Actualmente.

Yusei sabía que Judai no era de buen dormir. Las dos veces anteriores que lo había visitado, siempre se despertaba a mitad de noche llorando, con los ojos dorados, y siempre le terminaba pidiendo que lo abrazara. Y Fudo no estaba muy acostumbrado al contacto aun, sin embargo, no le molestaba abrazar a Judai, intentaba no juzgarse por eso.

Después de todo, solo calmaba sus ataques de pánico, y estaba seguro, que ésta noche, sería una más de esas.

Llegaron a un hostal, donde se alojaban jóvenes duelistas como Judai que viajaban por el mundo. El lugar no era ni lindo ni feo. Se sentía como sapo de otro pozo por momentos por la familiaridad con la que trataban a Judai. Lo ofuscaba la gente hablando alto, o queriendo llamar la atención.

No había visto el hostal antes de llegar a Venecia a pesar de todo, y cuando estaban esperando al encargado de las llaves, un chico de pelo turquesa, y ojos aguamarinas, de la misma estatura de Judai, se acercó a él, tomándolo del hombro, Yusei hizo una mueca, pero enseguida, cuando Judai volteo a ver a quién lo tomaba de su hombro, el extraño se abalanzo en darle un abrazo al grito de "feliz cumpleaños", incluso el Kuriboh de peluche salió volando, y por suerte Yusei lo pudo atajar.

J-Johan— módulo Judai, éste quedo frente a Yusei, mientras que Johan estaba de espalda.

Asique, ese es el tal Johan. Y pudo jurar que por la cara de Judai, quería salir de ahí.

¡Te busque por todos lados Judai! Eres irrasteable— le reclamó cuando se alejó un poco de él, tomándolo de los hombros.

S-sí bueno… — hubo confusión en su rostro, y al notar que Yusei aun lo seguía mirando, se separó bruscamente de Johan para presentarlos —. Johan, él es Fudo Yusei, el chico del que te conté.

Johan le sonrió.

¡Lo siento mucho! — se disculpó amablemente—. No sabía que estabas aquí, soy Johan Andersen, es un gusto al fin conocerte, oí lo de tu dragón, Paradox también me había robado a Rainbow… — le comentó mientras sus manos estrechaban.

El gusto también es mío — dijo, e inmediatamente, sacó su mano. Recordó al rainbow dragón. Miró a Judai. Estaba incómodo—. Me gustaría quedarme a charlar, pero estamos cansados — le habló amablemente, se inclinó para disculparse con él.

Lo sé, lo siento de nuevo, es que estuvimos buscando a Judai con O'Brien, y nos dijeron que estabas aquí — comentó mirándolo—. Nos hablamos mañana entonces — le sonrió, y le palmeo la espalda, a Yusei le saludo con la mano.

Judai no contesto, parecía decaído, y cuando perdieron de vista a Johan, Yusei puso una mano en su hombro.

¿Estás bien, Judai? ¿Qué sucede? — era claro que había algo raro, algo que estaba mal, y tarde o temprano, Judai iba a tener que contarle.

Te contaré en la habitación — solo le respondió, Yusei asintió, y le devolvió el Kuriboh, éste le sonrió un poco mientras lo tomaba—. Gracias.

.

Al llegar, dejaron sus cosas en la habitación. Judai se tiró en una de las camas mirando al techo, Yusei se sentó en la otra quitándose las botas, y luego la chaqueta. Miró a Judai.

Después de mirar el techo, se incorporó y se sentó en la cama frente a Yusei, tomó una bocanada de aire antes de hablar. Ya sabía que su amigo no lo iba a presionar para hablar, y era por eso que se tomaba su tiempo, al quitarse sus botas, empezó.

Johan y yo, fuimos muy amigos en la academia, pasaron muchas cosas extrañas en el medio, pues, luchando contra un espíritu maligno, Johan desapareció, luego lo fui a buscar a una dimensión, y mis amigos me siguieron aun cuando les pedí que no lo hicieran… —realmente no deseaba entrar en detalles, pero se veía obligado a hacerlo—, en medio de todo, mi lado oscuro se apoderó de mí, convirtiéndome en Haou.

