Advertencia: Este capítulo tiene escenas de alta violencia, para aquellas personas a quienes no les agrade mucho el tema.
Espero y disfruten el capítulo.
!Saludos!
Capitulo VII
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Fisuras
- ¿Erza?... – llamo con cierta incredulidad el pelinegro, ultimo en entrar al reconocer a cierta pelirroja – la mencionada al escuchar su nombre volvió de su ensimismamiento al ver que no era una ilusión de su cerebro – cariño, no sabes cuánto te eh extrañado – sonriendo emocionado comenzó a moverse en dirección a la pelirroja para abrazarla.
Itachi frunció el ceño ante como le dijo a la chica más sonrió complacido al ver que el camino del pelinegro se vio interrumpido por un fuerte golpe que lo tiro al piso, todos se encontraban sorprendidos puesto que no se esperaban que la chica lo golpeara, desde sus lugares Sakura, Kakashi y Naruto sonrieron de lado ante la escena.
- ¿Cariño? – cuestiono con sarcasmo mientras se acercaba peligrosamente al chico que yacía en el suelo – ¿cómo te atreves si quiera a cercarte a mí? – cuestiono entrecerrando los ojos mientras Itachi sonreía con burla.
- Comprendo que sigas molesta, pero… – sobándose la mandíbula la miro suplicante – ¡demonios! ¿Qué esperabas que hiciera? – se defendió.
- Oh veamos pues mmm… – puso su mano en su barbilla simulando pensar – no lo sé ¡tal vez volver estúpido! – exclamo Erza alzando los brazos.
- Vale, vale lo siento – se disculpó – pero no sabía si era seguro, tu sabes que en ese tiempo nada lo era – argumento mirándola serio.
- Y aun así yo sí que regrese – reclamo fulminándolo con la mirada.
- ¿Lo hiciste? – Pregunto sorprendido – yo… yo no lo sabía, supuse que Kakashi-sensei y Naruto no te lo permitirían – se excusó.
- Y no se lo permitimos, pero la cabezona no estaba dispuesta a irse sin ti – Naruto lo miro con reproche.
Haniel agacho la cabeza con arrepentimiento, no lo sabía, de haberlo hecho por supuesto que habría ido. Mientras que todos los demás los miraban curiosos, ninguno sabia de lo que hablaban. Itachi por otra parte volvió a fruncir el ceño, era más que obvio que esos dos se conocían y compartían un pasado.
- Si como sea – hablo Sakura interrumpiéndolos – dejen su hermoso reencuentro para después, cuando estén solos por ejemplo – al decir "hermoso" mostro burla, ganándose una mirada fulminante por parte de ambos.
- Jamás cambiaras… ¿ne Sakurita? – se quejó Haniel – también te extrañe…
- Termina la frase y te rompo los huesos – amenazo la pelirrosa al ver sus intenciones de llamarla con uno de sus apodos por lo que Haniel soltó una carcajada.
Todos en la habitación se sorprendieron al ver al Haniel duro y frio que ellos conocían tan amable y jovial, Itachi y Sasuke tenían el entrecejo fruncido, querían saber de donde era que se conocían esos tres.
- Bueno dejémonos de tonterías – hablo Tsunade – a lo que vinimos – miro a Sakura por lo que esta se puso seria y luego asintió volteando a ver a los demás.
- Bien, si están aquí es por la sencilla razón de que Tsunade confía en ustedes – miro a cada uno de los presentes – así que harán lo siguiente sin estupideces ni errores…
- ¿Qué es lo que quieres? – pregunto Sasuke oyéndose más brusco de lo que esperaba.
- Como decía – hablo mirándolo fríamente, mirada que le regreso el Uchiha – esta mañana descubrí que han logrado infiltrarse dentro del reino – los recién llegados fruncieron el ceño – necesito reforzar la seguridad, para ello Erza y yo sedaremos al reino entero a excepción de los que se encuentran en esta habitación, ustedes se encargan de liquidar y traer aquí a los impostores – aclaró mirándolos sería a todos haciendo énfasis en el "aquí" – de acuerdo a Pakkun hay un total de cincuenta y cuatro traidores, entre los cuales algunos de ellos son inocentes por así decirlo.
- ¿Cómo sabremos quienes son impostores y cuáles de ellos son los inocentes? – preguntó Shikamaru.
- Sencillo – dijo Kakashi llamando la atención de todos esperando que les dijera porque, más este siguió leyendo.
- Quienes no sean simples aldeanos no estarán inconscientes – explico Erza sabiendo que Kakashi no respondería.
- Entonces solo debemos matar a quienes estén despiertos – comento el castaño de ojos perla por primera vez.
- Si fuera tan sencillo no los habrían mandado a llamar – hablo Naruto con un tono antipático – en cuanto el que los controla se dé cuenta de lo que está pasando los hará pasar como simples aldeanos, además de que no todos tienen conocimiento de que algo no está bien en ellos.
- ¿Cómo sabes que alguien los maneja? Y ¿qué es eso de que algunos no saben lo que les pasa? – preguntó Itachi mirando al rubio.
