NARUTO y sus PERSONAJES NO ME PERTENECEN. Solo hago esto para su diversión y mi entretenimiento.


¿Cómo…?

─ ¡Shikamaru, acuéstala! ¡Kankuro, Gaara, releven a Shikadai! Kankuro y Shikamaru obedecieron de inmediato mientras Gaara le entregaba la bebé al Akimichi.

Shikamaru no daba crédito a lo que veía. Su hijo, quien se encontraba notablemente conmocionado ante lo sucedido, había resucitado a su esposa. Temari… dijo escondiendo su rostro en el hombro de su inconsciente mujer, quien respiraba de manera forzada.

Su vista se desvió por unos breves instantes hacia su hija recién nacida; su problemática necesitaba quedarse con ellos, debía ayudarlo a criar a su pequeña.

¿Cómo le llamaremos? ─ Temari guio su atención hacia su esposo

No me he detenido a pensarlo, si te soy sincera ─respondió ─ ¿Tienes algún nombre en mente?

Tengo varias opciones

¿Todos comienzan con 'Shika'? ─ El líder del clan Nara frunció el ceño ante la sonrisa de superioridad

Es una tradición…

¿Y si la rompemos? ─ la rubia se acercó a Shikamaru, quien en automático le ayudó a tomar asiento; ese enorme vientre podría desestabilizarla fácilmente.

Como te encanta meterme en problema con los ancianos del clan…

Era broma; puede iniciar con 'Shika', siempre y cuando el resto de su nombre tenga significado

Sería más fácil si supiésemos el sexo…

No sería divertido así…

Mendokusai…─ la expresión de Temari pasó a ser de ilusión mientras colocaba su mano sobre su vientre.

Creo que lo mejor es esperar a conocerlo o conocerla…─Shikamaru prestó atención. ─Así su nombre será más adecuado el patriarca de la familia sonrió.

Estoy de acuerdo

Si es niña, tendrá segundo nombre y ya lo escogí…

Pero dijiste que…

¿Alguna objeción? ─ preguntó con una ceja levantada

No…─respondió ─ problemática

Temari tenía que despertar; debían nombrar a su hija juntos.

─ ¡Gaara, Kankuro ahora! ─ ordenó Ino. Los Sabaku No y la Yamanaka comenzaron a brindarle parte de su chakra a la rubia; Ino estimulando el corazón de la rubia para que siguiera latiendo y los hermanos reiniciando todo el flujo de chakra a través de su cuerpo, todo ante la agónica mirada de los hombres Nara.

─ Temari...sé que puedes, amor… susurraba Shikamaru a su oído. No sentía ese nivel de pánico desde los tiempos de la cuarta guerra shinobi.

─Mamá…Shikamaru dirigió su vista a Shikadai. No había notadoen qué momento se había colocado a su lado por favor…pronunció con dolor en su mirada; aún quedaban rastros de lágrimas por todo su rostro. Shikamaru se reincorporó para quedar sentado y apoyó su mano en el hombro de su hijo, en señal de apoyo.

─Vamos, problemática...un poco más… susurró el Consejero. Cada minuto que pasaba, parecía ser eterno.

Tadaima ─ el silencio fue su respuesta. Shikamaru frunció el ceño, preocupándose un poco en el proceso. Era rutina que Temari respondiera a su llamado. No aplicaba el escenario de que hubiese salido porque aún se encontraba encuartelada por órdenes de Sakura; no creía que hubiese desobedecido una orden directa para preservar la salud del pequeño bebé en camino, por lo que, el Nara se dirigió a la habitación principal en busca de respuestas. Respiró aliviado al ver la figura de su esposa, plácidamente dormida.

Bienvenido ─ Shikamaru se adentró en la habitación, encontrando a su primogénito, acostado en el suelo, a pie de la cama

¿Qué haces aquí? ¿No estabas de misión? ─ él se encogió de hombros

Terminamos antes

¿Por eso estas en el suelo jugando videojuegos?

No tenía nada mejor que hacer…

Shikamaru sonrió. Claro que tenía otras opciones, pero su hijo había decidido quedarse en casa y cuidar de su madre y hermano.

Entiendo; ¿hace cuánto está dormida?

Unos treinta minutos; se veía realmente cansada, aunque dijese lo contrario…

Típico de tu madre…─ comentó. Se acercó a la cama y se sentó con cuidado de no despertarla, aunque si no lo hizo con la conversación previa con Shikadai, nada lo haría. Observó su rostro tranquilo y sonrió; todo parecía estar en orden. ─ Iré a buscar la cena; si despierta, le avisas, por favor.

