Cuatro meses

Le abrió las piernas sin mucha consideración y le elevo las caderas hasta posicionarlas en una almohada, Draco se aferro a los barrotes de la cama y espero ansioso lo que vendría. Se arqueo en cuanto sintió el primer dedo invadirlo, aun después de esos meses no lograba acostumbrarse a la intromisión, no que fuera desagradable, pero sentir el dedo de Harry jugar en su interior siempre le ponía a mil y mas si le agregas a la ecuación una masaje en — uhmm— gimió Draco al sentir como Harry masajeaba sus bolas y pellizcaba la sensible piel. En que estaba pensado, para ese momento Draco lo había olvidado.

—amo tu hermosa pancita— recitó el moreno como un mantra que Draco se sabia de memoria, a continuación, besaría cada rincón de su abdomen mientras seguía amasando sus puntos erógenos. Para cuando hubiera dejado toda ensalivada la protuberancia, ingresaría un segundo dedo y posteriormente serian tres. Si, Malfoy se sabia el ritual de apareamiento, como una vez lo mencionó el moreno. Pero no por ello la experiencia perdía significado, es mas agrandaba su excitación al saber a continuación lo que pasaría.

Como es que habían llegado a ese punto, pues Draco había perdido una apuesta, el estaba seguro que el vecino que estaba frente a su casa pasando la calle no era un simae, o ¿cómo es que dijo Harry? así Gay, pero Harry insistía en que si lo era. Pues ya sabrán la clase de apuesta, si así es. Draco aposto que Harry le iba a comprar esa hermosa silla mecedera que vieron en un aparador en el centro comercial y Harry, bueno ya saben que él piensa con la cabeza, obvio que con la de abajo y aposto una buena sesión de sexo y pues ya saben quién perdió ¿verdad? Y casi seria innecesario explicar cómo fue, peo créanme que les va a encantar.

Harry decía que su vecino tenia un amorío con un chico que vivía unas cuadras más abajo y que por lo regular lo visitaba a eso de las ocho de la noche, Draco no sabe que fue esa sensación en el pecho al saber que Harry sabia el horario de ambos chicos, ya tendría tiempo de analizarlo. Pero bueno, ahora solo quedaba como cerciorarse de que andaban, a Harry se le ocurrió la brillante idea de utilizar su endemoniada capa de invisibilidad. La primera opción era esperar a que el mencionado arribara a la casa, hacer alguna distracción e ingresar, pero ese plan falló, el aludido fue más rápido y no lograron entrar, la siguiente era tocar a la puerta esperar a que les abrieran, petrificar al incauto e ingresar a la casa, ese plan no estaba nada mal, salvo porque nadie se dignó a ser petrificado, ninguno respondió al llamado. Así que con toda la paciencia por la que es caracterizada la casa de los leones, Harry utilizo un alohomora, ante la mirada de Draco que le decía — ¿en serio vamos a allanar una casa solo por una apuesta?— la sonrisa de suficiencia del moreno le dijo que sí.

Caminaron por el pasillo hasta dar con la primera estancia que era el comedor, pequeña pero acogedora, pero no había nadie en ella, siguieron caminando hasta que unos ligeros sonidos comenzaron a escucharse, primero parecía que era el rechinar de algo, luego se escuchaban voces y después con forme se iban acercando todos lo sonidos cobraron sentido ante lo que estaban presenciando.

Draco nunca se considero un voyerista, pero estar ahí mirando como uno de los chicos, ahora no sabia quien era su vecino, montaba con mucha presteza la polla de su compañero, la suya comenzó a estar muy incómoda en sus pantalones. Pero es que, por Morgana, el que montaba le daba la espalda a su compañero, ambos estaban sentados en un extraño sillón y este se impulsaba con manos y pies para subir y bajar a gran velocidad y la posición en que estaba el otro recostado, pero sosteniendo las caderas de su compañero le daban perfecto la visión de su polla y el culo de su amante.

—Te lo dije— dijo una voz en su oreja haciéndolo sobresaltarse— te dije que eran pareja, ¿no te excita? Draco— el aludido negó— porque a mi si, solo puedo pensar en que eres tu el que me monta con tanto entusiasmo, que soy yo el que me pierdo entre tus carnes, ¡merlín Draco! las cosas que te haría si no tuvieras esa adorable pancita.

¡Oh sí! Draco sabía muy bien que es y como lo haría.


