The Lustful Demigod

No me pertenece Naruto, el universo de PJO ni ninguno de los personajes y elementos de otras fuentes.

Capitulo 8

-¡Ahhh!-exclamo una extasiada Piper, mientras se encorvaba por el orgasmo que había tenido luego de montar la verga de su hermano, quien estaba debajo de ella. -¿Por qué demonios será que esto se siente tan bien?-dijo ella cayendo recostada en la cama en la que se encontraba.

-Creo que la pregunta se responde sola. Por algo el sexo es algo por lo que incluso los dioses caen- le respondió el rubio divertidamente.

-No me refiero a eso. En la cabaña Afrodita todos nos poníamos verdes ante la idea de salir entre nosotros. Por más apuesto que fuera alguien, era un rotundo no salir entre hermanos. Sin embargo, he me aquí. Teniendo sexo desenfrenado contigo.

-Jeje. Supongo que tú también disfrutas el placer culpable que tiene nuestra relación prohibida.

-Eso creo.

-En ese caso no le demos más largas y sigamos con lo nuestro-dijo Naruto poniéndose enfrente de Piper y tomándole de una pierna. Acto seguido llevo su hombría a la intimidad de la castaña y le atravesó sin ninguna contemplación.

Ya la Cherokee no tenía ninguna objeción contra la tosquedad que solía exhibir su hermano. Aunque el también podía ser delicado y atento, el placer que ofrecía cuando se comportaba como un animal era mucho mejor.

La cama se sacudía conforme el interior de Piper era revuelto con cada estocada del rubio. Este no dudaba en insertar toda su hombría en el interior de la intimidad de la castaña, pues la posición en que estaba le permitía hacerlo con mayor efectividad. Naruto tenía sujeta la pierna de Piper a modo de palanca y se apoyaba en esta cada vez que quería hacer que la chica sintiera su pene en el fondo del útero.

Aunque sonara raro, Naruto agradecía estar en el mundo de los guerreros por cuestiones como esta. El seguramente rompería a una mujer normal si tenía sexo con ella de la misma forma en la que lo hacía con sus amigas y amantes. Estar con chicas que pertenecían de lleno a lo sobrenatural tenía muchas ventajas y Naruto disfrutaba mucho explotándolas.

Por ello puso a Piper encima de él e hizo que las piernas de esta quedaran a los lados de cintura. Si bien la nueva postura no le permitirá continuar con la intensidad que llevaba, esta le permitía acceder a los pechos de la Cherokee.

Estos, como en otras ocasiones, tenían un ligero rastro de leche materna brotando de ellos y Naruto, como buen caballero, se dispuso a sorberla a fin de que no molestara a Piper con su rutina diaria.

El rubio junto y apretó ambas glándulas con gran afán, guardando la suficiente delicadeza para no lastimar a su hermana, pero aplicando la suficiente fuerza para la leche saliera despedida de su reservorio.

Aunque sin duda Piper estaba avergonzada y consternada por su posición, más que todo por la pesadillas que Tsuki le provocaba, su rostro no oculto el hecho de que ella estaba embobada por la carga de placer que le causaba ser ordeñada de aquella manera.

Una parte de ella, bastante pequeña por cierto, seguía quejándose de las desfachateces de su hermano y su osadía al hacerle pasar por las cosas que ella había resistido por largo tiempo a pesar de ser una hija de Afrodita. La otra parte que ahora aceptaba con total gusto, era aquella que agradecía encontrar a alguien que le ayudara a soltarse de sus inhibiciones.

Naruto percibía esa felicidad que experimentaba Piper. Otras mujeres habían mostrado el mismo placer al poder salir de las vidas rutinarias y monótonas que habían tenido que asumir para satisfacer los intereses de otros. Un ejemplo era Yoruichi Shihoin.

La mujer podía definirse como un león enjaulado. Aunque ella no tenía problemas en compartir su vida con Shaolin, Yoruichi era un alma demasiado libre para quedar sumida en las "cadenas" que solía traer los deberes y compromisos del matrimonio. Ella hacia lo posible por controlarse, pues era madre y la próxima cabeza de su clan. Sin embargo, una vez que la situación oportuna, ella no pudo contenerse más y dejo salir toda fogosidad que tenia contenida.

