Capitulo VIII.
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Heridas
Sasuke quien continuaba noqueando aldeanos paro en seco al percatarse de que ya no sentía en movimiento a cierta pelirrosa, desde que había desaparecido de la torreo se había concentrado en su chakra pero al notarla en un solo punto en específico y comenzando a disminuir se le hizo demasiado extraño.
- ¡Sasuke cuidado! – previno Itachi evitando un ataque directo por algún aldeano – ¿demonios otouto en donde tienes la cabeza? – cuestiono Itachi.
Sasuke dejo de escuchar lo que su hermano le decía para concentrarse únicamente en la presencia de la pelirrosa, algo dentro de él le decía que fuera a buscarla pero sinceramente no sabía muy bien que era ese sentimiento extraño que le estrujaba el pecho. Sin pensarlo más dio media vuelta en dirección a donde se encontraba la pelirrosa dejando a un Itachi indignado porque ni lo pelara, es más ni las gracias le dio por salvarlo.
A pasos marcados comenzó a correr sin mirar atrás, era algo estúpido, por así decirlo, el que estuviese preocupado por una persona a la que solo vio una sola vez antes de topársela en el reino y ciertamente no era muy coherente el que estuviera corriendo como un demonio por encontrarla y saber que la ansiedad que sentía era injustificada y estúpida. Regresando su atención al camino estrecho los ojos al doblar la esquina y ver lo que quedaba de la calle en la cual por los desastres se notaba había ocurrido una batalla, acelerando el paso a donde sentía el chakra de la pelirrosa frunció el entrecejo al sentir el de alguien más junto a ella.
Al llegar al lugar donde sentía que se encontraba la pelirrosa paro en seco con la ira sintiendo crecer en su interior al ver a la chica siendo sujetada de sus extremidades al suelo con ese pelirrojo encima de ella tocando sin pudor alguna la magullada piel de la ojijade. Sin pensarlo se acercó a una velocidad impresionante hasta tomarlo de los hombros y alejarlo de ella.
Sakura al sentir que el peso sobre ella desaparecía intento levantar la vista sintiéndose demasiado débil, debía mantener la calma para poder serenarse y concentrar chakra para poder volver a mantenerse en pie al menos hasta el final del conjuro.
Al sentirla moverse volteo a verla y apretó los puños con fuerza al verla así; la mujer que él, hasta ese momento había visto era una chica hermosa, dura y fría pero que era muy poderosa, y el verla así de frágil, con su labio inferior roto y moretones en su fino rostro como en su cuerpo el cual se encontraba solo cubierto por el sostén de encaje rojo a juego de esas bragas pequeñas que en otras circunstancias se le hubiesen hecho de los más sensual, más ahora, lo único que sentía era un infinito odio hacia ese hijo de puta que se había atrevido a tocarla y lastimarla de esa manera.
Sin pensarlo dos veces se quitó la chaqueta y se la puso encima para cubrir su desnudez, se acercó con cuidado a ella y con kunai en mano corto los hilos que sostenían las extremidades de la chica.
- ¿Estás bien? – pregunto con voz sombría a causa de la furia, la cual aumento al verla desorientada.
Sakura al escuchar la voz del chico y el sentir libre sus muñecas trato de concentrarse en su voz y no caer inconsciente, no en ese momento, apretando los ojos con fuerza levanto la cabeza.
- Necesito… tan solo… un momento… – logro decir la chica con dificultad por lo que el Uchiha la ayudo a sentarse.
- Vaya, vaya – aplaudió Sasori al ver la preocupación del azabache en ella – así que ya has enredado a otro pobre idiota – se burló ocultando con una capa de frialdad la molestia que sentía – parece que olvidas lo que le paso al último que se atrevió a tocar lo que es MIO – remarco con posesividad el "mío" estrechando los ojos con amenaza hacia el pelinegro que volteo a verlo incrédulo.
- ¿Tuyo? – cuestiono con burla el azabache, como si fuera a creer que ella tenía algo con él, mucho menos después de lo que vio.
La risa melodiosa de Sakura llamo la atención de ambos chicos, Sasuke volteo a verla como la loca que ante sus ojos era. Nada. Absolutamente nada de esa situación tenía algo de gracia y sin embargo ¡ella reía! es que acaso ¿tanto golpe le había vuelto loca? Sasori simplemente estrecho los ojos con molestia, sabia mejor que nadie que ella se estaba burlando de él.
- Lo siento… – se disculpó aun entre risas – es solo que… es algo estúpido ¿no lo crees? – pregunto con burla al pelirrojo.
- Jamás sería estúpido el recordar a quien le perteneces cariño – contesto sin emoción alguna en su voz – o es que ¿tu nuevo perro está enterado de todo? –cuestiono viéndola con fingida curiosidad, el mejor que nadie conocía la respuesta a su pregunta.
Sasuke se mantenía en silencio observando al pelirrojo que los miraba con burla, cuando pensó en ir a buscar a Sakura al sentir su chakra disminuir jamás se imaginó toparse con esa situación, el bastardo encima de una Sakura herida y débil. ¡Vamos! que jamás ha sentido tanto odio por alguien. Y vaya que estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para no irse encima de aquel en ese mismo instante que lo único en lo que pensaba era en matarlo con sus propias manos. Y ¿qué mierda era eso de lo que hablaba el idiota? Puras estupideces. Si no iba en ese mismo momento a callarlo era por la chica a la que sostenía a su lado, no quería dejarla sola en esas condiciones y menos sin tener la seguridad de que no hubiese alguien más que pudiera dañarla mientras él se ocupaba de matar a ese pelirrojo.
- Porque mejor no preguntas si tú lo estas – respondió con burla la ojijade ganándose una mirada fulminante por parte del pelirrojo.
- Sencillo… – encogiéndose de hombros la miro retador – porque tú jamás dices la verdad. A nadie. – finalizo mirándola con demasiada seriedad.
El Uchiha observo que ya no había ni rastro de burla en los ojos del pelirrojo por lo que levanto una ceja mirando de reojo a la chica quien lo miraba de igual modo.
