Capítulo 10:
Después de la última charla en la que Akane confesó su horrible experiencia en el pasado, Ranma sentía que estaba aún más cerca de ella. Si había tenido la confianza suficiente como para contarle algo así, ya se daba por hecho. De alguna forma, lo tranquilizaba saber que la joven confiaba en él, algo que hasta el momento no había pasado muy seguido. Se sentía bien ser amantes y confidentes, pues de eso se trata ¿no? De contarse todo y no ocultar sentimientos de ningún tipo.
La semana fue pasando lenta y llena de trabajo para ambos. Mientras la pelinegra se acostumbraba a la rutina de trabajar y correr a la facultad, el ojiazul se la pasaba entre cámaras de televisión y micrófonos de las radios.
Hacía unos días habían lanzado el nuevo video y estaban bastante atareados presentando el nuevo material que estaba próximo a salir. También se encontraban trabajando en el Kabuki-Za, donde darían comienzo a la gira para después partir por quién sabe cuánto tiempo.
Últimamente se sentía bastante inspirado y varias canciones salieron de su cabeza, para su mala suerte, todas iban bien con el piano y él solo poseía un viejo y destartalado teclado.
Se alejó del ventanal en el living donde se encontraba divagando y salió de su departamento apurado, tenía que reunirse con sus compañeros y su nuevo cuñado, Taro.
¡Agh! ¿De verdad gremlin? ¿Con Pantimedias? Tenías miles de opciones y te vas y te enamoras de PANTIMEDIAS —le había dicho en un mensaje cuando Ranko "oficializó" su no tan reservada relación con el representante
¿Y eso a ti en que te afecta? Te recuerdo que tú estás saliendo con mi amiga —reprochó
¿Y? Yo la vi primeroPff si, claro, hace un millón de años.. no cuenta por que eras un patán que temía acercárseleNo importa, el caso es que estás saliendo con Pan-ti-medias —remarca adhiriendo un emoji enarcando una ceja
Y yo ya te dije que a ti eso no-te-importa¡Bien!¡Bien! ¿De verdad estás enojado por que estoy saliendo con Tadashi? —emoji con los ojos llorosos
No, no me molesta en absoluto¿¡Entonces!?Simplemente me gusta hacerte rabiar :pEres un idiotaLo séPobre de mi amiga, tener que soportarteJaja deja de quejarte, gnomea¿Gnomea?Déjalo así —emoji blanqueando los ojos
Recordando aquella graciosa conversación, salió directo a la oficina de su representante, casco y llaves en mano, se montó en su Harley y salió directo al lugar pactado.
Si bien estaba acostumbrado a llamar la atención en las calles debido a ser quién era, el casco ocultaba su identidad, pero de igual forma llamaba la atención, pues éste era completamente negro y simulaba ser el casco de Iron Man.
Su hermana se le había burlado una semana entera, su novia se había unido a ella en el bullying en alguna que otra broma, pero ciertamente él mismo se sentía un poco tonto cuando se retiró el casco. Había pensado que era una buena idea, pero ahora, viéndolo, era bastante ridículo.
Ranko reía a más no poder, Akane, por otro lado, le daba ánimos para que lo usara, ella no lo veía del todo feo, hasta incluso lo usó unos días hasta que el pelinegro se animó a ponérselo. No podía quitar la sonrisa idiota de su rostro mientras manejaba, se sentía estúpido, pero inmensamente feliz, el pequeño cuerpo aferrado a su cintura le daba tranquilidad al mismo tiempo que lo hacía sonreír más.
Luego ya no salía a la calle con la sonrisa patética de los primeros días. Como esa mañana, que apresurado, aún con el café en la garganta, salió disparado a la oficina de Pantimedias.
Cuando llegó, ya estaba el automóvil de Mousse pero no veía rastro alguno del de Ryoga. Entrando en el edificio, y luego a la oficina, estaban los tres esperando, su primo, tan perdido como siempre, había estacionado su vehículo a cinco cuadras del lugar.
—Llegas tarde, Ranma —regaña el representante
—Hola cuñadito, ¿acaso no tengo privilegios? Estás revolcándote con mi hermana, dame al menos ese beneficio —se burla apoyándose contra una mesa
—¿Quieres dejar de ser imbécil por un minuto? —dice de nuevo Taro con un sonrojo en las mejillas— Esto es importante
—Bien, ¿qué sucede?