«—Sacrifique a muchas personas en el medio, personas inocentes —sus ojos se llenaron de lágrimas. Yusei tuvo el impulso de pararse y arrodillarse delante de Judai para tomarle la mano suavemente. Ahora podía entender porque tenía esos ataques por las noches, el chico necesitaba descargar todo ese dolor, toda esa angustia. Y con una mirada, Yusei le hizo saber que podía hablar cuando él quisiera. Judai pudo devolverle con una sonrisa el gesto. Se limpió las lágrimas.

«—O'Brien y Jim me salvaron de esa oscuridad, pero Johan había sido poseído por Yubel —Yusei se sorprendió… ¿o era otra Yubel?, y cuando Judai vio su cara, le hizo una seña con la mano que le explicaría luego sobre eso—, Lo pude salvar, y por los sacrificios que Haou había hecho, conseguí una carta que se llama "Super fusión", la utilice para unir mi alma con la de Yubel por siempre. Y aunque luego, Johan me ayudo a vencer a Darkness, decidí alejarme de todos ellos para no dañarlos más.

«—Sin embargo, Johan siempre me buscó…, en ese momento, no estaba muy consciente de sus sentimientos hacia mí —Yusei intentó no reaccionar, pero ya lo sospechaba—. Lo quiero mucho, es verdad, y lo intentamos, pero no funcionó. Una persona que es muy similar a ti en todo sentido, puede ser bueno, o puede ser algo malo.

El azabache arqueo una ceja, y se sentó al lado de Judai.

¿Sigues enamorado de Johan? — se animó a preguntar, y ya se estaba arrepintiendo.

Judai lo miró y sus labios se curvaron en una sonrisa triste.

Ya no. Pero no me siento cómodo siendo su amigo, aun cuando sé que él es buena persona. Empecé a cambiar cuando continúe solo, y sé que no merece que lo trate así, pero no puedo Yusei. Yo… — se encontró con los azules cobaltos, y se quedó sin palabras. Le estaba por confesar sus sentimientos hacía él, pero no estaba seguro.

Las manos de Yusei buscaron las suyas, se estaba sintiendo mal haciendo esto, pero no soportaba ver sufrir a Judai.

Está bien… — luego pasó su mano por la espalda de Yuki—. Deberías descansar Judai, estás muy cansado, mañana si quieres, me cuentas mejor. —Le sonrió, y luego se puso de pie para ir a apagar la luz.

Judai se cambió sus jeans por unos joggins. Yusei hizo lo mismo poniéndose unas jogginetas cómodas. Llegó a su cama para deshacer sus mantas, Judai lo estaba mirando.

Yusei… ¿te molestaría dormir conmigo? — le preguntó con vergüenza. Estaba por retractarse, pero fue interrumpido.

No me molesta— Yusei dejo lo que estaba haciendo, y espero a que Judai se acostase contra la pared, para luego acostarse él.

¡Muchas gracias, Yusei! En verdad… — le dijo mirándolos a los ojos, a pesar de la oscuridad, los azules cobaltos brillaban, y un cosquilleo subió por su cuerpo.

Descansa — le dijo Yusei, se quedaron mirándose, y Judai decidió mejor cerrar los ojos, se sentía más seguro con él a su lado, aun cuando sabía que no podía contarle como se sentía con respecto a sus sentimientos.

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Como se lo esperaba, Judai se despertó llorando en medio de la noche, sus ojos eran los de Haou, se sentó en el rincón de la cama. Antes de tocarlo, Yusei le habló, acercándose de a poco.

¿Judai? ¿Me escuchas? — le preguntó. Él asintió, su mirada penetrante se encontró con la suya—. Muy bien, dime, ¿Cuántos dedos ves? — Yusei le mostro cuatro dedos de su mano.

C-cuatro — fue la escueta respuesta del muchacho.

