pensó jodidamente molesta la ojijade sujetando con más fuerza aun el mango de su espada.

- Sasori… – susurró Temari con tristeza al verlo irse, al sentir que la tomaban de los hombros volteo topándose con la mirada cálida de un hombre de cabello color marrón, ojos color negro, su tono de piel era claro como el de Temari, alto y de cuerpo fornido, vestía una camisa holgada con un pantalón y una capucha de color negro con orejas de gato – Kankuro… – dijo en forma de respuesta mientras lo miraba con tristeza.

Todos los demás al ver desaparecer a Sasori volvieron a respirar con normalidad, Erza al notar lo tensa que se encontraba la pelirrosa tomo su mano por debajo de la capa, ante ese acto la ojijade volteo a verla contrariada mas no quiso hablar por el momento y comenzó a caminar sin esperar a nadie.

- Lo mejor será irnos – habló Kakashi serio comenzando a caminar siendo seguido por los demás.


Recargado en un árbol se encontraba Sasori, en su rostro se notaba tranquilidad y mantenía los ojos cerrados.

- ¿Cuándo te volviste tan buena en ocultar tus emociones Sakura? – se preguntaba el pelirrojo.

Aún recordaba aquellos tiempos cuando ella solía ser tierna y dulce, también muy ingenua cabe resaltar. Esperaba que al menos después de haberle dado aquella noticia ella mostrará temor en sus ojos, sin embargo, no fue así, pareciera como si ella ya se esperará aquella traición. Sonrió con ironía ante la mención de la palabra traición.

Al final de cuentas, más de un par de aquellas fueron suficientes para destruirlos, como un huracán arrastró todo a su paso.

Ya lo sé todo…

Cuatro palabras que trajeron heridas consigo desde que comenzaron a pronunciarse. Cuatro palabras que convirtieron los buenos momentos en malos y no conforme trajo aún más de esos consigo, tornándolo todo tormentoso y aún más oscuro de lo que ya eran las cosas.

Ya no confío en ti ¿no lo entiendes?...

Él era consciente de ello, pero ella no tiene derecho a confiar en nadie más que no sea él. Él es el único que siempre la amara por sobre todas las cosas que pudiera haber hecho.

Estas lastimándome...

Claro que la lastimaba, era consciente de eso, pero la irá era mayor. Ella también lo había lastimado ¿Cómo pudo atreverse si quiera a pensar en hacer aquello?

No iré nunca más contigo a ningún lado…

Ella realmente jamás quiso que la dejara, siempre lo siguió a donde fuera y esa ni ninguna otra hubieran sido ni será la excepción.

¡Déjame ir ya, jamás volveré a ser tuya!...

Sin embargo a pesar de todo, el jamás la dejaría irse de su lado, ella nació para ser suya por siempre y como se lo prometió en una ocasión, pase lo que pase ella permanecerá junto a él, porque se pertenecen desde el primer día en que se conocieron y se pertenecerán hasta la muerte.

- Hasta la muerte mi vida - pensó con anhelo.

Frente a el salto un encapuchado por lo que abrió los ojos sin inmutarse mostrando molestia en su mirada.

- ¡Por Hashin-sama Sasori ¿Quién te nombro el líder?! – cuestionó Hidan molesto cruzándose de brazos – por cierto como a cien metros de aquí hay un pequeño grupo de personas, tal vez vengan del reino – comentó aburrido.

- Andando – ordenó Sasori mientras se enderezaba y comenzaba a caminar ignorando al peliplata por lo que este indignado no le quedo de otra más que seguirlo.

- Idiota – se quejó Hidan caminando hacia la dirección que el dio.


Kakashi y su equipo se encontraban caminando de regreso al palacio, Erza quien caminaba en medio de Naruto y su sensei miraba la espalda de la pelirrosa quien se encontraba caminando bastante adelante de ellos, unos pasos atrás iban caminando Temari y Kankuro.

- Ella estará bien… – habló Kakashi con seguridad dirigiéndose a Erza quien miraba con preocupación la espalda de la pelirrosa – al menos eso espero… – pensó mientras soltaba un cansado suspiro.

- No lo sé sensei… – dijo Naruto oyendo dudoso.

- No es más que una hipócrita mujerzuela – hablo molesta Temari – todos sabemos que si las cosas sucedieron así fue por culpa de ella – dijo con veneno mientras señalaba con el dedo en dirección a la pelirrosa.

- Sera mejor que te calles – amenazó Erza deteniéndose y volteándola a ver con ira contenida.

- ¿Te duele escuchar la verdad? – pregunto venenosa.

