Hermione al llegar a la estación buscó a sus amigos pero no los encontró, habían quedado en verse allí. A ella nunca le había gustado ser impuntual así que un poco exasperada decidió que lo mejor sería entrar al vagón y esperarlos dentro. En ese momento se acordó de la cantidad de grajeas y chocolate que Harry y Ron solían comprar, así que pensó que tal vez ya estaban dentro, sería muy típico de Ron.
-¡Hermione!- La llamó una voz dulce.
-¡Hey, Luna!- Dijo mientras la abrazaba. -¡Cuánto tiempo! Te estuvimos esperando en casa de Ron.
-No pude ir, lo siento, estuve ocupada cuidando de varias cosas con mi padre- dijo Luna mirando el suelo.
-Luna, ¿Ha pasado algo?-preguntó algo preocupada al ver como desviaba la mirada.
-No, nada, todo está bien-dijo Luna sonriendo.
-Voy a buscar al par de tontos de Harry y Ron dentro del tren, ¿Vienes?- preguntó Hermione.
-No, estoy esperando a alguien, quedamos en saludarnos-dijo Luna, otra vez sonriendo.
Hermione asintió simplemente, sabiendo que Luna siempre era enigmática y podría estar refiriéndose casi a cualquier cosa. Aún recodaba un incidente en el que le había hecho mirar, diciendo que venía alguien. Ella se giró y no vio a nadie. Lùna le explicó que había una pareja de Nargles revoloteando. Nada más recordarlo se puso a reír como aquel día. A veces, pensaba que le gustaría ser ella por un día, ver la vida como ella lo hacía, pero no podía.
Comenzó a buscar por varios vagones, abriendo todos y cada uno de los compartimentos, por lo que se encontró a muchos compañeros. Vio a un Neville mucho más alto y fuerte, nada comparado con como solía ser en primer año. Se saludaron y se dieron un abrazo. En ese momento pensó que tal vez y solo tal vez, la guerra había cambiado a algunos para bien. Neville podría ser un claro ejemplo, ya no se le veía tan tímido después de haber derrotado con la espada de Gryffindor a Nagini y haberle plantado cara a Voldemort. Sin duda, ese había sido un gran acto de valentía. Hasta ahora no se había dado cuenta, pero el chico les había ayudado de muchas formas a lo largo de estos años, incluso intentar impedir que se metieran en más líos. Se rió ante el recuerdo de Neville petrificado.
Cuando abrió el último compartimento se quedó petrificada por unos segundos mientras asimilaba la escena, como si Neville le hubiese devuelto aquel hechizo. Allí dentro estaba todo lo que quería evitar este año. Ni siquiera se había acordado de ellos, buscando a Harry y Ron. Pero no eran ellos los que estaban dentro, sino Malfoy, Nott y Zabini. Los tres se giraron en cuanto abrió el compartimento.
-Pansy, pensábamos que...- Empezó a decir Zabini hasta que vio quien era y se calló.
La frase quedó en el aire durante unos segundos en los que Hermione se había congelado. Unos segundos que parecieron horas, hasta que consiguió reaccionar y cerró la puerta sin decir nada para posteriormente salir corriendo, buscando el vagón en el que había visto a Neville. Necesitaba encontrarse con alguien.
Cuando entró al vagón se encontró con Harry y Ron.
-¿Dónde estabas?- Preguntó Ron mientras se comía una rana de chocolate.
-¿Yo? ¡Dónde estabais vosotros! ¿No sabéis llegar pronto nunca?- Dijo Hermione recriminándoles, todavía intentando controlar su respiración.
-Estás un poco pálida-comenzó a decir Harry hasta que vio la mirada fulminante de Hermione.
Harry y Ron se miraron y encogieron de hombros.
El resto del viaje la pasaron hablando de cosas triviales. Ron no paraba de quejarse de todas las advertencias que su madre le había dado. Le había pedido o más bien exigido que no se metiera en líos, que terminase el último año sin problemas por una vez, que no arrastrase a Ginny a nada raro y la vigilara. Además, le había amenazado con un vociferador diario si le tenían que llamar la atención por que él había infringido las normas.
