Capítulo 4: De brujos y realeza II

POV Harry:

Me despierto sobresaltado, no tengo idea de donde estoy, frente a mí está un hombre extraño. Luego de responder algunas preguntas, de repente recuerdo, ¡Oh por Dios, Sirius! y puedo sentir como pierdo el control de mí mismo, los sollozos son incontrolables. Pero no puedo evitar pensar que todas las esperanzas de tener una familia y ser feliz han acabado. Sirius sobrevivió a una familia que lo odiaba, a la guerra y 12 años en Azkaban, pero murió por mi culpa, sino fuera tan estúpido por creer en esas visiones, él no habría caído por el velo y encontrar su muerte en un mundo desconocido.

No sé cuánto tiempo pasó hasta que pude controlarme, el señor Renard, creo que me dijo que se llamaba, intenta hacerme hablar y luego, cuando se transforma frente a mí y tiene media cara en forma de cadáver, me golpea, ya lo había considerado después de todo, tal vez esa es la magia de este mundo, las personas se pueden convertir en otros seres, después de todo Sirius también pudo cambiar, al igual que las personas locas que parecían buitres y ahora el señor Renard también me muestra que puede transformarse. Lo que es más, ahora hay alguien parecido a mí, por lo que no soy una anomalía por una vez. Todavía no sé cuáles son sus intenciones, este mundo no ha sido muy amable que digamos, pero por el momento decido cooperar y forjar una historia de fondo creíble, no le puedo contar la verdad a nadie, creerán que estoy loco.

- Lamento por todo lo que has pasado, ningún niño debe tener que afrontar una situación como esa ¿Cuál es tu nombre? ¿Cuántos años tienes? – Pregunta amablemente.

- Me llamo Harry, tengo 10 años – Decido omitir mi apellido, después de todo, aparentemente estoy en un nuevo mundo y no hay ningún registro de mi existencia.

- Me podrías decir de dónde eres, por tu acento podría adivinar que eres británico ¿verdad?

- Sí señor, podría decirme donde estoy exactamente – De repente recuerdo algo de la historia de Marco el loco, aparentemente se encontró a cientos de kilómetros de su ubicación original, y por el acento del señor Renard puedo decir que estamos en Estados Unidos.

- Estás en Portland, Oregón. Puedo preguntar ¿quién era la persona que te acompañaba? Y qué hacían en esta zona. – Portland está muy lejos de casa, pero supongo que eso está bien, no tendré que ver fantasmas por todas partes.

- Ese era Sirius, mi padrino, él me rescató de donde estaba, estábamos huyendo y creíamos que Estados Unidos era un buen lugar para ir, aparentemente nos equivocamos. – Pongo una expresión triste, sé que las personas tienden a no profundizar en sus preguntas cuando los niños están claramente traumatizados.

- Lo siento, pero debo preguntar, de qué estaban huyendo exactamente, sé que eres una real, ¿era la familia de tu padre la que te perseguía? – ¿Un real? De qué está hablando. Debe haber visto mi expresión porque dice con una cara de incredulidad.

- No tienes idea de lo que estoy hablando ¿cierto? - Cuando niego con la cabeza, continúa. - Eres un Zauberbiest, al igual que yo, tu madre debe ser una hexenbeast y tu padre de la realeza – Y ahora entiendo por qué me miró así, seguramente esto es de conocimiento general, de pronto siento una sensación deja vú, es como ingresar al mundo mágico nuevamente, cuando era ignorante de todo y las personas asumían que ya conocía todas las cosas. Decido actuar como en ese entonces e ir fabricando mi historia de portada.

- La verdad señor, hasta hace poco vivía con mis familiares que me odiaban y me mantenían encerrado en un armario debajo de las escaleras, solo salía para hacer las tareas domésticas, comer lo que quisieran darme, ni siquiera fui a la escuela, una vecina me daba clases cuando mis tíos salían y no querían mantenerme en casa. – Espero que eso cubra mi falta de documentación, aunque la historia que estoy contando no está muy lejos de la realidad.

- Hace solo unas semanas, pensaba que mis padres eran borrachos que murieron en un accidente de auto cuando tenía un año y que mi único familiares restantes era una tía materna y por eso fui a vivir con ella, su esposo e hijo. Pero luego de 9 años, llegó mi padrino Sirius, me contó que era mentira todo lo que me habían dicho acerca de mis padres, que yo, al igual que él éramos diferente y que ahora debíamos escaparnos de ahí porque habían personas que me deseaban muerto. Al principio no le creí e incluso le tuve miedo porque era muy delgado, estaba débil y desaliñado, pero me dijo que había sido capturado y estuvo preso por las mismas personas que estaban buscándome. – El señor Renard se queda mirándome, no sé a qué conclusiones estará llegando, espero no cometer un error.