- La única verdad aquí es que jamás has sabido lidiar con la envidia que sientes por Sakura, toda tu vida te la has pasado intentando ser mejor que ella, pero sabes qué jamás podrás hacerlo porque tu no vales nada, ni siquiera supiste como retener al hombre que decías amar cuando puso los ojos en otra que no eras tú – Erza disfruto ver el dolor reflejado en los ojos de la rubia.

- Yo no necesito intentar nada, yo soy mejor que esa arpía – aseguró con rabia provocando que tanto Naruto como Kakashi rodaran los ojos – yo hubiese podido ser feliz y hacerlo feliz a él si ella no se hubiese aparecido y metido entre los dos. Las cosas serían demasiado distintas si él se hubiera quedado a mi lado – apretó los puños aún más hasta hacerse sangrar cuando escucho la risa burlona de la pelirroja.

- Creí que no podías ser más estúpida pero ya veo que me equivoque – Erza la miro con desprecio – eres tan patética, después de tantos años sigues arrastrándote por un hombre que jamás fue tuyo.

- ¡Él era mío, fue ella quien me lo arrebato! – grito fuera de sí.

- Nadie te arrebato nada – para sorpresa de Kankuro fue Naruto quien hablo – siempre fuiste vil y traicionera, una mentirosa de primera que se basó en sus propios intereses para tenerlo todo a su favor – el rubio la miro con ojos fríos – cuando nosotros te conocimos no hacías mas que dañar a todos los que te rodeaban, no te importaba herir a terceras personas solo para conseguir lo que deseabas. Si Sasori eligió a Sakura fue porque a diferencia de ti ella siempre ha sido noble y desinteresada para con todos, sin importar quien sea, incluso acogió y protegió a la escoria de tu hermano cuando tú y los de tu asqueroso clan no hacían más que despreciarlo – escupió con enojo.

- ¿Cómo te atreves?... – Temari lo miro con sorpresa e indignación que se volvió furia cuando vio la sonrisa venenosa de Erza – ¡Tujhjkmmm! – exclamó Temari a punto de contestar más Kankuro le tapó la boca para que se callara.

- Siento mucho el comportamiento de mi hermana – se disculpó Kankuro mientras sonreía nervioso.

- Ya era hora de que la callaras – Kakashi lo miro serio poniendo más nervioso al chico.


Por el bosque caminando se encontraban Itachi y su equipo con sus respectivas ropas de entrenamiento o misiones la cual era tapada por las capas que llevaban encima. Los cuatro se encontraban en silencio y estaban atentos por cualquier situación que se llegara a presentar.

Rania quien caminaba a lado de Itachi paró en seco por lo que los demás voltearon a verla.

- Esta presencia… – pensó con coraje mientras sus manos formaban un puño – se siente igual a la de ella…

- ¿Qué ocurre? – preguntó serio Itachi, sacándola de sus pensamientos.

Rania quien seguía con el ceño fruncido miro a Itachi con seriedad.

- Siento que alguien se acerca – informó seria.

- También lo sentí, pero pueden ser personas que sigan viviendo por estos rumbos – opinó Itachi.

- La pregunta sería si son ¿amigo o enemigos? – preguntó Shikamaru.

- Sea lo que sea ya lo sabremos – hablo Sasuke indiferente.

- Tomen sus lugares – ordenó Itachi – y no se precipiten tenemos ordenes de evitar todo tipo de confrontaciones – recordó mirando en especial a Sasuke.

- Hmp – fue la respuesta escueta por parte de Sasuke.

Todos saltaron a diferentes puntos del bosque para esconderse y tomar por sorpresa al enemigo que se acercaba.


En la rama más grande de un árbol se encontraban Sasori y Hidan de pie, ambos mirando hacia cierta dirección por lo que tranquilos observaban los puntos del bosque.

- Veamos quienes son esos pobres idiotas – comentó Hidan – con esas capas no puedo saber si los conozco o no – comento con preocupación.

- Déjate de idioteces y no te confíes – dijo el pelirrojo serio.

- Tonterías – respondió agitando su mano restándole importancia.

Hidan ignorando a Sasori comenzó a caminar en dirección donde se encontraba su entretenimiento, Sasori tan solo suspiro y fue detrás del peliplata, no estaban en tiempos para darse el lujo de perder a algún subordinado.


Itachi y su equipo se mantenían escondidos, cuando alcanzaron apreciar un pequeño grupo de personas acercarse, Rania al reconocer a cierta rubia volteo a ver a Itachi, el cual se encontraba serio.

- Son Temari y Kankuro – habló Rania con seguridad a través del intercomunicador que llevaban en el oído para hablar entre sí.

- Lo sé pero no sabemos quiénes son los que están con ellos – hablo serio el pelinegro.

- ¿Y que esperamos para averiguarlo? – cuestionó Sasuke con fastidio.