- Terminemos con esto de una vez – pensó con molestia intentando levantarse dándole la espalda al pelirrojo. Sasuke al sentirla removerse la ayudo a ponerse de pie pero levanto amabas cejas al verla cerrar los ojos mientras susurraba algo ininteligible – porque mejor no te dejas de rodeos y me dices de una vez por todas ¿qué es lo que quieres? – ordeno una vez que abrió los ojos girándose para encararlo.
- ¿De verdad tengo que decírtelo? – cuestiono irónico sonriendo de lado.
- En verdad eres estúpido – se burló – creí que después de conocerme por tantos años al menos tomarías precauciones y no te presentarías con tu cuerpo original – levanto una ceja con escepticismo al recordar ese punto.
- Vale la pena correr riegos por ciertas cosas – hablo tranquilo mientras se encogía de hombros.
- Tonterías – agito su mano restándole importancia – has firmado tu sentencia de muerte – sentencio mirándolo con sadismo.
Cuando finalizo la frase una sombra aterrizo de la nada frente al pelirrojo quien sin esperarlo atravesó su estómago sin ninguna precaución por lo que el pelirrojo reacciono solo hasta cuando sintió el dolor al ser atravesado sin miramiento alguno. Sasuke quien tampoco sintió a alguien más, ensancho los ojos al ver que la invocación que Sakura había llamado en la torre se encontraba frente al pelirrojo atravesando su estómago con una espada.
- ¿Cuándo…
- Justo cuando le pregunte qué era lo que quería – respondió Sakura sin interés interrumpiéndolo.
El pelinegro volteo a verla impresionado, no creyó que fuera a contestarle. Vamos, que fue el quien estaba a punto de preguntar pero no esperaba ninguna respuesta a cambio, por lo que lo tomo desprevenido el que ella le hablara.
- Sakura-sama – llamo el peliblanco llamando la atención de ambos – ¿qué hago con él? – cuestiono mirado al pelirrojo inconsciente.
- Aún no está muerto ¿cierto? – inquirió y el pelinegro frunció el entrecejo molesto al pensar que ella estaba preocupada – lo necesito vivo para sacarle información – agrego sonriendo sádica por lo que Sasuke sonrió satisfecho.
- Sobrevivirá – informo el peliblanco.
- Bien. Llévalo a la torre entonces y restríngelo para que no pueda moverse, después busca a Kakashi, Erza y Naruto y llévalos a la torre también – ordeno a lo que el peliblanco asintió y sin más desapareció llevándose al pelirrojo.
- ¿Podrás caminar por ti misma? – cuestiono el pelinegro mirándola con esos ojos negros tan profundos.
Sakura levanto la mirada para verlo directo a los ojos, al estar el sujetándola de la cintura para que no callera podía ver más de cerca sus facciones apuestas y esos ojos negros, algo muy dentro de ella se removió y la aturdió al ver en sus ojos una combinación de preocupación y duda más lo amerito a que se encontraba cansada. Sasuke al sentirla tan cerca suyo y ver esos hermosos ojos quedo clavado a la tierra sin moverse y sin querer soltarla, a pesar de que ella se encontraba un poco golpeada, se le hacia la mujer más hermosa, además de que sentía que su mano se amoldaba perfecto a su cintura.
- No soy la damisela en peligro Uchiha – respondió con una sonrisa de lado.
- Jamás dije que lo fueras… Ha-ru-no – aclaro con suavidad devolviéndole la sonrisa.
Sakura levanto una ceja y soltó una risa divertida, ese hombre era interesante, a pesar de ser un Uchiha, y digamos que tampoco le era del todo indiferente. Sasuke al verla reír divertida sintió algo agradable crecer en su pecho mas no supo que era y tampoco era que iba a ponerse a darle vueltas al asunto y menos por el momento.
- ¿Andando? – cuestiono mirando a la chica y esta asintió pero cuando Sasuke la soltó y se alejó un poco, ella dio un traspié al sentir las consecuencias de la batalla, mas no cayó al suelo porque unos brazos fuertes y cálidos la sostuvieron.
- ¡Oye! – se quejó la chica cuando el pelinegro la cargo estilo princesa y comenzó a caminar dirección a la torre más este la ignoro – si le dices a alguien algo de lo que aquí paso te matare – amenazo mirándolo con advertencia.
- No te preocupes – respondió aguantando las ganas de reír al verle esa mueca amenazante – tu secreto está a salvo conmigo – hablo serio más sus ojos demostraban lo que le divertía la situación.
Sakura satisfecha con su respuesta por el momento se relajó, cerró los ojos recargando su cabeza entre el cuello y hombro del pelinegro, era estúpido el que se confiara, lo sabía, pero raramente en los brazos de ese Uchiha se sentía tranquila como muy pocas veces, así que valiéndole se dejó llevar inundando su sistema con el aroma del pelinegro.
Sasuke al sentirla relajarse no pudo evitar mirarla de reojo enternecido, era más que linda, más al darse cuenta de sus pensamiento agito la cabeza con brusquedad, el jamás se había sentido enternecido por nadie ni nada, esta mujer lo volvía loco con cosas que jamás había sentido por lo que prefirió ignorar sus locos pensamiento y acelerar su paso para llegar más rápido y evitar que esa mujer lo volviera más loco de lo que ya estaba.
Cuando llegaron a la torre el Uchiha bajo a la Haruno con cuidado y esta le agradeció con la mirada, agradecía que Tsunade y Lile no se encontraran en la habitación y tener que soportar miradas extrañadas. Eve se acercó de inmediato a la pelirrosa para cerciorarse de que se encontraba en buenas condiciones pero levanto una ceja al verla con esa chaqueta de hombre, Sakura al notar la mirada de Eve rodo los ojos y sin pensarlo se quitó la chaqueta del pelinegro por lo que este al ver su acción levanto una ceja.
- Gracias – dijo la chica entregándole la chaqueta – ya no la necesito – respondió restándole importancia al asunto cuando el miro con obviedad lo que quedaba de su ropa.
