Una semana con los Loud

Capítulo 27 Candy Store

Nota.—En algún momento habrá una canción, llamada Candy Store, les aconsejo al menos escucharla para entender el ritmo ^^

En aquel momento Lola movía sus manos con cuidado para ponerse un poco de labial a la vez que Lincoln intentaba aplicarle fijador de cabello a la prisa para reparar algunos cabellos locos. Mientras el resto de las niñas parecían tranquilas y confiadas junto a sus madres, o hermanas (algunos hermanos) mayores, tanto Lola como Lincoln estaban dándose prisa. Lola incluso sugirió vestirse enfrente de Lincoln con el vestido mientras él terminaba el cabello.

Aunque Rita normalmente hubiera aceptado, puesto que era algo que solía pasar cuando llegaban tarde, muchas mujeres adultas voltearon a ver hacia ellos, clavando sus miradas en Lincoln. Por su puesto, más de lo que necesitaba su hijo, repudio por ser un "enfermo mental" como diría ese patético director, que se nota no ha tocado una mujer desde hace…

—¡Lincoln me estás estirando el pelo!—gritó Lola molesta.

—Lo siento, me distraje un segundo.—dijo Lincoln a manera de disculpa—¿Estas ansiosa?

—Estoy complacida.—dijo volteando a ver sus uñas—Ese Chandler tiene talento como estilista.—dijo viendo la del dedo medio izquierdo la cual estaba tintada con un color distinto, pero combinando con el diseño de Leni—Pensar que lo hizo en un auto en movimiento y… Yiuhh…

—¿Te cayó aerosol en la boca?—preguntó Lincoln dejando de lado las trenzas.

—No, tontito, estoy halagando a un Chandler.—dijo Lola sintiéndose asqueada.

—Son hermanos, no clones.—dijo riendo un poco Lincoln—¿O tu eres igual a Lana?

—Jajajaja, noooo.—dijo Lola satisfecha y lanzando un suspiro de tranquilidad—Debería disculparme con Lana…

Entonces hubo un nuevo estirón, provocado totalmente por accidentalmente.

—¿No fue tu culpa que Lana y Lucy estuvieran en la enfermería?—preguntó Lincoln mirándola amenazante a los ojos.

Aquello aterró bastante a Lola, esos ojos solo eran dignos de un padre, o una madre, cosa que la puso más nerviosa de lo que normalmente estaría si Lincoln la estuviera regañando—Yo ehh… No, no, digo espero que no.—dijo Lola llevándose una mano a la cabeza—Digo, ella olía mucho a pescado, y actuaba raro, y yo estaba triste y…—lanzó un suspiro pesado—Le grite.

—No llores.—le pidió Lincoln ayudándola para que su maquillaje no desapareciera—¿Le gritaste a Lana?

—¿Estaba en la enfermería? ¿Y no nos dijiste? ¿Qué tantas cosas ocultas en el fondo hermanito?—dijo Lola molesta y terminando ella sola de limpiarse las lágrimas.

—Touché, pero no te preocupes por eso, están bien.—dijo Lincoln tratando de parecer confiado—Espero.—eso último lo pensó con su voz interna maternal—Solo sigamos con esto, ya le contaré a mamá sobre esto.

—Yo…—se detuvo Lola a media frase—Está bien, me lo merezco.—dijo mirándose en el espejo y sonriendo ligeramente—Al menos déjame terminar con esta perr…—se detuvo en seco cuando Lincoln volvió a darle otro tirón "accidental"— Ayyy, perrsona poco grata, persona poco grata, eso iba a decir.—dijo cerrando los ojos por el dolor y sintiendo como su cabello era liberado—Estoy quedando hermosa.—dijo alegre para cambiar de tema.

Efectivamente, Lola tenía un peinado sublime, un maquillaje lo suficientemente coqueto como para quedarle bien, pero no exagerado. Su sonrisa, aunque algo apagada (En comparación a las sonrisas de los alrededores) parecía franca y honesta, su postura recta le permitía a Lola sentirse mejor. Todo eso estaba bien, el único problema era la ropa de científica.

—Bien Lola, es hora de que te vistas, estaré enfrente para verte.

No tardó Lola apenas en ponerse el vestido que había preparado, uno que tenía rosa con toques de azul turquesa para que hiciera juego con sus uñas resplandecientes, sus rizos inigualables y una sonrisa sincera en el rostro, por primera vez desde que había iniciado la semana no sentía ese odio que la había consumido.

A diferencia de esa mañana, cuando su odio la consumía y terminó llena de basura, con el apoyo (mal correspondido) de Lana en la mañana y el de Lincoln, Lisa y, sorpresivamente, el hermano mayor de Chandler, ahora ella se sentía no solo mucho mejor, sino también motivada para ganar por mérito propio… Lisa tenía razón, ella no necesitaba demostrar nada, le había ganado a tantas desde antes de que Heidi se interesará por esto, podía reclamar su trono de vuelta.

—¿Lola? ¿Qué haces aquí?—dijo una sorprendida Lindsay a su espalda.

—¿Lindsay? Te estuve buscando apenas acabaron las clases, ¿Dónde estabas?—preguntó Lola volteando a ver a su amiga, y encontrándose con una terrible vista.

Detrás suya se encontraba Lindsay con sus ropas normales, no llevaba vestido, ni tenía el cabello acomodado, parecía que era la primera vez que ella y Lola no parecían gemelas.