Neville aprovechó ese momento para preguntarle a Ron por cómo lo estaba haciendo George. Ron no muy animado le explicó que había sido difícil para ellos, Fred había sido siempre la otra mitad de George y ya no había sido lo mismo. Ya nadie complementaba sus frases, había dejado de hacer bromas y se había recluido más en sí mismo. Cuando se enteró de que Ron iba a ir a Hogwarts le felicitó por ser tan valiente, le dijo que él no hubiese podido. No obstante, el hecho de recordar los momentos que había pasado con su hermano en ese colegio y todas las travesuras que habían hecho, le hizo levantar un poco el ánimo. Ahora, seguía llorando por la muerte de su hermano pero poco a poco iba recuperando la sonrisa.
Neville se había disculpado con Ron por preguntarle, puesto que aún se le veía afectado. Ron simplemente le había dicho que le gustaba recordar a Fred.
Hermione agradecía que nadie le preguntase por Ron, no sabía si él pensaba lo mismo. Quizá, ya lo había contado todo antes de que ella llegara. Luna y Ginny claramente lo sabían, ambas habían sido un pilar muy importante para ella esos meses. Hermione temió decírselo a Ginny y Harry aquella vez, pero los dos lo entendieron sin problemas, tampoco le dieron importancia. Hermione había sido la que había decidido cortar con Ron, cuando había pasado menos de un mes. Se habían besado en medio de la guerra pero lo mismo podría haberlo hecho con Harry si hubiese estado con él en lugar de con Ron. La adrenalina era lo que les había impulsado a besarse y a confundir las cosas. Había leído en un experimento Muggle sobre un puente colgante y la atracción entre dos personas que eso podía pasar y claramente todas las emociones en una guerra se magnificaban más. En realidad, después de aquello ni Ron ni Hermione se habían vuelto a besar y su relación se había vuelto realmente incómoda. Cuando Hermione le contó todo lo que había leído para justificar su reacción aquel día, Ron se lo tomó muy bien, tan bien que a Hermione le molestó un poco, parecía aliviado. Como si ella hubiese dicho las cosas que él quería decirle. A partir de ahí, su relación volvió a ser como antes.
...
Cuando llegaron, vieron como Hagrid se llevaba a los de primer año. El resto se fueron con ellos a las carrozas.
-¿Qu-que es eso que tira de la carroza?-preguntó Ron señalando con un dedo.
-Algo así dije en 5º año y me mirasteis raro- dijo Harry con los ojos en blanco.
-¿Y por qué no podíamos verlos antes? - Preguntó Hermione algo indignada porque había tardado años en verlo.
-Es por la guerra...-Dijo Luna e hizo una pausa, como si viera algo más que los demás no- Antes solo podíamos verlos Harry, Neville, yo y pocos más.
-El ver a alguien morir es lo que hace que...- Harry empezó a decir con tristeza pero dejó la frase a medias.
-Ah, ya...- dijo Hermione simplemente.
Todos parecían algo abrumados al recordar las muertes que habían presenciado y los caídos en la guerra.
Antes de que la carroza se pusiera en marcha vieron como llegaban los demás y se oían gritos de sorpresa al ver a los Thestral. La mayoría ahora podía verlos. Por suerte, la mayoría de los niños de tercero y segundo no podía verlos. Los más pequeños parecían a ver estado más aislados de la guerra.
Yendo hacia Hogwarts todos miraban la luz que desprendía la piedra de los caídos a los lejos.
...
En el gran comedor se enteraron de que la anterior subdirectora de Hogwarts era ahora la directora. Aún así McGonagall fue la que acompañaba a los de primer año para ponerles el sombrero seleccionador. El júbilo que se armaba en cada casa cuando eran seleccionados era igual de impresionante que siempre, todos estaban contentos y orgullosos de recibir a nuevos compañeros en sus nuevas casas, incluso Slytherin, cuya mesa estaba más vacía que otros años, posiblemente por los estragos de la guerra. De hecho, en todas las mesas faltaba alguien, aunque sin duda las bajas de Slytherin eran mayores.
...Clin Clin
La directora McGonagall hizo sonar una copa para que todo el mundo permaneciera en silencio.
-Ahora, antes de que todos cenemos y vayamos a descansar a nuestras habitaciones me gustaría presentaros a los profesores que velaran por el cumplimiento de las normas. ¡Ah, y en nombre de Dumbledore, recordar que no podéis ir al bosque prohibido ni andar por los pasillos de noche!