Naruto recordaba muy bien lo nervioso que se puso cuando Yoruichi lo encontró teniendo sexo con una compañera en uno de los salones de la academia. Cuando ella lo llevo a su oficina, el esperaba que recibiría la reprimenda de su vida y una nota de expulsión, pero lo que encontró para su gran sorpresa fue que lo que Yoruichi realmente quería, era "probar" el amigo que el tenia colgado entre sus piernas.

Ese suceso y otros más hicieron que Naruto entendiera que muchas mujeres deseaban deslindarse de las presiones que les imprimía la sociedad. Ellas querían disfrutar del sexo "sin responsabilidad" que usualmente se asumía que solo podía experimentar los hombres. Como el rubio tenia la gracia de poder ofrecerles tal goce debido a los dotes que le había otorgado madre, el no vio porque no debía hacer que sus deseos se cumplieran.

Piper en lo particular temía ser enfrascada en el papel de chica aborigen o chica Barbie que su padre y madre le habían pasado inconscientemente. Ella mostraba ser salvaje e independiente, pero había aspectos que no quería mostrar a los demás. Si bien Naruto no estaba motivándole a hacerlo, al menos le daba la oportunidad de desbocarse cuando estaban juntos.

Por ello a Piper no le importaba que su hermano le llenara como un globo. Aun cuando la leche de sus pechos había sido sustraída en su totalidad por el hambriento rubio, su útero y panza se vieron infladas por la masiva descarga de semen que Naruto le inserto.

Aunque ella era parte del grupo que se sentía un poco incomoda con esa peculiar habilidad que tenían los hijos de su madre, Piper disfrutaba con gran gozo el sentirse completamente llena por la esencia de Naruto.

Nuevamente, Naruto sabia del regocijo de su hermana sin siquiera tener que preguntárselo y aunque hubiera deseado continuar con la experiencia por un rato mas, tuvo que dejarle en la cama, no sin antes despedirse con un beso. Sabía que descortés retirarse de esa forma, pero el tenia presente que Piper tardaría un rato en volver en sí y tenía una cita a la que atender ese día.

Ya había pasado tres semanas desde la transferencia de Naruto a la academia Lance, la cual había cambiado mucho la rutina que llevaba. Mientras que antes el rubio usualmente veía sus clases en bloques dispersos y tenía tiempo libre para usar a su antojo, ahora él tenía un apretado horario en donde debía dedicar la mayor parte de su día al trabajo académico.

Tanta era la exigencia que tenia la academia con sus estudiantes, que en principio el Semidiós apenas sabía sobre teorías mágicas y ahora el estaba practicando con hechizos que a un novato le tomaría un año aprender. Su ascendencia divina y la asistencia de Tsuki ayudaban a superar las dificultades, pero aun así el chico ahora era atareado con el triple de deberes que tenía en la academia Sword.

A estos tenía que sumarle las reuniones que tenía que concertar con los miembros de su Escuadra. Como la mayoría de ellas todavía seguía estudiando en Sword, reunirse con ellas ahora era un poco más complicado y aun cuando encontraran un momento en que todos pudieran coincidir, el límite de tiempo hacia que las reuniones fueran únicamente tácticas.

Como buena novia, Sona había instruido a Naruto sobre las cuestiones más importantes al momento de gestionar un equipo en Rating Games, como identificar potenciales y debilidades en los miembros, tácticas básicas y montón de cosas más.

Todas eran cosas que agradecía Naruto. Sin embargo, la repentina carga de trabajo a la que se estaba exponiendo significaba que el también quería un momento para liberarse. En Sword el literalmente podía preguntarle a cualquier chica si quería pasar un rato con él, pero en Lance las cosas eran un poco diferentes. La mayoría de sus integrantes eran tan frías como el hielo y preferían hacer un millón de cosas antes de ceder a las actividades que ellas consideraban mundanas.

En lo particular, Naruto no estaba mortificado. El no era el tipo de hombre que se desesperaría solo porque su rango de acción fue drásticamente reducido. Por lo contrario, agradeció la limitante, pues eso le permitía pasar mayor tiempo de calidad con las chicas que ya conocía, siendo estas principalmente Tsuki, Piper, Hinata y Sona.

