.

Ya habían pasado unos días desde la fiebre de Judai, pero luego había mejorado bastante rápido a gusto personal de Yusei.

Enseguida, los papeles de su legalidad llegaron, asique se puso en marcha para encontrar algo y poder ayudar a Yusei con los gastos de la casa, comida y demás, pues no le gusta que ese chico pagará todas las cuentas solo.

Sin embargo, su tos seguía algo vigente, aunque con menos intensidad que antes. En lo que Yusei iba a verificar el nuevo momentum, Judai le ayudaba con los quehaceres hogareños, además, Martha le había pedido si le podía ayudar con el hogar, y eso lo mantenía ocupado de algunas cosas que últimamente venía pensando.

Una de esas, fue que después de haberse besado y confesado con Yusei, no habían vuelto a tocar el tema, siquiera habían vuelto a tocar sus labios. Judai prometió no presionar a su amigo —porque no sabía qué definición darle a lo que ellos estaban teniendo—, pero no quería forzar situaciones que podían llegar a ser incómodas. Pero también, el hecho de que Yusei a veces le tomará la mano, o dejará que Judai le abrazará mientras estaban acostados, le hacía acelerar los latidos de su corazón, al mismo tiempo que un gran cosquilleo le invadía por todo su ser, provocando que el vello de su piel se erizará al mínimo tacto con el de ojos azules.

El ruido de las llaves abriendo la puerta lo despertó de sus pensamientos, mientras terminaba de acomodar algunas prendas que había lavado que estaba separando, le sonrió cuando lo vio cerrando la puerta de ingreso, y éste le sonrió.

—¡Bienvenido a casa! — Le saludo Judai, doblando una camisa negra de Yusei arriba de la mesita ratona frente al sillón, suspiró cuando terminó de hacerlo, solo le faltaba llevarlo a la habitación, que también estaban compartiendo.

Yusei bajó las escaleras de entrada, y se quitó la chaqueta para dejarla encima de el perchero de ropa.

—Veo que estuviste ocupado... — le continuó sonriendo, mientras lo miraba y ponía sus brazos en jarra—. ¿Tienes hambre? Podemos ir a caminar un rato si quieres, y de paso, aprovechas a conocer algo de la ciudad— éste señaló con el dedo pulgar hacia la calle.

Los ojos de Judai brillaron, tenía ganas de salir a conocer la ciudad, sería una buena ocasión para aprovechar, pues Yusei anduvo bastante ocupado, y él estuvo enfermo.

—¡Claro, Yusei! Iré a cambiarme entonces — dijo entusiasmado, el otro asintió, y esperó a que Judai fuera a la habitación a cambiarse de ropa.

En ese momento, Yusei sintió vibrar su celular, y se encontró con un mensaje de Crow.

"De: Crow

"Ésta noche, con Jack, haremos una fiesta de despedida en el viejo muelle de Satélite, ya que mañana partimos de la ciudad, y queremos celebrarlo.

Judai también está invitado, asique no nos falles Yusei."

No le gustaban las fiestas, pero eran sus amigos, asique no faltaría sin dudas. Judai regreso pronto con su típica chaqueta roja, y se encontró a Yusei viendo seriamente el teléfono.

—¿Todo bien? — preguntó llegando a su lado, el otro lo miró.

—¡Oh sí! Es que me llego un mensaje de Crow, y ésta noche harán una fiesta con Jack — le comentó, guardando el teléfono en su bolsillo. Yusei decidió volver a ponerse la chaqueta que había dejado en el perchero de antes.

—Eso es genial, ¿irás? — su pregunta estuvo mezclada entre triste y exaltante.

Los dos se dirigieron hacia la salida.

—Sí, y estás invitado — Yusei le sonrió perspicaz, de manera ladina al de cabellos castaños, éste al principio se impactó, pero luego, le devolvió el gesto.

—¿No te gustan las fiestas, verdad? — salieron de la casa, y empezaron a caminar. El día estaba soleado, había bastante gente en las calles para ser un viernes por el mediodía.

