Notas: Los personajes que han sido usados en esta historia no me pertenecen en lo absoluto. Akira Toriyama,mis respetos. Lo que si me tienen son aquellos que fueron creados con el propósito de complementar el fanfic. Tampoco fue creado con multas económicas, solo de sana entretención. A su vez, ha sido publicado en otra página de fanfics: fanfic punto es, bajo el mismo seudónimo. Sin más… ¡a leer!
Capítulo 2: Los 10 mandamientos para una conquista exitosa.
¡Era el colmo de los colmos! La situación se descontroló de un momento a otro. Los teléfonos celulares grababan la cómica e inusual situación en que una mujer golpeaba a uno de los chicos más populares de la escuela. El arma del delito: un libro de considerable grosor estrellándose contra el duro cráneo de Son Goku.
Tal como Speedy González y el Correcaminos, Vegeta y Krilin, con admirable rapidez llegaron al lugar para quitar de encima a la encolerizada mujer que yacía sobre su cuerpo. Segundos más y Goku podía no contarlo y ser protagonista de su propio funeral a temprana edad.
Krilin cogió entre sus brazos a la mujer, abrazándola por la espalda, mientras ella gritaba y pataleaba fuera de sí. ¿Qué demonios le había dicho Goku para que reaccionara de ese modo? La mujer protagonista del 'Exorcista' era un chiste al lado de la pelinegra a la cual le costaba mantener en su poder. Por otra parte, Vegeta se arrodillaba al lado de Goku para ver el estado en que se encontraba. Era deplorable.
-¡SUELTAME! –Gritaba Milk mientras trataba de zafarse sin éxito del agarre de Krilin- ¡LES PATEARÉ EL CULO!
-¡No se te ocurra liberar a esa loca, Krilin! –Ordenó Vegeta sin poder esconder su impresión por el aura asesina que la chica liberaba. Diablos, era una verdadera fiera. Recobrando la compostura, trataba de levantar a Goku, quien estaba inconsciente en el piso- Oye, Kakaroto. Reacciona. –Golpeaba sus mejillas tratando de traerlo en si, aunque esos golpes no ayudaran mucho- ¡Mínimo ten algo de dignidad, idiota! –Luego advirtió las cámaras que registraban todo y no dudó en amenazar a viva voz- ¡Dejen de grabar o arreglarán cuentas conmigo, insectos!
-¡Hey, tú, pelón!-Apareció entre la multitud una chica rubia y desconocida para Vegeta y Krilin. Era A-18, quien no se mostraba feliz por lo que veía- Suelta a mi amiga.
-No. –Se negó en el acto- ¿Quieres que ella acabe con mi amigo? –Encaró sin soltar su agarre- ¡Olvídalo!
-Te aconsejo que lo hagas o terminarás igual o peor que él, calvito. -Se entrometió Bulma llegando al lugar, frunciendo el ceño- Yo que tú sería inteligente y haría lo que se te pidió.
-Bien, como quieran. –Krilin, aunque dudaba que fuera lo correcto, decidió acatar antes que las dos desconocidas optaran por agredirlo. Con uno que uno terminara hecho puré, bastaba y sobraba. Soltó a la pelinegra, quien se sobaba los brazos producto del forcejeo- Pero, llévensela o no respondemos. –Advirtió sin mucho éxito al tratar de ser intimidante en su hablar-
-Vamos, Milk. No pierdas más tiempo con estas basuras. –A-18 abrazó a su amiga con intenciones de llevársela de ahí a otro sitio en que estuvieran seguras- ¿Bulma, qué rayos esperas?
-¡En seguida las alcanzo! –Respondió la ojiturquesa, acercándose cautelosamente a aquel muchacho inconsciente que estaba en compañía de un joven de cabellos azabaches. Su curiosidad le había ganado otra vez- Oye, ¿está bien?
-Tú cómo crees que está, niña boba. -Respondió Vegeta sin medir su prepotencia a la vez que alzaba la vista, para luego chequear de pies a cabeza a aquella chiquilla que estaba parada frente a él-
-Bueno, yo solo preguntaba. -Frunció su ceño notablemente por la respuesta del chico- ¡No necesitas ser tan grosero! –Reprochó molesta y sin contemplaciones, añadió- Idiota.
Su contoneo al caminar, su fuerte carácter y su exótica belleza capturaron la atención del orgulloso muchacho. Había olvidado la última vez que una fémina se había enfrentado a él y lo había insultado. En realidad, nadie lo había hecho. Eso era nuevo, y lo nuevo era bueno. Al menos eso decían sus docentes con recurrencia.