- ¿Y prefieres que te vean desnuda? – cuestiono con un deje de molestia porque alguien más la mirara así.
- No estoy desnuda – respondió con obviedad – además es lo de menos, ese de ahí es mi verdadero cuerpo – señalo a donde se encontraba aun en la triqueta.
Sakura ya un poco más recuperada camino con tranquilidad a la triqueta al sentir la presencia de sus amigos acercándose con rapidez, cerró los ojos concentrándose y justo cuando Naruto, Erza y Kakashi saltaron para entrar a la torre el cuerpo de una Sakura magullada desapareció para quedar únicamente el que se encontraba en mejores condiciones.
- ¡Sakura-chan! – la llamo el rubio al estar adentro – ¿teme dónde está mi Sakura-chan? – cuestiono al verlo ahí ganándose una mirada fulminante por parte del pelinegro.
- Ya está en su cuerpo de nuevo – hablo tranquilo Kakashi llamando la atención de los demás.
- ¿Dónde está Lile? – cuestiono Erza buscándola con la mirada.
- Después de terminar con la basura aquí a la rubia le dio sed así que se llevó a Lile para que la ayudara a traer sake – respondió Eve con simpleza, pero levanto una ceja al no ver al peliblanco – ¿y Zed? – pregunto de nuevo mirándolos tranquila.
- Fue a buscar a los demás – respondió aburrido el peliplata – será mejor que vuelvan a sus cuerpos y terminen el conjuro – miro a Erza y Naruto que asintieron.
Antes de que comenzaran a caminar la puerta fue abierta dejando ver al resto de los que faltaban por llegar, todos al ver que algunos ya se encontraban ahí se acercaron tranquilos y en silencio. Itachi al ver a su hermano ya ahí levanto ambas cejas curioso. Eve quien esperaba ver entrar a Zed frunció el entrecejo al no verlo aparecer.
- ¿Dónde está Zed? – cuestiono voz fría y demandante.
La mayoría de los presentes levantaron ambas cejas impresionados porque esa chica se portara arrogante y déspota, la esperaban amable como Lile pero vaya sorpresa al verla referirse a ellos como si todos fuesen basura. Tsunade frunció el entrecejo molesta, a ella nadie le hablaba de esa manera pero antes de que pudiera reclamarle algo la puerta fue abierta de nuevo. Todos dirigieron su mirada a esta, Kakashi, Naruto, Haniel y Erza ensancharon los ojos sorprendidos al ver a Zed con un inconsciente Sasori. Sasuke frunció el entrecejo mostrando su molestia y odio hacia el bastardo. Itachi al ver la reacción de su hermano levanto ambas cejas, en cuanto a los demás miraron a los recién llegados con curiosidad.
- Eve-chan no desesperes, sabes que Sakura-sama no estará contenta si los matas – riño a la chica mirándola juguetón por lo que esta bufo molesta.
- ¿Por qué traes al tomatito? – pregunto con burla señalando con la mirada a Sasori.
- Sakura-sama quiere jugar con el – respondió sonriéndole juguetón con un brillo de sadismo en los ojos, brillo que no pasó desapercibido para ninguno.
- ¿Dónde encontraste a Sasori? – pregunto Haniel al salir de la impresión.
Zed sin embargo decidió ignorarlo y lo paso de largo adentrándose por completo en la habitación dejando caer al pelirrojo sin nada de cuidado en una de las esquinas. Haniel al verse ignorado se le hincho una vena en la frente y Sasuke e Itachi sonrieron burlones porque lo hayan ignorado.
- Naruto, Erza – llamo Kakashi al salir de la impresión, los mencionados dirigieron su mirada al peliplata – es mejor que se den prisa – apuro mandándoles una mirada preocupada por lo que asintieron.
Ambos caminaron hasta situarse a cada lado de la pelirrosa y cerraron los ojos concentrándose para después desaparecer y quedar únicamente el original de cada uno, después de unos minutos los tres abrieron los ojos al mismo tiempo. Sakura camino al centro de la triqueta y se hinco tomando entre sus manos la copa de plata que se encontraba también en el centro junto a una daga de plata. Sin demora corto la palma de su mano y la sangre escurrió en la misma copa. Poniéndose de pie camino hacia Erza y Naruto que estiraron su mano derecha respectivamente y la pelirrosa repitió el mismo proceso, todo ante la atenta mirada de todos.
La pelirrosa cerró los ojos recitando unas palabras en un idioma antiguo al parecer de los espectadores, más la chica entrecerró los ojos al sentir un fuerte dolor en su vientre, no era estúpida ni se necesitaba ser un genio para saber que tarde o temprano le sucedería pero no podía parar ahora, primero debía terminar el conjuro por lo que concentrándose y recurriendo a sus últimas reservas de chakra la chica continuo recitando las palabras hasta que el contenido de la copa tomo un color turquesa, sin miramientos se acercó al centro de la triqueta e hincándose vertió todo el líquido turquesa en el núcleo de la triqueta. En cuestión de segundos las líneas rosas que formaban la triqueta comenzaron a brillar del color turquesa, mismo que el contenido de la copa. En ese mismo momento Erza y Naruto comenzaron a realizar sellos una velocidad impresionante que culminaron con un golpe en el piso.
- Está hecho – informo la pelirrosa poniéndose de pie, mientras los otros dos se dejaban caer agotados al suelo.
- ¿Estás bien? – pregunto Erza al verla más pálida de lo normal – ¿quien te ha golpeado? – pregunto molesta al verle uno que otro desdibujado moretón en su rostro.
- No es nada – agito su mano restándole importancia – ahora largo de aquí todo el mundo – los hecho mirándolos como si fueran basura por lo que la mayoría la miro con indignación – tengo asuntos pendientes – agrego mientras volteaba a ver al pelirrojo que seguía inconsciente en una esquina – maldita sea, creí que ya no sería un problema… – pensó molesta mientras chasqueaba la lengua y llevaba su mano derecha a su vientre sintiendo como sangraba esa herida.