Las dos primeras eran las beneficiadas, pues al vivir junto al rubio, sus encuentros se daba casi que a diario. Las otras dos en cambio iban por algo más formal y esperaban a que el chico les invitara a una cita. No solo porque ellas esperaban que su relación con Naruto fuera mas allá del solo sexo, sino porque deseaban que su momento fuera a solas. Si ellas concertaban que su encuentro fuera en sitio como el apartamento del rubio, había un alto índice de probabilidad que alguien más se colara en el encuentro y en lo particular Hinata no quería volver a estar en una habitación con Némesis otra vez en su vida.

No obstante, a pesar de que era domingo, Naruto no concertó una cita con intereses lascivos….. Bueno. Posiblemente esta si terminaría con estos, pero el principal objetivo del encuentro era simplemente entrenar. Como ya había hecho amistad con la Nobleza de Sona, el pidió a Yukikaze que se encontraran ese día para practicar un poco de Ninjutsu. Como ella además era una kitsune, su encuentro además le orientaría al momento de tratar con Kurama.

Para las siete de la mañana, Naruto ya había llegado al lugar del encuentro. Una rivera a las afueras de la ciudad, que estaba especialmente poblada de plantas de bambú y afines. Sin duda un lugar ideal para las artes que iban a practicar.

-Me alegra que hayas llegado, Naruto-dono-dijo la rubia kitsune revelando su posición en lo alto de una planta de bambú.

A pesar de que el tallo en el que ella estaba parada era delgado y endeble, este se mantenía erguido y no se doblaba en lo absoluto por el peso de la muchacha. No es que ella fuera especialmente corpulenta, pero Yukikaze poseía una exuberante cintura y "personalidad" que obligarían a cualquier pretendiente a hacer algunas cuantas pesas si querían cargarla con comodidad. No obstante, eso era lo de menos en aquel momento.

El hecho de que ella lograra mantenerse en aquella posición sin modificar en lo absoluto la forma de planta donde estaba, era signo del nivel de habilidad que tenia. A simple vista Naruto no podía determinar si ella estaba usando Chakra para la hazaña, pero aun haciéndolo era claro que ella tenía un equilibrio impecable.

Este nuevamente se hizo presente cuando la rubia abandono su posición y aterrizo frente al chico con una perfecta voltereta. A pesar de que ella había saltado desde unos ocho metros, ella no se resintió en lo absoluto por la caída y lo único que denotaba la abrupta maniobra que había hecho eran sus pechos que bamboleaban por el efecto de esta.

Cabía aclarar que la chica se encontraba vestida en ese momento. Llevaba un ajustado body color negro que se apretaba a las peligrosas curvas de su cuerpo, siendo estas solo atenuadas levemente por el haori de kunoichi purpura que ella llevaba encima.

-Por supuesto que vendría. No soy del tipo que desatiende los compromisos que tiene.

-Alabo ese compromiso. Ahora, no creo que sea necesario que retrasemos el cometido de este encuentro, de gozaru.

-De acuerdo.

La mañana transcurrió y Yukikaze enseño a Naruto cuáles eran las características que hacían a las Kitsune oponentes de temer. En primer lugar, su número de colas no era de adorno. Cuantas más colas tuviera la Kitsune en cuestión, esta sería proporcionalmente más fuerte que una igual con solo una cola. Yukikaze tenía tres colas, por lo que ella era tres veces más fuerte que una Kitsune común. Por supuesto en el cálculo también se tenía que tomar en cuenta la fuerza intrínseca del ser en cuestión y la rubia tenía un nivel elevado debido a su entrenamiento kunoichi.

El segundo punto a tomar en cuenta con las Kitsune es que ellas podían usar su fuerza tanto en una forma concentrada y como en una menos focalizada. Esto gracias a una habilidad que les permitía dividir su cuerpo en replicas reales, las cuales tenían un fracción del poder original de la Kitsune. Si bien era una estrategia arriesgada, la naturaleza sagaz y traviesa de la especie le permitía sacar todo el provecho a la técnica, sin el menor riesgo.

Naruto sabía que no podía aspirar a tener una habilidad como esa, debido a que el no pertenecía a esa especie. El solo podía apuntar a una técnica similar, que si bien tenía efectos similares, no contaba con la misma resistencia de la habilidad Kitsune. Afortunadamente para él, Yukikaze estaba dispuesta a compartir las bondades de su técnica con su persona.

