Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi.

Capítulo 7:

Después de la impresión inicial, el celular de Ranma comenzó a sonar, el ojiazul salió de la sala de ensayo. Mousse hizo lo mismo alegando que buscaría la escoba para quitar los restos de galletas y Ryoga simplemente pasó al lado de las dos chicas visiblemente nervioso.

—A-Akane.. —comenzó Ukyo

—¿Cómo has estado? —interrumpió la pelinegra— Ranma dice que no han hablado desde la noche en la discoteca

—Si.. de-de eso quería hablar contigo —traga duro en alerta

—No hay nada que hablar Ukyo —Akane se acerca unos pasos

—Es que.. yo-yo quería pedirte disculpas por.. por

—No lo digas, entiendo —vuelve a interrumpir, por un lado sabe que es algo difícil de decir para Ukyo y lo es también para ella misma. A nadie le gustaría escuchar de la boca de alguien más que ama con locura a su pareja.

—¿De verdad? —pregunta la castaña

—En serio —responde la ojimarrón

—De acuerdo. Bien, entonces me iré —dice de repente con una triste sonrisa que dejó descolocada a la pelinegra

—¿Irte? ¿Por-por qué te irías?

—Es obvio que no me quieres aquí, con Ranma, lo entiendo, de verdad, ya no lo molestaré —voltea para salir de la habitación

—¡Ukyo! ¡Espera! ¿Quién te ha dicho que molestas?

—¿No te importa que esté aquí?

—¿Por qué me molestaría? En todo caso, tú tienes más derecho de estar aquí que yo, tú conoces a Ranma desde pequeños.. —comenta la de cabellos cortos—

—Vaya.. ahora entiendo porqué Ranma está contigo —dice sin pensar

—¿Cómo dices?

—Que cuando estaba con la loca, ella no quería que me acercara a Ranma, venía a los ensayos solamente a ver qué hacíamos. Bueno, debo reconocer que mi intención era separarlos, era una cría, tenía 20 años pero me comportaba como una adolescente tonta. Me gustaba hacerla rabiar solamente para ver como se enojaba con él, aunque después dejara de hablarme por períodos largos. Cuando finalmente se separaron, fui yo quien estuvo con él.. estaba tan mal.. no sabía que la amaba tanto. Aunque la desgraciada no se había enamorado de él. Solo seguían juntos por que a ella le convenía. Maldita zorra..

—Ven —interrumpe de repente la pelinegra— primero levantemos esto y seguimos hablando ¿te parece? —pregunta amable

—Por supuesto —no es tan mala como pensaba. Tal vez ella pueda hacer feliz a Ran-chan pensaba Ukyo para sus adentros y una sincera sonrisa se instaló en su rostro. Definitivamente es ella remató en su mente.

Las dos chicas juntan las cosas que cayeron al suelo y las llevan a la cocina, donde Shampoo y Mousse mantenían una conversación en su idioma natal, por lo que no comprendieron ni una sola palabra.

—Bueno niñas —dice Ranma al entrar en la cocina, donde Ukyo, Akane, Shampoo y Mousse mantenían una conversación sobre las próximas fechas— Tengo noticias, acaba de llamar Taro y.. ¿dónde está Ryoga?

—Ir al baño, pero por las dudas, si en tres días no aparecer, mejor salir a buscarlo —se burla la china

—¡Te escuche! —grita el del colmillo— no me he perdido, no te preocupes querida Pantene —contesta con sarcasmo sacándole la lengua a lo que ella responde mostrándole el dedo medio

—Bueno, bueno, ya basta de tonterías. Como decía, tengo noticias. Taro llamó para avisar que mañana nos reuniremos. Esta semana debemos presentarnos en tres programas de televisión, cuatro de radio y tenemos una entrevista con la gente de Kawaii

—¿La revista que nos entrevistó? —pregunta la chica Tendo

—Si, ellos mismos

—¿Los de Kawaii hacerles entrevista? —pregunta Shampoo

—Si, ya sabes. Por todo el asunto de Shinnosuke y eso.. —comenta la chica Tendo

—¿Cómo van con ese tema? —pregunta Ukyo interesada— espero que no te moleste pero Ranma me ha comentado un poco sobre el tema

—Oh, no, está bien, no me molesta. En realidad no hay mucho que decir. Terminé con él, pero.. digamos que no quería aceptarlo y cuando entendió que no regresaría, quiso obligarme a mantener la relación. Fue ahí que pasó todo lo que pasó en mi casa. Y después vino lo demás.. por suerte ya está por terminarse toda esta historia, en la audiencia que nos queda, en un par de días, se presentarán las pruebas y declararemos él y yo, solo quedaría la sentencia y por fin podremos dar vuelta la página

—Me alegro por ustedes —dice Ukyo sincera mientras Shampoo asiente— ¿Dónde están los chicos? —pregunta de repente, percatándose que los tres varones han salido de la habitación sin que lo notasen

Inmediatamente se escuchó la batería de Mousse resonar por todo el departamento y las notas graves del bajo de Ryoga se unen a los platillos dejando a Ranma como último en integrarse.

Las horas pasaron, la banda dejó de tocar y comenzaron a charlar de lo que sería el show de presentación en el Kabuki-Za

—Debemos comenzar con lo del recital —habla Mousse perezoso en el regazo de su novia

—¿Les parece comenzar la semana que viene? —propone Ryoga que está sentado sobre la mesilla

—O podríamos, primero hacer la lista de temas.