—Como saben, estamos cerca de comenzar la gira, en tres días es la firma de autógrafos y tengo excelentes noticias
—¿Qué noticias? —pregunta Mousse
—La gira, como saben, será por todo Japón, luego iremos a los alrededores, la noticia es que en esa segunda parte, comenzaremos desde afuera hacia adentro
—No entiendo —dice Ryoga
—Comenzaremos la segunda parte en América
—¿¡Qué!? —exclama el ojiazul abriendo los ojos de la impresión
—Eso, he hablado con la gente de MTV, los quieren para la ceremonia de los MTV Awards, donde me han comunicado, tienen dos nominaciones a mejor álbum y mejor canción
—¿Iremos a una ceremonia de MTV? —pregunta de nuevo un estupefacto Ryoga
—Sip, y debemos hablar sobre eso —dice serio de repente— seguramente alguno estará pensando llevar a su novia —mira a Mousse que tenía la idea rondando en su cabeza— deben saber que eso no será posible. Estados Unidos es sólo una parada en nuestra gira. Y ya saben lo que eso significa
—Nada de novias en los alrededores —dicen los tres con cansancio
—Lo sabemos, pero Taro ¡Es U.S.A! No podemos no ir con nadie
—Irán los tres, yo estaré presente también, pero no llevaré a Ranko. Así como tú no llevarás a Shampoo, ni Ryoga a Akari, ni Ranma a Akane. ¿Estamos?
—De acuerdo —dice derrotado el de anteojos
—En cuanto termine la gira, podrás ir donde quieras, pero mientras dure, no quiero distracciones ¿si?
—Si, Taro
—Bien, cambiemos de tema. ¿Ya hicieron la lista que presentarán en el Kabuki-Za? Las entradas saldrán a la venta en tres días
—¿Justo para la entrega de autógrafos? —pregunta el del colmillo
—Exacto
—Pero el show es en dos meses
—Lo sé, pero ya está todo listo. Según las encuestas, las entradas se agotarán al llegar la tarde
—¿Estás seguro? —cuestiona el de ojos verdes con cabello largo
—Eso me dijeron los de marketing, pero no me desvíen la conversación. La lista, ¿la han hecho?
—Algo así —contesta Ranma— hemos sacado algún que otro tema del repertorio.. no vamos a tocar los catorce temas
—Esperaba que no lo hicieran —dice orgulloso el representante
—Aunque fue una decisión difícil. Decidimos tocar algunas canciones y el resto, intercalarlas durante la gira —explica Ryoga
—Bien, me gusta eso. Y ¿qué harán con el tiempo que les queda? Por que si no van a tocar los catorce temas, les quedarán varios minutos de sobra
—Rellenaremos con los más potentes o parecidos de los álbumes anteriores —dice Mousse mientras Ryoga asiente con su cabeza
—Seguramente la mayoría de los "agregados" sean más de los últimos discos, tal vez también podamos meter algún viejito ¿les parece? —decía el primo de Saotome
—El público ama los viejos temas —concuerda el ojiazul
—Bueno, parece que tienen eso resuelto —dice Taro en voz alta— ahora bien ¿ya pensaron en la puesta en escena?
—Todo a su tiempo, Taro —intenta calmar Mousse
—Si, pues tiempo es lo que no tenemos, no podemos hacer algo demasiado elaborado, pero tampoco muy simple
—Podríamos usar los juegos de piro-música —empieza a decir el ojiazul
—Eso ni de broma se saca del show —interrumpe Ryoga— es lo mejor de todo el recital
—Bien, si, tienes razón, pero debemos coordinarlo con los temas nuevos —sigue Ranma
—Y las luces —agrega Mousse
—Chicos, chicos, eso es obvio, yo me refería al escenario. El Kabuki-za no es muy grande, así que no pueden hacer un gran despliegue, es más, hasta les diría que lo de la piro-música lo reserven para el Tokyo Dome, es más grande y con menos riesgos, el Kabuki-Za tiene al público muy cerca del escenario —menciona Taro dejando a la banda pensativa
—Entonces sólo serán las luces —contesta Ranma encogiéndose de hombros
—¿Y en el escenario? ¿Usarán las pantallas de fondo? —pregunta el representante haciendo anotaciones en una libreta
—Sería lo obvio si no usamos la piro-música —alega Ryoga
—¿Y qué pondremos? Los nuevos temas no tienen videos —dice Mousse
—Mierda —se queja el del colmillo
—Descartemos las pantallas entonces —Taro tacha algo en la libreta
—¿Y si sólo salimos al escenario y ya? Es decir, no pongamos algo demasiado grande, el lugar no nos da la posibilidad de mucho —propone Ranma— ¿saben? Creo que mamá aún conserva la bandera con la que salíamos los primeros años —comenta pensativo
—¿De verdad? ¿Ese trapo aún existe? —se burla Mousse
—¡Oye! Costó mucho hacerla —reprocha Ryoga
—¡Tú ni siquiera la hiciste! —regaña el de anteojos
—¿Seguro que tu madre tiene la bandera? —pregunta Pantimedias a Ranma haciendo caso omiso a sus otros dos compañeros que mantenían un ida y vuelta de palabrotas
—Si, bueno, eso creo.. la llamaré y luego te aviso
—Perfecto —dice ahora anotando rápidamente en su libreta asintiendo al mismo tiempo— ¡Hey! A ver Pinky y Cerebro ¿Están de acuerdo con la idea de Ranma de usar la vieja escenografía?
