Card Captor Sakura no me pertenece, es propiedad de CLAMP.
Omake "Querer"
Entró a la habitación creando un alboroto al tropezar con el pizarrón que antes no se encontraba en ese lugar, se disculpó por su torpeza pero no obtuvo respuesta alguna. Estaba oscuro y la poca luz que ingresaba del atardecer no lograba definir si el joven se encontraba despierto. Observó el pizarrón con todas las anotaciones que tenía, se detuvo en la fotografía de su compañero, ¿por qué tenía un pequeño corazón? Rió por lo bajo, ver su ceño fruncido al lado del mismo era gracioso, seguramente era una broma de Eriol. Caminó hasta quedar a su lado, estaba descansando, tomó asiento y recargo su rostro sobre las palmas de sus manos, estuvo un rato contemplando a su amigo. Trataba de imaginarse cómo había vivido su adolescencia, qué hacía, qué lugares místicos había visitado, le era interesante; quería saber todo de él.
-Syaoran…
La simple mención de su nombre le provocaba un gran sentimiento de calidez, su corazón se volvia errático, no importaba que tratara de controlarse, no había forma de que pudiera. Detallo con sus manos los rasgos de su rostro, cualquiera podría acusarla de pervertida, pero no podía evitarlo; nunca se había sentido de esa manera con alguien. Su respìración era tranquila, signo de que estaba descansado profundamente, acomodó sus cabellos rebeldes, su color castaño era como el chocolate, y era tan adictivo como tal. Este sentimiento era diferente, lo sabía, era más que un simple enamoramiento; él se había impregnado en su ser.
-Sakura…
Se asustó cuando lo escucho, ¿lo había despertado? ¡Qué tonta! Se detuvo unos momentos, no quería que él la mirara de forma rara por estar a su lado. Espero unos segundos más para comprobar de que él seguía igual, ¿estaba soñando? Su nombre volvía a salir de sus labios como un ligero susurro. Era demasiado para ella, una sonrisa se dibujó en su rostro, no podía ocultar la felicidad que le provocaba, aún sin saber qué era lo que el joven veía en su inconsciente. Peinó nuevamente el cabello del joven, nunca en su vida se imaginó que haría acciones tan atrevidas, aunque hubiese tenido novio, a ella siempre le causaba demasiada pena. Con Syaoran todo era tan natural que no se percataba de las cosas, ¿así había sido hace años? ¿Se sintió igual que ella? Él se confesó en aquella ocasión, ahora ella tendría que hacerlo, no perdería la oportunidad que estaba ganando, porque quería una vida con él.
-Mi querido Syaoran…
- Notas -
Algo pequeño :)