—Pero si es de presentación, es obvio que tocaremos los temas nuevos —comenta el del colmillo como si fuese una obviedad

—Lo sé cerdito. Pero el público también querrá escuchar algo de los discos anteriores

—¿Algo del primer álbum, tal vez? —propone el de anteojos

—Si, algo potente, sin tantas baladas.. —el chico Hibiki mira de reojo a su primo

—¿Algo que decir? —provoca el ojiazul

—Nop, nada —levanta los brazos en señal de paz— pero debemos hacer la lista de temas que haremos en los programas

—Si, también.. ¿les parece hacer un popurrí de enganchados? —propone Mousse

—Por mí está bien —asiente Ranma

—Si, yo también le entro —se suma Ryoga

—¿Cuándo se irán de gira? —pregunta Ukyo

—Pues, no lo sabemos bien.. definitivamente, después del Kabuki-Za, aún no tenemos fecha allí, pero lo más probable es que sea dentro de dos o tres meses

—¿Se irán por mucho tiempo? —volvió a preguntar

—No lo sabemos.. recorreremos todo Japón, esta vez se han agregado más lugares —explica el joven Saotome— según Taro, también estaremos en China, Taiwan, y no recuerdo donde más

—Aunque la banda viene pisando fuerte en América —agrega el del colmillo

—¿América? —se escucha a una Akane bastante sorprendida

—Si, eso nos ha dicho.. aunque no estamos seguros de una gira por allí, tampoco descartamos la posibilidad —menciona Mousse

Ese fue el instante en el que la gira comenzó a verse más real para la ojimarrón.

Ranma se iba a ir, lejos, por todo Japón durante quién sabe cuánto tiempo. No había pensado en ese tema, pero ahora lo sentía en sus huesos, en su corazón.

No había nada que hacer, era su trabajo, lo que él eligió.

En su interior se instaló una duda que comenzó por rechazar, pero no podía dejar de pensar en que Ranma es un hombre. Con necesidades. Y estando ella tan lejos, él rodeado de mujeres hermosas y a su alcance .. no. Ranma no me haría algo así... ¿cierto?

Nunca le preguntó a Ranko si su hermano le había sido infiel a la ex alguna vez. Tenía que saberlo. Por eso, texteó a la pelirroja, ese fin de semana saldrían y se quitaría todas las dudas

—¿Estás bien, amor? —pregunta el ojiazul, cuando salieron del departamento del chino, al notar que su novia estaba distraída

—Si, si, estoy bien —le responde con una sonrisa tomando el casco que el pelinegro le extendía

—Vaya.. eso sí es una motocicleta —comenta Mousse que había bajado a acompañar a sus amigos a la calle, aunque en realidad quería ver el nuevo vehículo del chico Saotome

—¿Bonita, verdad? —dice con orgullo

—¿Bonita? Me casaría con ella —agrega Ryoga

—A Akari no le gustará saber eso, Ryoguita —bromea Akane

—Ya-ya sabes Akane.. es-es un-un cumplido —tartamudea rascándose la nuca nervioso

—Lo sé, lo sé, sólo bromeaba —se mofa la pelinegra

Unas pocas palabras más y cada quién siguió su camino. El pelinegro llevó a su novia a su casa y se quedó unas horas haciéndole compañía, según él, la iba a ayudar a empacar algunas cosas, pero en su lugar se quedó jugando con su pequeña sobrina, aunque ella se la pasó durmiendo.

Akane se sintió doblemente enamorada cuando, regresando con té para los dos, lo encontró parado cerca de la puerta que daba al jardín con la pequeña en brazos. Él se movía de un lado a otro, hamacando a la niña que parecía una muñequita entre sus fuertes y grandes brazos. Lo oyó cantarle. Una canción de cuna, una nana. Algo sobre una cuna de rosas y jazmines y que el sueño no quería venir.

Enternecida hasta la médula, tomó su teléfono celular y le sacó una fotografía sin que él se diera cuenta. Guardó el aparato y se sentó en la mesa sin hacer ruido

—Se ha despertado —dice el muchacho en voz baja cuando se percata de la chica sentada en la mesa— así que la levanté cuando comenzó a lloriquear

—Buen trabajo tío Ranma, usualmente no se queda con nadie. Solo logramos calmarla Kasumi y yo. Ni siquiera Tofú ha logrado que no llore en sus brazos

—Es que soy el mejor tío del mundo —dice orgulloso de sí mismo sentándose con cuidado junto a su chica

—Claro que lo eres —lo besa

—Aww, qué linda postal —exclama Nabiki desde la puerta de la sala— lástima que se murió la batería de mi celular. Sino les sacaba una foto —ríe— ¿Cómo estás cuñadito?

—Hola Nabiki, todo en orden ¿Y tú?

—Bastante cansada, pero sigo en pie —se sienta frente a la pareja

—¿Te traigo té Nabiki? —ofrece su hermana

—Está bien, ahora preparo uno para mí —dice levantándose de nuevo

—¡No! Deja que te preparo uno. Se te nota cansada, ahora te lo traigo —comenta servicial la menor y se encamina a la cocina nuevamente

—¿Esa motocicleta de afuera es tuya Ranma? —pregunta Nabiki

—Si, la compré hoy

—Está bonita, ¿tú elegiste los colores?

—No, ya vino así

—¿Akane no ha dicho nada?

—¿Nada en qué sentido?

