Una semana con los Loud

Capítulo 17 Una mañana inusual

El Sol comenzaba a dar vida en el paisaje matutino del amado pueblo de Royal Woods, provocando que varios despertadores sonaran en distintas partes del pueblo, ya sea por niños que se preparaban para ir a la escuela, o por adultos que tenían que regresar a sus trabajos cuanto antes. Ciertamente la casa que tenía más despertadores del pueblo era la de los Loud, donde sonaron al unísono siete despertadores distintos, o por lo menos debieron haber sonado siete, realmente solo dos se activaron, pero con eso era suficiente.

¡Y la guerra matutina inició!

—¡Ahhh!—gritaron Lisa y Luna saliendo de sus habitaciones con gritos de batalla más dignos de amazonas que de niñas, pero les sorprendió encontrar el pasillo vacío y sin el resto de sus hermanas tratando de obtener el primer puesto en el baño, tanto que se quedaron paralizadas.

Ninguna sola otra hermana, o Lincoln, se mostraron en el pasillo durante casi diez segundos, hasta que finalmente salió Leni de su habitación con ojeras y entrando al baño mientras giraba la perilla a tientas y cerraba la puerta. No tardó en escucharse el sonido de la regadera, Luna y Lisa aun trataban de orientarse, siendo Luna la primera que llegó a la puerta del baño, ganando el puesto de segunda.

—Esto es anormal cuanto menos.—dijo Lisa tallándose los ojos cansada y lanzando un bostezo.

—¿Mala noche sis?—dijo Luna, que también talló sus ojos, en tono amistoso.

—Mi ciclo de sueño fue bastante perjudicial, percibí la sensación de perderme en el mar mientras era arrastrada por una fuerza desconocida por mi tobillo, causando una parasomnia en mi.—dijo la niña mientras estiraba el cuerpo.

—En cristiano Lis.—le pidió Luna mientras negaba y le sobaba la cabeza para revolverle el cabello a la menor.

—Tuve pesadillas.—dijo la científica cruzándose de brazos por rebajarse a tener que usar lenguaje tan vulgar y además por cómo quedó su cabello a causa de Luna.

—¿También tuviste pesadillas?—dijo Luna abriendo su palma para que la niña le diera cinco, mensaje que a Lisa se le paso por alto mientras acomodaba sus lentes—Yo también soñé cosas locas Lis.

—¿También sufriste una para…?

—Sí, una pesadilla donde era comida por un pez gigante con dientes afilados.—dijo Luna riendo e interrumpiendo a Lisa, provocando una mirada de molestia que a su vez generó un incómodo silencio, que solo pudo interrumpir Luna casi un minuto entero después—¿Por qué crees que el resto no sale de sus habitaciones?—preguntó Luna finalmente.

Lisa dio a entender con un simple gesto que no sabía aquello, y Luna tuvo la curiosidad así que abrió la puerta de su cuarto para sacar de la cama a Luan, le sorprendió verla levantada y enfrascada en su laptop la cual estaba apagada a pesar de que Luan tecleaba fuertemente varias cosas y presionaba el punto donde debía estar el botón de encendido, sin éxito alguno.

—Luna, ¡¿No deberías estar en la lucha diaria por el baño?!—dijo Luan volteando a verla molesta, era claro que no había escuchado nada del exterior y solo se había enfocado en esa computadora desde que se despertó.

—Lu, son las seis de la mañana, ¿Por qué necesitas la…?

—¡Por nada!—dijo Luan molesta y casi lanzando su laptop a un lado.

Dichas estas palabras cerró la portátil con una fuerza innecesaria, incrementada por una clara ira de su rostro. Se levantó de su cama, tomo su toalla y salió al pasillo donde Lisa le indicó donde terminaba la fila. A Luan también le pareció extraño ese escenario de tanta tranquilidad matutino, y lo atribuyó no solo a sus pesadillas, sino también a la pérdida de su laptop. Intentó tomar su celular para monitorear las cámaras y encontrar en estas a Lori, pero se sorprendió encontrando que su móvil también se encontraba sin funcionar.