—Lola, yo… Pensé que no vendrías, así que estaba por irme… También te busque saliendo de clases, pero me dijeron que te vieron yendo a detención.—dijo ella arrepentida a la vez que se justificaba—Mi mamá me apuró, y pensaba no participar… No quería darle el gusto a Chandler.

—Pero Lindsay, tú tienes talento natural.—dijo Lola tratando de animar a su mejor amiga—Si alguna vez llego a no venir, puedes destrozarla por mí…

—Ja, siempre he admirado ese espíritu de lucha.—dijo Lindsay desatando su cabellera castaña—Pero ya no hay nada que pueda hacer, pedí mi descalificación, es muy tarde para mí, amiga.—la tomó del hombro—Hazla morder el polvo.

Lola se conmovió de esa actitud, así que la tomó del hombro y asintió sin poder decir palabra, sabía que para Lindsay sería difícil un concurso sin estar presente. Una campana sonó, y eso significaba que era la hora de devolver la basura a su lugar.

Desde los asientos, se encontraba el grupo de detención unidos en las butacas, Chandler había comprado unas palomitas de las cuales él y Lisa tomaban, cuando llegó Lincoln este agradeció y tomó solo una.

—Genial, ya tomaste, son cinco dólares.—dijo Chandler extendiendo la mano.

Eso sorprendió a Lincoln, pero Lisa volteó a verlo y asintió.

—Es lo justo Lincoln, tu tomas, tu colaboras para el pago.—dijo Lisa acomodando sus lentes.

—Pero no tengo dinero…

—Larry, vivimos en estados unidos, aquí no hay nada gratis, excepto las muestras gratis en los supermercados y las mentiras.—dijo Chandler cerrando los ojos confiados—Y el aire, aunque de eso último aun me falta entender bien los impuestos…

Tanto Lincoln como Lisa rieron, el chico realmente los estaba apoyando, a pesar de que parecía molesto en un inicio, si se le daba la oportunidad, parecía ser más abierto de lo que en un principio mostraba… Rita recordaba sus tiempos en su escuela, ¿Era ese el gran secreto de los niños populares? ¿Dar una imagen que no son para que los demás miren hacia arriba mientras son cálidos entre ellos?

No pudo terminar de desarrollar esas ideas cuando una campana sonó y una presentadora, una mujer rechoncha a la que Rita reconocía levemente como la maestra de música de Luna en la preparatoria, pasó hasta el micrófono central junto a una musiquita animada que tenía muchos efectos de violín mágicos.

—Vaya, Luna se está luciendo, esas notas en violín son complicadas de lograr.—dijo Lisa escuchando la melodía—Debió mover sus dedos desesperadamente, o tener algo preparado…

—¿Luna? ¿Está aquí?—preguntó Lincoln sin entender—¿Cómo? ¿Dónde?

—Mejor pregunta sería, ¿Por qué Luna?—dijo Chandler mofándose del susodicho.

—¿Sabes quién es Luna?—dijo Lincoln sorprendido.

—Larry, obviamente, siempre sale por las noches para...

Fue interrumpido cuando un nuevo acorde relajado pero potente, entró a escena e hizo callar a todos para generar emoción.

En la parte trasera, durante esos acordes se acomodaban las niñas en su posición inicial, dejando a Lola y Heidi en el centro, al ser las últimas ganadoras, cosa que en un principio molestó a Lola, pero luego se calmó y decidió mostrar su mejor sonrisa.

—Bienvenidas sean todas ustedes niñas, señoras y respetables caballeros.—dijo la señorita Vaporciyan, la maestra de música de preparatoria—Me encanta recibirlos a todos ustedes para presenciar nuestro certamen semanal de señorita rayo de sol.—dijo la maestra aplaudiendo para invitar al público a hacerlo.

En el auditorio entró justo en ese momento un hombre que abrió las puertas de par en par, distinguido, en traje, con un corbatín lo suficientemente grande para impresionar, pero no tanto como para que se vea ridículo. Caminaba dando pasos firmes con sus zapatos lustrados, sacando el pecho de frente y con la mirada fija en la primera fila. Tomó asiento tomándose su tiempo y buscando la posición correcta para ser formal, pero al mismo tiempo tener comodidad.

Apenas llegó a su lugar reservado, varias madres de familia comenzaron a cuchichear, algunas lo habían reconocido y estaban babeando para que este hombre las notará.

—Oh, buenas tardes señor McNamara, es un honor que nos acompañe usted hoy.—dijo la mujer haciendo una reverencia con su vestido—Espero que usted, y todas las madres de familia, estén listos para recibir a nuestras queridas niñas.

El último acorde sonó y el telón finalmente subió mostrando a una docena de pequeñas princesitas artificiales, estando en el centro del en escenario, las dos estrellas principales, tanto Lola como Heidi. Un aplauso general fue escuchado, aplauso que al señor McNamara le pareció importar poco, debido a que solo se cruzo de brazos, acomodó y miro hacia su hija, variando finalmente su rostro a una leve (apenas notoria) sonrisa.

Verónica McNamara saludó efusivamente a su padre, provocando, accidentalmente, que se le desacomodara una diadema a su amiga Alice Duke, esta iba a reclamar, pero fue detenida por Heidi, la cual le devolvió su diadema (ganándose unos aplausos extras del público) y le susurró "No hagas enojar al señor", a pesar de ser un susurro la amenaza era tangible en su voz.

Todas las niñas desfilaron hasta al frente e hicieron sus mejores poses frente a los jueces, los cuales aplaudían por igual a todas. Aunque claramente cuando llegó el turno de McNamara, parecieron aplaudir más, cosa que puso una sonrisa más amplia en el rostro del millonario.