Yusei decidió que ir a pie iba a ser mejor que andar en la motocicleta.

—¿¡Qué comes que adivinas!? —le respondió divertido, Judai se río un poco—. No realmente, pero son mis amigos, asique no tendré opcion.

—Te hará bien, necesitas relajarte además — Judai golpeó con suavidad la espalda de Yusei, y por alguna extraña razón, éste mantuvo su mano ahí, y al parecer, a Fudo no le importó mucho.

—¿A dónde quieres ir?

El de ojos cafés lo pensó por un momento, llevándose el dedo índice entre sus labios y su barbilla mientras pensaba.

—Mmm... sorpréndeme — respondió enérgico, y Yusei estuvo de acuerdo con eso. Estar cerca de Judai le cambiaba el humor, al punto de ponerlo feliz cuando lo veía de ánimo a diferencia de los días posteriores.

Tomó su mano... y entrelazo sus dedos, provocando un estremecimiento completo, se sorprendió de que Yusei hubiera tomado esa iniciativa; asique se dejó llevar por la situación. Tampoco el mismo chico de chaqueta azul podía creer lo que estaba haciendo, pero era una tentación que había tenido hace desde hacía ya un tiempo, sin importar las miradas juzgantes de las personas, sobre todo porque algunos ciudadanos lo seguían reconociendo. Se sintió tranquilo de que no le importase nada ésta vez.

.

Habían llegado a una hamburguesería casera, el estómago de Judai rugió sin tapujos, haciendo reír a Yusei, algo que por un momento, le hizo olvidar el hambre voraz que tenía, y logró captar ese momento para guardarlo en su retina, incluso se prometió que en cuanto Yusei se descuidase, le sacaría una foto.

Finalmente, y después de tener sus pedidos se sentaron en un lugar tranquilo, mientras comían y conversaban. Judai le había comentado sobre diversos lugares que había encontrado en internet para poder trabajar, Yusei le había refutado que él podría conseguirle algo en algún lugar como la academia de duelos, pero Judai no quiso aceptar más ayuda de la que ya había recibido de su parte.

También comentó sobre una nueva academia donde estudiaban duelistas psíquicos y espirituales, donde además le ayudaban a afrontar esos dones, y que tenía curiosidad por ir a ese lugar. Yusei prometió acompañarlo, después de todo, Judai también necesitaba un lugar como ese, aun cuando él lo aceptara y lo apoyará sin juzgarlo, y aunque apenas podía interactuar o ver espíritus de duelos, quería lo mejor para él.

—... y luego, cuando parecía que Manjoume me estaba por ganar, saque mi perfecto combo y lo derrote — presumió un poco el de cabellos castaños, terminando su última hamburguesa, mientras se reía y miraba a Yusei —. Aunque, eso le costó su trabajo con Edo Phoenix.

—¿Phoenix?¿Manjoume? — preguntó curioso—. Sus apellidos me suenan de algún lado — comentó mientras pensaba de dónde los había escuchado —. Aunque Manjoume Group es conocida aquí en la ciudad.

—Oh, eso no lo sabía, ¿será que alguna vez podré visitar a Jun?

—Eso no lo sé Judai, podría arruinarse el espacio-tiempo— comentó con dudas mientras se relajaba sobre el respaldo de su asiento—. Aún estoy intentando investigar las consecuencias sobre eso.

Yuki se quedó pensando en las palabras del chico de pelo azabache, y pensándolo mejor, por ahí no era bueno volver a ver a alguno de sus amigos en esa era, pues sus amigos tendrían como unos 35 años, mientras que él se mantenía igual que cuando había dejado la academia apenas se recibió.

Luego de eso, continuó contando algunas anécdotas de la duel academy, Yusei disfrutó mucho de escucharlo, pero también podía notar por momentos su voz quebrada, y ya cuando decidió que era suficiente para Judai, propuso otra cosa:

«—¿Qué te parece si caminamos un poco más? — ofreció. Judai asintió animado nuevamente, y volvieron a hacerlo como cuando fueron a la hamburguesería.