Sakura suspiró cansada, tendría que explicarles para que pudieran comprender mejor y terminar rápido, si demoraban y cometían errores todo sería en vano, fastidiada volteo a ver a Erza quien solo asintió y trono los dedos, al instante Lile apareció frente a ella.
- ¿En qué puedo servirle Erza-sama? – pregunto tranquilamente.
- Tráelo – pidió sin mucho interés.
La chica levanto una mano y simuló hacer un círculo con un dedo que al finalizar dejó una nube de humo la cual al dispersarse dejó ver el cuerpo de Kai flotando.
- ¿Dónde lo pongo? – volteo a ver a Erza quien señalo una manta que había en el suelo.
- Naru-chan – llamo Erza, el rubio volteo a verla dándole a entender que la escuchaba – ¿podrías explicar esto? – señalo el cuerpo de Kai que yacía en la manta.
- ¡Claro dattebayo! – exclamo animado parándose y caminando hasta el cuerpo – haber… – comenzó a revisar como buscando encontrar algo – ¡ah aquí esta! – de un movimiento limpio metió su mano en el pecho del hombre, justo donde Sakura lo hirió, ante la acción del rubio la mayoría puso una mueca de asco.
- Eso es asqueroso Naruto – dijo Kakashi poniéndose azul del asco.
- Y lo dice el que disfruta torturar a sus enemigos hasta que pierdan el conocimiento – lo miro con ojos entrecerrados – ¡ah, lo tengo dattebayo! – exclamo sacando del pecho un pequeñísimo escorpión rojo – esto es lo que mantiene a las personas bajo las ordenes de quien lo controla, una vez extrayéndolo para aquellos que no saben que está dentro de ellos la persona despierta únicamente con amnesia y dolor de cabeza, pero para quienes lo saben y estuvieron de acuerdo no hay más opción que la muerte – se encogió de hombros para después poner al alacrán en un frasco de cristal.
- Eso quiere decir que Kai ¿despertara? – cuestiono Shikamaru recibiendo un asentimiento de cabeza por parte del rubio sin mucho interés.
Ante la mención del anciano Sakura rodo los ojos, se le hacía demasiado dramático ni que el anciano fuese tan poderoso como para ser requerido ahí, si fuese por ella lo hubiese matado.
- Otra cosa – hablo Naruto mirándolos serio – no será fácil identificarlos pero ustedes tienen la ventaja de tener el sharingan – miro a los Uchiha's – el byakugan – poso su mirada en Neji – supongo tu puedes inmovilizarlos – se encogió de hombros al ver a Shikamaru, por lo que este entrecerró los ojos – y a ti te será demasiado sencillo no solo porque tienes el aoimokugan sino porque ya tienes experiencia en esto – finalizo mirando a Haniel.
- ¿Aoimokugan? – pregunto Itachi mirando al rubio y pelinegro.
- Es mi linaje – se limitó a contestar Haniel no dando más explicaciones.
- Hm – fue lo único que dijo Sasuke, sinceramente jamás había tenido trato con el pero ciertamente cada vez lo soportaba menos.
- Solamente nosotros no lo lograremos y menos si ellos son más – protesto Haniel.
- ¿Acaso eso que escucho es miedo? – Sasuke ocultando su molesta lo miro con burla.
- Nosotros les aportaremos la ayuda restante – intervino Sakura ignorando el comentario del azabache y evitando el comentario de Haniel, provocando que Sasuke apretara la mandíbula conteniéndose.
- ¿Por qué lo defiende? Y ¿Por qué me importa? – frunció el entrecejo aún más molesto.
Itachi quien observaba a su hermano levanto una ceja en señal de curiosidad, su hermano no era de los que prestaban atención a algo o alguien y en el poco rato que llevaban ahí trataba de contenerse para no irse sobre Haniel y podía saberlo por lo tensos que se encontraban sus hombros, aunque tampoco lo culpaba a él tampoco le agradaba el sujeto en cuestión.
- ¿Cómo se supone que les sacaremos esa cosa? – pregunto Neji llamando la atención de Itachi.
- Lo más importante – agrego Haniel – solo conozco a una persona que es capaz de utilizar esta técnica – busco la mirada de Erza – no me dirás que… – sorprendido dejo la pregunta en el aire.
- Es él – contesto Erza asintiendo levemente con la cabeza.
Haniel dirigió su mirada demasiado rápido a una Sakura que se mantenía en silencio, por kami que le juro que si la lastimaba le partiría la cara, y el verlos a ellos aquí y con él en su contra solo quería decir que las cosas se habían jodido. Ante la reacción del pelinegro a todos les dio curiosidad saber quién era "él".
- ¿Quién es él? – realizando la pregunta de todos en voz alta hablo Shikamaru.
- Alguien que no te importa – respondió brusca Sakura por lo que Shikamaru la miro ofendido más esta ni cuenta se dio por estar mirando a Haniel con advertencia.
