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Capítulo 6

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Lo observó por décima vez con cuidado paso el trozo de algodón sobre la herida aún ardiente soltó un suspiró mientras los acontecimientos anteriores pasaban por su cabeza lentamente. Nunca pensó que Natsu sería capaz de meterse en un asunto que no tenía nada que ver con él, eso quería creer.

El rostro de Natsu se contraía mientras se hallaba inconsciente Lisanna estaba incomoda por la presencia de cierta rubia. Lucy simplemente se encontraba en un costado a espaldas de la albina en total silencio. Temía preguntar.

—Disculpa...—hablo Lisanna volteando levemente para observar a Lucy, la rubia entrecerró sus ojos devolviendo la mirada. La albina volvió a sentir esa leve incomodidad al ser analizada por la mirada fría de Lucy—Veras...entre Natsu y tu...

—No te debe importar—sentenció cortante.

Lisanna se quedó con sus palabras, en medio del silencio volvió a observar a Natsu dormido, recordó como todo ocurrió, Gray insultaba a Lucy y de la nada Natsu la defendió como si le alterara lo que alguien más pensara de Lucy.

Por primera vez quería saber, Natsu había estado pensativo en todo momento y eso la preocupaba él era importante para ella y claro que siempre pensaría en que le ocurría a Natsu. Quería saber, tenía la necesidad de saber en ese mismo momento todo y Natsu no podía darle una respuesta, pero Lucy si, tenía que contestarle.

—Pero me importa—Lisanna le devolvió desafiante la mirada y Lucy supo que tenía que lidiar con esa chica molesta, esa que siempre andaba revoleteando alrededor de Natsu.

Se cruzó de brazos dejando al descubierto su molestia.

—Lastima, no se me da la gana de contestarte.

Lisanna presa de la furia se levantó de golpe haciendo caer su silla a un costado aun así Lucy no se inmuto.

—¡Tengo que saberlo!

—¿Por?

—¡Es mi amigo!

—Que sea tu amigo no significa que tenga que darte explicaciones—Lucy al notar la expresión sorprendida de Lisanna sonrió divertida—es evidente que no lo quieres como amigo.

Lisanna retrocedió un momento, pero volvió a su lugar enfadada.

—¡Aléjate de él!

La cabeza le daba vueltas, se sentía pesado e incluso parecía que había dormido un largo tiempo, mientras sus ojos se acostumbraban a la luz de la enfermería escucho claramente como la voz de Lisanna retumbaba en la habitación de inmediato Natsu se levantó y para su sorpresa escucho como Lisanna le gritaba a Lucy.

¡¿Lucy?!

—¡Basta! —gritó

Lisanna de inmediato se detuvo volteando rápidamente mientras sonreía aliviada, pero Natsu solo pudo observar como Lucy algo incomoda se acomodaba el cabello escapando de su mirada por último suspiro y lo observo.

—Me alegra que estés bien—le dijo—Muchas gracias por defenderme Natsu.

Fue lo último que dijo antes de irse de la enfermería, todo había ocurrido rápido, Natsu con la boca entreabierta y la mirada perdida en el lugar en el que Lucy se encontraba solo podía observar la ausencia.

Lisanna se metió en su campo visual, parecía algo confundida pero una cierta molestia predominaba más en su semblante. El joven solo alcanzo a mirarla con algo de nervios.

Se sentía un idiota, literalmente se dejó al descubierto ante su amiga.

¿Pero que podía hacer?

Gray estaba literalmente insultando a Lucy a su antojo y eso le hervía la sangre no podía siquiera imaginar que hubiera seguido diciéndole a Lucy.

Natsu suspiro derrotado, si Lisanna le exigía saber algo se lo diría después de todo ella siempre fue su amiga y dudaba que ella se enojara profundamente.

—Me alegro que estés mejor Natsu—dijo ella sonando tranquila—me tenías preocupada.

—Lo lamento —susurro él.

De repente ella tomo sus manos entre las suyas, eran cálidas, ella siempre fue cálida pero nunca se lo dijo.

El silencio resulto por primera vez incomodo entre ambos. Esperaba que ella le gritase que le regañara a mas no poder por ser un sujeto inoportuno, pero no, fue todo lo contrario ella solo estaba callada tratando de transmitirle algo más que no solo sea la calidez.

Despacio Natsu aparto sus manos en un acto de cobardía no podía decirle todo, no se sentía preparado. Suspiro y observo los ojos confusos de su amiga. Se sentía un miserable.

—Lo siento, Liss—le dijo apenado—quiero arreglarme ¿Me dejas un momento a solas?

—Claro—exclamó ella intentado ocultar su disgusto.

Antes de cerrar la puerta lo observo una vez más, parecía pensativo e incluso atormentado, ella lo sabía, solo quería sentir la confianza de Natsu y esperar a que él mismo le contara todo, si él lo haría, estaba segura que sabría de sus mismos labios que estaba ocurriendo.

