"Hermione queda demente tras al Guerra como resultado de las Maldiciones en

su tortura por intentar salvar al fallecido Ron, Draco es designado como su

Médico hacia la cordura, ¿Podrá sanarla antes de perder el la suya por ella?"

A Harry Potter FanFic

INFERNO LEX

CAPITULO 6

HARRY POV

"Ella era Angel y Dementor, oscura y brillante, ella era Un ser humano dañado, que estaba en la ferviente lucha de dañar a otros por venganza de lo que le ocurrió a ella, una parte de el se lo decía, aunque después, de súbito detenía sus pensamientos y se reprendía a si mismo, esa no era Hermione."

El matrimonio con Ginny sobrevivía creía mas que por su imagen pública que por sus aun jóvenes pequeños. Estaba seguro de que ella contaba con uno o tal vez dos amantes. ¿Acaso se estaba justificando?

Hacía tiempo que no la tocaba y ella era fuego en las sabanas, no había manera posible de que continuara en abstinencia.

Y sin embargo ahí estaba el, visitando a su amiga con intenciones ocultas poco fraternales, Hermione siempre le había gustado, pero siempre supo que ella era atraída por Ron, y nuca le había dado indicios sino gestos puramente fraternales, nunca de atracción, ¡Maldito fuere el destino que se los daba hasta ahora!, y con una enfermedad mental, dulce Merlin.

Ese beso no debió ser, pero le gustaba jugar a que el también estaba loco y había sido una fantasía de ambos.

Cuando terminaron de darle sus medicamentos, y ella encontró su mirada de nuevo, se le veía cansada.
-Ven, vamos a tu suite ahí charlaremos.- Le dijo Harry con mirada gentil.
Ella apresuro el paso y lo tomo del brazo, recargando su cabeza en su hombro, sabía lo que hacía, sabia de los enormes avances que tenía en el corazón del Ministro.

Harry no se dio cuenta de que su cuerpo lo traiciono, camino mas erguido, mas alto, con la cabeza hacia arriba, sujetando a su amiga hacia la habitación, los internos y los custodios, los miraban con curiosidad, pero solo eso, bien sabian que eran mejores amigos, solo eso, mientras cierto rubio seguía espiandolos desde las sombras.

Entraron y subieron las escaleras de forma silenciosa sin prisa, Harry ni siquiera estaba portandole mas atencion al sitio.

De pronto Draco tuvo suficiente, sigilosamente fue acercándose a ellos cual serpiente, hasta que los alcanzo antes de llegar al tercer nivel.

-Ministro, te muestro las instalaciones.- su tono mordaz no pudo ser oculto, sus ojos eran brillantes posas de plata.

Hermione lo miro a traves de sus pestañas gruesas y tupidas solo unos segundos antes de ocultarse de nuevo en el brazo de su acompañante.

Harry hizo un ademan despectivo.

-Después, dame unos momentos.- Su rostro era de claro reproche, no deseaba ser interrumpido.

Draco se contuvo de enviarle un Avada.

Apretó los puños con fuerza.

Se pregunto si hacerse camino en el mundo de la política le seria dificil. Curar a la niña dorada seria un magnifico avance.

-Bien- solo alcanzo a decir antes de bajar enfurruñado a desquitar su molestia con algun pobre desafortunado. Pues sabia las cartas con las que contaba y en este momento no eran las mejores.

Hermione sonrio a Harry genuinamente cuando entraron a su Suite.

Amplia y de colores calidos, facilmente el se sintio como en casa, pero sabia que no era por el lugar sino por la compañía, se alegro de que el lugar no fuera triste y lugubre.

Saco su varita y de ella salieron 5 libros, los mejores según el NEW YORK TIMES, el periodico muggle y un par de ejemplares de ese periodico y de EL PROFETA.

-¡Muchas gracias Harry!- le expreso ella agradecida de forma jovial. ¡Que feliz lo hacia verla tan feliz!

-De nada Herms, te enviare con Hedwig cada semana ejemplares.- dijo sintiéndose bien por haber acertado.

-Significa el mundo para mi.- le dijo ella honestamente

-De nada, a mi me da mucho gusto verte tan...-busco el mejor adjetivo.

