Los personajes pertenecen a Hiro Mashima
Nota:
Espero estén teniendo una buena noche, día o tarde en el momento en el que estén leyendo esto. Muchas gracias por estar acá, espero les guste la lectura.
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Capítulo 1
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Recuerdo cuando era niño y solía mirar las series románticas de mi madre, claro tenía que hacerlo para controlarla de lo contrario me perdía mi programa de las cinco de la tarde, tenía que soportar los problemas de los protagonistas para que pudieran vivir con sus amores felices y con hijos.
Desde ese momento viví con la idea de que los enamorados llegan a ser enamorados mediante un proceso.
Se conocen.
Terminan convirtiéndose en conocidos.
Se convierten en amigos.
Viven momentos juntos.
Se comienzan a ver de otra manera.
Se enamoran.
Confiesan sus sentimientos.
Y viven los beneficios de los enamorados.
Creí que yo seguiría aquel proceso, algún día, muy lejano. Demasiado lejano.
Creía...
Lucy me exigió mover mis labios al compás de los suyos y por alguna extraña razón yo la seguía, podía sentir un sabor a frutilla que invadía mi mente provocando una debilidad hiriente contra mi voluntad. De repente todo se convirtió en un latente deseo. Su lengua choco contra mis dientes abrí levemente los ojos para verla, su rostro sonrojado parecía perdido entre propósito y cerrándolos nuevamente deje que ella tomará el control.
Un placentero escalofrío recorrió mi espina dorsal al sentir su lengua contra la mía. Necesitaba más.
Rayos, se sentía tan bien.
No podía creer que estuviera en aquella situación, solo era un maldito trabajo, no había nada especial de por medio.
¡Eso es nada especial!
Interrumpí nuestro beso bruscamente mientras aclaraba mis ideas. Mi respiración delataba toda mi sorpresa, podía sentir mis labios arder. Y la respiración caliente de Lucy no me ayudaba en absoluto.
¿¡Qué estaba haciendo!?
Lucy suspiro cerrando los ojos.
Me incorporé aún con ella sobre mí.
—Lo...siento yo...
—No te disculpes...Natsu —Lucy se recostó contra mi nuevamente, anonadado intenté alejarla nuevamente, ella me miró con una sonrisa — ¿Tienes novia acaso?
Me miro divertida.
—N-n-no— le respondí— s-o-solo que no podemos... — desvié mi mirada avergonzado, la rubia soltó una sonora risa, la observe confundido.
—Eres tierno —me susurró acercándose aún más, seguro mi rostro era una gracia total, podía sentir como un profundo calor se alojaba y se extendía por todo mi cuerpo.
—N-no digas...
Mordí mi labio inferior por sorpresa al sentir una increíble sensación en mi entrepierna, caí sobre mi cama nuevamente con ella sobre mí, Lucy me observó divertida mientras mi respiración se agitaba al sentir como ella acariciaba mi miembro sobre mis pantalones. Intenté alejarla.
—N-no...
Pero ella aumento la velocidad estimulándome a perder fuerza.
—Tan...lindo. Tierno —susurró con voz lenta, en un rápido movimiento ella ya había metido su mano dentro de mis pantalones, se sentía aún más sensacional, me ardía, me sentía desfallecer, un grito se alojó en mi garganta pero no quería liberarlo—Vamos...gime, grita —ella cerró sus ojos por un momento mientras pasaba su lengua lentamente sobre sus labios rosados.
Era hermosa.
Volvió a abrir sus ojos y acercó sus labios a los míos mientras aceleraba sus movimientos, su lengua peleaba contra la mía. Rompí nuestro beso. Ya no lo soportaba.
—L-uu-cy... —gemí, ella me observó embelesada, era increíble estaba por quemarme, mi cuerpo estaba caliente, me aferre a las sábanas mientras continuaba — ¡Lucy! -grite desesperado.
—Si... —me respondió acariciando la punta de mi miembro —Eres mío...solo mío Natsu.
Con sus palabras termine perdiendo, solo pude gritar.
No podía hacer más.
Esto tenía que ser una ilusión, seguro estaba dormido y había llegado a aquella etapa en la cual los jóvenes experimentan deseos sexuales, si era lo más seguro.
