Nota: Buenas a todos, sé que debí avanzar con la historia, sinceramente desde hace mucho no me sentaba a escribir y disfrutar de este pasatiempo que adoro, a principios de este año me propuse como meta terminar con mis historias y comenzar con nuevos proyectos que estoy muy ansiosa por iniciar, créanme que estoy haciendo lo posible para que mis historias pendientes terminen de la mejor forma posible. Siempre pienso en que giros darles y los finales que deseo. Con esta historia estoy avanzando de una forma diferente a que tenía en mente en un inicio y me alegra mucho, así que voy a estar subiendo los capítulos para mantenerlos al tanto, deje muy abandonada esta página y anhelo hacer lo contrario a partir de ahora. Quiero agradecer a los que les interesa la historia y dejaron también sus comentarios, me hacen muy feliz y pretendo devolver su apoyo escribiendo. Dentro de poco iré actualizando mi información para mantenerlos al corriente por si alguien posee curiosidad por saber un poco más de mí y mis demás historias. Sin más que decir espero les guste el capítulo. Nos leemos ¡tengan una buena semana!

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Capítulo 2

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La alarma sonó una y otra vez, pero por más que sonara y supiera que debía apagarla mi cuerpo no reaccionaba, parecía como si hubiera caído por un precipicio.

Uno muy profundo, y el golpe realmente había dolido.

Abrí mis ojos parpadeando para adaptarme a la luz, me sentía diferente. Incluso al levantarme sentí mi cuerpo ligero con una mezcla de dolor.

Sacudí mi cabeza al recordar el porqué de este cambio, camine por la cocina para prepararme mi desayuno, Happy como siempre me saludo sentado sobre el mueble. Sería un día muy largo.

Normalmente salía de mi casa entre las siete y media de la mañana, odiaba llegar tarde, pero esta vez había salido como veinte minutos de retraso.

Pero, aunque estuviera llegando tarde caminaba tranquilo por las calles, seguía sin poder creer lo que había ocurrido, me resulta irreal tan solo pensarlo, durante el ciclo en el instituto Lucy Heartifilia era la chica más deseada por los alumnos. Era perfecta según ellos.

Hermosa, agradable, sensual, inteligente, entre otros adjetivos.

Nunca me había detenido a verla minuciosamente ni siquiera en aquella ocasión en la cual compartimos ese momento. Lucy, aquella fue quien se llevó mi primera vez.

Tragué con dificultad al llegar al instituto incluso el aire abandonó mis pulmones al ver la puerta del aula.

—Vamos Natsu...tú puedes—me susurre observando la puerta

—¡A un lado Dragneel! —casi caigo al suelo a causa del empujón del estúpido de Gray, él volteó para observarme irritado—tks la próxima quítate del camino.

Eso fue todo. Apreté mi mandíbula tragándome los insultos, lo último que quería es verme en problemas por el descerebrado de Fullbuster.

Tomando la compostura ingresé al aula y lo primero que vi fue a Lucy con el brazo de Gray rodeando su cuello, ambos parecían divertirse con los comentarios de Gajeel.

Tragué duro mientras caminaba a mi lugar lo más rápido que podía, un leve dolor arremetió contra mí, era normal luego de tener sexo con Lucy sentirse usado, eso fue directo a mi orgullo.

—¡Buenos días Nat!

—Ah, buenos días Liss—Lisanna como siempre sonriente se sentó en el pupitre junto al mío mientras acomodaba sus cosas no pude evitar desviar mi mirada hacia Lucy, ella seguía al lado de Gray sonriendo. Hasta que me...

¡Miró, Lucy me estaba mirando y me sonrió!

Eso había sido un golpe bajo, dejé de mirarla para tranquilizarme, podía notar como el calor se concentraba en mis mejillas.

—¿Nat tienes fiebre? —Lisanna me miró preocupada, cuando estaba a punto de tocar mi frente me aleje por instinto dejándola perpleja.

—Lo siento...no, no estoy bien

—Ya veo...—susurró.

Las próximas horas de clases fueron una verdadera tortura, los profesores me retaban a cada momento y no había excusa, parecía estar en otro mundo, Lisanna intentaba ayudarme, pero era inútil, mis pensamientos solo divagaban por si solos, todos centrados en aquella noche.

Por alguna razón los gemidos de Lucy se repetían en mi cabeza una y otra vez y seguro mi rostro había estado realmente sonrojado. No podía luchar contra aquel recuerdo.

Para las seis de la tarde el timbre de salida resonó entre las aulas del instituto, lo que seguía era el barullo de todos los alumnos.

Había sido un día fatal.

Observé el aula y parecía que Lucy se había marchado, no la veía por ningún lado. Seguro se habrá sorprendido de todas las veces que fui retado durante el día e inclusive seguro se habrá reído de mí.

—Nat... ¿seguro que estas bien—Lisanna me observaba angustiada, ella siempre se preocupaba por mí, asentí mientras tomaba mis cosas.

—Regresemos juntos—le sonreí.

—Ah. C-claro—respondió dando medía vuelta—¡volvamos!

Salí con Lisanna del aula y comenzamos a caminar por los pasillos para llegar a la salida.

Observé a Lisanna sonreír, ella siempre sonreía en ocasiones en las cuales me sentía angustiado, y me contagiaba su ánimo.

—Lis...

—¡Dragneel! —ambos dimos medía vuelta para ver a Freed correr hacía nosotros, el peliverde suspiró de alivió al ver que habíamos detenido el paso y comenzó a tomar aire, luego me miró sonriente -Por poco te escapas. Verás, el profesor Wacaba dijo que quería hablar contigo.

—¿Conmigo?

—Sí, es urgente.

Urgente, rayos y yo que iba a invitar a Lisanna a tomar un helado.

