Holaaaa! Aquí les dejo el capítulo 6 :D Como siempre lamento el retraso xd Este capítulo esta dividido en dos partes, así que les dejo la primera.
Que lo disfruten! 3
Capítulo VI
La chica se removía incomoda en su cama. Había pasado una semana exacta desde lo ocurrido con Tk en el café. Era molesto. Molesto y absurdo el descontrol que causaba en sus acciones aquel chico.
Siempre creyó que el incidente de la playa había sido una sumatoria de varios hechos. El rompimiento con su ex novio, Tai atacando su autoestima, el alcohol, la fiesta… él…
Puras excusas. Ella sabía a la perfección que el único motivo de todo su irracional comportamiento era él. Su simple existencia la tenía así.
De solo recordar las manos del chico recorriendo sus piernas sentía arder su piel. Era excitante y molesto tenerlo cerca. No entendía aquellas sensaciones que le provocaba.
Claramente no estaba enamorada de él. Si bien era guapo y le provocaba ciertas cosas, cuando comparaba lo que le hacia sentir su ex novio con lo que le provocaba Tk, no había comparación alguna.
Esto no era amor. Definitivamente no lo era. Era simplemente un deseo carnal muy intenso hacia el rubio.
Un deseo que la estaba volviendo loca.
La tarde en el café iba algo ajetreada. Si bien habían abierto hace poco, el lugar no había tardado en ganar popularidad. Aunque no estaba lleno, era cosa de que un cliente abandonara el lugar para que entrara otro.
-¡Es cierto! Camino a la escuela vi un folleto de un nuevo Karaoke en el centro. Vamos este viernes, ¿les parece?
Los ojos de ambas chicas se dirigieron a la castaña, quien untaba la fresa de su pastel en mayonesa antes de comerla. Nada de que extrañarse. Mimi y su excéntrico paladar.
-¿Karaoke? -Cuestiono Rika viendo con asco comer a su amiga.
-Yo también vi algo sobre un karaoke en la calle… -Recordó Sora. -A mi me gusta la idea. No hemos dio de fiesta desde que comenzó la escuela y pronto comenzaran los exámenes de control ¡yo me apunto!
-¿Karaoke…? -Repitió la menor.
-Anda Rika ¡no finjas! Se que quieres ir… -Dedujo Mimi. -Además, harán un concurso al ser la primera noche, y con tu voz más la mía, seguro que ganamos.
Le de cabellos color miel parecía realmente emocionada. Rika no le discutió mucho, la verdad parecía una buena idea.
-Bueno. -Termino aceptando.
-¡Genial! Le diré a Yolei y Kari que es su turno de descanso.
Mimi se levanto y camino hacía su prima, quien estaba terminando un pedido. Le dijo que era hora de su descanso y salió en busca de Kari.
La menor estaba secando un juego tazas junto a la cafetera. Parecía distraída, por lo que se sorprendió cuando tuvo a Mimi cerca.
-Ya va siendo tu descanso. -Le comento la mayor apareciendo por detrás.
-¡Ah! – Grito del susto, casia aventando la cerámica en sus manos. -Mimi…
-¿Qué sucede? -Pregunto confundida la aludida.
-Ahh… -Suspiro. -Nada. Termino esto y voy… -Respondió sin mucho entusiasmo.
La mayor no quedo conforme con esa respuesta. Sabía que algo andaba raro con la menor de los Yagami. No dudo en inmiscuirse en los asuntos de la chica.
-Mm… no será que andas pensando en cierto rubio conocido mío…
Kari se sonrojo ferozmente y fulmino con la mirada a Mimi, quien no pudo evitar lanzar una carcajada.
-¡Mimi! -Grito enrojecida.
-Jajjajaja, lo siento… es que eres muy obvia por dios jajajja -No dejaba de reír.
-Mm… -La menor hizo un mohín. -Es la ultima vez que te cuento algo.
-No me cuentes. Ya sé que, si soy silenciosa, puedo descubrirlo sola…
-¡Oye! -Se sonrojo aún más si era posible.
-Jjajajjaja, nos vemos… -Y se alejo sin más.
Ya estando lejos desvió su mirada hacia Hikari. Ésta cubría su rostro con ambas manos. Sonrío. Se le acababa de ocurrir una idea.
Sin que lo notaran el viernes llego volando. Eran cerca de las ocho y las chicas estaban por terminar su turno. Normalmente la cafetería cerraba a las once los fines de semana, pero habían llegado a un acuerdo con la madre de Meiko para poder salir antes ese viernes y celebrar el inicio de año.
