La última canción
~o~o~o~o~
Entre más lo analizaba, menos podía creerlo.
Nea tuvo el descaro de cumplir con su palabra. Muchas veces me hizo la misma proposición de salir de mi habitación, a lo que yo siempre negaba bloqueando todo ápice de curiosidad que cruzara mi mente.
Me pregunto... ¿Qué cambió ahora?
…
El piano era hermoso, tan grande, solemne... pero a la vez, silencioso. Mis dedos pasaron encima de las teclas blancas de marfil. Nota por nota a mi mente llegaban fragmentos de una vieja canción.
Vislumbré distintos recuerdos. Uno en el cual estoy vestido con un elegante traje negro, integrándome luego de interpretar una pieza en el piano de cola; mis ojos se enfocan en el público aplaudiendo de pie, maravillados con la melodía. En otro sostengo un estilizado violín de madera; las notas se escuchan suaves y tristes. En el último estaba llorando a las afueras de un consultorio, siendo abrazado por Yuu.
Automáticamente mi cuerpo se movió, el color de mi ojo izquierdo se mezclaba con el ámbar que tanto me intriga al tiempo que tomaba asiento. Mis dedos, antes estáticos sobre las teclas, comenzaron a tocar esa triste melodía con gran maestría... bueno, almenos mi mano derecha lo hacía bien; las cicatrices y el daño de mi mano izquierda me impedían llegar a ciertas notas.
Me doy cuenta que esto es extraño… yo no sé tocar el piano, quien lo hace en realidad es Nea. Es la primera vez que veo a través de sus ojos.
Soñando despierto, me sentía liviano… irreal… la música pronto empezó a inundar toda la casa y cada pequeño rincón.
En mi cabeza sonaba la música del violín, me embarga de nostalgia. Suave e igual de triste que la pieza que Nea tocaba en el piano.
Mi ojo derecho comenzó a derramar lágrimas.
Así pasaron los minutos hasta que finalmente la canción llegó a su fin.
…
Sentado en ese banquillo blanco junto al piano. Atrapado por el silencio noté la sensación de algo cálido. Era… ¿Sangre?... mi nariz comenzó a sangrar.
"Allen… esta será nuestra última canción" Dijo en tono triste. Como una funesta y lúgubre premonición que produjo un vuelco en mi estómago.
Lo sabía. En el fondo sabía que las palabras de Nea eran verdad. Esa fue la razón por la cual quería que saliera de la habitación.
Con dificultad me puse de pie, la sensación de mareo no hacía más que empeorar.
"El sangrado no se detiene" añadió al ver como se manchaba la camisa que traía puesta. Intentaba ocultar su preocupación.
Un jarrón y cosas a las que no presté atención cayeron de una mesa a causa de mi torpeza. Tambaleando y apoyándome de unos cuantos muebles logré llegar hasta el pie de la escalera. Si hice mucho escandalo o alerté a alguien de mi presencia no me importa. Siento que debo llegar a la seguridad de mi habitación.
Al parecer el ruido si alertó a alguien.
~o~o~o~o~
Dato extra: Allen no es capaz de recordar, menos saber qué hace su cuerpo mientras Nea le controla. A diferencia de Nea, quien puede ver a través de los ojos de Allen mientras se encuentra en su subconsciente, razón por la cual Allen puede crear una forma física para él.
PD: Pronto les traeré la actualización de Lemuria para compensarles por mi ausencia en estos días ;)
Título del siguiente capítulo: "No quiero irme"
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Los dejo con un Bye Bye Dango… y nos leemos en unos cuantos días ^^
夢を恐れるBy: Varela D. Campbell ウァレラ・デェー・キァンベル。
