Naruto y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.


Si no hubiese estado sosteniendo a su pequeña sobrina, Gaara hubiese caído de rodillas. Su adorada hermana estaba a metros de él, muerta…y el dolor que experimentaba era lo más desgarrador que había sentido en mucho tiempo. No lo entendía. ¿Por qué ella? Tenía una familia, una pequeñita recién nacida. Era injusto…

Los dos hermanos Sabaku No caminaban tranquilamente por las calles de Konoha. Habían visitado la aldea aliada con propósitos diplomáticos, los cuales habían podido resolver rápidamente, por lo que, aprovecharían ese tiempo libre para visitar a su adorada hermana mayor. Habían pasado unos seis meses desde que la vieron en persona. Se mantenían en contacto a través de los nuevos sistemas de comunicación (a los que Kankuro aún se resistía), pero, aun así, querían verificar personalmente la integridad de su hermana, después de lo ocurrido a inicios del embarazo.

Debe de estar enorme ─ comentó el marionetista de improviso

Sí; mencionó que está en el tercer trimestre ─ Ambos sonrieron. No podían negar que estaban emocionados por la llegada de su sobrino o sobrina. La experiencia con Shikadai fue tan divertida y amena que ambos parecían no poder esperar ─ Apuesto será otro niño. ─ Gaara negó con la cabeza.

Va a ser niña…

Suenas muy seguro ─ respondió ─ ¿Algo en particular por lo que lo dices? ─ el kazekage se encogió de hombros

Solo lo sé…

Pasaron un par de minutos en silencio hasta que, por fin, los hermanos ingresaron al barrio Nara. Los habitantes, reconociéndolos, le saludaron con cierta familiaridad. Temari se había convertido en un miembro muy importante, pero, sobre todo, estimado para ellos, por lo que, sus hermanos adquirieron ese mismo estatus, prácticamente, de manera automática.

Finalmente, llegaron a la gran residencia que se había convertido en el hogar de la mayor de los tres.

¡Hola! ¡Que sorpresa! ─ respondió la rubia en el momento que abrió la puerta; una sonrisa totalmente de sincera felicidad en su rostro.

Cuanto tiempo hermanita; ¡estas enorme! ─el golpe no tardó en llegar.

Gaara sonrió; era como estar en casa

¿Todo bien, Gaara? ─ preguntó la rubia

¿En serio? ¿Le preguntas a él si está bien? Casi me desarmas el cerebro con ese golpe. ─ se quejó el hermano del medio mientras atendía la zona herida.

No seas llorón y entra de una vez─ Mientras ingresaban al hogar de su hermana, no pudieron evitar examinar a la rubia. Su pelo estaba suelto y lucía un vestido de maternidad de color azul oscuro. ¿Lo que más resaltaba? El inexplicable brillo que desprendía. Giró hacia ellos y le sonrió amablemente. ─ ¿Gustan una taza de té? Puedo preparar un poco.

No, gracias

Y si lo quisiéramos, nosotros haríamos el té y te brindaríamos un poco ─ ella rodó los ojos.

No soy una inútil ─ respondió mientras se sentaba a un lado de la mesa.

Lo sabemos, pero nos gustaría consentirte a ti y al bebé en lo que estamos aquí

Por cierto, ¿se quedarán por mucho tiempo?

No realmente; partiremos mañana ─ respondió el marionetista ─ Quisimos dar una visita antes. ─ explicó

Así que, ¿qué tal todo? ¿Cómo están Shikadai y Shikamaru?

Muy sobreprotectores

¡Perfecto! ¡Están siguiendo nuestras indicaciones! ─ Temari negó con la cabeza

No tienen remedio…─ Kankuro seguía explicando por qué era importante un monitoreo constante de su estado, pero si era honesta, la rubia no le prestaba atención; se enfocaba en el menor de los tres, quien tenía la vista fija en su abultado vientre.