Se sentía incomodo estar rodeado de leones, tejones y águilas. Bueno mas por los dos primeros, pero que se puede hacer cuando Neville te a invitado a la apertura de la taberna de su esposa. Realmente no sabe que pensar ya que Neville tenía una vocación en herbologia y había hecho una especialidad en herbolaria nativa de escocia y se le hacia una estupidez que desperdiciara sus talentos encerrado tras la barra de ese horrible bar. Bueno ya no era horrible, Hanna había redecorado el lugar y ya no se asemejaba a la taberna oscura que conoció en su adolescencia, pero el punto era el desperdicio de talento.

Suspiró cuando otra manada de Gryffindors entró por la puerta y nada más y nada menos que Harry Potter encabezaba el grupo. Dio un sorbo a la bebida que tenía entre sus manos, justo Neville estaba llegando a su lado, no estaba mal, pero estuvo a punto de escupirlo cuando Neville le dijo como se llamaba.

—Semen de pixie— le había dicho su regordete amigo justo cuando él le estaba dando otro sorbo a la azulada bebida y, está bien, si escupió la bebida en la fea cara de una Gryffindor pero que se puede hacer cuando te dicen que estas tomando fluidos de una desagradable criatura.

— ¡Estás loco!— había exclamado él — ¿porque mierda me das esto?— Obviamente Neville se apresuró a explicarse.

—no es literalmente semen de Pixie, es una bebida muggle a base de curacao, que es el que le da el tono azul, piña con leche y vodka, pero en nuestro caso le puse wisky de fuego, los muggles le dicen semen de pitufo, por una criatura azul que conocen y a Hanna se le hizo divertido ponerle semen de pixie.

Draco no encontraba nada de divertido. Pero se limito a asentir y limpiarse la boca.

— ¿Todo bien?— esa insufrible voz llego a los oídos del rubio y no pudo mas que rodar los ojos y fingir que limpiaba su cotoso saco.

— ¡Harry! Sí, todo bien. Me alegra que hayas podido venir—

Y los dos se enfrascaron en una platica dejando al rubio de lo mas aburrido.

— ¡Potter! quieres probar la sensación de momento— el rubio le ofreció la bebida azulada y Harry en automático giró a ver a su amigo.

—es la bebida que estamos promoviendo—

—Sí, es deliciosa, pruébala— Harry aun con reticencia dio el primer sorbo.

—esta muy rica— y volvió a beber.

—Verdad que si…— sonrió con malicia— es semen de Pixie— efecto logrado, Potter escupió todo el contenido que tenia en la boca justo en la cara del pobre Neville y Draco se alejó de ahí riéndose a carcajadas.

La velada continuó, él se dedicó a platicar con los pocos Slytherins que había en el lugar, con uno que otro Ravenclaw y evitaba como plaga a las dos casas restantes.

Justo estaba platicando con Cho Chang, la chica era realmente inteligente y tenía tema de conversación, cuando sintió que alguien los estaba mirando, buscó por todo el lugar hasta que se topó con los ojos de Potter. ¿Qué demonios le sucedía al cuatro ojos? hasta que cayó en cuenta que había corrido cierto rumor donde se decía que la Ravenclaw había salido con el niño dorado. Volvió a mirar al cuatro ojos, así que ahora estaba celando a la chica, patético. Decidió que no quería problemas innecesarios así que se despidió de la chica y fue a buscar con quien mas platicar.

—nunca te había visto solo, Malfoy—

—Potter, estas siguiéndome, porque te aseguro que no estoy haciendo nada malo.

—tranquilo, solo me pareció buena idea venir y conocernos, te vez muy bien en esa ropa— el chico elevo las cejas y Draco entendió. ¡Por Merlín! Morgana y no se quienes más, Potter le acaba de tirar el calzón, ok que vulgar había sonado eso, pero no tenia otra como con que hacer analogía. Y sin perder el tiempo salió huyendo de ahí e ingreso en la seguridad de los baños.

—¿Qué demonios había pasado?— se dijo mientras se lavaba las manos, miró a través del espejo y se encontró a nada mas y nada menos que Michael Corner. ¡Maldito!

—Malfoy, que grata sorpresa. — El rubio rodo los ojos.

—No puedo decir lo mismo— gruño descontento

—vamos, aun sigues enojado por lo que ocurrió en cuarto, no dije nada.

—¡Me chantajeaste!— grilló

—era un chisme demasiado jugoso para cantarlo. Draco Malfoy magreandose nada más y nada menos que con…

—¡quieres callarte!—

—qué crees que hubieran dicho si se descubría tu aventurilla.

—Que mierda quieres ahora— chillo enojado, la ultima vez le había pedido dinero, suponía que quería lo mismo.

—la verdad— dijo caminando hasta posicionarse detrás del rubio— siempre me has gustado y solo quiero una vez Malfoy, solo una y nunca mas te molestare.

