CAPITULO 3

-Oye chica sé que no nos llevamos muy bien-el ave lo vio como diciendo "en serio", mientras los hermanos ven sorprendidos como actúa el ave. Saben que los animales son inteligentes pero esta es mucho más se nota.

Asiente sale volando dejando que estos jóvenes la sigan hasta donde está su humano.

Al alejarse el auto por la acera se sentía preocupado por su primo. ¿Porque su primo tenía que terminar enredado en todo este caos? si lo único que él quiere es estar tranquilo y vivir una vida normal, aunque lo normal esta sobre valorado piensa Dudley. Con esto solo puede imaginarse que esto le sucedió y ni siquiera estaba en su colegio, y ahora esto cuando parecía que todo iba mejor este caos se desarrolla.

Por un momento pensó que al ver a Sam sería algo más normal, pero no fue así ahora está luchando con seres de la biblia que pensó que solo eran algo intangible, aunque este no es el caso. Son tan reales como ese dementor qué lo ataco el año pasado y se pregunta con un poco de temor si los demonios son tan intimidantes como los sacan en la tv, espera que no por el bien de su primo haciendo algo que no pensó hacer fue elevar una plegaria por Harry. "dios protege a Harry no es justo que ahora se vea envuelto en una nueva locura como esta no puede tener un minuto de paz, ya ha sufrido mucho cuídalo."

– ¿Tengo competencia?-dijo en su oído, una gruesa voz mientras unos brazos fuertes lo abrazan.

-No, es el novio de Harry lo conoció en América y vino a buscarlo-dijo a su novio, mientras se recarga en el torso de su novio el cual es más alto que él.

-La cosita adorable se consiguió un grandulón, quien lo diría-dijo el novio del dudley.

-Si bueno, pero no le gusta que le digas adorable, Alexis-sonriendo al recordar su cara cuando le dijo la primera vez.

-Si bueno lo es-se rio Dudley pues si Harry podía se adorable pero sabe que puede ser un guerrero feroz lo supo cuando lo defendió de eso monstruo. Cuando se dio cuenta que Harry no era lo que sus padres decían. Descubrió que el mundo no es blanco y negro sino que hay infinidad de grises. Piensa un poco con maldad qué pensarían sus padres si supieran que ahora Harry es perseguido por ángeles, demonios y ángeles caídos, seguro que enloquecerían.

Condujeron por casi una hora, ninguno decía nada pero realmente están muy preocupados no saben cómo tome Harry el hecho de que ahora por ellos los demonios están tras él, sin contar que el verdadero señor de la oscuridad esta interesa en él. La zona se veía claramente un suburbio de clase alta, se detuvieron al ver que el ave desapareció entre las casa once y trece. Pero las aves no desaparecen porque si ¿no? bueno ellos luchan con demonios eso no debe sorprenderlos. Aunque ellos no conocen mucho de la magia porque de la que tienen conocimiento es por medio de rituales demoniacos, no como son ellos que nacen con ella mucho menos de una comunidad tan secreta de la cuales ellos ni siquiera sabían que existían, hasta hace unos días que toda esta locura de sus vidas se complicó inmiscuyendo a un chico que ya tenía muchos problemas encima como para todavía darle más.

Sam todavía no sabía que sentir por un lado la felicidad que él y Harry estuvieran esperando un hijo por dios quien lo diría, pero lo que más le preocupa es el hecho que no solo la vida de su pequeño novio está en riesgo sino la su hijo, pues no quiere ni imaginar lo que pasaría si los ángeles o los demonio ponen sus manos sobre Harry. Aunque él no está dispuesto a permitir que nadie le ponga las manos encima.

-¿Sabes que papa cuando se entere? ¿Qué va a ser abuelo? enloquecerá-dijo Dean.

-Por el hecho que su hierno es un hombre o porque es un mago-dijo Sam.

-Bueno ese puede ser un punto pero tú y yo sabemos que Bobby sabe cómo hacerlo escuchar-los dos sonrieron, sabían que él hombre era capaz de amarrarlo antes de decirle nada para que oyera lo que tenía que decir hasta el final. La verdad están contentos de estar a uno continente de distancia para cuando Bobby le dé la noticia a su padre, por lo menos solo les gritara por teléfono un rato y no llegara a querer golpearlos.

-Sabes la verdad yo estaba seguro que un día llegaría una mujer con un niño en brazos asegurando que era mío-dijo el mayor de los Winchester. Sam no pudo negarlo conociendo la vida de su hermano no puede más que asentir.-Aunque no niego de que si eres feliz con la noticia yo te apoyo Sammy-el menor le sonrió, la verdad está agradecido de su apoyo ya que no es una situación normal con la vida que llevan.

-¿Crees que papa este mucho tiempo enojado?-pregunto el menor.

-No podría asegurarte nada, pero conociéndolo como lo conozco cuando lo tenga en sus brazos se volverá terriblemente protector-recordando el mayor cuando eran niños antes de iniciaran las cazas y su padre no los dejaba ni a sol ni sombra.

-Me siento culpable de que este embarazado-el mayor lo volteo a ver sorprendido-No me mal entiendas me siento culpable, porque él es muy joven tiene tanto por vivir sin contar que su vida es una locura huyendo de señores oscuros, mortifagos y toda clase de criaturas que quieren matarlo y lo que ahora le viene eso es lo que me molesta. ¿Qué estoy complicando más su vida? No es justo Dean-dijo.

-Si entiendo no te gusta que complicaras mas su vida, por la verdad te gusta mucho la idea de saber que un bebe tuyo crece en su interior-dijo seguro pues si él estuviera en su lugar se sentiría igual.

-Soy egoísta lo sé pero no puedo evitarlo, ahora que hacemos-pregunto pues la lechuza despareció y no saben bien que hacer. Pensaban que podían hacer ya llevaban un buen rato sentados en silencio.

-¡Puedo meterlos a la casa!-dijo una voz tras ellos.

-¡Maldición Cas! Deja de hacer eso-dijo molesto el mayor de los Winchester, poniendo una mano en su corazón, viendo mal al ángel que solo lo vio sin emoción en el rostro. Al mayor de los Winchester no le gusta que Cas siempre aparezca así.

Sam solo suspiro, esperaba que esto saliera bien. No podía negar que está nervioso de saber que por su imprudencia de no usar protección, pues nunca se imaginó que Harry pudiera embarazarse, no es que se arrepintiera de saber que había algo más que lo unía a su bello novio. Y por qué no decirlo está muy pero muy contento de este lazo con su chico es más que fuerte un hijo los uniría aún más.