¿Pasa algo?

¿De cuánto estas? ─ Temari sonrió.

29 semanas…

Se mantuvieron en silencio por unos segundos.

Eso quiere decir que… ¿ya patea?

Allí lo entendió…Una de las experiencias más gratificantes y emocionantes que sus hermanos amaron durante el embarazo de Shikadai fue la de sentir sus movimientos. Gaara podría no ser el más expresivo, pero para su hermana, era un libro abierto, al igual que Kankuro. Sintió como el marionetista cesaba su monólogo, y también, se acercaba a ella. Con sus hermanos a cada lado, Temari guió sus manos y las posicionó sobre su vientre, en las zonas que, por experiencia, ella sabía se percibían los movimientos de su bebé.

El pequeño Nara por nacer no se hizo de rogar; la expresión de sus hermanos llenó su corazón de júbilo.

Giró la vista hacia Kankuro, quien no pudo ganar la batalla contra las lágrimas. El marionetista apretaba los puños con clara impotencia, el mismo sentimiento que Gaara sentía en su interior.

¿En qué momento había comenzado a llorar?

Venciéndose ante el dolor de haber perdido a una de las personas más importantes de su vida, Gaara atrajo a su pequeña sobrina más hacia él, besando su pequeña frente como si aquello aliviara un poco la pérdida.

El kazekage necesitaba a su hermana…


La mente de Shikadai tardó unos minutos en registrar lo que acababa de suceder. Su tía Ino estaba a un lado de su madre con la cabeza baja, llorando al igual que todos los presentes. El corazón de su madre se había detenido frente a sus ojos...se había ido. La mujer más importante de su vida ya no estaba.

No quería llorar, pero el golpe le había dolido bastante. A sus escasos tres años, Shikadai Nara podía considerarse fuerte, pero en el momento en que se cayó de aquel columpio de rodillas, su pequeña pierna no dejaba de dolerle; ni siquiera podía ponerse de pie…

Dai, ¿qué pasó?

Nada, mamá…respondió, secándose las lágrimas rápidamente.

Ese raspón no parece nada...

Con una sonrisa enternecida, Temari se arrodilló frente a él y vio la herida en su rodilla. Su hijo era orgulloso, pero no dejaba de ser un niño. Lo tomó en brazos ante la mirada de incomodidad del pequeño.

No, mamá, ¡soy un niño grande!

Hasta los niños grandes necesitan ayuda de vez en cuandorespondió, besando su frente tiernamenteVamos a casa; curaremos esa herida… la rubia le regaló una de sus inconfundibles sonrisas; el dolor pareció desaparecer y, antes de que se diese cuenta, el pequeño Nara se encontraba devolviéndole la sonrisa. Envolvió el cuello de su madre con sus pequeños brazos, apoyando su cabeza en su hombro.

Solo su mami podía hacer que el dolor desapareciese con sonreírle.

─ ¡No!─ el grito desgarrador que salió de su garganta tomó a todos por sorpresa ─¡Mamá! ─debía ser una broma de mal gusto.

─ Shikadai… ─susurró Ino.

─ Kankuro, llevátelo, por favor…─ ordenó Shikamaru con voz monótona, aún de espaldas a él. El Sabaku No, aun con lágrimas en sus ojos, se disponía a obedecer, pero el niño no se lo permitió. Accionó su técnica de posesión de sombras.

─ Shikadai, vamos… ─suplicó su tío.

─ Esto no ha acabado… ─susurró y, ante la sorprendida mirada de los presentes, reanudó su labor, esta vez, dando fuertes descargas de su chakra sobre su madre.

El pequeño Shikadai observaba a Temari desde el pasillo. La rubia estaba preparando todo lo necesario para la misión que se le había asignado. No era la primera vez que su madre iba de misión, pero era la primera vez que iba con su traje de jounin, lo que significaba, en la lógica de un pequeño niño de cuatro años, que la misión era más peligrosa de lo normal. Tenía mucho miedo de que algo le pasara a la kunoichi y no quería que nadie lo supiese, pero al verla con ese atuendo, no podía evitarlo. Se acercó a ella por detrás y le abrazó. Temari no se sobresaltó.

