Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi.

Capítulo 4:

Después de salir del juzgado, Ranma tenía una reunión con sus compañeros y Taro, era importante que ese día hablaran con el que sería, posiblemente, el nuevo director. Mientras el hombre de unos cuarenta años comentaba su idea para hacer el nuevo video, Mousse ya no lo soportó y lo interrumpió para alivio de sus compañeros que negaban sus cabezas

-No me gusta -dijo serio - no tiene nada que ver con la canción

-Mousse tiene razón -afirmó Taro- es una balada

-Entonces cambien el corte de difusión -dijo aquel hombre

-¿Acaso está usted loco? -preguntó Ranma enojado- ¿quiere que cambiemos la canción sólo para filmar su video?

-La idea es buena -intenta convencerlos

-No me importa si es la mejor idea del mundo. No va con la canción, punto

-¿O sea que desprecian mi talento? ¡De acuerdo! Graben su propio video entonces -el director se levanta enojado y abandona la sala de reuniones que había en el piso donde Taro tenía su agencia

-¡Espera! ¡Zaffron! -dice el representante de la banda pero el mencionado ya había abandonado el sitio

-¿Y ahora qué hacemos? -pregunta Ryoga

-¿Por qué no hacemos lo que dijo? -propone el chino

-¿Filmar nuestro propio video? -cuestiona Ranma

-¿Por qué no? No debe ser tan difícil

-Oigan, ¿y si en lugar de filmar hacemos un recopilación de nuestra última gira? -piensa el muchacho del colmillo

-¿Como un 'detrás de escena'? -quiso saber Taro

-¡Si! Es más fácil que todo el desgaste de las grabaciones...

-Si, tienes razón... -piensa el representante- bien, como ustedes quieran. ¿Qué dicen?

-Cuenten conmigo -dice Mousse

-También le entro -afirma Ryoga

-No tengo opción, ¿cierto? -bromea Ranma

-Perfecto. Otra cosa que debo hablar con ustedes es el tema de la gira. He estado viendo los lugares donde iremos a presentar el disco y la noticia es, que hay nuevos lugares, bastantes, de hecho, esta va a ser una gira un poco larga

-¿Cuánto tiempo? -quiso saber el ojiazul

-Al menos tres meses. Iremos por casi todo Japón y luego tenemos fechas en Tailandia, China y Corea del Sur

-Esos son muchos lugares -dice Ryoga preocupado

-Nunca estuvimos en Tailandia -habla Mousse algo alterado

-Lo sé, por eso ése será el último show antes de regresar.

-¿Cuándo partiremos? -preguntó el chico Saotome

-Bueno, la idea es sacar el nuevo material y presentarlo en los programas de radio y televisión, lo de siempre. Mientras, preparamos un show en el Kabuki-za para arrancar la gira. Así que más o menos, nos iremos en dos meses, a lo mucho

-¿El Kabuki-Za? ¿En serio? Es muy pequeño -reniega Mousse

-Es cierto, Taro, mucha gente quedará afuera del show -secunda Ranma

-Lo sé, es la idea. Hacer algo no tan "grande" para arrancar la gira aquí y finalizarla en el Tokyo Dome

-¿Haremos el Tokyo Dome de nuevo? - pregunta el chico del colmillo abriendo a los ojos a más no poder

-¿Asustado, Ryoga?

-Para nada

-Bien, lo primero será terminar las benditas fotografías así lanzamos el disco

-¿No haremos nada ese día? -pregunta Ranma

-Tenía pensado una firma de autógrafos ¿Les parece bien?

-Será agotador -dice Ryoga

-Siempre con ganas de trabajar -regaña Mousse

-A ver.. qué sigue -decía Taro mientras revisaba una pequeña libreta con anotaciones- nada más.. listo, chicos. Pueden irse -los mencionados se levantan- no se olviden mañana de la sesión de fotos. Por favor, traten de llegar a tiempo -mira directamente al colmilludo

-¡Ah! Por su pollo Pantimedias. Nos vemos mañana -le contesta el muchacho al tiempo que salía de la sala elevando una mano hacia atrás en un saludo informal.

Hola preciosa, cómo te trata tu día de vagancia? Había preguntado Ranma al salir de la oficina de Taro

Ya te he dicho que no es un "día de vagancia", si fuese por mí, no hubiese faltado al trabajo -emoji blanqueando los ojos

Lo sé, cariño. Sólo bromeaba. Oye ¿Quieres que pase por ti y vayamos a tomar algo?

No amor, he quedado con Ranko

Enana metiche -emoji molesto

Ya, Ranma, no seas celoso

No soy celoso

¿Ah, no?

No, simplemente reniego de que mi querida hermana me haya ganado y te secuestrara

Dios, pareces un niño de tres años

Error, tengo cuatro -emoji sacando la lengua

Bien, pequeño niño, ¿te parece si nos vemos mañana?