—Pues.. algo.. no lo sé.. ella le tiene terror a las motocicletas

—¿En serio?

—Oh, si. Cuando éramos niñas, un amigo de nuestro padre nos llevó a dar una vuelta y ella se asustó tanto que inconscientemente se soltó de mi cadera y se cayó..

—No tenía idea ..

—Pero pareciera que superó su fobia —comenta señalando el casco rosado sobre la mesa

—Al parecer sí —sonríe el ojiazul

—¿No te enojas si te digo algo?

—Para nada

—Te queda bien la niña —dice guiñando un ojo

—¿De qué hablaban? —pregunta Akane al regresar con el té para su hermana sin darle tiempo a replicar al azabache

—Nada en especial, solo le contaba a Ranma de tu pequeño accidente en la motocicleta del amigo de papá

—Ah, ni me lo recuerdes —exclama Akane arrugando la nariz— aún puedo sentir la abolladura en mi cabeza —se toca la zona por encima del oído derecho— ¿Cómo te ha ido hoy Nabiki?

—Bien, y estoy empezando a trabajar en algún que otro caso. Mi suegro dice que veo cosas donde los demás no ven nada

—Bien por ti entonces

—Si.. Oye.. ¿qué harás para tu cumpleaños? —quiso saber la mediana descolocando al pelinegro que no tenía idea de que se acercaba la fecha

—No lo sé.. tal vez no lo festeje

—¿Cómo? Yo en tu lugar estaría planeando la fiesta del siglo. Te has quitado de encima a Ryugen, por Dios, has encontrado al príncipe que aún no se convierte en sapo

—¡Oye! —se queja Ranma

—Es verdad, cuñadito. No te ofendas —le sonríe sacándole la lengua— ¿Y dónde está la madre de esa niña? —pregunta viendo a su cuñado jugando con la pequeña haciéndole morisquetas que la criatura aún ni siquiera puede ver

—Tenía turno en el médico. Hoy era la última revisión de la cicatriz de la cesárea

—Y ha quedado a nuestro cuidado —finaliza el azabache

—Te queda bien el papel de padre Ranma —ahora el turno de Akane para sentirse descolocada con lo que dijo su hermana

—Aún no, Nabiki. Aunque es algo que eventualmente pasará —toma la mano de su novia— y espero que ella esté a mi lado —la mira a los ojos

—Te sacaste la lotería hermanita —remata la mediana levantándose abandonándolos en la sala

—¿Quieres que tengamos hijos? —pregunta en voz baja

—Algún día, ya te lo he dicho. Pero por el momento, quiero seguir apapachando a esta pequeña —se acerca a su sobrina— el tío Ranma te enseñará todo lo que sabe, pulga. Serás la mejor del mundo —sonríe

—¿Sabes que te amo, cierto? —pregunta de repente la pelinegra robándole un beso

—También te amo. Aunque estoy ofendido con usted, señorita

—¿Qué he hecho?

—No me has dicho que viene tu cumpleaños —regaña como un niño enojado

—Creí que Ranko te lo había dicho

—No, no me ha dicho nada.. méndiga enana —dice por lo bajo. La pequeña Humi comenzó a removerse en brazos del joven Saotome y a quejarse— debe tener hambre

—Puede ser, aunque también podría ser el pañal —toma a la niña de los cómodos brazos del ojiazul y se cerciora de que la niña necesita un cambio de pañales— también le toca la leche —murmura— bien, la cambiaré y luego le caliento un poco de leche

—¿Sabes hacerlo?

—Si, Kasumi me enseñó

—¿Quieres que mientras la cambie? —pregunta con un deje de ilusión

—¿Sabes cambiar un pañal?

—No, pero no debe ser tan difícil

—Como tú quieras, amor, si no estás seguro..

—Si, la cambiaré —se levanta interrumpiendo a su novia y vuelve a tomar a la niña. Akane trae el cambiador y lo coloca sobre la mesa, frente al ojiazul, y le deja un pañal, algodón, óleo calcáreo y una botellita con talco de bebé— ¿Y todo esto?

—Es para cambiarla. Mojas el algodón con el óleo, la limpias y luego le echas un poquito de talco

—Bien, bien. A ver.. deja al maestro hacer su obra —dice egocéntrico

—Bien tío Ranma, iré a preparar la leche —sale a la cocina

—Bien, pulga, primera prueba. Veamos si es tan difícil como dicen —Sonríe

Pasados unos minutos, Akane regresa con una pequeña mamadera para la niña y encuentra al azabache peleando con el pañal

—¿Puedes amor?

—Me rindo —dice dejando el pañal a medio poner con semblante triste

—¿Has visto cómo se cambia un pañal?

—En la televisión y no parecía tan difícil —arruga el entrecejo dejándole el lugar a su novia para que terminara la tarea— además me da miedo lastimarla.. —remata compungido

—No la vas a lastimar, cariño. Mira, ven, te enseño —el pelinegro se acercó a la mujer y miró como con delicadeza, levantaba ambas piernitas de la bebé y acomodaba el pañal debajo de ella, luego, le abría las piernitas, solo un poco y echaba el talco para luego cerrar el pañal por el frente— ¿ves? No es tan difícil

—Tú porque ya sabes como hacerlo .. ahora te quiero ver con la ropa —dice sonriendo socarronamente

—¿Es un reto? ¿Acaso piensas que no sé ponerle la ropa a mi sobrina? Ya verás —tomó los pantalones diminutos y se lo puso después de acomodarle las medias. Al subirlo, bajó la camiseta de la niña y la dejó por dentro de los pantaloncillos. Luego, con cuidado, abrochó los pies del monito que la pequeña vestía y finalizó la tarea levantando a la pequeña y acomodándola en sus brazos para darle la leche. Tomó una pequeña toalla rosa suave y la colocó en el cuello de Humi, quien se removía buscando su alimento. Cuando comenzó a beber el contenido de la mamadera, se quedó quieta y volvió a dormirse.