En las afueras del reino de Cordelia sobre la rama de un árbol se encuentra un apuesto peliazul, de facciones hermosas y varoniles, con ojos grandes y hermosos color verde, alto y fuerte sin verse exagerado, viste una playera negra de manga larga resaltando más su color de piel claro, encima una chaqueta de mezclilla haciéndolo ver más apuesto aun, y unos tenis negros. Al chico se le nota seriedad en la mirada y observa un punto en específico con atención.
- Ya casi es la hora… – susurro para después desaparecer de la rama del árbol.
En la torre donde se encontraban los demás se ve a una Sakura junto al ventanal estando apartada del resto que se han puesto a organizar lo que cada quien deberá realizar, en sus facciones se le ve seriedad y mantiene su mirada fija en un punto en específico.
- Ya casi es la hora… – pensó endureciendo su mirada – necesitare protección aquí, no pienso arriesgarlos… – separándose un poco de la ventana y cerrando los ojos para concentrarse.
Sasuke quien en ningún momento perdió de vista a la pelirrosa levanto una ceja intrigado al verla susurrar algo mas no alcanzo a escuchar lo que decía. El sonido de un "puf" y una nube de humo llamo la atención de todos poniéndose en guardia.
Cuando la nube se disipo dejo ver a una mujer, con curvas bien definidas y proporcionada, de preciosos ojos color carmesí, su largo cabello color blanco lo llevaba suelto con algunos mechones en el rostro, usaba un corsé negro ajustado a mediación de la cintura con escote de corazón marcando más sus grandes pechos, guantes largos a la altura del antebrazo y un pantalón negro ceñido delineando sus curvas y botas con tacón de ajuga, en su mano derecha llevaba consigo un báculo de plata, encima una gabardina roja la cual llevaba sujetada de la cintura y lo demás suelto.
A su lado se encontraba un apuesto chico de ojos color carmesí, cabello alborotado color blanco, un poco más alto que la mujer, el chico era demasiado apuesto, usaba una camisa de botones blancas con una corbata roja, un chaleco rojo, un pantalón de cuero negro con un cinturón de color café y una gabardina larga color negra la cual llevaba abierta y botas de casquillo.
Naruto y Erza al reconocerlos se tranquilizaron y voltearon a ver a Sakura con duda, mientras que todos los demás al ver a los locos bajar la guardia lo hicieron también, preguntándose quienes eran los aparecidos.
- ¿Sakura-sama?... – cuestionaron ambos con sorpresa al verla frente a ellos, la ojijade les mando una mirada que les decía que después hablaría con ellos.
- ¿Porque Sakura-chan siempre tiene que tener a los mellizos? – pregunto Naruto haciendo un puchero – ¡eso es injusto dattebayo! – se quejó el rubio.
- Porque tengo más poder que ustedes – respondió con simpleza quitándole importancia.
Todos los demás ensancharon los ojos al saber que la que más poder de los tres tenía era la pelirrosa. Sasuke ante lo dicho por el rubio se preguntó a qué se refería con eso de los mellizos.
- Es cierto – apoyo Kakashi quien asusto a algunos que ya hasta habían olvidado que estaba en la habitación, como ni hablaba pues pensaron que no estaba.
- Como sea, llama a Lile Erza – pidió la ojijade a lo que la pelirroja solo asintió fulminándola con la mirada al tiempo que tronaba los dedos, al poco tiempo Lile apareció.
- Ustedes tres – señalo a los dos peliblancos junto con Lile – se quedaran aquí, los demás a lo que vinieron – ordeno corriéndolos como si fueran peste por lo que la mayoría de los presentes la fulminaron con la mirada – Erza, Naruto – los miro mientras daba la vuelta y se dirigía al centro de la triqueta.
Naruto camino hacia la triqueta y se situó de lado izquierdo de la pelirrosa por lo que Erza se situó a su derecha, los tres comenzaron a realizar sellos a tal velocidad que ninguno pudo ver con claridad hasta que se detuvieron, una combinación de luz los envolvió a los tres, en la frente de Naruto se formó un pequeño sol el cual brillo con un intenso color dorado, en la frente de Erza una media luna la cual brillo con un intenso color plateado y en la frente de Sakura un rombo brillando de un intenso color verde jade.
- Bien – hablo Kakashi llamando la atención de los demás – es hora – dijo señalando la luna a la cual la comenzaba a cubrir una manta tricolor, justamente los colores de Naruto, Sakura y Erza.
Todos estaban impresionados, realmente era muy poco lo que sabían de esos tres y sinceramente sentían mucha curiosidad hacia ellos.
- Un momento – freno Haniel a Kakashi al verlo caminar a la par que ellos, por lo que este lo miro con aburrimiento – no pensaras venir con nosotros y dejarlos aquí sabiendo que conjuro es este – lo miro con ojos entrecerrados.
- Por algo están ellos aquí – señalo a los dos peliblancos y pelinegra.
- ¿Quiénes son ellos? – cuestiono Neji.
- Nadie que te interese.
Todos dirigieron su mirada al escuchar la voz de Sakura por lo que se sorprendieron al verla a lado de ellos, rápidamente dirigieron su mirada a la triqueta viéndola también ahí por lo que ensancharon los ojos.