Cuando la rubia rodeo a Naruto con sus tres de sus replicas y apretó sus senos contra este, el Namikaze supo que el entrenamiento había oficialmente llegado a su fin. Solo habían estado practicando unas dos horas, pero aparentemente la Kitsune tenía ganas de que su encuentro físico fuera menos violento y más apasionado.

La vez que se había reunido con ella, Sunset y Noir, Naruto no había sido especialmente comedido. El simplemente se encargo de aplacar el calorón que ellas habían sufrido debido a la leche de Piper. En esta ocasión el se aseguraría de ser mas consciente y hacer que Yukikaze se sintiera la estrella del momento.

En la soledad del bosque, los rubios se tumbaron sobre el suelo y se dispusieron para complacer el uno al otro. Por un lado se encontraba una Yukikaze que bajo el pantalón de Naruto y atrapo la erguida hombría del chico con sus generosos pechos para darles un paizuri. Por el otro lado, Naruto se ocupo de los también descubiertos senos de las otras dos Yukikaze que fueron materializadas. Con una mano jugaba con los pechos de una, mientras que con la otra y su boca, jugó con los pezones de la otra.

Tal nivel de concentración solo le era posible tras años de experiencia y experimentación. Naruto sabía que para tener un harem no bastaba con desearlo y fórmalo. El tenía que aprender a tratar con todas las chicas inmiscuidas, a fin de que ninguna se sintiera ignorada o despreciada.

Yukikaze estaba haciendo trampa al manifestarse como tres clones, pero el simplemente se encargaría de darle el triple de placer para aplacarle. Usando sus también avanzados conocimientos de la anatomía femenina, Naruto encontró los puntos sensible de la rubia y sometió a cada de ellas al punto que las puso a todas en cuatro frente a él.

Una se vio con su trasero siendo asaltado por la verga del Namikaze, mientras que las otras dos eran sometidas por sus manos puestas en sus intimidades. El insertaba sus dedos medio y anular en las mojadas vaginas sin mucha contemplación. Ya su hombría había estado allí, así que había espacio para que el jugara con toda libertad. Dado que Yukikaze no recibía nada del daño que le ocurriera a sus cuerpos mientras estuviera dividida, él incluso podía ir tan lejos como insertar toda su mano en la feminidad de la rubia.

Con su trasero también siendo destrozado, la Kitsune fue rápidamente puesta contra las cuerdas. Si bien sus senos eran uno de sus mayores atributos, sus caderas también eran su perdición y la forma como Naruto estaba dominándole era suficiente como para ella no pensara en otra cosa más que entregarse por completo a ese semidiós del amor.

No obstante, si hubo algo que llamo la atención de la rubia. Una fortuita mirada a una roca en el rio revelo la presencia de una tercera persona que observada gustosamente de toda la escena.

Se trataba de nada menos que la segunda Kitsune en la Nobleza de Sona, Tamamo no Mae, que a diferencia de Yukikaze que era una Knight, ocupaba la posición de Bishop en el grupo.

Ella muy descaradamente veía la escena con sus ropas desabotonadas, las cuales estaban así porque la pelirrosa usaba la escena para masturbarse, con una mano en su entrepierna y la otra en un seno.

-¡Tamamo!-expreso con vergüenza Yukikaze al descubrir a su compañera.

-Hola, Yuki-chan. ¿Qué cuentas?-respondió juguetonamente la otra Kitsune.

-¿¡Qué haces aquí!?

-Me entere por Sona-sama que estarías por aquí. Sabía que estaría con su novio, pero no pensé que fuera a tomar ventaja de esta forma.

-Yo….

-Bueno. No es como si fuera a juzgarte. Sona ya ha mostrado que es bastante liberal con su pareja. Solo estoy molesta porque vuelves a ponerte a delantera sin siquiera avisar.

-¿Eh?

-Yo también soy una Kitsune traviesa. No me molestaría en lo absoluto tener a un hombre con el que jugar.

-Je. En ese caso tengo que disculparme-dijo Naruto. -Solo llame a Yukikaze porque ya nos habíamos "acercado", pero me parece que fue injusto no viera por la otra Kitsune disponible.

-Así es. Si querías conocer más sobre las Kitsune, yo estaba más que dispuesta a colaborar. Es más, permíteme unírmeles y pasara por completo de tu acto de descortesía.

-Me parece justo.

