Capítulo 5: La cena que le facena a John Cena
Como era posible que el mismo se llamara el hombre del plan, si a la mera hora habia olvidado completamente haber pensado en planear lo más importante de la noche, el pequeño Loud se sentía como un bobo al darse cuenta de que desperdicio su tiempo, pensando en sus hermanas y cómo reaccionarían, en lugar de pensar en cómo dar una buena impresión en la cena y poder conocer mejor a Maggie.
Pero ahora el muchacho se encontraba totalmente nervioso mientras era guida por Maggie rumbo a la cocina, para fortuna de Lincoln su preocupación paso a segundo plano cuando levanto la vista para ver a su amiga y en verdad que no se habia percatado de que lucía hermosa, con el vestido morado que se habia puesto para la occisión.
-¿Lincoln, sucede algo?- La anfitriona no pudo evitar hacer esa pregunta, al ver a su invitado con el rostro levemente rojo, pensó que podría tener algún tipo de resfriado, a lo que el muchacho negó rápidamente sacudiendo la cabeza.
-¿Por cierto Maggie, te ves linda con ese vestido?-
-Eh, bueno… Muchas gracias Lincoln… Este, tú también te ves bien- Maggie estaba un poco sonrojada y le costaba hablar todo por culpa del alago de Lincoln.
Ambos podrían seguir compartiendo halagos por un buen rato sino fuera porque finalmente llegaron a la cocina, la vista dejo impresionado al joven Loud y es que pudo apreciar una muy elegante mesa con un mantel rojo, platos de porcelana que aunque no era fina eran muy elegantes, cubiertos bien acomodados sobre servilletas dobladas.
Y lo más importante era que sentados en la mesa se encontraban los señores de la casa, un hombre aparentemente alto pero como estaba sentado no se podía calcular su altura con exactitud pero digamos que media como 1.88 m., vestía una elegante camisa blanca y lo que más le llamaba la atención a Lincoln, era el increíble parecido que tenía con Carol, es más uno podría creer que es el padre de la chica más popular de la escuela de Lori, aunque nadie les dijera sobre su parentesco.
Alto, rubio y con un tradicional peinado hacia atrás, hacían ver al señor Pingrey como un hombre de alta clase, en tanto la madre de las chicas vestía un sencillo vestido amarillo, aunque a diferencia de la sorpresa que causo en el chico el padre de Maggie, su madre no fue una sorpresa mayor ya que el joven Loud la habia conocido en aquella súper divertida y colorida fiesta emo, en la que él y Luan fueron mimos.
La señora Pingrey era tal y como Lincoln la recordaba, bronceada y con ese afro entre castaño algo rojizo, si Carol era la viva imagen de su padre, pues bueno Maggie y su madre tenían las mismas pecas.
Y al final el ultimo vistazo que dio el chico fue, lo que para muchos sería un regalo de los dioses para el ojo humano, la hermosa Carol Pingrey, llevando un vestido azul un poco entallado, que dejaba ver su envidiable figura, el pobre chico no pudo evitar sonrojarse ante tal belleza.
Pero el regocijo visual no duro ni medio segundo cuando un codazo lo trajo de vuelta al momento, era Maggie la que se lo propino y al verla pudo darse cuenta que ella sabía que estaba viendo y no le gustaba en lo absoluto.
-¡Lo siento Maggie!- Lincoln se disculpó en voz baja para que los presentes no se percataran de la situación.
Maggie solo dio un suspiro en señal de que aceptaba su disculpa, no le gustaba que Lincoln se quedara viendo a su hermana o tal vez ella prefería que él la viera mejor a ella, pero no había tiempo para celos o enojos, la emo sabía que con lo exigente que era su padre con las formalidades, debía presentar a la visita cuanto antes.
-Mamá, papá, les presento a mi amigo Lincoln Loud- Maggie presento a su invitado ante sus padres, -Lincoln, él es mi padre Paul Pingrey-
Lincoln se acercó a donde estaba el hombre, este al ver al muchacho acercarse, se levantó de su asiento para poder estrechar su mano, ambos dijeron que era un placer conocerse.
-Y ella es mi madre Judy Pingrey, aunque supongo que ya se conocían de mi última fiesta de cumpleaños- Maggie confiaba en que su madre no olvidaría al chico que casi arruina la fiesta de cumpleaños de su hija y que después logro convertirla en una de las mejores fiestas que ella haya tenido.