- Debemos de ser prudentes Sasuke – dijo Itachi serio por lo que Sasuke simplemente rodo los ojos cruzándose de brazos.

- A la jodida la prudencia, no los perderemos ahora que los hemos encontrado – habló firme Rania desapareciendo del escondite donde se encontraban.

- ¡Espera! – gritó Itachi pero no sirvió de nada puesto que ya se había ido – ¡con un carajo! – exclamó molesto.

- Que problemático – dijo Shikamaru soltando un profundo suspiro.


Sasori al acercarse un poco reconoció la capa de Sakura por lo que paro deteniendo también a Hidan para que no se acercara más. Una cosa era el estar cerca de ella y otra muy distinta dejar que el idiota que iba con él se le acercara demasiado, a pesar de todo Sakura siempre había sido para él como una mariposa, hermosa y exótica, pero solo suya, por lo que aunque la buscaran nadie la tocaría más de lo necesario y prefería ser el quien la llevara de regreso.

- ¿Qué demonios Sasori? – cuestionó fastidiado Hidan, mas Sasori ni siquiera lo volteo a ver por lo que curiosos miro con atención a las personas delante de ellos.


Sakura quien caminaba alejada de los demás se encontraba lo suficiente molesta como para lidiar con los "invitados" que iban con ellos, ¿cómo era posible que no lo hubiese notado antes? ella mejor que nadie conocía a Sasori y sabia lo traicionero que podía ser. Sin embargo ya esperaba que se diera cuenta de lo que sucedía, no era tan estúpido como aparentaba y era cuestión de tiempo para que supiera lo que ocurría.

Pero más allá de las traiciones de Sasori, aún más que eso, sabía de sobra lo vil que podía ser "él" y era más que obvio que no la dejaría marchar así sin más, sin ninguna garantía de que ella cumpliría y todo resultase según lo acordado.

- Si ese desgraciado creyó que podría engañarme y seguir mis pasos está muy equivocado – pensó con rabia.

La pelirrosa se encontraba tan inmersa en sus pensamientos que dejo de estar alerta y solo escucho a lo lejos el grito de Erza para después sentir un ataque que la mando a volar, el golpe la tomo totalmente desprevenida por lo que ni siquiera pudo reaccionar a tiempo para poder evitar estrellarse contra los arboles levantando una capa de polvo al impactarse.


Erza quien en ningún momento perdió de vista a la pelirrosa frunció el entrecejo a sentir la presencia de Sasori cerca por lo que paro en seco junto con sus compañeros.

- Naruto – habló Erza seria.

- Lo sé – contestó Naruto igual de serio.

- Estén atentos – ordenó Kakashi.

Los otros dos que se encontraban caminando detrás de ellos tan solo se tensaron, no estaban en condiciones para una confrontación por lo que solo se mantuvieron en alerta mirando a todos lados esperando la aparición de algún enemigo.

Erza miraba a todas direcciones esperando cualquier ataque, cuando se percató de que Sakura en ningún momento dejo de caminar estaba a punto de acercarse a ella cuando apareció una figura de un encapuchado quien corría en dirección a la pelirrosa.

- ¡Sakura! – gritó al ver que la pelirrosa ni siquiera se encontraba poniendo atención.

Ante el grito de Erza tanto Kakashi como Naruto dirigieron su mirada a la ojijade ensanchado los ojos al ver a quien corría a toda velocidad impactando un ataque directo hacia la pelirrosa la cual salió volando hasta impactarse contra los árboles.

Erza, Kakashi y Naruto sin pensarlo dos veces corrieron hacia donde se encontraba Sakura y comenzaron a mover los restos de los árboles para encontrarla.


Aun escondidos entre los árboles se encontraban Itachi y los otros dos, mirando con cautela la situación, con una impulsiva era más que suficiente, Itachi no había dado orden para salir al encuentro, no era momento, antes debían saber quiénes eran los que venían con Temari y Kankuro.

- ¡Sakura!

Se escuchó el grito de una mujer por lo que enfocaron mejor su vista a las personas que se encontraban unos metros delante de ellos.

- ¿Sakura? – cuestionó Itachi curioso.

- ¿Quién es Sakura? – cuestiono Shikamaru volteando a ver al pelinegro.

Sasuke tan solo levanto una ceja en señal de curiosidad pero por supuesto no estaba dispuesto a preguntar, eso no era propio de él. Itachi ignorando la pregunta de Shikamaru salió de su escondite y se acercó a los demás con Sasuke y Shikamaru detrás de él.

- Demonios, sí que le pegaron fuerte – comento Kankuro con asombro, quien aún se encontraba donde mismo antes de que la pelirrosa saliera volando.

- Tonterías – respondió Temari – esa idiota solo se encontraba distraída – agrego con molestia.

