Capítulo Final: La Princesa oscura y el conejo blanco

Queridos amigos, lamento haberlos tenido esperando por esto durante tanto tiempo, sé que dije que la historia quedaría inconclusa pero no me gusta hacer las cosas y no terminarlas, y más al saber que a muchos de ustedes les gustaba esta historia. Una historia que empezó como una historia para relajarme escribiendo mi propia historia de romance y que al final fue tan pedida a pesar de que nunca fue una prioridad para mí, espero que les guste ya que para serles sincero empecé a odiar este fic, ya que me esforzaba mucho en mis otros fics y al final me lo pedían mucho, sin embargo este capítulo y este final es por ustedes amigos, los que lo leyeron y les gusto, quizás no pude alargarlo como hubieran querido pero, si hago este capítulo final es porque odio dejar inconcluso algo y también como un regalo para ustedes mis amigos, LordKent11 no sería un tipo medianamente conocido de un fandom, si no fuera porque les gustan algunas de las historias que hago.

Ahora es tiempo de pasar a responder los reviews del capítulo pasado:

Destacado117: Muchas gracias amigo, me alegra ver que alguien goza con las referencias, espero que disfrutes de este capítulo y espero también que disfrutes de igual manera los demás de mis otros trabajos.

Sergex: Cualquier crítica constructiva es bien recibida, la verdad es que en efecto este es un fanfic descuidado ya que solo lo hice por mero entretenimiento, jamás tuve la intención de ponerle empeño para que fuera un fic bien trabajado como mis otros fics, en cuanto a los modismos y referencias sé que es algo molesto y a veces innecesario y que a muchos puede no agradar, sin embargo es parte de mi escénica como autor y una de las alegrías que tengo al momento de escribir fics, eliminarlos o disminuirlos es algo que jamás hare y ni pondré en punto de discusión, si después de esta afirmación decides no seguirme lo comprenderé no puedo obligar a nadie a que guste de mis modos, sin embargo si te quedas espero que por lo menos este fic rebuscado pueda tan siquiera sacarte una risa.

Julianovitch: Muchas gracias por tener la paciencia de esperar por la historia, espero no desilusionarte al ser este el capítulo final.

Julex93: Muchas gracias como siempre me gustan cuando a alguien le gustan las referencias, eso sí que Lincoln se ganó la confianza de papi suegro, y ahora solo resta averiguar si podrá ser sincero con lo que siente ahora que está dentro de la habitación oscura.

eltioRob95: Un gusto volver a entretenerte con una de mis historias colega, la actualización masiva se viene para que te pegues una maratón, compra los pochoclos, que después de leer la maratón estarás más que satisfecho.

Shishosv: Muchas gracias amigo, es justo y necesario releerla después de tanto tiempo para no perder el hilo.

Jonas Nagera: Muchas gracias amigo, tarde pero la encontraste, en esos ayeres me pareció una idea interesante la pareja de Maggie x Lincoln, lo de que fuese hermana de Carol me surgió después de leer un fic de Wattpad en donde Carol y Cookie eran hermanas y dije: "Que rayos es eso, quiero intentarlo", entonces convine el ship con la idea de que fueran hermanas, la idea original era un triángulo amoroso pero lo descarte ya que nunca fue mi intención de que este fic fuera para tanto, solo era un pasatiempo. Por eso le doy un final ahora solo para no dejar la historia inconclusa, para mí todo debe tener un final, ya sea malo o feliz, ya que yo odio con todo mi ser los finales abiertos. Espero que disfrutes este capítulo final.

NiskCat: Como el fénix regrese de las cenizas y ahora que regrese de la muerte, voy a matar de una vez este fic, dándole un final, muchas gracias por el apoyo amigo, disfruta el capítulo y si piensas que no habrá más de mí en mis otros fics, entonces déjame decirte que mejor te prepares porque viene mucho más.

La habitación de Maggie era un lugar espacioso, en comparación de Lincoln habían muchas diferencias, una habitación grande contra una habitación que prácticamente era improvisada ya que antes era un armario, quizás la diferencia se debía un poco a la diferencia económica entre la familia Pingrey y los Loud, pero siendo sincero no es que los Loud fueran austeros o de pocos recursos, tal vez la diferencia se debía a que los Pingrey solo debían invertir en sus dos hijas en tanto los Loud debían repartir dinero y espacio entre 10 niñas y un niño.

