Capítulo VI
.
.
Viejos conocidos
Kai regresó su mirada confundida a Sakura quien lo miraba de una manera fría y sin remordimiento alguno.
- ¿Po-porque?... – preguntó con dolor, escupiendo sangre en el proceso.
- Creí habértelo dicho – comenzó a decir sin variar su expresión – nadie me traiciona – movió su mano sin pudor lo que provoco que Kai sintiera más intenso el dolor.
Todos se encontraban en shock ante lo que acababa de pasar, incluso Kakashi, Naruto y Erza se encontraban impresionados, no tenían ni la menor idea de a qué se refería la ojijade.
- Pe-per...
- Oh no, no trates de explicar algo que no me interesa, además que lo único que lograras será prolongar tu agonía – aconsejo la pelirrosa con falsa preocupación.
Sakura sin ningún tipo de cuidado sacó su mano del pecho de un agonizante Kai que cayó al piso y la miraba sin comprender. Realmente no esperaba que el viejo lo supiera, si en verdad fue el primer caballero de Cordelia debía ser alguien fiel de quien jamás se sospecharía cometiera traición, por esa razón era el más calificado para ser el chivo expiatorio. Tan solo de recordar lo dicho por Sasori sentía su ira correr por sus venas ¿Cómo pudo no haberlo pensado antes? Era más que obvio que "él" no se quedaría tan tranquilo y esperaría.
**Flash Back**
Sasori tan solo sonrió de medio lado y se giró para marcharse, Sakura tomo el mango de su espada lista para atacar, pero lo que paso a continuación la descoloco por completo, Sasori volteo su mirada hacia atrás en un ángulo el cual solo podía ver su rostro la ojijade.
- Los alacranes se matan con su propio veneno – dijo moviendo los labios sin emitir algún tipo de sonido mientras le sonreía angelicalmente.
Sakura se congelo totalmente en su lugar y un pánico abrazador comenzó a invadirla más no se lo demostró.
- No puede ser… – pensó jodidamente molesta la ojijade sujetando con más fuerza aun el mango de su espada.
**End Flash Back**
Endureció sus facciones nuevamente, a pesar de conocer esa frase de sobra, también sabía que había un doble significado detrás de la misma, después de todo fue el mismo Sasori quien se la enseño y para bien o para mal, al menos ya sabía lo que tenía que hacer a continuación antes de poner en marchar cualquier otro plan.
La ojijade simplemente se dedicó a observar desde arriba el cuerpo del anciano, nadie se había movido de su lugar, no comprendían nada y el ambiente se sentía tan tenso que parecía que un movimiento en falso podría destruirlo todo.
- ¡¿Qué demonios te pasa?! – grito una muy exaltada Rania al salir del shock, obteniendo como respuesta un sepulcral silencio, molesta camino a grandes zancadas hasta voltearla con rudeza hacia ella – ¿por qué lo hiciste? – pregunto mirando con rabia a la chica.
La pelirrosa levanto una ceja y se soltó bruscamente del agarre que ejercía la rubia en su brazo.
- Si no quieres perder alguna extremidad más vale que no vuelvas a tocarme – amenazo ya harta de la molesta presencia de la rubia – y en todo caso yo no tengo porque darte explicaciones – dijo secamente.
Erza pasando la impresión entrecerró los ojos en dirección al cuerpo de Kai más exactamente al lugar donde Sakura lo hirió, a pesar del cambio tan radical en la chica ella no iba por el mundo matando personas, debía de existir algún motivo, volteo a mirar a sus compañeros con una mirada significativa, mirada que no pasó desapercibida para ninguno de los dos Uchiha.
- ¿Cómo has podido hacer algo así? – preguntó Shikamaru serio quien miraba sin poder creer lo que acaba de hacer la chica.
Sakura le dirigió una fría mirada para después sonreír de lado, ante esta acción se quedaron helados, en sus facciones no había ni un solo rastro de arrepentimiento por lo que acababa de hacer. Ante cada suceso todos se sorprendían ante lo fría y cruel que podía ser la chica.
- Sasuke – llamo Itachi – recoge el cuerpo de Kai, lo llevaremos al palacio – pidió el pelinegro.
El Uchiha menor comenzó a caminar tranquilamente con su semblante frio hacia el cuerpo de Kai pero cuando estaba por agacharse una espada se interpuso, molesto el pelinegro dirigió su mirada a la dueña de la espada mirando a la pelirrosa, la cual lo miraba con una muda advertencia.