- Temari – llamó Rania poniéndose a su lado y bajando la capucha de su capa.

- Rania – respondió la rubia al reconocer a la chica.

- ¿Quiénes son ellos? – preguntó Shikamaru quien ya se encontraba a su lado mientras señalaba en dirección donde se encontraban Kakashi y los demás.

Todos se encontraban esperando alguna respuesta más Kankuro prefirió no comentar nada al respecto mientras que Temari tan solo se quedó callada mirando en dirección donde se encontraban Erza y los otros moviendo los escombros para encontrar a la pelirrosa.

**Flash Back**

Frente a un lago muy bello se encontraban paradas dos personas, una de ellas era una Temari más joven, frente a ella se encontraba un pelirrojo de facciones angelicales, a pesar de que la chica no dejaba de llorar el no mostraba alguna emoción en sus facciones más que seriedad, sin embargo en sus ojos se dejaba entrever un deje de pena por la chica frente a él.

- Te amo tanto que ciento que voy a morir si me dejas – con dolor lo miro a los ojos.

- No morirás por una tontería así – respondió con amabilidad el chico – lo nuestro siempre estuvo destinado al fracaso, lo sabes.

Sintió su corazón romperse al escucharlo decir aquellas palabras.

- No es así, tú y yo éramos felices hasta que ella apareció – sollozo.

- Ella no tiene nada que ver – defendió enfureciendo a la rubia.

- Por supuesto que lo tiene, me estas dejando para estar con ella, ¿no entiendes que solo te busco porque sabía que tú estabas comprometido conmigo? – pregunto mirándolo como si lo que acabara de decir tuviera toda la lógica del mundo.

- Sakura no sabía ni sabe aun que tú y yo estábamos comprometidos.

- Ella siempre lo ha sabido pero es tanto su odio hacia mí que no descanso hasta engatusarte…

Antes las palabras de la chica el endureció su semblante.

- Esta es una de las razones por la que jamás podríamos ser, eres demasiado banal y caprichosa, la única razón por la que me deseas a tu lado es porque no quieres que este con ella ¿Por qué la odias tanto? – pregunto mirándola con verdadera curiosidad.

- No digas eso, yo sé que a mi lado serás mucho más feliz que con ella, tan solo dame una oportunidad – lo tomo de las solapas mientras lloraba con más sentimiento sin dejar de verlo e ignorando la pregunta que le hizo – por favor Sasori…

Sasori suspiro ante la renuencia de la chica por aceptar su decisión. No era su intención herirla pero si era necesario seria cruel para que comprendiera que con el no había ningún futuro por el simple hecho de que no la amaba y nunca lo haría.

- Esto se acabó Temari, no me busques ni esperes algo que no hay en mí, ya hable con los ancianos de nuestros clanes y les hice saber mi elección a esposa – informo de manera casual.

- ¡No, esto no es verdad, tú no puedes hacerme esto! – grito enfurecida comenzando a estrujar más la playera del pelirrojo.

De forma brusca quito las manos de la chica de su ropa y dio media vuelta dispuesto a irse.

- ¡Sasori! – sollozo a gritos fuera de si – ¡ella te matara igual que mata todo lo que le rodea, jamás serás feliz estando a su lado, yo no lo permitiré nunca! ¡esta tan maldita como su sangre…

Se calló abruptamente cuando el chico apareció delante de ella mirándola con unos ojos tan fríos que le helo la sangre.

- Ese será mi problema y más vale que te mantengas lejos de ella y de mi – advirtió para después desaparecer dejándola sola.

Temari no hizo más que llorar con rabia al saberse sola y abandonada, una vez más la Haruno le arrebato lo que era suyo, la odiaba como a nadie jamás pensó que odiaría. Llevándose las manos al rostro continúo llorando con amargura.

**End Flash Back**

- Jamás dejare de aborrecerte Haruno, golpeaste cada palmo de mi orgullo aun cuando no lo supiste, ante mi clan, ante todo el mundo siempre fuiste la mejor, no eh podido ser ni la sombra de lo que fuiste, es cierto, por eso cuando desapareciste no sabes cuánto lo celebre, con el paso de los años las personas dejaron de idolatrar a la princesa tanto por su belleza innata como por su poder – Temari apretó lo puños con rabia – algún día yo misma te matare… – susurro con cuidado de que nadie cerca de ella pudiera escucharla.


Mientras tanto entre los escombros Naruto y Erza movían ramas y piedras sin parar con desesperación ante la mirada incrédula de Kakashi.

- Chicos… – llamó Kakashi, mas estos dos lo ignoraron.

El sonido de unas ramas moverse llamo su atención por lo que voltearon a esa dirección, de entre los escombros salió una Sakura sombría por lo que los presentes se tensaron.