Lo estás haciendo bien, Judai. Ahora respira hondo, despacio…

El chico hizo exactamente lo que Yusei le pedía. De a poco, se fue relajando, entonces, el chico de pelo azabache tuvo una idea, se puso de pie fuera de la cama, y tomó el Kuriboh de Judai, luego se volvió a sentar cerca de él.

Judai, ¿qué tengo en mis manos? — le preguntó, mientras le mostraba el peluche.

Judai lo miró.

Un Kuriboh— una pequeñísima sonrisa asomó por sus labios, y eso fue un alivio para Yusei.

¿Me puedo acercar? — le preguntó dejando el Kuriboh a un lado, a lo que Judai asintió, asique lentamente se acercó a él, quedando a su lado. Los ojos de Judai estaban volviendo a la normalidad. Yusei estaba acostumbrado a hacer está rutina con él, y aunque la primera vez, el acercamiento fue exitoso, algunas veces, Haou podía ser reticente con él.

Y-ya estoy mejor — susurró tranquilamente Judai manteniendo los ojos cerrados. Yusei se sentía aliviado—. Perdón por esto— sus ojos cafés se encontraron con los cobaltos de su compañero—. El resto de los días, casi no duermo — admitió, y sonrió con vergüenza.

Una mano llegó a su hombro y lo apretó, inmediatamente, miró a Yusei.

¿Estás seguro que no quieres venir conmigo al futuro luego de estar aquí? — preguntó Yusei —. Digo, a mí no me molesta ayudarte, después de todo, tú me estás ayudando.

Los ojos cafés de Judai brillaron con el resplandor de la luz luna al oír esas palabras, pero simplemente, no quería ser una molestia para Yusei, no era justo, y se sentiría egoísta si aceptaba que él hiciera eso por él.

Desvió su mirada, como para pensar bien el asunto.

«—Viene navidad, por cierto, si aun no estás decidido que hacer, en casa hay espacio para ti —Yusei sacudió un poco su hombro, se puso de pie—. Voy a buscarte algo de agua, Judai-san. —el azabache se puso sus botas y salió de la habitación para buscar algo de tomar.

"¿Estará bien ir él ahora?"; pensó Judai, también estaba teniendo una discusión mental con él mismo. No era como si en navidad, él pasará con alguien, o con su familia.

Cerró los ojos y se cruzó los ojos. No era mala idea, aunque en particular, odiaba las celebraciones, pero si Yusei lo estaba invitando, podría hacerlo.

Y después de un rato en el que Yusei llegó con un vaso de agua, y se lo entregó a su amigo, Yuki Judai tomó un trago largo de agua.

Está bien, solo..., deja que vaya a Dominó City antes. No sé cuánto tiempo pasaré en el futuro, pero necesito un poco más de ropa y esas cosas... — dijo mientras dejaba el vaso en la mesita de luz, luego miró a Yusei que estaba sentado en su cama.

Yusei le miró por un momento, y asintió con una sonrisa.

Yo te llevo, pero no necesito que lleves mercadería ni nada, allá nos las arreglaremos. Además, volví a rentar el piso con el que convivíamos con Crow y Jack, y como ellos no están, no sería problema en que te quedes conmigo — otra sonrisa más ampliada, Judai asintió entusiasmado.

Entonces, mañana después del evento de duelos, ¿podemos ir? — preguntó Judai a Yusei. ¡Ay! Sentía que abusaba de él—. O mejor voy yo, y luego tú...— pero la mano del azabache en su regazo lo detuvo, Fudo llevaba el ceño fruncido.

No te hagas la cabeza, Judai. Si te digo que yo te llevo, yo lo haré, y punto. No se discute más — lo palmeo, y se levantó para apagar la luz.

Listo, no le iba a discutir más. Asique solo se limitó a acostarse de nuevo, Yusei hizo lo mismo, se dieron las buenas noches, e intentaron dormir.

Pero, a decir verdad, Judai estaba nervioso, demasiado.

El evento que se había realizado en la ciudad de Venecia, estaba abarrotado de gente, era increíble. Había diversas arenas de enfrentamientos donde podías observar las que quisieras, luego, había conjunto de mesas para jugar de manera tradicional.