—Luan, ¿Por qué estas tan obsesionada con la tecnología hoy?—preguntó Luna molesta—¿Algo que no me hayas contado?—dijo comenzando a sonreír pícaramente, ignorando que entre ambas se encontraba Lisa—¿Alguna persona especial?

—No funciona.—dijo en cambio Luan ignorando a su hermana—Lisa, ¿Hiciste algo durante la noche?

—Hermana, ocupo dormir tanto como el resto de ustedes, incluso más tomando en cuenta el nivel al que esfuerzo mis capacidades cognitivas.

Una vez dada la respuesta Luan solo pudo asentir, no del todo convencida, y mirando de uno a otro lado del pasillo extrañada.

—¿Por qué somos las únicas despiertas? ¿Y Lori?

—Lo mismo nos preguntábamos.—dijo Luna mirando de uno a otro lado sin entender nada y molesta por haber sido interrumpida.

—Podríamos ahorrarnos todo este misterio abriendo las puertas.—dijo Lisa simplemente y ambas hermanas mayores simplemente agitaron sus cabezas afirmativamente.

Fueron primero a la habitación de Lori y Leni, encontrándola vacía, aunque sabían que Leni estaba en el baño.

—¿Dónde estará Lori?—dijo Luan intrigada y preocupada de sobremanera.

—Probablemente se despertó antes que todos para tener acceso previo a la regadera, no sería la primera vez que lo hace.—dijo rencorosa Lisa.

Eso fue suficiente por el momento para calmar a la comediante. Siguieron con la habitación de Lynn y Lucy, donde encontraron a la deportista durmiendo mientras lanzaba ronquidos, más cercanos a la definición de alaridos, y a Lucy extrañamente con el cabello desordenado y con una respiración demasiado artificiosa para estar dormida.

—Despierten hermanitas.—gritó Luna golpeando la puerta a un ritmo fuerte y acelerado, pero satisfactorio.

Lynn se levantó de un salto, y casi por automático, tomó una calceta al lado de su cama, junto a una hielera donde guardaba varias de sus bebidas energéticas, y aparentemente también una barra de mantequilla, la cual metió al calcetín sin abrir los ojos. Una vez los abrió las miró con una sonrisa triunfal y sadica.

—¡Así que se alían tres contra una para derrotarme!—dijo Lynn aun soñolienta y lanzando la calceta como si fuera un boomerang, la maza comenzó a girar sin siquiera llegar a ninguna de las chicas en la puerta para luego regresar a su sitió de partida, donde Lynn tuvo suficiente tiempo para decir—Oh ray…

Fue rápidamente golpeada por su propia arma en el rostro. Se puso roja de la ira y volvió a tomar el calcetín esta vez de manera más agresiva.

—Momento.—le interrumpió Lisa con un tono formal—¿Por qué no te habías despertado sujeto de pruebas número cinco?

—¿Despertado? ¿Qué hora es?—dijo Lynn confundida y luego vio su alarma—¡Ustedes tramposas!—gritó llena de furia y moviendo nuevamente la calceta como un arma letal en círculos—¡Sabotearon mi despertador! ¡Querían que yo no despertase para ganar mi puesto!

—¿Sabotear?—preguntaron a la vez las tres e ingresaron en la habitación.

Para ese punto Lucy ya no fingía que estaba dormida, había pasado desapercibida del resto, y cuando sus tres hermanas ingresaron a ver el despertador de Lynn ella aprovechó para salir sigilosamente, osase a paso normal, directamente a la habitación de las gemelas.