Ranma la miraba como idiotizado, cada movimiento, cada mueca, cada sonrisa. Notó que en todo el momento que cambió y vistió a la niña le decía palabras dulces, le cantaba y la niña oía atenta el sonido de su voz

—¿El canto era por algo en especial? —le pregunta sentado a su lado con el cuerpo girado hacia ella, apoyando sus codos en las rodillas y jugando con la mano de la bebé

—Es una manera de que se sienta acompañada. El cambio de pañales no siempre es así de tranquilo. Hoy se ha portado bastante bien, pero para ellos puede ser molesto. Quizá estaban calentitos o dormidos y vienes tú a quitarle el calor desvistiéndolos y despertándolos. Por eso es importante hablarles dulce o cantarles para que no se sientan tan mal. Además, decirle cosas lindas, como que bebé obediente o qué inteligente es este niño o niña hace que crezcan con esa mentalidad. Si uno dice este bebé se porta muy mal es probable que el día de mañana lo haga.

—¿De donde sacas esas cosas?

—Las aprendí en la facultad —dice tímida

—¿Cuándo regresas?

—Justo después del juicio

—Falta poco

—Ajá

—No me has dicho al final cuándo es tu cumpleaños

—La próxima semana, el jueves

—¿Harás algo?

—Ya le dije a Nabiki que no, lo has escuchado —habla dejando la mamadera vacía sobre la mesa y enderezando a la bebé en su hombro, le da suaves toques en la espalda para provocar el eructo y así volver a acostarla en su huevito

—¿Segura?

—Segura

—Bien, entonces seremos tú y yo solamente

—¿Qué tienes planeado?

—Una cena, nosotros dos solos —dice sugestivamente— luego, no lo sé.. tal vez secuestrarte el resto de la noche —cuenta en voz baja acercándose a ella y abrazándola dándole un beso en el cuello a lo que ella responde suspirando lascivamente— ¿Qué te parece?

—Ya quiero que llegue el día —contesta en voz baja y de inmediato se escucha el eructo de la pequeña Humi cortando el ambiente

—Provecho, señorita —dice Ranma a su sobrina

El fin de semana llegó más rápido de lo que pensaba, la pelinegra estaba preparándose en su habitación cuando Kasumi llama a su puerta para avisarle que Ranko estaba esperándola en la sala.

Esa misma noche, Ranma y compañía se presentarían en un programa de horario central. Saldrían al aire en vivo. No faltaba mucho para que comenzara así que las dos chicas decidieron quedarse un rato en casa de Akane y luego partirían al Bar de siempre.

Cerca de las once de la noche, finalmente presentaron a Polaroid. En la sala de la casa Tendo se encontraban la menor, la mayor y Ranko. El patriarca fue vencido por el sueño y se retiró mientras que Nabiki se aseaba y preparaba para salir con Tatewaki. El esposo de la mayor, descansaba junto a su pequeña hija en la habitación que el matrimonio compartía.

—Y ahora, a pedido de tooodas las chicas que están detrás de cámaras —se oyen los gritos desesperados de varias, por no decir muchas chicas— aquí está ¡Polaroid!

Las luces se apagan y la cámara enfoca al escenario donde Ranma estaba de espaldas con su Gibson colgada. Akane reconoció la correa como la que ella misma le había regalado para su cumpleaños

—¡Ah! Tiene la correa que le regalé —dice muerta de emoción

—¿Enserio? ¿Le regalaste una correa que dice "Polaroid"? —dice su pelirroja amiga— vaya, creí que la había comprado él jajajaja —rompe en risas contagiando a su amiga

—Es que no sabía qué regalarle —dice sonrojada

—Bueno, sabiendo cómo es él, bastaba con que lo esperaras desnuda en la cama con un moño en tus senos —se burla

—Ya, que graciosa

—Es broma amiga, es broma

—Lo sé —ríe

Mientras en la televisión el grupo tocaba, las dos chicas continuaban conversando. De rato en rato miraban la tele hasta que unas notas que no pertenecían a la banda llamó la atención de ambas.

La canción comenzó a sonar y la voz de Ranma inundó el salón de la casa

I was born to love you

With every single beat of my heart

Yes, I was born to take care of you,

Every single day...

I was born to love you

With every single beat of my heart

Yes, I was born to take care of you

Every single day of my life

You are the one for me

I am the man for you

You we're made for me

You're my ecstasy

If I was given every opportunity

I'd kill for your love

So take a chance with me

Let me romance with you

I'm caught in a dream

And my dream's come true

So hard to believe

This is happening to me

An amazing feeling

Comin' through -

I was born to love you

With every single beat of my heart

Yes, I was born to take care of you, honey

Every single day of my life

I wanna love you

I love every little thing about you

I wanna love you, love you, love you

Born - to love you

Born - to love you

Yes I was born to love you

Born - to love you

Born - to love you

Every single day - day of my life

An amazing feeling

Comin' through

I was born to love you

With every single beat of my heart

Yeah, I was born to take care of you

Every single day of my life

Yeah I was born to love you

Every single day of my life

Born to love you

Yes, I was born to love you hey

I wanna love you, love you, love you

I wanna love you

La de cabellos cortos conocía la canción. La conocía perfectamente. I Was born To Love You de Queen.