- Haruno…
- Erza – Sakura interrumpió a Itachi llamando a la pelirroja.
Erza camino tranquilamente hasta situarse frente al cuerpo de Kai dándole la espalda a todos los demás excepto a Sakura que se encontraba frente a ella, cerró los ojos concentrándose a lo que Itachi se puso en guardia esperando un ataque sorpresa. Por debajo de su capa la chica comenzó a realizar unos sellos a una velocidad impresionante, sin que nadie lo notara, abrió los ojos justo cuando frente a ella, del otro lado del cuerpo de Kai apareció una mujer con una túnica negra que al ver a Erza hizo una inclinación en señal de respeto.
Todos miraban con curiosidad a la mujer que acababa de aparecer. La chica tenía facciones preciosas a pesar de llevar la capucha de la túnica se notaba su largo cabello de color castaño oscuro que resaltaba su piel blanca como la nieve y esos hermosos ojos color escarlata, en sus pómulos se notaba el mismo color rojo de sus labios.
- Mi señora – hablo con respeto.
- Lile – llamo Erza – toma al viejo del piso y ya sabes lo que tienes que hacer – agito una mano restándole importancia.
La chica asintiendo dirigió su mirada al cuerpo del hombre pero al volver a levantar su mirada se topó con la imagen de Sakura por lo que se impresiono, Erza al notar la reacción de Lile sonrió de lado.
- Es ella – dijo divertida tratando de que la castaña saliera de la impresión a lo que Sakura dirigió su mirada a ella.
- Lile – saludo la pelirrosa.
- Sakura-sama – dijo mientras realizaba una reverencia en señal de respeto – Eve y Zed estarán más que contentos al saber que regreso – dijo sonriéndole con sinceridad – han estado muy… inestables – finalizo mirándola con tristeza.
- Ya hablare con ellos – respondió la pelirrosa con simpleza.
La chica asintió y se acercó al cuerpo de Kai hincándose a su lado y tocando su pecho, cerró los ojos y una ventisca de viento los envolvió, los demás se cubrieron los ojos y al dispersarse Lile despareció junto con el cuerpo del hombre.
- ¡¿A dónde se lo ha llevado?! – reclamo Rania exaltada.
Sakura y Erza hicieron una mueca en señal de molestia al escucharla gritar otra vez, por lo que ambas sin explicar nada comenzaron a caminar.
- Kakashi-sensei – llamo la pelirroja.
- Claro – respondió con aburrimiento para desaparecer en una nube de humo.
- Bueno, nos vemos – se despidió Naruto con una mano en alto comenzando a caminar en dirección al castillo detrás de las otras dos.
- ¡Esas malditas! – gruño Rania con odio apretando sus puños.
Temari ignorando las rabietas de la rubia comenzó a caminar también dirección al palacio siendo seguida por Kankuro.
- ¡¿No haremos nada?! – exclamó desesperada Rania al ver que Temari se alejaba – tú también conocías a Kai – señaló a la rubia.
- ¿Qué esperas que yo haga? nadie puede hacer algo ¿no lo entiendes? – cuestionó Temari volteando a verla.
- No necesito entender nada para saber que esto no se quedara así – dijo molesta.
- ¿Qué harás entonces? – preguntó Kankuro – ¿enfrentarte a ellos? ¿atacarlos? – cuestionó con sarcasmo.
- Si es necesario – sentenció Rania apretando sus puños.
- No te han dicho nada ¿cierto? – se burló Temari cruzándose de brazos.
- Decirme ¿qué? – cuestionó Rania con su entrecejo fruncido.
Temari dirigió su mirada a Itachi en una muda pregunta que él pelinegro respondió negando.
- ¿Temari? – llamo Shikamaru a la rubia al verla caminar hasta situarse frente a Rania.
- Si tú decides ir contra ellos – estiro su mano señalando la dirección que habían tomado los tres – nadie te apoyará por el simple hecho de que nadie se levantara contra su reina – informó sería viendo la impresión pintada en los rostros de Rania y Shikamaru.
- Estás diciendo... – intento hablar Shikamaru
- Haruno – dijo el nombre con obviedad.
- Cordelia Haruno... – finalizó el vago atando cabos.
- ¿Y desde cuando el que seas de un clan de renombre importa? – Rania los miro con frialdad – además no sería la primera vez que los lideres cometieran traición al reino, y dudo mucho que alguien si quiera acepte a esa como reina.