El telón bajo y oficialmente la guerra dio inicio. Una guerra con solo cuatro integrantes y una clara ventaja numérica de un lado.

—¿Lista para perder Lola?—se acercó a ella Alice.

Pero Lola solo se dignó a salir de su alcance y posicionarse en su lugar para el concurso de preguntas. Se acercaron a la referida sus dos amigas.

—¿Me acaba de ignorar?

—Así es Alice.—dijo Heidi sonriendo de medio lado—Sigamos su juego, por ahora…—dijo Heidi confiada y pasando al final de la formación junto a sus amigas.

La sección de preguntas desde la parte externa ponía especialmente nerviosa a Lisa, cuando a las niñas les preguntaban cosas como "¿Cuánto es cuarenta y nueve entre siete?" o "¿Cuál es el nombre del anterior presidente de los estados unidos?".

—Nhhh…

Se quejaba ella mientras se forzaba a no levantar la mano "¿Podría repetir la pregunta?"

—¡Oh, por favor!—se quejó Lisa demasiado molesta de que esa niña no pudiera con algo tan básico.

—Ten paciencia.—le intentó decir como madre, pero sus palabras no parecían tener efecto alguno sobre Lisa.

Ya cuando fue el turno de Lola solo quedaba ella con el trío siniestro, la tensión era tal que se podía cortar con un cuchillo en el ambiente.

—Y la siguiente participante es, Lola Loud.—dijo la presentadora tan emocionada como con el resto de las participantes—Denle un fuerte aplauso a nuestra campeona con más títulos en este certamen.

Eso animo a Lola e hizo que Heidi sostuviera mirada hacia ella mientras salía.

—¿Cuánto le pagaste?—dijo complacida Heidi.

—Solamente veinte dólares, ja.—dijo Verónica como si esa cantidad fuera en absoluto valiosa.

Lola saludaba de uno a otro lado de la pasarela, sobre todo a sus hermanos en la parte trasera, y Lindsay (Estando esta última del lado opuesto casi exacto que Lincoln y Lisa). Lola se puso encima de un podio y sonrió ante los jueces, mostrando su sonrisa casi perfecta, faltándole solo un diente.

—Muy bien Lola, entonces te tenemos tres preguntas, ¿Estas segura que podrás con ellas?—dijo el jurado de en medio levantando mucho una ceja.

—Por supuesto señor Grayson, siempre linda como inteligente.—dijo guiñando un ojo y provocando risa de algunas madres, incluida Rita (ganándole un mirada de repulso por parte de Chandler y Lisa).

—Primera pregunta, ¿Cuál es la constante del movimiento de la luz?—preguntó aquel juez como si fuera nada.

Rápidamente Lisa saltó desde el fondo.

—Disculpe, ¿Qué?—eso hizo que Lola abriera los ojos de par en par, así como que parpadeara—¿Podría repetir la pre…?

—Tiempo.—le dijo el juez negando con la cabeza—Siguiente pregunta, ¿Qué pasa si juntamos dos átomos de hidrógeno con uno de agua?—dijo el hombre leyendo en la tableta.

De nuevo la niña genio saltaba para responder, mientras Lincoln y Chandler la trataban de mantener en el suelo.

—Eso es fácil.—dijo Lola sorprendiendo a todos—Da igual a hache dos oh.—dijo para reafirmar a la vez que cerraba sus ojos e inhalaba aliviada.

—Incorrecto, es la descomposición del agua, habíamos aclarado antes señorita que el agua era parte de la mezcla.—dijo el presentador a la vez que Lola se llevaba una mano al pecho—Última oportunidad, si un tren sale de una estación en Wisconsin a las veinte horas a ciento veinte kilómetros la hora y otro en Nueva York a las cuatro cuarenta y siete de la tarde a sesenta y dos millas por hora, por la misma carretera, pero en sentidos contrarios, ¿En qué estado se toparían?

Esta vez ni siquiera Lisa se levantó de su asiento, muchas madres de familia solo reían recordando que esa era la niña que tantas veces les había ganado a sus hijitas, aunque ni ellas mismas supieran las respuestas.

—¿Qué?—esta vez Lola estaba con la boca abierta, estupefacta frente a los demás—Yo… No lo sé…—dijo tratando de volver a sonreír, pero su sonrisa honesta había sido robada de su rostro.

—Eso es evidente, gracias señorita Loud.—dijo el hombre guiñándole un ojo, pero no a ella, sino a su espalda.

Cuando Lola dio la media vuelta vio como McNamara salía cantante y hasta daba brincos de alegría, uno de estos chocó de hombros con Lola, provocando que la chica Loud casi tropezara a medio escenario.

—Lo sieeento.—djo Verónica disculpándose para darle la espalda y volver hasta el podio de la pasarela.

Al menos Lola sabía que McNamara no sería capaz de responder preguntas de ningún calibre, era pésima para toda materia que no fuera…

—Señorita McNamara, un gusto verla, ¿Esta lista para las preguntas?—dijo el mismo jurado a lo que Verónica asintió efusiva—Excelente, ¿Cuál es la especie de dinosaurio más grande encontrada hasta la fecha?

—¡Oh esa la sé!—dijo efusiva—¡El patagotitan ma…Mayorum!—dijo casi perdiendo el hilo tratando de recordar el nombre.

—Correcto.