Ese y muchos pensamientos más vinieron a la mente del joven de cabello de nieve, al ver lo espaciosa que era la habitación de Maggie, pero una vez pasando su impresión por el espacio, fue cuando dio vistazos por todas partes para ver con detenimiento todo lo que allí habia y la verdad es que era como un 50% de lo que él hubiese imaginado, la pintura de su habitación era negra por las paredes con un piso y techo de color morado, una cama King side con colchas moradas, las paredes se encontraban decoradas con posters de Marilyn Manson, grupo Pantera, Smoosh y la de la Arrolladora Banda Limón (Bueno esa última no), pero en fin esas eran bandas o cantantes que Lincoln más o menos esperaba ver en la habitación de una chica gótica.

Lo otro que se esperaba eran un gran librero que tenía Maggie al lado de su closet, este estaba plagado con ejemplares y figuras coleccionables de Ace Savvy, al igual que posters que venían en los comics con los cual Maggie dejaba en claro su fascinación por las historietas.

En tanto Maggie parecía un poco nerviosa, a pesar que algunos de sus amigos la habían visitado, el que Lincoln estuviera examinando detenidamente su alcoba la hacía pensar un montón de cosas, "Debí haberla limpiado más a fondo", "Maldición, olvide ocultar los peluches que Carol me regalaba en mis primeros cumpleaños", "Y si piensa que mis posters son raros, es verdad que Marilyn se quitó algunas costillas para poder chupársela él solo, pero de ahí en fuera no creo que sean raros mis posters". Estos pensamientos la atormentaron en los escasos segundos en los que el joven Loud, termino de examinar la habitación para hablarle.

-Cielos Maggie tu habitación es muy grande-

Bravo Lincoln, después de tremendo silencio incomodo, con tantas cosas por exaltar del cuarto de la Pingrey, lo único que se te ocurre alagar es el tamaño de la habitación.

-Sí, la verdad es que a mi padre le gusta que tengamos nuestro propio espació, y es algo amplio, Jejeje-

Dios mío esto ya no es divertido, es triste, por medio de mensajes no paraban de conversar de tanta cosa se les venía a la mente y ahora que se encontraban solos, simplemente habían perdido toda habilidad social, bueno quizás este era el reflejo de la juventud actual, pero alguno tenía que armarse de valor para que todo esto se dirigiera a algún lado.

-Bueno, Maggie ya sabía que eras admiradora de Ace como yo, pero jamás espere que tuvieras tantos ejemplares- Comento el joven Loud mientras miraba impresionado el librero de la peli oscura.

-Sí, la verdad es que desde que conocí a Ace Savvy, me obsesione un poco con él, y durante mucho tiempo me dedique a coleccionar todos los comics y productos publicitarios, quería saber todo acerca de su mundo, cada ejemplar de la era dorada, cada multiverso o novela ligera la tengo aquí- Maggie en verdad estaba orgullosa y feliz de que alguien mostrara interés y fascinación en su colección, sus padres pensaban que era una pérdida de dinero pero se lo permitían ya que la hacían feliz, bueno al menos era mejor que leyera comics a que tuviera más posters del tipo que se la chupaba solo, y en cuanto a Carol a pesar de que ella estudio la historia de Ace Savvy y leyó algunos comics, para poder tener un interés común con su hermana, nunca sintió la misma magia que Maggie sentía por sus comics.

Ese era el tema que se necesitaba para poder romper la barrera de la comunicación, un interés común, uno del que ya ambos tenían conocimiento y del que ya habían hablado antes, pero bueno los nervios eran los responsables de que omitieran ese hecho, sin embargo al igual que todos los días anteriores en los que trasnocharon hablando de Ace, la conversación se prolongó durante varios minutos, que sí el Ace Savvy de tierra 1 era mejor que el de tierra 52, que como la película de Ace Savvy y Jack Un Ojo fue la peor abominación para el cine de superhéroes, también discutieron si Adam West era el adecuado para interpretar el papel en la película del quinto reinicio del universo cinematográfico de Ace.

