Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus autoras Mizuki e Igarashi. Esta historia es de mi autoría como todas las que he escrito y lo hago sin fines de lucro, solo por entretención


La Mentira de Candy

CAPITULO XVI

Dos años después

Dos años pasaron desde que Candy y Albert terminaron su relación. Dos años donde él se dedicó a viajar por el mundo, para olvidar aquella mujer que había amado con todo su ser, y que lo había engañado de la peor manera. Mientras que ella se dedicó a terminar sus estudios de enfermería y tratar de olvidar aquel príncipe que una vez pasó por su vida inesperadamente.

Gracias a su esfuerzo, Candy quedo trabajando en el hospital donde hiso sus prácticas. Se fue de la casa de la abuela Martha, no porque no se sintiera cómoda en aquel lugar, al contrario se sentía muy bien, pero ella quería tener su propio hogar. Rento un departamento sencillo, donde vive sola, aunque Tom la acompaña en sus días libres. El sigue trabajando para los Legan y sigue teniendo un romance oculto con Elisa. Aunque sabe que esa relación no tiene ningún futuro, se terminó enamorando de ella.

Como todos los días, Candy llegó a su trabajo. Se había trasformado en una de las mejores enfermeras del hospital, ganándose la confianza de varios de los doctores y de sus compañeras enfermeras. Hasta Flammy la mira de otra forma y aunque no son las mejores amigas, si tienen una buena relación.

Esa mañana la rubia había participado en una operación muy complicada de un paciente. Eso la dejó un poco agotada que fue un rato a la cafetería a tomarse un café, ahí se encontró con Flammy, que estaba concentradamente leyendo un libro.

—Hola, Flammy –la saludó.

—Hola, Candy –contestó dejando de leer el libro –¿Vienes a tomarte un café?

—Si…¿me puedo sentar contigo?

—Claro.

—¿Qué estás leyendo? –le preguntó Candy al ver que su compañera tenía un libro en sus manos.

—Es un libro de medicina interna.

—Se ve interesante.

—Lo es…te lo recomiendo.

—Te gustaría ser doctora, ¿verdad?

—Siempre ha sido mi gran sueño, pero tuve que conformarme con ser enfermera, no tenía dinero para estudiar medicina.

—Me imagino que debe ser muy caro.

—Es para personas de dinero.

—Pero quizás algún dia lo llegues hacer.

—No lo creo –mostró una leve sonrisa - Lo que gano de enfermera no me alcanza para pagar una carrera de medicina.

—Eso es verdad, pero nunca hay que rendirse cuando uno quiere lograr un sueño.

—No se puede vivir de sueños –dijo Flammy parándose –No tengo dinero para estudiar, no como tu amigo Anthony que tiene dinero suficiente para hacerlo. Mira ahí viene.

Candy desvió su mirada hacia Anthony, que hacía dos años atrás había entrado a estudiar medicina. No sabía si realmente lo había hecho para estar cerca de ella o porque si deseaba ser doctor. Sin embargo en el último tiempo le ha demostrado que si tiene vocación para la medicina y que aunque todavía es un simple estudiante, cumple muy bien con su desempeño, como un verdadero profesional.

—Nos vemos después, Candy –se despidió Flammy marchándose.

Anthony llegó en ese momento.

—Hola, Candy –la saludó con un beso en la mejilla.

—Hola Anthony, ¿cómo estás?–le preguntó la rubia.

Él se sentó a su lado.

—Bien…Hoy me tocó venir hacer mis prácticas, y hasta me toca turno de noche también.

—Vas a pasar la noche en vela.

—Si…pero supongo que tengo que acostumbrar.

—Así es esta profesión –sonrió Candy –Pero es muy bonito poder ayudar a las personas que están enfermas, ¿verdad?

—Si…uno se siente tan bien cuando cura el dolor de una persona. Nunca pensé que la medicina me iba a gustar tanto.

—¿Lo dices en serio, Anthony?

—Claro que lo digo en serio. Deseo tanto recibirme de doctor, pero falta tanto para eso.

—El tiempo pasa volando, no te vas a dar ni cuenta cuando llegue ese dia.

—Espero que tú estés a mi lado –le dijo Anthony mirándola fijamente.

Candy se sintió incomoda con el comentario.

—Bueno Anthony, tengo que ir a ver a unos pacientes –se levantó de la mesa.

Él también se levantó.

—¿Cuándo es tu dia libre, Candy?

—Pasado mañana.

—Te parecería si vamos al cine como el otro dia cuando fuimos con Patty y Stear.

—Podría ser.

—¡Genial! Le avisas a Patty.

—¿Y tú a Stear?–dijo Candy marchándose.

Anthony se quedó mirándola, hasta que la rubia enfermera salió de la cafetería. Sentía que la amaba más que nunca y que no iba descansar hasta conquistarla. Por ella había tomado la decisión de quedarse en Chicago y entrar a estudiar medicina, gracias a ella había encontrado su vocación, se había terminado enamorando de la medicina, como lo estaba de ella, así que tenía las dos cosas al alcance de su mano para ser feliz.

Por otro lado los Britter se habían mudado a Florida, para llevarse Annie y alejarla de Candy. Ella acepto, ya que por nada del mundo quería que Archie se enterara que era adoptada. Ellos siguieron su noviazgo a la distancia y ahora la van a formalizar.

Annie se encontraba en su habitación colocándose un bonito vestido azulado, ajustado y sin mangas. Se había arreglado el cabello y echado un poco de maquillaje en el rostro. Quería verse lo más bella posible, iba ser un dia muy especial para ella, un dia con el que había soñado todos estos años.