- Hay una grandísima diferencia entre "esa" como tú la llamas a lo que alguna vez fue la estúpida de Cordelia – Temari la miro con seriedad, provocando que Itachi, Sasuke y Shikamaru fruncieran el ceño ante como se refirió a Cordelia – créeme Rania, Haruno no tiene ni un gramo de gentileza o bondad en su sistema, ella no dudara en matar a quien sea que se le interponga, tal vez algunos años atrás fuera una presa fácil, pero hoy ya no lo es – Temari al saber eso apretó lo puños con fuerza, no tenía caso mentirse ni ella misma, si quería matarla, debía de tomar las cosas con calma y verlo todo de la forma más cruda que pudiera.
- Es la misma sangre después de todo ¿no? Cordelia siempre fue demasiado piadosa – refuto Rania encogiéndose de hombros y negándose a creer lo que le decía la rubia.
- ¿Piedad? – la miro con burla – ni uno solo de esos cuatro se tentara el corazón si decides ir en contra de ellos – informó Temari como si del clima se tratara – cuando menos te des cuenta tendrán tu cabeza o la de quien sea que se atreva a desafiarlos – finalizo encogiéndose de hombros.
- Tal parece que los conoces bien – hablo Sasuke llamando la atención de todos.
Temari se encogió de hombros restándole importancia ¿Qué si los conoce bien? Por supuesto que no, si hubiese sido así, hubiera podido sacar ventaja en más de una situación, pero no. Esos siempre han mostrado ser mejores que cualquiera y lo que es peor, mejoran con el paso de los años. Malditos.
- Ahora que lo mencionas – hablo Itachi – ¿porque es que se encontraban con ellos? – cuestionó con curiosidad.
- Ellos nos encontraron – dijo Kankuro – por lo que oí, atacaron la guarida buscando algo, más no sé qué era y en el proceso dieron con nosotros – finalizó el castaño con simpleza.
- ¿Buscando algo? – se preguntó el Uchiha menor con cierta incertidumbre.
- Como sea – hablo Temari retomando su camino de regreso al palacio – suerte con tus planes de venganza – se despidió de Rania.
Tanto Itachi como Sasuke dirigieron su mirada a las tres siluetas que caminaban por delante de todos los demás, sinceramente el pelinegro mayor presentía que había algo más allá de lo que se veía a simple vista, mientras que el menor se debatía internamente por dejar de mostrar tanta curiosidad por ella o ahondar más acerca de lo que en verdad sucedió aquella noche.
Saltando sobre los tejados del palacio buscando el lugar indicado para lo que tenía que llevar a cabo se encontraba Kakashi, a pesar de continuar con su mirada aburrida en su semblante se le notaba seriedad. Al llegar a una de las torres más alejadas se detuvo y cerró su ojito mientras juntaba ambas manos en un puño dejando el dedo meñique y pulgar arriba justo frente a su barbilla, provocando una pequeña onda de viento a su alrededor.
- Tengo identificado el lugar exacto – pensó satisfecho.
Sonrío de lado justo cuando abrió su ojito y de manera rápida mordió uno de sus dedos y realizó un par de sellos para al siguiente segundo en una explosión de humo dejar ver a un pequeño perro de pelaje castaño en todo su cuerpo mientras que en su hocico es de color marrón oscuro, viste un chaleco azul y una venda en su pata delantera derecha.
- Pakkun – llamo Kakashi sonriendo amigable.
- Dime qué pasa Kakashi – respondió el pequeño mirándolo tranquilo.
- Necesito que rastrees algo para mí – ante esto el can lo miro con una ceja en alto.
- De entre sus ropas el peliplata saco un frasco pequeñito con un líquido de color rosa fosforescente. Al reconocer lo que era el Pakkun ensancho los ojos con sorpresa.
- ¿De dónde sacaste eso?
- Mi pequeña Sakura – fue lo único que dijo, sin embargo no se necesitaron de más palabras ya que el perro solo asintió con entendimiento – sin miedo a errar puedo decirte que deberás de encontrar más de un rastro, sin embargo necesito que los identifiques a todos – explico mirándolo con tranquilidad.
- De acuerdo, dame acá ese frasco – pidió.
Kakashi abrió el frasco y lo acerco a la nariz del perro quien lo olisqueo para poder reconocerlo con mayor facilidad.
- Búscame cuando los tengas localizados y marcados a todos.
- ¿Acaso quieres que los meé? – pregunto curioso por lo que Kakashi sonrió divertido ante el comentario del perro.
- No me molestaría si quisieras hacerlo – admitió – pero no creo que sepamos a quien measte y a quién no y dudo que tengamos a alguien del clan Inuzuka entre nosotros para saberlo.