Sin embargo la tan amena charla se vio interrumpida cuando en un momento para nada cliché y sumamente inesperado, las manos de Lincoln y Maggie se juntaron cuando trataban de dar vuelta a la página de un comic de Ace Savvy, el simple tacto hizo que ambos se sonrojaran y quedaran en silencio.

-¡Lo siento mucho, no era mi intención!- Se apresuró el joven peliblanco mientras agitaba las manos en señal de vergüenza.

-¡No te preocupes, también fue mi culpa por no fijarme!- Dijo la hermana menor de Carol igual de sonrojada mientras bajaba la vista para que Lincoln no se percatara de su sonrojo.

Sin embargo esta conversación no estaba pasando desapercibida ya que detrás de la puerta entre abierta, estaban los padres de Maggie espiando la conversación, a pesar de no ser tan discretos, la agradable conversación que Lincoln y Maggie estaban teniendo evito que ambos se percataran de los señores Pingrey.

-Cielos cariño, al parecer mi preocupación estaba completamente infundada ya que como padre, temía que Lincoln guiado por las hormonas intentara algo temerario con mi niña, pero solo de verlos siento que ambos no llegaran ni a tomarse de la mano por lo menos en cinco meses- El padre de la familia, tenía toda la preocupación de que la adolescencia les jugara una mala pasada a los chicos, sin embargo con solo ver unos minutos la interacción de su hija y el chico Loud, comenzó a temer que la probabilidad de que Maggie le diera nietos en un futuro lejano nunca fuese a ocurrir.

-Por favor querido, no seas tan exigente con los muchachos, recuerda que cuando éramos jóvenes tú tardaste 6 meses en iniciar una conversación conmigo, Maggie y Lincoln simplemente tratan de poner en orden sus sentimientos antes de tomar alguna decisión sobre si deberían tener una relación romántica- La señora Pingrey era sabia, sin lugar a dudas ella comprendía lo difícil que era el pensar de manera racional cuando estas en frente de tu crush.

Los jefes de la casa seguían en su labor de vigilancia parental, hasta que unas manos se posaron en los hombros de cada uno, lo que los hizo sentir un escalofrió solo para girarse y ver ante ellos a la mayor de sus hijas mirándolos con un semblante de desaprobación.

-¿Mami, papi, que es lo que están haciendo?- Eran contadas las ocasiones en la que la dulce y perfecta Carol, pudiera mostrar una cara tan amenazadora y más si se trataba de sus padres, pero nadie en el mundo por más amable que fuese, sería incapaz de enojarse por lo menos una vez y si había algo que a Carol le desagradaba era que alguien se inmiscuyera en los asuntos de Maggicita bebe.

-Veras cielito… Tu madre y yo solamente estábamos preocupados por tu hermana… ¿No es así cariño?- Trataba de justificarse el señor Pingrey.

-No, la verdad es que estamos aquí por el chisme-

-¡Querida!- Paul no esperaba que su esposa fuese tan sincera con sus verdaderas intenciones.

-Mamá, papá, entiendo perfectamente que se preocupen por nosotras, pero Maggie ya no es una niña y mucho menos es tonta como para cometer alguna imprudencia, simplemente deberían confiar en su juicio y dejar que ella maneje la situación- Carol había vuelto a su semblante relajado, para hacer entrar en razón a sus padres para que se percataran que su actitud ante la situación no era la mejor.

Los señores Pingrey se miraron a los ojos durante un momento, ambos sabían que replicar era inútil, toda la vida habían conocido a su hija mayor y sabían perfectamente que cuando Carol hablaba con seriedad, su voluntad era inamovible, por lo que únicamente les quedo asentir y lentamente retirarse con rumbo a la cocina, quizás su hija mayor tenía razón, no podrían tratar a sus niñas como bebes toda la vida, aunque la verdad es que si querían quedarse para el chisme, pero se aguantarían.

En tanto Carol una vez asegurándose que sus padres habían regresado a la cocina, dedico una mirada rápida al interior de la habitación de su hermanita y al ver a Maggie y Lincoln tan sonrojadas, simplemente sonrió y procedió a retirarse con rumbo a su habitación, su hermanita estaría bien, algo avergonzada pero bien.