Mimi le dijo a Sora que la acompañara a casa de Yolei, ya que había traído unos atuendos especiales desde Nueva York que quería probar en ella. Juri iría después de sus clases de música, y las demás cada quien por su lado.
Estaba parado frente al espejo decidiendo que camisa usar. Esto le fastidiaba un poco. Generalmente no le tomaría tanto tiempo arreglarse para salir de fiesta, pero Mimi le había exigido verse bien esa noche. Suspiro. De no hacerle caso, seguro y lo mataba.
En medio de su dilema escucho el timbre del departamento. Sus padres habían ido a ver a unos tíos esa tarde y no llegarían hasta mañana así que supuso que era Kari. Grande fue su sorpresa al ver a su mejor amigo parado frente a él. Y no con la mejor cara.
-¿Y esta sorpresa? Creí que nos veríamos en el club. -Pregunto extrañado dejando pasar al chico.
-Así era, hasta que fui a abrir mi armario y encontré todas mis camisas quemadas. -Espero molesto lanzándose en el sofá.
Tai tuvo que cubrir su boca para no soltar una carcajada. Camino hasta el refrigerador y saco dos cervezas.
-¿Cuando vuelve tu mamá? -Le pregunto lanzándole una de las latas.
-Aun queda más de un mes para que vuelva. -Bebió un sorbo. -Preferiría mil veces quedarme con mamá que con papá. Con el es todas las noches: Comida pre-calentada, ruidos a las dos de la mañana cuando llega del trabajo, ronquidos… ¡Hoyos en tus camisas!
Ahora sí que el moreno no pudo evitar reír.
-¿Y por qué no le pediste una camiseta a Tk?
-No me quedan buenas. Además, está en casa de Henry.
-Kari se fue a casa de Anne.
-¿Y tus padres? -Cuestiono bebiéndose el ultimo sorbo que quedaba.
-Salieron esta tarde. Ven, vamos a ver que encuentro.
Caminaron hasta la habitación del castaño, quien tenía prácticamente todo su closet en la cama.
-No decido entre la rosa y la azul. -Tomando nuevamente ambas camisas frente al espejo.
Matt lo pensó un poco.
-Tomare la rosa. -Decidió.
-Bien, pues entonces usare la azul.
Fin de la discusión.
Faltaban veinte minutos para las diez. Yolei, Mimi y Sora caminaban hacia el karaoke guiadas por la dirección del folleto. Era un barrio lleno de clubs y pubs, por lo que estaba lleno de gente por todos lados, mayormente juventud. La de cabellos miel caminaba orgullosa con la frente en alto, mientras que sus dos acompañantes solo se tapaban algo incomodas. Especialmente la mayor del grupo.
-Es… increíble que me hagas usar esto… -Decía una muy, muy, pero muy apenada Sora.
-No, tú te ves increíble. -Contesto Mimi con estrellas en los ojos. -Sabía que te quedaría bien, pero superaste por mucho mis expectativas.
La pelirroja estaba muy avergonzada. Mientras caminaban, era casi imposible que las personas alrededor dejaran de mirarlas. Yolei llevaba un vestido lila con detalles azules ceñido al cuerpo, el cual le llegaba hasta un poco más arriba de la mitad de los muslos, converse azules y su cabello suelto con algunas ondas, además de unos cuantos accesorios. Mimi opto por una falda de mezclilla ajustada a la cintura, un top te tirantes verde y unas sandalias rojas. Su cabello iba suelto, pero tomo dos mechones a sus lados y los unió por detrás. Ella por su parte, o más bien por parte de Mimi, usaba una falda de cuero negro con detalles rojos, un top similar al de la castaña, pero el suyo era blanco con líneas verticales negras, botines negros y su cabello suelto más alborotado de lo normal.
-Deja de cubrirte. -Le regaño Mimi. -No sé cual es tu gusto por sentirte poca cosa. Eres hermosa y agradable, pero desde que tengo memoria te acomplejas y te incomoda verte bien.
-¡Mimi! -Grito Yolei, pero la castaña la ignoro.
De repente se vino a su mente el episodio vivido en el gimnasio hace unos días. Estaba segura de que la actitud de Tai era debido a los celos mas la inmadurez de su amigo. Recordó también las constantes peleas que tuvieron tiempo atrás mientras salían debido a esto mismo. Los celos y la inseguridad no llevaban a nada bueno.