Todo el mundo se rió ante su mención y volvió a estar todo en silencio.
-Como veis este año, los profesores no han estado presentes en el gran comedor durante la selección. Decidimos que era lo mejor para crear un ambiente distendido y evitar los murmullos. Entonces como profesora de transfiguración seguiré estando yo, dada las dificultades en encontrar un sustituto.
Todos aplaudieron.
-Silencio, por favor- se quejó McGonagall que se veía incómoda en su nueva labor de directora- Bien, como profesor de encantamiento seguirá estando el profesor Flitwick.
Y el profesor entró a la sala, todos le aplaudieron y McGonagall puso los ojos en blanco sabiendo que iba a pasar con todos conforme los fuera nombrando y entrando. Suspiró resignada.
-Como profesor de Cuidado de critaturas mágicas tendremos a Hagrid.
Y todos estallaron en aplausos y vítores.
-Como profesora de adivinación volveremos a contar con Trelawney.
Todos vieron como entraba algo dudosa y no muy segura de donde sentarse.
-¡Anímese!-Se oía como gritaban algunos entre los aplausos.
-Como profesor de pociones...contaremos de nuevo con el profesor Snape.
La mayoría al verlo se quedaron de piedra, los de Slytherin como siempre aplaudían por su jefe de casa. Harry no sabía que hacer, así que simplemente se quedó mirándolo como siempre hacía. Snape que parecía tener una especial sensibilidad, captó la mirada de Harry y le devolvió una sonrisa burlona.
-Este año va a ser igual- murmuró Harry quejándose a Ron.
-Ya te digo...- Contestó Ron, sin apartar la mirada.- Es increíble que siga igual de orgulloso.
-Debería estarlo, es prácticamente otro héroe, seguro que cambia su actitud un poco ahora que se sabe todo-Murmuro Hermione.
-Lo dudo, va a ser peor-dijo Ron con cara pálida.
La directora McGonagall intentó en numerosas veces que se hiciera silencio pero no lo conseguía. Todos seguían murmurando cosas y Harry alcanzó a escuchar algunas como: "He oído que salvó a Harry", "Es un héroe", "Aún no me creo que fuera espía", "Es un mortífago, mírale", "Después de todo lo que hizo.. como se atreve a venir".
Cuando se hizo el silencio McGonagall prosiguió:
-Os pido respeto por todos los profesores, no quiero ninguna falta. Si alguien tiene alguna duda por la capacidad o lealtad de alguno puede ir directamente a mi despacho.
Comprobó que nadie tenía nada más que objetar.
-Bien, como instructora de vuelo tenemos a Hooch.- Esperó a que terminase la ronda de aplausos y siguió.- Como profesora de herbología tendremos a Sprout.
McGonagall siguió presentando a los restantes profesores, y todo siguió la misma mecánica.
-Por último, como profesora de Defensa contra las artes oscuras tendremos a petición del ministerio a Narcissa Malfoy.
Toda la sala se quedó en silencio.
-¿Qué?-Grito Draco Malfoy al levantarse-sorprendiendo a todos y a él mismo.
Se sentó en cuanto vio la fría mirada de advertencia de Snape.
Los murmullos no tardaron en llegar.
-¿Ha dicho del ministerio?
-¿La madre de Malfoy?
-¿Una Mortfífago? ¿En que piensa el ministerio?
Y así siguieron los murmullos. McGonagall no podía hacer callar a los presentes del Gran Comedor.
Harry, Hermione y Ron simplemente permanecieron anonadados y callados sin decir nada. Al fin y al cabo, era algo que ni el mismo Draco Maljfoy se esperaba.
-SILENCIO- Se escuchó por toda la sala al maestro de pociones y todo el mundo obedeció quedándose helado.
-Gracias Severus- Dijo McGonagall- Ahora que ya han sido presentados todos los maestros de este año vuelvo a pedir respeto por ellos y doy inicio a la estupenda cena del inicio del nuevo curso de Hogwarts- dijo dirigiéndose a toda la sala- ¡Disfrutar!
Y acto seguido la comida empezó a aparecer en las mesas. Llenándolas como siempre de comida exquisita y variada, para todos los gustos.