- ¿Quién demonios fue?... – preguntó tétrica la pelirrosa, quien se encontraba empolvada y por el golpe su capucha había caído revelando sus facciones.

Naruto y Erza comenzaron a temblar y se abrazaron mutuamente, mientras Kakashi nervioso dios unos cuantos pasos hacia atrás, poniendo como escudo a Erza y Naruto.

- ¿Por qué no te tranquilizas pequeña?... – preguntó nervioso Kakashi.

- No volveré a preguntarlo, así que ¿me lo dirán o qué? – Preguntó brusca la pelirrosa volteando a verlos.

Erza quien aún abrazaba temerosa a Naruto solo señalo con el dedo índice de su mano derecha la dirección donde se encontraba Rania parada por lo que la pelirrosa volteo hacia esa dirección y al ver a la rubia tan solo frunció el entrecejo.

- Estas muerta… – declaró con voz amenazante la pelirrosa mirando a la rubia que se encontraba unos metros delante de ella.


Temari quien no despegaba la vista de donde se encontraban los otros tres, observo cuando la Haruno salió de entre los escombros y apretó los puños con coraje, cada minuto comprobaba que no solo era más hermosa que antes sino también más fuerte, pero más que nada no podía evitar sentir rencor hacia ella, después de todo ella le robo lo que era suyo.

- Viene para acá, así que mejor prepárate – habló Temari dirigiéndose a la rubia.

Sasuke quien no había perdido detalle de los encapuchados a quienes Rania ataco abrió los ojos sorprendido al ver a cierta pelirrosa salir de entre los escombros, nadie se dio cuenta a excepción de Itachi quien levanto una ceja en señal de curiosidad.

- Es ella… – pensó sorprendido sintiendo como su ritmo cardiaco se elevaba.

** Flash Back **

En medio de la noche se encontraba un pelinegro caminando por los alrededores del palacio.

- A veces deseo tanto matar aniki… – pensaba molesto.

Al llegar a un jardín realmente hermoso con tulipanes se sentó recargándose en un árbol, al levantar la mirada por inercia se topó con la sombra de un balcón por lo que curioso se levantó para caminar en dirección a donde se encontraba.

- No recuerdo que hubiese un ala este en el palacio… – pensó confundido.

Al llegar y ponerse frente al balcón se sorprendió de ver que parada en este se encontraba una chica realmente hermosa, con facciones delicadas, aunque estuviese a una gran distancia de ella podía identificar perfectamente el color de su cabello gracias al reflejo de la luna, era rosa, un color extraño, aunque tuviera los ojos cerrados pudo observar la dureza en sus facciones, y eso sí que le dio curiosidad.

De un momento a otro abrió los ojos sorprendido al reconocerla, ¿Cómo era posible que la vida fuera tan cruel? era gracioso venir a encontrársela justo en Konoha después de tanto tiempo.

- ¿Qué haces ahí? – preguntó la chica con dureza sin abrir los ojos.

Sasuke al sentirse atrapado se congelo de pies a cabeza ¿Qué se supone que diría?, ¿Cómo explicaría el que estuviese ahí parado bajo su balcón? ¿Y si le reconocía? El pelinegro comenzó a trabajar su mente a toda velocidad buscando una respuesta que darle, pero cuando la chica abrió los ojos se quedó sin palabras al ver ese hermoso color verde jade de nuevo, eran más hermosos de lo que recordaba, jamás se había encontrado con ojos más bellos, lo que le descoloco un poco fue ver ese toque de tristeza en ellos, mas no pudo saber si se confundió o no ya que la chica volteo a mirar hacia adentro de la habitación, lo que quería decir que hablaba con alguien más.

Después de tanto tiempo al fin la chica de sus memorias aparecía, no tenía ni idea de cómo podría acercarse y preguntarle si ella recordaba aquella noche.

- Sabía que ella era real – dijo al viento mientras en su rostro aparecía una sonrisa sincera – ¿Qué hará aquí? – se preguntó verdaderamente curioso mientras soltaba un profundo suspiro y daba media vuelta para irse.

** Fin Flash Back **

- Sasuke – lo llamó Itachi por lo que el mencionado volteo a verlo – ¿estás bien? – preguntó preocupado.

Antes de que si quiera pudiera contestar algo, vio a Itachi fruncir el entrecejo en dirección a donde se encontraba la pelirrosa por lo que volteo pero ya no se estaba ahí, ambos pelinegros abrieron los ojos con sorpresa al verla delante de Rania tomándola de las solapas, Shikamaru y Kankuro eran otros que se encontraban sorprendidos, mientras que Temari tan solo frunció el entrecejo, en ningún momento la sintieron llegar.

- Creo que a ti no te quedo claro el mensaje que te dio Erza la última vez ¿no? – preguntó molesta la ojijade a la rubia que la miraba sorprendida.