Durante la noche Lucy no había podido dormir nada y se encontró en todo momento pensando sobre los eventos que ocurrieron, sus ojos apenas se cerraban lo más mínimo volvían a tener la clara imagen de Stan el Profundo, con sus garras listas para cortar en dos a un ser humano adulto, y hacer con su cuerpo cosas tan terriblemente inimaginable que la propia mención de estas era aterradora, incluso para Lucy.

No le importó en lo más mínimo aquella banalidad de los despertadores sin funcionar, al contrario, lo aprovechó para entrar con las gemelas y tener una excusa valida en caso de que una de estas se molestase.

Como el lado de la habitación de Lana estaba más cerca de la puerta, no le tomó mucho tiempo llegar a ver a su hermana y reprimir un grito que estuvo a punto de lanzar, el cabello de Lana en aquel momento era totalmente negro, su piel sumamente pálida, casi como cadáver, y pegada al hueso, como si aquello no fuera poco, su gorra parecía estar encendida en llamas oscuras, que si bien no parecían ser calientes tenían la forma del elemento fuego. Además de que los ojos de Lana se hundieron, durante la poca noche que durmió, en sus cuencas oculares y parecía como si usara delineador negro muy profundo y pintalabios morado.

—Esto no puede estar pasando.—dijo Lucy tratando de calmarse y tocando con cuidado el hombro de su hermana—Lana… Lana despierta…

Y entonces tuvo el valor de empujarla ligeramente por el estómago, eso hizo que Lana abriera los ojos y volviera a tener esa mirada negra que le había dedicado la noche pasada llena de molestia e ira. Lucy retrocedió rápidamente esta vez incapaz de contener el grito mientras Lana se sentaba de golpe y dirigía un puño a la dirección de su hermana.

Apenas el grito llego a los oídos de Lana sus pupilas volvieron a aparecer en sus ojos y ella cayo de fauces contra el suelo debido a la perdida de lo que fuera el aura que la rodease. Lucy vio con gran alivio como desde el suelo, y adolorida, Lana se reincorporaba de nuevo con su cabello rubio y sin estar su piel con el velo blanco. Lucy rápidamente apoyo a Lana a levantarse con alegría y temor de que esta volviera a cambiar.

—¡Dejenme dormir!—escucharon el grito de Lola la cual parecía cansada desde su cama—¿No ven que una princesa tiene que dormir sus ocho horas diarias para ganar a sus enemigas?—dijo molesta y aun usando su antifaz para dormir.

Justo en ese momento asomó por la puerta Luna.

—¡Sis despierten, hay una emergencia!—aquello hizo que Lola rápidamente quitará de su cabeza el antifaz y echara a correr al pasillo—Lucy, ¿Qué haces aquí? ¿Fuiste tú la que gritó así de fuerte? —hablaba del grito chillón cuando Lana estaba a punto de caer al suelo.

—Yo ah…—le daba vergüenza admitir que ella había lanzado un grito femenil cuando se asustó por lo que sus mejillas se pusieron coloradas.

—No, fui yo.—dijo Lana rápidamente sin pensar—Ella vino a despertarme y yo me caí del susto.—confesó Lana como si estuviera diciendo algo vergonzoso—¿No se lo dirás a nadie?

—¿Bromeas? Tenemos asuntos más serios en este momento sis.—dijo para luego dirigirse a la habitación de Lincoln.

Una vez Luna se fue ambas chicas se miraron la una a la otra durante unos momentos antes de intercambiar palabras.

—¿Por qué gritaste? Me asustaste y caí de la cama por eso.—dijo molesta Lana y sobando sus mandíbulas.

Pero Lucy no quería hablar, no estaba dispuesta a hablar mientras no fuera capaz de entender lo que había visto en Lana, solo la tomó de la frente y le dio un abrazo aprovechando que en ese momento se encontraba normal.

—Lucy, ¿Esto es por lo de Stan?—preguntó Lana preocupada.

—Es algo mucho peor…—admitió Lucy sin separarse de los rizos dorados—Pero mucho temo que él sabrá de esto.