La señora Pingrey recordaba al chico de Loud, como lo mencionaba su hija menor esa fiesta le haría recordar tanto a Lincoln como a Luan, ya que ellos habían logrado que por primera vez en muchos años, su hija Maggie le dijera que su fiesta de cumpleaños fue entretenida, no era la mejor respuesta pero viniendo de alguien de la personalidad de su hija, esto hizo a Judy muy feliz.
-Encantada de verte de nuevo Lincoln- Saludo la madre de las Pingrey a un joven que contesto el saludo de manera educada, aunque un poco avergonzado al recordar ese día en el que si no hubiese sido por la intervención de su hermana Luan, esa fiesta habría sido un total desastre.
Por último pero no menos importante restaba presentar a la hija mayor de la familia, la definición de lo que era una niña perfecta y eso que ella no estaba hecha de azúcar, flores, muchos coles ni sustancia x.
-Y bueno Lincoln, supongo que ya has de ver oído de mi hermana mayor Carol- A diferencia de la presentación formal que hizo con sus padres, la de Carol pareció hacerla con algo de pereza, como si no fuera lo más importante, aunque esa presentación deslucida no desanimo ni ofendió a la Pingrey mayor, casi ninguno de los desdenes de Maggie afectaba a Carol ya que era mucho mayor el cariño que ella tenía por su Maggicita bebé.
-¡Lincoln Loud!- Carol se levantó de su silla y abrazó de manera repentina a Lincoln, acción que lo hizo sonrojar ya que su cara estaba muy cerca del pecho de la chica más popular de Royal Woods, -¡No sabes lo infinitamente agradecida que estoy contigo por haber salvado a mi hermanita bonita de ese grande y torpe simio de Ben!- El joven Loud no podía articular ni una sola palabra debido a la pena que estaba sintiendo con ese abrazo.
Los abrazos de Carol siempre estaban cargados de afecto y con mucha fuerza ya que ella era una chica que no se media a la hora de demostrar su afecto, pero si habia una cosa mucho más poderosa que un abrazo de la hermana mayor de la familia, eran las fuerzas de su hermana menor, una experta total en romper los abrazos de Carol.
Pero en esta ocasión el abrazo que rompía Maggie no era uno dirigido para ella, sino que en un rápido momento y con nada de delicadeza separo a su hermana de su invitado.
-¡Creo que ya le agradeciste demasiado, hermana!- Un poco de celos de parte de la pequeña Pingrey al momento de separar a Lincoln de Carol.
El chico Loud estaba algo aliviado de que Maggie lo recatara de ese tremendo pero dulce sofocón, aunque en el fondo estaba un poco desilusionado, en tanto Carol se sorprendió un poco por la actitud de su hermanita, aunque gracias a su gran intelecto y deducción de hermana mayor, pudo intuir el motivo por el cual su hermana los había separado de forma tan brusca.
-¡Mi pequeña Maggicita bebé está enamorada!- Pensó Carol mientras mostraba una gran sonrisa que hizo sentir muy incomoda a Maggicita bebé.
-Bueno ya que todos estamos muy animados, ¿Por qué no comenzamos a cenar de una vez?- El señor Pingrey se encargó de poner orden a la situación, siendo fiel a su estilo de ser un buen anfitrión, quería comenzar con la velada para poder impresionar a su invitado de honor y también para tener una charla amena con el caballero que protegió a su preciada hija pequeña.
Ante la estricta orden de su padre las chicas Pingrey como por reflejo tomaron asiento de manera delicada y adoptando una postura refinada, el buen Lincoln tardó un poco en reaccionar ya que por un momento le alegro saber que su familia no era la única con hermanas particulares.
Una vez todos sentados se dispusieron a comenzar con la cena, el plato de entrada era la famosa crema de champiñones del señor Pingrey, el platillo se veía muy bien, con una presentación digna de un restaurante gourmet y el aroma que llegaba a la nariz del Lincoln, le anunciaba que ese era un platillo sumamente exquisito por lo que no pudo contener las ganas y tomo una cucharada de aquella crema y la llevo a su boca.
Eran como si pequeñas olas de un maravilloso sabor inundaran su boca, al joven Loud hasta una pequeña lagrima de satisfacción le broto del ojo derecho, el señor Pingrey en verdad sabía cocinar, pero aunque el primer platillo fuera digno de los dioses, el joven Loud rápidamente trato de disimular ya que no quería hacer un gesto extraño ante la familia de Maggie, sin embargo cuando alzo la mirada para ver a los demás pudo ver como todos los Pingrey a excepción de Paul, también tenían una cara de suma satisfacción con una lagrimita en el ojo derecho.