Pero volviendo a lo mero bueno, nos encontramos con los chicos de cabellos blanco y negro, que seguían un poco nerviosos debido al contacto previo que habían tenido, sus corazones latían a mil por hora, pocas cosas eran las que podían pensar con claridad sin embargo había algo que para ellos estaba claro.

En ese momento para Lincoln, Maggie era la chica más hermosa que jamás allá visto, su cabello era muy bonito, sus pecas en cierto y nada raro sentido eran encantadoras, pero de no simplemente era preciosa en el exterior, sino que también era genial en su manera de ser, quizás habían cosas que no entendía sobre las costumbres emo, pero a pesar de no compartir con ese sentir, ella nunca lo vio como menos, y en cuanto se trataba de sus intereses en común, los cuales eran bastantes, todo incluyendo las cosas que Lincoln no entendía sobre ella, le resultaban atractivas, pero cuando finalmente sintió el suave tacto de su mano contra la suya, pudo comprender que él estaba profundamente enamorado de ella, quizás ya lo sabía desde antes pero la verdad es que en el fondo quería negarlo, la diferencia de edad aunque no mucha era para él algo que lo hacía pensar mucho, quizás Maggie no podría verlo como alguien más que un amigo debido a su edad inferior, incluso el que dirán de sus familiares y amigos eran algo que lo hacían pensar.

Mientras tanto en la mente de Maggie, no pensaba muy diferente de Lincoln al principio pensó que lo que sentía por él era gratitud ya que no solo había guardado su secreto sobre su adoración por Ace sino que también la había defendido contra el imbécil de Ben, nunca nadie de su salón de clases se había preocupado por ella y ese día el joven Loud la protegió de un sujeto que lo superaba por mucho en fuerza, estatura y habilidades para pelear, un chico que solo la conocía de hace poco y con el que interactuó muy poco, fue aquel que dio la cara por ella a pesar de terminar más golpeado que la económica mundial actual. Pero ese solo fue el principio para todo lo que vendría después, conoció más y más al joven Loud, su misma pasión por los comics, como jamás la juzgo por sus gustos emos, también se sorprendió con la forma de ser del peli blanco, su actitud desinteresada para ayudar a sus hermanas en cierto modo le recordaban a todas las cosas que su hermana mayor Carol era capaz de hacer por ella, esa calidez era algo que a Maggie cautivo.

Sin embargo las mismas dudas que aquejaban a Lincoln, eran las que atormentaban a Lincoln, el ¿Qué dirán los demás?, claro como Maggie no encuentra nadie que la quiera con los de su edad, entonces va de asalta cunas, ¿Sus padres lo aceptarían?, ¿La familia de Lincoln aceptaría que una chica mayor que él fuera su novia?

Bueno para ser sinceros dos años de diferencia no parecía una diferencia abismal de diferencia, aunque aun así era algo que hacía pensar mucho a nuestros jóvenes enamorados. Prejuicios, rumores, desaprobación, serían las cosas que ambos tendrían que enfrentar y lo seguro es que las enfrentarían porque ya no cabía la menor duda, a Lincoln le gustaba Maggie y a Maggie le gustaba Lincoln, lo que más querían en este momento los dos era averiguar si sus sentimientos eran correspondidos, era la duda que quemaba su pecho, ya después enfrentarían a la sociedad ahora lo más importante era afrontar sus emociones ahí y ahora.

-Maggie-

-Lincoln-

Los dos hablaron al mismo tiempo, callándose ambos al darse cuenta de que el otro quería hablar.

-No, habla tu primero- Otra vez hablaron al unísono.

-Creo que lo justo es que hables tu primero Maggie, después de todo estamos en tu habitación- Dijo Lincoln un poco avergonzado.

Maggie no quería ser autoritaria al momento de que Lincoln pensara que por el simple hecho de que estuvieran en su habitación le daba a ella la preferencia de palabra, pero por esta única ocasión lo pasaría por alto, debido que esta era la oportunidad perfecta para poder contarle al joven Loud sobre lo que se escondía en su corazón.

-Está bien, muchas gracias Lincoln… Bueno veras lo que estoy por decirte no es fácil para mí, es más incluso yo misma no había pasado por una situación así antes de conocerte, pero desde que te conocí mi vida ha cambiado por completo, en verdad me hizo muy feliz el tener un amigo como tú, con quien poder compartir mis intereses, con quien salir para divertirme, incluso llegaste hasta el punto de protegerme del imbécil de Ben a pesar de que era mucho más fuerte que tú- Al decir esto Maggie comenzó a sonrojarse nuevamente.

