Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus autoras Mizuki e Igarashi. Esta historia es de mi autoría como todas las que he escrito y lo hago sin fines de lucro, solo por entretención


La Mentira de Candy

CAPITULO XV

Todo se termino

Esa noche, Albert estuvo encerrado en la biblioteca bebiendo sin parar. Pensando en esa mujer que así como amó, ahora la odiaba con todas sus fuerzas. Candice Wempley, una mentira con él que estuvo dispuesto a formar una familia y ser feliz. Pero de eso ya nada quedaba, todo se había roto en mil pedazos y de ese amor que nació en una noche mágica, solo quedaba dolor y decepción.

Cerró sus ojos y recordó aquel dia que fue a ese hospital donde descubrió quien era realmente su novia.

Flashback

Él había llegado al hospital en busca de una enfermera para que cuidara a su tía Elroy. Al entrar pidió hablar con la encargada de las enfermeras.

—¿Usted es la señorita Flammy? –le preguntó.

—Si…señor –respondió ella –¿Que necesita?

—Mi nombre es William Andrew y ando buscando una enfermera para que se encargue de cuidar a una tía que tengo enferma. Me dijeron que tenía que hablar con usted.

—¿Es algo grave lo de su tía?

—No tan grave, pero es de cuidado. Sufre de la presión alta y me gustaría que una enfermera estuviera al cuidado de ella.

—En este hospital hay buena enfermeras.

—¡Perfecto! Me podría presentar a una.

—Vamos a la sala de las enfermeras.

Flammy lo llevó a una sala, donde habían varias enfermeras. Ahí vio a Candy que estaba platicando con otras compañeras.

—¡No puede ser! ¿Qué hace aquí, Candice? –murmuró sorprendido.

—¿Ocurre algo, señor Andrew? –le preguntó Flammy.

—Bueno…si…¿esa joven rubia es enfermera?

—Es estudiante, se llama Candy White, pero no se la recomiendo le falta experiencia.

—¡Candy White! –repitió recordando que era el mismo nombre de la enfermera de la que su sobrino Anthony está enamorado.

—Si…ese es su nombre.

—¿Está segura?

—Por supuesto, yo soy su enfermera guía –le confirmó Flammy –Lleva un par de meses haciendo sus prácticas en este hospital. ¿Por qué me pregunta por ella?

—Por nada…

—Bueno…le voy a presentar a otra enfermera que pueda cuidar de su tía.

—En otra ocasión. Recordé que tengo algo que hacer –dijo Albert marchándose realmente desconcertado con lo que había descubierto. Un descubrimiento que lo había dejado helado y lo hiso darse cuenta que la mujer que amaba era una mentira.

Fin del flashback.

Tocaron la puerta.

—¿Quién es? –preguntó Albert.

—Soy George, quiero hablar contigo.

Albert se levantó del escritorio y se dirigió abrir la puerta a su amigo y hombre de confianza.

—Apuesto que mi tía te llamó para pedirte que vinieras.

—Sí, ella está muy preocupada por ti.

—Le contaste lo de mi…lo de Candice.

—No…

—No le digas nada, yo después hablo con ella.

—¿Cómo te siente, William? –preguntó George al ver el rostro demacrado del rubio.

—Muy mal –respondió con una voz débil –Siento un dolor tan grande. Nunca me imaginé que Candice o Candy me hiciera algo así.

—Me imagino William, debe ser muy doloroso darse cuenta que la mujer que amas te haya engañado de esa manera.

—Yo la amaba de verdad, quería casarme con ella, pero ella…

—Ya William –George le tomó un hombro –No vale la penas que sufras por una mujer así, tienes que reponerte y olvidarla.

—Sí, ese amor que una vez sentí por ella ahora se ha trasformado en un profundo desprecio. ¡No quiero volver haberla nunca más en mi vida!

—Así se habla, lo mejor para pasar las penas es trabajar, hay muchas cosas que hacer en la empresa.