—¿De qué?—preguntó Lana genuinamente preocupada y volteando de uno a otro lado con la esperanza de ver aunque fuese la sombra de lo que había visto Lucy para obligarla a gritar.

—No ahora.—dijo cortante Lucy—Veamos cuál es la emergencia de ellas.—dijo más para tratar de tranquilizarse a si misma que a la menor.

Por otro lado, en la habitación de Lincoln este se encontraba durmiendo con un sueño pesado después de haber tenido pesadillas sobre las muertes de sus hijas e hijo a garras de una criatura nocturna y apestosa que finalmente fue a matarla a ella sin siquiera importarle sus llantos. En el mundo real, Lincoln jadeaba y se movía de uno a otro lado, sudaba por la pesadilla y de vez en cuando lanzaba suspiros que indicaban que las fases de sueño habían terminado y su mente se ponía en blanco, solo para después de un rato retomar las pesadillas nocturnas. Y hubiera seguido en ese ciclo hasta que entró Luna en su habitación sonoramente.

—Linc despierta, reunión urgente en el pasillo.—fue lo que le gritó Luna desde la puerta.

Al momento abrió Lincoln los ojos, esperando encontrarse en la cama con su marido, fingir que el martes de aquella semana nunca existió y seguir con su vida normal, pero no, nuevamente se encontraba con el tapizado de Lincoln como lo primero que veía al amanecer. Lanzó un suspiro de decepción, pero al instante también lanzó una sonrisa, al menos su pesadilla no había sido real… Aun. Para su sorpresa se encontraba abrazando a Dany el daspletosaurio de la noche pasada y el muñeco de peluche bun bun que aún conservaba su hijo.

Lincoln tomó su toalla, resignado a que tendría que volver a pasar otro día en el cuerpo de su hijo, y esta vez no olvidó de guardar en su mochila para la escuela la libreta de tareas, de las cuales no había hecho ninguna, ni siquiera el cuento. Sabía que aquello le iba a traer represalias a su hijo, pero tanto Lincoln como Rita tenían asuntos más importantes que atender por sobre un tonto cuento.

En el pasillo se encontraban todas las hermanas Loud, exceptuando a Lori que no se encontraba en ninguna habitación, Leni que seguía bañándose, y Lily, siendo esta una bebe que no tenía por qué preocuparse por el baño a esa hora, ni por ir a la escuela.

—Chicas, que gusto verlas despiertas y sin pelear.—dijo Lincoln tratando de ver el lado positivo del día.

—No te has dado cuenta, ¿Verdad?—dijo Lola dándose palmadas en la cabeza, evitando siempre el contacto de sus uñas con la piel.

—¿De qué no me he enterado?—dijo Lincoln mirando de uno a otro lado, esperanzado de apreciar a simple vista lo que no sabía.

—Nuestra corriente de suministro eléctrico y aparatos electrónicos han fallado.—dijo Lisa, todas voltearon a verla sin entender nada hasta que ella lanzó un suspiró y simplificó—Todos los aparatos se quedaron sin luz.

—Entonces… ¿Es un corte de luz?—infirió Lincoln no tan preocupado.

—No exactamente, ni siquiera mi generador funciona.—dijo finalmente Lisa lanzando un suspiro de decepción—Y funciona con energía independiente, por lo que sea lo que haya causado esto fue algo más que un simple apagón, algo que escapa de mi entendimiento por ahora, pero algo interfirió con todos los equipos electrónicos de esta casa.

Varias hermanas sacaron sus celulares, como Luan, pero estos permanecieron apagados a pesar de que estas intentaran encenderlos.

—¿Y podemos solucionarlo?—preguntó Luan viendo hacia donde había instalado sus cámaras ocultas y como estaban apagadas por la nula luz que debería emitir un rayo rojo, indicando que estaban grabando.