- Pequeña… – llamo no muy seguro Kakashi al verla tan pálida – deberías descansar, ese conjuro requiere más chakra del normal – agrego al verla tambalearse.
- Algo no está bien – pensaron ambos peliblancos que se miraron de reojo.
Sasuke quien miraba con ojos entrecerrados a la chica ensancho los ojos al ver que de su vestido goteaba algo, no se necesitaba ser un genio para llegar a la conclusión de que era sangre mas no supo de donde puesto que según él no recibió ninguna herida de gravedad.
- Joder gaste todo mi chakra – pensó al ver que todo a su alrededor se movía y se volvía negro.
Al verla caer Sasuke aprovechando su súper velocidad en un abrir y cerrar de ojos ya se encontraba a su lado sosteniéndola para que no se golpeara provocando que todos lo miraran impresionados.
- ¡Sakura!/¡Sakura-chan!/¡Sakura-sama! – gritaron Kakashi, Erza, Haniel, Naruto, Zed y Eve alarmados al verla caer, claro que Naruto y Erza poniéndose de pie con algo de dificultad.
Sasuke quien la sostenía fuerte movió su mirada a donde ella tenía su mano, Erza quien ya se encontraba ahí miro al Uchiha acercar su mano al vientre de la pelirrosa viendo como la mano del chico se manchaba de sangre, de inmediato miro asustada al peliplata quien también ya se encontraba ahí junto a Naruto ambos igual de asustados.
- ¡Has algo vieja! – grito Erza alterada mirando a Tsunade a la cual se le hincho una vena en la frente, más prefirió ignorarla y sin pensarlo se acercó a Sasuke para revisar a la pelirrosa.
- Necesito que la llevemos a un lugar en el que pueda trabajar – hablo imponente la rubia.
- A su habitación – hablo rápidamente la pelirroja.
- Dime donde esta – ordeno el Uchiha cortante sin mirarla por lo que Erza frunció el entrecejo más su reclamo se vio interrumpido por un quejido de la chica en los brazos del pelinegro.
- Por aquí – la chica se puso de pie y comenzó a guiar al pelinegro con la chica en brazos, siendo seguidos por Tsunade, Naruto, Kakashi, Haniel y ambos peliblancos escaleras abajo donde se encontraba sus habitaciones.
Aun dentro de la torre los que quedaban miraban verdaderamente impresionados lo que acababa de suceder. Itachi se encontraba realmente sorprendido al ver a su hermano mostrar demasiado interés y preocupación por la Haruno, está bien que ya no era un niño pero Sasuke jamás se había mostrado preocupado e interesado por ninguna chica y digamos que no es que su pequeño hermano fuera un santo, el mejor que nadie sabía de las conquistas del Uchiha menor pero ninguna había sido lo suficiente buena para él.
- ¿Ese era Sasuke? – pregunto Neji incrédulo, mirando aun la puerta por donde salieron los demás.
- Problemático – resoplo aflojerado Shikamaru – tal parece que a ustedes les gustan las mujeres problemáticas ¿ne Itachi? – pregunto cómo quien no quiere la cosa mirando al Uchiha.
- Hm – "respondió" el Uchiha caminando hacia la puerta fulminando con la mirada al vago, si pendejo no era.
La puerta de la habitación de la pelirrosa fue abierta bruscamente cuando Erza entro deprisa con Sasuke pisándole los talones.
- Recuéstala en la cama Uchiha – ordeno Erza.
Sasuke ignorando la orden depósito con demasiado cuidado a la chica en la cama, al instante Tsunade se posiciono a su lado casi casi aventándolo en el proceso.
- Salgan todos de la habitación – ordeno Tsunade sin despegar su vista de la pelirrosa – ¡ahora! – grito al escuchar las quejas de los presentes ahí – niñata ve por paños limpios y agua fría tú te quedaras ayudarme – ordeno mirando a Erza quien asintió.
Todos los demás a regañadientes tuvieron que salir de la habitación ya que la mirada asesina que les mando Tsunade no ayudo en mucho a querer replicar más al respecto. Tsunade sin demora rasgo el vestido de la Haruno para poder revisar y curar la herida ante la atenta mirada de Erza que no perdía detalle de nada y al ver la herida ensancho los ojos, no recordaba que ella tuviera una herida así.
- La herida es demasiado profunda, esa es la fuente de la fiebre que tiene, más el daño no es tan grave – informo la rubia comenzando a emanar chakra verde para cerrar la herida – ¿quién la hirió de esta manera? – cuestiono mirándola de reojo.
- No lo sé… – respondió oyéndose furiosa – ¿esta era la razón por la que no querías que te viera, eh Sakura? – pensó molestas apretando los paños que mojaba en el agua con fuerza.
Y era verdad, no tenía ni la menor idea de lo que le había sucedió, no sabía si esa herida era la más grave que le hicieron o si había otras peores. No tenía ni la menor idea de todo lo que había pasado en esos dos años en lo que estuvo lejos de ellos, no tenía ni siquiera la seguridad de que ella les diría alguna vez que fue lo que le hicieron.
- Está agotada por lo que dormirá hasta mañana – informo la rubia al terminar de vendarla – en caso de que la temperatura suba deberás continuar cambiando los paños.
- Así lo haré – respondió distraída sin despegar la vista de la pelirrosa ignorando cuando la rubia salió de la habitación.
Estaba tan confundida ¿Cómo fue que la hirieron de esa manera? ¿Por qué? Todo estaba mal, y sinceramente estaba cansada de escuchar evasiones al tema, y ¿qué significaba el que Zed llagara con un Sasori inconsciente? Sakura estaba inconsciente en la cama frente a ella, se notaba pálida y cansada. Esta vez no le aceptaría más negativas, ella tendría que decirles la verdad o al menos darles una explicación.