Las notas bailaban por toda la sala enterneciendo a la ojimarrón. Jamás se había detenido a observar bien los movimientos del azabache en el escenario. O quizá, nunca lo vió tan de cerca. Agradeció al camarógrafo que le brindó las imágenes.

Miraba embelesada como el ojiazul se paseaba por el pequeño escenario, con las luces danzandoca su alrededor y sus manos deslizándose por las cuerdas creando el solo de guitarra que la dejó casi sin aliento. Llevaba el cabello enrollado sobre sí mismo en un rodete bajo a la altura de la nuca y varios mechones sueltos le caían sobre el rostro dándole un aspecto incluso, más varonil.

La canción terminó y el showman se acercó a los chicos para saludarlos y mandar un corte

—¡No! ¿Ahora lo cortan? —refunfuña la menor de los Saotome

—Ay, Ranko, ya sabes como es. Los dejarán para el final

—Espero que no, es frustrante a veces

—Lo sé. Cuando Nabiki seguía a la banda y ellos se presentaban en algún programa siempre era así.

—Pff ya lo sé, pero no soporto al presentador. Me cae gordo —dice enojada la pelirroja provocando que su amiga ría con ganas

—Ay, amiga, pareces una niña pequeña

—¡Sh! Ahí comenzó otra vez —hace señas a la pelinegra para que se calle

—Bienvenidos otra vez, ahora sí estamos con los chicos de Polaroid —los enfocan en un amplio sofá blanco con Ranma en el centro, Ryoga a su izquierda y Mousse a la derecha— díganos, muchachos ¿qué nos espera para el nuevo álbum?

—Bueno —habla el ojiazul— tenemos varias sorpresas. El estilo ha cambiado un poco, como en todos nuestros álbumes

—No solemos quedarnos en un solo estilo, nos gusta innovar, crear melodías nuevas, estridentes, diferentes a las de los trabajos anteriores —aporta Mousse y se oye un femenino grito "¡Hermoso!" y el chico mira hacia el público y sonríe hacia la que, cree, fue la emisora

—Vamos a ver cómo lo toma Shampoo —dice Ranko divertida

—Para resumir —habla el primo de los hermanos Saotome— será un disco diferente, más potente, con más rock

La entrevista siguió su curso mientras charlaban de la gira que estaba casi sobre ellos. Dieron la fecha en la que tocarían en el Kabuki-Za para dar comienzo y comentaron que el día del lanzamiento harían una firma de autógrafos en una conocida disquería de Tokyo.

Como era de esperarse, el presentador preguntó sobre la relación de cada uno. Ryoga se tiñó de un tierno color cuando oficializó su relación con Akari y Mousse envió un sonoro beso a Shampoo. Cuando fue el turno de Ranma, dijo que agradecía tener la oportunidad de amar de verdad a alguien y que era muy feliz en ese momento. Ranko abrazó con orgullo a su cuñada y Kasumi sonrió con esa usual mueca maternal que había adquirido después de tener a Humi.

Polaroid estuvo en la pantalla unos minutos más y luego cerraron el programa con una de las canciones nuevas. Para ese entonces, Kasumi ya se había despedido y solo eran Ranko y Akane quienes quedaban en la sala.

Las dos chicas se prepararon y tomando sus cosas, salieron de la casa Tendo y se subieron al taxi que previamente habían llamado.

Llegadas al lugar donde compartían siempre, buscaron una mesa vacía y se sentaron. La camarera llegó pronto ofreciendo bebidas que ambas rechazaron. Pidieron lo usual. Una cerveza para Akane y una margarita para Ranko.

Minutos después de sentarse y recibir sus tragos, la camarera regresó con otra cerveza y una nueva margarita, cortesía de unos jóvenes que estaban en la barra

—Ah.. ¿podemos devolverlas? —dice la pelirroja para sorpresa de Akane

—Si, por supuesto, no hay problema —contesta la mesera volviendo a irse con los tragos. Inmediatamente la colorada se percata de la mirada de su amiga

—¿Qué?

—¿Has rechazado una bebida que te han invitado?

—Ahm..

—¿¡Qué has hecho con mi amiga, monstruo!?

—¡Oye! —se queda pensativa unos segundos con la vista clavada por donde desapareció la mesera— ¿Será que me las devolverá si voy a buscarlas?

—Ranko.. —reprocha en tono reprobatorio la pelinegra— No me digas que .. ¿¡Estás saliendo con Taro!?

—¿Cómo pasamos a esta conversación? —dice la pelirroja haciéndose la distraída

—No cambies de tema Saotome, dime ¿Están saliendo? —repite y su cuñada no tiene más opción que volver a acomodarse suspirando cansada

—No precisamente.. estamos en algo no-serio

—¿Algo "no-serio"?

—Ya sabes.. estamos pero no estamos.. como tú con Ranma al principio

—Ya, si, entiendo. Así que.. ustedes ¿ya..?