Viendo que su encuentro ya no sería en solitario, Yukikaze considero que lo más propio era volverse a unir en una sola persona. La experiencia de sus clones invadió su mente, mas es vez de proveerle molestia, hicieron que se mojara aun mas. Lastimosamente para ella, Naruto no había terminado con su parte posterior. Por el contrario, el solo había comenzado.

Con sus manos ahora libres, el chico levanto a la Kitsune y la empalo con su vara masculina, llegando hasta lo profundo de su ser. Luego de ver como su camarada Knight había tomado una nueva actitud luego de su encuentro con Naruto, Yukikaze había decidido experimentar con el sexo anal y actualmente no lo estaba lamentando.

La gruesa verga de Naruto apretaba su interior al punto que útero también era perfectamente estimulado por el falo, proveyéndolo de un extra de placer a la experiencia.

Una tercera sensación se añadió cuando Tamamo se unió a la escena y empezó a lamer la chorreante intimidad de Yukikaze.

Esta quiso detener a su compañera, pero dado que sus brazos eran el punto de apoyo con el que Naruto le estaba sosteniendo, no pudo hacer nada al respecto.

Fue peor para ella que Naruto se tomara su tiempo con el curso actual. El rubio también disfrutaba del espectáculo que brindaba Tamamo con su presencia, pues esta seguía masturbándose mientras le hacía sexo oral a su compañera.

Tamamo noto esto y se contento. Ella sabía que estaba en desventaja con Yukikaze en lo respectaba a cuerpo. Su desarrollo estaba prácticamente en el mismo nivel que el de su ama Sona, así que debía recurrir a la provocación para atraer al sexo opuesto. Sus reveladoras ropas y sugerente gestos usualmente eran suficientes para atraer las miradas, pero en una situación como la presente, ella debía ser más agresiva.

Su táctica funciono al punto en que Naruto empezó a atenderla sin siquiera haber terminado con Yukikaze. La rubia quedo tendida en el suelo con su culo todavía siendo la victima de la verga de Naruto, al tiempo que sobre su cuerpo quedo suspendida la Kitsune pelirrosa quien fue convertida en el tercer lado de un triangulo sexual, en el que Naruto tenía la intimidad de Tamamo frente a su rostro.

Mientras que el hijo de Afrodita usaba su brazo izquierdo para tomar el cuerpo de Yukikaze y seguir el movimiento de vaivén sobre sus posaderas, el usaba el derecho para retener el trasero de Tamamo y que esta no se resbalara al suelo, todo al tiempo en que usaba su lengua para traspasar la intimidad de la pelirrosa y probar todo su dulce interior.

Tamamo luchaba por sostenerse con sus brazos, los cuales corrían el riesgo de derretirse de la misma forma en que sus piernas estaban haciéndolo. Naruto no estaba siendo en lo absoluto comedido con su estimulo. El estaba jugando con su clítoris de una forma demasiado hábil para alguien que estaba ocupado con otra chica en ese instante.

Yukikaze que tenía la lasciva cara de su compañera justo frente ella, se dio cuenta también de ese hecho y reconoció una vez la superioridad que mostraba el novio de su ama en el ámbito del sexo. Aun cuando ella y su compañera dominaran los artes de la seducción que tenían las Kitsune y las kunoichi, difícilmente tendrían oportunidad contra ese semidiós del sexo, quien muy probablemente asumiría la divinidad en un futuro cercano pues ya podía llevar al cielo a cualquier mujer con sus dotes.

Tamamo supo eso no solo por el orgasmo que termino causándole la lengua de Naruto, sino por la cara de estupidez que le quedo a Yukikaze luego de que su estomago fuera levemente inflando por corrida que el rubio dejo en su trasero.

Como un ser sobrenatural, la pelirrosa no estaba en la posición de hacer muchas preguntas sobre como aquello era biológicamente posible, pero si le quedo claro que Naruto era capaz de hacerlo múltiples veces.

Con Yukikaze ya atendida, Tamamo fue la siguiente víctima Naruto, quien se encargo de convertirla en un globo Kitsune. Tomándole de la cadera para sostenerla en el aire, Naruto situó a Tamamo delante suyo para someterle a una intensa sesión de sexo vaginal.

Lo mojado de la joven facilito al Namikaze despojarle de su virginidad y proveerle rápidamente de olas de placer que literalmente llenaron su interior.