-A partir de ese punto comencé a verte de otra manera, no sabía como pero tenía la certeza que ya no te veía como un simple amigo, comencé a prestar más atención a todas tus cualidades, tu sinceridad, tu bondad y muchas otras cosas que me hacían ver que eras un chico increíble como nunca antes había conocido a otro y es por eso que ahora que viniste aquí y estas conociendo más a fondo las cosas que me hacen ser yo, es que estoy segura de que quiero conocerte mucho más y quiero que tú conozcas más sobre mí, pero no como un amigo, sé que esto puede sonar raro viniendo de una persona mayor que tú, pero la verdad es que- Maggie estaba a punto de decirlo, pero era como si las palabras que tanto sentía que estaban en lo más profundo de su corazón, se esforzaban por ir más profundo sin querer salir.

Lincoln desde lo más hondo pudo adivinar lo que Maggie quería decir, cada una de las palabras que salían de su boca, tranquilizaron su corazón, ahora estaba seguro que sus sentimientos era los mismos, que las palabras que Maggie en este momento tanto deseaba decir eran las mismas que el moría por decir y ahora era ella quien se armaba de valor para decirlas, eso era algo que Lincoln no podía permitir, ella no tenía que pasar por eso sola, él también tenía que decirle lo que sentía, para que las palabras que tanto a Maggie como a él, les costaban tanto decir, pudieran salir fácilmente.

-Se lo que intentas decir Maggie, la verdad es que cuando te conocí por primera vez durante tu fiesta de cumpleaños jamás me hubiese imaginado estando aquí, pero cuando llego el momento en la tienda de comics en donde pude descubrir una parte de ti que nadie más conocía, fue cuando algo despertó dentro de mí, por algún motivo extraño quería saber más de ti, poder conocerte y fue el motivo por el que ese día en la cafetería pude ver lo que ese tonto de Ben estaba haciendo, para serte franco nunca había sentido tanta furia con alguien en mi vida, por eso fue que lo enfrente sin importarme nada, bueno si me importaba algo y eso era que tú estuvieras a salvo. A partir de ese momento cada que estaba contigo era genial, no me aburría ni un segundo, todo lo que conozco de ti me encanta y tengo muchas ganas de estar a tu lado para seguir conociéndote Maggie- Lincoln finalmente había decidido que era hora, si él lo decía primero quizás a ella le resultaría más fácil.

-Maggie Pingrey, te amo- Fueron las palabras de Lincoln que a pesar de tratar de decirlo con serenidad, muy en el fondo sentía que su corazón pronto explotaría.

Eran las palabras que tanto estaba esperando Maggie, tanto oírlas como decirlas, su corazón que hace momentos eran un mar de emociones, ahora estaba en calma, en verdad estaba feliz por la convención de Lincoln, todas sus dudas se habían esfumado, ahora era capaz de decirlo, es por eso que dibujo una enorme sonrisa antes de decir.

-Soy tan feliz de escuchar eso Lincoln… Yo también te amo-

Finalmente ambos lo habían dicho y sus sentimientos por el otro eran mutuos, felicidad sin fin era lo que sus corazones sentían en este momento, una felicidad que se reflejó en un fuerte abrazo y cálido abrazo en el que los dos enamorados compartían la alegría de ser amados por la persona que más querían, un abrazo en el que llego un punto en el que ambos chicos rompieron un poco para darse una mirada directa, el reflejo de cada uno se encontraba en los bellos ojos del otro, tan hermosa era Maggie para él como tan lindo era Lincoln para ella, entonces la chica de pelo negro posó su mano en la mejilla izquierda del chico de cabello de nieve, el suave tacto de la mano de su amada provoco que Lincoln imitara su acción solo que él puso su mano en la mejilla derecha de Maggie, todo estaba sucediendo de manera tan espontanea tanto que la distancia entre sus rostros era cada vez menor.