De acuerdo, señora mayor. ¿Paso por ti después del trabajo?

Está bien

Okay. ¿Dónde te llevará Ranko?

Tiene cita en el salón de belleza, al parecer quiere arreglar sus manos por que va a salir con Taro

¿Tiene una cita con Taro? -emoji sorprendido- ¡Desgraciado! No me ha dicho nada...

¿Tiene que decirte todo lo que hace?

Pues sí, al menos si lo hace con mi hermana.. ay, que feo sonó eso

Jajajajaja ya deja de quejarte

No me estoy quejando

Yo creo que sí

Cállate marimacho

Cállate tú pervertido

Contigo siempre bebé -emoji guiñando el ojo

Ya, cierra el pico. ¿Cómo les fué con el nuevo director?

¡Ah! Un bodrio. El tipo está loco, quería que hiciéramos el video al estilo de 'American Idiot' ¿Lo conoces?

Por supuesto, es una canción de Green Day, pero no tiene nada que ver con la canción. Es una balada

¡Exacto! Entonces el tipo se ofendió y se fué

¿Y ahora?

Haremos una recopilación de videos de la última gira y las grabaciones del disco. Algo así como un "detrás de escena"

Oh.. es una buena idea..

Ahá, entonces, ¿mañana a las tres?

Sip, mañana a las tres

Bien, nos vemos, te amo

Te amo

Justo en ese momento sonó el timbre en la residencia Tendo, la hermana de su novio había llegado

-¡Akane! -exclama la pelirroja

-Hola amiga, ¿lista?

-Más lista que Bob Esponja

-Jajajaja de acuerdo, vamos

Ambas salieron de la casa de la pelinegra directo al centro comercial. La menor de los Saotome iba comentando sobre su cita con el famoso Pantimedias, se la veía bastante emocionada aunque encontraba que su amiga estaba algo tensa

-¿Estás bien? -terminó por preguntar un rato después

-Si, no pasa nada

-Akane, te conozco, algo te ha pasado. ¿Es por lo de ésta mañana? -pregunta haciendo referencia a su reciente encuentro con su ex

-Si, digamos que me afectó más de lo que creía

-¿Qué quieres decir?

-Es que.. no lo sé.. obviamente ya no siento nada por él, pero no pude evitar sentirme mal, culpable

-¿Culpable? ¿Por qué? Él hizo algo malo y por eso está donde está -contesta su amiga con tono hostil

-Lo sé es que.. No creí que fuera a afectarme tanto

-¿En qué sentido te afectó?

-No lo sé, estoy ansiosa, nerviosa.. además.. -habla con temblor en su voz- me ha pedido perdón -susurra

-¿Has hablado con él? -indaga la pelirroja

-No exactamente. Verás.. -explica- cuando estábamos saliendo de la sala, él me llamó -dice recordando el momento- y simplemente se disculpó. En voz baja, casi sin ser escuchado, solo para mí y eso es justamente lo que me tiene de los pelos

-¿Ranma hizo algo?

-No, solo me sacó del lugar. Supongo que intuyó algo

-¿Algo como qué?

-Pues no lo sé. Al principio pensé que iba a pegarle o a insultarlo, pero solo me empujó despacio hacia la salida

-Entonces sólo trata de protegerte

-Lo sé

Mientras las jóvenes caminaban hacia el salón de belleza, la de cabello negro iba peleando con su melena. Anhelaba los tiempos de la adolescencia, cuando el largo no suponía problema alguno. Por su cabeza se cruzó un pensamiento relámpago ¿Y si volvía a cortar su cabello? De todas formas ya le estaba pareciendo molesto.

Nabiki siempre la molestaba diciendo que su cabello era como ella, rebelde e indomable. Cada vez que la menor accedía a que la del medio le hiciese algún peinado, terminaba con varios mechones fuera de lugar y alguno que otro rebelde que se empecinaba en quedar fuera de su sitio. Incapaz de poder hacer algo como la gente, la castaña se rindió y ya no volvió a peinarla. En más de una ocasión le había sugerido cortarlo un poco, pero Akane, terca como era, se negaba alegando que Shinnosuke la prefería así. Aún no olvidaba sus palabras cuando le decía que las mujeres debían exhibir un cabello largo y femenino y no corto y varonil. Aquella fue una de las razones por la cual se lo había dejado largo.

Si, se cortaría el cabello. Lo había decidido. No más hacerle caso a los demás. De ahora en adelante haría lo que quisiera sin rendir cuentas a ninguna persona.

-¿Estás segura? -preguntó Ranko aún sin salir del estupor

-Por supuesto, necesito un cambio y qué mejor que deshacerme de este molesto cabello

-Bien, como quieras entonces -le respondió llegando al salón

Por suerte para las dos, la manicurista y la chica que atendería a Akane estaban relativamente cerca, por lo que las chicas podían seguir su charla, aunque la pelirroja había ido a la parte de atrás a poner sus manos en remojo, según ella para algún tipo de tratamiento.