Mami... ─comenzó ─cuídate mucho Temari sonrió enternecida mientras colocaba su mano sobre las manitas de su hijo.

Estaré bien, Dai.

¿Me lo prometes?la rubia giró para quedar frente a él

¡Claro que te lo prometo! ¡No por nada soy una de las kunoichis más fuertes!

Pero también eres la princesa de Sunagakure ─ respondió ─ ¿Y si alguien quiere llevarte? En las caricaturas, los hombres malos se llevan a la princesa ─ razonó ─ Yo no quiero que eso pase…

Su hijo era tan adorable…

Yo siempre volveré con mi par de vagos, así que, no te preocupes

El pequeño se abrazó a su madre mientras esta lo envolvía entre los suyos y besaba su pelo. Claro que volvería; tenía a sus dos hombres esperando por ella.

─ ¡Detente!─ habló Ino─ ¡Te puedes lastimar seriamente! Shikamaru giró hacia su primogénito

─ ¡Dai, basta! ─pero el niño no escuchaba razones. En su tercer intento sintió como algo en sus manos se desgarraba, pero no se detuvo, al contrario, aplicó más chakra. El hombre Nara se alejó del inerte cuerpo de su esposa con la clara intención de detener a su hijo. Podía ver el dolor reflejado en sus facciones y en las lágrimas que deslizaban por su rostro. ─¡Detente!

─ ¡No!

─ ¡Esta muerta, Shikadai! ─pero el niño no escuchó razones, a pesar de que sentía como sus manos se desgarraban por dentro. Negó frenéticamente con la cabeza.

Oficialmente, Shikadai Nara era un genin. El niño, no sentía la diferencia de su nuevo status en su vida, pero de cierta manera, se sentía orgulloso de cumplir una meta en la que había estado trabajando, más aún, al saber que, de cierta forma, era un objetivo familiar.

¡Tadaima!dijo al llegar a su hogar, siendo capturado por un delicioso olor de inmediato.

¡Bienvenido, Dai! escuchó a su madre decir. Se acercó a la sala de estar y vio el pequeño banquete. Son todos tus platillos favoritos

¡Se ve delicioso! Debió tomarte gran parte del día, mamá

Algo así, pero no importa; estamos celebrando tu graduación

¿Y papá?

Fue a la tienda por tu regalo; es una sorpresa

El niño no pudo evitar sonreírle a su madre, quien le sonrió de vuelta. Sus padres podrían no ser los más expresivos en público, pero al final del día, las demostraciones eran innecesarias; su familia era perfecta.

─ No.…se va a ir… ─respondió con lágrimas en sus ojos. Habían pasado por mucho, habían superado demasiado como para aceptar que su madre muriera después de haber traído a su hermanita al mundo y mucho menos, con la unión familiar que habían conseguido establecer ─No…─pequeñas cortadas comenzaron a aparecer en su mano─ …está...muerta

Por más que sus compañeros tratasen de animarlo, Shikadai no entendía razones. Nunca se había esforzado tanto en su vida como lo hizo en su enfrentamiento contra Boruto y, aun así, perdió; se sentía genuinamente decepcionado de sí mismo.

¿No irás a ver la próxima pelea? el niño levantó la vista.

¿Mamá? ¿Qué haces aquí?

Me pareció extraño no verte con tus compañeros, así que, le pregunté a los chicos donde estabasTemari tomó asiento a su lado, esperando algún tipo de reacción por parte de su hijo. Ella sabía perfectamente qué ocurría, pero quería que fuese él el que se expresara

Lo siento.

¿Por perder?él no respondió. Shikadai...

