-Fue una noche hermosa, debo decir; que eres un gran besador, Sheldon Cooper. Espero que podamos tener otra cita como esa, te veo en el almuerzo y si quieres, puedes sentarte conmigo. PD: dejaste mis labios un poco adoloridos, sólo para que sepas.
La quijada de Sheldon se cayó unos centímetros al leer el mensaje. Casi deja caer su teléfono en el piso del auto, él no había visto a Libby desde entonces y ya había pasado una semana desde el beso. Leonard lo miro frunciendo el ceño.
-¿Pasa algo?- Pregunto el físico experimental.
-Nada- Respondió nervioso guardando su celular en el bolsillo de la chaqueta marrón que llevaba.
-Sheldon, has estado un poco raro estos días. ¿Seguro que todo esta bien?- Desafortunadamente, para Leonard, lo conocía tan bien que era obvio que ocultaba algo.
Sheldon no sabía que hacer pero en teoría, debía confiar en Leonard; se estaba volviendo loco guardando este secreto.
-¿Puedo contarte algo? Pero promete que no le dirás a nadie, ni a Penny; tampoco a Bernadette y menos a Raj y Howard.
-Claro, que pasa?
-Hace unos días... fui a cenar con una chica que conocí en Texas cuando era niño.
-¿Y...?
-La pase muy bien.
-Me alegro por ti, pero cual es el problema?- Pregunto confundido.
-Luego la lleve a su casa y nos besamos en el auto como un par de adolescentes dominados por sus calientes hormonas- Soltó sin mirarlo.
El físico experimental frenó el auto de repente, provocando que se sacudieran un poco fuerte hacia adelante. Sheldon lo miro asustado.
-¿Qué crees que haces? ¡Podriamos haber chocado!
-¿Besaste a una mujer...?- Repitió sorprendido.
-Asi es, no fue como cuando Ramona me beso. Yo respondí el beso y me deje llevar un poco, soy un idiota Leonard, esto podría arruinar mi matrimonio.
-¿Hablas enserio?
-¡Por qué mentiría!- Exclamó furioso.
-Vaya Sheldon, no sé... Amy quizás reaccione de manera distinta cuando se entere, estará más furiosa y eso debes saberlo. ¿Pero por qué lo hiciste?
-Sinceramente no lo sé, por primera vez en mi vida... no tengo una respuesta- Respondió triste.
-¿La has visto de nuevo?
-No, ya no quiero verla pero no supe nada de ella después. Necesito hablar con ella para decirle que esto fue un error... Yo amo a Amy y siempre será así.
Leonard se quedó callado, era la primera vez que su amigo se mostraba tan afligido.
Sheldon entro a su oficina, dejo su bolso colgado en su silla y encendió su laptop. Momentos después, alguien tocó su puerta. Miro hacia esta aprentando sus dedos contra el panel táctil de la computadora.
-Que no sea ella, que no sea ella, por favor que no sea ella- Rogaba, sabía que tenía que aclarar las cosas con ella pero se sentía intimidado.
-Pase- Dijo en voz alta apretando los labios.
Y fue como no quería, Libby entró pero se veía distinta a la noche de su cita; tenía un pantalón negro un poco holgado con un simple cárdigan color verde oscuro.
-Hola Sheldon- Saludo sonriente.
-Libby debemos hablar- Anuncio cerrando su laptop y indicando que se siente en la silla que tenía del otro lado del escritorio.
-Vaya, por que tan serio?- Dijo ella sentándose.
-Lo que pasó hace unas semanas, fue un gran error de nuestra parte; soy un hombre casado y estoy con Amy hace más de 9 años.
-¿Ella lo sabe?
-No.
-¡No hagas tanto drama entonces! Si lo intentamos, podemos llegar a algo Sheldon. Por más que no lo admitas, sé que disfrutaste el beso y te sientes más culpable por eso que por tu esposa.
-No lo admitiría, por más que quiera, nosotros no tenemos futuro... pude haberte conocido de niño y me hayas agradado pero no sé nada de ti, tu no sabes nada de mi. Esto es absurdo, no puedes poner mi vida de cabeza cuando te volví a ver hace unos días. ¡Haré todo el drama que quiera!
-¡Vas a hacer drama por qué en el fondo sabes que es cierto!
-¿Y que quieres que haga? ¿Dejar a mi esposa para que tu y yo formemos una familia? ¡Eso sólo sucede en las películas! Por qué no sólo me dejas en paz y te largas- Dijo con toda su rabia.
-No pretendía hacer todo eso contigo, deja de gastar saliva innecesariamente.
-Solo vete...