¡Pfff! Qué exagerada -pensaba la pelinegra- tanto por salir con Taro y él ni siquiera se dará cuenta

Se sentó en la silla giratoria que le indicó la recepcionista y esperó a su peluquera

-¡Hola! -saludó alegre una chica alta y delgada. Llevaba el cabello pintado de rosa y violeta y los lados rapados. Completando su atuendo, un enorme tatuaje del gato Cheshire en el brazo izquierdo y una argolla en su nariz- soy Ahiko, hoy seré tu peluquera -muestra unas tijeras- ¿Qué deseas hacerte?

-Oh, bueno, la verdad.. hace mucho tiempo no me corto el cabello.. así que no sabría decirte qué quiero

-Bien, partamos por la base. ¿Quieres mantener el largo del cabello?

-Definitivamente no —negó fervientemente

-Entonces cortamos todo.. o la mayoría

-Exacto

-Está bien, ¿Algún largo en especial?

-No, bueno, no sé.. aún no tengo claro qué quiero. Lo que sí, es que lo quiero corto

-Bueno, veamos, aquí hay un muestrario de cortes, puedes fijarte si quieres alguno de esos -le tiende un libro con modelos sofisticadas y rostros compungidos, serios, como si estuviesen sufriendo. Revisó varias veces el muestrario y no halló nada que le gustase. Luego divisó un corte que le era familiar ¡Por supuesto! Era el corte que llevaba Nabiki desde la secundaria.

Desanimada dejó el cuaderno a un costado y enfocó su vista en un cartel donde una modelo sonreía guiñando un ojo y que en su boca tenía un envase de pintura de cabello aunque lo que le llamó la atención fue el corte. Era similar al que ella usaba en su adolescencia, sólo que con unas pequeñas variaciones, éste era un poco más largo y más salvaje

-¡Quiero ese! -exclama señalando el cartel

-Bien, entonces vayamos a que te lave la cabeza y luego nos deshacemos de todo esto -dice toqueteando la coleta de la chica.

Al llegar a la zona donde estaban los sillones lavacabezas, la pelilarga se acomodó y la estilista se dedicó a lavar con delicadeza su largo y negro cabello. Después de terminada su sesión de lavado, con sus goteantes hebras envueltas en una suave toalla de algodón, Akane regresó a su lugar frente al gran espejo donde se situaban los asientos giratorios propios de las peluquerías. Una conocida carcajada la recibió a unos pocos metros

-¡Son unos inmaduros! -decía la pelirroja a la manicurista- ¡Akane! Pensé que te habías arrepentido

-Eso jamás

-¿Qué te harás? -la pelinegra señala al cartel con el corte elegido- ¡Oh! Te quedará hermoso! Tu rostro es perfecto para ese tipo de corte

-Gracias -sonríe

-Al fin tu cabello dejará de ser virgen -se burla

-Oye, no lo pintaré, solo lo cortaré

-Lo sé -responde socarrona la hermana de su novio- de todas formas, llevas el cabello largo hace AÑOS, es como si volviera a ser virgen

-¿Jamás lo has pintado ni hecho mechas ni nada? -pregunta la estilista ahora a Akane

-No, nunca -la joven de las tijeras se le queda mirando sopesando una idea

-¿Has pensado en donar tu cabello?

-¿Cómo?

-Eso, aquí hacemos pelucas con cabello natural, en lo posible virgen, que después es donado a entidades para niños con cáncer. La hija de la dueña pasó por la enfermedad y sufrió en primera persona el padecimiento de la niña, así que decidió colaborar con algo, aunque sea mínimo, ya que para los niños supone una ayuda enorme. Mucho más para las niñas

-¿En serio? Wow, si, porqué no, lo donaré

-Akane.. es un gesto muy noble —dice Ranko

-¿Por qué no donas tú el tuyo? —propone la pelilarga mientras la estilista da el primer corte sacando la mayor parte del cabello oscuro para después dejarlo a un costado

-¡Ja! ¿Estás loca? Necesitan cabello virgen y el mío dejó de serlo a los quince años -explica

-¿De verdad? -pregunta la pelinegra perpleja

-Ay, Akanita, ¿acaso piensas que este color -se señala la cabeza- es natural?

-Bueno… ehm…

-Ay, amiga, eres demasiado inocente a veces

-¿Entonces de qué color es tu cabello?

-Negro -responde mirando como la manicurista arregla sus uñas- igual al de Ranma -clava sus azules ojos en los de su amiga

-¿Y por qué lo pintaste?