Pasaron por un parque, Judai propuso tener un duelo, y por suerte los dos—y para no perder la costumbre—, tenían sus cubiertas encima, lo hicieron a la manera tradicional para no llamar tanto la atención, sobre todo por el tipo de invocación que utilizaba Judai y que ya no era común en el 2021, aunque tarde o temprano, sería descubierto si éste decidía entrar en algún torneo importante.

Y ya después, estando cansados, retornaron a la casa para recuperar algo de energías y estar listos para la fiesta de esa noche.

.

Judai estaba tan lleno, que se tiró en el sillón con su propia laptop, el otro decidió hacerse un café y trabajar un poco más desde su computadora. Para el de chaqueta roja, parecía innecesario, pero no dijo nada.

Para cuando Yusei se dio cuenta que había pasado un largo rato, se volteo a ver a su compañero desde su escritorio, y lo encontró dormido. Sonrió de solo verle, y lo dejó descansar, le quito la laptop antes de que se le cayera al suelo, pero había descubierto algo interesante:

Pudo ver de fondo de pantalla, una imagen de perfil de él mismo. Arqueo sus cejas en asombro, y se rió; ¿Asique Judai le sacaba fotos a escondidas?

Se vengo, sacando su teléfono de su bolsillo y lo hizo,incluso lo guardaría como evidencia o futuros chantajes.

.

Cayendo la tarde-noche, los chicos decidieron prepararse para ir a la fiesta de Crow y Jack, aunque..., Judai y Yusei no son chicos de fiestas o que tuvieran mucho que arreglarse, quizá un cambio de vestimenta breve, aplicar algo de perfume —que por cierto, se perdían un poco en sus aromas.

Salieron en la D-wheel de Yusei, y se dirigieron hacia el muelle. La sensación de tener a Judai agarrado de su cintura, lo distraía cuando debía concentrarse en el camino, además, éste agarre era distinto al habitual, como si Judai no quisiera despegarse nunca de él. En algún semáforo, pasaba una de sus manos por las del chico de pelo castaños, logrando un sobresalto desde su espalda, en cierta forma se sonrojo cuando, por un instante, Judai apretó sus dedos, pero el semáforo cambió y tuvo que volver su mano sobre los agarres de la moto.

Judai frunció sus labios cuando eso paso, pero entendió enseguida el motivo, asique apretó un poco más su agarre, vio a su compañero mirarlo sobre su hombro un breve instante. Yuki no se contuvo en sonreírle...

.

Al llegar, el lugar apenas se estaba llenando de gente, ellos aparcaron en la entrada del viejo muelle, donde había varios galpones, decorados con luces, en algunos habían mesas con vasos, botellas de alcohol, gaseosa y agua, y en otras, platos con frituras, dulces, sandwiches y demás. Se sorprendieron al ver todo el despliegue que sus amigos se estaban mandando para una gran y espectacular despedida. Dejaron sus cascos, obviamente, Yusei se aseguro de que su moto estuviera segura.

Saludo a algunas personas que conocía, y presentó a Judai. Preguntó por Jack y Crow que estaban en uno de los galpones viejos del fondo, que daba a una larga barandilla, entre el muelle y el rió.

Había gente jugando a juegos de cartas, otros bailando y conversando. Alguien abrazó a Yusei por los hombros, y al principio se asustó, pero luego sonrió cuando vio el rostro de Kiryu.

A Judai ese gesto, medio que no le gusto, o eso sintió... pero se regaño a sí mismo enseguida, no debía sentir celos, además, Yusei no era su novio, bajó la vista, ante una atenta mirada de Crow, y sonrió, entonces éste le pasó un brazo por los hombros, y enseguida, unos ojos azules cobaltos se dirigieron para ese par.

—Ven Judai, muero por ver un duelo tuyo — le propuso, enseguida Judai aceptó y se metieron dentro del galpón, seguido de Jack quien era el que deseaba duelear contra él.