Una ronda de aplausos y una sonrisa por parte del señor McNamara. Mientras que Lola abría los ojos indignada, ese junto a las caricaturas era el único tema en el que sabía que McNamara tuviera la mínima idea, no podía ella tener tanta suerte.

—Veo que le gusta la historia, eh, ¿En qué año fue estrenada la serie Scooby Doo de la productora Hannah Barbera?

O sí que podía tener tanta suerte.

—En 1969, y de hecho se llamó Scooby Doo, ¿Dónde estas?—aclaró la chica cerrando los ojos y poniendo sus manos a su espalda.

—Correcto, y puntos extra por la afirmación.—dijo el presentador.

En aquel momento Lola escuchaba todo junto al resto de las participantes, las cuales solamente aplaudían desde la parte trasera, algunas miraban a Lola de una forma extraña.

—Y última, ¿Cuánto dura en promedio un juego de futbol soccer?—preguntó el presentador, provocando que la chica se pusiera pálida.

—¿Dos horas?—intentó adivinar.

—Mhh, incorrecto, pero nada mal.—dijo el presentador dándole las despedidas en lo que llamaban al escenario a la siguiente concursante.

Solo quedaban Alice y Heidi, y Lola puso mucha atención, la misma "suerte" de McNamara había tocado a Alice Duke cuando esta paso al escenario, siendo las primeras dos de temas que conocía perfectamente, y la última una aparentemente sencilla, pero que ella no conocía. Y Lola pensó que lo mismo iba a pasar con Heidi, después de todo, sus amigas escucharon con atención y rieron cuando Heidi contestó las primeras dos bien. Y llegó la última pregunta:

—¿Sabes Chandler?—le dijo el jurado—Por ser la última concursante, ganaste una pregunta simple, ¿Cuánto es doce por once?

—Ahhh, ciento treinta y dos.—contestó Heidi saltando de la emoción.

—Excelente, usted señorita es la única con puntaje perfecta, denle un aplauso.—dijo el jurado provocando la indignación de Lola.

Ahora Heidi había infectado lo que ella más amaba, no podía ser una coincidencia tan poco grata todo lo que se había juntado en su contra. A pesar de todo Lola lanzó un suspiro y continuo su lucha. Hubo una sesión de modelaje, donde le tocó a ella ser la última y pudo sentir el piso ligeramente resbaloso, a la vez que Heidi ocultaba la evidencia de un jabón antibacterial, el cual regó a mitad del escenario mientras daba unas vueltas.

El andar de Lola se volvió torpe y consiguió pocos puntos debido a eso. Sin embargo, ella no se iba a dejar rendir, en la parte de modelaje de trajes de baño, se vio sorprendida debido a que el de ella (el cual había estado en su mochila) y era uno rosado de una sola pieza, había sido rasgado del ombligo. Así que Lola, ya preparada, tomó unas tijeras, y con una libreta y un lápiz logró cortar un rombo en el ombligo, provocando un traje que bastante apretado parecía aún elegante, aunque revelador.

El detalle del traje de baño, conjunto a su maestría en el lazo (Cosa que trataron de arruinarle cortando uno de sus lazos a la mitad del otro y que Lola solucionó amarrándolos ambos y haciendo figuras como si manejara una cuerda) le hicieron ganar a Lola un par de puntos. Cosa que debió enojar a Heidi, porque ahora Lola parecía que iba a tener una ventaja, pero la pequeña pelirroja solo sonreía con malicia.

Faltaba solamente una prueba, la de talentos. En esta semana tocaba la de talento musical, por eso mismo habían traído a Luna Loud, una de las mejores músicas de la pequeña ciudad, cosa que no tardó en recordar la señorita Vaporciyan y que llamó la atención del señor McNamara, o por lo menos le hizo rascarse el mentón.

Luna vio aquello desde su posición y quedó maravillada, finalmente iba a tener la oportunidad de tocar en uno de los lugares más prestigiosos… y…

"No olvides el trato" recordó cuando sonó su celular, era su señal, tenía que tocar la melodía que le habían pedido en el cuartillo. Lanzó un suspiro sabiendo lo que iba a pasar, pero al menos la niña le dijeron que actuaba demasiado bien. Si tan solo hubiera volteado, se habría dado cuenta de lo que estaba haciendo.

Momentos atrás, justo después de que el telón se cerrara con el regreso triunfal de Lola, y los aplausos a su espalda, era hora de cambiarse, esta no tenía tiempo apenas ya que debía ser la primera en cantar (tenía preparada una canción de la Princesa Pony, muy azucarada, pero perfecta para ganarse los votos de la audiencia), se puso su vestido encima del traje de baño, salió y vio a las tres piedras en sus zapatillas.

—¿A dónde con tanta prisa?—comenzó a decir Verónica de brazos cruzados y sonriendo muy ampliamente e impidiéndole el paso.

—No tengo tiempo para ustedes.—dijo Lola intentando avanzar, pero siendo bloqueada por las tres.

Lola suspiró e intentó doblarlas del otro lado, pero solo consiguió que ellas le volvieran a bloquear el camino. Lola, ya molesta por eso, junto a todo lo que le habían hecho, intentó empujarlas con fuerzas, pero estas se apartaron y Lola tropezó, al intentar mantenerse firme, terminó rasgando parte de la falta accidentalmente y esta quedó rasgada.

—No…—intentó decir Lola abriendo mucho la boca y juntando ambas cejas—No sabes con quien te metiste.—dijo ella hecha furia y lanzando una cachetada que acertó a darle a Heidi—¡Aparte de mi camino tú…!