- Ninguna de las dos es un clon – dijo Neji con su byakugan activado.
- ¿Qué demonios están esperando? – cuestiono exasperada – no están aquí para hacernos perder el tiempo – molesta los fulmino con la mirada.
Nadie sabía que decir nunca habían visto que alguien hiciera algo así, Sasuke al ser el primero en reaccionar frunció el entrecejo molesto, estaba harto de que quisiera ordenarle todo el tiempo, él era un Uchiha no un simple campesino, ya era hora de ponerle un alto a esa molesta pelirrosa, el azabache molesto comenzó a caminar hacia la pelirrosa ante la atenta mirada de todos, pero antes de llegar el filo de una espada en su cuello y otra en su espalda lo detuvieron a escasos centímetros, molesto dirigió su mirada a quienes lo acorralaron.
Itachi al ver a su hermano en problemas avanzo sin pensarlo para ayudarlo pero la chica peliblanca que se encontraba detrás de Sasuke saco otra espada y la guio al pecho de Itachi quien se detuvo fulminándola con la mirada.
- Acércate más de lo necesario y estas muerto – amenazaron ambos peliblancos a cada pelinegro.
- Zed, Eve – llamo Sakura por lo que los mencionados la miraron de reojo – no hay tiempo para tonterías – dijo mirándolos cansinamente.
Al instante ambos peliblancos bajaron sus armas y en un abrir y cerrar de ojos se encontraban a cada lado de la pelirrosa.
- Kakashi – miro al peliplata quien le dirigió una mirada aburrida – espera a ese par, tengo algo que hacer y ustedes dos – miro de reojo al par de peliblancos – se quedan aquí a cuidar de nosotros mientras el conjuro dure – ordeno para después desaparecer en una nube de humo.
- ¿A dónde fue? – pregunto Haniel curioso mientras Kakashi entorno los ojos con sospecha.
- Loca – susurro Itachi – vamos otouto – llamo al Uchiha menor al verlo parado en el mismo lugar fulminando con la mirada el lugar donde antes estaba la pelirrosa.
- Siguen aquí – dijo una voz delicada sonando fastidiada por lo que voltearon a esa dirección viendo a Erza parada con los brazos cruzados mirándolos con aburrimiento.
- Por eso odio este conjuro – se quejó Naruto sosteniéndose la cabeza – ¿A dónde se fue Sakura-chan dattebayo? – pregunto mirando a todos lados.
- Tenía cosas que hacer… – respondió Kakashi con simpleza por lo que ambos fruncieron el entrecejo.
Por las afueras del reino más exactamente en una de las entradas del palacio que se encontraba escondida a causa de la magia se ve a cierto peliazul tocar con la palma de su mano la pared de está provocando que frente a él aparezca una pequeña abertura por la cual sería sencillo entrar.
- Akemi – llamo una voz sin mostrar algún tipo de emoción por lo que el peliazul lo miro de reojo.
- Sasori – respondió escuetamente – ¿vienes por tu perdición? – cuestiono con burla.
- ¿Y tú no? – contrataco con simpleza a lo que el peliazul sonrió con diversión.
- Por supuesto que si – respondió sonriendo con sadismo.
Sakura se encontraba corriendo a cierta dirección, era muy obvio que al realizar el conjuro para poder purgar el palacio las barreras caerían y estarían más vulnerables que nunca pero era necesario, más aun cuando sintió su presencia cerca del palacio, apresuro el paso cuando sintió que la barrera caía por completo pero de un momento a otro paro en seco y frunció el entrecejo.
- Maldición, no solo es uno – maldijo internamente la pelirrosa – tengo que buscar el modo de prevenir a Erza – comenzó a correr de nuevo sin parar.
Sin dejar de correr la ojijade llevo una mano a su boca y soltó un silbido mirando al cielo, después de un momento se dejó ver un ave tipo águila, las plumas de sus alas eran color café mientras que el plumaje de su cuello y cabeza color blanca.
- Haliastur – llamo la ojijade por lo que el ave se situó en su brazo derecho – necesito que le lleves un mensaje de mi parte a Erza – pidió amablemente al ave.
Kakashi y los demás se encontraban caminando por las calles del reino observando a los aldeanos que habían caído dormidos en el piso o en los lugares donde habían estado al momento del conjuro.
- Esto es como un pueblo fantasma – Itachi se froto las manos en los brazos simulando un escalofrió por lo que Sasuke rodo los ojos.
- Problemático – suspiro Shikamaru.
- Estén alertas – ordeno Erza.
De entre unos aldeanos que se encontraban acostados uno se levantó y lanzo un kunai en dirección a Neji quien lo tomo al aire y lo devolvió al dueño enterrándolo en su frente, pero en lugar de caer muerto este continuo caminando en su dirección.
- ¿Cómo demonios se matan esas cosas? – cuestiono Itachi incrédulo.