- Mi padrino ni siquiera me dijo la razón por la que éramos diferentes, pero en un acto de fe decidí creerle, hace pocos días llegamos a América y fue que decidió mostrarme lo que nos hacía especial, se convirtió en una especie de hombre lobo, tenía los ojos rojos y las orejas grandes. Y por primera vez en mi vida sentí que me transformaba, estaba muy abrumado, pero Sirius prometió explicarme todo al día siguiente porque estábamos acampando en el bosque y era de noche. Pero el día siguiente fue que nos capturaron. – Espero que me crea, me parece que no hay huecos en mi historia, solo el tiempo dirá.

- Harry, lamento la vida que te ha tocado vivir hasta ahora. Nosotros somos diferentes a los seres humanos, somos wesen, seres capaces de cambiar para parecerse a algún animal u otra criatura, aprovechando sus fortalezas y por lo general tenemos sus debilidades, hay diferente tipos de wesen. Por lo que me contaste tu padrino era un blutbad, poderosas criaturas parecidas a lobos y como te había mencionado, tú y yo somos Zauberbiest, criaturas inherentemente mágicas, capaces de telequinesis que varía según el poder del individuo, además tenemos alta resistencia, fuerza sobrehumana y podemos crear tranks para una variedad diferentes de cosas. Por lo general los de nuestra clase son mujeres, se llaman hexenbiest, tu madre debió haber sido una, nosotros solo nacemos por la unión de hexens con un real.

- Los reales son seres que no tienen la capacidad de transformarse como otros wesen, pero tienen fuerza y velocidad superior al humano promedio, además su mayor poder es que son capaces de influir a los demás wesen. Sé que suena un poco raro, pero hay personas que morirían por un real con solo conocerlo por unos minutos, es su capacidad de hacer que el ser interior de los wesen quiera complacerlos lo que les ha permitido gobernarlos por muchos siglos. En toda la historia solo han existido ocho como nosotros, es muy difícil que esas dos especies se reproduzcan – Por qué no puedo ser normal una vez en mi vida. Esta es una maldición que debo tener, pero estoy tan acostumbrado a que esta sea mi vida, que ya no puedo asombrarme más.

- La familia con la que te viste obligado a vivir parecen ser Kershite, humanos completamente normales. Sospecho que en realidad no eran familiares tuyos, tal vez eran conscientes de tu ascendencia y esperaban sacar provecho de eso, hay muchas personas interesadas en tener a alguien como tú. Pero no he escuchado de ningún real que ha embarazada a un hexen recientemente y créeme, eso es algo que no se puede esconder, por lo que podemos asumir que tu madre te ocultó. Sabes que murió pero no como, tal vez la estaban persiguiendo. Ahora el problema es saber quién pueda saber de tu existencia. – Allí está, sabía que él iba a sacar sus propias conclusiones basado en la información que le di, ahora para un poco más de drama y cerrar los pocos agujeros en mi historia.

- No creo que nadie más sabía de mí aparte de la familia con la que vivía, porque no dejaban que los vecinos me vieran y siempre me mantenían escondido, la señora que me cuidaba en ocasiones murió hace seis meses aproximadamente. Además – Hago una pausa y pretendo estar nervioso y luego lo miro directamente a los ojos mientras digo suavemente – Sirius puso una bomba en el coche de mis familiares y los estalló cuando estaban saliendo de una tienda en el centro. – Miro la reacción de Sean, pero no muestra el disgusto que esperaba, por lo que continúo. – La verdad no me arrepiento, ellos nunca me trataron bien y ahora por fin comprendo por qué siempre me decían monstruo, me mataban de hambre y me daban palizas para intentar quitar mi anormalidad.

- No te preocupes Harry, eso está en el pasado ahora, aquí nadie te hará daño. Estoy de acuerdo, esas personas con las que creciste merecían todo lo que les pasó, además eso nos ayudará a darte una nueva identidad. Sé que todavía debes tener muchas preguntas, pero por el momento es necesario que comas tu desayuno y repongas fuerzas. Mientras tanto, yo tengo que ir al trabajo y hacer frente a la prensa, puedes pasear libremente por el apartamento, pero por tu seguridad no salgas, la señora Simons se encargará de hacerte el almuerzo, y si necesitas algo le puedes preguntar a ella, estará feliz de ayudarte. Vendré más tarde y podemos cenar juntos, entonces podemos seguir hablando.

Y se va. No puedo creer todo lo que acabo de escuchar, creo que este mundo podría ser más peligroso en comparación con el que vine, pero al menos aquí no hay un Voldemort que quiere matarme a toda costa, un Dumbledore que cree que puede manipularme como quiera, y los amigos más falsos que alguien podría desear. A pesar de que me duele mucho la muerte de Sirius y creo que demoraré mucho en superar su trágico final, esta puede ser la oportunidad que estaba esperando, puedo reinventarme y no tengo nada que me ligue a mi antigua vida. Espero que Sean Renard sea una buena persona, pero no tengo grandes esperanzas, por lo general todos me decepcionan. Bueno, supongo que siempre puedo huir.