Al otro lado de la puerta se encontraba Naruto caminando de un lado a otro sin poder detenerse, se le notaba desesperado y Kakashi no estaba en mejores condiciones más este se encontraba serio a un lado de la puerta esperando por que salieran y les dijeran como estaba Sakura. Sasuke se mantenía de pie frente a la puerta de la chica, aunque se notaba tranquilo sus ojos mostraban lo intranquilo que se sentía por no tener noticias de la chica.
Zed y Eve se encontraban sentados a un lado de la puerta del lado contrario al de Kakashi, ambos tenían el entrecejo fruncido y se mostraban huraños. Los demás se encontraban un poco más alejados de la puerta. Itachi mantenía la mirada firme en su hermano.
- Ya detente dobe – hablo fastidiado Sasuke, el maldito rubio no dejaba de caminar de un lado a otro y eso comenzaba a mosquearlo.
- ¿No lo entiendes teme? – cuestiono deteniéndose abruptamente frente a el – ¡es mi Sakura-chan la que está ahí dentro dattebayo! – exclamo alterado por lo que el pelinegro frunció el entrecejo al escuchar como la llamo el rubio.
- ¿Por qué ellos siguen aquí? – interrumpió Itachi la réplica de su hermano señalando con la mirada a ambos peliblancos.
- Es verdad – intervino Neji – una vez que Sakura-san desmayo debieron haber desparecido.
- Nosotros somos más que una invocación – hablo Zed – para llamarnos no hay sellos ni contratos, solo vendremos si Sakura-sama así lo quiere…
- Y únicamente nos iremos hasta que Sakura-sama así lo quiera – continuo hablando Eve sorprendiendo a todos a excepción de quienes ya sabían eso.
Antes de que alguien pudiera preguntar algo más el ruido de la puerta al ser abierta llamo la atención de todos y antes de que alguien pudiera notarlo Tsunade ya tenía a diez pares de ojos fijos en ella esperando que les explicara cómo se encontraba Sakura.
- Sakura está bien, está agotada por lo que dormirá hasta mañana, deben dejarla descansar…
- ¡Sakura-chan! – exclamó Naruto corriendo dentro de la habitación donde se encontraba la chica.
- ¡Dije que la dejaras descansar idiota! – exclamo molesta con una vena hinchándose en la frente.
A todos les resbalo una gota de sudor por la nuca al ver al rubio correr como poseso, Sasuke quiso entrar y ver por sus propios ojos que la chica estaba bien, pero se quedó de pie ahí apretando los puños con fuerza al no comprender del todo lo que esa mujer le hacía sentir, cuando en ningún momento ninguna otra mujer se le hizo interesante y de pronto llega ella y remueve todo en él. Molesto consigo mismo por no poder comprender nada dio media vuelta para alejarse de ahí, necesitaba pensar las cosas, necesitaba entender que es lo que sentía realmente.
- Lo mejor es que se vayan a descansar, ya ha sido suficiente por una noche – los miro cansada por lo que todos asintieron quedando únicamente los peliblancos y Kakashi – mañana solucionaremos lo de los aldeanos que están inconscientes y lo de los muertos.
- Gracias por curarla – hablo Kakashi mirándola agradecido.
- Esa niñata es el vivo retrato de Cordelia. Mi mejor amiga. No necesitas agradecer nada vago – respondió la rubia sonriéndole sincera.
- Aun así gracias – dijo devolviéndole la sonrisa sincera.
- ¡Sakura-chan!
Se escuchó el grito de Naruto entrando a la habitación y acercándose a donde se encontraban ambas chicas.
- ¿Cómo está? – preguntó preocupado mirando a la pelirroja de reojo, la verdad no le prestó atención a la rubia solo quería verla con sus propios ojos.
- Tsunade dijo que su herida era profunda más no era grave y que estaba agotada por lo que dormirá hasta mañana – explicó sonando fría y sin ver cómo el rubio fruncía el entrecejo al mencionar la herida – no sé que fue lo que pudo haber pasado para que la dañaran así pero quién sea que la haya herido morirá pronto – prometió apretando los puños con fuerza.
- De eso no hay duda dattebayo – aseguró el rubio.
- Lo mejor es que nosotros también descansemos – hablo Kakashi entrando a la habitación seguido por ambos peli blancos.
- Me quedaré con ella – dijeron ambos a la par sacándole un suspiro cansado al peliplata.
- No podemos quedarnos todos – intentó convencerlos más estos lo ignoraron – de acuerdo... – acepto mientras caminaba a uno de los sillones que habían dentro de la habitación.
Ambos peli blancos lo imitaron y se dirigieron a otro para ambos, ellos tampoco se moverían de ahí por nada del mundo, no hasta que así lo decidiera la Haruno. Mientras que Erza estaba sentada en una silla a lado de la cama de la pelirrosa y Naruto hincado en el piso a lado de ambas chicas, ninguno de los dos tenía pensado irse y dejarla.
Caminando molesto por los pasillos del palacio se encontraba Sasuke, en sus facciones se le notaba lo confundido y lo cabreado que se encontraba, en varias ocasiones del trayecto que llevaba caminando ha estado a punto de regresar a esa habitación para ver con sus propios ojos que la Haruno se encontrara bien. ¡Era frustrante! esa chica llego a poner su mundo de cabeza en tan solo una horas ¿Cómo era eso si quiera posible? ¡Una! Una jodida vez la vio y quedó prendado de esos ojos suyos y cuando comenzaba a creer que fue una alucinación de borracho resulta que es real. ¡Estúpido!
- Esto es una mierda – pensó molesto dirigiéndose a su habitación.
Azotando la puerta tras de sí se acercó al balcón de su habitación, necesitaba aire con urgencia. Todo eso parecía una jodida broma de la vida que se ensañaba con él, vamos que no es la mejor persona y sinceramente le vale madre ser buena persona pero no ha hecho cosas tan malas como para que kami se ensañe de esa manera con él. Aún más cuando todas las mujeres le han parecido estúpidas y superficiales y de la nada llega esa pelirrosa con aires de grandeza que lo mira como si fuese un simple aldeano. Eso es indignante. Él. ¡Uchiha Sasuke! El que no muestra preocupación por nadie que no sea su hermano. El que siempre ha tenido a cualquier mujer con solo una mirada. Y de pronto llega esa chica que le mueve todo y que hace que se preocupe por ella con sus sonrisas orgullosas y miradas de superioridad, todo en ella le es sensual y ¡joder! que él siempre ha tenido a cuanta mujer quiera pero nunca ninguna le había interesado como ella lo hace y lo peor de todo es que no hace nada para llamar su atención.
