Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus autoras Mizuki e Igarashi. Esta historia es de mi autoría como todas las que he escrito y lo hago sin fines de lucro, solo por entretención


La Mentira de Candy

CAPITULO XII

Candy al descubierto

Al dia siguiente, Elroy amaneció más recuperada, pero igual el doctor llegó a revisarla, por petición de Albert que se sentía angustiado por su tía. Sabía que era una persona mayor y que aquel problema de presión que tenía, podía traer graves consecuencias.

—Señora Elroy, tiene que cuidarse. La presión alta es muy peligrosa –le dijo el médico examinándola.

—Sí, doctor…

—Anoche la tenía muy alta -añadió Albert que estaba con ellos.

—¿Y quién se la tomó?

—Mi novia, ella le tomó la presión y le colocó un medicamento debajo de la lengua.

—Hiso muy bien su novia, sino habría pasado a mayores. Ahora tendrá que tomarse a diario el medicamento.

—Yo me encargaré que sea así -dijo Albert.

—Bueno, ya me voy. Si me necesitan me llaman.

—Gracias doctor –se despidió la anciana.

—De nada, Elroy…que descanse.

Albert acompañó al doctor a la planta baja de la mansión.

—¿Doctor, dígame la verdad como esta mi tía? –le preguntó.

—La verdad no muy bien, su presión es peligrosa, por eso tiene que estarse controlando. Esto es de cuidado.

—Entiendo, doctor…-dijo Albert pensativo.

El medico se marchó y llegó Anthony que sus primos Stear y Archie le contaron lo que le había ocurrido aElroy.

—¿Tio como está la tía Elroy? –le preguntó preocupado.

—Mejor, pero es delicado su estado. No tiene que pasar rabias.

—¿Lo dices por la discusión que tuve con ella?

—Si Anthony, espero que eso no se vuelva a repetir. Así que es mejor que te vayas olvidando de esa enfermera o tendré que pedirte que te regreses a Londres con tus padres –dijo Albert marchándose a su habitación.

Desde su recamara llamó a su novia Candy, para contarle lo que había dicho el doctor.

—Hola amor…

—¿Albert, como esta?

—Preocupado por mi tía. Vino el doctor a verla y no la encontró muy bien.

—Oh Albert lo siento mucho.

—Gracias amor, escuchar tu voz me hace sentirme más tranquilo.

—Te amo Albert.

—Y yo a ti mi futura esposa.

Candy se quedó en silencio pensando en eso.

—¿Candice, estás ahí?

—Si…

—Bueno te tengo que dejar, pero más tarde te llamo.

—Ok Albert…

Candy quedo muy preocupada por lo que su novio le había contado, sabia lo mucho que él quería a su tía que no deseaba que nada malo le pasara. Por otro lado se dio cuenta que por ahora no podía decirle nada a Albert, él no estaba en condiciones de saber la verdad, al menos hasta que su tía se sintiera mejor.

Bajó para desayunar, ya que tenía que ir a su trabajo en la heladería, ya que ese dia no le tocaba hacer sus prácticas.

—¿Candy y como te fue anoche con tu novio? ¿Le contaste la verdad? –le preguntó Patty.

—No, no pude hacerlo. Su tía se enfermó y tuvimos que ir haberla a la mansión.

—¿Y qué le pasó a esa señora? –preguntó la abuela Martha colocando las cosas para el desayuno en la mesa.

—Se le subió la presión, por suerte estaba ahí para ayudarla.

—Te sirvió ser enfermera.

—Sí, abuela Martha. Ahora Albert me llamó y me contó que su tía esta delicada.

—Debe estar muy preocupado por ella –dijo Patty

—Si…lo está. Creo que por ahora no puedo decirle nada a mi novio –dijo suspirando –Hay otra cosa que tengo que contarles.

—¿Qué, Candy? –preguntó la abuela Martha

—Albert me pidió matrimonio.

—¡Oh felicidades! –la abrazo Patty.

—Debes sentirte muy feliz –dijo la abuela Martha.

—Si…pero yo no puedo casarme con él antes de decirle la verdad.