Ambos integrantes asintieron y dándose un cálido empujón salieron de la oficina no sin antes de que Taro les pidiera que piensen un plan B por si Nodoka no tenía aquel trapo.
Afuera, el invierno comenzaba a azotar la ciudad, la peor época del año, según Ranma.
Cada uno de los integrantes se fue por su lado, el pelinegro aprovechó que aún era temprano y fue a casa de su madre, estaría un rato con su abuela y luego iría a la residencia Tendo ya que la familia comenzaría a empacar sus cosas para la mudanza que sería al día siguiente. En teoría, dejarían todo listo a excepción de las camas y lo que vestirían para hacer el trabajo.
Él se ofreció a ayudar ya que era sábado y Akane había pedido el día en el trabajo. Así que arrancando su motocicleta, se dirigió a la casa de sus padres.
Allí se encontró con su madre terminando de hacer los quehaceres, su padre había ido al dojo Tendo a ultimar detalles, pues ya casi estaba listo y debían hacer publicidad de su reapertura.
Los dos hombres, Saotome y Tendo, mandaron a hacer volantes y pancartas que colgaban en lugares estratégicos. Hasta el momento tenían 46 alumnos entre adultos, adolescentes y niños. La felicidad en ambos era palpable aunque el de la pañoleta en la cabeza también estaba preocupado por la deteriorada salud de su suegra y, por consiguiente, la estabilidad emocional de su esposa.
Lo bueno era que ninguna de las dos estaban solas. Sus hijos estaban acompañando a las dos mujeres además de Ryoga, que cuando lograba llegar a la casa, solía pasar el día con ella. Los vecinos solían pasarse a saludar o dar una llamada para preguntar por Nodoka, pues era una mujer bastante sociable y medio Nerima le tenía estima.
—¡Ranma! —exclamó la matriarca Saotome— creí que no vendrías hasta mañana en la tarde o el domingo en la mañana.
—Hola mamá —saluda a su madre con un abrazo— estaba de paso, en la tarde ayudaré a Akane a empacar las últimas cosas, mañana harán la mudanza al dojo y me he ofrecido a ayudarles
—Ay, mi ángel, eres todo un caballero —acaricia el rostro de su hijo
Mientras le hacía compañía a su madre, charlaban sobre temas variados, Nodoka le comentó que su abuela seguía cada vez peor, pero con el mismo carácter fuerte que la caracterizaba.
En medio de una amena charla sobre la reciente relación de su hermana menor y el representante, Ranma recordó la charla de esa mañana, se le había olvidado por completo
—Oye, mamá, me preguntaba si aún conservas esa vieja bandera que usábamos en los primeros shows
—¿La que hicieron Ranko y Ukyo? —pregunta su madre
—Esa misma
—Pues.. creo que sí.. si no se extravió en la mudanza, debe estar en el desván..
La mujer se levantó de su lugar y encaminó a la pequeña habitación donde guardaban aquellas cosas que ya no usaban pero les daba pena tirar a la basura.
Entre varias cajas con etiquetas de "disfraces" y otras más de "recuerdos", Nodoka Saotome sacó una con la palabra Polaroid en el frente. Al abrirla, se encontraron con varias cosas de los primeros años de la banda. Como el primer álbum que habían sacado. Ranma rió cuando su madre sacó las dos versiones, el cd y el cassette, ya que cuando ellos se lanzaron a la fama, aún mucha gente seguía utilizando aquel formato. Entre varias fotos, en las que se los veía a los tres bastante más chicos -diez años más jóvenes, para ser exactos- encontró todo tipo de cosas. Desde bandanas con sus imágenes, hasta pósters, incluso creyó ver varitas luminosas que NADA tenían que ver con ellos, pero su madre igual conservaba por el solo hecho de que las vendieran en los alrededores de sus shows. Se enterneció cuando en un sobre bastante amarillento, encontró todas las entradas de los recitales a los que su familia había podido asistir. Absolutamente todos. Incluso habían folletos de aquellas empresas de antaño donde ofrecían ringtones para celular. "Envía 'Polaroid' al 773 y recibe en tu teléfono celular las mejores canciones de la banda" decía el pequeño papel que en el dorso tenía toda una selección de artistas y tonos para llamadas. También había un cancionero de ellos con algunas canciones hasta su tercer álbum, almanaques con la imagen del cuarto disco, entrevistas, tapas de revistas y alguna que otra playera. Aunque lo que más le llamó la atención fue otro sobre, un poco -bastante- más grande que decía cartas. Curioso, abrió el papel y se encontró con varios escritos que databan de sus años en Sapporo, claramente se las habían dejado las fans en su antigua casa. Recordó cómo todas las mañanas su abuela se quejaba de aquellas niñas que vienen a molestar a mi limoncito, pero él no les hará caso.