-¿Quién será? –Dijo para sí mismo, intrigado, ignorando de momento al causante de todo el jaleo vivido- Nunca la vi antes.
-Ay…ay…. ¿Dónde estoy? –Goku volvió en si, algo confundido y adolorido, viendo a Vegeta de manera difusa- ¿San Pedro, eres tú?
-¡Idiota! –Escupió el pelinegro, quien lo agarró del cuello la camisa con enojo- ¿Qué le dijiste para que esa te diera semejante paliza? ¡Fuiste el muñeco de trapo de esa mujer y el hazmerreír de toda la escuela!
-¡Exijo saber! –Demandó Krilin después de expulsar a todos los espectadores de aquella humillación pública-
-Seguí tú concejo… -Comenzó a explicar ante la mirada expectante de sus amigos, sobando su cabeza adolorida- Me acerqué a ella y le dije una frase que a mí me pareció ser buena.
-¡DINOS YA! –Exigieron ambos a punto de perder la poca paciencia que les quedaba-
-Le dije fea, ¿ok? –Ambos muchachos cayeron de espalda por la respuesta-
-¡Serás imbécil, Goku! –Krilin se golpeó la frente en señal de frustración por lo que escuchó-
-Aun no entiendo qué pasó. ¡Al protagonista si le resultó! –Seguía insistiendo el inocente pelinegro tras levantarse del piso. Según él, su frase no podía fallar-
-¡Debiste decirle algo que le gustara, idiota! –Krilin le propinó un golpe en la cabeza para hacerle notar el terrible error que cometió- ¡Con razón te cuesta conseguir novia!
Si Vegeta y Krilin estaban anonadados por lo que su torpe amigo les había revelado, el dúo de muchachas que estaban junto a Milk no estaban en mejores condiciones. No sabían a ciencia cierta quién estaba más boquiabierta por la cómica e inusual situación e intento de conquista. ¿En serio había alguien en sus cinco sentidos que podía recurrir a eso?
-¿De verdad te dijo eso? –Bulma quiso cerciorarse de haber escuchado bien y no haberse montado películas ella misma. Su amiga pelinegra asintió en silencio. Eso bastó para desatar el ataque de risa que contenía a duras penas- ¡Eso es épico! ¡No lo puedo creer! –Habló entre risas-
-¡No le veo lo gracioso! –Reclamó la victima de tal situación, inflando las mejillas por la risa descontrolada de su compañera-
-Bueno, ya cálmate, Milk. –A-18 intentaba contener a su amiga quien se veía cada vez más indignada. Le dio un refresco para que se tranquilizara- Y tú, Bulma, ¡deja de reírte! –Exigió-
-Lo siento, lo siento. -Secó una lágrima producto del ataque de risa- Es que me parece muy gracioso. –Se excusó por su actitud- Además, lo dejó en un estado deplorable. –Acusó con una sonrisa pícara y ciertamente acusadora-
-¡Es lo que merecía! -Respondió Milk bebiendo el jugo de naranja, intentando ignorar el sonrojo de sus mejillas- Además, él muy cretino me puso una voz seductora.
-¡Pues qué manera de seducir! –Se largó a reír nuevamente sin poderlo evitar-
-No quiero volver a verle la cara a ese galán de pacotilla. –Sentenció la pelinegra aplicando fuerza sobre la cajita de néctar que era víctima de su enojo-
-No seas dramática, Milk. –Comentó Bulma con su actitud despreocupada que le caracterizaba-
Milk Ox. Ama y señora del drama y la exageración. Si bien esta jovencilla era generalmente pacífica, dulce y gentil, cuando alguien detonaba su enojo era de temer. Las consecuencias se vieron momentos antes, y tal vez se contuvo de cierto modo. Podía ser peor. Al igual que A-18 y Bulma tenía diecisiete tiernos años, pero en ocasiones podía ser muy amargada y feroz, debido a que su enseñanza fue bastante estricta. Su cabello era negro azabache el cual lo mantenía largo, pero lo peinaba en una coleta para evitar que se le atascara o enredara más de lo debido. Era más bajita que sus amigas, aunque no por mucho. Si bien físicamente no estaba mal, a veces se acomplejaba al compararse con sus amigas. Ellas tenían curvas y en cambio ella parecía ser una plana carretera a su parecer. Estaba equivocada, pero era su percepción.
-No soy dramática, Bulma. –Se defendió la aludida- Si hubieras estado en mi pellejo…
-Lo que es yo, me interesaría volver a ver al amigo que estaba junto a él. –Interrumpió la muchacha de cabellos llamativos-
-¿Quién? –Cuestionó la rubia, sin dejar de analizar los rostros de sus amigas-¿El calvito?