Pero fue empujada por Alice Duke y volvió a caer al suelo, esta vez llevándose un encaje azul de los que le había costado trabajo conseguir, dándole un aspecto maltratado y caído al vestido.

—¡¿Cómo te atreves a golpearla?!—dijo indignada Duke queriendo herirla más, pero Heidi la detuvo.

—Es ahora.—dio la orden Heidi y entonces Verónica mandó un mensaje.

Heidi caminaba con un odio que estaba impreso en su andar, en su mirada y su pose, eso normalmente solo hubiera motivado más a Lola, pero de repente se le unieron sus dos amigas, y luego otra de las chicas concursante, y otra, y otra más, hasta que todas las niñas del concurso se pusieron frente a Lola, la cual le daba la espalda al telón. Todas la miraban con una expresión de suficiencia, mientras ella iba de espaldas, a sabiendas que, si iniciaba una pelea, estaba sola.

Pero si iba a pelear sola, por su honor, ella estaba dispuesta a…

—¿Quieres tener más problemas?—dijo entonces Heidi a la vez que el telón se levantaba a su espalda y un sonido de guitarra estridente sonaba por los amplificadores.

Luna pudo ver a su hermana Lola con el vestido roto, pero luego vio salir a todas las concursantes, y se tranquilizó, aunque Lola actuaba demasiado bien.

—¿Tan ansiosa estás por perder?—continuo Heidi saliendo de las sombras y moviendo su cabeza de uno a otro lado con siseo junto a un nuevo movimiento de guitarra—Lamento decir, que tú, ya no tienes poder aquí.

A la vez que dijo eso última el mismo ruido de guitarra inundó el ambiente y las madres de familia comenzaron a aplaudir, solo cuatro personas parecían sorprendidas e indignadas por aquel acto, pero como estaban tan en el fondo, ni Lindsay, ni Chandler, ni Lisa y mucho menos Lincoln, pudieron hacer nada.

—Normalmente me burlaría…—y obligó a Lola a caminar de espaldas en la pasarela—Y todas de ti se reirían.—ese sonido de guitarra tan estridente volvió a hacer eco—Pero tengo algo mejor, te lo advierto, retírate de una vez.—señaló la salida a la vez que a su espalda sus dos amigas se ponían a sus costados.

Ya no hubo estruendo de guitarra, directamente la canción comenzó a sonar a la vez que se escuchaba por el micrófono "Y ahora nuestras pequeñas, interpretaran un número musical sorpresa, aplaudan…" decía la maestra, sin saber las verdaderas intenciones, mientras las tres demonizas se acercaban más y más a Lola. Finalmente, el ritmo dejo el solo de guitarra y comenzó a sonar unos ritmos de guitarra.

En el medio del escenario comenzaron las tres a bailar enfrente de Lola, y esta intentó defenderse, pero los tambores cesaron y la mirada de las tres se puso frente a ella.

—Me gusta.—cantaron Duke y McNamara como coro a los costados.

—Lucir bien.—comenzó Heidi dando un paso firme.

—Presumir a la plebe.—la acompañó Verónica en el canto.

—Me gusta.—repitieron las dos.

—Humillar, y engañar a los demás.—cantó Alice siguiendo el ritmo y dando el paso junto a sus amigas.

—Me gusta.—repitieron ahora las tres.

—La basura, en su lugar poner.—dijo Heidi moviéndose como si estuviera cargando un bote que con el agujero apuntando al suelo y provocando que Lola quedara pálida.

—Me gusta.—de nuevo las tres se unieron y se acercaron a Lola con pasos firmes—La moda, y a los nerds ver caer.—cantaron para que al final Heidi le tirará las gafas de aviador de utilería del teatro.

Eso…Era imposible, nadie sabía que ella era la supuesta hija de la doctora Flug, ¿Cómo? Sostuvo los lentes y vio a las tres avanzando, sintió miedo, retrocedió sin mirar hacia atrás, impactada de que Heidi estuviera enterada de todo eso.

—Si dignidad te queda.—canturreo Heidi poniendo las manos en sus caderas y negando mientras juzgaba—Mantente fuera…

—Con tu mami juega a las muñecas.—continuó McNamara el canto—¡WOAH!—cantaron las tres provocando que Lola retrocediera más—O empieza a rogarme.

—Y arrodíllate.—añadió Alice Duke intentando empujarla, pero fallando por poco.

—Si te portas bien me lo pensaré…—presumió Heidi tomando de los hombros a Lola y obligándola a retroceder, provocando que Lola chocara contra el atrio y tropezara, rodó en el suelo unos segundos antes de intentar arrastrarse hacia atrás con sus codos, descubriendo que atrás solo estaba el final del escenario.

—¡WOAH WOAH WOAH!—aprovecharon las tres para llegar a donde ella con un movimiento de caderas.

—Niña, yo que tú, me iría.—comenzaron las tres encerrándola—Fuera de mi dulcería, no hay nada, que puedas hacer, vas a perder.—dijeron acelerando cada vez más—Contra mi dulcería.

Permanecieron las tres manteniendo el canto hasta que la instrumental volvió al ritmo pasado y estas obligaron a Lola a volver sobre sus propios pasos.

—Chicas…—cantaron Duke y McNamara llevándose las manos al pecho.

—Te odian, solo a ti y por ser…—continuó Chandler el ritmo.

—¡Mala!—gritaron sus acompañantes.

—Día sí y noche también.