Entendido…

Era lo menos que podía hacer para recompensar a las tres personitas que significaban su mundo.

─ ¡Alto! tanto Gaara como Kankuro detuvieron su accionar y, al igual que los presentes, miraron con expectación a la rubia mientras inspeccionaba a Temari.

Ino sonrió

─Está estable El alivio se extendió como pólvora. Coloquen un futón; tengo que seguir tratándola. Sin pensarlo, los Sabaku No ayudaron al ninja médico con todo lo necesario mientras Shikamaru tomaba a Temari en brazos, abrazándola como si temiera que en cualquier momento desapareciera.

─Shikadai. llamó el líder del clan Nara con un tono de voz bastante serio. Estaba listo para su reprimenda tanto por haberle desobedecido como por levantarle la voz. Admitía que su accionar no fue el mejor, pero las emociones lo abrumaron y no pudo contenerse Hoy te comportaste como un hombre; estoy orgulloso de ti...por no dejar de luchar... ─Shikadai estaba sorprendido ─gracias por salvar a tu madre…

Y sin importarle el dolor que sentía en sus manos, le regaló una brillante sonrisa, idéntica a la de Temari. El peligro no había pasado, pero el corazón de su madre estaba latiendo y su hermanita estaba bien; todo comenzaba a mejorar


Mientras Ino se encargaba de continuar con el tratamiento de Temari, con la ayuda de Shikamaru, y Chouji desinfectaba con alcohol las heridas de Shikadai, los Sabaku No estaban a cargo de la pequeña bebé. Aún se encontraba envuelta en mantas, por lo que, era el trabajo de Kankuro y Gaara de vestir y cuidar de su sobrina.

Con mucho cuidado, Kankuro colocó a la pequeña sobre una manta mientras Gaara se encargaba de sacar todo lo que Ino había traído en caso de que la niña naciera fuera de la villa. El Kazekage, un poco nervioso, sacó un pañal, talco, un enterizo verde lima, así como unos diminutos zapatos y un gorro de lana.

─ ¿Recuerdas cómo hacer esto? ─ preguntó el Kazekage

─ Algo así…─ respondió el marionetista mientras le colocaba el pañal ─ recordaremos sobre la marcha ─Con mucho cuidado, Kankuro elevó su cabecita lo suficiente para que Gaara pasase el enterizo. La volvió a acostar, levantando, levemente, su cuerpecito para terminar de deslizar la prenda. Ambos estaban nerviosos; ninguno se consideraba una persona delicada y su sobrina se veía más pequeña y frágil de lo que recordaban fue Shikadai cuando nació; temían lastimarla.

La niña observaba con curiosidad a los dos hombres; pequeños gorjeos se podían escuchar de vez en cuando mientras la niña movía sus brazos y piernas en movimientos no coordinados. Gaara, le colocó los zapatos y finalmente, el gorro para proteger su cabeza.

Los Sabaku No sintieron su corazón explotar con ternura, al ver el resultado final.

─ Eres lo más adorable que he visto en mucho tiempo, sobrina ─ comentó Kankuro al tomarla en brazos. Aún no podía creer que estaba sana y salva después de todo lo que tuvo que pasar desde los primeros meses de gestación ─ Soy tu tío Kankuro, asumo que tu favorito a partir de este momento ─ la niña lo observaba con uno de sus puños en su boca ─Sí que te pareces a tu madre; espero que sea solo en lo físico…─ bromeó mientras dirigía la vista hacia el lugar donde yacía su hermana. No pasó mucho tiempo antes de que la niña comenzase a quejarse ─ ¿Qué pasa, pequeña? ¡Solo bromeaba! ─ respondió meciéndola, sin éxito.

El sonido de molestia que la niña profesaba, hizo que algo dentro de Gaara despertara.

─ ¿Puedo? ─ preguntó el Kazekage. Kankuro le entregó al infante, que ya lloraba con ganas. El Kazekage la colocó en su regazo y acarició su mejilla con delicadeza. Ante la caricia, la bebé abrió los ojos, encontrándose con unos muy parecidos a los suyo. Como por arte de magia, la niña cesó su llanto.