-Eres demasiado grosera… -Seguía regañando la peli lila a su prima.
-Está bien Yolei. -Interfirió Sora. -Mimi tiene razón.
Ambas dejaron su discusión para mirar confundida a su amiga.
-¿La tiene?
-¿La tengo?
Sora río.
-Así es. -Aclaro sonriente. -Así que ahora vamos y disfrutemos de la noche.
-¡Eso es! -Grito entusiasmada Mimi. -Esa es la actitud.
Tomo de la mano a Sora y partió marcha nuevamente con un nuevo entusiasmo.
-¿Y a estas que bicho las pico…? -Se cuestiono confundida la menor.
-Parece que fuimos los primeros en llegar… -Hablo el mayor del grupo observando para todos lados.
Takato, Davis, Ken y Ryo se fueron hasta la entrada del karaoke. El mayor del grupo llevaba una camiseta sin mangas negra. Esta tenía los extremos rotos y unas letras en blanco en medio. Su conjunto se acompañaba de unos pitillos negros. Ken en cambio opto por una camisa arremangada de mangas gris, jeans y zapatillas. Davis tenía una camiseta amarilla más pitillos negros, mientras que Takato iba de forma similar, solo que su camiseta era azul.
Había mucha gente reunida, la mayoría jóvenes igual que ellos. De pronto Ryo reparo en un par de chicas junto a ellos que observaban tímidamente al más escandaloso del grupo.
-Vaya, vaya… los milagros existen.
-¿De qué hablas Ryo? -Pregunto Takato extrañado por el comentario de su amigo.
-Las chicas de allí… -Las apunto discretamente. -Han estado mirando a Davis desde hace un rato.
-¿Qué? ¡¿En serio?! -Grito el menor volteando a verlas de forma brusca y para nada disimulada, causando que las aludidas se sorprendieran y comenzaran a reír.
-Que sorpresa… -Fue el único comentario de Ken.
A los pocos minutos llegaron las amigas del par de chicas y estas ingresaron al karaoke.
Cuando un taxi se detuvo frente a la calle, los chicos observaron a dos figuras familiares bajar de él. Rika iba con un short rojo y una camiseta ajustada negra de manga tres cuartos, su cabello suelto y unos zapatos negros con plataforma. Tras ella bajo Juri, quien usaba un vestido corto de tirantes rojo, zapatillas blancas y chaqueta de mezclilla.
En cuanto notaron la presencia de los chicos, el rostro de Rika se desfiguro.
-¿Qué haces aquí? -Le escupió prácticamente al Akiyama.
-¡Takato, chicos! -Saludo emocionada Juri.
-¿Por qué se sorprenden tanto? Acordamos vernos en la entrada. -Comento Davis.
-¿Acordamos? ¿Con quien acordaste?
Davis no tuvo tiempo de responder la pregunta de Rika cuando una alegre voz les interrumpió a lo lejos.
-¡Chicos! -Mimi era seguida de una extrañada Sora y una atónita Yolei.
-Tú… -Murmuro Rika.
-¿Qué hacen ustedes aquí? -Pregunto Sora algo extrañada, pero contenta de ver a sus amigos.
-¡Otra más! -Espeto Davis.
-Yo los invite. -Salto alegre Mimi. -Pensé que sería más divertido si estábamos todos.
-Divertido para ti. -Acrimino Rika antes de ser tomada del hombro por Ryo.
-Para todos. -Le dijo este sonriendo. La chica resoplo.
Yolei estaba demasiado incomoda. No iban ni cinco minutos y ya había cruzado miradas con Ken en más de tres ocasiones. Se veía condenadamente guapo. Bueno, no es como si se fijara en él ni nada parecido, pero era tonto actuar como si le fuera indiferente. Trato de distraerse asintiendo a los halagos que le daba su mejor amigo.
-Ya llegamos. -Saludo alegre Tk en compañía de Henry.
-Lamentamos el retraso. -Agrego el peliazul.
-No se preocupen, no son los últimos.
Tk usaba una camiseta blanca con cuello en V y unos vaqueros ajustados, mientras que Henry llevaba una camiseta y vaqueros negros. De sus brazos colgaban unas chamarras.
-Que guapas están. -Comento galantemente Henry.
-Muchas gracias. -Respondió orgullosa Mimi.
-Ahí vienen Tai, Matt e Izzy.
Todos vieron hacia donde apuntaba Juri. Izzy venía en medio. Llevaba una camisa verde oscura a cuadros, pitillos negros y converse oscuras. Matt usaba una camisa rosa, jeans oscuros y un brazalete, mientras que Tai iba con una camisa azul pálido, pitillos negros y zapatillas.