-¿Deliciosa, no es así Lincoln?- El señor Pingrey podría ser alguien muy educado, pero también debe decirse que es alguien al que le encanta que reconozcan las cosas que hace bien.
-¡Esta exquisita señor Pingrey!-
-El señor Pingrey es mi padre, tú puedes llamarme Paul-
-No podría hacer eso- Lincoln habia sido bien educado por sus padres para tener el debido respeto con los adultos, es por esta razón que no se sentía seguro de llamar con tanta familiaridad a un hombre al que recién conoce.
-Insisto, sé que el respeto a los adultos es importante, pero para serte franco, no quiero ser tratado con tanta formalidad por aquel que protegió a mi niña cuando lo necesitaba- Esta afirmación asombro de gran manera tanto a su esposa como a sus hijas, el siempre refinado y formal señor Pingrey, quería dejar las formalidades con el joven Loud, en verdad estaba muy agradecido con Lincoln por lo que hizo por Maggie, eso fue lo que pensaron las chicas del clan Pingrey.
-De acuerdo, supongo que puedo hacerlo… Señor Paul- Lincoln tuvo que agregar el señor, quería complacer la petición de su anfitrión, pero no podía simplemente llamar a un adulto como si fuera alguien de su edad.
Paul sin necesidad de explicaciones pudo entender que quizás su petición fue algo apresurada, por lo que dejaría que lo llamara señor por un tiempo más, después de todo no deseaba incomodar a Lincoln, ya que aún restaba mucho tiempo en la cena, dicho tiempo que le gustaría aprovechar para conocer más al muchacho y no lo lograría si lo incomodaba.
Por lo que todos los presentes se terminaron la crema en silencio y esto le dio la entrada al platillo principal, "El atún agridulce de la señora Pingrey", y sí el primer platillo era una explosión de sabor, este sin lugar a dudas fue mucho mejor, la carne era tan suave que prácticamente se desasía en la boca y el jugo agridulce en el que estaba bañado lo hacían saber a gloria.
-¡Esta increíblemente delicioso señora Pingrey!- Honor a quien honor merece, pensaba el joven Loud mientras seguía degustando ese delicioso manjar, en tanto la Judy a diferencia de su esposo no le pidió al joven que la llamara por su nombre ni nada por el estilo, ella solo sonrió ante el algo y lo invitó a repetir el platillo.
Lincoln obviamente no rechazo esa propuesta, pero en lo que la señora Pingrey se preparaba para servirle más al joven Loud, Paul considero que finalmente había llegado la hora de entablar una conversación con su invitado de honor.
-¿Y bueno Lincoln, tienes algún pasatiempo?- Pregunto el señor Pingrey que decidió comenzar la conversación con un tema sencillo.
-Pues, me gustan los videojuegos y leer cómics- El pasar la mayor parte de su tiempo ayudando a sus hermanas, causaban que los pasatiempos del único hijo de la familia Loud, fueran pocos.
-¡Con que cómics eh!, ¿No será que a ti también te gustan los cómics de Ace Sábila, o cómo se llama?-
-Se llama Ace Savvy, papá- Dijo Maggie un poco molesta.
-A sí ese, ¿A ti también te gustan ese tipo de cosas, verdad Maggie?-
Maggie no podía creerlo, en muchos cumpleaños le pidió a su padre, cómics y mercancía relacionada con Ace Savvy a su padre y este no recordaba el nombre del personaje.
-De hecho señor Pingr… Paul, vera su hija y yo nos conocimos….- En ese momento Lincoln comenzó a narrar la historia del encuentro que tuvieron Maggie y el, aquel día del estreno del juego de Ace Savvy.
Carol y sus padres escucharon con suma atención cada palabra que salía de la boca del chico, en verdad todo eso parecía un cliché para dar inicio a una historia de amor juvenil, pero de cierto modo les parecía tierno de alguna manera.
Después de que el joven termino de contar esa historia, la segunda que tuvo que contar fue sobre el día en que se volvió un héroe para salvar a Maggie de Ben, eso debido a que en esta ocasión fue la señora Pingrey la que deseaba conocer los detalles de ese día, contados desde el punto de vista de Lincoln.