Pero las principales, eran las de exhibición, donde futuros duelistas se mostraban para ingresar pronto a ligas internacionales, otros lo hacían por diversión como Judai y Yusei, y realmente se estaba poniendo divertido el buscar contrincantes.

Eso sí, Yusei tuvo que alterar su mazo, pues aun no se usaba invocación synchro, y no querían ser llamativos de ninguna manera, además, dominaba a la perfección la invocación por fusión.

El mejor momento que pasaron, fue cuando hicieron un tag duel; hicieron pareja contra otra, e increíblemente, sus movimientos eran perfectos y sincronizados. Judai utilizó la fusión con Neos y Stardust, para crear a un nuevo monstruo. Neos Shooting Dragon.

Las caras de fascinación de los dos, era única, sus sonrisas eran genuinas, y sus sentimientos estaban a flor de piel.

El dragón era blanco, tenía líneas azules y rojas en sus curvas, en su pecho llevaba una especie de gema, como la de Neos sus alas eran enormes, de color blanca, y largaba polvo de estrellas como Stardust. Sus ojos eran dicromáticos, café de un lado, y cobalto del otro.

"Es como un hijo"; pensó Judai por un momento.

Fueron vencedores entre muchos duelistas, se habían ganado unos pases para ver un torneo internacional, y tenían la opción de exhibirse.

Ya entrada la tarde, Judai estaba un poco ansioso, por un momento le había parecido que O'Brien y Johan estaban en el evento, aunque... siendo duelistas, era lo más lógico. Lo raro fue, que no los hayan buscado, y quizá era lo mejor, además, había visto a Yusei un poco incomodo, no tenía ganas de hacerle pasar un mal momento.

¿Sabes Yusei? ¡Es el mejor cumpleaños que he pasado! — confesó, llevando sus manos por detrás de su nuca.

Ya estaban volviendo al hostal, para dirigirse a Dominó City.

¡Me alegra mucho eso! — Yusei lo miró por un momento.

Judai estaba feliz, y eso, extrañamente le hizo saltar su corazón de felicidad.

Realmente, creí que no vendrías. —Judai bruscamente conecto su mirada con la de él, y su corazón se sobre salto al darse cuenta que Yusei lo estaba haciendo, haciéndolo sonrojar.

Bueno, estoy aquí. Cumplo lo que prometo — ¿Qué Yusei le guiñó el ojo? Pues sí, Yusei le guiñó el ojo.

El sonrojo se mantuvo, y estuvo seguro que Yusei lo vio, porque su sonrisa se ladeo.

Salieron del hostal con sus pertenencias, y fueron a buscar la D-Wheel, que por suerte, la había podido dejar en una garage que le habían prestado a Judai.

¿Hace cuánto tiempo que no había viajado en la espalda de Yusei? Todo dentro de él se revoloteo de solo pensarlo.

Yusei verifico que todo estuviese bien, luego sacó dos cascos, y Judai se preguntó, si el chico ya estaba preparado para esto.

Cuando se subió, invito a su compañero a hacerlo, y la sensación que tuvieron, no le hizo justicia a lo que ellos imaginaban.

Primero, Judai se sentó en la espalda de Yusei, el azabache tuvo un escalofrió en su espina dorsal. Segundo, el peli castaño tomó su cintura fuertemente, y apoyó parte de su rostro en la espalda del otro.

¡Sujétate fuerte! — le indicó el otro, pudo darse cuenta que Judai lo escuchó cuando asintió en su espalda.

Cuando arrancó, condujo hasta una carretera. Judai no deseaba soltarse, al contrario, deseaba estar así por un largo rato... pero luego, una estela color carmesí los rodeo, y estaba seguro que el dragón carmesí, había acudido a su llamado.

N/A: ¡Gracias por leer!

¿Ya pasaron por "MUERDME"? Es un omegaverse de Judai y Yusei, si no lo leyeron, corran por sus vidas y haganlo. (?