-¿Cuerda?- dijo ella borrando su sonrisa,evaporando la burbuja de felicidad. -Supongo que mi loquero hace lo que puede- dijo encogiéndose de hombros

-Supe de la visita de Nott para el ajedrez mágico, antes nunca te gusto- cambio el tema, pero no pudo evitar el tono de resentimiento en su voz.

-Si, fue muy agradable- dijo ella distraída observando el periodico

-Yo podría venir si gustas.-

-Me encantaría Sr Ministro, estoy segura de que te daria unas buenas lecciones.-

Harry soltó una carcajada, lo dudaba. -Bien, haré los arreglos pertinentes.-

- ¿Visitaras a Toks?, ¿Como esta Teddy?- dijo de pronto ella.

-Teddy esta estupendo, si la visitare, aunque se que no hay tantos avances como contigo.-

-Es lamentable...ojala y se recupere. Yo nose si lo hare.-

-No digas eso, estoy seguro de que estarás como nueva pronto.- le dijo y al hacerlo no pudo evitar acariciar el espeso cabello.

Ella le sonrio sin ganas.

-¿Le muestro mi habitacion Señor Ministro?- dijo para que dejara de tocarla.

-Si, quisiera saber si estas lo suficientemente cómoda.- dijo el con honestidad.

Ella sonrio. -Siempre se puede mejorar.- dijo traviesa.

El le sonrio de vuelta. -Estoy seguro de ello.-

La cama era pequeña pero bonita, el baño era muy amplio, pudo contemplar la tina cortesía de Malfoy, la pequeña mesa junto a los sillones, el ajedrez de lujo y el pequeñísimo closet, las ventanas tenían barrotes y el tapiz era de un color beige aburridísimo.

-El director no sera el unico que te haga la estancia mas agradable- le dijo

Saco su varita y aparecieron en el muro algunos banderines de "Gryffindor" , el bellísimo león rugiendo se movía como en las fotografías mágicas.

Los ojos de Hermione se dirigieron a los leones, y su mente recordó inmediatamente sus momentos en la sala común de Gryffindor, Harry observo como sus pupilas Perdieron color, inmediatamente supo que algo le ocurría.

Así que se colocó la varita en la garganta para aumentar el espectro de su voz y grito: -¡Maaalfoy!-

Draco, quien se encontraba tres pisos abajo, echó a correr hacia arriba con un apresurado equipo de enfermeros/custodios tras el, sintió la absurda bata blanca moverse cual túnica en el aire mientras se dirigía apresurado hacía Potter, sus pasos haciendo ecos vacios en el piso de piedra.

Hermione comenzó a convulsionar casi imperceptiblemente, la sala común, los momentos memorables del trío dorado, pero lo más impresionante le vino como una ola que choca furiosa contra las rocas viejas y filosas, sus momentos con Ronald, y pensar en el, era recordar su boda prematura, y la forma en que murió.

Draco llegó justo a tiempo cuando ella se desmayó, sin pensarlo hizo a un lado a Harry como si fuera nadie y la recibió al vilo en el aire.

Su espeso cabello pasó rozando su rostro entre el jaleo.

-¡Neville, la mandrágora con metrazil!-

Neville dio un paso al frente y sacó su varita, de la que emitió una luz púrpura muy tenue y apuntó a Hermione,-¡Curatio!-

Hermione recibió el impacto como si la hubieran abofeteado, pero era fuerte, lo estaba soportando.

-¡Otra dosis!- urgió Draco. No podía perder los avances que tenía.

Neville nervioso pero determinado lo hizo, Harry temblaba de frustración al ver la escena, había sido su culpa.

-Ahora el sedante, ¡Pizifio! Le susurró mientras era su turno de apuntarle con su varita.-

Ella cayo rendida.

Draco asi entierra su rostro en su cuello, pero ahi estaba Potter y su equipo de loqueros, no no era posible.

La llevo a su cama y ahi con un hechizo coloco vendas en sus muñecas, sujetando tambien sus tobillos para que si despertara no se hiciera daño-

-¿Realmente esa bestialidad es necesaria?-le rugio Harry

- Es protocolo.- Le dijo con la mirada sin luz y acusadora.

-¡Fuera de aqui!- despidio a los enfermeros.