—No veo porque no…—dijo Lisa meditativa—Pero definitivamente no en este momento, y tengan por seguro que yo soy una mujer de prioridades.—dijo finalmente con dignidad—¡Lo primero que repararé será el televisor!

Casi al instante todas se vieron unas a las otras confundidas y sin entender porque aquella afirmación, exceptuando a Lynn que giró los ojos hacia arriba.

—Es por eso que nuestro despertador dejo de funcionar Luz.—dijo Lynn dándole unas palmadas a su hermana—Un momento, si mi despertador no funciona, ¿Por qué el de ustedes dos sí?—dijo con un dedo acusador a Luna y Lisa.

—El mío es analógico.—dijo Lisa como si fuera lo más natural del mundo—¿No crees que tengo medidas de prevención a posibles accidentes como este?—pero al ver que nadie le entendió lanzó un suspiró y explicó— Yo tengo uno que funciona sin circuitos eléctricos… —aunque nuevamente nadie le entendió—Olvídenlo.

—Y el nuestro es el reloj cu-cu.—dijo Luna molesta por la acusación.

—¿Esa cosa funciona también como despertador?—preguntó Lynn fascinada.

—Sí, fue Luan la que lo diseñó.—dijo Luna dándole unas palmadas a Luan para que esta abandonara el celular y aceptará elogios por su trabajo.

—Luan solo propuso la idea y yo se los construí en base a sus especificaciones…—interrumpió Lisa no sin antes una tosecita para hacerse notar.

—Momento, ¡Si no hay electricidad no hay secadora de cabello!—gritó Lola apenas dándose cuenta de aquello.

—¿Y?—preguntó Lana sin entender el gran problema.

—¡¿Y?!—le gritó Lola con una mirada asesina—¿Sabes acaso que día es hoy?

—Miércoles.—respondió Lana después de pensar un poco.

—Debería de…—dijo Lola a punto de apretar sus puños, pero se detuvo justo a tiempo de cerrarlo.

—¡Tu certamen! ¡Mis instrumentos!—dijo Luna preocupada—¡Chloe!—gritó para correr a su habitación y conectar su guitarra a su amplificador, provocando que nada ocurriese—¡Por favor no te vayas!—dijo a la vez que afinaba la guitarra con desesperación.

Luna no tardó en volver con el resto, entristecida por la pérdida de su guitarra favorita ante lo que fuera que provocase el daño de todos los aparatos electrónicos. Lanzaba suspiros interrumpiendo al resto del grupo que daba múltiples quejas sobre las pérdidas de su equipo.

—Ohh…—dijo Lisa girando los ojos—Si es tan importante ese instrumento puedo solucionarlo, después de que tome mi ducha.—dijo eso último apuntando al hecho de que previamente Luna se había establecido como la primera en ir al baño.

—Trato.—y se apartó para dejar espacio a Lisa a pesar de los quejidos por parte de Lola que quería que Lisa reparase la secadora.

—¿Qué puedes ofrecerme a cambio?

—Eh…—pensaba la pequeña rubia, pero no encontraba nada que ofrecer, y su desesperación comenzó a crecer, así que comenzó casi a lloriquear para obtener el favor de Lisa.

Mientras Lola lanzaba sus quejidos Leni terminó de ducharse y Lisa se dispuso a entrar al baño como segunda, cuando fue detenida por Luan.

—¿Alguna idea de porqué el apagón?—preguntó Luan interrumpiendo a Lola que en aquel momento mostraba una sonrisa asesina a todas sus hermanas por la falta de atención a su "severo" problema.

—Pudo ser una simple falla en los cables de corriente de la casa.—dijo Lisa como si fuera lo más natural—Eso o una criatura maligna entró durante la noche a nuestra casa para lanzar un hechizo, provocando que nuestros aparatos eléctricos no funcionasen, dejándonos indefensos e incomunicados.—ironizó Lisa para luego cerrar la puerta del baño.