- Suéltala – ordenó serio Itachi una vez que salió de la impresión.

- De nuevo tu – habló con voz tranquila Sakura sin siquiera mirar al pelinegro.

Al otro extremo de donde se encontraban Itachi y su equipo, Kakashi y los otros miraban la escena tranquilos.

- Sera mejor que detengamos esto habló Kakashi mientras suspiraba con pesar.

- ¿Por qué? – preguntó curioso el rubio.

- Porque ahora somos aliados baka, no podemos dejar que mate alguno de ellos – respondió Erza soltándolo – pero será mejor que juegue un rato sensei yo no quiero que desquite su furia conmigo – respondió Erza mientras se ponía azul del miedo por lo que los otros dos solo asintieron.

Sakura quien aún tenía a la rubia de las solapas la miraba amenazante mientras que Rania pasó de la impresión a la rabia.

- ¿Crees que te tengo miedo? – preguntó con burla Rania.

- Idiota – dijo Temari – lo mejor es que no la provoques, no podrás ganar – le sugirió a Rania.

- Suéltala ya Haruno – ordenó Itachi serio.

- Más vale que por tu bien no te vuelvas a cruzar en mi camino porque nadie te podrá ayudar – advirtió la pelirrosa mirando a Rania.

Sakura fastidiada aventó a Rania contra él pelinegro, por lo que al ser tomado desprevenido termino estrellándose con ella en el suelo.

- Ahí la tienes – dijo burlona la pelirrosa.

- ¡Quítate idiota! – exclamó Rania poniéndose de pie - ¡¿Qué te crees?! – pregunto molesta a la ojijade por lo que esta solo levanto una ceja – no eres más que una aparecida, tú y la estúpida pelirroja se creen que intocables, pero la verdad es que no son más que escoria – insultó con sorna.

- ¡Cállate Rania! – exclamó Itachi molesto poniéndose de pie.

- Oh créeme querida, lo que yo te hice no se compara en nada con lo que ella te hará – habló Erza caminando hacia ellos mientras se quitaba la capucha de su capa, revelando su cabello largo color rojo el cual llevaba amarrado en una coleta alta.

- No les tengo miedo a ninguna de las dos zorra – escupió con odio.

- Deberías – aconsejó Erza mirándola con burla.

- Basuras – insulto Rania a ambas.

Sakura molesta por la insolencia de la rubia y aún más molesta por lo que Sasori le dijo desenfundo su espada dispuesta a tacar, Itachi también la desenfundo dispuesto a intervenir pero Erza poniéndose delante de él no se lo permitió.

- No te seguirás interponiendo cariño – habló Erza con suficiencia a lo cual Itachi frunció su entrecejo - al menos esta vez será Sakura quien juegue un poco con esa rubia hueca.

Sakura desapareció del lugar dispuesta a asestar un golpe certero a la rubia, todo esto ocurría ante la atenta mirada de Sasuke quien cerró los ojos un segundo y al abrirlos se tornaron de un intenso color rojo, el Uchiha corrió en dirección hacia la ojijade pero fue interceptado por un rubio que le sonreía con burla.

- ¡No llegaras más lejos de aquí dattebayo! – exclamó enérgico Naruto.

- Muévete – habló serio Sasuke.

- Pero si eres un Uchiha – dijo cambiando su semblante a uno serio.

Sakura estaba a punto atacar a Rania cuando en medio de ambas apareció Kakashi deteniendo su ataque, Shikamaru suspiro aliviado, Erza y Naruto lo miraron de reojo, mientras Sakura fruncía su entrecejo molesta.

- Basta – habló Kakashi serio.

- No te metas – reclamó berrinchuda.

- Estas molesta, lo sé, pero no es ella tu objetivo – habló despacio solo para que Sakura lo escuchara, por lo que ojijade solo chaqueo la lengua molesta.

- Ya suéltame, no le hare nada a la debilucha – comentó con burla por lo que Rania la fulmino con la mirada.

Kakashi soltó a Sakura y esta guardo su espada, al notar todo en calma de nuevo Erza guardo su espada y guiñándole un ojo a Itachi comenzó a caminar.

- Será luego entonces Uchiha – dijo Naruto con burla a lo que Sasuke solo frunció el entrecejo.

Los cuatro comenzaron a caminar en dirección al palacio, ya estaba bueno de tantas tonterías, Kakashi al ver que la situación se había tranquilizado volvió a sacar su librito naranja y se disponía a continuar con su lectura.

- Esperen – los detuvo Itachi con voz demandante y fría.

Kakashi tan solo se detuvo sin dejar de leer, Naruto y Erza en cambio voltearon a ver a quien les había detenido y Sakura lo hizo pero sin voltearse, había visto a todos lo que iban con Itachi y no le apetecía volver a verles la cara.