─ ¡Hey! ¡No es justo! ─ se quejó el marionetista. Gaara se mantuvo en silencio, dedicándole una de sus sonrisas a la pequeña personita en sus brazos; estaba flechado y juró que protegería una de sus nuevas personas favoritas.

─Es posible que tenga hambre ─ comentó el Kazekage. Ante esta posibilidad, Kankuro buscó en el bolso, encontrado una fórmula de bebe y varios biberones

─Iré a prepararla…─Gaara asintió, sin apartar su vista de la bebé, quien no apartaba la vista de su tío.


─ Necesito que llamen por refuerzos; está estable, pero necesitamos ir al hospital para realizarle más exámenes y verificar que no hay otro problema.

─ Yo me encargo─ respondió Kankuro, seguido por Gaara.

Había pasado unas tres horas desde que habían podido revivir a Temari. Ino había trabajado sin descanso para asegurarse de que el corazón de su amiga no volviese a fallar, por lo que, no había tratado las heridas del joven Nara, quien se hacía el fuerte, a pesar de que las heridas le dolían.

─Muy bien, Shikadai, es tu turno

─ Yo puedo esperar; ¿puedes revisar a mi hermana más a fondo? Con todo lo que pasó, ella…

─La pequeña está bien, ─ respondió enternecida por la propuesta de hermano mayor ─pero para que estés más tranquilo, la revisaré luego de acabar contigo, ¿te parece? ─ Shikadai asintió, dirigiendo su vista hacia el lugar donde su familia se encontraba: su madre, yacía sobre un futón, con una intravenosa atada a su brazo; su padre sostenía su mano con una de las suyas mientras su brazo contrario, sostenía a su hermana; parecía estar despierta. ─ Las heridas fueron importantes, pero te recuperarás ─ respondió la rubia. Aplicó su ninjutsu médico sobre las lastimadas manos del chico, para luego proceder a vendarlas ─ La inmovilizaremos por unos días para que sanen más rápido. ─ explicó con una sonrisa ─ Vamos con tu hermanita…─ Ambos se pusieron de pie y caminaron unos pocos pasos hasta los Nara restantes.

─ ¿Está bien? ─ preguntó Shikamaru al verlos llegar

─Estará bien; sus heridas se parecían un poco a las de Naruto cuando utilizó por primera vez el rasen-shuriken, pero estas no eran tan graves ─ explicó ─ Vinimos a, por petición del nuevo hermano mayor, realizar un examen de rutina a la pequeña, ─Yamanaka tomó una manta y la extendió frente a Shikamaru, quien acostó a la bebé sobre ella. ─Hola, chiquita, soy tu tía Ino ─ dijo el ninja médico mientras desabrochaba el pequeño trajecito con el que la habían vestido sus tíos─ ¿Quién hubiese pensado que podrías producir niños tan lindos, Shikamaru?

─ Mendokusei…solo revisa a la niña…─ respondió, ganándose una sonrisa por parte de su amiga. Mientras tanto, Shikadai se encontraba concentrado en la curiosa bebé que observaba todo a su alrededor. Al momento de nacer, era obvio que era una imagen viva de su madre, pero no se había detenido a observarla hasta ese momento. Sentía una responsabilidad de cuidar de esa pequeña niña. Durante el embarazo, sintió cariño y preocupación por esta personita, en esos momentos, podía decir con seguridad que la protegería con su vida, si era necesario.

─ Es una bebé perfecta; saludable, fuerte, tranquila y… ¡preciosa! ─ respondió, haciéndole mimos a la niña.

─ Devuélveme a mi hija, ─ exigió Shikamaru, en modo padre celoso. Aún no estaba listo para separarse de ella por mucho tiempo. Ino se la entregó, rodando los ojos ─gracias.

Intuyendo que este era un momento familiar, Ino se alejó.

─ ¿Ya tienen un nombre? ─ El Consejero negó.

─ La problemática quería esperar a que naciera. Aunque ya tenía un segundo nombre planeado. ─Shikadai asintió

─ ¿Puedo hacer sugerencias?

Shikamru sonrió.


Cuando fue consciente nuevamente de su cuerpo, lo primero que sintió fue dolor…por todas partes. Abrió los ojos y, por un momento, no pudo enfocar la mirada en nada; lo único que podía deducir de su alrededor era que estaba oscuro.

─ ¿Temari? ─ esa voz era inconfundible. Giró como pudo la cabeza y, con la vista finalmente enfocada, vio a su esposo, sonriéndole, con notorio alivio en su rostro. Le sonrió débilmente.