-Digamos que estaba cansada de que me comparen con Casper. Mismo cabello, mismo color de ojos. Fue parte del cambio cuando nos vinimos a Nerima, aunque me costó muchísimo que mamá me permitiera cambiarlo. La verdad es que no quería que me siguieran comparando con él. No te ofendas -dice mirando a su amiga que tenía los ojos puestos en su propio reflejo en el espejo- amo a mi hermano, pero teniendo en cuenta como nos había ido en Sapporo.. quería un cambio

-Entiendo -asiente la morena

-Así como tú estás cambiando ahora. Obviamente no es la misma situación, pero sabes qué quiero decir

-Por supuesto -responde Akane sonriendo

Casi una hora después, las dos chicas salen del salón de belleza, ambas sumamente satisfechas con los resultados. Ranko lucía unas uñas postizas que parecían reales, sin tanta cosa ni decoraciones, solo pidió que se las pintaran con una franja blanca en las puntas, la tradicional "francesa". Según ella, no quería exagerar demasiado así que pidió algo sencillo "Ya soy demasiado extravagante como para presumir mis uñas" había dicho.

En tanto Akane, sonreía como adolescente meciendo su corta cabellera. No podía estar más feliz, sentía la cabeza ligera, liviana, no se había dado cuenta de lo que le pesaba, en sentido figurado, tener tanto cabello. Sabía que al deshacerse de su larga cabellera era, en parte, dejar atrás el pasado. Quizá para cualquiera sería algo al pasar, pero no para ella.

-A Ranma le encantará tu nuevo estilo -comenta la falsa pelirroja sacando a la morena de sus pensamientos

-¡Ranma! No había pensado en él

-¿Y por qué deberías de haber pensado en él?

En ese instante se dió cuenta de que en el pasado, una decisión así habría desatado una enorme pelea con Shinnosuke. Su amiga había tenido razón después de todo. Él manejaba todos los aspectos de su vida.

Cuando se separaron por caminos diferentes, la pelinegra le deseó suerte a su amiga en su cita con Taro y le pidió que no le dijera a Ranma de su nuevo corte, quería sorprenderlo.

Por su parte, el ojiazul había aprovechado el resto de la tarde para visitar a su madre y su abuela, si bien ahora pasaba más tiempo en casa de sus padres porque Genma lo entrenaba, algo le decía que no debía alejarse demasiado. La salud de su abuela, aunque estaba fuerte, día a día se debilitaba un poco más.

-Hijo, ¿qué haces aquí a esta hora? —pregunta la anciana

-Hola abue, solo pasaba a verte

-Has estado esta mañana

-Lo sé, pero ya estoy libre así que como no tenía nada que hacer..

-¿No tienes una novia a la que molestar? -pregunta esa chillona voz tan característica de su hermana

-Oh, claro, lo haría si no fuera que alguien me la ha robado

-Yo no te he robado nada

-Sí, como digas enana

-Cierra el pico, baka

-Hey, esa es nueva jajaja -ríe a carcajadas del adjetivo usado por su hermana- así que… ¿saldrás con Taro?

-¿Ya te fue con el chisme? Demonios, le dije que no te dijera..

-Pues claro, es mi novia

-Yo estoy hablando de Tadashi, ¿Acaso es tu novia? ¡Ah! ¡Estás engañando a mi amiga! -grita ofendida sabiendo que su hermano se pone por demás nervioso cuando su masculinidad es puesta en duda- Ahora entiendo porqué pasas tanto tiempo con Taro -dice dramáticamente tapándose los ojos con su antebrazo

-¡Cállate! Tarada, ¡Creí que hablabas de Akane! -grita él exasperado

-¿Cómo voy a hablar de Akane si estábamos hablando de Tadashi?

-¡No lo sé! -vuelve a decir en voz alta ya bastante alterado

-¡Jajajajajajajaja! Ay, hermanito, eres tan inocente como tu novia jajajajaja

-¿Ah? -pregunta confundido

-Es que Akane creía que mi cabello era rojo natural -hace un gesto de cansancio

-No te puedo creer -le contestó el muchacho algo incrédulo

-Pues créelo

Su hermana se perdió entre los pasillos de la casa directo a prepararse mientras el pelinegro se quedó hablando con su madre ya que su abuela había ido a descansar un poco

-Cada vez está peor -decía Nodoka resignada- aunque ella no lo acepte, temo que el final está cerca. No sé cuándo ni cómo, pero sé que no le queda mucho tiempo -decía triste pero ya sin llorar, Ranma supuso que ella tuvo más tiempo de aceptarlo que él y por eso ya no estalla en lágrimas

-¿Tú cómo estás? -pregunta tomándole la mano a su madre

-¿Qué te digo? Haciéndome a la idea -contesta en voz baja- tu padre ha estado acompañándome mucho, igual que tu hermana. Pero es difícil, ¿sabes? Desearía que fuese eterna

-Lo sé mamá. Ella es un ser de luz. Lo único que podemos hacer es acompañarla en estos momentos, demostrarle que no está sola

-Estoy de acuerdo. De hecho, Naoko vendrá en unas semanas, quiere estar aquí un tiempo, lo más seguro es que vengan cuando ustedes salgan de gira, se quedarán en el departamento de Ryoga hasta que regresen

-Se pondrá muy feliz -sonríe

-Estoy segura que sí -le devuelve la mueca

Al día siguiente, le tocó ir a la bendita sesión de fotografía. Era la segunda vez que iban. En la primera les habían tomado fotos en exteriores, ese día tocaba interiores.