Cuántos años habían pasado y su madre aún tenía todo aquello.
Decidió leer una, le había entrado la curiosidad. Así que tomando la primera, le dio una leída;
Querido Ranma: ¡Hola! ¿cómo estás? Yo bien, espero que recibas esta carta y que la leas, sería mi más grande deseo.Todos los días escucho su disco, ¡me encanta!Sólo quería decirte que eres el mejor cantante y guitarrista del mundo entero. Y también que te amo con locura (aunque esa parte no la leas, pásala de largo y si la has leído bueno, da igual)Espero que nunca dejes de cantar.Te amo!
Se sonrojó un poco y pasó a la que seguía, aquella tenía una caligrafía bastante aceptable aunque sus palabras lo pusieron bastante nervioso
Ranma: solo escribo para decirte que eres el amor de mi vida. Amo todo de ti, tu cabello, tus ojos hermosos, tus labios que quisiera besar, todo de ti.Me gustaría que me dieras una oportunidad de dejarme amarte como te mereces, ninguna te amará como yo, te lo prometo.Estaré en el recital de Hokaido si quieres búscame, estaré esperando :)
Un escalofrío le recorrió la espalda. Por su propio bien decidió dejar las cartas en paz y continuó rebuscando hasta que al fondo, encontró una bolsa bien envuelta. Sacándola, la abrió y allí, perfectamente doblada, estaba la famosa bandera que su hermana y su mejor amiga habían confeccionado para la banda.
La tela no había perdido el color y seguía tan blanca como la recordaba, con algunos rastros del paso del tiempo, pero nada tan drástico. Abriéndola, con ayuda de su madre, volvió a contemplar la primer bandera de la banda. No era más que una tela de unos dos metros por tres, con una enorme cámara en el centro y el nombre de la banda escrito debajo con esmerada caligrafía. Recordó todo el empeño y dedicación que pusieron Ranko y Ukyo al hacerla.
—¿Para qué la necesitas cariño? —preguntó su madre
—Es que tenemos que hacer la puesta en escena del show en el Kabuki-Za y nos pareció buena idea usar la vieja bandera
—Oh.. ¿Van a llevarla a la gira?
—No lo sé.. no lo hemos hablado aún —comenta pensativo, la idea no era del todo mala
—Está bien, sólo cuídala ¿si?
—Por supuesto mamá, aunque no me la llevaré ahora. Seguramente la venga a buscar el día del show
—¡Oh! Perfecto, así correrá menos riesgos
—¿Qué estás insinuando? —pregunta enarcando una ceja
—Nada, hijo, nada
El pelinegro y su madre continuaron charlando mientras guardaban todo nuevamente en su lugar. Pasado un rato, el ojiazul tomó sus cosas y se encaminó a la facultad donde cursaban Akane y su hermana, seguramente su novia ya estaba por salir y debían ir a la casa de la chica a preparar las cosas para el día siguiente.
Una vez en el lugar, bajó de su motocicleta y se dedicó a esperar a la morena. A medida que iban saliendo estudiantes y lo veían allí se le acercaban. Algunos pasaban de largo avergonzados, o quizá tímidos por su presencia allí, otros, los más osados, se acercaban a pedirle autógrafos y fotografías.
Había alguna que otra fan que coincidía en estar estudiando en el lugar y, como siempre, alguna terminaba llorando de la emoción. Todos le preguntaban por qué estaba allí, a lo que respondía que su novia cursaba en aquel sitio.