─Hola…─ el Nara, quien se encontraba acostado a su lado, se inclinó sobre ella y besó tiernamente sus labios. ─ ¿Qué hora es?

─ ¿En serio? ¿Esa es tu primera pregunta?

─Bueno…─ dijo con voz rasposa ─ Es obvio que no estoy muerta…esa sería la pregunta más obvia ─Shikamaru suspiró; su esposa no tenía remedio

─Es medianoche; estuviste inconsciente todo el día─ respondió ─ No vuelvas a darme un susto así, problemática…─ una tenue, pero burlona risa, apareció en el rostro de la rubia.

─ Lloraste, ¿no es así?

─ Como un bebé…─respondió honestamente. Si no le doliese como los mil demonios el simple acto de reír, se hubiese burlado con mucho gusto. Por los momentos, haría la primera pregunta que le llegó a la mente al despertar

─ ¿Cómo está ella? ─ hizo el ademan de levantarse, pero Shikamaru la detuvo

─ Oye, no puedes…

─ Quiero verla…

─ Pero necesitas descansar…

─Pues, ayúdame a sentarme y tráemela…─

─Mendokusai…─ no le quedó otra opción que obedecer. En esa nueva posición, Temari pudo observar mejor el lugar donde se encontraban. A pocos metros de ella, estaban sus hermanos, Ino y Chouji, cada quien, en su respectiva bolsa de dormir, alrededor de una fogata. Frente a ella, estaban sus hijos, Shikadai dormía a un lado del improvisado porta-bebé.

─ ¿Por qué Shikadai tiene las manos vendadas? ¿Qué paso? ─ no podía ser posible que cada vez que lo veía, tenía una herida nueva. Shikamaru tomó a la pequeña, cubierta de pies a cabeza para evitar que el frio de la noche pudiese afectarle, y se la acercó a su esposa ─ Se lastimó mientras te salvaba la vida ─ respondió simplemente ─Cuidado con la intravenosa; no vayas a enredarla. ─ Cuando la pequeña estuvo segura en los brazos de su madre, el hombre Nara dirigió su vista hacia Temari; la expresión de la rubia denotaba preocupación. ─ Él está bien…

─ ¿Qué le pasó? ─ preguntó nuevamente.

─ Cuando tu red de chakra se detuvo, Shikadai se negó a aceptarlo ─ comenzó a relatar ─ El nivel técnico requerido para transferir la cantidad de chakra que él te brindó, sin hacerse daño, es muy alto, por lo que, imaginaras lo que pasó…

─ ¿Alguna herida grave?

─ Ino me comentó que sus heridas se asemejaban un poco a las que Naruto sufrió cuando utilizó por primera vez el rasen-shuriken, de menor gravedad; las curó y vendó sus manos para que siga el proceso de sanación, sin realizar esfuerzos bruscos. Después de su intervención, entre Ino y tus hermanos, se encargaron de estabilizar tu sistema─ Temari dirigió su vista hacia su primogénito, conmovida como nunca antes. ─ El no renunció a ti, ni siquiera cuando nosotros lo hicimos…─ la mayor de los Sabaku No sonrió; su expresión enternecida no abandonaba su rostro.

─ ¿Sabes algo? ─ Shikamaru dirigió toda su atención hacia su esposa ─ Antes de conocerlos a todos ustedes, nunca pensé que llegaría a significar tanto para alguien como para que estuvieran dispuesto a arriesgar su vida ─ la joven madre levantó la vista y le sonrió tenuemente ─ Ahora tengo un par de locos que, al parecer, lo hacen sin dudar…Mendokusai…─ Shikamaru no pudo evitar reír al escuchar esa expresión de su esposa. No se cansaba de decirlo: esa mujer fue hecha para él. Besó su frente tiernamente.

─ Y gracias a nuestro hijo, tendrás que aceptar esa realidad por un buen rato…

─ Ya lo sé, pero…─ no pudo terminar la frase. Alguien entre sus brazos, reclamaba atención. Los padres observaron a una muy despierta bebé. ─ Hola, cariño, ¿te despertamos? ─ Una de las cosas que más adoraba presenciar, era el lado maternal de Temari; esa sonrisa sincera y devoción absoluta hacia sus hijos, le enamoraba cada día más ─ Volví, pequeña; me voy a quedar con ustedes…─ respondió, besando la mejilla sonrosada de la recién nacida.