-Ay, no. Iug. Él no es de mi gusto. -Respondió sonriendo torcidamente- Hablo del pequeño con peinado de antorcha que estaba junto al galán desmayado. –Luego agregó con algo de fastidio- Aunque se nota que es un arrogante de primera, pero, no sé, algo me llamó la atención de él.
-¿Cómo qué? –Volvió a preguntar A-18, tratando de encontrarle lógica-
-Algo en su mirada. -se ruborizó al instante que se le ponía la piel de gallina- Es penetrante e intensa. – Ronroneó-
-Ya me quedó claro. -Comentó Milk un poco más relajada- ¡Bulma se enamoró a primera vista!
-¡Hey! ¡No, no es para tanto! –Agitó sus manos en señal de nerviosismo. Ella era una mujer inteligente y sabía que tal cosa no existía- ¿Saben qué? Mejor vamos a administración para que nos digan nuestro horario. Ya casi comienzan las clases.
El acto de inicio de año escolar fue breve y se enfatizó en que no se tolerarían situaciones de agresión, tal como esa mañana se había vivido. Muchos ignoraron de lo que se hablaba, y muchos otros difundían el contenido grabado para informar a los ignorantes. Después de otros tediosos minutos, se dio por finalizado dicho acto y los cursos fueron despachados a sus respectivos salones.
El auditorio pronto quedó vacío.
Mientras el trío dinámico caminaba a su nuevo salón, el cual los albergaría ese último año escolar, Vegeta decidía en silencio los pasos a seguir. Sabía que tenía que ser claro en cada orden que le daría a su amigo, sino podría sufrir otro revés como el anterior, y eso no podía volver a repetirse. Si Goku no obedecía al pie de la letra, lo mataría con sus propias manos. De eso estaba seguro y no sentiría remordimientos. Una vez ingresando, manifestó discretamente entre ellos:
-Por tu bien y seguridad, yo me encargaré de guiarte en el arte de la conquista, Kakaroto. -Dijo sentándose en su pupitre- Así que siéntate a mi lado. –Palmeó la superficie de madera que estaba junto a él-
-Opino lo mismo. –Contestó Goku, acomodándose el vendaje de la cabeza que le pusieron en enfermería- Lo de Krilin fue pésima idea. –Murmuro entre dientes-
-Aquí tienes un poco de hielo. –Krilin le entregó una bolsa con el contenido, para luego sentarse detrás de los otros- Apréciala, porque me costó trabajo conseguirla, maldito ingrato.
-Gracias. -Se puso la bolsa al costado del ojo derecho el cual ya estaba tomando un tono violáceo, agradeciendo la frescura que emitía- ¡Oh, por poco lo olvido!
-¿De qué hablas? –Preguntaron sin comprender sus frustrados amigos-
-Esa chica olvidó su libro. –Goku depositó el arma casi homicida encima del pupitre que utilizaría ese año- Pienso devolvérselo en cuanto la vea nuevamente.
-¿Qué? –Cuestionó Vegeta sin creérselo alzando una ceja como reflejo. Definitivamente esos golpes lo habían afectado- ¿Acaso tienes instinto suicida, idiota?
-¿Será que eres masoquista? –Una gota de sudor recorrió la cabeza de Krilin al igual de incrédulo que su amigo malhumorado- Yo que tú lo hago añicos. -Sonrió maliciosamente a modo de venganza-
-¡No! –Vegeta negó de inmediato al ver la nueva oportunidad que se presentaba para Goku- Eso servirá para que nuevamente se acerque a ella y pueda entablar una conversación. –Sonrió confiado el nuevo estratega a cargo del plan de conquista-
-Creí que eras más listo, Vegeta. –Cuestionó Krilin sin dudar, ganándose una mirada reprobatoria por parte del mencionado. A nadie le gustaba que dudaran de su capacidad e inteligencia- ¿De verdad crees que le dará bola después de decirle fea? Perderá su tiempo y con suerte no lo matará esta vez.
-Bueno, me percaté de que gusta leer. –Explicó su posición para creer que era una buena idea- Si Kakaroto le devuelve el libro perdido, puede que se le pase la molestia.
-Si, puede que resulte si lo planteas de ese modo. -analizó lo expuesto por su amigo, optando una posición pensativa- ¿Pero en qué clase está?