—Si, me acosté con él —responde a la silenciosa pregunta de la pelinegra

—¡Ah! ¿Cuándo? No me has contado —reprocha

—Es que estás tan metida con esto de que retomarás el estudio y con las bragas en la cabeza por mi hermano, que no quería molestarte

—¡Ranko! ¿Cómo podrías molestarme? Somos amigas ¿cierto? —la joven frente a ella asiente— ¿Entonces? Vamos, no quiero que porque ahora esté con Ranma nuestra relación cambie. No lo hizo cuando estaba con Shinno, no quiero que pase ahora —dice mirando los azules ojos de la otra

—De acuerdo. No volverá a pasar

—¡Perfecto! Dime, ¿cuándo lo metiste en tu cama?

—En realidad, fue al revés.. yo me metí en la suya —dice sonrojada pero orgullosa

—¡Ah! Quiero saberlo TODO

Así pasaron la mitad de la noche, hablando de Taro y su desempeño en la cama. Ya que la de cabello rojo no era nada recatada, habló hasta por los codos y sin quererlo, le dio algunos tips para que la ojimiel usara con su novio en su próximo encuentro.

La morena tenía la intención de saber un poco más sobre la relación anterior de Ranma con Azusa, siendo sincera, quería saber si el ojiazul había engañado a la patinadora en durante sus giras, pero no sabía cómo entrar en el tema. Quería llegar a preguntarle dentro de la charla. Según Akane, quedaría mal que increpara directamente a su amiga diciéndole ¿tu hermano le puso el cuerno a Azusa?

Pensó mil maneras de encarar la situación, pero cada una más loca que la otra.

Sin embargo, la ayuda vendría de la misma Ranko

—Dime Akane, ¿cómo te preparas para la gira de Ranma? —pregunta a su cuñada

—No sé.. estoy contenta por eso pero.. es mucho tiempo

—Bueno, sí. Pero es lo que él eligió

—Ya lo sé, pero eso no quita que lo vaya a extrañar montones

—¿Sabes que existen las video-llamadas?

—Por supuesto que lo sé, pero no será lo mismo.. además..

—¿Además..?

—La cosa es.. quería preguntarte algo.. y temo que no puedo preguntárselo a él, sino pensará que no confío en su palabra..

—Bien, escúpelo —dice la colorada

—Cuando él estaba con Azusa.. ¿Tú sabes si él le era fiel? Es decir, ¿él la engañó alguna vez?

—Mm.. No que yo sepa.. ¿piensas que Ranma podría llegar a engañarte? Akane, él te ama, en serio. Jamás lo había visto así.. está loco por ti. No dudes de eso

—No dudo que me quiera, pero.. es mucho el tiempo que estaremos distanciados.. y seguramente no le faltarán chicas que quieran.. ya sabes.. quitarle el estrés.. además, la carne es débil

—Sólo es débil si la persona no tiene convicción

—¿Crees que no me engañaría?

—No, si no lo ha hecho estando con la loca, menos lo hará contigo

—Gracias, amiga —toma la mano de la joven

—Eres mi cuñada favorita Akane

—Soy la única que tienes

—Lo sé pero no me has dejado terminar —frunce el ceño— eres mi cuñada favorita, pero antes que eso, eres mi mejor amiga. Y quiero lo mejor para ti. Jamás te mentiría

—Lo sé, Ranko, lo sé

Ya más tranquila y algo mareada, la joven Tendo llamó un taxi que las llevaría a la casa de su suegra. No quería molestar a Kasumi ni mucho menos despertar a la pequeña Humi, por un momento pensó que tampoco era buena idea ir a casa de su amiga/cuñada, puesto que su abuela también estaba delicada de salud, pero la misma Kimiko le había dicho a Ranko que fuesen a la casa, alegando que no veía a la pelinegra lo suficiente.

Aquello dejó preocupada a la joven Tendo, pues había visto a Kimiko unos días antes, solía pasarse las tardes allí, pero al parecer, la memoria de la mujer también estaba comenzando a fallar.

A la mañana siguiente, ambas chicas se levantaron temprano, ayudaron a Nodoka a preparar el desayuno mientras charlaban trivialidades hasta que la matriarca preguntó a la pelinegra por su relación con su hijo

—¿Cómo se comporta mi Ranma contigo, Akane? —quiso saber, utilizando ese característico tono suave y maternal que le hacía recordar a su hermana

—Bueno, pues.. él es.. es atento, es.. dulce, no.. no lo sé

—Mamá no creo que se sienta cómoda hablando de su relación con Casper

La ojimarrón sintió un ligero calorcito al oír el antiguo sobrenombre de su chico.

—Está bien, está bien. Sólo quería saber si mi hijo es buen novio, nada más

—Lo es, tía, lo es —contesta algo avergonzada la pelinegra

Luego llegó Kimiko a la cocina regañando a su hija porque no la había esperado para preparar el desayuno. La madre de Ranko le habló suavemente intentando que la anciana entendiera que eso era algo que ya no podía hacer debido a su incapacidad para moverse como lo hacía.

—¡Tonterías! Estoy bien, puedo preparar el desayuno perfectamente

—Mamá, entiende, prefiero que descanses y no te alteres por nada

—¡Ah! Está bien, está bien —se quejaba la anciana caminando más despacio de lo usual, cosa que a la chica Tendo le hizo sentir un poco mal. La abuela de su amiga estaba empeorando y se notaba— ¡Hola Akane! Al fin has venido a verme, hija

—Abue, estuvo aquí hace unos días —dice la pelirroja con dulzura

—Oh.. Debo haberlo olvidado.. ya sabes cómo somos las viejas, querida.. un día estamos y al otro nos olvidamos de todo —se burla de sí misma

—No diga esas cosas —exclama la pelinegra— todavía está joven ¿No lo cree?