Y qué punto de vista, sí el chico ya parecía todo un caballero ante los Pingrey, con lo que les conto sobre ese día, parecía todo un héroe, bueno solo para los Pingrey, ya que desafiar a un chico más grande y fuerte que él, ser golpeado y humillado frente a varias personas, solo con tal de proteger a Maggie, en verdad hizo que se ganara el respeto y gratitud de los señores Pingrey y de Carol.
-¡Lincoln, no puedo creer todo lo que hiciste por nuestra hija!- Paul se levantó de su asiento para poder ir junto a donde estaba sentado Lincoln y poder recargar su mano en el hombro derecho del chico. –¡Lincoln Loud, yo en verdad estoy muy agradecido contigo, siempre que necesites un favor puedes acudir a mí!- La gratitud que expresaba el señor Pingrey estaba cargada de sinceridad.
-¡Mi esposo tiene razón Lincoln, cualquier cosa puedes contar con nosotros, también puedes venir cuando quieras, a partir de ahora esta es tu casa!- Judy al igual que su esposo estaba profundamente agradecida con el joven y más ahora que supo todo lo que tuvo que soportar por proteger a su hija.
En tanto Maggie, estaba muy avergonzada ante la escena tele novelesca que sus padres estaban montando, de verdad que cuando ambos se ponían sentimentales superaban con creces a su hermana mayor, y hablando de la reina de Roma, Carol se levantó pero no para ir a donde Lincoln como lo hicieron sus padres, sino que ella fue a donde estaba su hermanita para calmarla un poco.
-Bueno mamá y papá, creo que ya es hora de que continuemos con la cena, porque ya que yo también quiero agradecerle a Lincoln por haber salvado a Maggicita bebé y que mejor forma de hacerlo que con una rebanada de mi famoso pastel de chocolate de tres leches- Carol fue a la cocina por el pastel.
Maggie estaba agradecida porque su hermana pusiera orden en el comedor, ¿Pero porque tuvo que llamarla Maggicita bebé frente a Lincoln?, la emo solo quería que la tierra se la tragara, cuando vio que Lincoln soltaba una risita a causa de la manera cariñosa en la que Carol se había dirigido a ella.
Estrangularía a Carol, pero en cuanto vio a su hermana entrar con aquel pastel que era su mayor debilidad en este mundo decidió perdonarla solo por esa vez, y basto solo con el primer mordisco para que Maggie se encontrara en las nubes por tan deliciosa obra de arte de la repostería.
Ya calmados los padres de las chicas prosiguieron a continuar charlando con el Lincoln, sobre sus familias, el joven de cabellos blancos les comentaba su día a día en su casa con 11 hermanas, muchas de sus aventuras maravillaron a los señores Pingrey.
En cuanto llegó el turno de ellos Paul contaba las anécdotas más divertidas de su trabajo y adolescencia, su vida de hecho era muy interesante, igual se enfocaba en contar historias de sus hijas para disgusto de estas.
-Mi preciosa Carol de verdad es idéntica a mí, somos como gotas de lluvia y de esas que son de caramelo, en cuanto a mi preciosa Maggie, es la viva imagen de mi bella esposa- A pesar de ser de clase alta, Paul era humilde en su forma de ser, pero de lo único que le gustaba hacer alarde era de su bella esposa y sus lindas hijas.
Lincoln comprendía el orgullo de Paul, tener hijas tan especiales y que sean la viva imagen de sus padres, es como si…. En eso la mente de Lincoln volvió a procesar lo que anteriormente le había dicho el señor Pingrey, eso de que Maggie era la viva imagen de su madre, eso lo hizo poner una gran cara de sorpresa, Maggie y Judy no se parecen en nada ¿Cómo puede decir el señor Pingrey que ellas son idénticas?, era lo que pensaba el joven Loud.
La señora Pingrey noto el gesto de sorpresa del chico y sonrió, ella sabía que él pondría esa cara cuando su marido menciono que su hija era idéntica a ella.
-Ya se lo que estás pensando Lincoln y veras la razón por la que mi marido dijo eso fue….-
Judy entonces prosiguió a contar una breve historia de sus primeros días en el trabajo, cuenta de que cuando empezó a trabajar en Royal Woods, ella ya casada con su esposo tuvieron que trasladarse a Nueva Jersey por cuestiones del trabajo de ambos, bueno más por el trabajo de ella ya que el señor Pingrey solo tuvo que pedir una transferencia en su trabajo para poder ir con su esposa.