-No lo sé, pero lo averiguaremos. -Sonrió de medio lado sabiendo que con un par de contactos podría tendría la información que requería. Las muchachas no le ocultaban nada si se les daba el estímulo correcto. Cruzó los brazos a la altura de su pecho satisfecho-
-Sigo aquí, por si no se dan cuenta. -Comentó tímidamente Goku, sintiéndose aislado por los planes de sus amigos-
-No seas nena. Te ignoramos momentáneamente porque nos preocupamos de tu futura relación, o intento de eso. Creo que llegó el momento de hacerte entrega de algo muy importante, Kakaroto. -De su billetera sacó un papel negro, el cual estaba doblado en cuatro partes- Toma.
-¿Qué es esto? –Preguntó Goku, intrigado cogió el papel que le entregó Vegeta y vio que tenía un sello-
-Ábrelo y sabrás. -Krilin observaba de reojo la escena totalmente curioso-
-Okey. -Quitó el sello tal como indicó Vegeta. Al abrir el papel, pudo observar unas letras blancas que formaban un perfecto mensaje. Ya casi podía escuchar el canto de los arcángeles de fondo.- ¿Los diez mandamientos para una conquista exitosa? –Leyó en voz alta, dudoso-
-Exacto, pequeña sabandija. Ahí tienes mi clave para el éxito.
Tal era la curiosidad que a Goku no le importó leer el contenido de ese papel, aun cuando el profesor ya había empezado su clase de matemáticas normalmente. Leyó el título de cada mandamiento para ganar tiempo. Con más calma leería la descripción de cada uno más tarde.
LOS 10 MANDAMIENTOS PARA UNA CONQUISTA EXITOSA.
1. Tener paciencia.
2. Ser "sensible", pero no al extremo que crea que eres gay (Friendzone segura).
3. Ser divertido.
4. Debes mantenerte seguro y mostrar una personalidad atrayente.
5. Mírala directamente a los ojos.
6. Darle un obsequio.
7. Ser encantador (pero nunca tanto, puede jugarte en contra).
8. Dejar que ella sea la atención.
9. Has que sienta que el momento que vive contigo es único e inolvidable.
10. Si no resulta, vuelve a intentar de nuevo; perseverancia.
-Ya que están todos aquí. –Comenzó a hablar el profesor con un tono más elevado, con el fin de captar la completa atención de ese desordenado grupo de estudiantes que solía ignorarlo- Les presentaré a tres nuevas alumnas que formarán parte de nuestra clase. Por favor, sean amables con ellas. –Echó un vistazo hacia la puerta e hizo un ademán para que se acercaran- Vengan, no sean tímidas, señoritas.
-¿Compañeras nuevas? –Comentó Vegeta con notoria malicia. La carne nueva era siempre un material de sana diversión para él-
-Esto se pondrá interesante. –Habló Krilin con el mismo tono que su amigo-
Al ingresar al aula, todos quedaron viendo a las nuevas chicas que formaban parte de su clase. Las mujeres les lanzaban miradas asesinas y veleidosas. Los hombres, simplemente se enamoraron a primera vista.
-Es la chiquilla de hace rato. Que coincidencia. –Murmuró Vegeta para sí mismo, para luego pensar- "Las vueltas de la vida".
- "Pero si es esa chica rubia…" -Pensó Krilin sonriendo- "Vaya, que sorpresa".
-"¡Ay, no!" –Se alarmaba mentalmente Goku, a la vez que se ocultaba tras el libro de matemáticas, preso del nerviosismo, ignorando el hecho de que este estaba al revés- "¡Si me ve, de seguro me mata!"
-Preséntense ustedes mismas, señoritas. -sonrió amablemente el profesor mientras se sentaba y le ahorraban esa aburrida tarea-
-Mi nombre es Akane Dissocho. –Tomó la iniciativa la rubia, sin rastros de expresión en su níveo rostro- No obstante, prefiero que me digan A-18.
-Hola. -Dijo tímidamente la pelinegra, reverenciando a la clase educadamente. La cólera en ella se había disipado y había vuelto a ser pacífica. No quería dar peor impresión de la que ya había dado en el patio sur- Mi nombre es Milk Ox, mucho gusto.
-Buenas tardes, compañeros. -Hizo una pequeña reverencia al igual que su compañera, aunque sin rastros de timidez- Mi nombre es Bulma Briefs, y estoy encantada de conocerlos.
Nota autora:
¡Hola! ¿Qué opinan de los 10 mandamientos para una conquista exitosa? ¿Hacen falta otros puntos que han pasado por alto?
Gracias por comentar: Camila, Dai093, Serena 2409 y Li'Ackerman, y a los que han seguido la historia. Próxima actualización: 06-02-19.
¡Nos leemos!