—Pero, iba a acompañar a Lis a casa, es peligroso.

Lisanna se sonrojo levemente, eso había sido raro.

—No te preocupes, nosotros acompañamos a Lisanna a casa, además queríamos visitar a Laxus, nos viene bien.

Mire a Lisanna buscando su aprobación. Ella me sonrió.

—No hay problema Nat, es urgente, puedo ir con Freed-san.

—Bien—tomé aire mientras comenzaba a caminar por el lado contrario—¡Nos vemos Lis!

—¡Hasta mañana Nat!

Esto era lo que me faltaba seguro el profesor Wacaba me daría el sermón del día, él siempre me decía que yo era un buen alumno y que debía superarme y esas cosas. Y seguro con lo de hoy me preguntará una y otra vez lo que anda mal.

Cuando llegue solté un largó suspiró preparándome para la charla. Abrí la puerta y todo lo que pude ver fue...

A ella. Lucy estaba en su pupitre apoyada sobre este de brazos cruzados, comencé a visualizar el aula completa con la esperanza que el profesor Wacaba estuviera acá. Pero nada.

—Hola "Nat"—me saludó sonriendo—si buscas a Wacaba no está, en realidad te llamé yo.

—P-pero Freed...

—Lo sé. Lo tuve que engañar diciendo que el profesor Wacaba te buscaba, no había otra forma.

Retrocedí cuando Lucy comenzó a caminar en mi dirección, pero ella pasó de mí y se dirigió a la puerta, lo único que escuche fue el cerrojo. Di medía vuelta rápidamente.

¡Había puesto llave!

—Tranquilo...no te mataré ni nada—me dijo, ella se cruzó de brazos y me miró divertida—eres realmente lindo...me encanta verte así.

—¿Que? —ella me sonrió.

—No puedo olvidar lo de anoche.

Baje mi mirada nerviosa, esto estaba tomando otro rumbo.

—¿Sabes?

¡Estaba muy cerca!

Lucy pasó sus brazos en mi cuello acercándose lentamente.

—Quiero sentirte...una y otra vez.

No pude decir nada, me besó y soy tan tonto que no la pude apartar, es más le seguía el beso, su lengua acariciaba la mía, ella comenzó a caminar aún besándome hasta que choqué contra su pupitre.

—¡Ah Lucy! —gemí en cuanto sentí su mano sobre mi miembro.

—Me encantas...—buscó mis labios y se los di, me besaba como si la vida se le fuere en ello.

Lucy detuvo su movimiento y yo solté un leve quejido. Ella me sonrió divertida.

—¿Sabes Natsu? —llamó mi atención—puedo hacerte sentir mucho mejor. Podemos vivir y experimentar muchas cosas juntos.

—¿A-ah?

La observé confundido.

—Ya sabes, me refiero a que nos divirtamos juntos.

—¿Juntos?

—Sí, juntos Natsu. Quiero tenerte, solo para mí.

Lucy besó mi mejilla, nunca pensé que me diría algo así, ella está diciendo que quiere que nos entendamos sexualmente. No podia creerlo. Aun así estaba dudando.

—Si te molesta que este con otros hombres, entonces no estaré con ninguno—dijo mientras se sentaba sobre su pupitre.

—¿Ninguno? —pregunte dudoso, ella abrió sorprendida sus ojos.

—Ninguno—susurró mientras abría sus piernas dejándome ver su braga rosa. Noté como mi respiración se agitaba—tampoco quiero que estés con alguna otra mujer.

Negué con la cabeza. Lucy comenzó a gemir, mi cuerpo se estaba calentando ella se estaba tocando sola.

—Nat...su,..q-uiero que algún día me toques así—gimió mientras sus dedos se movían, nunca había visto esto, hubiera huido, pero solo podía verla.

Su cabello se agitaba, su pecho subía y bajaba y su rostro se teñía en un sonrojo intenso, solté un gemido al notar como mi miembro reaccionaba ante ella. Lucy en un movimiento se quitó su braga dejándome verla.

—Nat...su, Natsu—ella extendió su brazo llamándome entre suspiros.

Era mi decisión, yo debía decidir. Allí estaba la misma Lucy llamándome, buscándome.

Sus ojos, nunca olvidaré sus ojos cristalinos a punto de soltar lágrimas.

Me acerqué a ella tomando su mano, Lucy sonrió y me atrajo aprisionándome con sus piernas. Con su mano libre abrió mi bragueta sacando mi miembro erguido, me dolía.

Me abrazo por mi cuello acercándome a su entrada, reprimí un gemido.

—Hazlo...por favor Natsu—susurró cerca de mi oído. Asentí mordiendo mi labio.

Me separé para ver su rostro mientras entraba en ella, Lucy abrió su boca soltando jadeos. Apretó el agarré y cómo si fuera un tesoro mi observó.

—Mío...mío. Natsu...—me abrazó con fuerza y comenzó a mover su cadera, yo le seguí el ritmo.

Lucy comenzó a gemir y yo también, no podía aguantar.

—A-aparti de ah...a-ahora...solo harás esto conmigo—me dijo— ¿Aceptas?

—S-si acepto. S-i

Lucy sonrió satisfecha y me besó con fuerza. Había aceptado estar así con Lucy, no sabía si había hecho bien, pero quería estar con ella.

—¡Natsu!

—Lu...Lucy—la abrace con fuerza y comencé a moverme dentro de ella, quería que gritara mi nombre.

Mientras penetraba a Lucy una y otra vez no podía evitar sentir lo magnífico de estar en ella, me sentía bien. Me gustaba escuchar a Lucy.

No sabía si había hecho bien. Solo el tiempo lo dirá, lo único en lo que podía pensar en el presente y en los ojos cristalinos de Lucy.