Minutos después, las dos cabezas ya conocidas para él, iban saliendo por la puerta
—Disculpen, pero ya debo irme, fue un placer haber compartido unos minutos con ustedes —se disculpó para ir en busca de su hermana y su novia— ¡Al fin salen! Me estaba aburriendo —dice abrazando a la pelinegra que traía su casco rosa chicle, aunque había algo distinto en él— ¿Qué es esto? —preguntó cuando notó una escritura negra bastante conocida
—Oh, es sólo un adhesivo que he mandado a hacer —le tiende el casco indiferente
—"Polaroid" ¿Quiénes son esos? ¿Te gusta esa banda mediocre y sin talento? —se burla de si mismo sonriendo al notar el pequeño sticker en uno de los lados
—Óyeme, niño bonito, no te metas con la banda o te meterás conmigo y es algo que no querrás que pase —amenaza
—¡Dale duro Akane! Déjalo sin sexo un mes entero —se burla Ranko a un lado de la pareja
—No le des ideas Dobby —responde ácido el ojiazul— ¿No tienes cita con tu chico hoy? —pregunta socarronamente
—Dobby no tiene amo, Dobby es un elfo libre —contesta la pelirroja citando al personaje de ficción— además, tengo demasiadas cosas para hacer hoy —agrega indiferente
—¿Ya han peleado? —sigue burlándose el pelinegro— ay, hermanita, qué poco te duró el amor
—Cállate, imbécil. No es eso, no hemos discutido —contaba mientras se acercaban a la motocicleta del mayor de los Saotome— es sólo que él tenía cosas que hacer y yo también, hemos quedado para mañana
—¡Oh! Así que mañana remojarán el pescadito.. —se burla nuevamente picando a su hermana a un costado cuando llegan a su vehículo
—¡Ranma! —regaña la pelirroja por primera vez avergonzada
—De acuerdo, de acuerdo —se da por vencido levantando ambas manos— me hubieras dicho que Taro no venía así traía el auto en lugar de la moto —dice de repente
—No te hagas problema, hermanito, he quedado con Shampoo, iremos al centro comercial, antes de la gira Mousse quiere que ella conozca a sus padres, así que quiere que le ayude a buscar algo presentable para cuando eso pase
—¿Irán a China? —pregunta el pelinegro recibiendo un asentimiento de su hermana
—Si, pero será sólo un fin de semana, la banda tiene compromisos que cumplir
—¡Pf! Dímelo a mí
—Bien, Akane, Casper, los dejo aquí ¡Nos vemos mañana amiga! —abraza a su amiga que estaba bastante callada— Adiós, baka, nos veremos en casa
—Adiós niña malcriada —se despide saludando con la mano mientras su hermana le saca la lengua en respuesta— ¿Qué sucede amor? Has estado callada
—Nada cariño, se me vino una idea a la cabeza para una de las clases y estoy maquinando la actividad
—¿Qué clase?
—Las residencias, ya nos han hecho elegir escuela para hacerlo. Y me da un poco de miedo
—¿Por qué?
—Es que hace mucho no planeo ni me enfrento a un ejercito de personitas.. tengo pavor a que algo salga mal
—No te preocupes, hermosa —la abraza— sé que lo harás bien, además, la idea de las residencias y las prácticas ¿no son esas? Equivocarte y que tus profesores puedan corregirlo
—Pues.. sí
—Entonces no te hagas mala sangre. Planea, enseña y equivócate. Para eso es esta etapa ¿Si? Aprovecha a equivocarte y que te corrijan, mejor ahora que es lo que se espera a hacerlo cuando estés recibida —le dice intentando convencerla
—Tienes razón pero ¿si los niños no me quieren? ¿o si a la maestra que me supervise no le gusta mi metodología?
—Los niños no supondrán problema alguno, si les hablas bien son bastante.. tratables. Además tienes la capacidad para aguantar a treinta de ellos correteando todo el día y lo de la maestra, bueno, seguramente no le guste como trabajes, porque lo harás mejor que ella, lo prometo —alienta
—Gracias mi vida —responde emocionada por el aliento recibido, jamás la habían apoyado tanto en tan poco tiempo— te amo ¿sabes?
—Lo sé, soy el novio perfecto —la besa— bien, señorita, vayamos a empacar lo que falta ¿si?
—Vamos —responde sonriente poniéndose el casco y esperando a que Ranma suba a la motocicleta para después subir ella y aferrándose a su cintura, emprenden el camino hacia la que será hasta ese día, la casa de la pelinegra.
La noche llegó rápido y Nerima estaba bastante frío. La familia más Ranma se encontraban cenando, pues después el ojiazul se marcharía a su departamento a dormir y al día siguiente volvería con el automóvil para llevar las cosas más pequeñas.
Aunque su intención era buena, el señor Tendo se negó a que se fuera a esas horas alegando que ya era demasiado tarde y que no necesitarían de su auto, por lo que le insistió en que pasara la noche allí. Cosa rara en Soun Tendo, pues no quería que Shinnosuke se quedara en la casa a dormir con su hija y cuando lo hacía, tenía que esconder su enojo para evitar problemas con su primogénita menor. Pero Ranma era distinto y no por ser el famoso que era, sino por ser él mismo, un joven tranquilo, educado -cosa que valoraba muchísimo- y sobre todo, le gustaban las artes marciales. No podía pedir nada más para su pequeña, era lo que él quería para Akane, así como Tofú para Kasumi y Tatewaki para Nabiki. Por fin estaba tranquilo, pues sus hijas estaban bien cuidadas.
