"CAPITULO 2
"La celda de bienvenida, a los internos de delitos graves, pero finalmente locos, y por ello excentos de ir a Azcaban, era apodada, "Aquarium", para los ex mortifagos era el primer nivel del Infierno, los doctores voluntarios que les apoyaban eran magos y brujas que habían quedado viudos o viudas o sufrido alguna pérdida importante a manos de mortifagos, los despojaban de sus varitas, todas se iban a una bóveda especial resguardada en La Oficina del Director Malfoy. Despues de retirarles las varitas, los despojaban de sus ropas con Magia, colocaban reflectores de Luz enormes sobre ellos y les soltaban chorros de agua helada a presión, hacían especial énfasis en ciertos puntos, pues al salir el agua de esa forma se sentían como golpes, les sacaban el aire, algunos se doblaban del dolor, a quienes gritaban mucho añadían hechizos em"Electro"/em y las descargas eran potentes y dolorosas. Incluso al terminar se podía oler la carne quemada.
Las mujeres no se amedrentaban, al ser oscuras, eran retadoras y mordaces.
Cuestión que solo era un mejor pretexto para la crueldad de los nuevos trabajadores. Que en esas acciones buscaban la placentera venganza, los gritos eran algo común en el St. Higgleton de los magos, el llamado Inferno para los mortifagos.
El primer nivel del siquiatrico y sótano era para los internos con historial delictivo más cruel. Las habitaciones eran pequeñas y descuidadas. Ahí estaba el Aquarium, y Muggleland, ubicada en el sótano. La cámara de tortura estilo muggle de tratamientos médicos medievales para daños siquiatricos.
Estos internos eran forzados a hacer lavandería y aseo sin Magia.
El Segundo nivel era para los trabajadores de St. Higletton, contenía sus habitaciones, las cocinas, una pequeña biblioteca y las bodegas con pociones.
Y el tercer nivel contenía la Dirección, con además del despacho, la suite del Director, y las 6 habitaciones VIP, solo dos estaban ocupadas, En una de ellas estaba Toks y a la otra llegaría Hermione Granger.
Sin embargo el patio interior, y el comedor muy parecido al de Hogwarts en distribución era grande y frío, ahí es donde convivían todos los habitantes del siquiatrico.
Finalmente llegaron en carruajes Los aurores que traían a la esperada huésped. Y es que en vida Dumbledore no permitió red flú en su casa, ni permitía apariciones, solo las de el. Y como estaba bien entrada en la colina rocosa la propiedad, el Carruaje era la mejor opción.
Todo era sin duda estrategia del magistral mago.
Draco observaba desde la ventana enorme, no se atrevía a bajar aún. La vio, llegar sin esposas, cadenas o camisas de fuerza, traía unos jeans y suéter grueso. Su largo y esponjoso cabello no podía ocultarse, el platinado no pudo contener una sonrisa.
Si, sabia que era un imbecil, por sonreír en esas circunstancias.
No esperaba que lo primero que hizo la castaña al llegar era ver hacia arriba, el había sentido que ella lo había perforado con la mirada, pero en realidad, estaba observando lo majestuoso de la propiedad. ¿No es así? Uno de los trabajadores cercanos le extendió el brazo y la guio hacia adentro, los aurores le siguieron, de cerca, seguramente Harry los envío a revisar que todo fuera en orden.
Pasaron el jardín y las miradas curiosas de trabajadores como internos no se hicieron esperar, ella camino rápidamente y así subió por el elevador escoltada hasta que no cabía nadie más al tercer nivel, donde fue "Entregada" a La Oficina del Director.
Draco frente a ella, de traje gris y sin túnica encima, la observo fija pero suavemente y extendió una mano que ella recibió.
Muy civilizada" pensó para sí mismo.
Ella tomó asiento, de jeans y sueter grueso estilo Weasley y barrio el sitio con la mirada. De pronto le dijo:
Estaba acostumbrado.
Draco levantó una ceja. —Gracias caballeros, déjennos.—
Los autores abandonaron el sitio despidiéndose cortésmente de la heroina de guerra.
—Yo voy a curarte Granger, solo dame un poco de tiempo.—
Ella le sonrió. Más cinismo, más rebeldía.