—Lo se…

—Entonces ve a darte un baño, yo te espero para que nos vayamos a la oficina.

Una vez listo Albert bajo a la planta baja de la mansión, donde George junto a él se fueron a buscar su automóvil, cuando se encontró con Anthony.

—Hola tio –lo saludó.

—Anthony que bueno que te veo –le contestó –¿Quiero hablar contigo?

—¿Sobre qué…?

—Es sobre Candy White.

Anthony frunció el ceño.

—¿Qué pasa con ella?

—Esa enfermera de la que estás muy enamorado y mi novia son la misma persona.

—Ella te lo dijo.

—¿Tú lo sabía Anthony? –le preguntó Albert asombrado de que su sobrino conocía la verdad.

—Si…lo sabía –confesó bajando la mirada.

—¿Desde cuándo que lo sabes?

—Hace poco, lo descubrí por casualidad junto a Stear.

Albert dio unos pasos sintiéndose más furioso de lo que estaba.

—¿Ósea que tú y Stear sabía que mi novia se estaba haciendo pasar por alguien que no era?

—Así es tio.

—¡Y no fueron capaz de decírmelo!

—Eso le correspondía a Candy.

—Que decepción, no solo mi ex novia me mintió sino ustedes también, que clase de familia tengo.

—Lo siento de verdad tio.

—Eso no me sirve ahora, pero bueno lo importante que abrí los ojos y espero que tú también lo hayas hecho.

—Si tio, no te preocupes a Candy ya la saqué de mi corazón –contestó Anthony mintiendo.

Candy había tomado una decisión iría a hablar con Albert y le haría entender que lo amaba de verdad y que todo lo había hecho para encontrar a su hermana.

Se levantó temprano y se fue a las empresas Andrew. Al llegar pidió hablar con él, pero la secretaria de Albert le dijo que él no había llegado. Candy se quedó esperándolo y aprovechando que la secretaria había salido un momento, sin permiso entro a la oficina de su ex novio. A como diera lugar iba hablar con él y contarle lo de su hermana, quizás eso no iba a cambiar mucho las cosas, pero al menos sabría que el dia que fue a esa fiesta fue por ese motivo y no como algo que ella había planeado.

Minutos después William Andrew llegó a su oficina, encontrándose con la rubia, parada al lado del escritorio.

—¿Qué haces aquí? –le preguntó con una voz que retumbó en toda la oficina –¿Cómo te atreves a venir hasta aquí?

Candy trago seco, al ver al hombre que amaba mirándola de esa manera.

—Albert tenemos que hablar –respondió.

—¿Hablar de qué? ¿Te quieres seguir burlando de mí?

—Albert…yo sé que hice muy mal en mentirte con respecto a mi vida, que desde un principio debí decirte la verdad, pero tenía tanto miedo a perderte. Además hay algo más que tienes que saber –hiso una pausa –Yo cuando asistí a esa fiesta donde nos conocimos, lo hice en busca de mi hermana.

El la miró frunciendo el ceño.

—¿De tu hermana?

—Si…yo tengo una hermana, nos separaron cuando niñas y uno de mis propósitos de venir a Chicago era encontrarla.

—¿Y la encontraste?

—Sí, encontré a mi hermana –dijo con emoción –Mi hermana es Annie Britter.

—Jajajaja, por favor como puedes decir que Annie es tu hermana. Ella es hija de los Britter.

—No Albert. Annie es adoptada.

El movió la cabeza pensando que su ex novia era peor de lo que él pensaba.

—¡Deja de mentir, Candy! ¡Eres una mitómana! –gritó tomándola por el brazo para sacarla de su oficina –¡Vete de aquí!

—Albert por favor… es verdad lo que te digo –le suplicó envuelta en lágrimas –No te estoy mintiendo, ella es mi hermana. Déjame demostrártelo.

—¿Cómo?

—Vamos a la casa de los Britter, ahí te darás cuenta que te digo la verdad.