—¿Seguro papá? —preguntó Akane cuando el hombre propuso que el ojiazul se quedara
—Por supuesto hija ¿has visto la hora que es? Casi las once de la noche. No, es muy tarde para que se vaya, mejor quédate, muchacho. Entra la motocicleta al jardín y duerme aquí
—Si-si usted está de acuerdo, está bien —respondió algo cohibido
—Pero papá no tenemos habitación de invitados —dijo Kasumi sintiéndose ligeramente culpable, pues la habitación que ocupaba junto a su familia era la de huéspedes
—Ay, Kasumi, querida, que duerma con Akane, no lo vamos a hacer dormir en el suelo, además, si el otro se quedaba ¿por qué no él que sí se lo merece? —comentó el patriarca haciendo que el ojiazul se sonrojara apenado
—De acuerdo, si no tengo opción, que se quede conmigo —dijo Akane burlándose del chico
—Qué tierna, gracias —le contestó sarcásticamente
El muchacho no tuvo opción -más bien no insistió demasiado- que quedarse a pasar la noche en casa de la morena, por lo que luego de aquella charla, la pareja se despidió y encaminó hacia la habitación de la menor de las Tendo. Si bien no era la primera vez que el ojiazul se quedaba en la casa, se encontraba nervioso. Pues la vez anterior el lugar estaba solitario. Nabiki se había ido con Kuno y Soun con Kasumi estaban internados.
Una vez en la habitación, los jóvenes continuaron hablando, lo bueno de sus conversaciones eran que podían hablar de cualquier cosa que se les ocurriera, como en ese momento, que la pelinegra le contaba de sus años adolescentes.
—¿De verdad? —preguntó el ojiazul a su novia cuando ella le contó sobre la vez que sin quererlo, lastimó a un compañero de clase que la había asustado y ella, como acto reflejo, le dio un golpe con la parte baja de su mano derecha en el medio de la nariz, haciendo que el pobre chico termine con el tabique partido a la mitad
—¡Lo juro! Me sentí tan mal que después de aquello le llevaba a diario la tarea del día
—Vaya.. lo pensaré tres veces antes de hacerte asustar —decía el pelinegro sentado en el suelo, apoyando su cuerpo en la cama mientras la ojicafé estaba acostada atravesada sobre la misma dejando su cabeza colgando hacia abajo y sus piernas sostenidas hacia arriba sobre la pared.
—Buena elección, señor Saotome —dijo burlona— Oye .. ya pasa de la media noche ¿quieres ir a dormir?
—Mhm.. no lo sé.. según tú, ¿es dormir o "dormir"? —pregunta socarrón levantando y bajando las cejas rápidamente
—Dormir de acostarnos, cerrar los ojos y dejarnos ir —explica irritadamente divertida
—Yo quería cariñitos —se queja levantándose de su lugar mientras la muchacha lo imita y se afloja la ropa para colocarse la pijama
—Podemos dormir abrazados —comenta al pasar como si fuese algo fugaz
—¿De cucharita? —pregunta emocionado y con los ojos brillantes
—Déjame pensarlo y luego te digo —sonríe
—Buuu, que mala eres Akane, sólo soy un pobre muchacho que busca un poco de cariño —decía el ojiazul lamentándose mientras se desvestía y quedaba sólo con sus bóxers al tiempo que le hacía ojitos de bebé a su novia que se había cambiado y ahora portaba un cómodo pijama color pastel con cerditos negros desperdigados por la blusa y el ajustado -pero cómodo- pantalón
—Sabes que solamente te estoy molestando —dice tierna abrazándolo por el cuello y estampando sus labios en los masculinos del pelinegro en un suave beso que puso los pelos de punta al casi desnudo hombre
—Mmgh, me encanta cuando te pones cariñosa —se aferra más a sus caderas hablando aún sobre los labios de la muchacha— creo que deberíamos acostarnos, si no quieres que se despierte cierto amiguito —dice separándose unos centímetros mientras señalaba con sus ojos a su entrepierna
—No señor, por hoy dejémoslo descansar —le da un último beso y se acuesta del lado de la pared dejando un espacio en la pequeña cama para el ojiazul
Una vez que vio que la joven estaba cómodamente acurrucada entre las mantas, el ojiazul hizo lo propio tirando las sábanas y acostándose junto a su preciosa ninfa, estiró su brazo para que la muchacha se acercara a él, cosa que no tardó en hacer para luego ser abrazada por el chico Saotome. Estando en aquella posición, cara a cara pero abrazados, ambos se sentían en el paraíso. El cálido aliento del otro les dejaba una sensación de paz y tranquilidad, algo que, curiosamente, ninguno de los dos había sentido antes
—¿Te has dormido? —pregunta el azabache en voz baja varios minutos después
—Aún no —le responde ella con los ojos cerrados y una tierna sonrisa que él pudo distinguir claramente debido a la luz de la luna que se colaba por entre las pesadas cortinas de la ventana— ¿pasa algo? —cuestiona ahora la muchacha abriendo un ojo
—Nop, nada —responde acercándola a él más si era posible
—¿Estás cómodo? —quiso saber la morena enredando sus suaves piernas con las vellosas de él— acabo de darme cuenta que mi cama es demasiado pequeña —continuó hablando mientras lo abrazaba por uno de sus desnudos costados
—Estoy bien. Mientras estés conmigo, todo está perfecto —sonrió con sincera honestidad haciendo brillar los ojos de la chica, que no pudo hacer más que apoyar su cabeza sobre el pecho varonil sintiendo los acompasados latidos de su corazón mientras él acariciaba la pequeña espalda de arriba abajo y depositaba un beso en su coronilla para después acomodar su propia cabeza sobre la de la joven enredada en su cuerpo.