- Entiendo, olvidaba que ustedes los humanos no tienen el olfato tan desarrollado – asintió dándose la razón a sí mismo.
- Ya lo resolverás Pakkun, avísame cuando lo logres.
El perro asintió conforme y comenzó a saltar los tejados alejándose de Kakashi quien lo miraba con un brillo divertido en su ojito.
En el ala este del palacio, exactamente en la torre más alta se encontraba Erza encendiendo unas velas las cuales se encontraban acomodadas por el suelo formando una triqueta en el centro de este se encontraba Sakura escribiendo con una tiza rosa algunas letras en celta y frente al gran ventanal se encontraba Naruto con los brazos cruzados mirando hacia afuera.
Como ya se encontraban sin capa se podía notar la forma en la que se encontraban vestidos, Erza vestía un pantalón de cuero negro a la cadera marcando sus curvas y una blusa ajustada resaltando su busto con un escote en V, la blusa le llegaba centímetros arriba del ombligo dejando ver su fina piel y botines de tacón color negro, la pelirroja se había soltado el cabello por lo que le caía en cascada por la espalda cubriendo el símbolo de su clan el cual portaba en su espalda.
Naruto vestía un pantalón holgado color negro y una camisa anaranjada marcando sus músculos con el símbolo de su clan en grande en la espalda y sus típicas botas de casquillos color negras de correas.
Sakura usaba un vestido negro con mangas de encaje, escote en V dejando ver un poco de la tela de su sostén de encaje rojo resaltando el inicio de sus pechos, el vestido era ajustado de la parte de arriba y holgado de la cintura para abajo llegándole a medio muslo, llevaba unas calcetas negras y largas que le cubrían arriba de las rodillas con botines de tacón con correas, la ojijade también llevaba el cabello suelto cayendo en cascada por la espada y cubriendo el símbolo de su clan que portaba en su espalda.
- Sakura-chan – llamo el rubio sin despegar su vista del exterior.
- Dime – respondió aun concentrada en su labor de los símbolos.
Erza lo miro de reojo sin dejar de encender las velas, pero no pudo descifrar mucho puesto que este continuaba mirando hacia afuera.
- ¿Naruto? – llamo Sakura después de un rato en silencio.
- Es solo que… – hizo una pausa como buscado las palabras adecuadas – eh estado pensando en todo lo que nos ha sucedido durante todos estos años, desde las traiciones a Cordelia, la muerte de mis padres, la masacre del clan de Erza, tu captura, la captura de los tres…
- ¿Piensas que todo ha sido premeditado? – interrumpió Erza con curiosidad.
Naruto bajo su mirada al suelo, no podía asegurarlo, pero algo muy dentro de sí le decía que todo era demasiado tenebroso como para ser una casualidad.
- También he pensado en esa posibilidad.
Todos dirigieron su mirada a donde escucharon la voz, viendo a Kakashi entrar por una de las hojas del ventanal.
- ¿Quién podría odiarnos tanto?
- Hay demasiadas personas que nos odian Naruto – hablo Sakura mirándolos con seriedad – existen muchas razones por las cuales nos quisieran muertos, no solo por los clanes a los que pertenecemos, eso es algo que siempre hemos sabido, pero todo esto va más allá de lo que estamos viendo a simple vista...
- Si todo lo que nos ha sucedido ha sido premeditado como creemos, entonces debe de haber alguien detrás de todo – dijo Erza mirándolos a cada uno.
- Dices algo así ¿cómo una organización en complot contra nosotros? – pregunto dudoso el rubio.
- No tanto así, puede que existan varios implicados, pero no todo el mundo tiene la capacidad para provocar tantas tragedias en tan pocos años.
- Alguien que mueve los hilos desde las sombras – recapacito Kakashi las palabras de Erza mientras se cruzaba de brazos.
Sakura los observo en silencio con orgullo, eran bastante perceptivos, con el paso de los años los instintos de cada uno mejoro por lo que se daba cuenta, aunque no pudiera hablar de todo como quisiera aun podía hacer lo que quisiera y valla que sí que podía hacer todo lo que estuviera en sus manos para dejarles señales y que lo descubrieran.
- Todavía tengo la suficiente voluntad para no dejarme vencer – pensó dirigiéndole una fugaz mirada a sus manos al sentirlas temblar levemente.
- ¡Ahhh esto es muy confuso dattebayo! – se quejó el rubio mientras se jalaba sus cabellos con desesperación.