Aquella afirmación Luan la tomó con molestia pues era clara el tono despectivo y se dedicó a bajar las escaleras refunfuñando y pensando mucho en Lori, sobre todo preocupada. Aunque teniendo en claro que no debía de actuar precipitadamente. Tomó un respiro y se dirigió al sótano. Por lado, Lana y Lola al escuchar aquella broma no tardaron en voltear al piso superior y comenzar a enlazar los puntos, aunque la cosa estaba un poco más clara para Lucy, que recordaba como cuando el Profundo fue invocado una ventana se rompió en el piso superior.

Lincoln se limitaba a ser espectador, realmente su situación no mejoraba ni empeoraba por el apagón electrónico del hogar, aunque ciertamente eso le dio una idea demasiado buena como para no aprovecharla.

—¿A dónde vas Lincoln?—preguntó Luna al verlo bajar las escaleras, abrazaba su guitarra con cariño, esperanzada a la reparación por parte de Lisa.

—Si no hay electricidad, significa que papa y mama no han despertado.—dijo este desde la planta baja y salió corriendo a la habitación de sus padres.

Lincoln abrió la puerta de su vieja habitación, encontrando a Rita y Lynn senior en un abrazo fraternal, adecuado tanto si de una pareja de casados se tratase, así como si de padre e hijo fuese. Cosa que alegró bastante a Lincoln, preocupado que su esposo hubiera intentado algo con su viejo cuerpo la noche pasada. Se acercó a su hijo con rapidez para levantarlo antes de que el señor Loud despertase.

—Lincoln…—susurró mientras movía ligeramente el hombro de Rita.

—¡NEGA DETENTE AHÍ!—gritó Rita exaltada, despertándose de golpe y provocando que el señor Loud diera un salto en el aire por el susto del grito que recibió en la cara de su esposa.

—¿Qué demo…?—iba a decir Lincoln confundido por esa reacción, pero se detuvo justo a tiempo para fingir—Mama, papa, no hay luz en la casa.—dijo señalando la puerta casi como si aquello fuera una emergencia urgente.

Lynn senior se levantó del suelo mientras sobaba su cabeza y trataba de enfocar su vista que era más cercana a viscos. Ciertamente escuchó las afirmaciones de Lincoln y se levantó rápidamente tallándose los ojos para comenzar a correr a la salida.

—Lincoln, ¿Ocurrió un apagón?—preguntó yendo a comprobarlo por si mismo subiendo y bajando el interruptor de la bombilla de su habitación.

—Parece que es más que un apagón.—dijo Lincoln meditando y cerrando un momento los ojos—En el piso de arriba se encuentran todas discutiendo con Lisa sobre qué hacer.—dijo para luego voltear a ver a su marido, pero este ya había subido escaleras arriba mientras gritaba:

—¡Yo lo resolveré!

Mientras ambos hablaban se encontró Rita confundida por sus pesadillas mientras encontraba la vista de su anterior cuerpo, justo como la noche pasada, solo que esta vez sonreía y Rita también lo intentó.

—Entonces… ¿Un apagón?—dijo Rita pensando que había sido una mentira.

—No es nada importante.—afirmó Lincoln a la vez que miraba en dirección a la puerta por si alguien los veía—Pero podemos aprovecharlo como excusa para que te quedes aquí si viene un técnico a solucionar el problema.—dijo Lincoln con los ojos brillando por tan increíble y sencillo plan.

—Pero mama, sabes que papá y Lisa adoran solucionar este tipo de cosas, ¿Cómo los convenceremos de llamar a un técnico?—preguntó Rita mientras aun bostezaba.

—Lisa tiene escuela, y Lynn trabajo.—afirmó Lincoln animadamente—Y tu padre es demasiado dedicado a su trabajo como para ser el que esperé al técnico.

