-Rey-

Después de la conversación mental que tuvo con Kylo, Rey necesitaba tomar el aire y recapacitar sobre los que acababa de ocurrir. Salió de su cabaña a pasear por los alrededores del campamento. Todo estaba oscuro, tan sólo algunas luces provenientes de los puestos de vigilancia.

Se adentró en un pequeño bosque que había en las inmediaciones de esa zona, no quería alejarse mucho.

Pensar en lo ocurrido le provocaba una especie de ansiedad muy negativa, una ansiedad que se convertía en rabia. Pero, ¿por qué sentía tanta rabia? ¿Por seguir con esa conexión con su mayor enemigo? ¿Por sentirlo dentro de su mente? ¿Por tenerlo tan cerca que le incomodaba? ¿Por tenerlo tan lejos que le horrorizaba?

Después de lo sucedido en los últimos meses, después de haberse abierto a Ben, después de haber quebrado esa barrera espiritual, al final, todo concluyó en nada. Y era eso lo que le dolía a Rey. No haber podido salvarle. No haber podido purificar el alma de aquel chico que la hizo prisionera para después salvarle la vida.

Rey apartó esos pensamientos tan tristes, seguir pensando en aquello solo le traería más pena y melancolía. Como bien le dijo él, "deja el pasado atrás". Y era lo que iba a hacer, iba a enterrar en lo más profundo de su ser aquellos sentimientos tan nocivos y tóxicos para ella.

-¿No puedes dormir? -la voz de Leia sacó a Rey de su ensimismamiento.

-No, tengo demasiadas cosas en mi cabeza.

-Siento que lo que guardas dentro, te está carcomiendo -le dijo Leia tomándole la mano -sabes que puedes conmigo ¿verdad?

-Gracias -dijo Rey suspirando -pero es algo que es difícil de entender, difícil de tratar y aún más difícil de solucionar.

-Rey, tengo claro que podrás con ello, no he conocido a nadie como tú -dijo Leia intentando animarle.

Rey se quedó mirando al horizonte, dudando de si contarle a Leia todo lo que había vivido con Ben, su hijo. No sabía si decirle lo que había visto en él, lo que había sentido, el futuro que podía haber sido. Ni siquiera ella se atrevía a mirar de nuevo. Era como si lo ocurrido anteriormente hubiera transcurrido hace millones de años, pero no, tan sólo habían pasado unos meses.

-¿Es por Ben? -preguntó Leia -Aún no me has contado lo que pasó hace unos meses, no te he presionado, porque si algún día quieres contármelo, sé que lo harás.

-No es tan fácil como parece, no es tan sólo decirlo -dijo Rey al borde de las lágrimas -lo difícil es volver a sentirlo.

Leia abrazó a Rey mientras ésta soltaba todo lo que llevaba dentro. Después de tanto tiempo aguantándolo en su interior, todos aquellos sentimientos, salieron en forma de llanto, de desconsuelo.

-Tranquila Rey, yo sé muy bien que nada es lo que parece, y que jamás hay que subestimar ningún sentimiento -le dijo besándole en el cabello -saca todo lo que tienes dentro.

Rey dejó que las lágrimas cayeran por su rostro, necesitaba liberar todo aquello. Sentirse en los brazos de Leia, era algo que le reconfortaba. Si alguien podía entenderla, era ella. Leia perdió también a Ben, a Han y a Luke.

-¿Aún crees que Ben puede salir del lado oscuro?- preguntó Rey.

-No sé cómo responder a esa pregunta, ya que si pienso como madre, haría cualquier cosa por él -Leia meditó un poco antes de continuar -pero si pienso como General de la Resistencia, debo pensar en el mejor futuro para nuestra Galaxia.

Rey tan sólo siguió abrazada a Leia, ya que tampoco sabía cómo responder a esa pregunta que ella misma había formulado. Era todo demasiado confuso y aún tenía que recapacitar sobre la última conversación con Ben. Llevaba un buen rato intentando alejar ese último momento con él, ya que le incomodaba bastante la situación.

-Bueno, será mejor que regresemos -dijo Leia conduciendo a Rey hacia la base de nuevo -debemos descansar para mañana seguir trabajando.

Leia y Rey pusieron rumbo a sus cabañas. Rey entró en la suya, se dirigió a su cama y volvió a acostarse. No tardó mucho en quedarse dormida, dándole vueltas a todo lo acontecido ese día.

Rey despertó sobresaltada y empapada en sudor. La habitación se encontraba a oscuras y apenas podía ver nada. Agarró un vaso con agua que tenía en la mesita de noche y se lo bebió de un trago. Se sentía mareada, como si estuviera en estado de embriaguez o bajo los efectos de alguna droga.

Algo a su lado se movió y eso la sobresaltó. No estaba sola, y esa no era la cabaña en la que debería estar durmiendo. Miró hacia el lugar de donde provenía ese movimiento y logró ver una figura a su lado.

Eso la sobresaltó aún más, y como estaba la habitación tan a oscuras, apenas podía ver de qué se trataba. Pero algo sí que podía sentir, era un ser viviente, ya que oía respirar. Poco a poco sus ojos se fueron acostumbrando a la luz y pudo empezar a distinguir lo que se encontraba a su lado.

Por lo pronto pudo distinguir a alguien tumbado boca abajo, debía ser un hombre por el tamaño de sus brazos. Se asustó al ver que su cabello era negro y largo. No podía verle la cara, ya que la tenía girada hacia un lado. Pero supo que era él.