Acomodo las sabanas mientras sus pensamientos lo mantenían ocupado de prestar atención al exterior, estaba confundido, era eso. Pronto estaría todo bien. La imagen de Lucy no dejaba de pasar y pasar como un recordatorio de que algo le pasaba.

Recordó todo lo que paso con ella, toco levemente la herida que Gray le regalo, dolía mucho.

Observo a través de la ventana y allí estaba él. Rápidamente salió de la enfermería por la ventana de un salto, tenía que hablar con él. No podía dejar que el asunto pasara de esa tarde. El sudor le parecía molesto y hubiera jurado que daría todo por en ese momento irse a casa y darse una buena ducha. Pero sentía que tenía hablar con Gray.

—¡Hey! —lo llamo. Gray volvió y al ver a Natsu correr hacia él sonrió fastidiado.

—¿Vienes por otra paliza?

Pero su expresión cambio al notar la seriedad de Natsu, era un rotundo no.

No lo buscaba para devolverle el golpe, era algo más y por eso sintió que ese tipo era un estúpido. Si, lo era estaba seguro y quería hacerle evidente lo estúpido que era y esa era la oportunidad perfecta.

—¿Qué ocurrió entre Lucy y tú?

Gray lo observo un largo momento para finalmente aflojar el agarre de su bolso sin decir nada y solo con una expresión le indico el camino, Natsu vacilo un momento sabría por fin porque había tanta tensión entre Lucy y Gray lo cual le aterraba saber al fin, aun así, fue.

—A decir verdad, jamás creí que Lucy se metería contigo—comentó mientras se recostaba contra la pared del patio trasero del instituto.

—Deja de lado las burlas y dime todo.

Gray abrió un poco más lo normal nunca había visto al debilucho de Natsu exigirle algo a alguien con más fuerza. Dejo caer con brusquedad su bolso sobre el suelo.

—Ella no te conviene, lo digo por tu bien-acoto—ella no ama a nadie, nadie le importa. Solo quiere divertirse, es normal en ella eso. Siempre fue así.

—¿Y eso te dio el derecho de insultarla frente a todo el salón? —le recrimino él molesto. Gray pareció mostrarse levemente arrepentido y por eso chisto irritado, la había liado.

—Estaba furioso—dijo—¿Cómo esperaras que reaccione al saber que ustedes se la pasan tirando?

Natsu se sintió desfallecer, era una declaración que dejaba en claro todo lo que paso. Gray estaba interesado en Lucy. Era eso. Entreabrió sus labios incómodos.

—Entonces era eso—exclamó enamorado de Lucy.

Gray lo miro con el ceño fruncido, odiaba que alguien lo mirara con una leve piedad y Natsu lo hacía, enfureció al sentir la piedad de Natsu, estaba más que claro que era lo que sentía. Por eso apretó sus manos sobre su pantalón.

—No me mires con piedad Dragneel—escupió furioso—me miras como si fuera inferior a ti.

Natsu quería aclarar el malentendido, pero no pudo ya que era totalmente cierto sintió pena por Gray al notar que era un amor no correspondido.

—¡Yo era como tu Dragneel!

Natsu retrocedió sorprendido no esperaba que Gray le dijera eso.

—Sí, si—sonrió burlón—ella también me engaño, me atrapo, hice de todo con ella—le confeso perdido entre sus recuerdos—Aun así, nunca me valoro—dejo escapar una risa lastimera-solo fui placer para la gran Lucy. Cuando le confesé mis intenciones solo se burló de mí.

Natsu bajó su miraba jade, la cabeza se le partía en dos, nunca creyó que Lucy hubiera sido de capaz de lastimar de esa manera a Gray. Escucho como el pelinegro tomaba su bolso y daba una patada sobre el pasto del patio, el pasto verde voló junto con la tierra reflejando la ira de Gray.

—Ahora entiendes porque la detesto—dijo dándole la espalda—la amo y la detesto por jugar conmigo y reemplazarme—comenzó a marcharse sin antes voltear a ver a un Natsu decaído—si te tienes algo de amor. Aléjate de ella.

El viento helado lo golpeaba una y otra vez no podía moverse, no tenía las fuerzas para hacerlo. Todo fue como un balde de agua fría entonces se descubrió derramando un par de lágrimas, el pelirrosa toco el líquido cristalino afectado. Le dolía, no pensó que sería así.

De repente unos pasos interrumpieron su silencioso dolor.

—Así que era eso—allí estaba Lisanna frente a él, con su mirada baja cristalina. Noto como la albina temblaba levemente.

—Lisa..—susurro apenado.

La reacción de Natsu fue simplemente quedar callado cuando sintió los brazos de Lisanna a su alrededor. Las lágrimas de su amiga mojaban su pecho, no podía hacer nada.

En ese momento se sintió destruido y a la vez un maldito.