—Pero…

—Pero nada, Lincoln, no quiero que se repita lo de ayer, tu no irás a trabajar hoy.—dijo firmemente el pequeño mientras miraba a los ojos a su madre.

—Yo solo quiero ayudarte.—dijo Rita tratando de evitar la mirada del niño.

—Cariño, lo sé.—admitió Lincoln tranquilizando su mirada—Pero eso no excusa que sea irresponsable que un niño de diez años maneje equipo médico sin ni siquiera estar supervisado… ¿Qué estoy diciendo? ¡Incluso supervisado suena a una terrible idea!—dijo corrigiéndose a sí mismo—El punto es que, si esto llega a durar más días, mucho me temo que tendrás que renunciar a mi trabajo por nuestro bien.—dijo poco convencido y con un claro rostro de tristeza.

—¿Renunciar?—preguntó Rita preocupada—Pero mama, tu amas tu empleo.

—No lo pongas más difícil de lo que es…—dijo finalmente Lincoln mirando a otro lado y suspirando lentamente para calmarse—Tranquilo, esto solo deberíamos hacerlo en caso de que no podamos recuperar nuestros cuerpos a corto plazo.

—¿Y si nunca encontramos esos papelitos?—preguntó Rita pesimista.

—No lo sé Lincoln…—dijo para luego llevarse una mano a la cabeza—En ninguna guía de maternidad dice qué hacer en caso de que cambies de cuerpo con tu hijo y no quieras que lo arresten por no tener conocimientos al momento de tratar pacientes.—ironizó—Supongo que podemos improvisar sobre la marcha por ahora… Pero no sé por cuanto más…—tuvo que admitir para recargarse sobre una pared y suspirar decepcionado.

Rita volteó a un lado antes de asentir de malas ganas, en verdad no quería afectar a su madre y se sentía culpable que mientras ella fingía estar en su cuerpo él tuviera que permanecer en casa buscando el papelito, pero a la vez sabía que aquel cambio de cuerpos no se iba a revertir si no encontraba el papel y si aquella locura continuaba extendiéndose Rita no sabía cuánto podría soportarlo. Hasta el momento había permanecido con calma relativa, pero era porque le gustaba creer que sus acciones estaban afectando en algo para cambiar la realidad que estaba viviendo, sin embargo, nada pasaba, no importase cuanto fingiera ser su madre, no lo era.

Mientras tanto, en el segundo piso Lisa ya había salido de bañarse, dejándole espacio a Luna para que esta fuera la siguiente (y llevando su guitarra). El señor Loud se acercó a su hija que aún tenía una toalla en la cabeza a pesar de ya estar usando su habitual suéter verde y pantalón rosa. La pequeña se dirigía a su habitación, donde se disponía a reparar la guitarra, aunque fue detenida por su padre.

—¿Qué ocurre unidad parental?—preguntó Lisa fastidiada y acomodando la guitarra pesada de la forma más cómoda que le fue posible.

—Lisa, gracias al cielo que saliste, ¿Tienes que ir hoy a la escuela?—dijo deteniéndola antes de entrar a su habitación—¿No quieres ayudar a tu viejo a reparar los circuitos de esta casa?

—Lamentablemente sí.—dijo ella lanzando un suspiro—Como recordaras, padre, recientemente he recibido una lección valiosa y es que nunca debes subestimar el sistemas educativo.—dijo ella, pero su padre no le entendió, así que simplificó—Tengo un récord intachable de asistencias, y mi amiga Darcy que me esperan en el plantel, este apagón en los circuitos puedo solucionarlo en un abrir y cerrar de ojos cuando vuelva, no tienes porque preocuparte, seguramente solo se fundieron algunos fusibles que generaron un efecto en cadena de…—se detuvo ella sola antes de siquiera ver a su padre con su rostro de inentendimiento.

—Pero, ¿Sí puedes solucionarlo?

—Sí.—dijo Lisa indiferente a la preocupación del señor Loud—¿Por qué la prisa?—preguntó finalmente Lisa.