Cuando él llegó, sus compañeros ya estaban en maquillaje. La vestuarista se le acercó y le entregó lo que usaría ese día. Una chaqueta de cuero sobre una playera blanca de tirantes, unos jeans azules desgastados y su infaltable trenza completaron el atuendo de "chico malo".

Mousse tenía unos pantalones de jean también negros pero sobre su pecho llevaba una playera como la de ranma y sobre ésta, un chaleco sin mangas de jean que dejaba sus brazos al descubierto. Internamente el muchacho agradecía haber comenzado el gimnasio. Su cabello negro como la noche, caía suelto adelante y sobre su espalda mientras que Ryoga llevaba una playera de Van Halen y unos pantalones azul oscuros y una camisa de leñador roja y negra abierta, como siempre, llevaba una bandana en la cabeza, roja con detalles en blanco, el típico pañuelo rockero.

Las horas pasaban y Ranma no podía estar más impaciente, aunque la estaba pasando bien. Conocía a la mayoría de la gente en la sesión, todos lo felicitaban por su nueva novia, que al parecer la habían visto en los tabloides junto a él. No podía sentirse más orgulloso.

Estaba feliz y ansioso. Quería que el disco saliera a la venta cuanto antes, no entraba en sí mismo. Además de que no veía la hora de que llegase el fin de semana. Tenía deseos de llevar a Akane a cenar a algún lugar bonito, los dos solos y después, quizá, podrían ir a alguna disco o a su departamento y crear su propio ritmo, ese que tan bien se le daba.

De un segundo se encontró con que su mente, tan volátil como era, había provocado que cierta parte de su cuerpo despertara. Sacándose la campera disimuladamente y poniéndola frente a él, se dirigió al baño más cercano y se encerró allí hasta que la erección bajase, pero considerando que sus pensamientos eran tan pecaminosos como deliciosos, no le quedó otra opción que recurrir al viejo método. Ya me las pagarás Akane -pensaba, aunque la pobre santa nada tuviese que ver con que su perversa y pervertida cabeza la viera en situaciones subidas de tono. Y subida a él..

Pasadas algunas horas, el chico de la trenza por fin se vió libre y casi corre a buscar a su novia que salía de trabajar en unos cuantos minutos. Se estacionó fuera de la conocida puerta de servicio y saliendo de su auto, se recostó en el lado del acompañante a esperar que la chica en cuestión saliera.

Estaba a punto de enviarle un mensaje cuando la puerta chilló, se abrió y por ella salió la joven que años atrás le había volado la cabeza, casi literalmente. Se sintió transportado a esa época, cuando la vió por primera vez. En un acto completamente involuntario, una de sus manos viajó a su entrepierna pellizcando uno de sus testículos en un viejo hábito que había adquirido de sus días de adolescente. De esa manera evitaba una erección.

Siguió viendo como la muchacha sonreía en su dirección y se acercaba meneando sus caderas sensualmente en cámara lenta, aunque bueno, "sensualmente" en su cabeza, puesto que la pelinegra no tenía idea de las nuevas sensaciones que estaba creando en su novio

-Hola -saludó haciendo puntas de pie llegando a depositar un fugaz beso en los labios del ojiazul- ¿Qué sucede? -preguntó cuando no respondió ni al saludo ni al beso.

Sólo estaba ahí, respirando agitado, mirándola embelesado y con una mano en sus partes nobles -¿Ranma? -preguntó de nuevo tocando la mejilla del muchacho

-¿Eres real? -dijo él tomándola del rostro con ambas manos

-Ranma, me estás asustando -le respondió un poco desconcertada por el comportamiento del mayor de los Saotome

-Si, si, lo siento -sacudió la cabeza volviendo al presente- estás hermosa -confesó para después besarla con pasión acariciando los cortos cabellos negros

-Amor, ¿qué sucedió?

-Nada, por un segundo creí retroceder en el tiempo -acaricia nuevamente con su gran mano la mejilla y parte del cabello de la joven mujer- me encanta como te queda el cabello -halaga

-Gracias -se sonroja y nota que el muchacho volvía a apretar entre sus piernas

-Ranma ¿Por qué te pellizcas? -cuestiona entrando al vehículo del ojiazul

-Oh.. ahm.. es.. es involuntario.. digamos que es, en parte, culpa tuya

-¿Mía?