—¿Annie, estas lista? –le preguntó su madre que también vestía elegantemente.

—Si…mamá –respondió la joven –¿Cómo me veo?

—¡Preciosa! Archie se va enamorar más de ti cuando te vea.

—Debe estar por llegar con sus padres.

—¿Y su hermano Stear también vendrá?

—Archie me dijo que no, a Stear no le gustan esas formalidades. ¿Mamá está todo listo?

—Sí. Tenemos todo listo para la recepción.

—¡Me siento tan feliz!

—Me imagino hija –le tomó las manos - Hoy te vas a comprometer con el hombre que amas.

—Si…muy pronto seré la esposa de Archie Cornwell.

—Qué bueno que Archie no se enteró que eras adoptada, la historia habría sido otra.

—Si…mamá. Tuve tanto miedo cuando me entere que Candy era mi hermana, Archie me habría despreciado como lo hiso su tio con ella.

—Ella le mintió, se hiso pasar por alguien que no era. Qué bueno que está lejos de ti, fue una buena decisión habernos venido a Florida ¿verdad?

—Si…fue lo mejor.

—Ya bajemos, hija.

Minutos después, Archie llegó junto a sus padres, para pedir la mano de Annie. En una ceremonia íntima, donde participo la familia y amigos cercanos de los Britter.

—Annie mi amor, aquí delante de tus padres y los míos quiero pedirte que seas mi esposa –le dijo Archie colocándole un costoso anillo de compromiso.

—Oh Archie lo que más deseo es ser tu esposa –contestó ella dándole un beso en los labios –Te prometo que te haré muy feliz.

—Y yo a ti mi vida.

—¡Un brinde por los novios! –el señor Britter alzo una copa.

—! Que sean muy felices! –añadió la madre de Archie.

Todos aplaudieron a la feliz pareja y ellos se dieron otro beso, sellando ese compromiso que uniría sus vidas para siempre.

A esa misma hora, Candy llegaba a su departamento. Se sentía tan cansada, que lo único que deseaba era darse un rico baño y meterse a la cama a dormir. Pero en ese momento que se dirigía al baño, el llamado de la puerta la interrumpió.

—Patty, que sorpresa –le dijo a su querida amiga.

—¿Te molesto, Candy? –le preguntó la joven.

—Claro que no, acabo de llegar del hospital. Pasa.

Patty entró a la sala del departamento y las dos se sentaron en un largo sillón.

—Patty quieres algo de beber –le ofreció Candy.

—No, amiga…

—¿Y cómo está la abuela Martha?

—Bien…Te mandó muchos saludos.

—Cuando pueda la voy a visitar.

—¿Cómo te ha ido en el hospital, Candy?

—Bien ¿Y a ti como van tus estudios de literatura?

—Muy bien…

—¿Y Stear? ¿Cómo va su noviazgo?

—Stear es muy cariñoso conmigo –suspiró Patty - Lo amo de verdad.

—Qué bueno amiga que encontraste el amor.

—Candy, hay algo que tengo que contarte.

—¿Sobre qué…?

—Es sobre tu hermana Annie.

—¿Qué le pasó a Annie? –preguntó Candy preocupada.

—Ella está bien. Lo que te quería contar es que hoy se está comprometiendo con su novio Archie.

—¡Annie se va casar con Archie!

—Si…

—Me alegra mucho por ella.

—Después de lo que te hiso, Candy. Se portó muy mal contigo.

—Yo no le guardo rencor, la entiendo, si decía que yo era su hermana iba a perder a su novio, como yo perdí a Albert.

Los ojos de Candy se cristalizaron.

—Todavía lo amas, ¿verdad?

—No he podido olvidarlo –admitió Candy bajando la mirada –Creo que siempre lo voy amar.

—Tienes que olvidarlo amiga, y pensar en otro chico.

—¿Te refieres a Anthony?

—Si…él te quiere mucho.

—Pero es el sobrino de Albert.

—Y que tiene, lo de tu ex novio es parte del pasado. Tienes que pensar en tu futuro Candy y pienso que Anthony sería una buena opción. No has pensado que Albert esta con otra mujer.

—Tiene todo el derecho de rehacer su vida.

—Y tú también, Candy.

—Anthony, me invito al cine para que fuera contigo y Stear.

—Yo no puedo ir, tengo mucho que estudiar, así que ve sola con él.

—¡Patty, no me hagas esto!

—Amiga, te hará bien salir sola con él, piénsalo y date una oportunidad con Anthony –le dijo Patty con una sonrisa.

Candy suspiró, pensando en las palabras de su amiga, después de todo no dejaba de tener razón. Albert se había ido de su vida para siempre, ese amor que nació en una mentira, nunca tuvo un futuro y jamás lo tendría. Ella no podía pasarse la vida llorando por algo que no podía ser. Aunque tuviera que arrancarse el corazón, debía olvidar a Albert y pensar en ella, cerrar esa etapa de su vida y darse una nueva oportunidad de ser feliz.

¿Que piensan chicas, Candy debe darse una oportunidad con Anthony o debe esperar a Albert ? Estare esperando sus votaciones jejejeje

Continuará…


Hola lindas chicas

Espero que se encuentren muy bien. Aqui les dejo otro capitulo, espero que lo difruten. Muchas gracias por seguir leyendo la historia y por mandarme sus lindos reviews

Saludos y agradecimientos para :

Elbroche, Balderas, elenharket2, Selenityneza, tutypineapple, rosarioescobar, wall-e17, KT1947, Sandra Carreo, Coqui Andrew, pivoine3, Chickiss SanCruz, Balderas.

Besitos para todas y gracias por su apoyo.