Llegada la tarde, ambas Kitsune aparentaban estar embarazadas por lo abultado que quedaron sus vientres llenos de la esencia de Naruto. Además, las dos estaban hechas un desastre por todos los fluidos que había sobre sus cuerpos.

No obstante, su condición Kitsune les ponía en ventaja sobre las otras humanas que habían tenido una sesión similar con el semidiós hijo de Afrodita y era que ambas todavía tenían la fuerza para seguir consientes y eso les permitía un momento adicional con el rubio en las aguas termales que ocuparon para lavar sus cuerpos.

Ya el momento más álgido había pasado, pero Naruto seguía jugando con las intimidades de las Kitsune, mientras estas descansaban sobre su pecho.

-En verdad es una lástima que no seas un Demonio o al menos un reencarnado que alcanzo la clase alta. De ser así, definitivamente pediría estar en tu Nobleza.

-Sí. No tendría en que usted fuera mi amo, Naruto-dono-dijo Yukikaze.

-Ciertamente es una lástima que no sea posible un intercambio con ustedes. Pero vean el lado positivo. En verdad me gusta Sona y voy muy en serio con ella, así que nuestros grupos no perderán el contacto-comento el rubio.

-Eso es verdad. Hay que agradece a Sona-dono que nos haya presentando.

-Tenemos que hacer que nuestras actividades en grupo sean como esta-dijo Tamamo.

-No me opondría a ello.

-Naruto-dono. ¿Puedo hacerle una pregunta?

-Siéntete completamente libre.

-¿Hay algún motivo en particular por el que quería practicar con nosotras? ¿Acaso tiene alguna rival Kitsune que quiera vencer?

-De cierta forma se puede que decir que sí. Quiero estar listo para el remoto caso en que las cosas vayan mal y termine enfrentado con cierta Kitsune de nueve colas.

-¿Acaso usted se refiere a Kurama-sama?

-Efectivamente. ¿La conoces?

-Por supuesto. Ella es mi tía.

-¿Tu tía?

-Bueno. En realidad somos familiares algo lejanos, pero ella me considera su sobrina.

-Ya veo. Eso quiere decir que conoces muy bien como es.

-Exacto y temo decirle que ella no es el tipo de mujeres que se puede conquistar con facilidad. Aun cuando ella le reconozca como alguien de atención, ella no es del tipo que da permiso para cualquier avance. Si alguien quiere algo, debe tomarlo.

-Ok. Creo que entiendo a que te refieres.

-Se dice que la razón por la que ella tiene tan buena relación con los Uzumaki es porque uno de sus patriarcas tenía suficiente maestría con el Fuinjutsu como para estar al nivel de ella como Guardiana y bueno…. Ellos tuvieron una muy buena relación por un tiempo.

-Perfecto. Eso quiere decir que voy por buen camino-dijo el rubio sonriendo. –Pensé que sería desatinado hacer una visita a la familia de mi madrastra, pero acabas de ratificar que debo hacerla si o si.

-Fufufu. No puedo imaginarme qué es lo que planeas, querido. Sin embargo estoy segura que el resultado nos será favorecedor-comento Tamamo. –Por esa razón déjame proponerte algo. ¿Por qué extendemos nuestra velada un poco en más en mi casa? Aunque nosotras somos una buena experiencia para tu causa, seguro que mi madre puede enseñarte unas cuantas cosas más.

-Esa es una propuesta muy acertada y usted debería aceptarla, Naruto-dono. Vitch-dono es mucho más experimentada que nosotras dos y puede ayudarla a conquistar mejor a mi tía. Aunque se siente algo mal que planee algo a sus espaldas, la verdad es que me gustaría que tuviera más compañía que las damas Uzumaki.

-En ese caso no voy a negarme-dijo Naruto, sabiendo que el día había sido muy provechoso.


Y aquí les dejo un nuevo capítulo de la historia. No muy largo, pero al menos con un buen material. Hubiera añadido las conquista que siguen pero eso retrasaría la actualización hasta no sé cuando, así que era mejor ir con lo que se tenía.

SILVERE ESPADACHIN: Falta para eso, pero no dudes que ocurrirá.

Ultrachols: cierto, pero me convenía mas esa Hinata, que la RTN.

Bladetri: gracias.

Jerson Vasquez Zuiga: eso siempre es indeterminado.

Sin más que decir por ahora, me despido. El siguiente capítulo será el que creo que muchos están esperando.