Continuó Heidi para terminar mandando un besito a Lola, provocando que esta intentara volver a pelear, pero se derrumbó sobre sus propias piernas… ¿Desde cuando había comenzado a llorar? ¿Y por qué había tantos aplausos? ¿No esta Luna en la cabina viéndola llorar? ¿Sus otras hermanas?

—Apoyo…—ahora corearon Heidi y Duke.

—No tienes; mira a tu alrededor.—canturreó Verónica rodeando en un circulo a la caída Lola.

—Todos…—el coro era de las tres—Saben que, ¡Tú te lo mereces!—gritaron las tres provocando que Lola chocara contra el podio, al cual las tres se subieron a la vez que el verso terminaba con redobles de tambores.

—Claro que si ruegas…—comenzó el nuevo ritmo Verónica, provocando la sonrisa de su padre—Te podrías unir, junto al podio con nosotraaaas.—le ofreció la y emano mientras una luz la iluminaba, Lola estuvo a punto de aceptar el trato.

—¡Nooo!—canturrearon las otras dos alejando la mano de Verónica y sonriéndole desde la altura mientras ella apenas se mantenía en las escaleras.

—¿O te aferrarás, con tus garras…—le dijo Duke tomando sus uñas y rompiendo la que Chandler reparó junto a otra de la mano contraria, claro que se vio como si fuera un "accidente".

—…Al suelo donde perteneceeeees?—lanzó un grito Heidi poniendo un pie encima de ella y moviendo su cabeza con ternura para fingir.

—¡WOAH! ¡WOAH! ¡WOAH!—cantaron las tres al unísono desde el podio mientras los aplausos sonaban y en la parte de atrás, el resto de niñas apoyaban con coros, aunque no sabían cuál era la canción.

—Niña, ¿Aun no te largarás…—cantaron bajando de un salto del podio—…de mi dulce dulcería?—siguieron las tres levantando a una asustada Lola y obligándola a caminar hacia el resto de sus compañeras—Nena, vete ya, vete a llorar…—continuaron cantando y tratando de empujar a Lola, si esta esquivaba un ataque, otra de ellas la terminaba empujando—¡Y no vuelvas!—gritaron las tres.

—Porque nueva reina hay acáaaaaaaaaa.—presumió Heidi alejándose del resto y dejando a Lola encerrada entre sus amigas y las demás concursantes para captar todo un receptor ella sola.

Pero como si aquello no fuera suficiente, Heidi se dio media vuelta y miro con una sonrisa triunfal a Lola, extendiendo ambas manos y mostrándole con ese gesto, toda la audiencia que estaba detrás de ella, grabándola, viéndola, sin hacer nada para ayudarla, algunos hasta riendo.

—Siendo honesta…—canturreó Heidi con el ritmo y moviendo sus brazos como si de marea se tratase.

—Sin ser la estrella…—sus compañeras le acompañaron al ritmo.

—Ganarte fue fácil…—siguió Heidi dando una vuelta y quedando frente a frente mientras desacomodaba el cabello de Lola y deshacía lo que tanto trabajo Lincoln le había hecho.

—No te queda nada…—se mofaron el coro y algunas chicas comenzaron a reír con toda malicia.

—Como quitarle el dulce…—siguió Chandler.

—A un bebe…—terminaron sus compañeras y ella en coro.

—¡Y A MI SOMBRA…—gritó ella con rabia acercándose más a Lola, escupiéndole algo de saliva en el rostro.

—…NUNCA ALCAZARÁS!—gritaron también efusivas sus dos amigas, empujando finalmente a Lola para que cayera de rodillas frente a Chandler.

Si la Lola de unos minutos antes del concurso viera a la ahora, con el vestido sin uno de sus encajes, su cabello desacomodado, su falta rota, todo el maquillaje descorrido y haciendo parecer que dos líneas irregulares negras cubrían su rostro, además de unos ojos rojos, los cuales ni siquiera era capaz de limpiarse debido a que moqueaba de la impotencia. Y esa imagen de ella, aquello era lo que las madres de familia, los jueces y sus amigas competidoras tanto habían esperado, la querían ver hundida después de todas las victorias que ella había tenido, por eso nadie levantó un dedo en ayudarla, por eso ella estaba sola, ¡PERO AUN ASÍ!

No podía caer, no podía haber llegado tan lejos sin hacer nada para impedir que sus últimas fuerzas de voluntad la abandonaran. Así que levantó la cabeza y miró directamente hacia Heidi con odio incontenible.

—¡Yo, jamás perdonaré lo que me has hecho!—gritó Lola a duras penas, causando que hasta la música se detuviera, aquello definitivamente no podía ser confundido con actuación, estaba conteniendo el llanto e intentando levantarse para mirar a su enemiga a los ojso—¡No me importa lo que tenga que hacer!—volvió a gritar volviendo a levantarse, le dolían las rodillas de tantas veces que la habían empujado al suelo—¡Yo…!—apretó sus dientes, sentía algo en el estómago, una sensación desagradable que no le permitía continuar hablando—¡YO!—gritó comenzando a temblar y sintiendo su voz crispante.

—¿Vas a llorar?—dijo Heidi en tono burlón, sin importarle lo más mínimo las palabras de Lola.

—¡YO!—gritó ella intentando seguir, pero todas las palabras se quedaban en su paladar y revolvían en su faringe que ardía como mil infiernos, pero las risas del público fueron lo que amartillaron los últimos clavos en su ataúd.—Yo…—apenas con un hilo de voz, lo dejo salir, el llanto a todo pulmón.