Draco se giró para encararlo.

—¿estas demente? yo no…

—¡se que quieres!— deslizó una mano por la cadera del rubio tocando por sobre la tela hasta depositarla en la cintura, y con la otra siguió el recorrido contrario subió por el vientre, pecho, cuello y acunó la pálida mejilla.

Y Draco lo pensó, porque no, el roce se había sentido bien y tenía mucho tiempo de no intimar, solo seria una vez, por una maldita vez haría lo que quisiera antes de buscarlo a él de nuevo y ejecutar su plan.

Sintió los besos húmedos bajar por su mejilla hasta su cuello y de ahí una ávida lengua invadía su boca. Una de las manos afianzo con fuerza su cintura, mientras que la otra viajo velozmente por su espalada hasta introducirse en el pantalón y presionar con rudeza su arrugadita entrada. Ok, ya no parecía buena idea. Empujó al chico con fuerza para alejarlo. Lo consiguió los primeros cinco segundos, pero Michael volvió al ataque y lo empujo contra la pared.

—vamos Malfoy, sé que quieres

—no, y si no me sueltas perderás esa mano— dijo cuándo vio que el mencionado pretendía volver a tocarlo. Volvió a empujarlo sacando velozmente la varita.

—¿Sucede algo?—Harry Potter acababa de hacer su aparición. Ambos se separaron de inmediato y Michael huyo sin más. —¿Te hizo daño?— preguntó el moreno. Draco de verdad estaba sorprendido, juraba que Potter lo creería culpable. Solo negó con la cabeza y suspiro.

—no, solo quiero irme ya.

—creo que no estás en condiciones de aparecerte, puedes tomar red en mi cuarto. Draco elevó ambas cejas.

—¿te estas hospedando aquí?— preguntó y el moreno asintió.

—están remodelando la casa en la que vivo, así que le pedí a Neville me hospedara aquí. La oferta sigue en pie. — Malfoy suspiró y tuvo que darle la razón a san Potter, estaba nervioso, ligeramente tomado y cabreado, así que asintió con la cabeza.


La habitación era pequeña, solo la cama, una pequeña cómoda, una silla y una mesita de noche. El baño estaba a la derecha y la chimenea estaba frente a la cama. Draco se acercó a la chimenea mientras Harry se sentaba en su cama mirándolo, tomo los polvo flu y se quedó estático. La mirada que Potter le había dedicado era de deseo, Potter le desea y para que mentirse el había quedado caliente de su encuentro con Michael y Potter al parecer estaba dispuesto y Draco debía decidirse. Solo sería una vez, solo una. ¿Qué de malo había en eso?

—¿Sucede algo?— preguntó el moreno, Draco no se había dado cuenta que ya lo tenía aun lado. Se giró lentamente y conecto con la mirada verde. Cinco segundos después le estaba comiendo la boca a un sorprendido Potter, pero que reacciono rápido cuando cayó sentado en el borde de la cama tomando de las esbeltas caderas.

—Solo será esta vez— le dijo Draco a través de beso mientras intentaba despojarse de su ropa.

—Me parece muy bien— Harry se levantó de golpe empujando al rubio sobre la cama, con un pase de varita le desvaneció la ropa y con otro realizo un hecho de limpieza sobre ambos. Draco tenía la respiración atascada en la garganta al ver la enorme polla de Potter estar en firmes.

—¿Te gusta?— preguntó el moreno moviendo su cadera en círculos para que su pene se balanceara de aquí a allá. Lo tomó de la base y comenzó a mecerlo mientras lo acercaba a la boca del Slytherin. Draco abrió la boca sacando la lengua y Harry coloco la punta rosada en la pequeña lengua. Malfoy comenzó lamiendo lentamente, como acostumbrándose al sabor y la textura y pronto se encontraba metiéndose la polla de Potter hasta la garganta mientras que con su mano derecha se encargaba de estirar y masajear las bolas del otro. Los gemidos eran afrodisiacos, Harry se encontró sosteniendo de la nuca al rubio para incrementar las embestidas. De un momento a otro se corrió en la boca del Slytherin y este no tuvo reparos en tragarse todo.