—Porque tu mama siempre insiste en contratar a un técnico cada que alguna pequeña falla ocurre.—dijo el señor Lynn molesto, pensando en fajas de billetes que salían volando de sus bolsillos—Y esta vez te usaré como mi comodín para evitar que un ladrón venga a llevarse mi honrado dinero.

Lisa solo lanzó un suspiro de cansancio para abrir la puerta de su habitación y pasar por debajo de las piernas de su padre, el señor Loud intentó dar media vuelta, pero Lisa cerró la puerta y se puso a trabajar en la guitarra.

Una a una las hermanas Loud fueron bañándose, quedando como últimos en la fila Lincoln, Lana y Lucy, aparte de que Luan no estaba en la fila desde hace rato, de hecho, no sabía dónde podía estar, era como si ella y Lori de repente hubieran decidido salir sin bañarse de la casa. Por otro lado, al chico le sorprendió que Lucy estuviera justo detrás de él, porque sabía que su hija no era sucia y que le gustaba bañarse. Y aunque para ese punto ya sabía que todos habían tenido pesadillas durante la noche, tanto Lucy como Lana parecían especialmente afectadas.

—Lucy, cari…—se detuvo justo a tiempo de llamarla como si aun fuera su madre—Hermanita, ¿Qué pasa? ¿Tuviste mala noche?

—Creo que mala se queda corta.—dijo Lana impulsivamente mientras reía con malicia por su propio chiste.

Tanto Lincoln como Lucy voltearon a ver a la susodicha extrañados por ese comportamiento, Lana podía ser muchas cosas, pero nunca maliciosa, y aunque Lincoln, a pesar de no entender el chiste (Aunque si vio como este afecto a Lucy), pensaba reclamarle por aquello, pero se quedó callado prefiriendo analizar luego el problema, pensando que tal vez no era tan grave como podía parecer frente a sus ojos. Después de salir Lynn del baño fue el turno de Lincoln. Una vez Lincoln entró y ambas quedaron solas Lucy se acercó a Lana.

—Creo que tienes algo.—admitió Lucy en susurro.

—¿Tengo algo en los dientes?—preguntó Lana comenzando a rascárselos, y aunque sí tenía algunas piezas de masa blanquecina en los dientes, Lucy decidió que eso no era de importancia.

—Lana, ¿Has notado algo extraño recientemente?—le preguntó Lucy preocupada.

—¿Además de que tenemos a un Profundo en la parte superior?—dijo Lana continuando con la ironía—No, nada.

—Esto es serio.—le dijo Lucy preocupada y tomándola del hombro—Te veo cambiada…

—Oh, ahora la señorita no cumplo mis promesas se preocupa solo porque yo no tuve miedo del monstruo que ella quería invocar, ¿No es así? ¿Tienes envidia?

—Señorita, ¿Qué?—preguntó Lucy confundida—¿Envidia?

Lana solo agudizó una mirada de enojo a Lucy antes de cruzarse de brazos, cerrar los ojos y recargarse en la pared con claras señas de no importarle nada de lo que dijera Lucy. Esto hizo que la pequeña de pelo negro se entristeciera de sobremanera, cosa que Lana pareció finalmente no afectarle y cuando salió Lynn del baño fue Lana la siguiente en bañarse sin poner protesta, pasando a Lucy como si no la viera, pero a conciencia de que la estaba hiriendo con ese comportamiento más digno de Lola.

—Hoy será un largo día…—suspiró Lucy una vez la puerta del baño cerró de golpe.

Y no sabía cuánta razón tenía.

Continuara…

Frase.- El que duda, probablemente tiene la razón.

Na.-Actualice con esta rapidez porque me alegró de sobremanera la cantidad de reviews que recibieron los anteriores dos capítulos, y tenía unas ganas tremendas… Grandes cosas se aproximan (¿No es así Andrew?)