Tan cerca cada segundo que en un parpadeo la distancia era de solo unos milímetros, cuando de pronto la distancia desapareció y cuando esta se fue, sus labios se encontraron en un tierno beso de amor, un poco torpe, muy alegre y muy cariñoso, en ese inocente acto ambos querían dejar en claro lo mucho que amaban al otro, pocos segundos bastaron para que aquel tierno momento se terminara.

Ambos se miraron a los ojos y se dieron una mirada llena de amor, su primer beso fue especial para ambos debido a que fue entre ellos, un momento maravilloso que solo era el principio para una historia llena de cariño.

Más no pudieron decirse nada ya que escucharon un sollozo que venía de la puerta de la habitación, al momento de voltear la mirada para ver la causa del sonido se dieron cuenta que ahí, entre asomada se encontraba Carol llorando, viéndolos.

-¡Hermana!... ¿Cuánto tiempo llevas ahí?- Grito Maggie sorprendida y avergonzada del simple hecho de que su hermana mayor hubiese visto todo lo que hizo con Lincoln.

-¡Lo siento!, ¡Es solo que!, ¡Yo!, ¡El primer beso de Maggicita bebé!- Nada de lo que Carol decía se entendía debido a las lágrimas y los mocos en la nariz que tenía, estaba completamente feliz porque su hermanita pequeñita, bebecita y hermosita, había encontrado el amor. Esta felicidad finalmente hizo que Carol dejara de temer porque su hermana menor no encontraría el amor, ahora solo quedaba el deshacerse del poster del wey que se la chupaba solo.

-¡Hermana como te atreves a espiarme!- Maggie estaba completamente furiosa, aunque lo rojo de su cara no era de furia sino que aún estaba feliz por haber besado a Lincoln.

-Lo siento mucho Maggicita bebé, pero tenía que venir para asegurarme que su beso se quedara solo en eso- Dijo Carol ya secándose las lágrimas y sonándose la nariz con un pañuelo.

-¡Hermana!- Maggicita bebé no podía creer que su hermana mayor pensara que ella y Lincoln fueran a ser capaces de llegar más allá de un beso.

-Ya sé que serías incapaz de hacer algo así a una edad tan temprana, Maggicita bebé bueno o debería decir Maggisota, mi hermana dio su primer beso antes que yo- Carol estaba a punto de llorar una vez más.

-Por favor hermana no hagas una escena- Maggie sabía que cuando Carol se comportaba como una Magdalena, su llanto podría inundar Royal Woods, por lo que sería mejor evitar eso.

-Perdón, sé que no debí espiarte pero no puedo evitar ser hija de nuestros padres y haber heredado su preocupación irracional- Carlo estaba a punto de estallar en llanto de nuevo.

En eso Carol tenía razón, la menor de la casa sabía de antemano lo mucho que sus padres la amaban y se preocupaban por ella, aunque eso de que su hermana mayor heredo eso de ellos para ella no era verdad, ya que muchas veces Maggie sentía que era Carol la que más se preocupaba por ella dentro de su familia.

-¡Maldición!- Maggie maldijo su mente, debido a que conocía la única cosa que podía calmar a su hermana, por lo que se para de la cama en donde estaba sentada con Lincoln y en rápidamente fue a abrazar a su hermana.

Y como si a un bebé le hubiesen devuelto su cobijita favorita, fue que Carol comenzó a calmarse, para tranquilamente corresponder al abrazo de su hermana.

-Ay que bonitas hermanas y su manera de calmarse y resolver sus problemas… ¡Por qué las mías no son así!- Fue lo que pensó Lincoln al ver tan conmovedor momento de hermanas.

-Bueno Carol, me alegra que ya te hayas calmado, ahora suéltame- Dijo Maggie después de que el abrazo se volvió algo prolongado, sin embargo en lugar de aflojar, Carol empezaba a implementar más fuerza en su agarre.

-¡Carol ya déjame!- Pero la mayor de las Pingrey se sordeaba a la petición de su hermanita.

-¡Lincoln!... ¡Lincoln ayúdame!- Grito Maggie por auxilio debido a que tantas muestras de afecto podrían darle una fuerte diabetes.

Lincoln simplemente camino hacia donde estaban las chicas y cortésmente le pidió a Carol que soltara a Maggie, si la misma Maggie se lo hubiese pedido Carol no hubiera aceptado soltarla en los próximos 20 minutos, pero como era su invitado frente al que debía mantener la compostura y las buenas formas fue que finalmente libero a su hermana del abrazo.