Ella salió corriendo mientras todas las niñas reían y señalaban el cartel de arriba que decía "Actuación" en la pantalla de neón, lo que Lola no sabía es que la mayoría, creía que todo aquello lo había fingido ella, es más, ella creía que esos dedos apuntaban hacia ella, pero no, era solamente un reflejo de lo que ella había sufrido.

El ritmo volvió para una última vez, provocando que las tres cantantes vieran al público y siguieran:

—Niña, tanto me alegra…—comenzó Heidi Chandler triunfal.

—¡Que a mi dulceríaaaaaaaaaa!—mantuvo el coro Verónica McNamara mientras sus dos amigas cantaban.

—Finalmente, respetarás y te fueraaaaaaas…—se juntaron ambos coros, provocando que las tres se detuvieran al ritmo y siguieran juntas—¡No te atrevas a volver!

—Es m dulce, dulcería…—comenzaron a cantar la despedida las tres moviendo los aplausos del público—Es mi dulce, dulcería…—se les unieron varias niñas—¡Es mi dulce!—gritaron las tres—¡Dulceríaaaaaa ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!

Cerraron junto al ritmo de una guitarra eléctrica que probablemente Luna Loud sujetaba con pasión, escuchando el ritmo de la cuartilla que le dieron e ignorando totalmente la acción en el escenario.

Los aplausos se hicieron de notar a la vez que las tres niñas que habían representado la canción se secaban el sudor de sus frentes, habían bailado demasiado y parecían nerviosas. Hicieron una reverencia y recibieron todos los aplausos que merecían.

—¡Dios mío! Cuanto talento, cuanta originalidad, ¿Incluso prepararon un vestido roto para Lola idéntico al que tenía ya?—preguntó la señorita Vaporciyan entre la marea de aplausos.

Las chicas sonrieron, incluso el señor McNamara estaba aplaudiendo, cosa que hizo a Verónica llorar, su padre nunca le había aplaudido, pero tanto Lincoln, Lisa como Lindsay se encontraban en ese momento intentando apartar algunas mujeres a los alrededores para poder llegar a la parte trasera del escenario, ese llanto de Lola no podía ser una actuación. El único que se quedó en los asientos, guardándoles los lugares, era Chandler.

—Y así ganas de nuevo, pequeño engendro…—dijo Chandler molesto y tomando una última de sus palomitas.

Lincoln y Lisa pasaron por la marea finalmente, y fueron directamente a la parte trasera del escenario, donde casi fueron detenidos por un hombre que cuidaba el pase hacia la parte trasera, parecía un padre de familia regular.

—¡Apártese de mi camino!—le mostró Lisa una especie de arma de avanzada tecnología, provocando que el hombre saliera corriendo del miedo.

—¿Qué es eso?—preguntó Rita preocupada.

—Oh nada, solo una pistola de silicona, hoy hicimos manualidades y…—intentó decir Lisa—¿Qué estamos haciendo? ¡Lola!

—¡Looola!—también gritó Lincoln mientras más se acercaba al pequeño mueble con espejo de su hija, encontrándose con un vestido rasgado en el piso, un montón de maquillaje roto y tirado además de una nota de papel donde estaba escrito en letras grandes "RENUNCIO".

Rita se quedó sin palabras, ella realmente no podía creer lo que esa niña (corrección) ese monstruo con forma de niña acababa de hacerle a su pequeñita, quería tomarla del cuello y agitarla de uno a otro lado para….

—Lincoln, estas destruyendo la evidencia.—dijo Lisa arrebatándole el papel doblado en la mano de chico.

—¿Cómo se atreve esa estúpida?—dijo Lincoln entrecerrando los dientes—¡Es mi bebé!—no pudo evitar gritar.

—Eres demasiado cariñoso con nosotras, y lo aprecio.—dijo Lisa lanzando un suspiro—Pero si atacas tú a esa escoria de ser humano, mucho me temo que saldrás perjudicado, los Chandler son la familia que controla el sistema de agua en Royal Woods.

—¡Pero Lola…!

—Ha pasado por cosas peores, encontraremos la manera de superarlo, siempre lo hacemos gracias a ti, hermano.—dijo Lisa tomándolo por los hombros—Y necesito que vuelvas a ser ese hermano calmado, porque no sé cuánto tiempo podré resistir el ir saliendo y desmantelar átomo por átomo a esa malcriada…

Fue interrumpida cuando se escuchó un fuerte ruido de una palma golpeando un micrófono.

—¡Damas y caballeros! ¡Es mi deber anunciar a la ganadora de nuestra nueva entrega semanal, ahora musical, y creo que no hay ninguna duda, las tres pequeñitas de aquí, Heidi Chandler, Verónica McNamara y Alice Duke son definitivamente unas excelentes cantantes.—dijo la maestra de preparatoria a la vez que recibía una marea de aplausos.

—Me enferman esas chicas.—dijo Lindsay enojándose de sobre manera y viendo como la mujer tomaba el premio que un jurado le había pasado.

—PERO, creo que todos aquí podemos concordar, que el talento actoral de la pequeña señorita Loud, con tan solo seis años, demostró tener un talento, superior a muchas actrices mayores de edad.—dijo la mujer aplaudiendo—¡Querida Lola, tu ganas!—gritó hacia la parte de atrás.