—Veremos.—
—Te muestro tu habitación—
—Por favor— Le dijo ella rodando los ojos.
El camino junto a ella y le extendió el brazo. Ella no lo tomo, mantuvo su sana distancia, y camino al paralelo de el. Salieron al pasillo y una de las habitaciones estaba ocupada.
"Ella se quedó, frente a la puerta. Tenía una ventana de cristal casi del tamaño del muro, Toks estaba frente a un espejo transformándose continuamente, en un ave, en un mono, en ella misma pero con cabeza de león, todas sus transformaciones eran incompletas.
—Aquí está tu amiga Toks, no permite que la llamemos por su nombre de pila.—
—¿Se recupera rápido?— le preguntó Hermione con sincera preocupación y algo mas.
—Su proceso es lento, amaba mucho a Lupin...—
Hermione hizo una mueca, la habitación contigua era la suya.
—Ella es excelente transformándose, no comprendo, ¿su enfermedad afecta sus habilidades?—
—No, la medicamos, es peligroso que en su condicion mental se transforme completamente.—
—Me preguntó si me drogaran mucho.—
Por supuesto Granger, estas loca.
—No. No te preocupes, después de tu diagnóstico, seré muy claro contigo respecto a lo que se te suministre, - Abrió la puerta. - Tu diagnóstico señala, distinción de la realidad ocasional. Eso es curable, suprimible.- le aclaro por protocolo.
—¿Todos los internos tienen estas comodidades?— pregunto ella extrañada, Su habitación contenía una mesa pequeña de ajedrez, entre muchas amenidades sencillas.
—No.—
—Mmm...debo ser especial.—
—Para el Ministro...y la sociedad mágica.— se apresuró a Agregar Draco.
—¿Y para ti?—¿Qué diablos estaba ocurriendo? ¿Le estaba coqueteando? ¡Ja!
El rubio se acomodó el saco.
—Eres mi paciente más importante.
- Si.—
— Paciente, paciente...vaya mira ¡Tengo una chimenea! Es pequeña pero encantadora.—
— Potter pidió habilitarla para tener contacto contigo.—
—¿Tu jugaras ajedrez conmigo?—
— Tal vez, en ocasiones, tengo otros pacientes, St. Higletton es mi responsabilidad y...—
—El Infierno—
—¿Disculpa?—
—¿No lo sabías? Así le llaman aquí. Inferno...—
— No creo que sea apropiado que...—
— Ya veremos si le queda el nombre. Si no jugaras conmigo quiero a alguien que si lo haga, no deseo amigos cerca.— sentenció la castaña.
—Veré que puedo hacer—
—Espero que sea rápido. Ya sabes...tengo línea directa con el Ministerio, Malfoy...incluso un botón de Pánico.
Draco levanto las cejas. No sabia si ella le estaba tomando el pelo, no conocía de ninguna cosa parecida.
— Bien, te dejaré para que te...—
—No, no espera, debemos tener nuestra primera charla. Ustedes siempre traen su varita y graban el recuerdo en un frasco para después verlo en un pensadero , de sus sesiones. — Ella ya había visto suficientes terapeutas, se sabia los procedimientos de memoria.
—(Mandona)...no has perdido del todo quien eres.— le dijo intentando no sonreír. Como si fuera un comentario cualquiera.
— Lo único que perdí en mi rapto fue a Ronald, pedazos inútiles de mi personalidad y agregue varios esqueletos a mi armario. No te preocupes Dr, los conocerás todos.—
La forma en la que lo dijo, hizo que a Draco se le erizara la piel detrás del cuello.
—Bien, está es nuestra primera sesión.— le dijo armándose de valor.
"Ella tomo las ropas que estaban sobre su cama, una camiseta y pantalones grises, de algodón, cómodos. Tennis blancos a juego. Y después camino hacia la ducha.— Hermione...
—Sígueme Doctor, es parte de mi tratamiento. Me siento emsucia. /emMe relaja estar metida en la ducha...jamás he pensado suicidarme por cierto.
"Ella tenía razón, el debía seguirla y escuchar e indagar todo lo que pudiera.