- ¿Qué hacen aquí? – cuestionó el pelinegro.

- Eso no te importa – respondió Erza sonriéndole amablemente, al peligro le dio un tic en la ceja derecha ante la respuesta de la chica pero prefirió ignorarla.

Sakura al sentir un mirada penetrante tan solo se movió ligeramente para ver de reojo con disimulo a quien no había dejado de mirarla desde que hizo acto de presencia por lo que al ver a cierto pelinegro, levanto una ceja y sin poder evitarlo una imperceptible sonrisa apareció en su rostro.

- Sí que el mundo es pequeño… – pensó la pelirrosa con diversión – lástima que seas un Uchiha… – se lamentó regresando la mirada al frente.

- Si van al palacio, sería mejor ir juntos – propuso Kankuro por lo que se ganó una mirada asesina por parte de las dos rubias presentes.

- Claro – aceptó amigable el peliplata sin mirar a ninguno.

- Genial – pensó irónica la pelirrosa comenzando a caminar de nuevo.

Todos emprendieron camino de nuevo hacia el palacio, algunos esperando llegar lo más rápido posible, entre ellos Temari, Kankuro, Erza y Naruto claro que dos de ellos por razones muy distintas, mientras que Temari y Kankuro deseaban llegar pronto para ver a Gaara los otros dos esperaban llegar rápido para poder comer algo.

Nadie a excepción de Sakura quien caminaba delante de todos con el ceño ligeramente fruncido se dio cuenta que eran observados por dos personas no muy lejos de donde ellos se encontraban, y por supuesto que no tenía ninguna duda de quienes se trataban, razón por la cual no se opuso cuando el castaño propuso ir todos juntos, no es que les temiera, claro que no, simplemente era estúpido el haber soportado tanto rato a la hueca de Temari como para que volvieran atraparla.

Unos metros alejados de ellos se encontraban Sasori y Hidan quienes habían visto todo lo ocurrido.

- ¡Vaya! – exclamó Hidan con falsa impresión – la pequeña princesita es de armas tomar – comentó con diversión – ahora veo porque te trae loquito… – se burló el peliplata volteando a ver a Sasori.

El pelirrojo tan solo observaba por donde se iba la pelirrosa, ignorando los comentarios de Hidan con su semblante neutro como siempre, sin mostrar ningún tipo de expresión pero si ponías atención, en sus ojos se podía notar cierto deje de ira, él no era estúpido y había notado la expresión de asombro del Uchiha al ver a Sakura así como que no le había quitado los ojos de encima, y por kami que más le valía a ese bastardo no acercarse a ella porque le mataría como a un perro.

El pelirrojo dio media vuelta ante la mirada confusa de Hidan y sin decir nada comenzó a caminar por lo que Hidan rodo los ojos y camino detrás de él.


Sasuke quien caminaba a la par de Itachi no había dejado de ver en ningún momento la espalda de la pelirrosa quien caminaba delante de todos sin dirigirles ni una mirada. Que curiosa era la vida, cuando la busco jamás dio con ella y ahora que por fin se había metido en la cabeza que probablemente todo había sido una alucinación de su mente, resultaba que no era así y el volver a verla de pie en ese balcón, más hermosa de como la recordaba y hace un momento ser tan inflexible y fría lo único que provoco fue que creciera en él esa incertidumbre por conocer quién era realmente esa chica.

- Una fotografía te duraría más – comentó Itachi como quien no quiere la cosa.

- Hmp – soltó Sasuke sin variar su expresión seria.

- ¿Ya la habías visto antes? – preguntó mirándolo curioso.

- No – mintió – ¿tu si? – cuestionó volteando a verlo estrechando los ojos.

Itachi simplemente se encogió de hombros quitándole importancia por lo que Sasuke levanto una ceja.

- Es la princesa Haruno – respondió soltando un suspiro cansado, Sasuke ensancho los ojos sorprendido y regreso su mirada a la espalda de la pelirrosa.

- Creí que estaba muerta… – comentó sorprendido, ante este comentario Naruto, Kakashi y Erza fruncieron el entrecejo, señal de que escuchaban su conversación.

- Todos lo creíamos otouto… – respondió Itachi regresando su mirada al frente también.

- ¿Otouto? – preguntó Naruto externando su duda en voz alta, la mayoría volteo a verlo con interés, claro que unos más discretamente que otros.

- Hermano menor – respondió Temari con obviedad mientras rodaba los ojos.

- ¡Eso lo sé dattebayo! – dijo indignado Naruto.