Poco a poco ambos fueron presa del sueño que llegó amable y pesado. La pareja fue vencida dejándose caer en brazos de Morfeo, que los esperaba con los brazos abiertos y listos para zambullirlos en un cálido y dulce sueño.
Varias horas después, el molesto sonido de una alarma despertó a la chica Tendo.
Abriendo los ojos, se dio cuenta que su habitación estaba distinta cierto, hoy nos iremos pensó recordando el porqué de sus paredes desnudas, placard vacío, escritorio desprovisto de cosas y la falta del resto del mobiliario.
Se extrañó de estar de ese lado de la cama, pues la noche anterior recordaba haberse acostado del lado contrario para dejarle ese lugar a..
—¿Ranma? —preguntó en voz baja girándose para encontrar la pequeña cama vacía. Levantándose, se colocó unas sandalias cuando la puerta se abrió y el pelinegro ingresó a la habitación bostezando portando solo sus pantalones, que supuso, se había puesto para no salir en ropa interior
—Buenos días, hermosa —saluda fregándose un ojo
—¿Dónde estabas? —preguntó— buenos días —regresa el saludo abrazando al ojiazul depositando un fugaz beso en sus labios
—Fui al baño —responde devolviendo el beso y el abrazo— ¿Nos acostamos otro rato? Aún es temprano —se queja el pelinegro haciendo un gesto como si tuviese frío
—¿Qué hora es?
—Casi las cinco —responde el muchacho sentándose en la cama esperando que la chica se acueste para luego hacerlo él
Una vez acomodados y abrazados, el azabache es el primero en caer dormido nuevamente. La mujer, cómodamente arropada por los brazos de su pareja, comenzó a cuestionarse cómo sería ese tiempo separados por la gira. Le entraron uno irracionales celos. Aquellas chicas podrían ver a su Ranma y ella no. Pero soy yo a quién ama se reprochó a sí misma. Aunque en cualquier momento podría conocer a otra y dejarme -refutó nuevamente. No, él no haría eso. Me lo diría ¿cierto?
Siguió divagando entre los recovecos oscuros de su mente, imaginando varios escenarios donde Ranma la engañaba o la abandonaba a través de una fría llamada o un mensaje. Levantó la vista y lo miró confundida. Él no sería capaz de algo así. Estaba segura. No dudaba de él pero en partes, se veía a si misma como poca cosa. Mientras su novio era alguien popular, mediático, famoso, ella era una chica común y corriente que ni siquiera había podido dejar a su ex-pareja a voluntad sin salir lastimada.
Hizo un recuento mental de todas las cosas buenas y malas que le habían pasado. Buenas: no muchas. Malas: bastantes.
Concluyó que su vida era un completo desastre, no pudo cuidar de su hijo cuando lo tuvo en su vientre, no tuvo una relación sana con Shinnosuke, ni siquiera tenía a su madre. Creo que ahí comenzó mi desdicha pensó.
No le gustaba recordar el pasado con su madre, no por no haberla querido, sino que había pasado tanto tiempo que casi no recordaba su voz y su rostro se le venía difuso. No sabía distinguir entre sus recuerdos y los sueños que había tenido con ella, no se acordaba demasiado de esos tiempos pues aún era muy pequeña. Cuanto más intentaba recordarla, más le costaba traer su rostro a su mente.
Finalmente, después de un rato, su mente se silenció y por fin pudo dormirse. Más alrededor de las nueve, el celular comenzó a sonar. Ya era hora de levantarse.