Ustedes me apoyaron, me aconsejaron y aun así...perdí…yo...lo siento…Al verlo en ese grave estado de depresión, la antigua Sabaku No sintió su corazón encogerse. Admitía que era exigente con él, pero no quería que llegase al punto donde su adorado Dai fuese infeliz.

Yo me siento sumamente orgullosa de lo que vi allí por primera vez desde que empezó la conversación, el joven Nara observó a su madre, no creyendo del todo en sus palabras; Temari lo notó de inmediato Dai, ¿qué piensas que es lo más importante para nosotros respecto a ti?

Mi camino ninja, mi futuro como líder del clan…

Que seas feliz. interrumpió ella, colocando su mano cariñosamente sobre su mejilla Sé que a veces te exigimos demasiado; vemos el potencial que tienes y no queremos que lo desperdicies, pero nuestra misión desde que naciste, como tus padres, es que seas feliz y eso… es lo único que quiero

Mamá…Temari le sonrió. Shikadai sabía muy bien lo horrible que fue la infancia de su madre y tios y sabía que, a pesar de que fuese estricta la mayoría de las veces, no quería que él viviese lo que ella tuvo que vivir.

No siempre ganarás las batallas por más que te esfuerces y no todos apreciaran tus esfuerzos, pero…si confías de corazón en que diste lo mejor de ti, todo debería estar bien─ el alivio se expandió de inmediato─ ¿Tienes una idea de cuánto me esforcé en los exámenes chunin para ganarle a tu padre? ¡El muy vago me ganó con su expresión de total indiferencia! ─ el niño sonrió, recordando la anécdota que comenzó toda la historia de sus padres. ─Lo hiciste bien, aunque el resultado diga lo contrario respondió Aprenderás de esto y mejorarás; no te preocupes tanto… por lo que vi, vas por buen camino.

Y allí estaba esa sonrisa. La que apaciguaba cualquier tipo de tormenta en su vida. Se sentía mucho mejor respecto a si mismo, al confirmar que era el orgullo de sus padres.

─ Shikadai… ─dijo el Nara un poco más tranquilo. Era duro, pero tenía que razonar con su primogénito; tenían que comenzar a aceptarlo.

─ ¡No! ¡Lo prometiste! ─dijo sin cesar su labor ─¡Dijiste que la llevaríamos a casa! ¡Irá a casa con vida!

Un sonido inundó la habitación, como si alguien acabase de respirar luego de haber contenido el aire por mucho tiempo.

Todos quedaron atónitos; Temari estaba respirando nuevamente.


Sé que asusté a más de uno el capítulo anterior, pero desde la concepción de esta historia quería jugar más con las emociones de los personajes ante esta posibilidad. ¿Qué tal? ¿Les gustó? ¡Me muero por leerlos!

Gracias a: MeKna, aynaziz, Sango Nube87, Shirae, Guest, Katra-Grey y Yi Jie-sanpor los reviews en elcapitulo pasado. También a todos lo que dieron fav y follows. ¡Significa un mundo para mí!

Ahora, respuestas a Reviews de invitados:

Guest: Hi! I love how you never gave up hope on Temari's survival. Thanks for the nice comments, I really try my best every single time I'm writing a chapter. I hope you like this one too!

Katra-Grey: ¡Hola! Espero que hayas podido solucionar el inconveniente con tu cuenta. Qué bueno que te gusto el capítulo anterior; quería que pudieran experimentar los sentimientos de Shikamaru de primera mano, pues estos dos componen una relación de pareja tan adorablemente fuerte que quise poner en perspectiva el sentimiento de pérdida. Por cierto, ¡gracias por el review!

Como siempre, siéntanse libres de comentar y de contactarme por PM o a través de mi recién abierto blog en Instagram llamado Like A Random Book; es más probable que me encuentren más activa en el blog los días de semana por la facilidad de acceso.

Cuídense,

Bye!