- Debes apuntar al pecho de lado derecho – hablo Naruto enterrándole una kunai a otro aldeano justo donde había dicho, todos los demás vieron como el hombre caía inerte – si es traidor morirá inmediatamente, si es inocente solo quedara inconsciente, por esa razón los llevaremos a todos a la torre.
- Demasiado fácil – todos voltearon a ver a Sasuke quien lanzo tres kunais a tres aldeanos los cuales cayeron inertes al suelo para después sonreírles arrogantemente.
- !Eso es otouto! – felicito Itachi sonriendo ladinamente.
- Presumido... – Naruto miro al pelinegro entrecerrando los ojos.
Unas calles alejadas de los demás iban caminando Sasori y Akemi como si estuvieran dando un paseo un domingo cualquiera.
- Así que… ¿por dónde empezamos a buscar? – pregunto Akemi mirando a Sasori de reojo.
- Ella siempre viene a mí – respondió con simpleza deteniéndose a mitad de la calle.
Akemi lo miro con interrogación pero ensancho los ojos cuando frente a ellos aterrizo cierta pelirrosa mirándolos con frialdad.
- Vaya, vaya – hablo Akemi sonriendo de lado – pero si es tu chica amigo – volteo a ver a Sasori el cual se encontraba sin inmutarse.
- La basura siempre viene junta – hablo Sakura mirándolos con desprecio.
- ¡Oe yo no soy basura! – Akemi la miro ofendido.
- Es verdad, ni a basura llegas – respondió la ojijade encogiéndose de hombros.
- ¿Sabes qué Sasori? – miro al mencionado – no sé cómo te gusta eso – señalo a la pelirrosa quien solo le sonrió de lado – como sea – agito una mano restándole importancia – como ya encontraste a tu chica, yo iré a buscar a la mía – agrego sonriendo emocionado.
El peli azul estaba a punto de desaparecer cuando Sakura apareció frente a él pero antes de que pudiera tomarlo se esfumo en una nube de humo provocando que la pelirrosa chasqueara la lengua molesta. Sin bajar la guardia miro al pelirrojo quien la miraba con serenidad sin mostrar emoción alguna pero para ella quien lo conocía bien pudo ver en sus ojos que se encontraba molesto por lo que sonrío de lado mostrando superioridad, claro que sabía el porqué de su molestia.
- Has mejorado – la miro con detenimiento – y no sólo en habilidades – sonrío de lado al verla estrechar los ojos.
- ¿A qué estás jugando? – lo miro con recelo – ¿ahora eres mudo? – preguntó al verlo encogerse de hombros.
Sakura en todo momento se mostró serena aun cuando sintió que la empujaban contra la pared con Sasori frente a ella mirándola con seriedad a los ojos mientras la acorralaba.
- ¿Qué quieres que te diga Sa-ku-ra? – deletreo su nombre con voz ronca – que siempre me has fascinado… – acercándose lentamente a su rostro mirando fijamente esos orbes jade que lo miraban con frialdad – que tú aroma me enloquece… – susurro sobre su rostro acercando su nariz al cuello de la pelirrosa embriagándose de su aroma – que desde que te fuiste te he echado de menos en mi cama… – hablo aún sobre su cuello – todo eso ya lo sabes – levanto su rostro buscando su mirada pero al verle esa mirada fría sin encontrar ninguna emoción le hizo hervir la sangre.
- ¿Acabaste? – preguntó con voz fría.
Sasori frunció el entrecejo molesto, ella siempre cedía cuando él la miraba y ahora nada ni una señal de nerviosismo y odiaba esa habilidad nueva adquirida suya de no mostrar nada, frustrado estampo sus labios a los de la pelirrosa en un beso brusco que ella no le respondió ni cerró los ojos, furioso mordió el labio inferior de la ojijade con fuerza haciéndolo sangrar pero ni si quiera así mostró algo en su rostro o mirada.
- ¿Terminaste con los juegos? – preguntó tranquila cuando el dejo de besarla por lo que Sasori la fulminó con la mirada demasiado molesto.
- ¿A qué estás jugando tú? – cuestiono brusco – sabes bien lo que pasa cuando me enfado Sakura – amenazo mirándola molesto.
Sakura le mantuvo la mirada en todo momento mostrándose fría e indiferente ocultando el escalofrío que le recorrió, por supuesto que lo conocía enfadado, jamás lo olvidaría, la ira creció dentro de ella y sin previo aviso lo separó aventándolo unos metros lejos de ella a causa de una patada en el estómago. Sasori tosió tratando de recuperar el aire que la patada de la pelirrosa le había sacado y aún hincado con una rodilla en el piso levanto la mirada para verla demasiado molesto.
- Eso no me lo esperaba. Lo admito – tenso su mandíbula al ver la mirada altanera de la ojijade – entonces así será – finalizo poniéndose de pie y desapareciendo de su vista.
Sakura se puso en guardia y pasó su pupila por todo el lugar intentando saber por dónde atacaría cuando lo sintió venir esquivo el golpe a su costado izquierdo pero sin esperarlo un golpe en su costado derecho la mando a volar contra un árbol.
- Aún eres muy lenta – le dijo a la chica al verla salir de lo que quedaba del árbol un poco sucia.