El primero en notar al grupo de amigos fue el castaño, quien inmediatamente poso su mirada en Sora. Parpadeo un par de veces para asegurarse de que no se trataba de un sueño, además de comenzar a sentir su boca seca.
-Si no son mis tres galanes favoritos. -Se acerco a molestar Ryo, recibiendo un golpe de Matt.
-Izzy. -Salto Yolei. -Te ves muy bien. No conocía esa camisa tuya. -Halago a su amigo.
Y es que todos estaban sorprendidos con el nuevo estilo del muchacho. Este levanto la vista disimuladamente para ver a Mimi, quien le observaba con una sonrisa extraña. Sintió el color subir a sus mejillas, así que desvió rápidamente la vista.
El ambiente estaba siendo diferente a comparación de otras ocasiones. Era una extraña mezcla de tensión, sorpresa, miradas cómplices, nerviosismo y emoción.
Rika trataba de evitar prestarle atención a Ryo, quien no dejaba de hostigarla desde que había llegado. De pronto esta tomo la cruz que colgaba del cuello del chico y comenzó a clavársela por todos lados, causando la risa de todos.
-¿Qué hacen todos aquí?
Al escuchar esa voz, todos voltearon para encontrarse con la menor de los Yagami, quien iba acompañada de Meiko y Anne.
Kari vestía una camiseta sin mangas blanca, una falda negra con destellos plateados y botines negros. Anne traía un vestido similar al de Juri, solo que negro y con más detalles brillantes, acompañada de unos zapatos negros de plataforma. Finalmente, Meiko iba con un vestido azul hasta las rodillas, con botones en medio y tirantes. Calzaba unas zapatillas de tacón bajo azules, un poco más oscuras que el vestido y una coleta alta.
-¡Al fin llegan! Eran las ultimas que quedaban. -Soltó inocentemente Mimi.
Kari la tomo de la mano y la alejo de los demás mientras estos se saludaban.
-¿Por qué demonios no dijiste que vendrían todos? -Le acrimino molesta.
-Quería que fuera una sorpresa. -Respondió haciéndose la tonta. -Deberías agradecerme. Viste lo guapo que esta Takeru-kun… -Le susurro en el oído, ganándose una mirada asesina de una rojísima Hikari.
-¡Mimi! -Le grito bajo mientras ésta se alejaba.
-Bueno, bueno… Ya va siendo hora de que entremos ¿no? -Organizo al grupo. -Que las sorpresas esta noche aun no acaban.
Y sin más, se encamino hasta la entrada del lugar. El resto la siguió con un mal presentimiento.
Kari dirigió su mirada hasta el rubio que estaba a unos cuantos metros de distancia, encontrándose con los ojos de este. El sonrojo en ambos fue inmediato, pero a diferencia de otras ocasiones, esta vez tardaron más de lo normal en despegar sus miradas.
No sabían el por qué, pero tenían el leve presentimiento de que algo estaba por cambiar esa noche.
Helloooooo! Qué tal? Espero que lo hayan disfrutado :DDD
Quisiera agradecer a ustedes chicos que siguen la historia. En verdad, son el motivo por el que sigo escribiéndola, no les mentiré ^^U
Anaiza18: Me encanta leer tus comentarios en cada capítulo. En verdad me motivas mucho a seguir. Muchas gracias 3
RuiizEmi: Qué taaal? Espero que te haya gustado el capítulo! :O Jajajjaj se viene lo bueno, solo espera un poco más *U*
GixKey: Holaaa! En verdad me alegro mucho leer tu comentario! Muchas gracias, espero que te siga gustando la historia XD ajjajaja yo apenas tenga tiempo me pasare por las tuyas! Deje varias en pausa . jajjaja
Honter11: Gracias por tus reviews! Me alegra que te guste la historia :D Jajajja la verdad es que también prefiero a Tai con las chicas que a Matt xD Pero cada uno tiene lo suyo. Lamento decir que veo muy difícil el triangulo de Tai, Mimi y Sora en esta historia jajajja Pero tengo cosas especiales para cada uno, espero que te gusten y sigas disfrutando del fic :)
Valeria: Valeria! Bienvenida al fic! Es un placer leer comentarios de nuevas lectoras! Me animan a seguir 3333 Espero que te haya gustado el capítulo y disculpes mi tardanza en actualizar xddd jajaja