Después de compartir un último desayuno en familia, los Tendo fueron acomodando sus pertenencias en la entrada: cajas con ropa y efectos personales, alguno que otro mueble pequeño y demás cosas que para ellos eran de valor.
Cuando llegó el camión de mudanzas, cargaron todo lo que pudieron con ayuda de los dos hombres que había mandado la agencia. Soun no paraba de llorar, pues ya no vería a su pequeña nieta a diario, pero prometió ir a verla casi todos los días. La casa, ahora de Kasumi y su familia, quedó casi vacía. Sólo quedaron algunas pertenencias, el señor Tendo insistía en dejar varias cosas para no dejar a su hija sin nada, pero ella alegó que todavía tenían que traer las cosas del departamento de Tofú. Así, el patriarca y la hija del medio se subieron al camión mientras el ojiazul llevaba a la menor en su motocicleta.
Al llegar al dojo Tendo, comenzaron a bajar todos los muebles y efectos de la familia. No pensaban que en una pequeña casa podían tener tantas cosas, de hecho, llegaron a creer que algunas no les iban a hacer falta, pero el patriarca remarcaba a cada minuto que eran la misma cantidad de cosas que tenían antes.
El señor Genma Saotome había acudido en pos de su amigo, al igual que su hijo, ayudó a la familia a entrar muebles y acomodar las cosas más pesadas, pues los dos hombres que vinieron con el camión de mudanzas solamente bajaron las cosas y luego de realizado el pago, se retiraron.
La casa olía a pintura fresca, todas las ventanas se encontraban abiertas justamente para que el característico olor saliera de la vivienda, pero éste parecía negarse a salir. Con el paso de los días se irá yendo decía Soun Tendo.
Re-acomodaron todos los muebles, no los iban a dejar como estaban puestos antes de mudarse, los únicos que quedaron en su legítimo lugar fueron el baño y la cocina, pues ambos ya estaban instalados. Incluso Akane se animó a cambiar su habitación. La cama, que solía estar apoyada contra la pared sobre el lado derecho de la habitación mirando hacia la ventana ahora se encontraba en el centro de la misma, del lado contrario, cambiando así también el placard, que ahora ocupaba un lugar junto a la puerta y el escritorio a un costado de la ventana.
Casi al medio día, la familia estuvo completamente instalada. La habitación que solía ocupar Kasumi, fue destinada para usarse de despensa, colocando allí las cosas que, por el momento, no necesitaban, dejando así libre la habitación de huéspedes que solían usar de almacén.
Después de un rápido almuerzo, el pelinegro se retiró de la casa Tendo, iría a casa de sus padres antes de ir a su departamento a descansar. Mañana es la entrega de autógrafos y necesitaré estar descansado se decía.
Esa noche, después de hacer unas diligencias de último minuto junto a sus compañeros de banda, se tiró en el cómodo sofá a mirar televisión mientras le enviaba un mensaje a la chica de cortos cabellos. Si bien no había pasado mucho desde que la dejó en su nueva locación, estaba expectante a lo que la muchacha pudiera o no decir
Está increíble, tengo mejor iluminación que antes, o quizá sea porque la otra casa tenía ventanas más pequeñas —agrega un emoji pensativo
Entonces uno de estos días me colaré por tu ventana para comprobarlo —emoji guiñando el ojo
PervertidoContigo siempre baby
La conversación quedó a medias cuando el pelinegro se quedó dormido en el mullido sillón, pero su espalda no estaba muy feliz, despertó una hora más tarde con el cuello endurecido. Dejó su teléfono cargando y se dirigió a la cama completamente cansado. Un bostezo y su mente volvió a apagarse. Necesitaba descansar, mañana será un provechoso pero agotador día se dijo a sí mismo en un último hilo de coherencia antes de caer rendido al mundo de los sueños.
Hola hola holaaaa :D he renacido de mis cenizas para traerles un nuevo capítulo jejejeEspero sea de su agrado, y si no, esperen al que sigue (?)Si todo sale como lo planeo (cosa que JAMAS pasa) las actualizaciones van a volver a ser semanales, pero no prometo nada, es lo que voy a intentar jejeMil gracias a tod@s los que se suman de a poco, los que siguen la historia y sobre todo a los que comentan, esbla manera que tengo de saber que les parece el fic. Y aquellos que pasan y no dejan review ni nada, tambien gracias, me gusta que la historia llegue a todos :DUn millón y medio de gracias a mi beta DanisitaM, gracias :'D sigo insistiendo en que no se como sobreviví la primera parte sin tu ayuda.Por cierto.. si no leyeron #CapturandoTuCorazón QUE ESTAN ESPERANDO!? Vayan corriendo, no se van a arrepentir 7u7Nos vemos el viernes que viene ;)