Albert la miró no muy convencido, sabía que Candy le estaba mintiendo nuevamente, sin embargo, tenía que darle el beneficio de la duda o confirmar que seguía siendo la mentirosa de siempre.

—Está bien, vamos…

Minutos después, Candy y Albert llegaron a la residencia Britter, donde el señor Britte los recibió en la sala de la casa.

—Señor Andrew, Candice que sorpresa tenerlos aquí –les dijo el señor Britter que estaba junto a su esposa.

—Venimos hablar con ustedes algo muy delicado –contestó Albert.

—¿De qué se trata?

—Es sobre Annie –respondió Candy.

—¡Sobre Annie! –exclamó la señora Britter –¿Pasa algo malo con ella?

—Mi novia dice que ella es su hermana.

—Si…Annie es mi hermana –confirmó Candy con seguridad–Ustedes la adoptaron en el hogar de pony ¿verdad?

Los señores Britter se miraron horrorizados, dándose cuenta que la novia de William Andrew era la hermana de su hija adoptiva. Ahora el señor Britter comprendió por que el rostro de Candy le pareció familiar, ya que el dia que el adopto a Annie conoció a Candy. Sin embargo, por nada del mundo él podía permitir que los Andrew se enteraran de aquel secreto, así que debía negarlo hasta el final.

—Señorita usted está equivocada, Annie es nuestra hija biológica –dijo el señor Britter –Ella no es su hermana.

—¡Claro que lo es! –replicó Candy sabiendo lo que estaba diciendo –¡Usted está mintiendo! Annie es mi hermana.

—No lo es…por favor señor Andrey, controle a su novia, esta diciendo cosas que no tienen sentido –le pidió la señora Britter.

—Ya me di cuenta –dijo Albert pensando que Candy le había mentido nuevamente –Vámonos de aquí.

—¡No Albert, yo sé que ella es mi hermana!

En eso llego Annie a la sala de la casa.

—¿Que está pasando aquí?–preguntó.

Candy se acercó a ella.

—Annie, yo soy tu hermana Candy.

Ella negó con la cabeza, sin poder creer lo que estaba escuchando.

—¡Mi hermana!

—Si…no sé si me recuerdas, pero soy tu hermana. Mi nombre verdadero es Candy White. Me hice pasar por Candice Wempley para poder encontrarte.

—Hija no le hagas caso a esta joven, ella te está confundiendo con otra persona, dile que tú no eres su hermana –le dijo su padre.

—Lo siento Candice, pero yo no soy tu hermana –le dijo Annie que por nada del mundo quería que supieran que ella era adoptada. Si eso ocurría Archie su novio la iba a despreciar y eso no lo podría resistir.

Candy se sintió morir con la actitud de Annie, nunca imaginó que la negará de esa manera.

—Otra de tus mentiras, Candice -expresó Albert mirándola con decepción –Nunca debí venir hasta aquí. Señores Britter, Annie disculpen por haber venido a molestarlos.

Albert se marchó y Candy lo siguió.

—¡Albert…!

—Déjame en paz Candy, nunca más en tu vida me vuelvas a buscar –dijo marchándose en su automóvil.

Candy se afirmó en la reja que envolvía la residencia Britter, sintiendo que había perdido al amor de su vida y a su hermana para siempre.

Continuará…


Hola lindas chicas.

Espero que le encuentren muy bien. Aqui les dejo otro capitulo de este fic, lo van ha encontrar un poco corto, pero es como el final de la primera parte, del proximo capitulo vendra la segunda parte.

Saludos y agradecimientos a las chicas que comentaron el capitulo anterior.

Patty Martinez, KT1947, elbroche, Balderas, Selenityneza, elenharket2, Chickiss SanCruz, Ana Isela, sayuri1707, tutypineapple, pivoine3, Stormaw, Guest, rosarioescobar.

Gracias por su apoyo, besitos a cada una de ustedes.