- ¿Crees que no me lo esperaba? – cuestionó mirándolo retadora – por favor Sasori me se tus trucos de memoria – se burló provocando que el pelirrojo frunciera aún más el entrecejo.
En un abrir y cerrar de ojos el pelirrojo se posicionó delante de ella pero antes de poder golpearla salió volando ante el impacto de un golpe directo que Sakura le dio en el rostro. Levantándose del suelo con sangre saliendo de su labio a causa del golpe miro a Sakura con detenimiento, en una situación antes así ella hubiese cedido de inmediato pero ahora debía de buscar otra manera, por lo que se sereno provocando un mal presentimiento en ella.
- Sí que eres escurridiza – dijo de forma casual – supongo debería saberlo mejor que nadie puesto que en cuanto tuviste la oportunidad te largaste – acuso con veneno provocando que la chica levantara una ceja.
- ¿Estás hablando enserio? – pregunto incrédula – sí que olvidas pronto – sonrió sin gracia.
- No he olvidado que me ocultaste la verdad – acusó entrecerrando los ojos.
Sakura abrió los ojos sorprendida, eso no se lo esperaba de todo lo que él pudiese haberla culpado jamás se imaginó que tuviese el descaro de culparla por eso, con un sentimiento renovado de odio lo miro con desprecio cerrando sus manos en un puño cosa que Sasori notó perfectamente.
- No me culpes por ocultarte una verdad que no te incumbía saber – dijo molesta – has sido tú el único culpable de que las cosas sean así – lo miro duramente.
- ¿Qué las cosas sean así Sakura? – cuestionó con ironía – me enfrenté a todo por ti y tú solo mentiste en mi propia cara – la miro con dolor que a Sakura le supo falsa.
- ¿Terminaste el drama? – cuestionó fastidiada.
Sasori le mando una mirada envenenada sintiéndose demasiado molesto con ella.
Erza quien se encontraba en las calles del reino buscando aldeanos freno en seco al ver que al final de la calle se paraba un hombre de facciones apuestas y alto, alarmada dio un paso atrás y busco con la mirada la ayuda de Naruto o Kakashi más ninguno de ellos se encontraba cerca.
- Hola mi amor… – susurro un voz ronca y varonil a sus espaldas.
Erza abrió los ojos sorprendida, lo recordaba rápido pero ahora lo era más, giro sobre sus pies tan rápido como pudo para ver de frente a la persona que tenía delante suyo, tranquilizándose endureció sus facciones y le mando una mirada altiva.
- Akemi – lo llamo con voz neutra.
- Ha pasado mucho tiempo linda – sonrió de lado al verla fulminarlo con la mirada – te eche de menos – dijo mirándola con ternura que a Erza le supo falsa.
- ¿Enserio? – pregunto con inocencia a lo que el peliazul asintió sonriendo emocionado – pues yo ni me acordaba de ti – agrego sonriendo amigable disfrutando como Akemi borraba su sonrisa emocionada.
Sin previo aviso el peliazul se posiciono frente a la pelirroja quien esperaba cualquier ataque más cuando Akemi desapareció y reapareció detrás de ella, girando sobre sus pies lo más rápido ensancho los ojos cuando la tomo de ambos brazos y estampo sus labios con los de ella en un beso brusco y posesivo.
Itachi y Sasuke que corrían por las calles buscando a más títeres sin bajar la guardia cuando al dar la vuelta en una calle el Uchiha mayor freno en seco al ver que delante de ellos se encontraba Erza besando a ese estúpido peliazul, sin darse cuenta Itachi frunció el entrecejo y apretó los puños con fuerza.
- ¿De esto tenías que encargarte? – pensó molesto – maldita casquivana – fulmino con la mirada a la pelirroja.
Sasuke quien se detuvo cuando vio a su hermano detenerse levanto ambas cejas al ver a Itachi furioso, curioso dirigió su vista a quien su hermano fulminaba con la mirada y levanto más sus cejas al a ver a la pelirroja siendo besada a mitad de la calle (si, Sasuke como no está celoso, el si se dio cuenta que era Akemi quien besaba a Erza).
Después de que la impresión pasara Erza fulmino con la mirada aun en el beso a Akemi, molesta por su atrevimiento y sin que el peliazul se lo esperara saco de su muñequera una daga pequeña con el mango de plata.
El peliazul al sentir que la chica no le respondía el beso abrió los ojos para verla fulminarlo con la mirada, molesto mordió su labio inferior con fuerza haciéndolo sangrar más ensancho los ojos al sentir algo atravesarle justo en el pecho y el mirar la sonrisa sádica de la pelirroja confirmo sus sospechas. Con dolor bajo su vista para encontrarse con la mano de la chica tomando el mango de su daga.
- ¿Ja-jamás te sentiste sorprendiste al verme cierto?... – pregunto con dificultad mientras caminaba hacia atrás, alejándose de la pelirroja quien lo miraba molesta y sonriendo de forma altanera.