Sin poder evitarlo la pelirrosa sonrió divertida, echaba de menos los berrinches del rubio. Kakashi al notarla bastante tranquila para el tema que estaban tratando la miro con sospecha, si mal no recordaba había sido ella quien les revelo la participación de Danzō en la muerte de los padres del rubio.
- Supongo que tienes una idea de quién puede ser esa persona ¿ne? Sakurita – pregunto mirándola juguetón.
Los tres dirigieron su mirada curiosa y asombrada (por parte del rubio) a la ojijade, esperando su respuesta al verla sonreírles amigable.
Cuando escuchó la pregunta por parte de Kakashi intento contestar inmediatamente, pero una intensa corriente eléctrica la recorrió por todas sus terminaciones nerviosas causándole una sensación de bloqueo, evitando que pudieran notarlo apretó de manera sutil la quijada y les dirigió una sonrisa amigable mientras intentaba contrarrestar el malestar.
- No tanto como saber quién es realmente – dijo con lentitud tratando de mitigar el dolor en su garganta – tengo en mi poder un pergamino espiritual que si bien no nos dirá el nombre del autor de toda esta mierda sí que espero podamos averiguar un poco más acerca del motivo detrás de todo esto.
- ¿De dónde obtuviste el pergamino? – Kakashi la miro incrédulo.
- Lo robe – dijo orgullosa – en uno de los lugares dónde estuvimos y no fue nada sencillo conseguirlo.
- Me imagino, esos pergaminos normalmente tienen un sello que está ligado al propietario...
- Pero entonces, eso quiere decir ¿que no podremos verlo sin el permiso del propietario? – interrumpió Naruto al peliplata.
- No será ningún problema ya que el dueño del pergamino está muerto.
- ¿Lo mataste? – pregunto Erza mirando curiosa a la ojijade.
- ¿Acaso crees que voy por la vida matando personas? – pregunto mirándola con ojos entrecerrados.
Ante la pregunta Erza se encogió de hombre restándole importancia al asunto, a Kakashi le resbaló una gota de sudor en la nuca y Naruto sonrío divertido.
- Cómo sea, no lo mate yo – aclaro – el sujeto ya sabía demasiadas cosas que no les convenía que alguien se enterase, así que bajo el pretexto de que estaba cometiendo traición Sasori fue en su búsqueda, cuando lo llevó frente a Obito y este le dijo la supuesta razón el tipo asustado lo negó, como era de esperarse, entonces a cambio de su vida él debía entregarles todas sus memorias sin excepción, así lo hizo el estúpido, pero como ya lo dijo Kakashi, estos pergaminos tienes un sello ligado directamente con el propietario al momento de su creación, así que si la mente que aún se encuentra ligada al pergamino en algún momento se extingue el sello se rompe, por eso lo mataron.
- ¿Cómo sabes todo eso? – Naruto la miro con mucha curiosidad.
- Aunque fuera una prisionera tengo mis trucos – se encogió de hombros restándole importancia al asunto.
Erza sonrío con mofa y Kakashi la miro orgulloso.
- ¿Y qué encontraste dentro de las memorias del viejo? ¿algo interesante? – Naruto la miro ansioso.
- No lo sé.
- ¿No lo has abierto? – pregunto Erza.
- No.
- ¿Porque?
- La única desventaja de matar al propietario es que solo puede usarse una vez – explico Kakashi a la pregunta de Erza.
- Quise esperar hasta que estuviéramos reunidos los cuatro – agrego la pelirrosa.
- ¡Entonces deberíamos verlo ahora mismo dattebayo!
- Primero debemos renovar la protección al reino baka – Erza le dio un ligero golpe en el hombro.
- Lo olvidaba – sonrío apenado.
Kakashi negó divertido.
- Pakkun ya no debe de tardar – comento aburrido.
- ¿Encontraste el lugar exacto? – pregunto Sakura.
- A cincuenta metros al sur.
Unos toquecitos en el cristal llamo su atención por lo que curiosos miraron a esta, viendo a Pakkun sentado en el marco de la misma.
- Justo a tiempo Pakkun.
- ¿Qué esperabas Kakashi? Yo no ando por ahí perdiéndome por el sendero de la vida – respondió mirándolo aburrido.
- Eso es bueno – elogio Erza divertida.
- Muy bien, dinos que encontraste – pidió la pelirrosa.
- Son un total de cincuenta y cuatro algunos de ellos ni siquiera tienen idea de que eso existe – informo.
- Es un número relativamente grande, más grande del que esperaba – reconoció la ojijade.