Una vez los enfermeros estuvieron fuera, tomo su varita e incinero los banderines Gryffindor.

-Hay una razón por la que todo esta como esta Potter.-

Por primera vez en su vida Harry bajo la mirada ante Malfoy. –Lo siento, no quise…-

-Vamos a mi despacho.-

Harry lo siguió y Draco atranco la puerta con hechizos.

Una vez dentro de su despacho. Por fin los dos magos conversaron.

-Su curación.- comenzo Harry mas nervioso de lo que le hubiera gustado.

-Creo que lo lograra.-

-¿Como es que el banderin la afecto y no el ajedrez magico que tanto amaba Ron?

-Creo que Hermione evade los aspectos positivos de su vida, se siente mas comoda con lo opuesto a lo que le agradaba.-

Harry se quedo muy pensativo.

Draco arrogante continuo, -Es muy natural que se refugie en terreno seguro, el cual es un camino opuesto a lo que la lleve a territorio que recuerde algunos momentos de su tortura fisica y mental.-

Harry se masajeo las cienes.

-Ron y lo que tenga que ver con el no son temas agradables, te recomiendo que si la vez evites lo que antes le era placentero y le propongas cosas opuestas.-

Harry casi sintio que se atraganto con su propia saliva, "Tal vez por eso ahora le agrado" penso para si mismo sin poder evitarlo.

Y fue inevitable que Draco tambien lo pensara, "Somos un efecto colateral de su tortura hasta la locura".

-Comprendo, asi lo hare, quiero venir a jugar con ella ajedrez, te avisare en que ocasiones acudiré.- le dijo Harry ahora autoritario y se puso de pie.

-Como gustes, me parece extraño pues tienes agenda repleta.- le dijo observandolo fijamente, estaba tentado a decirle que los vio besarse.

-Eso no te incumbe Draco.- le apunto serio el ojioliva.

Harry sabia que no debia demorar mucho ahi, pues era verdad tenia agenda repleta y estaba rodeado de chismosos que podian acudir a la prensa.

-Quiero que le des todo lo que pida, lo que sea contactame, es de mi mayor interes que se recupere pronto.-

-Me queda claro.- le dijo Draco y le estrecho la mano para despues verlo salir.

Era la primera vez que veia a Harry con ropa mas costosa que la suya, le urgia salir del maldito St Higgleton e irse a un pub, a la Mansion Malfoy o a la cama de alguna hermosa bruja, una que no fuera problematica.

Pero sabia que en el estado en el que se encontraba Hermione no podia marcharse.

Aunado a todo ello, le pesaba la recaida de la leona.

Se sirvio y bebio un trago de Whisky y fue a verla. Le rompio el corazon verla despierta observando al vacio, el techo simple y sin aristas.

Removio sus vendajes y la observo con cautela.

-Todo esta bien ahora Hermione. Tomate un expresso y lee tu periodico (Ya lo habia revisado para que no contuviera ninguna noticia que pudiera perturbarla), te traje un regalo.-

Hermione estuvo a punto de decirle que seguramente su culpa era enorme para actuar de esa forma, pero no lo hizo, solo se sento en la cama y lo observo con ojos inquietos.

El saco una pequeña pecera con piedras que contenian una pequeñisima serpiente azul maya.

-Es para ti, si la quieres, se llama Hissette, es una cobra baby.- le dijo dubitativo.

Hermione la observo con curiosidad y lentamente sonrio.

-Eran las mas usadas por la realeza Egipcia, son conocidas por su lealtad.-

-Gracias Draco.- le dijo sinceramente. -¿Puedes conseguirme un libro sobre ellas?-

-Claro.- le dijo sonriendole.

-Hermione, te vi besando a Potter en el invernadero.-

-Se que lo hiciste, no seas tan curioso Malfoy.-

-¿Es un deporte para ti andar besando magos?, ¿Lo hiciste tambien con Nott?-

Hermione solto una carcajada.

-Si tanto te preocupa porque no se lo preguntas a tu amigo.-

Draco la miro con recelo. -No lo haras, porque pareceras un estúpido.- le dijo ella mordaz

-Sabes Granger, si el sorteo de casas fuera hoy...estoy seguro de que serias Slytherin.-

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