—Tienes razón…

—Bueno tengo que apurarme o llegaré tarde a la heladería.

—¿Candy a qué horas vas a llegar? –le preguntó su amiga Patty.

—Como a las cuatro, ¿porque…?

—Por qué esta tarde vendrá un amigo a verme y quiero que lo conozcas.

—¿El chico de la universidad?

—Si…

—Claro, me encantara conocerlo.

—Yo voy a preparar algo rico para recibir al novio de mi nieta –comentó la abuela Martha con una risita.

—¡Abuela él no es mi novio! –replicó Patty sonrojada - Es un compañero de la universidad

—Pero por lo que veo pronto será tu novio –rio la anciana.

—Yo pienso lo mismo –la apoyó Candy riendo también.

...

Era el dia libre de Tom, así que aprovechó para ir a la casa de la abuela Martha. Sin que se diera cuenta Elisa lo siguió en el automóvil de su hermano Niel.

—¿Elisa no entiendo para que estamos siguiendo a ese chofer? –le preguntó.

—Después te voy a contar, ahora síguelo. ¿Quiero saber dónde va ese imbécil?

—¿No me digas que estas interesada en ese chofer?

—¡No digas boberías! ¡Ni que estuviera loca fijarme en ese roto! –replicó Elisa -Sigue manejando, no se nos vaya a escapar.

Tom se bajó en el taxis que lo llevó a la casa de la abuela Martha. Ahí estuvo como una hora y se fue hacia otro lugar, donde Elisa con su hermano lo volvieron a seguir.

Tom llegó a la heladería donde trabaja Candy.

—Tom que sorpresa –lo saludó la rubia en las afuera de la heladería, sin imaginarse que Elisa los estaba espiando.

—Hoy es mi dia libre, así que vine a saludarte. ¿Cómo has estado hermanita?

—Digamos que bien.

—¿Hablaste con tu novio?

—No he podido. Su tía se enfermó, pero pronto lo haré. Me pidió matrimonio.

—¿En serio?

—Si…

—Ahora más que nunca tiene que saber la verdad.

—Lo se…Tom.

—Hay algo que tengo que contarte hermanita.

—¿Que Tom?

—La señorita Elisa me ha estado preguntando sobre ti.

—¡Esa víbora, que no se cansa de molestar!

—Hasta se me anduvo insinuado para que le contara cosas tuyas, pero yo no le dije nada. Tienes que tener mucho cuidado con ella.

—Si…Gracias Tom por apoyarme.

—Como no te voy a poyar si eres mi hermanita preferida–le dijo el joven abrazándola.

Elisa se quedó con la boca abierta con aquella escena, que de inmediato sacó su celular y saco varias fotos.

—¿Elisa esa chica no es la novia de William Andrew? –le preguntó Niel que no entendía nada.

—Si…es ella, es una descarada. Tiene un romance con Tom.

—Al parecer si…-sonrió Niel –Se las trae esa tal Candice.

—Ahora sí que la tengo en mis manos, cuando William vea estas fotos se dará cuenta de la clase de mujer que es su novia-dijo Elisa con una sonrisa triunfante.

Por la tarde Patty estaba esperando que llegara su amigo de la universidad. Su abuela le había preparado unos ricos hot dog y refrescos.

En la afuera de la casa de la abuela Martha se estacionaba un auto deportivo, donde venía bajando Stear junto Anthony.

—Primo aquí vive mi amiga –le dijo Stear.

Anthony observó la casa reconociéndola de inmediato. Era la misma casa donde vivía Candy, la enfermera.

—¿Aquí vive tu amiga? –le preguntó frunciendo el ceño.

—Si…

—¡No puede ser! Aquí vive la enfermera que me gusta.

—¿En verdad primo?

—Sí Stear, yo mismo la vine a dejar aquí.

—¿Entonces ella debe ser la amiga de Patty?

—Claro…Stear, debe ser eso. Qué suerte primo nuestras chicas son amigas.

—Jajajaja, sí que coincidencia.

—Entremos de una vez, me muero por ver a Candy –lo apresuró Anthony tomándolo por el brazo.