¿Qué estaba haciendo allí? Se preguntó ella. Para Rey no tenía nada sentido, no sabía qué hacer. Empezó a mirar a su alrededor para ver si conocía algo de esa habitación. No vió nada que le resultara familiar. ¿Dónde se encontraba? No sabía que estaba pasando. No tenía nada sentido. Miró un momento debajo de las sábanas, y se percató de que estaba desnuda. ¿Cómo había llegado hasta allí? ¿Había sido raptada y luego drogada? Empezó a asustarse.

-¿Ocurre algo? -Preguntó la persona que estaba tumbada a su lado, girándose hacia Rey y desvelando su rostro.

Rey se quedó petrificada al comprobar que ciertamente era Ben. Apenas podía distinguirlo debido a la oscuridad de la habitación. Pero sí que podía ver sus ojos. Estaban entrecerrados por haberse recién despertado. Él la miraba sin ningún rastro de odio, o de rencor o de venganza.

-¿Se ha despertado? -preguntó de nuevo Kylo incorporándose un poco y apoyándose en un brazo para quedar de lado mirando a Rey.

Ella estaba confundida. ¿Quién se había despertado? ¿Qué demonios estaba pasando?

-No te preocupes, ya voy a comprobar yo -le dijo Kylo levantándose de la cama y encendiendo una pequeña luz auxiliar que tenía a su lado.

Rey observó cómo salía de la cama. Iba vestido con unos pantalones largos holgados y negros, sin nada en la parte de arriba. Él se encaminó hacia una puerta que había a la izquierda de la cama. La abrió poniendo su mano en un pequeño panel que había en un lateral. Y entró en otra habitación. ¿A dónde iba?

Kylo volvió a la habitación a los pocos minutos, cerrando tras de sí la puerta de nuevo.

-Todo está bien - dijo él.

Se dirigió hacia una cómoda que había en el otro lado de la habitación con botellas y vasos y se sirvió uno con agua. Rey no dejaba de observarle en silencio mientras paseaba tranquilamente por el lugar. Kylo se giró al notar la mirada de ella.

-¿Estás bien? -preguntó él de nuevo -No has dicho nada aún.

Rey no sabía qué decir. Él se acercó a ella y se sentó a su lado. Y le volvió a preguntar.

-Rey, de verdad, ¿te ocurre algo?- le dijo él mientras le retiraba un mechón de cabello que estaba en medio de su rostro.

-Estoy confundida, no sé qué está pasando -dijo ella finalmente mientras se tapaba el cuerpo con la sábana.

-¿A qué te refieres? -preguntó él alarmado.

-No sé dónde estoy, no sé qué hago aquí, no sé por qué estoy desnuda, no sé qué haces tú aquí, no sé a dónde acabas de ir y no sé por qué estás tan tranquilo -dijo ella casi sin respirar.

Kylo la miró confuso durante unos instantes mientras estudiaba su rostro, para al final sonreír mientras le respondía.

-Estás en un dormitorio, en la nave en la que estamos viajando y estás aquí porque es nuestro dormitorio.

-¿Nuestro dormitorio? -preguntó Rey más confundida aún.

-Estás desnuda porque quedaste agotada después de haber tenido una increíble noche de sexo conmigo y te quedaste dormida -prosiguió Kylo.

Rey abrió los más los ojos ante las palabras de Kylo, y no podía creer lo que él estaba diciendo. No podía ser cierto. ¿Su dormitorio? ¿Por qué tenían un dormitorio?

-Yo estoy aquí porque soy tu marido -prosiguió Kylo mientras Rey tragaba fuertemente saliva -y acabo de ir al dormitorio de nuestra hija a comprobar si se había despertado.

¿Marido? ¿Hija?

-Y estoy tan tranquilo porque tú estás bien y nuestra hija también. ¿Por qué no iba a estarlo? -le preguntó él cogiéndole la mano

-No recuerdo nada de esto… -dijo Rey asustada -lo último que recuerdo es estar en un planeta con la Resistencia tras la huída del planeta Crait.

-Hace ya un tiempo que pasó eso -le dijo Kylo tranquilamente. -¿No recuerdas nada más?

-Todo esto no tiene sentido, Ben. Somos enemigos, estamos en bandos diferentes -dijo Rey intentando no gritar -¿Cómo he acabado aquí?

-Puedo hacer que lo recuerdes ahora mismo -se acercó él de manera seductora mientras la tumbaba de nuevo en la cama y se colocaba encima.

Él apartó la sábana que cubría el cuerpo de Rey dejando al descubierto toda su desnudez. Kylo se colocó entonces a un lado de ella, apoyado en un codo. Con la mano libre, empezó a hacer círculos con su dedo índice en el vientre de ella. Rey no le impidió ni le obligó a parar, ya que lo que estaba sintiendo en aquel momento, le gustó. No eran el hecho de las caricias, era el cómo se sentía al lado de él.

Kylo acercó su cara a la de ella mientras cerraba los ojos. Empezó a acariciarle el borde de su mandíbula con la nariz. Ella notaba su respiración, su aliento. Él dejó su boca tan sólo a unos centímetros de la de ella. Ella podía sentir la respiración de él.

Estaban a punto de juntar los labios en un beso cuando Rey se despertó en sudor en su cama. Estaba respirando fuertemente. ¿Había sido todo un sueño? Pensó Rey mientras intentaba controlar esa fuerte respiración.