- Necesitaremos a más personas buscándolos y deshaciéndose de ellos, nosotros no podremos hacerlo solos ya que estaremos realizando el hechizo de protección también – Erza se cruzó de brazos mirándolos sería.
- No podemos matarlos a todos, Pakkun dijo que no todos tenían conocimiento de que eso se encuentra ahí – objeto Naruto.
- Lo único que se me ocurre es que durante el hechizo de protección creemos una barrera que neutralice su poder, a los que no tienen conocimiento los noqueará, de ese modo podremos deshacernos de los verdaderos traidores y purificar a los demás – sugirió Sakura mirando a los demás.
- Me parece una opción bastante viable y favorable – opinó Kakashi.
Sakura les dirigió una mirada a los otros dos esperando su aprobación, por lo que estos asintieron estando de acuerdo.
- Buscare a Tsunade-sama para que nos proporcione la ayuda que necesitaremos – dijo Kakashi dirigiéndose a la puerta.
- Una vez que terminemos con esto abriremos el pergamino – anuncio Sakura al aire.
Naruto y Erza se miraron entre si mostrándose ansiosos por conocer el contenido de lo que sea que guarde dicho pergamino, todo lo que puedan averiguar será de gran ayuda para poder identificar la verdadera amenaza que los acecha, mientras que Kakashi sin detener su paso les dirigió una última mirada comprensiva, sea lo que sea que encuentren o averigüen el estará ahí para apoyarlos en lo que decidan hacer.
En el estudio que era considerado como despacho para Tsunade se encontraba está leyendo unos informes cuando la puerta fue tocada.
- Pase – ordeno la rubia mirando como por la puerta entraba Kakashi – ¿qué quieres vago? – cuestiono dejando los papeles que antes leía.
- Oh nada importante, tan solo informarle que han logrado infiltrarse al palacio – comento aburridamente.
Kakashi ya no llevaba su capa dejando ver que usaba una camisa de mangas largas color negra encima un chaleco color verde seco y un pantalón holgado color negro con sus botas de casquillos. (No quise cambiar mucho su vestuario a cómo sale en el manga).
- ¡¿Qué?! – exclamo Tsunade alarmada levantándose de golpe.
- Tranquila – el peliplata levanto ambas manos cómo deteniéndola – no es para tanto, pero es necesario que lo solucionemos desde la raíz, los chicos ya se encuentran reunidos esperándonos – aclaro con seriedad.
- Bien – asintió la rubia después de pasar la sorpresa – vayamos de una vez con la mocosa – comenzó a caminar hacia la puerta siendo seguida por el peliplata.
Aun de rodillas en el suelo haciendo los símbolos la pelirrosa miraba con tranquilidad el leve temblor en sus manos, a pesar de todo su esfuerzo, habían pequeños momentos donde sus terminaciones nerviosas se contraían debido a la disputa que se libraba en su interior, en algunas ocasiones inmovilizándola por segundos que le parecían eternos. Les dirigió una mirada fugaz a sus compañeros, cada una de las decisiones que debía tomar de ahora en adelante debían de ser únicamente pensando en ellos, lo demás no era relevante, mientras pudiera los protegería costa de lo que fuera.
- Está listo – anuncio la pelirrosa levantándose del suelo.
- De acuerdo, será mejor que los llamemos entonces – dijo Erza una vez término de encender las velas.
Los tres asintieron mirándose entre sí, estaban por realizar unos sellos cuando la puerta fue tocada llamado su atención.
- Adelante – hablo Erza mientras se cruzaba de brazos despreocupada viendo entrar a Kakashi y Tsunade.
- ¿Qué está sucediendo? – pregunto la rubia seria apenas entro a la habitación.
- Eso mismo quisiera saber yo – hablo Sakura mirándola con seriedad – se suponía este reino era más que fuerte para mantener al margen a todos los indeseables – camino hacia el ventanal donde momentos antes se encontraba Naruto – ¿te das cuenta de lo que esto significa? – pregunto sin voltear a verla.
- No soy estúpida mocosa – respondió entre dientes con una vena hinchándose en su frente.
- Necesito que reúnas únicamente a las personas de tu total confianza y entre menos sean mejor – ignorando su comentario anterior se giró para verla – necesito reforzar la seguridad del reino y saber quiénes están aquí sin ser invitados – hizo una pausa para ver a Erza y Naruto – ¿aún recuerdan cómo hacerlo? – pregunto con un deje de burla en su voz.