Draco Jalo a un despistado Potter post-orgásmico y lo tumbo en la cama boca abajo cerca del borde, le propino un par de nalgadas antes de realizar un hechizo lubricante y otro de dilatación. Un jadeo de sorpresa inundo a Harry cuando Draco se enterró con fuerza en él. Eso no se lo había esperado, Harry había fantaseado toda la noche con que haría polvo ese traserito rubio, pero la situación tampoco le incomodó

—¿Sorprendido?— dijo el rubio antes de comenzar a moverse con fuerza. Harry solo pudo hacer sonios inteligibles. De un momento a otro Draco se salió de él, ante el disgusto del otro. Le levanto una pierna elevándola hasta su hombro mientras que la otra la dejo que descansase entre sus piernas abiertas y de nuevo comenzó el vaivén. Harry jadeaba y se retorcía, la posición era la correcta para que Malfoy rozara ese punto mágico, y con cada embestida su excitación crecía y crecía, estaba al límite, podía sentir como su polla comenzaba a hincharse y a doler, como reptaba por su bajo vientre y amenazaba con explotar en cualquier momento. Comenzó a jalarse el pene con fuerza mientras su cuerpo comenzaba a perlarse y un sudor frio lo recorría. Malfoy se agitó varías veces, indicio de que también estaba llegando al límite. Dio unos embates erráticos y antes de vaciarse salió del moreno y se descargó fuera. Después de bajar la pierna de su compañero acerco nuevamente su boca y comenzó a succionarle el alma por el pene. Harry se retorcía y jadeaba cuando la mamada se volvía ruda. Estaba al punto, estaba cerca, jaló al rubio para besarlo en la boca mientras disfrutaba de su maravilloso orgasmo. Ambos estaban jadeando, eso había estado fantástico, pero Harry aun quería más. Siguieron tocándose y besándose y pronto se encontraron nuevamente empalados. Aun le temblaban las piernas cuando el rubio se recostó sobre su espalda abriendo las piernas de forma impúdica. Nunca había tenido reparos en ser abierto durante el sexo con sus parejas, este era para disfrutarse y no estar de mojigatos decentes. Tomó su miembro y comenzó a masajearlo de arriba abajo, mientras con su otra mano viajaba hasta su entrada y delineaba el contorno. Potter lo miraba con los ojos como plato.

—vas a quedarte ahí o vas a hacer algo al respecto— y sin que se lo pidieran dos veces puso al rubio en cuatro, realizo un hechizo de dilatación y uno de lubricación y se ensarto en aquel pequeño agujerito. Draco gruñó por el tamaño, pero debía admitir que ser ensanchado de esa manera le agregaba más excitación al asunto.

—¡Merlín!— chilló cuando Potter comenzó a rozar esa parte que le encantaba. Comenzó a ir al encuentro del moreno para potenciar el contacto, Harry se detuvo, lo tomo de las manos jalándolas hacia atrás, la espalda de Malfoy se arqueo hacia atrás y Harry utilizo los brazos del rubio para acelerar las embestidas. A los pocos minutos, se detuvo, volteó al rubio boca arriba, le levanto las piernas hasta ponerlas en sus hombros, le elevó las caderas y se clavó con fuerza haciendo que el rubio rugiera de placer.

—¡sí!— gimió cuando sintió el orgasmo venir. Pudo escuchar que Potter murmuraba algo sin entender que había dicho, no fue sino hasta que sintió como la polla de Potter comenzaba a ensancharse en su interior que fue que supo que era un hechizo. Jadeo y gimió al sentirse tan lleno, el aire en sus pulmones comenzó a escasear y Potter no parecía querer detenerse, es más podía sentirlo crecer cada vez más y eso lo estaba volviendo loco.

—No más — gimió cuando estaba seguro que moriría de excitación. Potter halló su orgasmo con una potencia sin igual que hasta pudo sentir una cálida corriente inundarlo por dentro. Esa misma corriente le hizo tener el mejor orgasmo de su jodida vida.

29/04/2019


Hola chicas, de nuevo yo por acá

Lamento la espera, he tenido un mes pesado. Entre mis vacaciones, las vacaciones de semana santa, me enferme gacho, se descompuso la compu y el trabajo por vacaciones no había podido actualizar. Luego esta mi depresión por el final de Avengers. T.T Día tres y no lo supero.

Como se dieron cuenta este cap es puro sexo, lo sé, debo de refinar mi relato, se supone que no era así, pero una cosa llevo a la otra y terminó en esto, espero que les haya gustado, la verdad disfrute escribiéndolo.

¿Qué les pareció? ¿Creen que me excedí? O le falto más cachondeo.

Gracias a:

Sarahi: la verdad sí, tendemos a ver la paja en el ojo ajeno, que no queremos darnos cuenta de que cometemos los mismos o peor errores. Me alegra que te haya gustado.

Saludos

Cuquiluna: de nada pequeña, saludos

CristineMalfoy, AnaM1707 y lunafp por sus cometarios, ya envié las respuestas a sus cuentas. Saludos