-Sí. Es que.. -suspira con cansancio y a la vez vergüenza- cuando te encontraba, en las radios o en los shows o donde fuera.. tenía este problema.. -señala hacia abajo con su mirada pero la chica no le entiende- no podía evitar que cierto compañero despertara -se sonroja y nota como a su vez, las mejillas redondeadas de Akane se tiñen de un color rojo furioso

-Lo-lo siento

-No lo hagas. -dice con voz ronca arrancando el auto y volviendo a apretar su virilidad

-¡Ya deja de hacer eso! -lo regaña Akane- vas a hacerte daño

-¡Te he dicho que es involuntario!

-¡Entonces busca una manera de detenerlo! -en ese instante Ranma frena el vehículo bruscamente y se lanza desesperado a besarla como si la vida se le fuera en eso. Los demás autos detrás de él hacían sonar sus bocinas una y otra vez pero él estaba más entretenido en saciar su sed que en avanzar

-Ranma.. -dice apenas separándose de aquel salvaje ataque sintiendo como una mano sube a su pecho y la otra amaga a ir a su entrepierna- ya.. espera.. Ranma ¡Basta! -dice de repente enojada- detente. No está bien, estamos en medio de la calle y no es de noche, mucho menos está oscuro -reprocha agitada haciendo referencia a la vez que intimaron en las afueras de Nerima de forma salvaje pero fugaz

-Lo siento -respondió avergonzado

-No todo es sexo, cariño

-Lo sé es solo..

-"Es solo.."

-Es.. -suspira derrotado- pasé tanto tiempo deseándote que ahora que te tengo.. corrijo, ahora que tienes el cabello corto.. -vuelve a llevar una mano ahí cuando a medio camino Akane le da una palmada en el dorso evitando que ésta llegue a destino- no puedo contener las ganas que tengo de hacerte mía, cuanto antes. Fuiste mi fantasía durante mucho tiempo -confiesa

-¿Es una especie de.. fetiche? ¿Hacerlo conmigo teniendo el cabello corto?

-No, es más como.. un deseo reprimido. ¿Nunca te ha pasado querer hacer algo y no poder pero cuando tienes la oportunidad no puedes contenerte? Es un deseo visceral. No sé cómo explicarlo -de repente ella se acerca y lo besa fugazmente

-Si, entiendo, pero entiende tú que hay momentos y lugares para todo. Y este no es uno de ellos -dice calmada

-Lo sé

-Bien. ¿Vamos? -incentiva al joven a poner en marcha de nuevo el auto

-De acuerdo, vamos. ¿A el dojo cierto?

-Sí, papá quería hablar conmigo de algo importante

-¿Qué cosa?

-No lo sé

En la antigua sala del dojo Tendo, estaban Soun y Nabiki esperando a Akane, que era la única que faltaba para que su padre le diera la noticia de su vida.

Después de la impresión inicial debido al corte de la pelinegra, se dedicaron a hablar de lo que el patriarca Tendo quería comunicar con urgencia.

Ranma, sabiendo que ese tema no le inmiscuía, se marchó al dojo, donde estaba su padre meditando.

-Hola viejo -saluda sentándose a su lado en el suelo

-Hola Ranma, ¿has venido con Akane?

-Si, está adentro con Soun y Nabiki -su padre solo asiente en su dirección y continúa en su labor

-Escúpelo -dice de repente, conoce a su hijo, sabe que hay algo que quiere decirle

-Que- quería agradecerte por lo de mamá...

-No debes hacerlo. Es mi esposa, la amo y Kimiko ha sido como una madre para mí.

-Lo sé -dice cabizbajo

-¿Has hablado con tu madre? -pregunta de repente

-Si, está triste, pero creo que lo ha aceptado

-¿Te ha dicho que quiere volver a Sapporo? -suelta de golpe

-¿Qué? ¿Volver a Sapporo? ¿Por-por qué?

-Dice que la casa le traerá demasiados recuerdos y quiere volver allí

-¿No será peor?

-Es tu madre.. con ella nunca des nada por sentado

-¿Ranko lo sabe?

-Aún no se lo decimos. Seguramente ella querrá quedarse aquí

-Es lo más probable

Mientras los hombres Saotome tenían su charla, del otro lado de la residencia se encontraban los Tendo, donde el patriarca buscaba las palabras adecuadas para hablar con sus hijas sobre una decisión que podría ayudar muchísimo a una de ellas pero podría herir de la misma manera a otra

-Ya dinos papá -apuraba la del medio

-Si papá, hace diez minutos estás balbuceando sin decir realmente nada -agrega la menor -Bien, bien, empezaré por el principio. Hace unas cuantas noches, mientras bajaba a tomar algo a la cocina, escuché sin querer una conversación entre Kasumi y Tofú

-¿"Sin querer"? -cuestiona Nabiki

-¡Shh! Déjalo terminar -se queja la ojicafé

-Gracias, hijita. Como decía, oí algo que me dejó preocupado -se queda en silencio mirando a su progenie- los han estafado