Ya en Nueva Jersey y como la señora Pingrey en ese entonces era una fiel seguidora de la moda, adopto el estilo Jersey, por lo que se bronceo la piel y se hizo una permanente, por esa razón ella ahora lucia así, los Pingrey duraron en Jersey durante 4 años, hasta que Judy se embarazo de Carol y prefirieron volver a Royal Woods y que consideraron que era mejor criar a su futuro niño o niña allá que en Jersey.
-Mira Lincoln aquí tengo una foto de cómo me veía antes de ir a Nueva Jersey- Judy tomo saco una foto de su bolso y se la mostro a Lincoln, en cuanto esté la vio, se quedó impresionado, era prácticamente idéntica a Maggie, la piel pálida, el cabello negro, la única diferencia era que la señora Pingrey si sonreía en las fotos.
-Lo ves Lincoln, te dije que Maggie era una viva imagen de su madre- El señor Pingrey hablo muy contento.
Lincoln seguía mirando la foto, eran tan idénticas, es casi como si viera una foto de Harriet y de Lucy, la única diferencia seria la calidad de la foto debido al periodo de tiempo que fue tomada una con la otra, solo que Lincoln solo miraba la foto de Judy joven y luego volteaba a ver a Maggie.
Lo que la avergonzó aún más, al ver eso Carol le sugirió que fuera por las bebidas especiales que ella había preparado para Lincoln, eso hizo que Maggie recordara por completo el Boston Cooler que preparo para la cena.
Cuando Maggie fue a la cocina por ellos, a Carol se le ocurrió una idea.
-Saben, se supone que Lincoln vendría siendo la visita de Maggie, pero parece que hemos estado acaparando su atención, así que ¿Por qué no Lincoln y Maggie, se toman sus Boston Cooler en su habitación?, estoy segura que tiene cosas de que hablar, ya saben videojuegos y Ace Savvy-
Maggie casi deja caer la bandeja con las bebidas después de escuchar la propuesta de Carol, en verdad que ella quería pode hablar a solas con Lincoln, sobre varios temas de interés que compartían, pero hacerlo en su cuarto, donde el chico podrá ver todas las decoraciones emo fusionadas con cosas de Ace Savvy, es como si pusieras la lista de reproducción de tu música en modo aleatorio y de una canción de Queen siguiera una de Arjona, su cuarto era así de raro.
-Por mi está bien, vayan a divertirse pequeños- El padre de las chicas aprobó la propuesta de su hija mayor, ya que era cierto de que el chico venía por invitación de su hija menor, pero casi no habían intercambiado palabras ya que él y su esposa estaban acaparando su atención. -¡Pero dejen la puerta abierta!- Paul sabía que Lincoln era un buen chico y no le haría nada extraño a su hija, pero un padre siempre es precavido y celoso de sus hijas.
Con la aprobación del señor Pingrey, Lincoln y Maggie comenzaron a subir las escalaras rumbo al cuarto de la chica emo, algo que el copito de nieve estaba esperando, una oportunidad para conocer mejor a Maggie, en tanto la chica estaba nerviosa de que su invitado pudiese encontrar extraña su habitación, a ella nunca le importo que la llamaran rara o se burlaran de sus gustos pero por alguna razón no deseaba que Lincoln la viera como a una chica extraña.
Y así llegaron hasta la habitación de la chica, entraron dejando la puerta abierta como dijo su padre, pero lo que paso ahí lo sabrán el próximo capítulo.
Han pasado 84 años desde que actualice este fic, pero me alegra decirles que la pausa indefinida se terminó, pero a esta historia le quedan dos capítulos, el final y el epilogo. Lamento si deseaban que se alargara la historia pero desde un principio la tenía vislumbrada como una historia corta.
También me gustaría invitarlos a leer mi otro Fic Loud: El Contrato Oscuro Arco 1: El collar, la bruja y el conejo, voy a poner todo de mi para que este fic supere a este y a Lincoln el nuevo villano de la corporación Black Hat, por lo que me gustaría que le dieran una oportunidad, como será una historia larga, procurare desarrollarla de la mejor manera capítulo a capítulo, por lo que espero seguir contando con su apoyo.
De igual forma a los que les guste el anime y vean Boku no Hero Academia, también pueden checar mi fic, Boku no Lemon Academia, ya en unos días finalmente actualizare el capítulo protagonizado por Toga Himiko, eso sin descuidar ninguno de mis fics Loud, ya que aunque a veces tenga algunas pausas, algo que nunca hare será dejar una historia inconclusa.
Por favor no olviden dejar su Review, ya que me motiva para seguir escribiendo.
Sin más por escribir, nos leemos la próxima.