-También te debo una disculpa por dudar de ti Lincoln, pero tú tienes hermanas menores también y ya sabes que uno nunca puede dejar de ser algo protector- Dijo Carol.

-En eso tienes razón Carol, no tienes porque disculparte- Sonrió el joven Loud ya que él también se pondría así el día en el que sus hermanitas trajeran al novio a la casa.

-Bueno, vuelvo a dejarlos solos seguro tiene mucho de que platicar- Finalizo Carol para retirarse a la cocina con sus padres.

Dejando a Lincoln y a Maggie solos en la habitación, en donde los chicos pasaron horas y horas hablando sobre las cosas que les gustaban, Maggie conocía más de Lincoln y Lincoln conocía más de Maggie.

Lamentablemente todo lo bueno siempre tiene un fin, y la noche se hacía vieja por lo que al ser Lincoln aun un niño fue que debía regresar a su casa, obviamente el señor Pingrey se ofreció a llevarlo para evitar la molestia a sus padres de que vinieran a recogerlo, así que Lincoln subió al vehículo junto con Maggie que se ofreció a ir con ellos para despedirlo, una vez llegando Lincoln y Maggie fueron a la puerta para despedirse mientras el señor Pingrey aguardaba en el auto.

Una despedida simple, un buenas noches y te veo mañana sin embargo fue sellado con un beso en el cachete de parte de Maggie para Lincoln, sí por más que ese te veo mañana no pareciera la gran cosa, en realidad solo podía deparar un mañana en el que empezarían su dulce historia de amor ahora como pareja, aún habrían cosas que explicarles a sus padres y a sus hermanas, también tendría que pensar en la manera de compensar a Clyde por toda la ayuda que le presto ya que el también intervino en la pelea contra Ben y se llevó una madriza para que al final los Pingrey ni le invitaran un taquito, Nah mentira también Maggie y Carol le agradecieron por su noble acto y le prometieron darle un almuerzo Pingrey para llevar, solo que eso se lo entregaría Lincoln después cuando se vieran.

Había mucho camino que recorrer y muchos momentos en blanco listos para ser escritos, pero ahora Lincoln sabía que podría vivirlos al lado de la chica que logró cautivar su corazón, su princesa oscura la hermosa Maggie Pingrey.

Y ya amigos este es el final, Lincoln y Maggie tuvieron muchas citas y luego Lori y Carol se hicieron amigas e influencers haciendo Tik Toks, y a Clyde si le dieron unos taquitos de canasta por su valentía, y como aquí no hay Luan x Maggie, Luan se quedó con Benny y Lynn se hizo futbolista y la patrocina el mismísimo Nike y sale en comerciales junto al niño de cristal Neymar y el comandante el serresiete y a Ben como fue expulsado del equipo de futbol y de la escuela decidió volverse republicano y apoyaba al mismísimo Donald Trunks. Ya Lincoln y Maggie se casaron y fiiiiiiiiiin.

Este es el final de este fic que les gustó a mucho de mis seguidores y que francamente lo termino por ustedes mis queridos amigos, lamento mucho si no tiene la misma calidad de mis otros fics, pero es debido a que solo era un pasatiempo y una forma de relajación para mí, sé que daba para más, pero mi intención jamás fue que llegara a más. No les pido que me perdonen sino que me entiendan.

Espero que el final por lo menos los haya dejado satisfechos.

En unas pocas horas vendrán más actualizaciones de mis otros fics, en donde si hare todo lo posible para darles la calidad que se merecen, los quiero mucho mis amigos, he vuelto como el creador de Hunter X Hunter. La verdad hace unos días ví la noticia que Shaman King mi manga favorito de todos los tiempos tendría un nuevo anime en el 2021 y eso me puso tan feliz que me quito lo huevon para escribir y darles felicidad a ustedes con mis fics, quizás no sea mucha pero espero que mínimo les dé ratos divertidos en esta cuarentena. Cuidense mucho no salgan si no es necesario y sigan las indicaciones sanitarias de sus autoridades.

Así que sin más por escribir, nos leemos luego.