Tocaron la puerta de la casa y Patty salió abrir haciéndolos pasar de inmediato.

—Stear –lo nombró con una tímida sonrisa.

—Hola Patty…Mira traje conmigo a mi primo Anthony, para que lo conozcas.

—Hola Anthony.

—Hola Patty –le dio un beso en la mejilla -Mi primo Stear me hablado mucho de ti.

Ella se sonrojó.

—Pasen. Mi abuela preparó unos ricos hot dog.

—¡A mí me encantan los hot dog! –exclamó Anthony tomando uno.

—Patty estas muy bonita –le dijo Stear mirando a la chica que lucía un bonito vestido.

—Gracias…

—¿Patty mi primo me conto que vives con una amiga? –le preguntó Anthony.

—Sí, debe estar por llegar.

En eso la puerta se abrió y entro Candy.

—Ahí viene, Candy ven a saludar –le dijo Patty.

Stear y Anthony voltearon su cuerpo, encontrándose con la presencia de Candice Wempley la novia de su tio William.

Candy se quedó helada mirando a ambos muchachos. A Stear lo conoció como el sobrino de su novio, pero a Anthony, el chico del hospital que hacía en la casa de su amiga.

—¿Candice que haces aquí? –le preguntó Stear.

—¿Por qué la llamas Candice, ella es Candy? –le preguntó Anthony mirándolo confundido.

—No, ella es Candice, la novia de tio William. ¿Verdad? –Stear se dirigió a la rubia.

—Si…-contestó Candy sintiendo que todas sus mentiras habían llegado a su final.

Esa tarde Candy tuvo que contar toda su verdad a Stear y Anthony. Fue muy difícil para ella relatarles todas aquellas mentiras a los sobrinos de su novio. Mentiras que la hacían verse como una farsante, que se había burlado de William Albert Andrey, pero eso no era así, todo lo había hecho por amor y por su hermana, aunque esa parte la prefirió omitir.

—Es increíble todo esto –comentó Stear que estaba sombrado con el relato de la rubia.

—Yo no puedo creerlo –expresó Anthony desconcertado –¡Tú la novia de mi tio!

—Me imagino como deben sentirse, y lo mal que deben pensar de mí. Soy la peor de las mentirosas, pero todo lo hice por amor Albert, aunque no me crean yo lo amo de verdad.

—Cuando mi tio se entere no te lo va perdonar –le dijo Stear –A él nunca le han gustado las mentiras.

—Lo se…y es el precio que voy a pagar por todo lo que hice –sollozo Candy –Voy a perder al amor de mi vida

Patty la abrazo.

—Ya amiga, no llores…

—Yo realmente no sé qué decirte Candy, es mejor que me vaya –dijo Anthony marchándose con una gran decepción en su corazón.

—Yo también me voy Candice, bueno Candy –dijo Stear parándose del sillón –Lo único que te puedo decir es que le digas la verdad a mi tio, él no se merece que lo sigas engañando. Si no lo haces lo haré yo.

—Lo iba hacer, pero justo se enfermó su tía.

—Y entiendo, pero cuando ella se sienta mejor habla con él y dile toda la verdad –le pidió Stear saliendo de la casa de la abuela Martha.

Candy se sentó en un sillón y se echó a llorar.

—¡Estoy perdida!

—Ya amiga, tranquila –le dijo Patty sentándose a su lado.

—No te das cuenta que voy a perder a Albert para siempre.

—Tal vez el té comprenda, además tienes que decirle lo de tu hermana. ¿Por qué no se los dijiste a Stear y Anthony?

—No, no quiero involucrar a Annie en esto -respondió Candy secando sus lágrimas -Todo esto es mi culpa, así que tengo que asumir mi error.

Continuará…


Hola lindas chicas.

Espero que cada una de ustedes se encuentren muy bien. Aqui les dejo otro capitulo de este y agradecerles sus lindos reviews.

Balderas, elbroche, Stormaw, Selenityneza, KT1947, Chickiss SanCruz, wall-e17, Loreley Ardlaypivoine3, chidamami, Ana Isela Hdz.

Que tengan una hermosa semana Santa junto a sus seres queridos.