-¿Qué? -exclamó la castaña

-¿Cómo? -preguntó la otra

-Así es, bueno, en realidad, no los estafaron directamente, pero se han ido de presupuesto varias cosas y ahora no pueden seguir con la obra en el consultorio, deben elegir si pagarle a los obreros o los materiales faltantes. Comprar una casa ya no es una opción así que prácticamente están en la calle

-¡No pueden! ¡Tienen a la niña! -dice Nabiki alterada

-Es por eso mismo que quería hablar con ustedes. Como saben, tengo en mi poder dos propiedades, ésta del dojo y donde estamos viviendo ahora. Estaba pensando, si ustedes quieren y están de acuerdo, en volver aquí y dejar a Kasumi en la otra casa con Tofú y Humi

-¿Y por qué no vienen ellos aquí? -inquiere Nabiki, sabiendo por demás que Akane se sentiría mal o triste de volver al dojo cuando ya no puede entrenar

-A eso voy, hija, a eso voy. Akane, Nabiki, ustedes ¿qué prefieren? ¿Qué Kasumi se quede allí y nosotros volvamos o que ella venga aquí y nosotros nos quedemos en la otra casa?

-Papá, con todo respeto, sabes bien que Akane no puede entrenar ¿y propones que volvamos aquí ahora cuando, justo, estás por reabrir el dojo? ¿No piensas en ella?

-Por supuesto, por eso quería hablarlo con las dos, para saber sus opiniones, lo que podría ser algo bueno para una, podría lastimar a la otra y lo que no quiero, justamente es..

-Volvamos -interrumpe Akane llamando la atención de su padre y hermana- papá, es solo una casa y ya no tengo diecisiete años. He madurado. Además.. la última vez que estuve aquí, con Ranma, sentí que se llenaba un poquito más mi corazón. Lo cierto es que yo no quería irme de la casa. Si, me dolía y me duele aún no poder entrenar, pero con el tiempo, era una herida que podía sanar. Quiero lo mejor para mi hermana, y si está en nuestras manos el poder ayudarla, ayudemosla, ella ha hecho mucho por nosotros desde que murió mamá. Lo menos que podemos hacer es darle privacidad. Además, la otra casa le queda más cerca a Tofú del consultorio y ellos en ésta casa se sentirían raros. Es una casa demasiado grande, ellos son tres

-Nosotros también -dice la del medio

-Pero nosotros ya estuvimos en ésta casa -rebate

-Bien, si tú estás de acuerdo y estás segura que no te afectará, hagámoslo -apoya la castaña

-¿Entonces eso es un si? -cuestiona en patriarca

-Si -afirman sus hijas

-Perfecto, ahora sólo queda decírselo a Kasumi y Tofú, después poner la casa en condiciones y volver.. ¿La próxima semana les parece bien?

-Ay, papá -se queja Nabiki

Aquella noche le contaron a Kasumi las nuevas noticias, Tofú se quedó de piedra ante el gesto desinteresado de su suegro y su bella esposa no podía parar de llorar. El fin de semana que siguió a aquella charla, Akane y Kasumi se dedicaron a limpiar la casa del dojo, aunque la mayor se veía limitada debido a su labor como madre, así que a mitad de la tarde se retiró al hospital para alimentar a su pequeña.

La casa se encontraba en buenas condiciones, dentro de todo. Sólo faltaba un poco de pintura aquí y allá, ajustar algunas bisagras de las puertas y cambiar algunas cortinas

Esa misma noche, Akane se bañó y cambió en el dojo, ya que irían a cenar con Mousse, Shampoo, Akari y Ryoga en el departamento del primero.

A pedido de la china, había invitado a su amiga, pero después de aquella cita con Taro, habían quedado esa noche también para salir a cenar, los dos solos. Según su cuñada, todo iba bien, se estaban conociendo, pero sabiendo cómo es su amiga, no dudaba que esa noche lo llevara a la cama.

Ranma no quería ni siquiera pensar en las cosas que Pantimedias le haría a su inocente y pura hermana. Claro, ella es muy pura -se había burlado Akane.

No es que Ranko fuera una chica fácil. Pero había tenido alguna que otra experiencia en lo que al sexo casual se refiere. No la juzgaba, la conocía bien, tampoco era que se acostaba con todo aquel que se le cruzara, a la mayoría los dejaba plantados. Pero sabía que ésta vez era diferente. Ella estaba diferente. No tenía esa sonrisa socarrona y pícara, sino más bien brillante y esperanzada. Sólo rogaba que Taro no estuviera jugando con ella, porque no le importaría darle algunos golpes de aquellos mortales que se sabía de antaño.