Draco irritado, acomodo una silla cerca a la ducha para estar cerca pero de espaldas, y con un movimiento de su varita oscureció el cristal que hacia visible al exterior lo que ocurría en la celda.
Cuando volteó el rostro Hermione estaba ya completamente desnuda abriendo el grifo de la ducha.
De estudiante y adulto tuvo incontables amantes, y jamás fue un hombre pudoroso, pero en ese instante sintió como el calor incendió su piel y por ende sus mejillas.
Hizo amago de voltear hacia otro lado, pero no tenía del todo sentido, ella estaba completamente de espaldas ya disfrutando del agua.
Tenia una anatomía exquisita.
—¿Por que te sientes sucia?—
— Aquí, lo soy. Para la mitad de la sociedad mi sangre en si lo es.
Draco sintió que alguien lo había golpeado, la culpa lo inundó, y se burlo de sí mismo cuando se había dicho que ya estaba preparado.
Ella continuo — Y después de todo lo que me hicieron los mortifagos, se que lo soy.—
— No lo eres, no te etiquetes. Mucho menos de esa forma, eres una bruja brillante que ha tenido momentos difíciles.—
"Ella soltó una carcajada.
—¿Momentos difíciles? Yo era una flor y fui deshojada con espantosa calma y creatividad hasta mi centro mismo.—
Comenzó a enjabonarse y para alcanzar sus tobillos expuso su cuerpo hacia afuera, Draco tuvo que voltear de una vez y tomar aire con disimulo.
¡La ereccion que tenía en ese momento no podía ser real! La situación era de lo más bizarra. Comenzó a maldecir para sus adentros.
— Debemos hablar de tu tortura para que la superes.—
Ella había terminado su enjuague, tomo una toalla y dio la vuelta, colocándose las prendas sobre la cama. El ya estaba volteado, pero el cristal y su reflejo
—¿Hablar de tu marca tenebrosa hará que la superes?—
De nuevo sintió como si lo hubiesen abofeteado.
— Tal vez lo haga,ya lo he hecho.-
El se acercó y con su varita dejo el cómodo juego de ropa como si fuera a su medida, ahora las prendas abrazaban las generosas proporciones femeninas y las lucia como si fueran cualquier tipo de ropa mágica o muggle. Se dijo a sí mismo que aunque ella se colocará un costal encima se vería fantástica.
— Listo. Me siento optimista respecto a ti. Se que tú genialidad te hará superar lo que disgnosticaron sobre ti.—
"Su cabello húmedo comenzó a mojar su espalda, el se acercó y nuevamente con su varita gentilmente fue secando las ebras castañas. La suavidad de su cabello era maravillosa para el tacto masculino.
"De pronto ella habló. — Nos habíamos casado en secreto, el mismo día que lo hizo Bill nos escapamos al Ministerio...
—Draco guardó silencio, escuchando el doloroso relato. Soltó un suspiro decepcionado disimulado.
—Yo simplemente no podía dejarlo morir. No podía, imagine que ganaría, que todo lo que aprendí en las aulas y en la biblioteca me ayudaría, ellos me hicieron...ellos...—
"De pronto sujeto las manos pálidas y suaves del platinado y se giró a verlo. Lo observaba con...un sentimiento con el que jamás lo había visto.
— Vamonos de aquí Ron, no están aquí, no hay nadie aquí, vamos a casa, por favor por favor...— le decía al tiempo que lo abrazaba anhelante.
"Draco sintió que el tren que lo llevaba a Hogwarts le había pasado por encima.
—¡Vamonos al centro de Londres, olvidemos todo esto, podemos hacerlo! Hagamos una vida juntos...como siempre quisimos...como me prometiste. —
"Draco sentía que a penas podía respirar, su teoría de medico le decía que debía despertarla abruptamente con la realidad, causarle una catarsis y no podía, algo en su centro mismo se lo impedía. Estaba congelado entre sus brazos."
Ella entonces levanto el rostro, y el se lleno de calma al pensar que tal vez, al contemplar su rostro vería la realidad sin que el se la hiciera ver con crudeza.
Pero lo inesperado sucedió, ella, al contrario.
Lo beso.
"Para comenzar, gracias por el apoyo a la algunas faltas de ortografía, el auto corrector del IPad es malo