—Ha pasado tiempo, Yusei — Kiryu lo sacó de sus pensamientos en ese momento, retornando su vista hacia su amigo—. Oye, no soy tonto, ese chico no es de por aquí.

—Tienes razón — los dos se voltearon a ver dentro del galpón, mientras Judai y Jack sacaban sus decks y lo mezclaban—. No es de por aquí, es de muy lejos — no sintió que era necesario contarle todo.

—Mmm — Kiryu soltó a su amigo para ver el duelo, pero continuó hablando —. Ya veo— pero la mirada de Yusei ya estaba de nuevo en el chico, y el platinado volvió a sonreír al darse cuenta de que a su amigo, ese chico le gustaba, pero no iba a interpelarlo más, no era de su incumbencia.

Judai llevaba las de ganar, sin embargo, por el rabillo del ojo, vio los ojos azules de Yusei apoyándolo, sonrió, y continuó con su juego, muchos vitoreaban cuando Jack hacía invocaciones sincrónicas o cuando él hacía sus fusiones.

—Got'cha! — le saludo cuando Elemental Hero Core le dio su golpe de gracia a su Dragón Rojo Archidemonio. El rubio tuvo que admitir que el chico era buen duelista, asique lo saludo limpiamente, y luego habló de una revancha.

Después de eso, muchos quisieron tener un duelo contra Judai, aceptó algunos, pero ya luego estaba cansado, al menos estaba, como dicen, "en su salsa". Salió un momento para tomar aire, la chaqueta azul se asomó a su lado. El de ojos cafés apoyó sus brazos sobre la barandilla para admirar el río, y con ella, las luces de la ciudad y las estrellas.

—Te diviertes, ¿verdad?

—Sí, aunque no lo creas, hacía mucho que no me pasaba — respondió con una enorme e iluminada sonrisa en su rostro, Yusei se sintió contagiado, y giró un poco su cuerpo para verle... ¡Ah! Judai se encontró de nuevo con los cobaltos, su sonrojo no se contuvo, tiñendo toda la cara de color carmesí —. Yusei... — tomó un poco de su trago —, si me sigues mirando así, no podré contenerme mucho más.

El otro se río.

—¿Contenerte? ¿De que? — Yusei se acercó demasiado a él.

A unos pasos de ellos, unos curiosos Jack, Crow y Kiryu observaron la escena como tres viejas cotillas del barrio, se miraron con una sonrisa, se notaba a lo lejos lo que sucedía entre esos dos.

Judai no se alejó, pero la cercanía de Yusei lo puso nervioso, también se giró para quedar igual, fue el brazo del chico de cabellos azabache quien lo apresó por su cintura, y lo acercó a él, no necesitó que algo o alguien le diera un indicio del siguiente paso. Judai paso sus brazos por el cuello de Yusei, y se besaron suavemente.

Primero fue un beso corto, se miraron, se sonrieron y volvieron a besarse, ésta vez, fue Judai quien pidió permiso para ingresar su lengua por la boca de su amante para recorrerla, paso su lengua por sus labios, arrancandole suspiros a Yusei. Se separaron un momento para tocar sus frentes, para mirarse fijo, y robandose el aliento mutuamente.

«—Sí no lo hacías tú, tarde o temprano lo haría yo — declaró con sinceridad Yusei, Judai se rió, y volvió a besarlo.

—¿Y bien? ¿Qué sigue ahora?

—Mmm no lo sé — Yusei se alejó un poco para verle —. Dime tú...

Judai no quitó en ningún momento su tonta sonrisa.

—¿Novios? — dijo a manera de pregunta con algo de dudas, por lo que Yusei se río en la manera en que lo dijo.

—Esfuérzate un poco más — a lo que Judai bufó en respuesta.

—¡Muy bien! ¿Quieres ser mi novio? — Yusei se rió nervioso y feliz.

—Si Judai, quiero ser tu novio— respondió, sellando el momento con otro dulce y lento beso, ante la mirada atónita de varios presentes.

.