Pero no.
Nunca en todos mis años de vida había sentido esto, mis mejillas me ardían y Lucy parecía feliz observándome así, era tanta aquella mezcla de fuego en mi cuerpo que atine a esconder mi rostro entre mi brazo, lo sentía, me sentía explotar.
— ¡L-Lucy! —grite sintiéndome por fin libre. Mi pecho subía y bajaba luchando por recuperar aire y la lengua de Lucy limpiando mi miembro no ayudaba.
—No te cubras... —susurró, me sentía avergonzado, nunca había dejado que me pasará algo así —Quiero verte.
—Yo... —lentamente baje mis brazos observándola detalladamente, ella había abierto su camisa dejando ver sus generosos pechos.
—Eres delicioso Natsu, como lo suponía —atrapó mis labios con los suyos en un beso profundo, su lengua chocaba contra la mía y como si tuviera vida propia mi lengua le seguía el juego.
Volvió a tomar mi miembro y totalmente sonrojada me observó juguetona.
— ¿Eres virgen? — no quería verla y desviando mi mirada asentí.
¿¡Por qué!?
Lucy no dijo nada más, vi cómo se elevaba sobre mí.
¡Maldición!
Iba a pasar.
—Será un placer ser tu primera mujer —susurró. Lucy se apoyó sobre mi pecho y comenzó a bajar.
¿¡Se sentía así de magnífico!?
Me aferre a mis sábanas mientras aquella rubia se llevaba mi primera vez, era cálido, pude ver un ligero dolor en su rostro. Ella me miró sonriente y en seco movimiento me interno en ella.
— ¡Ah! Lucy...
—Natsu... —agitada me beso mientras comenzaba a moverse, mi pecho explotó a medida que su cadera subía lentamente y bajaba sobre mí, era indescriptible.
—Lu...Lu...
—Natsu..., más rápido
Ella comenzó a subir y bajar con velocidad mientras sus pechos seguían aquella danza, comencé a gemir su nombre al igual que ella a medida que seguía el ritmo.
No sé cuánto habrá sido el tiempo pero en mi interior crecía una urgencia comencé a subir mi cadera cuando Lucy se movía sobre mí, necesita liberarme.
Era desesperante.
—Lucy yo...yo...—balbuce, ella me observó sonriente
—Sí, si Natsu hazlo dentro mío —ella comenzó a hacerlo más frenético, todo mi cuerpo se encontraba a punto de flaquear.
Me faltaba poco.
— ¡Lucy!
— ¡Natsu!
Habíamos terminado.
Aquella rubia cayó sobre mí, estaba agitada su cuerpo se veía tan frágil, mi caso no era diferente mi respiración era irregular y mi cuerpo se sentía tan débil que era casi placentero, Lucy se removió mientras se levantaba, solté un gemido al salir de ella.
Se levantó y comenzó a caminar hasta el baño. Esto tenía que ser irreal, rápidamente me puse mi pantalón, estaba avergonzado.
¿¡Como pude dejar que tuviéramos sexo!?
Era todo tan confuso y escuchar la ducha no fue para nada una buena señal, me senté sobre mi cama cubriendo mi rostro, no podía creer haber tenido relaciones con Lucy. Esto tenía que ser una broma o de última un simple sueño.
— Gracias por la ducha —lentamente observé a la misma Lucy parada frente a mi completamente desnuda.
De un rápido movimiento tape mis ojos.
—No tienes que cubrirte, me siento cómoda si me observas —vaya, eso era raro, de a poco la volví a observar—Ah y gracias por lo de hace rato, fue maravilloso.
—Lucy. Esto no lo tiene que saber nadie, por favor —tenía que estar seguro. Lucy parpadeo confundida pero rápidamente soltó una leve sonrisa se acercó a mí y colgándose de mi cuello para terminar besándome.
—Nadie lo sabrá Natsu —me susurró —No temas, nadie nos descubrirá.
La observé confundido, Lucy sonrió observándome fijamente.
—Eres mío, y prometo que la pasaremos muy bien.
No pude decir nada más ya que me encontraba perdido entre sus labios.
Aun así no podía quitarme de la cabeza que esto era una mala idea.