** Flash Back**
Erza quien se encontraba en el centro de la calle junto con los demás viendo como Sasuke noqueaba a los aldeanos levanto la mirada al escuchar el chillido de un ave muy conocida para ella.
- ¿Haliastur? – se preguntó, levantando su brazo cuando él ave estaba más cerca de la tierra – así que Sakura te llamo – miro al ave sonriéndole con cariño cuando esta se paró en su brazo.
- Erza – llamo Kakashi cuando él ave voló de nuevo del brazo de la chica – ¿está todo bien? – preguntó detrás de ella.
- Si – contestó volteando a verlo – tan solo debo encargarme de algo – se despidió comenzando a correr.
- ¡Espera! – gritó Kakashi más está ya se había ido.
Kakashi suspiró cansado, esos mocosos siempre hacían lo que querían.
- Andando otouto – hablo Itachi serio quien había visto todo y comenzaba a caminar por donde la pelirroja se había ido.
Sasuke tan solo se encogió de hombros restándole importancia y comenzó a caminar a la par que su hermano.
**End Flash Back**
- ¿Enserio creíste que tendría miedo de una basura como tú? – cuestionó con desprecio – no seas estúpido, hace años que dejaste de ser un rival para mí – lo miro con burla – pero ¿sabes?… – se cruzó de brazos – me hubiese gustado matar al verdadero – y sin esperar respuesta Erza estiró su mano y la daga que se encontraba en pecho de Akemi regresó a su mano sacándole un quejido de dolor al peliazul.
- Veo que ni siquiera te engañe por un momento – sonrío sin gracia – aunque no sea el verdadero duele – se quejó para después toser sangre.
Erza lo miro con fastidio al ver lo dramático que era.
- Cuando tengas el suficiente valor de venir a mí en persona entonces hablamos – sin esperar una respuesta Erza trono sus dedos y una llamarada de fuego envolvió el cuerpo del peliazul.
- Te veré en el infierno preciosa – dijo Akemi enviándole un beso antes de ser consumido por el fuego ante la mirada aburría de la pelirroja.
- Basura – dijo con desprecio para después dar media vuelta más levantó ambas cejas al ver que detrás de ella se encontraban ambos Uchiha's viéndola un poco impresionados.
La chica comenzó a caminar con calma y como si nada pasara cuando la mano de Itachi la detuvo del brazo.
- ¿Así despides a tus amantes? – cuestionó con voz fría.
Erza levantó una ceja para después de forma brusca soltarse del agarre del pelinegro y le sonrió de lado al verlo estrechar los ojos cuando comprendió que ella no le contestaría, sin más continuó caminando dejando a un Itachi molesto.
- Itachi – lo llamo Sasuke – que gustos más raros tienes – dijo cuándo Itachi lo miro.
- No digas tonterías Sasuke esa loca no me gusta – replicó molesto.
- Como digas – rodando los ojos comenzó a caminar.
De entre los escombros de lo que queda de una casita se ve a Sasori salir de estos, se le ve sucio y un poco cansado frente a él se encuentra Sakura en las mismas condiciones.
- Déjate de jueguitos estúpidos Sakura – pidió molesto el pelirrojo – sea por las buenas o por las malas tendrás que volver conmigo – tajo apareciendo detrás de ella y estrellándola contra la pared – me estás haciendo enfurecer – advirtió tomando sus manos detrás de su espalda y apretándola contra la pared.
- Estas enfermo si crees que volveré a tu lado – replico tomando impulso y aventando su cabeza hacia atrás dándole un golpe a Sasori que le rompió el labio inferior.
- ¡Maldición Sakura! – exclamo el pelirrojo demasiado molesto sujetando con ambas manos la cabeza de la chica y azotándola contra la pared frente a ella provocando que de su frente saliera sangre.
Sakura un poco aturdida tomo impulso con sus piernas apoyándose en la pared y empujando a Sasori de su espalda, cuando se sintió libre se giró y le dio una patada en el vientre que lo hizo derrapar unos metros lejos de ella.
- Maldición si esto sigue así se dará cuenta pronto… – pensó la ojijade un poco mareada por el golpe.
Sasori aun con el entrecejo fruncido levanto una ceja al verle sangre en la frente cuando de pronto algo hizo clic en su mente.
- ¿Qué pasa con tus poderes Sakura? – sonrió internamente al verla tensarse muy levemente.
- Ya se dio cuenta… – pensó con molestia.
- Si mal no recuerdo en el palacio no podías usar tus poderes a causa del sello, más una vez aquí el sello se rompió ¿no es así? – la miro con suspicacia – entonces he de suponer que por alguna razón no puedes usarlos ahora – sonrió de lado al verla estrechar los ojos.
Por debajo de la tierra salieron unos pequeños hilos transparentes que sostuvieron a la pelirrosa evitando que pudiera moverse, cosa que Sasori aprovecho para aparecer frente a ella y darle un puñetazo en la cara que la tiro al piso más aun a pesar de la fuerza que ejercían los hilos no pudo salir volando.