─ Que bueno; así podremos nombrarla. ─Temari dirigió su vista hacia él ─ Shikadai dio una pequeña sugerencia; personalmente, me gustó

¿Hikari? ¿Por qué?

Creo que, desde que supimos de su existencia, nuestra familia ha estado mejor, fue como la luz o brillo que nos hizo evolucionar…─ Cada día más se sorprendía de lo maduro y sabio que Shikadai podía llegar a ser.

¿Y qué pasaría con la tradición del nombre que inicia con 'Shika"? ─ él se encogió de hombros.

Solo hay que colocarle una 'S' delante.

Shikamaru no pudo evitar sonreír; tan práctico como todos los Nara

─ Shikari…─ susurró Temari, dirigiendo su atención nuevamente hacia la pequeña; sus adorables ojitos fijos en su madre ─ Me agrada; perfecto para ella.

─ Shikari será ─ confirmó el Nara ─ ¿Ya puedo saber el segundo nombre? ─ sin apartar la vista de la niña, la señora Nara respondió

─ Karura…Shikari Karura Nara.

─ Hermoso nombre…─ elogió el orgulloso padre, depositando un tierno beso sobre la mejilla de su hija, quien, al parecer, estaba a punto de reclamar atención de la única manera que un recién nacido sabe. Los instintos de Temari se activaron de inmediato.

─ Mientras estaba inconsciente, ¿la alimentaron con fórmula? ─ él asintió ─ ¿Cuándo fue la última vez?

─ Creo que…hace unas dos horas…

─Está hambrienta… ─ Shikamaru la miró extrañada

─ ¿Cómo sabes eso con tan poca información?

─ Es mi hija; me basta con mirarla e interpretar sus acciones ─ respondió ─ Lo primero es que se despertó y, de inmediato comenzó a quejarse. Además, mira su boca: ─ Shikamaru observó a la niña ─ trata de succionar su propia lengua… ─ Sin decir nada más, Temari, como pudo, se acomodó para amamantarla. Shikamaru, prácticamente en automático, tomó una manta y la acomodó para más privacidad.

─ Oi, problemática; no estamos solo ─ ella rodó los ojos.

─ Me importa muy poco quién pueda ver de más; mi hija tiene hambre ─ enfocó nuevamente su atención en la niña, tratando de encontrar la posición donde la bebé pudiera alimentarse sin problemas. Al principio, madre e hija, batallaron para poder llegar a un consenso, pero al final, la pequeña Shikari pudo tomar su alimento ─ Eso es, pequeña…─ susurró con voz dulce.

Shikamaru estaba más que enternecido con lo que estaba viendo. Con todo lo ocurrido en los últimos días, el Consejero llegó a pensar que no sería posible presenciar una escena así, temió perderlas a ambas. Por inercia, se acercó al hombro descubierto de su esposa y lo besó tiernamente. Era obvio que la salud de Temari aún no estaba en las mejores condiciones y que quedaba mucho para que se restableciera por completo, pero agradecía que estuviese viva a su lado. Observó a la persona que completaba su cuadro familiar, dormido a unos metros de ellos.

Shikamaru podía decir con total seguridad que era un hombre muy afortunado.


Un capítulo más largo de lo normal; estoy orgullosa de mí misma. ¿Y bien? ¿Qué les ha parecido? A la historia solo le quedan tres capítulos, así que, esperen lo inesperado. Gracias a: Yi Jie-san, LuizaMartins, Shirae, MeKna, dianapaulina2010, shikatema-nara06, Agrotera.69 por los reviews en al capítulo anterior y, por supuesto, a todos aquellos que han estado siguiendo la historia; espero se animen y leerlos pronto.

Como siempre siéntanse libres de comentar,

NOTA: Como Lazos y Diferencias Diplomáticas (mis dos fics Shikatema en curso) están en la recta final, estoy pensando en una nueva. Tengo dos opciones y quise hacerlos parte de la decisión de cual hacer primero:

Opción1: Los acontecimientos de la familia Nara desde la concepción de Shikari (un fic ShikaTemaDai)

Opción2: Un fic reflexivo (en primera persona, donde Shika y Tema cuentan su versión de la historia de amor.

Pueden decirme cuál prefieren por PM o al final de su review. En mi blog, colocaré la encuesta este domingo durante todo el día y anunciaré cuál quedó el lunes.

¡Un abrazo! Cuídense,

Bye!