- ¿Qué quieres Itachi? – gruño al sentirlo detrás suyo, no estaba de humor para las pendejadas de su hermano.
- Por lo que veo mi pequeño otouto está de malas – comento como quien no quiere la cosa recargándose en la pared satisfecho al escucharlo gruñir – no te enojes Sasuke-chan, solo quiero saber ¿qué fue lo de hace un rato? – sonrió juguetón al verlo tensarse – tal parece que esa chica te interesa – tanteo sabiendo la respuesta.
- Hmp – "respondió"
- Hmp no es una palabra Sasu-chan – reprocho mirándolo divertido.
- ¡Deja de joder Itachi! – exclamo molesto mirándolo de reojo.
- Veo que ni tu sabes lo que te pasa con ella – se burló.
- Como tú con la loca – contrataco mirándolo con mofa al verlo fruncir el ceño – no soy estúpido aniki y veo como la miras, además de que estás demasiado pendiente de ella – agrego regresando su mirada al frente.
Sasuke sonrió de lado al escucharlo suspirar fastidiado pocas veces puede joderse a su hermano.
- Estamos jodidos… – suspiro Itachi resignado por lo que Sasuke volteo a verlo levantando una ceja en señal de no entender su comentario – no te mientas Sasuke, yo no lo hare, esas dos nos interesan más de lo que deberían hacerlo – aclaro mirándolo serio.
- Aniki no seas idiota solo son un par de chicas – respondió con fastidio rodando los ojos.
- No solo son un par de chicas y deberías saberlo – respondió aun mirándolo serio – el interés que tenemos por esas dos es un arma de doble filo otouto – reconoció con cansancio.
Sasuke regreso su mirada al frente por lo que Itachi lo imito ambos perdidos en sus pensamientos, era cierto que el interés que sentían era un arma de doble filo por esas dos, pero lo extraño o masoquista de la situación era que no les interesaba en lo más mínimo si ellas eran el arma, estaban dispuestos a salir heridos solo por ellas. Y aunque había una pequeña vocecita que les decía que no se debían arriesgar ellos eran Uchiha's y ellos no le temían a nada. Aunque claro esas dos solo se podían comparar con una herida.
- Una jodida herida que no deja de sangrar – pensaron ambos.
Es de noche y el cielo se encuentra nublado a causa de una posible tormenta, en un bosque demasiado alejado de algún tipo de vida más que animal se logra ver un palacio de gran tamaño, para ser más exactos, corriendo por uno de los tantos jardines se encuentra una hermosa chica de cabellos rosas vistiendo un sencillo vestido blanco largo llegándole a los tobillos con magas largas de encaje y zapatos de piso negros.
Sujetándola de la mano apurándole a correr se ve a un apuesto chico de cabellos castaños, el joven es atractivo y bien parecido, su piel de un tono claro y unos hermosos ojos color chocolate. Vestía una playera blanca de mangas cortas que se le ceñía dejando ver su bien trabajo torso y esos brazos musculosos sin exagerar, un pantalón tipo mezclilla y tenis converse negros.
- Vamos Sakura te sacaré de aquí – hablo el chico dejando ver una voz sensual.
Antes de que pudiera decir algo más el chico de cabellos castaños paro abruptamente por lo que Sakura chocó con la espalda del castaño.
- ¿A dónde se supone que van? – cuestionó una voz varonil delante de ellos sonando amenazante.
Al reconocer la voz Sakura se tensó y el castaño al sentirla temblar la cubrió con su cuerpo protectoramente.
- Sa-sasori… – susurro Sakura abrazándose a sí misma como protegiéndose.
De un rápido movimiento el pelirrojo ya se encontraba frente al castaño quien al prever el ataque empujo un poco a la chica lejos de ellos por lo que sin esperárselo Sakura callo de centón al suelo. Sasori con espada en mano se acercó amenazante por lo que el castaño saco un kunai con el que detuvo la espada del pelirrojo. Sakura aún en el piso ensanchó los ojos al ver a Sasori levantar su espada para enterrársela al castaño, sin nada más que pensar corrió hacia ellos. No iba a permitir que por ella mataran al único chico que entre todos esos bastardos fue el único que se preocupó por ella en todo el tiempo que llevaba ahí.
Sasori ensanchó los ojos sorprendido; no sólo enterró su espada en el castaño, sino también en Sakura quien sin previo aviso apareció delante suyo para impedir que matara al desgraciado y aunque intento parar su ataque fue demasiado tarde.
Sakura asustada llevo una mano a su vientre y bajo la vista al sentir algo húmedo, sin fuerzas se dejó caer por completo, ya nada importaba y estaba más que segura que morir era la mejor opción.
- ¡Maldito seas Akasuna! – el grito del castaño fue lo último que escucho antes de caer de lleno al suelo – lo siento... – y entonces lo vio; sintiendo como le tomaba el rostro mirándola con culpa y dolor sin importar que él estuviese herido también.
- Luca... – susurro Sakura antes de cerrar los ojos dejándose ir.
Agitada y sudorosa Sakura se levantó de golpe sentándose en la cama, un dolor profundo en el vientre le hizo entrecerrar los ojos y de sus labios salió un quejido de dolor.
- Joder, esa maldita pesadilla no me deja en paz… – susurro pasándose una mano por el rostro viéndose frustrada.
Desorientada trato de enfocar su vista para saber dónde estaba, lo último que recordaba era que se encontraban en la torre; acababan de terminar el conjuro y después nada. Viendo más detenidamente era claro que estaba en su habitación, los ronquidos de alguien familiar la hizo voltear a su izquierda para ver a Naruto acostado en el piso cubierto con una manta, después miro a Erza a su lado con su cabeza recargada en la cama, en uno de los sillones Kakashi dormido y del otro lado ambos peliblancos en un sillón los dos juntos.