En la torre donde se encuentra Tsunade sentada en el sillón tomando un poco de sake, también están Lile mirando por el gran ventanal la luna a su lado Zed cruzado de brazos con ambos ojos cerrados, recargado en la pared y Eve quien esta hincada frente a la pelirrosa.
El quejido de la ojijade hizo que Zed abriera los ojos de golpe y que Eve se levantara para acerarse a la chica por lo que curiosas Lile y Tsunade los voltearon a ver.
- Algo va mal – anuncio con preocupación Eve.
- ¿Qué sucede? – cuestiono Tsunade.
- Alguien está hiriendo a Sakura-sama – hablo seria Lile.
- ¡¿Pero quién?! – cuestiono alterada Tsunade.
Ambos peliblancos se miraron de reojo para después asentir y dirigirse hacia la puerta más antes de salir el sonido de cristales rotos los hizo detenerse y voltear viendo que por el ventanal roto escalaban algunos aldeanos con armas, señal de que eran enemigos.
- ¡Demonios! – Tsunade chasqueo la lengua – cuiden de esos tres, que nadie se les acerque – ordeno seria poniéndose delante de todos.
- Eso no es necesario pedirlo – hablo Lile mirando con dureza a los enemigos.
Ambos peliblancos cubrieron los flancos de ambas mujeres y miraron de reojo con preocupación a la ojijade que se mostraba exhausta y herida.
- Sakura-sama es fuerte – ambos chicos miraron a Lile quien había hablado y los miraba con calidez – ella estará bien – conforto a lo que ambos solo asintieron y regresaron su mirada al frente para terminar con los enemigos.
Sakura con el vestido rasgado y manchado de sangre le lanzo una patada a Sasori que lo hizo derrapar hacia atrás pero antes de que pudiera sostenerse ante un mareo Sasori apareció delante de ella y dándole una bofetada la tiro al suelo.
- Es momento de regresar – dijo con voz neutra.
- Púdrete – lo miro con odio para después escupirle la sangre que tenía en la boca.
Sasori limpiándose la cara con la manga de su chaqueta le dio otra bofetada aún más fuerte que la anterior rompiéndole el labio a la chica.
- La paciencia se me comienza agotar Sakura – furioso la tomo por las muñecas y la acostó en el pasto con el encima de ella – sabes cuánto me excita el que te resistas... – susurro ronco sobre sus labios cuando ella comenzó a forcejear.
- Ni se te ocurra tocarme maldito… – amenazo escupiéndole nuevamente.
El pelirrojo haciendo aparecer hilos en sus mano derecha amarro ambas muñecas de la ojijade por encima de su cabeza y sacando un kunai termino de romper el vestido de la chica por la parte del pecho.
- Voy matarte por esto Sasori – prometió Sakura mirándolo con odio.
- Tan hermosa a cómo te recuerdo – ronroneo al ver sus pechos solo cubiertos por la tela del sostén de encaje rojo, bajando sus manos hasta situarse en su vientre y delineo con sus dedos una cicatriz en forma de media luna.
- Un grato recordatorio ¿no lo crees? – pregunto con ironía la ojijade.
- Las cosas hubiesen sido tan distintas si me lo hubieses dicho – dijo con reproche.
- ¡Tú lo mataste! – grito fuera de sí mirándolo con infinito odio.
- Eso ya no importa – dijo mientras repartía besos por su cuello.
Sakura estaba cansada, por más que forcejeara ya no tenía fuerza para seguir luchando, el hechizo consumía gran parte de su energía y el haber peleado tanto tiempo contra Sasori había sido en verdad agotador, no solo su cuerpo astral había sufrido daños estaba más que segura que su cuerpo original se encontraba en las mismas condiciones y el sentir las asquerosas manos de Sasori encima no ayudaba mucho.
En un último intento Sakura intento darle un rodillazo en la entrepierna a Sasori pero este como si lo presintiera amarro sus piernas también al suelo y como castigo le dio un puñetazo que le nublo la vista.
- Eso te enseñara a estarte quieta – dijo mientras terminaba de romper el vestido de la ojijade dejándola solo en ropa interior.
Sasori comenzó a tocar las piernas de la chica sin ningún pudor deleitándose de la tersa piel que tenía Sakura quien se encontraba más inconsciente que despierta, hacía tiempo que no la tenía para él. Sakura cansada y mareada intentaba respirar con normalidad más el peso del pelirrojo no ayudaba mucho pero cuando de pronto ya no sintió el peso de Sasori encima suyo intento abrir los ojos y levanto la cabeza pero al ver borroso solo alcanzo a distinguir la espalda ancha y fuerte de un hombre y a Sasori tirado unos metro lejos de ella por lo que al encontrarse débil cerro los ojos de nuevo.
- ¿Estás bien? – escucho que pregunto una voz apuesta y varonil para después sentir como cubría su cuerpo con... con una chaqueta ¿tal vez? no estaba del todo segura.
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CONTINUARA…
¡Aquí les dejo el nuevo capítulo! espero sea de su agrado, este capítulo estuvo un poco fuerte pero espero les agrade.
Cualquier sugerencia u opinión es bien recibida.
¡Gracias por leer!