- !Por supuesto que lo recuerdo! – se defendió Erza ofendida por lo que Naruto soltó una carcajada.
- Hacer ¿qué? – cuestiono Tsunade.
- ¡Ya lo veras dattebayo! – exclamo el rubio mostrándole sus blancos dientes mientras sonreía.
- ¿Puedes llamarlos? – pregunto Erza amablemente mirando a Tsunade, esta solo suspiro y asintió.
- ¡Shizune! – grito la rubia, todos la miraron raro pero cuando una pelinegra entro por la puerta entendieron que le había hablado a ella – llama a los hermanos Uchiha – ante esta mención Erza sonrió con diversión y Sakura al verla levanto una ceja para después rodar los ojos – Nara Shikamaru, Hyuga Neji y Usui Haniel – Erza al escuchar este último nombre se tensó, cosa que no pasó desapercibido para ninguno de sus compañeros – es urgente así que no se demoren – la pelinegra asintió y salió tan rápido como entro.
- ¿Sera el mismo?... – se preguntó mentalmente la pelirroja.
- Esto se pondrá interesante – pensaron Kakashi, Sakura y Naruto mientras en sus ojos brillaba la maldad.
En una de las habitaciones del palacio, exactamente en la habitación del Uchiha menor, se encontraban los hermanos Uchiha, Sasuke se encontraba recargado en la pared a lado de su ventana mirando hacia afuera, en su rostro se notaba la tranquilidad que no sentía por dentro, mientras que Itachi se encontraba acostado boca arriba en la cama del primero tan tranquilo que daba envidia. Ambos se encontraban ya sin la capa que les cubriera la ropa por lo que se miraban más apuestos aun.
Itachi vestía una playera negra de manga larga las cuales llevaba dobladas hasta los codos, pantalón negro y botas de casquillo negras, el emblema de su clan lo llevaba en ambos hombros de la playera.
Sasuke vestía una playera negra como la de Itachi la diferencia era que la playera de Sasuke era de mangas cortas, encima llevaba una cazadora negra, pantalón y botas de casquillo negras, el emblema de su clan lo llevaba en la espalda.
- Mmm no se Sasuke… – hablaba el Uchiha mayor – para mí que Rania te molesta tanto porque le gustas y bueno no se le puede culpar después de todo es el encanto Uchiha, aunque pobrecita…
El Uchiha mayor continuaba con su monologo siendo ignorado completamente por Sasuke dado que este se encontraba más ocupado pensando en algo, o más bien en alguien más.
Era un tanto extraño el no saber nada de ella y enterarte de buenas a primeras que la chica a la que viste tan solo un momento una vez, era la hija de nada más y nada menos que de Cordelia Haruno, aunque claro en lo que no se equivoco fue en pensar que era muy distinta a la mayoría de las chicas que él conocía, si bien, era cierto que jamás volvió a verla en el tiempo que continuo en aquel pueblo y verla ahora era un tanto perturbador y más al ver lo que la chica había hecho esa misma mañana y darse cuenta que en ningún momento mostro arrepentimiento, no era algo que le intimidase, era el motivo por el cual la chica se comportaba de esa manera ¿Qué le pudo haber sucedido para llegar a eso? ¿Y esa mirada? que significaba esa mirada que la pelirroja les había dedicado a sus dos compañeros.
Cansado de darle vueltas al asunto él solo, miro de reojo a su hermano, tal vez el supiera más de ella, claro que no quería ponerse en evidencia pero realmente la duda le mataba.
- Itachi – interrumpió el menor llamando la atención del mencionado.
- ¿Qué pasa otouto? – el pelinegro abrió los ojos y dirigió su mirada a Sasuke – cuéntaselo a aniki – le sonrió paternalmente al verlo dudar en querer hablar.
A Sasuke le apareció un tic en el ojo izquierdo pero decidiendo dejarlo pasar suspiro cansado y opto por preguntar sobre lo que tanta incertidumbre la causaba.
- Sabes si… – comenzó hablar pero era complicado poder formular la pregunta que ni siquiera él podía hacerse.
Itachi lo miro con curiosidad levantado una ceja pero antes de que alguno de los dos pudiera agregar algo más la puerta fue tocada llamado la atención de ambos pelinegros. Itachi se levantó de la cama y camino en dirección a la puerta para abrirla ante la mirada seria de Sasuke.
- !Oh! Shizune – saludo el pelinegro.
- Itachi – devolvió el saludo la mujer – Tsunade-sama los ha manda a llamar, es urgente, se encuentra en la torre del ala este – termino de decir dándose la vuelta para buscar a los demás.