Erza quien escuchaba todo frunció el entrecejo, sabía que el pelinegro de cabellos alborotados era un Uchiha, lo vio en sus ojos cuando Naruto lo confronto pero no esperaba que el otro pelinegro también lo fuese, eso cambiaba por completo todo su juego.

- Creí que habían matado a todos los Uchiha – comentó Kakashi sin dejar de leer, recibiendo una mirada envenenada por parte de Sasuke.

- Casi a todos, los únicos sobrevivientes somos Sasuke y yo – respondió el Uchiha mayor.

- ¿Eso creen? – pensó Sakura con ironía – estúpidos… – se burló la pelirrosa en voz alta, ganándose la atención de todos.

- ¿Disculpa? – preguntó brusco Sasuke mirándola con frialdad.

- Lo que oíste – respondió tranquila la pelirrosa sin detenerse ni voltear a verlo.

Sasuke estrecho los ojos con peligro, era cierto que sentía curiosidad por ella ahora que la había vuelto a ver, pero la masacre de su clan era un tema demasiado delicado para él.

- ¿Y tú qué sabes? – atacó el menor de los Uchiha's recibiendo a cambio una mirada burlesca por parte de Erza al ser ignorado por Sakura quien solo se encogió de hombros restándole importancia al asunto.

Un silencio tenso se formó entre todos, Sasuke molesto intento avanzar hacia la pelirrosa pero fue detenido por un agarre en su brazo por lo que molesto volteo a ver a quien lo detenía topándose con la mirada cálida de su hermano, Sasuke tan solo frunció el entrecejo para después suspirar y asentir con la cabeza, Itachi al verlo más tranquilo lo soltó.

- ¡Al fin hemos llegado dattebayo! – exclamó Naruto feliz.

- Genial... – comentó Kankuro aliviado al ver las puertas del palacio.

Una vez dentro del reino, caminando por las calles del pueblo, las personas volteaban a verlos con curiosidad pero más que nada a cierta pelirrosa que caminaba delante de todos con seriedad. En las calles habían puestos pequeños donde vendían frutas, verduras, pequeños restaurantes con comida, a simple vista se notaba era un pueblo muy cálido y bonito pero a los ojos de Sakura todo era una porquería.

- Todas estas personas viven a costa de la vida mi madre… – pensó con coraje apretando los puños bajo su capa.

Al estar más cerca del palacio y alejados del pueblo algo llamo la atención de Sakura por lo que estrecho los ojos para ver a la persona que se acercaba tranquilamente a ellos y en su interior comenzó a crecer cierto sentimiento que curiosamente ha sido el único que ha sentido desde hace tiempo.

- ¡Kai! – saludó Rania con cariño mientras agitaba su mano para saludarlo.

- Señorita – saludó amablemente cuando llego a ellos.

Sakura quien se mantenía en silencio, cerró los ojos un momento dando la impresión de estar pensando en algo y al abrirlos sonrió de lado, la pelirrosa comenzó a caminar acercándose al anciano.

- ¿Cómo te encuentras hoy Kai? – preguntó amablemente sorprendiendo a todos.

- Bi-bi-bien Sakura-hime – respondió sonriendo nervioso.

- ¿Hime? – cuestionó Rania extrañada. Evidenciando que ella no presto atención a la plática que tenían los demás de camino al reino.

- Qué bueno… – contestó la pelirrosa sonriendo dulcemente – sabes... – dijo mientras le pasaba un brazo por los hombros – eres bueno, lo admito – ante lo dicho Kai se detuvo y la miro sin comprender – lograste engañarme, te felicito – alago la chica mirándolo con diversión fingida, mientras concentraba energía en su mano derecha bajo la capa. Ante lo dicho todos sintieron curiosidad por saber a qué se refería la pelirrosa - Pero lamento informarte que el teatro término… – dijo mientras se posicionaba frente a él sonriéndole amigable.

El hombre ensanchó los ojos ante la sorpresa de sentir un fuerte dolor es su pecho, bajo la vista para toparse con la mano de la pelirroja enterrada en su pecho, exactamente en su corazón. Kai regresó su mirada confundida a una Sakura que lo miraba de una manera fría y sin remordimiento alguno.

Todos se encontraban en shock ante lo que acababa de pasar, incluso Kakashi, Naruto y Erza se encontraban impresionados, no tenían ni la menor idea de a qué se refería la ojijade.

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CONTINUARA…

Aquí les dejo el nuevo capítulo, espero sea de su agrado.

Sé que les incluí demasiada información pero era necesario y espero que se emocionen tanto como yo al escribir.

Quiero agradecer a D.P.I.Y.O.N por sus comentarios y seguir leyendo, me anima a seguir con el fic y no abandonarlo.

¡Espero no decepcionar a nadie, ya saben cualquier consejo o sugerencia es bien recibido!

¡GRACIAS!