—Ay, querida, ojalá tuviera algunos años menos. Pero los días pasan y no vuelven.. ¿Te has cortado el cabello? Me encanta como te queda

—¿Le gusta? A mí también me agrada como quedó —dice la ojicafé haciendo caso omiso a que ya la había elogiado por su corte hacía unos pocos días

La anciana dio una vuelta y despacio, se encaminó al baño. Nodoka fue con ella, para cerciorarse que no cayera, pues en baño era uno de los lugares más propicios para que alguien de la edad de Kimiko cayera.

—Cada día está peor —susurra Ranko por lo bajo— lo bueno es que aún puede levantarse. A pesar de estar mal, es bastante independiente. Se rehúsa a que mamá la bañe o la ayude a vestirse. Es cabezota

—Igual que tú —dice la chica de cabello corto

—Lo sé..

Minutos después, Genma Saotome entró a la cocina saludando a su hija y a su nuera

—¿Dónde está Ranma, Akane? —pregunta el hombre que intentaba, en vano, ocultar su calvicie con una bandana blanca

—No ha venido aún, papá —comenta la pelirroja

—Ah, creí que habían venido juntos —le dijo a la pelinegra

—No, de hecho, llegué con Ranko

—Oh, ¿han salido?

—Si, apenas llegamos caímos rendidas —dice de nuevo la joven Tendo

—Y dormimos en la misma cama, porque estábamos ebrias. Muy ebrias. Y ésa, es una explicación no-gay —bromea la colorada sacándole una carcajada a su padre

—Dime, hija ¿cómo van las cosas con Pantimedias? —pregunta el patriarca Saotome enarcando una ceja sabiendo que el tema incomoda por demás a su hija menor

—Cállate viejo —refunfuña

—Buenos días —se escucha desde la entrada de la casa la fuerte voz de Ranma

—¡Ah! Hijo, llegas justo a tiempo, dime ¿Qué era lo que había dicho Taro sobre la estatura de tu hermana? —pregunta Genma a su primogénito que entraba en la cocin

—Ahm.. —entiende al instante que su padre estaba gastándole una broma a su pequeña hermana, por lo que le sigue la corriente y le contesta recostado sobre el marco de la puerta— creo que dijo algo… no recuerdo exactamente las palabras, pero algo sobre comprarle unos tacos altos, porque de lo contrario, tiene que agacharse a la altura de una niña para escucharla hablar —sonríe mostrando sus dientes de forma exagerada

—Seguramente, Casper. Para que sepas, Taro no es tan alto como quieres hacer creer a todos. En todo caso, si hablamos de estaturas y tamaños, sinceramente lo lamento por Akane. Estoy segura de que a la hora de tener sexo debe de buscar alguna lupa para poder encontrártelo —ríe a carcajadas

—¡Ah! ¿Sí? Ya verás —dice Ranma fingiendo enojo acercándose al lugar de su hermana

—¿Sabes que te está molestando cierto? —pregunta la ojicafé a su novio que desvió su ruta al verla sentada junto a la pelirroja, quien convenientemente se levantó y apresuró unos pasos a la entrada de la cocina

—Lo sé —fue su simple respuesta para después depositar un beso en la frente de su novia— hola —saluda

—Hola —devuelve el saludo

—Gracias por el lugar, pitufa

—Si, si —le contesta restándole importancia a él y lo que dijo

—¡Te he dicho que puedo caminar sola! —rezongaba Kimiko entrando nuevamente en la cocina

—Lo sé, mamá, lo sé. Pero el baño siempre está húmedo y el suelo transpira, no quiero que te lastimes

—¡Hola pastelito! —dice la anciana contenta al ver a su nieto

—Hola abue ¿Cómo has estado?

—Bien, corazón, bien. Pero aquí, tu madre piensa que soy una niña a la que hay que cuidar —refunfuña— ¿Puedes creer que quiere llevarme al baño? Soy perfectamente capaz de hacerlo

—Aquí vamos de nuevo —susurra Nodoka

—Si. Y lo seguiré diciendo hasta que te entre en tu cabezota —regaña a su hija— necesitaré ayuda cuando ya no pueda ir al baño —emuló con fuerza en la voz

—De acuerdo, abuela explosiva —llama Ranma— Dime ¿Cómo te está yendo con el médico?

—Ah, qué saben los médicos —rezonga— dice que necesito proteínas ¡Ja! Proteínas sus carteras —sigue renegando mientras se sienta junto a su nieto— ¿Has venido a entrenar corazón?

—Si, bueno, en realidad, vine a pasar la mañana con ustedes y luego a entrenar ¿Te apuntas viejo? —pregunta a su padre

—Por supuesto —respondió el hombre

Minutos después, la chica de cabello negro admiraba a su tormento personal hacer katas en compañía de su padre en el jardín de atrás. Recordó los pocos torneos donde el azabache participó, era obvio que aún después de tanto tiempo seguía teniendo la técnica. Es algo que no se olvida, como andar en bicicleta.