- Qué raro – comento antes de darse la vuelta para mirar a un Sasuke igual de extrañado que él.
- ¿Ala este? – pregunto a lo que Itachi solo asintió – vayamos entonces – comenzó a caminar hacia la puerta siendo seguido por Itachi quien tan solo se encogió de hombros.
En la torre del ala este sentado en un pequeño sillón para dos personas a lado del ventanal se encontraba sentado Kakashi leyendo su inseparable librito naranja, a su lado sentado se encontraba Naruto comiendo chocolates felizmente. Erza miraba el atardecer que se pintaba en el cielo a través del ventanal. Sakura y Tsunade hablaban seriamente paradas a un lado de las velas que formaban la triqueta.
- Entonces necesitaras a más personas – dijo la rubia después de escuchar lo que la pelirrosa quería hacer.
- No necesito que más personas participen en esto – objeto endureciendo su mirada – no confío en nadie de aquí, si pedí que llamarás a los de tu total confianza es porque supongo te han demostrado lealtad – sonrió de lado al verla asentir – la ayuda extra te la daremos nosotros – la rubia miro a los mencionados que solo asintieron sin quitar su atención de lo que hacían.
- De acuerdo, tu sabes lo que haces – accedió.
- Erza… – Sakura comenzó a caminar en dirección a la pequeña mesa que se encontraba en una de las esquinas, tomando una copa de plata – ¿recuerdas aquel conjuro?... ¿Conce? – volteo a ver a la mencionada mostrándole la copa mientras sonreía ladinamente.
Ante lo dicho por la pelirrosa Kakashi levanto su mirada de golpe de su lectura y Naruto comenzó atragantarse con el chocolate que se estaba comiendo.
- Por supuesto – aseguro devolviéndole la sonrisa ladina.
- ¿Estas lista? – pregunto levantando su ceja derecha.
Naruto volteo a ver a su sensei con cara de circunstancia pidiéndole que hiciera algo al respecto, Tsunade levanto ambas cejas en señal de curiosidad por la reacción de esos dos y por saber de qué conjuro hablaban.
- Pequeñas…
La protesta de Kakashi murió cuando la puerta fue tocada un par de veces llamando la atención de todos los presentes.
- Adelante – hablo Tsunade.
Por la puerta entraron primero los hermanos Uchiha's con su porte arrogante y sensual, detrás de ellos Shikamaru quien bostezaba cada dos por tres, ya sin la capa dejaba ver su ropa que consistía en un pantalón negro con botas de casquillo color negra, una playera gris ceñida dejando ver su bien formado torso, las magas de la playera las tenía dobladas hasta los antebrazos, y con el emblema de su clan en la espalda.
Detrás de estos tres entro un chico de piel clara y cabello castaño oscuro largo hasta la espalda, pero recogido en la punta por una cinta, ojos color perla, con un tono más cercano al lila claro, vestía una playera blanca sin mangas y ajustada marcando los cuadros de su trabajado torso con una chaqueta beige encima y pantalón café oscuro con botines negros de agujeta.
Y por último entro un chico pelinegro, su cabello estaba alborotado de las puntas y le llegaba al ras del cuello, con mechones cayéndole de lado derecho en su apuesto rostro contrastando con esos grandes ojos color miel, su tono de piel era claro y vestía una playera sin magas color azul oscuro que se ajustaba a su piel marcando su bien formado torso, una chaqueta negra haciéndolo ver más sensual, pantalones tipo mezclilla con correas a los costados y botas de casquillo color negras.
Erza quien en ningún momento perdió de vista a los recién llegado quedo clavada en su lugar al ver a este último.
- No me jodas… – pensó incrédula.
Naruto, Sakura y Kakashi al notar la reacción de Erza sonrieron de lado y se acomodaron mejor para ver lo que pasaría a continuación.
- ¿Erza?... – llamo con cierta incredulidad el pelinegro, ultimo en entrar al reconocer a cierta pelirroja, la mencionada al escuchar su nombre volvió de su ensimismamiento al ver que no era una ilusión de su cerebro – cariño, no sabes cuánto te eh extrañado – sonriendo emocionado comenzó a moverse en dirección a la pelirroja para abrazarla.
.
.
.
CONTINUARA…
Aquí un nuevo capítulo, tal vez demore un poco pero espero que este capítulo sea de su agrado.
Espero disfruten la lectura y no olviden dejar sus opiniones o recomendaciones, siempre son bien recibidas.
¡Saludos!