- Seguro estaban preocupados… – pensó mirando con ternura a los cinco para después volver acotarse despacio – esta maldita herida otra vez… – pensó tocando la herida con la mirada perdida en el techo de la habitación, pensando en el "sueño" que acababa de tener.
Después de esa noche despertó en una habitación de quien sabe dónde, con la misma herida que todos los días le recordaba lo que perdió esa noche y cuando pregunto a la mujer que le habían asignado para "cuidarla" no solo le dijo que no pudo salvar más que su vida sino que cuando llego con Luca ya no había nada por hacer con su herida. Estaba muerto. Claro que esa noche Sasori no solo mato a Luca y a lo único que podía unirlo a él, esa noche él le arrebato toda su vida. De nuevo.
- ¿Cuantas veces uno puede tropezar con la misma piedra? – se preguntó sintiéndose estúpida – la pregunta correcta seria ¿Cuántas veces pienso tropezar con la misma piedra? – soltando un suspiro giro su rostro hacia las puertas del balcón que aunque tuviesen cortinas dejaban ver como el sol comenzaba a ponerse.
¿Para qué iba a mentirse? Sasori siempre lo fue todo para ella, aun después de saber la verdad, aun después de todo ese bastardo seguía significando algo para ella, pero esta vez no estaba dispuesta a seguir aventándose al viento por él. Ella misma sabía que ya no podía seguir haciéndolo, le entrego la vida de personas importantes, le entrego su propia vida. Todo por amor. Pero no tenía ni tendrá la más mínima intención de entregar a su familia.
- Mi familia… – susurro mirando a Erza a un lado de su cama, a Naruto recostado en el suelo, a Kakashi acurrucado en uno de los sillones ¿y porque no? También a ambos peliblancos.
Ella mejor que nadie sabía que esos mellizos siempre le serian leales, como Lile a Erza y Kane a Naruto. Ahora que lo pensaba no había visto que Naruto lo llamara aunque no lo culpaba ese hombre por así llamarlo era aún más arisco que Zed… bueno pensándolo bien ambos eran igual de ariscos solo que Zed se miraba más amable ya que siempre estaba acompañado de Eve, en cambio ella era la que se miraba más arisca de los dos, una sonrisa divertida se dibujó en su rostro; era divertido verlos interactuar con los demás.
Eran su familia y pasara lo que pasara ellos estarían siempre ahí, lo sabía cómo también sabía que no podría ocultarles por siempre la verdad, ellos merecían que fuese sincera a pesar de ser algo tan humillante para ella, ellos jamás la habían juzgado y siempre la apoyaban en todas sus decisiones. Era momento de ser sincera.
Volteo a su izquierda cuando sintió a Erza removerse señal de estar despertado, la chica al comenzar abrir los ojos se topó con un par de ojos color verde jade que la miraban con tranquilidad, al verla despierta se incorporó de golpe sonriéndole amigable.
- Hola – saludo tranquila la pelirrosa.
- ¿Cómo te sientes? – pregunto preocupada la pelirroja.
- Estoy viva – respondió encogiéndose de hombros.
- Sakura…
- Lo se… – interrumpió a la pelirroja soltando un largo suspiro – pero antes de decirles lo que paso necesito hablar con Sasori – anuncio con la intención de que todos la escucharan sabiendo de sobra que los demás ya se encontraban despiertos puesto que dejo de escuchar los ronquidos del rubio.
- No creo que eso sea conveniente y menos ahora que estas herida – hablo Kakashi desde su sillón.
- Estaré bien – respondió sentándose con dificultad por lo que Erza la ayudo.
- Sakura-chan, Kakashi-sensei tiene razón dattebayo – apoyo Naruto.
- Puedo hacer esto con o sin su ayuda, de igual modo lo hare – respondió firme la chica por lo que los demás suspiraron resignados esa mujer era demasiado cabezona.
- Bien – aceptaron los tres resignados.
- Pero antes desayunaras algo – ordeno Erza mirándola con firmeza por lo que Sakura solo asintió sin mucho interés – de acuerdo, vayamos a que te duches, por lo pronto Naruto trae algo para que desayunemos – ordeno mirando al rubio que asintió emocionado.
- ¡Traeré bastante ramen para que te recuperes Sakura-chan! – grito saliendo corriendo ante la mirada incrédula de todos.
- Iré con él o el verdad solo traerá ramen – hablo aflojerado Kakashi poniéndose de pie y caminando por donde salió el rubio.
- Zed – llamo al peliblanco, por lo que este la miro con atención – ¿dónde dejaste a Sasori? – pregunto mirándolo curiosa.
- En uno de los calabozos del sótano – informo – son los únicos aptos para enemigos peligrosos…
- Lose – corto la explicación, eso ya lo sabía.
Erza ayudo a Sakura a levantarse para llevarla al baño dejando ver que solo viste un blusón tipo suéter de lana color azul rey con un dibujo de una vaca animada en la parte de enfrente dejando ver sus torneadas piernas.
Después de desayunar y ayudar a Sakura a medio arreglarse ella hizo lo mismo aprovechando que los demás se habían ido para hacer lo mismo. Kakashi aprovecho para ir a buscar a Tsunade para que cerrara la herida de la pelirrosa por completo y de paso para informarle que tenía pensando hablar con Sasori por lo que la rubia le ordeno a Shizune que mandara a llamar a los hermanos Uchiha que a pesar de las réplicas de ambas chicas y de Naruto nos les quedo más que aceptar (excepto a Sakura) cuando la rubia dijo que era preferible ya que Sakura aún estaba débil.