Admiraba los músculos de sus brazos, sus pectorales a través de su playera negra de tirantes. Su piel perlada a pesar del frío de afuera, se preocupó hasta que su suegra le dijo que lo normal en el arte era entrenar en condiciones así, que en alguna ocasión, Genma y su hijo habían hecho algún que otro viaje de entrenamiento en las peores condiciones. Fortalece sus sentidos recitó como si fuera un mantra.

Una vez terminado el entrenamiento, Ranma y su padre entraron encontrando a las mujeres, excepto Kimiko, levantando los restos del desayuno.

—¿La abuela ya se ha acostado? —preguntó el muchacho

—Si, tomó sus medicinas y fue a ver su programa de tejido —dice Ranko secando los platos que su amiga le iba pasando

—¿Ya terminaste de entrenar, hijo? —cuestionó su madre terminando de limpiar la mesa

—Sí, el viejo ha ido a darse un baño, creo que haré lo mismo.. Akane ¿tú te quedas o vienes conmigo?

—¿Dónde vas?

—A ningún lado, en realidad.. ¿Te llevo a tu casa?

—¡Oh! Mañana es la última sesión en el juzgado ¿Cierto? —recordó Nodoka

—Si, mañana, esperemos, que se termine la pesadilla —le respondió su nuera con un nudo en el estómago

—Entonces espero que todo salga bien, querida —abraza a la pelinegra

—Gracias Tía

—Entonces ¿Vienes conmigo, amor? —vuelve a preguntar

—Bien, vamos —dice medio rezongando, medio en broma

—¡Oye! ¡No te lleves a mi amiga! —reprocha la pelirroja señalando a su hermano con un trapo en la mano— ¡Bah! No importa, de todas formas me tengo que preparar. He quedado con Tadashi a almorzar —comenta toda sonrojada

—Ah.. así que.. tienes cita con Taro —canturrea el pelinegro elevando las cejas en forma de burla— ¿Tienes condones? —la colorada, como casi nunca le suele pasar, cambió de color hasta tomar un furioso rojo brillante en todo su rostro— Dile que no sea tan agarrado y los compre. Yo no voy a seguir proveyéndolo toda la vida —se burla de su hermana que tranquilamente podría iluminar todo Tokyo

—En serio, amiga, tu nuevo novio es un grano en el trasero —dice por lo bajo a la pelinegra

—Lo sé, pero es de familia —sonríe haciéndole entender que ella es igual

—Si algún día soy así de insoportable —señala al ojiazul— por favor pégame —en eso se acerca el muchacho y le da un ligero toque en su cabeza que apenas sintió— ¡Idiota!

—¡Yo también te quiero hermanita! —se ríe el pelinegro llevándose a su novia de la mano

—¡Ranma! Espera, no me he despedido —detiene la marcha del azabache y volviendo a saludar a su suegra y su hermana, más no a la abuela, pues seguramente estaba ya dormida

Fuera de la casa de los Saotome, Ranma encamina a su Hyundai negro con su novia quien se extrañó no verlo con su flamante y amarilla Harley

—¿Qué ocurrió con la moto? —preguntó

—Bueno.. no estaba seguro de si ibas a estar aún aquí, así que no quise arriesgarme a traer el casco en vano —se excusa— además, dijeron que hoy iba a llover —dice señalando el cielo

—¿Estás seguro? —replantea la joven que ni siquiera levantó la vista a ver el firmamento iluminado por el sol y sin ninguna nube

—Bueno, todo puede pasar, cariño —guiña el ojo— ¿La llevo a su casa My Lady?

—Por favor —le responde entrando al auto negro

—¿Cómo te sientes? Por lo de mañana —quiso saber el pelinegro una vez adentro del vehículo y colocándose en cinturón de seguridad

—No lo sé.. rara.. por un lado no veo la hora de que todo termine —habla mientras el motor vuelve a la vida y se adentran en las calles de Nerima— pero por otro lado.. es difícil.. temo que pueda pasar después

—¿Algo como represalias por parte de él? —la chica asiente— no temas, cariño, eso no va a pasar —frena en un semáforo y aprovecha para tomar su mano izquierda, que está a su alcance— te prometo que mientras yo esté aquí, él no se acercará. Ni a ti, ni a mí, ni a nadie. ¿Lo entiendes? —la chica solo asiente perdida en los azules ojos del pelinegro y sonríe tímida— Te amo, Akane

—Te amo, Ranma —deposita un suave beso en la comisura de sus labios

Otra vez me retrasé, ya sé, ya sé pero tengo una muy buena excusa, como ya sabrán -y si no lo saben, se los cuento- participé de un reto creado para la página Ranma Fanfics Por Siempre y me emocioné TANTO que deje este capítulo de lado para terminarlo :P

Si gustan leerlo, nada más estén atentos a la página que esta semana lo va a estar publicando. Estoy segura de que les va a gustar, participamos varias autoras que tienen historias geniales y que a mi, particularmente, me encantaron.

De todas formas quiero agradecerles a todos por sus palabras en cada capítulo, a los que se van sumando y a los que solo pasan a leer.

Un millón y medio de gracias a mi beta DanisitaM que me guía y descubre cosas que ni yo misma puedo ver a veces. xD es una genia!

Dénse una pasadita por el oneshot que subí Filosofía en el tocador, no se van a arrepentir ;) o tal vez si jaja quizá se queden con ganas de más :P

Bueno, esto es todo por ahora, se viene cosas bastante.. no "fuertes", creo que la palabra sería "dramáticas" así que esperen lo peor y no saquen conclusiones apresuradas :D

Nos vemos la próxima