La noche pasó entre risas y anécdotas del pasado. Shampoo se había lucido con un delicioso cerdo al Vindaloo. A diferencia de lo que Akane pensaba, los chicos no hablaban continuamente de música e instrumentos. El del colmillo le dijo después, que eso lo dejaban para los días de trabajo.

Aunque la estaban pasando bien, Ranma se lamentaba de no haber podido salir solo con Akane, tenía muchas ganas de compartir una noche con ella, llevarla a cenar, salir como lo hacen las parejas. Además de que deseaba con todas sus fuerzas que la pelinegra le levantara su castigo por el desafortunado momento en el automóvil. Hasta que aprendas, estarás sin sexo -le había dicho.

Para más pesar, no podía verla con el cabello así de corto, era una tortura, creía estar de nuevo en su adolescencia, sin poder tocarla, sólo mirándola desde lejos, esperando, aguardando el momento justo para asestar el golpe. Se estaba volviendo loco, literalmente le dedicaba dos o hasta tres visitas al baño cada vez que se veían. Recordó con vergüenza que lo mismo le había pasado años atrás. Aunque en aquel entonces tenía a su favor que no la conocía, por ende, el sufrimiento no era tanto como ahora.

Tenerla cerca, rozar su mano, abrazarla, incluso besarla, se volvía una tarea bastante difícil.

Por favor, bonita, ya te pedí perdón ¿Qué más quieres de mí? -preguntó la noche siguiente de su cena en casa de Mousse

Mm.. no lo sé.. tal vez si haces algo por mí..

¡Lo que quieras amor! Sólo dime -emoji de manitas juntas

Bien.. necesito que me ayudes a limpiar la casa del dojo

¿Para qué?

¡Cierto! No te lo había contado. Bueno, en resumidas cuentas, papá, Nabiki y yo volveremos a la casa del dojo para que Kasumi pueda estar sola con Tofú y la niña

¿Y eso por qué?

Es que se salieron las cosas del presupuesto y ahora deben decidir si pagar los materiales faltantes o a los obreros que están trabajando allí. Por eso decidimos irnos para que ellos estén mejor.

¿Y tú estarás bien? Digo, la principal razón para irse fue que no podías entrenar

Lo sé, pero fue hace años. Ya no soy una niña, no me hará nada, es sólo un dojo. Además papá está muy emocionado con la idea de re-abrirlo

¡Ay! Ni que lo digas. El viejo está que trepa por las paredes. Aunque por otro lado no quiere dejar a mamá tanto tiempo sola

Lo sé, el otro día pasé a ver a la abuela, tía Nodoka dice que está mejor, pero no le creo

No, está peor. Pero ella no lo admitirá. ¿Te conté que mi madre quiere volver a Sapporo?

¿¡Qué!?

Si.. cuando la abuela.. bueno.. eso.. ella quiere regresar

¿Qué pasará con el dojo y la sociedad de tu padre y el mío?

No lo sé. Todavía no están seguros

¿Y qué hay de Ranko?

Todavía no le dicen

¿Tú crees que querrá volver?

Lo dudo mucho. No creo que quiera volver al lugar donde la pasó mal.. además aquí lo tiene todo. Amigos, una carrera casi terminada, ahora a Taro —emoticon con los ojos mirando hacia arriba

Jajaja, lo sé. Ya me ha contado..

¡¿Todo?! emoticon de cara de horror

¡No seas pervertido!

¡Hey! No pregunto sobre eso.. ¡Puaj! ¡Qué asco! Ahora debo quitarme esa imagen de la cabeza. Gracias Akane

Jejejeje de nada Ranma

Ahora deberás hacer que olvide eso

¿Yo? ¿Cómo?

Oh, no lo sé.. ¿Qué traes puesto? —emoticon de sonrisa de lado

Traigo las bragas de mi abuelita y una pijama de mangas largas con pantalones hasta los tobillos con dibujos de flores y estrellas

¡Ufff! ¿Sabes que me pones de cualquier forma cierto?

¡Ranma! Pervertido...

Jajajajajajaja ya, amor, estaba bromeando. Ve a dormir, nos vemos luego ¿Si?

De acuerdo, idiota. Adiós, te amo

También te amo

¡Gracias a todos los que están ahí!No tengo palabras que alcancen para decir lo que siento, me encanta que les guste lo que escribo, me pone contenta que a través de las palabras pueda comunicarme con todos ustedes.

Al principio creí que no iba a tener tanta.. "repercusión" jejejeje ahora suelo encontrarme gente en grupos que me dicen "no puedo creer que seas vos" ¡ja! ni que fuese la gran cosa.

En fin, de nuevo, gracias por seguir la historia, por alentarme a que continúe, por las palabras de afecto hacia la trama y por supuesto, un millón de gracias a DanisitaM que me guía en esta historia, definitivamente no sé cómo sobreviví sin ella xP

Ahora si, me despido hasta la próxima, espero que les esté gustando la historia. ¡Besos!