Tanto Lincoln como Lisa se quedaron paralizados, solo tenían el vestido de Lola manchado de maquillaje y su nota de renuncia. Lo peor es que sabían que si iban, le entregarían el condenado premio a la niña Chandler.

—¡Yo iré!—entró a la parte trasera finalmente Lindsay, tomando de su mochila una peluca rubia.

—¿Quién eres tú?—preguntaron a la vez Lincoln y Lisa.

—La mejor amiga de Lola.—dijo claramente fastidiada Lindsay tomando el vestido y poniéndoselo—¿Renuncio?

—Sí.—contestó a secas Lincoln impactado del parecido de esa niña con su hija—¿Quieres poner maquillaje descorrido para…?

—¡No hay tiempo!—dijo Lindsay saliendo al escenario, y mostrando un movimiento señorial a la vez que fingía sacar lágrimas de sus ojos nada húmedos.

—¿Cómo?—a pesar de haber estado sonriendo todo el rato, cuando salió la nueva Lola, eso heló a Heidi, quien solo miraba con rabia todos sus movimientos.

Ella saludaba con una sonrisa de medio lado a todos lados, ella casi nunca había hecho lo de sustituir a su amiga, y la peluca picaba mucho. Se puso enfrente, saludó y mandó besos.

—Lola, ¿Cómo logras ganar siempre?—le preguntó la señorita Vaporciyan.

—Mhhh…—respondió Lindsay tratando lo mejor posible de imitar la voz de Lola y llevarse una mano a la garganta.

—¿Te duele la garganta?—preguntó la maestra.

—¡Pero ni cantaste!—dijo Alice Duke cruzada de brazos y molesta.

La chica solo la ignoró e hizo una señal de vuelta a que notaran su garganta. La maestra la felicitó y dejo ir mientras el público le aplaudía y el resto de las concursantes también aplaudían sin malicia. Ellas se habían divertido con la pegajosa canción, no querían ver a Lola derrumbada realmente.

Había un miembro en a la audiencia que parecía estar especialmente efusivo.

—¡Ja!—gritó Chandler de la risa debido a que su hermana finalmente no obtuvo lo que tanto buscaba.

Todo parecía que iba a terminar en un final feliz, cuando Heidi, en un acto de rabia pura le quitó el cabello a la falsa Lola, demostrando la cabellera castaña de Lindsay. Después la estiró para que esta se pusiera enfrente de todos. La chica en cuestión estaba roja de la vergüenza y un silencio incomodo inundó el pequeño teatro.

—¿Lindsay? Pensé que te habías salido del concurso.—se acercó la maestra Vaporciyan—¿Por qué estas vestida como Lola? Digo, no es algo nuevo, pero esto es preocupante…

—Yo… Eh…—intentó justificarse Lindsay viendo su vestido y su peluca en manos de Chandler.

—¡Y no le duele la garganta!—añadió Alice molesta por la mentira.

—Lindsay…—le apresuro a obtener respuesta la maestra.

—Ella hizo llorar a Lola.—dijo finalmente Lindsay apuntando a Heidi.

—¡¿Qué yo qué?!—se indignó rápidamente Chandler—¿Tienes alguna prueba de eso?—comenzó a sisear con la cabeza.

—Yo, eh…

—Lindsay, solo dile a Lola que pase, ella nos puede aclarar todo.—dijo la señorita Vaporciyan preocupada.

—Ella se fue…—respondió Lindsay poniéndose roja y llevando ambas manos a su espalda.

—Lo que significa que el premio es para la siguiente mejor, ¿No es así?—dijo Heidi Chandler sonriendo cual víbora.

—¿Cómo que no está?—la maestra se vio más impactada por eso—Heidi, eso era actuación, ¿Verdad?

—Por supuesto que lo era, yo le explicaré lo que pasa, Lindsay esta celosa de que Lola haya ensayado conmigo todo el número musical.—dijo con toda naturalidad y descaro—Y se inventó una historia para que no me dejen acercarme a mi buena amiga…

—¡Mentirosa!—se escuchó un grito masculino desde su espalda, resultó ser Lincoln que se acercó con la nota de renuncia de Lola.

Mientras todo eso pasaba, la pequeña Lola llegaba a un callejón entre llantos, podía ver a todos a su alrededor reírse de una niña en traje de baño corriendo entre llantos a mitad de la calle. Cuando en realidad la mayoría de esa gente trataba de ayudarla. Pero Lola sabía que sus palabras de alivio eran engaños. Finalmente, consiguió un callejón donde recargarse, intentar recuperar aliento, así como limpiarse el rostro con el brazo, quedando marcas del maquillaje en su brazo. Ni siquiera sus uñas tan hermosas que Leni le había hecho habían sobrevivido, no le quedaba nada.

No se dio cuenta que se recargó justo al lado de un basurero y se echó a llorar ahí sin importarle el mal olor, ahora ahí debía pertenecer.

Continuara…

Frase.— Use vestimenta apropiada y el papel se representa solo.

Créditos espaciales a ManuJM por ayudarme con la canción, gracias bro, sabes que aprecio mucho tu ayuda, es como el asesor, normalmente le cuento las ideas locas o más randoms del fic xD

Oh cierto, doble frase.—La trama de Lola es relleno, JA, claro. Tarde un poco más de lo esperado, pero es un capítulo técnicamente del doble de duración de lo normal, deal with the devil… Nos vemos el mes que viene, gracias por tanto apoyo.

Pd.—Las reviews de Fipe no cuentan para llegar a 150 y capítulo triple, ¿Por qué? No hay honor en un ladrón. :D