-¡Vete al diablo!- Exclamó con irá sorprendiendo a Sheldon. -Eres como todos los idiotas con lo que he salido, a la primera piensan con su pene y luego fingen querer entrar en razón para sacarme del camino. ¡Hipócrita! ¿Sabes qué? No nesecito esto, eres como una patada en el...
Sheldon la Interrumpió dándole un beso, un pequeño picoteo a sus labios, ella lo miro y el tomó el rostro de la chica con sus manos y volvió a besarla por tercera vez, pero esta vez acarició con su lengua el labio inferior de Libby, la cual los abrió, dejando que explorara su interior y lo que quisiera. Sus lenguas se habían encontrado, haciendo el beso más profundo. Ella movió un poco su cabeza de lado, buscando un ángulo mejor.
Toda grosería, queja y palabras de Libby fueron bloqueadas por unos carnosos labios. Ahí estaban de nuevo, besándose, Sheldon la tenía arrinconada entre él y su escritorio, sus manos la sujetaban firmemente de la cintura y las manos de ella le acariciaban el cuello con fervor. Tras unos minutos se separaron para recuperar el aliento…
Se miraron en silencio, Sheldon todavía tenía sus manos en su cintura. El recuerdo del beso en el tren con Amy hace años, inundó su memoria eidetica. Ahora había hecho el mismo movimiento pero con otra mujer, una mujer que exudaba pasión por todos los poros de su piel morena.
-¿Qué es lo quieres Sheldon...?- Pregunto ella suspirando, apoyo su cabeza en el pecho del físico y lo abrazo cerrando los ojos.
-Grítar, arrepentirme- Reveló con voz sería sorprendiendola.
-Haz lo que quieras, estoy aquí contigo, siempre...
Sheldon sintió confusión en el corazón pero aún así, apretó a Libby en un abrazo hundiendo el rostro en su rizado cabello. Sollozó silenciosamente abrazandola con un poco más de fuerza, ahogándose en ella... en toda ella.
Libby sólo permitió que él la abrazara y llorara todo lo que quisiera, le tendría paciencia, siempre. Sheldon se sentó en el suelo aún llorando y ella se sentó junto a él, viendo como el físico apoyo su cabeza en su hombro ella le acarició el cabello. Se quedaron ahí sentados en el suelo por lo que parecieron horas, cuando se calmó Libby levantó su barbilla para que la mire. Sus ojos azules estaban enrojecidos e hinchados por el llanto, tenía la mirada de un niño asustado y ella pudo ver de nuevo al pequeño de 9 años que conoció en la escuela.
-Te quiero- Dijo Libby sonriéndole, le limpió las lágrimas con los dedos para luego darle un pequeño beso en la boca, que él respondió sin dudar.
-Tambien yo- El físico le dió una sonrisa triste.
El resto del día, Libby se quedó en la oficina de Sheldon para acompañarlo. Lo observó trabajar en sus cálculos con fascinación, se sintió orgullosa de él, almorzaron y conversaron sobre sus vidas, lo que habían y querían hacer. Jugaron Age of Conan y aunque fue difícil para Sheldon enseñarle, ella aprendió rápidamente a dominar el juego. Luego Sheldon le mostró unos cómics que tenía guardados en uno de los cajones de su escritorio.
-Creo que este villano de Batman es mi favorito ahora- Comento Libby divertida.
-¿El Joker?
-Claro, es sensacional. Es ingenioso, no tiene piedad, sabe negociar con la mafia, además me encanta su cabello y maquillaje.
-Creí que te gustaría Harley Quinn.
-¿Por que es una chica? No gracias, aunque debo admitir que hacerte una criminal que abandonó el oficio de psiquiatra por qué se enamoró, es interesante.
-Claro que lo es...- Sheldon la miro pensativo. -Oye, habrá una convención de cómics en Riverside y me preguntaba si querrías venir conmigo.
Ella lo miro sonriendo, aunque no era su idea de diversión, no le vendrían mal unos días libres del trabajo para pasar tiempo con él.
-Claro, cuando será?
-En 2 semanas, lo que pasa es que mis amigos no pueden ir. Lo malo es que tendremos que ir en autobús.
-Pedire un auto prestado, no te preocupes por eso. ¿Hay que ir disfrazados?
-Bueno, es opcional- Respondió esperando que ella eligiera usar disfraz.
-Ahora que lo pienso, no me he disfrazado desde los 11 años. ¡Seria divertido usar disfraz!
-¡Por supuesto, buena elección!- Exclamó contento.
-Mira la hora es muy tarde- Dijo mirando su reloj y levantándose de la silla. -¿Por que no vas a mi departamento mañana después del trabajo y hablamos sobre los detalles?
-Porsupuesto, te veo mañana. Adiós- Se despidió sonriéndole.
-Adios...
Continuará...