Cuando Shizune los fue a buscar por órdenes de Tsunade ya sabían que algo tenía que ver con esas dos mujeres que no abandonaban sus pensamientos y eso les molestaba en gran medida, de cuerdo que dijeron que no se mentirían, y no lo hacen pero eso no lo hacía menos molesto. Por lo que malhumorados ambos se encontraban recargados en la pared con los brazos cruzados y ojos cerrados, cosa normal sino fuese por ese tic nervioso en sus cejas derechas señal de que estaban a poco de explotar y no era para menos se encontraban ahí desde hace quince minutos esperando a que llegaran los demás. Ni siquiera tenían idea de que ese lugar existiera, estaban parados afuera de una puerta no muy grande de un material semejante al metal con una pequeña ventana con barrotes pero detrás de esta no se veía nada, estaban más que seguros que detrás de la puerta había escaleras o un pasillo.
Sasuke vestía una playera de manga corta color azul que se le ceñía marcando sus músculos con el símbolo de su clan en la espalda, un pantalón tipo mequilla con sus características botas de casquillo. Itachi vestía semejante a su hermano la diferencia era su playera de manga larga color negro con las mangas dobladas hasta los codos.
El ruido de pasos acercándose los hizo abrir los ojos para fulminar con la mirada a esos malditos desconsiderados pero antes de que pudieran reclamar algo se quedaron sin palabras. Delante de ellos caminaban tranquilamente los que hacían falta, cosa normal lo que los dejo sin palabras por parte de Itachi fue ver a Erza vistiendo una blusa color azul rey de mangas largas y un poco holgadas de los codos hasta llegar a las manos, con el símbolo de su clan a ambos lados de los hombros, un short de tela color negro a medición del muslo y sandalias. Su largo cabello escarlata lo llevaba recogido en un moño alto dejando algunos mechones caer en su rostro viéndose realmente hermosa.
En el caso de Sasuke fue ver a Sakura vistiendo una blusa un poco holgada con manga tres cuartos color beige con el símbolo de su clan en la espalda y un pantalón pescador color café ajustado con zapatos de piso color negro. Lu largo cabello rosa lo llevaba trenzado cayéndole de lado con algunos mechones en su rostro haciéndola ver muy tierna.
El carraspeo de un molesto Naruto los hizo salir de bobolandia por lo que rápidamente desviaron sus miradas. Naruto vestía una playera anaranjada de mangas cortas con el símbolo de su clan en grande en su espalda y un pantalón negro un poco holgado con sus botas negras.
- Si no se quieren quedar sin ojos controlen sus miraditas dattebayo – amenazo el rubio mirándolos con recelo.
Ambos pelinegros lo miraron altaneros como diciéndole que lo intentara, Kakashi miro a Naruto como todo padre que se siente orgulloso de su pequeñín, Sakura y Erza sonrieron divertidas y a Tsunade le resbalo una gota de sudor en la nuca.
- Déjense de juegos mocosos – ordeno la rubia mirándolos con ojos entrecerrados.
- Oe ¿dónde están tus mascotas? – pregunto Itachi mirando a la pelirrosa.
Sakura levanto una ceja extrañada al ver que él Uchiha le hablaba "amablemente" y sonrió burlona al ver de reojo a Erza levantar ambas cejas confundida.
- Abre la puerta Naruto – ordeno mirando al rubio ignorando al Uchiha provocando que a este se le hinchara una vena en la cabeza al verse ignorado vil mente.
Sasuke miro a su hermano burlón al igual que los demás, el rubio feliz por la "buena acción" de su amiga se encamino hacer lo que le pidió.
Cuando la cerradura se abrió Naruto se hizo a un lado para que pasara la pelirrosa quien se adentró siendo seguida por Erza. Una vez dentro las antorchas que se encontraban en las paredes comenzaron a encenderse.
- Este pasaje es como el de las guaridas de los Uchiha – comento Itachi viendo a Sasuke de re reojo que asintió.
Continuaron caminando unos pasos más hasta que toparon con unas escaleras las cuales bajaron hasta llegar a un pasillo en el cual al final de este se encontraba una doble puerta de madera, en el pasillo habían dos ventanales uno frente al otro. Frente a la puerta se encontraban esperando ambos peliblancos parados a cada lado de las puertas por lo que los hermanos Uchiha y Tsunade se sorprendieron al verlos ahí.
- Está todo listo Sakura-sama – informo Eve al verlos detenerse delante de ellos.
- Entrare sola…
- Ni lo pienses – la corto Erza mirándola con seriedad – no te dejare entrar sola y menos cuando aún sigues débil.
- Entraremos nosotros con ella – hablo Zed llamando la atención de todos.
- Dejare la puerta abierta – exasperada corto la protesta del rubio – confórmense con eso – zanjo sonando firme.
Al ver la mirada de la chica sabían que no lograrían nada más por lo que algunos (léanse, Sasuke, Naruto y Erza) molestos y otros rendidos nos les quedo de otra que aceptarlo.
Sakura camino hasta situarse frente a la puerta de la cual tomo ambas perillas para girarlas y adentrarse, soltando un profundo suspiro para darse valor, suspiro que no pasó desapercibido para cierto pelinegro que frunció el entrecejo molestándose aún más, al pensar que tal vez ella suspiraba porque ansiaba verlo. Mientras que Erza, Naruto y Kakashi la miraban dudosos, no estando seguros que dejarla entrar sola fuese una buena idea.
Sin perder más tiempo la chica abrió ambas puertas a la vez y se adentró siendo seguida por ambos peliblancos, deteniéndose hasta situarse delante de donde se encontraba Sasori.
- Creí que no vendrías… – hablo tranquilo con esa voz ronca y varonil.
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CONTINUARA…
Aquí les dejo un nuevo capitulo! perdonen la demora.
Adelanto que probablemente tarde en actualizar los capítulos por cuestiones de escuela, pero no dejare la historia, y espero que este capitulo sea de su agrado, ya saben que cualquier opinión y/o sugerencia es bien recibida.
Aqui ya vemos un poco mas del pasado de Sakura y como Sasuke comienza a mostrar interés por ella y ese Itachi es todo un loquillo.
De ante mano agradezco a D.P.I.Y.O.N. por sus reviews y buena vibra.
!Saludos!
